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Volcán

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Un volcán es una superficie montañosa de la cual surgen sucesivas erupciones a partir de una chimenea principal.

Características

En la cima de muchos volcanes hay una depresión llamada cráter. Éste está conectado a la cámara magmática a través de una estructura de tubo que termina en la cima con una abertura, se trata de la chimenea. A través del cráter el volcán expulsa lava, gases, vapor de agua y material piroclástico. Expulsa rocas ígneas de consolidación rápida y forman el típico relieve volcánico.

Existen varios tipos de volcanes en función de la acidez de las lavas y la violencia de las explosiones. Las rocas se expulsan a través de erupciones. El tipo de rocas que encontramos depende de la violencia de las explosiones, expulsando fragmentos más pequeños cuanto más violentas son las explosiones. La lava puede ser viscosa o fluida, cuanto más proporción de basaltos más fluida es la lava.

Las lavas más fluidas, del tipo hawaiano sale de la chimenea y se almacena en el cráter o caldera hasta desbordarse, lo contrario sucede con las lavas más viscosas (que tienen un alto contenido en sílice), éstas taponan la tubería y asciende lentamente o explota lo que provoca el aumento del tamaño del cráter. La lava no erupciona siempre desde una chimenea central ya que puede hacerlo desde aberturas en los flancos del volcán. Si estas erupciones son continuas pueden dar lugar a lo que se conoce como cono parásito. El Monte Etna tiene más de 200 de estos conos parásitos y algunos de ellos sólo expulsan gases. A estos últimos se los llama fumarolas.

Según la tectónica de placas; por lo general los volcanes están asociados a las regiones de convergencia o divergencia de placas tectónicas, así como también hot spots, (puntos calientes), es decir, zonas donde el manto asciende repentinamente intruyendo en la corteza.

Las erupciones volcánicas son características de cada volcán, por lo que los geólogos han determinado la clasificación de éstos en tres categorías: volcanes en escudo, conos de cenizas y conos compuestos (también conocidos como estratovolcanes).

El volcán más grande de la Tierra es Mauna Loa, con una altura total de 9 km. si se tiene en cuenta la base desde el lecho marino. El volcán más grande del Sistema Solar es el Monte Olimpo en Marte (actualmente inactivo), con unos 600 km. de base y unos 27 km. de altura.

Tipos de volcanes por su estructura

Volcán en escudo

Volcán en escudo

Cuando la lava expulsada por el volcán es fluida, del tipo haiwaiano, el volcán adquiere una forma de una estructura amplia y abovedada, que por su apariencia se los denomina en escudo. Un volcán en escudo está formados principalmente por lavas basálticas (ricas en hierro) y poco material piroclastico. El mayor volcán de la Tierra es el Mauna Loa, un volcán en escudo en las islas Hawai. El Mauna Loa nace en las profundidades del mar a unos 5.000 metros y se eleva sobre el nivel del mar por unos 4.170 metros, con unos 9,5 km. de altura es mayor que el Monte Everest. Los volcanes en escudo como el Mauna Loa se forman a lo largo de millones de años gracias a ciclos de erupciones de lava que se van superponiendo unas con otras.

El volcán de escudo más activo es el Kilauea, localizado en la Isla de Hawai al lado de Mauna Loa. En el período histórico el Kilauea ha entrado unas 50 veces en erupción y es, por lo tanto, el volcán de este tipo más estudiado. El resultado de las erupciones constantes por millones de años ha dado lugar a la creación de las montañas más grandes de la Tierra (si se tiene en cuenta la altura contando desde la base en el lecho marino).

Los geólogos creen que las primeras etapas de formación de los volcanes en escudo consisten en erupciones frecuentes de delgadas coladas de basaltos muy líquidos. A medida que prosiguen las erupciones también se producen erupciones laterales. Normalmente con el cese de cada fase eruptiva se produce el hundimiento del área de la cima. En las últimas fases, las erupciones son más esporádicas y la erupciones piroclásticas se hacen más frecuentes. A medida que esto sucede, las coladas de lava tienden a ser más viscosas, lo que provoca que sean más cortas y potentes. Todo esto a su vez ayuda a aumentar la pendiente de la ladera del área de la cima.

Los volcanes en escudo son muy comunes y también se los encuentra en el Sistema Solar. El Monte Olimpo, en Marte es el más grande conocido hasta la fecha y también se han encontrado varios de estos volcanes sobre la superficie de Venus aunque de apariencia más achatada.

Cono de cenizas

Cono de cenizas

Los conos de cenizas están formados por fragmentos de la lava expelida. El material piroclástico tiene un gran ángulo de reposo, entre unos 30 y 40 grados. El ángulo de reposo es el ángulo más alto por el cual el material se mantiene estable.

Los conos de cenizas son muy pequeños; sólo alcanzan hasta 300 metros de altura y suelen estar asociados a volcanes más grandes y a menudo se los encuentra en grupos.

El cono de cenizas más estudiado es el Paricutín, ubicado a unos 320 kilómetros a oeste de la ciudad de México. El Paricutín surgió en 1943 en un campo de maíz. En pocas semanas el cono de cenizas emergió del suelo acompañado de explosiones y cenizas. En dos años alcanzó su altura final de unos 400 metros y es actualmente inactivo.

Cono compuesto o estratovolcán

Cono compuesto

Un cono compuesto o estratovolcán es una gran estructura de apariencia casi simétrica compuesta de la alternancia de coladas de lava y depósitos piroclásticos que son emitidos a partir de una chimenea principal.

La mayoría de estos volcanes se encuentran en una estrecha zona que rodea el océano Pacífico, a la que se denomina anillo de fuego. En esta zona se encuentran el Fujiyama (monte Fuji) de Japón, el monte Mayon de Filipinas y los volcanes de la cordilleta Cascade del noroeste de los Estados Unidos, entre ellos los montes Saint Helens, Rainer y Shasta.

Los conos compuestos se producen cuando se extruyen lavas relativamente viscosas de composición andesítica. Un cono compuesto puede expulsar lava viscosa por largos períodos, pero en un determinado momento pude cambiar el estilo de erupción y lanzar materiales piroclásticos.

Los conos compuestos producen algunas de las actividades volcánicas más violentas. El Vesubio es un claro ejemplo del poder de devastación de este tipo de volcanes. En efecto, el Vesubio erupcionó en el año 79 dC después de haber estado por varios siglos inactivo. El 24 de agosto, sin embargo, y durante tres días la ciudad de Pompeya (cerca de Nápoles) y más de 2.000 de sus 20.000 habitantes fueron enterrados bajo una capa de cenizas de 6 metros de espesor. 17 siglos después los restos de Pompeya fueron descubiertos brindando los aspectos de vida de los romanos.

Nube ardiente

Cuando las erupciones de un volcán están acompañadas de gases calientes y cenizas se produce lo que se conoce como flujo piroclástico o nube ardiente. También conocida como avalancha incandescente, la nube ardiente se desplazan pendiente abajo a velocidades cercanas a los 200 km/h. La sección basal de estas nubes contienen gases calientes y partículas que flotan en ellos. De esta forma, las nubes transportan fragmentos de rocas que gracias al rebote de los gases calientes en expansión se depositan a lo largo de más de 100 km. desde su punto de origen.

En 1902 una nube ardiente de un pequeño volcán llamado Pelée («pelado») en la isla caribeña de Martinica destruyó a la ciudad portuaria de San Pedro. La destrucción fue tan devastadora que murió casi toda la población (unos 28.000 habitantes). A diferencia de Pompeya, que quedó enterrada en un manto de cenizas en un período de tres días y las casas quedaron intactas (salvo los techos por el peso de las cenizas), la ciudad de San Pedro fue destruida sólo en minutos y la energía liberada fue tal que los árboles fueron arrancados de raíz, las paredes de las casas desaparecieron y las monturas de los cañones se desintegraron. La erupción de Pelée muestra cuán distintos pueden ser dos volcanes del mismo tipo.

Lahar

Los conos compuestos también producen coladas de barro llamadas lahar, una palabra de origen indonesio. Estos flujos se producen cuando las cenizas y derrubios volcánicos se saturan de agua y descienden pendiente abajo, normalmente siguiendo los valles de los ríos. Algunos de los lahares se producen cuando la saturación es provocada por la lluvia, mientras que en otros casos cuando grandes volúmenes de hielo y nieve se derriten por una erupción volcánica. En Islandia al último caso se lo denomina jökulhlaup y son devastadores.

Destrucciones importantes de lahares se dieron en 1980 con la erupción del monte Saint Helens, en Estados Unidos, que a pesar de los destrozos producidos, no produjo muchas víctimas debido a que la región es poco poblada. Otro fue en 1985 con la erupción del Nevado del Ruiz, en Colombia, la cual generó un lahar que mató a casi 20.000 personas.

Tipos de volcanes por sus erupciones

Los volcanes de tipo hawaiiano resultan de la emisión abundante de lavas basálticas fluidas alrededor de una fosa y a partir de fisuras radiales. La superposición de coladas sucesivas da lugar a un volcán escudo, poco escarpado que se extiende decenas de kilómetros. Sus erupciones son de escasa potencia.

Los volcanes de tipo estromboliano se caracterizan por alternar coladas de lava viscosas y fluidas, con episodios violentos de carácter medio. La consolidación de las lavas es más rápida, por lo que presenta edificios más escarpados.

Los volcanes de tipo vulcaniano alternan coladas de lava viscosas y fluidas. Encontramos depósitos de cenizas y escorias interrumpidas por coladas de lavas ácidas. La consolidación de las lavas se hace en torno al cráter, por lo que las coladas tienen un recorrido corto. Durante los episodios sin actividad se enfría parte de la lava de la chimenea, por lo que cuando vuelve a entrar en erupción lo hace de manera muy violenta.

Los volcanes de tipo peleano proceden de la extrusión de lavas viscosas, acompañadas de nubes ardientes. Conservan la forma cilíndrica de la chimenea, y forman un relieve escarpado y complejo, fruto de las sucesivas erupciones. Durante los episodios sin actividad se enfría parte de la lava de la chimenea, por lo que cuando vuelve a entrar en erupción lo hace de manera muy violenta. Cuando sobre una misma chimenea se acumulan los restos de varias erupciones forman un cúmulo volcán.

Los volcanes de tipo maar se encuentran en aguas someras, o presentan un lago en el interior de un cráter. Sus explosiones son extraordinariamente violentas ya que a la energía propia del volcán se le suma la expansión del vapor de agua súbitamente calentado, son explosiones freáticas. Normalmente no presentan emisiones de lava ni extrusiones de rocas.

Los volcanes de tipo vesubiano presentan un cono formado sobre un edificio volcánico más antiguo, y profundamente amputado por una violenta erupción, son edificios muy complejos.

Referencias

Artículos relacionados

Fuentes empleadas y notas

Bibliografía

Otras fuentes de información