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Publio Virgilio Marón

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Publio Virgilio Marón.¹
Mantua me genuit, Calabri rapuere, tenet nunc
Parthenope; cecini pascua rura duces.


(Mantua me engendró, me mató Calabria, me posee ahora Nápoles. Canté a los pastos, los campos, los caudillos.)
Epitafio para la tumba de Virgilio atribuido al propio poeta.

Publio Virgilio Marón


Andes, cerca de Mantua, 15 de octubre de 70 adC

Brundisium, hoy Brindisi, 20 de septiembre de 19 adC

Poeta romano



1. Supuesto retrato de Virgilio. Grabado de F. Huot incluido en ABBÉ DES FONTAINES (trad.), Oeuvres de Virgile Vol. I, París, Billois, 1802.

Busto del Virgilio.

Índice

[escribe] Biografía

Publio Virgilio Marón nació en una familia sencilla e humilde, lo cual le causo algunos problemas para poder iniciar sus estudios. Su mecenas le permitió viajar y estudiar , entre otras cosas, literatura(griega y romana) y rétorica. Su formación juvenil se inició en Mantua, continuó en Cremona y Milán y culminó en Roma, donde se ejercitó en retórica.

En Roma entró en contacto con lo que quedaba de la escuela de los poetas neotéricos, cuya influencia recibió, muy especialmente la de Catulo. En contacto con estos poetas se abrió a la influencia de la poesía alejandrina, que fue decisiva en su periodo juvenil.

Aunque inició una carrera de abogado en Roma para satisfacer los deseos de su padre, renunció a cualquier intento de dedicación a la política y se retiró a Nápoles, quizá en el año 49 adC, para estudiar filosofía epicúrea con Sirón.

El 41 adC, tras la batalla de Filipos, Octavio expropió determinadas fincas de Italia para fundar colonias de soldados veteranos. Entre ellas estaban las tierras próximas a Mantua que pertenecían al padre de Virgilio, que quedó sin medios de subsistencia y fue a vivir con su hijo a Nápoles.

Por esas mismas fechas, conoció a Horacio, con quien trabó una estrecha relación personal y estética. Cuando Virgilio empezó a ser reconocido tras la publicación de sus Bucólicas (Eclogae), fue captado por Mecenas para su círculo poético, con el que pretendía captar para la causa de Augusto a los intelectuales más destacados del momento. Gracias a la ayuda de Mecenas y Augusto alcanzó una posición económica acomodada que le permitió en todo momento dedicarse exclusivamente a la práctica de su arte.

Fue un hombre de salud débil. El hecho de que nunca contrajera matrimonio unido al tratamiento de la homosexualidad que presenta en alguna de sus Bucólicas hizo que se le atribuyera esta tendencia sexual.

En el año 19 adC emprendió un viaje a Grecia y Asia que fue proyectado con una duración de tres años. El propósito era profundizar sus conocimientos de filosofía. En Atenas se encontró con augusto, que lo convenció de que volviera a Roma. En el viaje de vuelta enfermó y murió al llegar a Brundisium. Su cadáver fue trasladado hasta Nápoles.

[escribe] Obra

[escribe] La Appendix Vergiliana

Con este nombre se nos ha transmitido una variada colección de poemas de muy diverso tema, estilo y calidad que ya desde la antigüedad pasaron por ser obras juveniles de Virgilio. Actualmente esa atribución del conjunto de la recopilación no es aceptada por nadie e incluso parece muy improbable que alguno de los poemas fuera original de nuestro autor. El tono de estas obras está próximo al de los trabajos de los poetas neotéricos, pero se piensa que datan de los últimos años del imperio de Augusto, es decir, de bastante después de la muerte de Virgilio.

Los siguientes poemas han sido tenidos por virgilianos en ocasiones a la luz de las biografías antiguas del poeta, si bien la crítica moderna vierte todo tipo de dudas sobre ellos:

[escribe] Las Bucólicas

Roma conoció la poesía bucólica (del griego βουκολική ἀοιδή, «canto de vaqueros»), según parece, por las ediciones que se hicieron a lo largo del siglo I a. C. de los Idilios (del griego εἰδύλλιον, «pequeño poema») de Teócrito, varios de los cuales tenían este carácter pastoril. Teócrito había nacido en Siracusa, en Sicilia, hacia 310 a. C. y había marchado en torno a 275 adC a Alejandría, que Ptolomeo II Filadelfo estaba convirtiendo en un centro fundamental de cultura y arte. Allí entró en contacto con otros poetas, especialmente con Calímaco y Apolonio de Rodas, con quienes compartió el amor por lo pequeño, refinado y nuevo. No se sabe gran cosa de los orígenes o precedentes de esta poesía pastoril, ni se sabía tampoco en época del propio Teócrito, lo que lo deja en una posición de creador o, al menos, recreador del género.

Virgilio, como quedó establecido, había sentido siempre profunda admiración por los poetas alejandrinos del siglo III a. C. La que profesó por Teócrito se manifiesta en las múltiples ocasiones en que se inspira en él para sus Bucólicas (en latín, Bucolica y también Eclogae).

De las propias afirmaciones de Virgilio se deduce que fue incitado a la composición de estos poemas por Gayo Asinio Polión, quien parece haber contribuido a que se solucionara el problema de la confiscación de las tierras que pertenecían al padre del poeta.

Son diez poemas de entre 63 y 111 versos. En general se consideran escritos entre los años 41 y 37 a. C., si bien hay alguna propuesta de rebajar la fecha de su publicación definitiva hasta el 35. El orden de la colección no se corresponde con el de composición. A la hora de preparar la publicación, Virgilio reordenó el material con criterios puramente estéticos. El metro empleado es el hexámetro dactílico, que será también el de toda la producción virgiliana posterior.

  • Asinio Galo, Hijo de Asinio Polión. Servio, biógrafo y comentarista de Virgilio, cita a Asconio Pediano, quien aseguraba haber oído decir al propio Asinio Galo que él era el niño a quien Virgilio se refería.
  • Un futuro hijo (quien luego nació, en realidad, fue una niña) de Marco Antonio y Octavia, la hermana del que habría de ser Augusto, cuyo matrimonio había servido para rubricar el pacto de Brindisi sellado en 40 adC por los dos triunviros bajo la mediación de Asinio Polión. Según esta hipótesis, el poema habría sido concebido inicialmente como un epitalamio en honor de la nueva pareja y luego Virgilio decidió incluirlo en la colección de églogas, para lo que añadió una breve introducción con alusiones pastoriles. El asunto del poema sería entonces la expectativa de paz y bienestar que se derivaba del pacto entre los dos caudillos.
En la propia Antigüedad ciertos autores cristianos pretendieron que estos versos de Virgilio eran una profecía pagana del nacimiento de Cristo. El emperador Constantino, según testimonio de Eusebio de Cesarea, y más tarde Agustín de Hipona y otros pretendieron que era posible la manifestación divina a través de elementos paganos. Así, los libros sibilinos, en los que se basa el mito del retorno de la Edad de Oro, podrían recoger profecías sobre el advenimiento del mesías que esperaban los judíos. Otros autores cristianos, como San Jerónimo, que identificaba al niño con el hijo de Polión, rechazaban por pueril cualquier interpretación de este tipo. No hay acuerdo entre los distintos autores modernos sobre la posibilidad de que Virgilio conociera el texto de Isaías 11, 6-8: «Vivirá el lobo con el cordero, yacerá el leopardo con el chivo, habitarán juntos el ternero, el león y la oveja y un niño pequeño los guiará. Pacerán juntos el ternero y el oso; juntos descansarán sus cachorros. El león comerá paja como el buey y el niño de teta jugará junto a la madriguera de la serpiente...»

De todas formas la cronología (la égloga data de 40 adC, año del consulado de Polión) está en contra de esta interpretación, que se basa exclusivamente en creencias religiosas.

La poesía pastoril crea unos fuertes tópicos de género que se manifiestan en el paisaje que sirve de fondo a los poemas, sus personajes, temas, concepto del amor y recursos de construcción poética.

El paisaje bucólico es supuestamente el de la Arcadia, región montañosa del centro del Peloponeso, en Grecia. Entre los montes quedan pequeños valles fértiles, aptos para la agricultura y el pastoreo. Pero este territorio se convirtió en un paisaje eminentemente literario de localización indeterminada: la Arcadia de Teócrito estaba en su tierra siciliana; para Virgilio fue la Galia Cisalpina. Por su naturaleza literaria el paisaje bucólico es muy estereotipado y escenográfico: los ríos y arroyos son siempre frescos y cantarines, los árboles copudos y umbrosos, el campo un lugar de disfrute, no de trabajo extenuante. El ganado pasta como un elemento más del decorado y su cuidado y explotación solo aparecen mencionados incidentalmente como parte de la puesta en situación.

Los pastores de Virgilio no son criaturas rústicas e ignorantes, sino seres refinados, urbanícolas que saben de poesía, música y mitología, poetas disfrazados con atuendo pastoril. En muchos casos bajo el vestuario rústico se encubren personajes reales de Roma: escritores y políticos que nada podrían hacer en el campo, salvo recitar y cantar a la sombra del haya copuda junto al frescor del arroyo.

El amor, compartido o contrariado, carece de matices: solo cabe la alabanza incondicional de la persona amada o la queja lastimera ante el rechazo o el abandono. El perfil de la persona que es objeto de los desvelos del pastor no está trazado con ningún detalle y parece como si la ausencia del lugar donde transcurre la acción del poema la convirtiera en una simple sombra, un pretexto para la poesía.

Además del tema amoroso, aparecen, aunque solo sea como elementos para la puesta en situación, los tópicos relacionados con la actividad pastoril: las cabras, el ordeño, el queso; en fin, todo aquello que representa la riqueza de los pastores. Sobre este telón de fondo, se añaden los asuntos mitológicos y los panegíricos o adulatorios, siempre relacionados con las letras o la política, urbanos, en todo caso. El mundo pastoril sirve de escenario para asuntos diversos, por completo ajenos al mundo rural y al carácter y educación de sus gentes.

Ya hemos señalado más arriba que el metro empleado por Virgilio para sus Bucólicas es el hexámetro dactílico. La forma de construcción poética puede ser muy diversa: sirve el diálogo pastoril (I, IX), el debate poético entre pastores o canto amebeo (III, VII y, en cierto modo, V), el epilio, que se emplea para los temas mitológicos (IV, VI), incluso la epístola poética que sirve de introducción a otras formas de construcción (VI). Es muy frecuente el recurso un tanto efectista de la poesía dentro de la poesía, que se emplea en la mayoría de las églogas.

El concepto de originalidad en la antigüedad no excluía la inspiración en modelos anteriores. Así, la literatura romana podría ser considerada desde nuestro punto de vista como una imitación excesiva de lo griego, pero nos equivocaríamos por completo si la juzgáramos desde nuestros presupuestos actuales. Para un romano cabía la originalidad en la elección de unos u otros modelos y en los tratamientos concretos de los asuntos y formas anteriores. Ya hemos ido señalando las principales fuentes que utiliza Virgilio para la composición de sus Bucólicas. Uno de los procedimientos poéticos que marcan la originalidad en el tratamiento de los modelos griegos es el conocido como contaminatio, que Virgilio emplea cuando refunde en un solo poema elementos de varios distintos de Teócrito.


Virgilio Bucólicas esquema.png


Virgilio organizó su colección de églogas según un esquema nada casual de simetrías y correspondencias. El esquema anterior representa las más evidentes. Los nueve primeros poemas están organizados de forma circular, de tal manera que el primero se corresponde con el noveno, el segundo con el octavo, el tercero con el séptimo y el cuarto con el sexto. El quinto actúa como centro de simetría y se relaciona a su vez con el tercero y séptimo. El décimo sirve de epílogo, pero está relacionado según diversos criterios con muchos de los anteriores, muy especialmente con el segundo y octavo, con los que comparte el asunto del amor contrariado.

Las Bucólicas de Virgilio son, por tanto, una cuidada elaboración literaria en la que predomina la búsqueda de lo refinado, lo ingenioso, lo culto. Constituyen un universo exclusivamente poético en el que lo más importante es la consecución de la belleza formal.

Autor de La Eneida

[escribe] Referencias

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