La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Vestuario de la Antigua Roma

De la Enciclopedia Libre Universal en Español
Saltar a: navegación, buscar
Este artículo necesita ser fusionado con otro
Artículo para fusionar
Este artículo será en breve fusionado con Antigua Roma (Indumentaria). Si te decides a hacerlo tú, acuérdate de eliminar esta etiqueta.

El traje en la antigua Roma constaba de dos tipos de piezas como el griego, llamadas

  • indutus, las interiores
  • amictus, las exteriores

En los primeros tiempos, se reducían las prendas a la túnica, semejante al quitón de los griegos y a la toga propia y exclusiva de los ciudadanos romanos que por ello, se llamaban gens togata, mientras ellos decían de los griegos gens paliata. A veces, llevaban otra túnica interior, denominada subúcula, equivalente a nuestra camisa, y la superior solía ceñirse con un cinturón llamado cíngulum o cintus, cerrado con broche o fíbula. La toga era una amplia vestidura de lana, de corte elíptico, cerrada por abajo y abierta por arriba hasta la cintura. Al llevarla, se recogía por los pliegues del lado derecho y se echaban terciados hacia el hombro izquierdo.

  • su color era generalmente blanco (alba, cándida), sobre todo, en los que aspiraban a la magistratura; de donde se derivó el nombre de candidatos que hoy está en uso en nuestra lengua.
  • los niños y los magistrados llevaban una toga adornada con tiras de púrpura (trábea, toga praetexta)
  • los conquistadores en su entrada triunfal vestían la toga con bordados de palmas de oro (toga palmata)
  • los emperadores ostentaban la toga hecha completamente de púrpura (toga purpúrea) o con bordados de oro (toga picta).

Finales del siglo I

Al terminar el primer siglo del imperio romano, se aumentaron y modificaron las piezas del indutus, admitiendo la túnica con mangas o manicata y la túnica ancha y sin cíngulo pero con mangas enteras y con listas de color (llamadas clavi) la cual estuvo de moda en el siglo II, imitando las que se llevaban en Dalmacia (dalmática) así como la túnica abierta por el hombro derecho (exomis) para esclavos y pastores y algo también los calzones o bragas (bracae), imitando a los persas, galos y otros pueblos del Norte. La pieza más destacada del amictus que empezó a cundir a finales del siglo I fue la pénula, manto cerrado o cosido también por delante que adoptaban los viajeros para abrigo y defensa de la lluvia (pénula viatoria) e incluso los nobles quienes lo llevaban largo y de tela preciosa con adornos de franjas y bordados. Se llamó también planeta con significado de errante porque giraba alrededor del cuerpo sin fijación y como carecía de mangas para hacer uso de los brazos con esta vestidura debían levantarse por los lados hasta los hombros. Se añadió también a las vestiduras exteriores (a la vez que se abandonaba la toga por casi todos) el gabán o capa llamada lacerna, abierta por delante y sujeta con broche o fíbula y la alícula, especie de esclavina, todo lo cual era rico y espléndido entre la gente poderosa.

Sobre la cabeza

Para cubrir la cabeza, servía en ocasiones dadas una orilla o pliegue de la toga pero lo más habitual era el cucullus o capuchón, el birrete o gorro (pileus, galerus) y el sombrero. Se llevaba el cucullus adherido a otra pieza, como la pénula o la capa, ya formando parte de ella (llamada entonces la capa bardocúculo), ya de modo que pudiese quitarse y ponerse a voluntad. Y en cuanto al sombrero, solía hacerse de fieltro y de grandes alas (causia) o de alas más reducidas (petasus). En los actos solemnes, sin embargo, fue costumbre ir con la cabeza descubierta, menos el sacerdote al ofrecer un sacrificio, que siempre iba cubierto con algún pliegue de la toga.

El calzado

El calzado más común entre los romanos era la sandalia (sólea) atada con unas correas (corrigia) constituyendo el conjunto la cáliga. Pero se usaba también el cálceus, especie de zapato con algunas variedades y que llevaban los senadores y otros magistrados (éstos, de color rojo y aquéllos, negro) y el campagnus o bota más grande, propia también de nobles. El coturno estaba de uso entre los romanos, lo mismo que entre los griegos.

Vestiduras femeninas

Las mujeres romanas llevaban larga y holgada túnica, la stola que tenía muchos pliegues y que para las nobles matronas se adornaba con franjas o ricos bordados, y sobre ella la palla, que se parecía a la toga viril. Cubrían su cabeza con la misma palla o con una cofia que se llamaba mitra o con un velo (ricinum) o una capucha.

Otros

Y personas de toda clase o condición usaban pañuelo de bolsillo, conocido con los nombres de manípulum, sudarium y mápula, y otro mayor par el cuello y hombros, llamado amictus, orarium y palliolum. Como adornos de los vestidos exteriores eran muy frecuentes en personas de ambos sexos las tiras de púrpura o de otro color, bordadas y aplicadas de arriba abajo, que se llamaban clavi o clavus, distinguiéndose en angusticlavi y laticlavi, según que fuesen estrechas o anchas y además los calliculae o rodajas y florones de tela de color y bordada, que se aplicaban sobre la túnica o vesitdo en puntos diferentes.

El traje de los españoles durante la dominación romana fue exclusivamente romano, hasta que a principios de la Edad Media se modificó algo por los godos y bizantinos.

Indumentaria militar

La gente guerrera, entre los romanos de los primeros siglos defendía su cabeza con la gálea o casco de cuero y placas metálicas y el tronco por medio de una armadura también de pequeñas placas. Pero después de la conquista de las Galias se adoptó el cassis o casco de metal (usado antes por celtas e iberos) con yugulares y cubrenuca y la cota de malla para el tronco si bien algunos cuerpos especiales del ejército usaban armaduras particulares:

  • los vélites, cuerpos de infantería ligera que empezaban los primeros el ataque llevaban ócreas o resguardos metálicos (de bronce, por lo común) en la pierna izquierda
  • los hastati o hastarios (armados de lanza) llevaban ócreas en la pierna derecha pues era la que adelantaban al combatir
  • los legionarios protegían el pecho y la espalda con una loriga o coraza flexible de tiras de acero y el brazo con un corto brazal de bronce
  • los buenos escuadrones de caballería llevaban en lugar de lo anterior la lorica squamata o plumata, dispuesta en forma de escamas de metal cosidas sobre cuero o tela fuerta.

Se ceñía la loriga de cualquier tipo que fuera con el cíngulum o cintum, cinturón de cuero chapeado de metal y sujeto con fíbula, del cual pendía la espada. Ésta se llevaba también pendiente de bálteus o tahalí, propio de los jefes que iba terciado ante el pecho desde el hombro derecho hasta el lado izquierdo de la cintura. Los emperadores y otros altos jefes de la milicia romana se servían de una coraza de dos piezas (peto y espaldar) adornadas con relieves y adaptadas perfectamente al tronco según aparece en sus estatuas y sobre ella vestían el paludamentum, especie de clámide larga y holgada que estuvo en uso durante el Imperio y a la vez llevaban sobre el casco una cimera o ápex y un penacho o crista al modo griego lo cual era también propio y distintivo de los centuriones.


Referencias


Otras fuentes de información

  • El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Wikipedia, publicada con licencia CC-BY-SA 3.0.

Notas