La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es
Ventura Rodríguez
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
|
[escribe] Biografía
Hijo del Maestro de Obras Manuel Rodríguez y de Jerónima Tizón. Viudo de su primera esposa, contrae matrimonio en segundas nupcias con María Micaela Cayón, hija del célebre arquitecto gaditano Torcuato Cayón de la Vega.
Por su formación e inclinación personal puede incluirse en el marco de un barroco clasicista de corte italiano que da especial relevancia a los órdenes arquitectónicos clásicos, evitando la decoración superflua; de ahí la elegancia y belleza de sus obras.
Trabaja profesionalmente durante más de cincuenta años coincidentes con los reinados de Felipe V, Fernando VI y Carlos III, creando una arquitectura que choca con el barroco castizo español de los José Benito de Churriguera, Narciso Tomé o Ribera, con una obra más solemne y monumental expresada con ricos materiales trabajados cuidadosamente. No obstante, la obra de Rodríguez no debe etiquetarse de neoclásica al modo de las de Juan de Villanueva, arquitecto con quien ha sido comparado en ocasiones y que puede ser considerado de una generación posterior, (nació veintidós años después que aquél), más teórica y racionalista, encuadrada temporalmente en el reinado de Carlos IV.
En consecuencia, la obra de Ventura Rodríguez se enmarca artísticamente en la transición del barroco tardío al neoclasicismo, gravitando más del lado del barroco llamado “clasicista”. No en vano se formó profesionalmente al lado de los grandes maestros italianos Juvara, primero, y Sacchetti, después; quedando influenciado por su forma de hacer, de la que es continuador en España.
Murió el 26 de agosto de 1785, siendo enterrado en la Iglesia de San Marcos de Madrid, que él mismo había diseñado.
[escribe] Obras
Comienza trabajando en la construcción del Palacio Real de Madrid, junto a sus maestros italianos, donde toma progresivamente cargos de mayor responsabilidad, y de donde le vienen los primeros encargos en solitario.
El primero sería la pequeña Iglesia de San Marcos de Madrid, obra que se haya prácticamente intacta y donde al fallecer sería enterrado. Construida entre 1749 y 1753, para ella se inspira en un proyecto no realizado para la Iglesia de San Felipe Neri de Turín, diseñado por Juvara.
De la mano del propio rey Fernando VI le llega uno de sus trabajos emblemáticos, la Capilla de la Virgen del Pilar en la Basílica de Zaragoza; una de las obras que le acreditan como arquitecto de formación italiana; según proyecto de 1750, cuando cuenta con 33 años de edad, y en un momento de alta inspiración artística. Realizada en mármoles riquísimos, es una obra de una belleza difícilmente superable, de las más suntuosas del barroco tardío español.
Un lenguaje similar emplea para su Transparente de la Catedral de Cuenca, de 1752, una versión reducida y de corte clasicista del célebre Transparente de la Catedral de Toledo que realizara Narciso Tomé.
De 1755 es la reforma interior de la Iglesia del Monasterio de la Encarnación de Madrid, obra de Juan Gómez de Mora. En pleno apogeo del artista, su trayectoria se vería entorpecida con la llegada al trono de Carlos III , que desde Nápoles viene acompañado de un séquito de grandes personajes, entre los que figura el arquitecto Francesco Sabatini, quien relega a Rodríguez a trabajos menores.
Pero para entonces ya había proyectado su obra más importante, el edificio de la antigua Casa de Correos, luego Ministerio de Gobernación, en plena Puerta del Sol de Madrid, compitiendo con un arquitecto francés –Jaime Marquet-, con un resultado estético bastante afrancesado y lejos de la línea de la arquitectura madrileña de la época; no quedando constancia sobre las circunstancias del proyecto, hoy desaparecido.
Para el infante don Luis, hermano de Carlos III construye un palacio –no acabado- en Arenas de San Pedro, y otro más en Boadilla del Monte, con grandes jardines aterrazados donde levanta una elegante capilla de planta de cruz griega y cúpula de casetones de notables similitudes con la de la Iglesia de la Encarnación de Madrid.
Otra obra importante sería el Palacio de Liria de Madrid, ya comenzado por otros arquitectos, donde incluye elementos compositivos tomados del Palacio Real de Madrid, como el ático, acabando las obras en el año 1773.
En provincias trabaja como arquitecto supervisor del Consejo de Castilla (1764), emitiendo informes sobre los proyectos allí presentados. Desde 1770 la Cámara de Castilla, vinculada al Consejo, atiende a la realización de iglesias de Patronato Real, privilegio de la corona para crear templos en el antiguo Reino de Granada, con notables resultados como el de la Iglesia de La Encarnación de Santa Fe, de 1771.
Fuera de la corte destacan sus proyectos para la Capilla de San Pedro de Alcántara de Arenas de San Pedro, el Convento de los Agustinos de Valladolid –ejecutado con notables desviaciones sobre el original-, y el gran Sagrario de la Catedral de Jaén, una de sus obras más conseguidas, de planta ovalada y bóveda encasetonada.
Aún habiendo perdido el favor de la corona todavía pudo realizar una interesante obra para la corte: la reforma y ornamentación del Paseo del Prado, paseo que tuvo su origen en una donación del rey Carlos III al pueblo de Madrid. En la realización del proyecto intervienen Ventura Rodríguez y José de Hermosilla; proyecto hoy bastante desfigurado, pero que conserva las magníficas fuentes diseñadas por aquél en 1777: la de Cibeles (La Tierra), la de Neptuno (El Agua), o la de Apolo (El Fuego). O las cuatro pequeñas fuentes junto al Museo; elementos urbanos de alta calidad estética creadas con el toque barroco clasicista que le caracteriza. Se conservan los dibujos de estas fuentes realizados por Rodríguez, luego ejecutadas fielmente por escultores como Robert Michel, Manuel Álvarez o Alfonso Bregas.
Al final de su carrera (1775-1778) es reelegido director general de la Real Academia de San Fernando, instalada en su actual edificio de la calle Alcalá, que intervendría en la estética de la construcción de retablos y mobiliario religioso de los templos. En 1777 es además comisionado para restaurar el Santuario de Nuestra Señora de Covadonga, alma de la Reconquista, creando un proyecto impactante y decidido, comenzado bajo la dirección de Manuel Reguera hasta 1792, fecha en que se paralizan las obras por falta de medios.
De 1783 es su proyecto de fachada para la catedral de Pamplona, un brillante estudio de fachada entre torres impregnado de solemnidad, con un estilo sobrio que se emparenta y perfecciona el realizado para la Iglesia de Santa Fe en 1771.
Entre sus discípulos se pueden citar a su sobrino Manuel Martín Rodríguez, (Palacio de la Aduana), Domingo Lois de Monteagudo (Fachada de la Azabachería de la Catedral de Santiago) y Manuel Machuca y Vargas (campanarios de la catedral de Cádiz).
[escribe] Referencias
Notas
Bibliografía
- Arquitectura barroca de los siglos XVII y XVIII, arquitectura de los Borbones y neoclásica. En: Historia de la Arquitectura Española. Editorial Planeta. Año 1986.
- Ventura Rodríguez. * Gutiérrez Pastor, Ismael En: Cuadernos de Arte Español, nº 79. Editado por Grupo 16. Año 1992.
- Tovar Martín, Virgina. El siglo XVIII español. En: Historia del Arte. Volumen 34. Editado por Grupo 16. Año 1989.