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Usuario:Cpant23/zona de pruebas no. 01/República romana (Antigüedad)

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La República (509 a.JC. - 27 a.JC.) fue una etapa de la Antigua Roma en la cual la ciudad y sus territorios tuvieron un sistema de gobierno ejercido por magistrados electos por asambleas de ciudadanos, en el contexto de un estado de derecho[1].




Índice

[escribe] República Romana.

Artículo desarrollado → República romana temprana (Antigüedad).
Artículo desarrollado → República romana media (Antigüedad).
Artículo desarrollado → República romana tardía (Antigüedad).


La monarquía romana había durado 242 años y dejó a Roma poderosa y aguerrida y apenas proclamada la República, Roma tuvo que defenderse primeramente contra las intrigas y despues contra las armas de Tarquino. Pero Bruto desbarató las conjuras del tirano sacrificando sus propios hijos y los etruscos, a quienes Tarquino recurriera, fueron vencidos, pereciendo Bruto en este combate. (Tarquino para recobrar el trono hizo varias tentativas y en una, interesó al intrépido Persenna, rey de Clúsium, el cual avanzó contra Roma con formidable ejército y en esta guerra se distinguieron por su heroísmo, los romanos, Horacio Cocle, Mucio Scévola y la joven Clelia, tan celebrada en la historia romana).

Despues del largo y penoso trabajo de la constitución romana que se desarrolla a continuación, vino el de la grandeza de Roma y sus conquistas, convencidos los romanos de que el mundo era su dominio y presa legítima suya.Los romanos no se oponían a ningun medio para apoderarse de él, los dioses les habían dado esta perrogativa y ellos solos tenían el derecho de gobernar este mundo (ya a finales de la República romana el gran oradorCicerón dejó escrito lo siguiente: Trasladad a Roma del sitio que ocupa y su poder se hará casi imposible).

Verdad es que los romanos tenían muy merecido este poder, no solamente por su unión, constancia, patriotismo sino por las conductas que observaban con las naciones vencidas en la que lejos de abrumarlas con el peso de su dominio, como habían hecho Esparta, Atenas y Cartago, les dejaban una gran parte de libertad, reservándose los derechos políticos y el derecho de guerra y en lugar de anonadarlas se incorporaban a ella. Así es como Italia llegó a ser el instrumento de que se sirvieron los romanos para someter al mundo y por la guerra alcanzó despues de sus primeros progresos ensanchando su territorio con el tomado a pueblos vecinos, prestigio y fuerza y por la solidez y poder de sus instituciones militares, llegó a constituir en el discurso de los tiempos una de las naciones más grandes y una de las más dignas de estudio que registra la historia del mundo.

La República como forma orgánica de Estado y de gobierno y siendo la unidad condición esencial del poder, tenía una magistratura central que la representaba, figurando a la cabeza de las demás magistraturas que ejercían las funciones públicas: el consulado o los cónsules romanos ( como los arcontas en Atenas, los sufetas en Cartago, o en la Edad Media los dux en Venecia), probando hasta la evidencia que el gobierno republicano de Roma, así como el de Atenas, Cartago, Venecia y otros, no pudieron prescindir de esta autoridad central sin caer en la anarquía (cuando el cargo de dirigir la República se confiaba a varias personas, constituyendo un Consejo, recibieron en Roma el nombre de "duumviratos", "triunviratos" o "decenviratos", según se formaban con dos, tres o diez individuos) y esta suprema magistratura consular era por su naturaleza, lo siguiente:

En cuanto al uso de las armas en las primeras edades de la República pertenecía exclusivamente a los que tenían propiedades que defender y a los que tomando parte en la obra de la legislación, estaban interesados en la seguridad de la causa pública, pero a medida que se perdió la libertad con la extensión de las conquistas, la guerra se fue convirtiendo en profesión y tráfico.

La legiones se componían de ciudadanos romanos (la palabra legión viene del latín "legere", escoger, ya que según Vegecio, cuando se hacían las levas para las legiones, se elegían los jovenes más dispuestos para llevar las armas) y la calidad de legionario se consideraba como una recompensa para los que servían en otros cuerpos y las mas sobresaliente cualidad del soldado romano en tiempo de los Fabios y los Scipciones fue un notable e incluso exaltado patriotismo.

Según lo escrito en su diccionario militar, del general español José Almirante y Torroella ("Diccionario militar: etimológico, histórico, tecnólogico, con dos vocabularios francés y alemán"; Madrid, Impresa Litografía del Depósito de la guerra, 1869) la milicia o estado militar de Roma, no era como luego fue y es hoy entre nosotros, una institución independiente, una profesión, una carrera; no, la cosa militar estaba embebida en la cosa pública; la milicia, con todo lo demás, era la Administración, era el Estado, era Roma y añadir tambien lo siguiente:

Por tanto, Roma, en fín, era una, todos sus ciudadanos eran soldados, sus primeros magistrados sus generales en jefe y la guerra que empobrecía a otros Estados, la enriquecía a ella y el cuidado que tenía en incorporar a si a los pueblos vencidos le suministraba en cada victoria la garantía de otra nueva y ninguna duda hay que los leucomonios, los etruscos, los sabinos y aquellos samnitas, que combatió Roma durante 80 años, tenían semejantes armas y formaban en legiones, pero Roma venció a todos estos pueblos por su valor, por su constancia, que no hacía más que obedecer a las inspiraciones de una ambición insaciable, que se conformaban piadosamente a la voluntad de los dioses y por la fuerza de sus instituciones, intentando someter al mundo a sus leyes.

En palabras del conde, Antonie de La Roche Aymon [3] : Ninguna nación, excepto la romana, preparó la guerra con tanta prudencia ni la hizo con tanta audacia y fortuna y la falta de cumplimiento de estas conquistas hubiese significado para los romanos un sacrilegio, ya que a sus ojos, conquistar el mundo, no era más que ponerse en posesión de su bien, los dioses se lo habían dado y ellos solos tenían derecho a gobernarlo: Tu regere imperio populus Romane, memento.

El Senado y las familias patricias fueron los depositarios del poder y las máximas tradicionales en que se fundó la ya citada política invasora de Roma, que convirtió al mundo conocido en un todo homogéneo y compacto, siendo los ejércitos romanos los ejecutores de este plan inmenso de conquistas y posterior civilización de los pueblos sometidos, que multiplicaron la imagen de Roma, en todos los puntos cubiertos con la sombra de sus águilas.

No obstante lo dicho, en su mejor época, cuando las luchas contra Pirro y Cartago, según lo escrito por el marqués de Carrion-Nisas autor del siglo XIX, ("Essai sur l'historie generale de l'art militaire.."; París, 1824, 2 volumenes) [4]

Con el paso del tiempo fue preciso suplir lo anterior con otros motivos de diferente clase: el honor y el sentimiento religioso, y la cobardía y la desobediencia fueron severísimas castigadas, mientras que el veterano que había cumplido su tiempo con honor y sin incurrir en faltas graves, gozaba de buena paga e un donativo de terreno en ocasiones, pudiendo inflingir los centuriones castigos corporales, los generales la pena de muerte y era máxima inflexible de la disciplina que el soldado debía tener mas miedo a su jefe que al enemigo, lograndose ya en la época imperial que el valor de las tropas recibiera un grado de firmeza y de docilidad, a que nunca pudieron llegar las pasiones impetuosas de los bárbaros [5].

En cuanto la ordenanza táctica del ejército romano estaba subordinada a la de sus legiones y varió tanto como su fuerza, desde las tres etapas de la milicia romana, de Rómulo hasta las reformas de Mario, de Mario hasta los los emperadores y de los emperadores hasta el continuador de la milicia romana, el ejército bizantino.

Muy prolijo sería enumerar todas sus alternativas y dentro de cada una de estas etapas de la milicia romana hubo multitud de reformas administrativas, orgánicas y tácticas que impiden caracterizar satisfactoriamente los grados y sus funciones y además los romanos eran personas poco apegados a un criterio fijo, cambiando en más de una ocasión el orden legionario habitual cuando las circunstancias del momento lo hacían necesario ( por lo común atacaban presentando su frente, recta fronte, Festo; algunas veces lo contrario; en otras en cuña, cuneus vel trigonum, es decir, todo cuerpo de ejército cuyas filas están cerradas al modo de la falange; si era el que atacaba en forma de cuña era el enemigo, hacían un ángulo como la V de corazón, para recibir al enemigo y envolverle; si el enemigo le había cercado por todas partes, se formaba en círculo, orbis vel globus; sierra o retirarse y avanzar por divisiones sin conservar posición fija,..ect. En cuanto a las plazas fuertes o fortalezas las atacaban para tomarlas, pero si eran rechazados las bloqueaban con un cordón de tropas y a fuerza de tiros procuraban echar de las murallas a los sitiados y luego juntaban los escudos para formar el testudo testudine y ponerse a resguardo de las armas que les arrojaban, para acercarse a las puertas de la fortaleza, minar los muros o escalarlos. En caso de que el enemigo no se rindiese, formaban dos lineas fortificadas alrededor de ella llamadas: linea de contravalación para inutilizar las salidas de los sitiados y linea de circunvalación para defenderse de los ataques de los que venían a socorrer a los sitiados) [6].

Hasta la época del rey Tarquino "El antiguo", los romanos debieron a sus eminentes virtudes militares el brillante éxito de sus guerras.

Posteriormente Tarquino introdujo en el ejército romano algo del arte militar de los griegos.

En la guerra contra los galos y samnitas comenzó la táctica romana a perfeccionarse y a adquirir su peculiar carácter.

Mucho había adelantado la táctica romana cuando Pirro, pasó el Adriático, para llevar la guerra a Italia, en cuyas batallas se ven planes bien combinados, buena elección de posiciones y sobre todo el acertado uso de las reservas por parte romana.

Posteriormente los romanos siguieron adelantando, como infatigables guerreros, y en las Segunda Guerra Púnica, contra Aníbal Barca, se desenvolvió por completo las cualidades características de la célebre milicia romana y en el espacio de dos siglos batallaron con éxito en España, África, Grecia, las Galias, Asia, Germania y Gran Bretaña, siempre prudentes, audaces y afortunados.

La legión en tiempo de Polibio[7], se formaba según su orden primitivo y habitual y este orden usual de batalla que observaba el ejército romano en las batallas, antes de las reformas de Mario, consistía en la división en cuanto grandes partes, tres de ellas para el combate en linea y una para pelear en orden abierto, cuyo servicio prestaban los vélites con sus hondas y flechas. Las tres partes principales del combate, hastarios, príncipes y triarios o pilanos componían el cuerpo del centro y dos cuerpos para las alas o cuernos, colocadas a la misma altura del centro para sostener sus flancos. En cada cuerpo se formaban tres filas, componiéndose la primera del manípulo de los hastarios, la segunda los príncipes ( príncipe (Milicia) y cubriendo los claros de la primera linea, formándose la tercera por los triarios o pilanos a igual distancia unos de otros en frente de los claros que dejaban los príncipes en la segunda fila y cubriendo a los hastarios. La caballería cubría las alas colocada a retaguardia para protegerlas y cargar por los intérvalos de ellas y el centro, así como los vélites a los que intentasen separar dichas partes. Los ingenios o máquinas de guerra como la balista o catapultas se colocaban a retaguardia del centro para no caer en manos del enemigo y detrás del centro el generalísimo, legado o cónsul, según el ejército, con su guardia particular y escogida que le seguía en la batalla y hacían depender del éxito de la batalla los romanos más que del choque ciego de las masas de combatientes, en la destreza corporal y apoyo recíproco del soldado. Esta división de los soldados en hastarios, príncipes y triarios, solo subsistió hasta los últimos tiempos de la República y desde esta época en adelante solo se hace mención de "cohortes veteranorum" o cohortes de veteranos y "cohortes tironum" o cohortes de reclutas [8]

En cuanto al modo de combatir de la legión, en la obra de la historia de Roma escrita por Tito Livio[9] dejó escrito lo siguiente :Desde que la legión quedaba así dispuesta, los hastarios empezaban el combate; si no podían romper la linea enemiga, los príncipes ( príncipe (Milicia)) los hacían pasar a su retaguardia por los claros de la línea y se batían en su lugar; los hastarios se colocaban entonces detrás de aquellos. Entretanto, los triarios permanecían rodilla en tierra, cubiertos con sus escudos, las picas apoyadas en el suelo con la punta hacia arriba, semejantes a palizadas plantadas en el frente de la linea. Si la fortuna se declaraba también contra los príncipes, se retiraban estos poco a poco de la primera linea hasta llegar a los triarios: de aquí el proberbio "Res ad triarios rediit, pervenit", para designar una situación crítica. Entonces los triarios se levantaban de repente, se unían a los príncipes y hastarios, los recibían en los intérvalos de sus filas y formaban una sola linea llena y continua con la cual caían sobre el enemigo; era la última esperanza. Nada más terrible a los ojos del enemigo, que creían tener solo que perseguir vencidos, que esta nueva linea, más numerosa y más temible que nunca, alzándose subitamente delante de él.

Nicolás Maquiavelo dejó escrito sobre esta forma de combatir romana lo siguiente: Este método de reformar tres veces la linea de batalla, debe hacer un ejército casi invencible, porque sería necesario que le abandonase la Fortuna tres veces consecutivas y que el enemigo tuviese gran superioridad de fuerza y de valor para mantener tantas veces su ventaja. La falange griega no tenía este método de restablecer el combate, aunque contase con un gran número de jefes y de soldados; nunca formaba más que un solo cuerpo de batalla. Sus filas no se compenetraban como las lineas de los romanos, bien que el soldado se reemplazase individualmente. Los romanos comenzaron por imitar la falange y formaron por de pronto su legión tomando aquella por modelo, pero muy luego abandonarían este sistema y dividiendo su legión en cohortes y manípulos, juzgando que un ejército tenía tanto más vigor cuanto mayor era el número de sus esfuerzos diversos y mayor número de cuerpos diferentes tenía con vida é impulso particular [10].

Por estas razones, para algunos eruditos de historia militar, fue lógico que la legión romana prevaleciese sobre la falange, y que el orden helénico pereciera con la nacionalidad griega, cuando llegó a encontrarse enfrente del orden romano, conducido al más alto grado de poder y de prestigio y por otro lado la legión se prestaba, perfectamente a las miras ambiciosas que siempre distinguieron a los romanos, con su índole esencialmente de ataque, a diferencia de la milicia griega que tenía principalmente un carácter para la defensiva y que solo modificaron Alejandro Magno y otros capitanes, añadiendo a la falange gran número de tropas ligeras y de caballería [11]).

Hasta el año 645 de Roma o 107 adC., el ejército romano por tanto combatió formando por manípulos y así peleó en las guerras púnicas (aunque Lentulo, Escipión en España y Regulo en África, emplearon las cohortes con carácter transitorio ), y a partir de ese año hallamos la cohorte establecida por Mario con carácter permanente y se introdujeron en la organización grandes modificaciones dejando los Hatasrios, Príncipes y Triarios de formar tres diferentes lineas especiales y por tanto las reformas radicales que Mario introdujo en la legión, dieron nacimiento a la verdadera cohorte que vino a ser por fin la subdivisión única, la verdadera unidad táctica y orgánica de la nueva legión.

A partir de César se dividieron las cohortes en 3, 5 y 6 centurias sucesivamente, a medida que la constitución del ejército romano iba siendo más completa y cada cohorte iba seguida de carros que trasnportaban las flechas y dardos de repuesto y 10 cohortes formaban una legión y las armas eran espada y "pilum" y las primeras filas adoptaron posteriormente la pica y en tiempos de César la cohorte ya no era una combinación, un lazo necesario entre los manípulos, sino que tenía existencia propia, fuerza bastante para no necesitar reunirse a otros elementos semejantes a ella y anuló "de hecho" al manípulo y a la legión [12]

Esta reforma de Mario se fundaba en las lecciones de la experiencia y en la conducta segida por ilustres capitanes que más de una vez se habían visto en la precisión de aumentar la fuerza del manípulo ( de 120 a 150 soldados, por los 400 a 500 soldados de la cohorte).

Sobre la cohorte dejó José Almirante y Torroella escrito lo siguiente:

En resumen, reina mucha confusión entre los historiadores para precisar la diferencia entre cohorte y manípulo y ha sido desde siempre la desesperación de los comentaristas y eruditos, por lo siguiente:

....


[escribe] ... .

Artículo desarrollado → República romana temprana (Antigüedad).


[escribe] Instituciones de la República romana.

Artículo desarrollado → República romana temprana (Antigüedad).




[escribe] Leyes generadas en la República romana.

Artículo desarrollado → Ley agraria de Espurio Casio.
Artículo desarrollado → Ley de Terentilo Arsa.










[escribe] Referencias.

Artículos relacionados

Bibliografía

Otras fuentes de información

Notas

  1. El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Wikipedia, publicada con licencia CC-BY-SA 3.0.
  2. Obras sobre la constitución de la República romana: 'Storia della constituzione romana/ Francesco De Martino, Napoli: Jovene, 1958; The constitution of the Roman Republic: A.W. Lintott, Oxford, 1999; Studies in Roman government and law/ by A.H.M. Jones, New York: Praeger, 1960; Roma arcaica/ Arnaldo Momigliano, Firenze: Sansoni, 1989; La República romana arcaica.../ Antonio Dulplá, Madrid: Síntesis, 2003; Les Origines de Rome/ par Raymond Bloch, París, 1958; Grandeza y decadencia de la República romana/ Marcel Le Glay, Madrid: Cátedra, 2001; La Chute des Tarquins et les débuts de la Republique romaine/ Jean Gagé, París: Payot, 1976; Dionysius and The history of archaic Rome/ Emilio Gabba, Berkeley, 1991; El Dualismo patricio-plebeyo/ S. Montero; J. Martínez Pinna, Madrid: Akal, 1990
  3. Obras: "Introduction a l'art de le guerre", 1802-1804 (4 volumenes); Manuel du service de la cavalerie légère...., París: Anselin, 1821; Des tropues légères,..., París: Magimel,.., 1817; De la Cavalerie.., París: Anselin, 1828-29, 3 volumenes; Mémories sur l'art de la geurre..., París: J. Correard, 1857, 5 volumenes
  4. los ejércitos romanos estuvieron casi siempre compuestos exclusivamente de ciudadanos y aún de ciudadanos que disfrutaban de cierto binestar y consideración; pero en los casos extraordinarios, aun en la mejor época, se reclutó poco a poco a los comerciantes más ínfimos, los que ejercían los oficios reputados serviles, los libertos, toda ella gente exenta comunmente de la milicia y que no era llamada sino por excepción; esta excepción llegó hasta a los esclavos después del desastre de Cannas
  5. Guillaume Du Choul dejó escrita la siguiente obra: "Los Discursos de la religión, castramentación, assiento del campo, baños y exercicios de los antiguos romanos y griegos", En Leon de Françia, en casa de Gullermo Rovilloio, 1579; "Discorso della religione antica de romani; insieme un'altro Discorso della castramentacion & disciplina militaire...", In Lione (Lyon), G.Rovilloio, 1569; "Discours de la religion des Anciens romains illustré", New York, Garland, 1976; "Discours sur la castramentation et discipline militaire des Romains..", Wesel, Hoogenhuyse, imprimeur, 1672, 2 volumenes
  6. Algunas obras: Joachim Marquardt, De l'organisation militaire chez les Romains, París, 1891, 411 páginas, volumen XI de Manuel de antiquités romaines, 19 volumenes; Equus: the horse in the Roman world/ Ann Hyland, London: Batsford, 1990; The Roman army: a social and institucional history/ Pat Southern, Santa Barbara, 2006; For the glory of Rome: a history of warriors and warfare/ Ross Cowan, London, 2007; Roman officers and frontiers/ by David J. Breeze, Stugartt: F. Steiner, 1993; De legioone II, adiutrice.../ F.H. Gündel, Lipsiae: O. Brandstetteri, 1895
  7. Ediciones de su obra: "Historia", Madrid, Impr. Real, 1789, 3 volumenes; "Historias", Madrid, C.S.I.C., 2008; "Antología", Torino, 1940
  8. Francisco Patrizzi.-La militia romana di Polibio, di Tito Livio e Dionigi Alicarnaseo.., Ferrara: D.Mamarelli, 1583
  9. Alguna edición: Décadas de la historia romana, Madrid: Hernando, 1914-17, 7 volumenes; Ab urbe condita, Oxford, 1919-1974, 5 volumenes
  10. Algunas obras de Maquiavelo: Del arte de la guerra, Madrid, Tecnos, 1995; El Príncipe,Madrid, Tecnos, 1988
  11. Obras del estudioso de la Edad Antigua Saint-Croix, G-E-J Guilhem de Clermont-Lodève, barón de (1746-1809) dejó escrito: "Examen critique des anciens historiens d'Alexandre-le-Grand", París, Bachelier, 1810; De l'Etat et du sort des colonies..., Filadelfia, 1776; Des ancients gouvernements...., París; Mémoire sur les cours de l'Araxe et de Cyrus...; Xenophontis de Cyri disciplina.., Oxonii, 1812; Mémories pour servir a l'histoire de la religion secrete des anciens peuples.., París, 1744. Otra obra de disciplina romana: Roman military service: ideologies of discipline in the late Republic and early Principate/ Sara Elise Phang, Cambridge, 2008
  12. alguna obra que hable de las legiones y campañas de Julio César: Memoires critiques et historiques sur plusieurs points d'antiquites militaires, Berlín: Haude et Spener, 1774, 4 tomos, autor: K.T. Guischard llamado Quintus Icilius, T. 1 y 2.-Campañas de César en España; T. 3.-Historia de las legiones de César. Otras obras: Giulio Cesare stratega in Gallia/ Renato Agazzi, Pavia, 2006; Le grandi battaglie di Giulo Cesare: le campagne, le guerre, gli eserciti..../ Andrea Frediani, Roma, 2003
  13. Obras de Flavius Vegetius Renatus: "Epitoma rei militaris", Oxford, Oxford University Press, 2004; en "Epitoma rei militaris", Sttugart, 1967; en español: "Instituciones militares", Madrid, 1764, "Compendio de técnica militar", Madrid, Cátedra, 2006; en latín "De re militare", Rome, E.Silber, 1494. Sobre la obra de Vegecio las siguientes obras: Vegetius in context:...., Stugartt, 2007, autor: M.B. Charles; Studies in medieval uses of Vegetius Epitoma rei militaris, 1980, autor: F.H. Sherwood
  14. Otras obras de Justus Lipsius (1547-1606): Edición mas reciente de "De militia romana", Hildesheim, 2002; "De conscribendis latine epistolis", I.Francum, 1594; "Della grandezza di Roma...", Roma, S.Paclini, 1600; "De magistratibus veteris populi romani", Ambergae, Typis, Schönfeldianis,1608; "Roma illustrata, sive Antiquitarum romanarum brevarium", Amstelodami, apud L & D. Elzevirios, 1657; "Las Bibliotecas en la Antigüedad", Valencia, Edit. Castallá, 1948; "Politicorum...", Hidesheim, G.Olms, 1998
  15. Otras obras de Carlos d'Aquino (1654-1737): "Nomenclator agriculturae", Romae, A. de Rubeis, 1736; "Vocabularium architecturae...", Romae, A. de Rubeis, 1734; "Della Commedia di Dante Alighieri", Napoli, F.Mosca, 1728, 3 volumenes
  16. Obra: Evocatio: étude d'un rituel militaire romain/ V. Basanoff, París, 1947
  17. Obras: La garde prétorienne.../ Monique Jallet-Huant, Charenton-le-Pont: Presses de Valmy, 2004; The role and character of the Praetorian guard.../ John Latimer Kerr, Glasgow, 1991
  18. Obra: De militia togata.../ Barón von Lyncker, Jenae: L.W., 1697
  19. Note sur les inscriptions graffites du corps de garde de la septième cohorte des vigiles (Rome), par m. Ernest Desjardins, en <<Académie des inscriptions...>>, París, 1876, Tomo 28







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