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Usuario:Cpant23/Trabajos en ejecución/sobre Legión romana/Variaciones en el orden de batalla
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
[escribe] Variaciones en el orden de batalla que duró seis siglos cuando todos los pueblos de Italia se hicieron ciudadanos de Roma
El orden de batalla que acabamos de describir ajedrezado en la que los manipulos de los príncipes se correspondían en sentido perpendicular al frente con los claros de la primera linea y los manipulos de los triarios tenian sus centros en perfecta correspondencia con los centros de los manipulos de los hastarios, duró más de seis siglos pero cambió cuando todos los pueblos de Italia se hicieron ciudadanos de Roma y no hubo ya legiones aliadas.
Cuando la multiplicidad de las guerras obligó a aumentar los ejércitos y enseño la experiencia que el orden por manípulos podía ser demasiado débil contra masas de ejércitos más numerosos y poderosos como la falange y hasta para obrar aisladamente.
Sin renunciar a la movilidad como principio táctico se pensó en aumentar la fuerza de los elementos activos y cada orden (ordo) llegó a ser un cuerpo.
Se reunieron un manípulo de astarios, otro de príncipes y otro de triarios a un cuerpo de batallón fijo que de esta reunión tomo el nombre de cohorte.
Aunque el orden de batalla de la legión siguió conservando las 60 centurias y sus 30 manípulos, no tuvo más que 10 cohortes, que tan pronto se colocaban en tres líneas como en dos y aun algunas veces en una sola línea llevando detrás las cohortes de otra legión.
En su origen mandaba a la cohorte el primer centurión de triarios, y en tiempo de los emperadores se introdujeron a los prefectos de cohortes, que equivalen hoy en día a los jefes de batallón aunque se conservó el orden de cada manípulo de tener diez filas la cohorte las conservó si bien las cuatro primeras filas se componían de astarios, las cuatro siguientes de príncipes y las dos últimas de triarios.
Más adelante en tiempos de los emperadores y a consecuencia del empleo de maquinas de guerra en las batallas,como catapultas, ballestas y arietes, que se calcula que cada legión llevaba consigo diez grandes máquinas de guerra y cincuenta y cinco de pequeñas, cesó el antiguo orden de colocación de líneas, las cuales quedaron reducidas a seis bajo el imperio de Trajano y de Adriano. Estas máquinas de guerra como las catapultas se utilizaban fundamentalmente para destruir las fortificaciones enemigas o crear desorden y terror entre las filas enemigas lanzando pesados proyectiles y las manubalistas eran colocadas en los flancos de las tropas combatientes mientras que las maquinas de tiro curvo o parabolico como la gran balista, catapulta o onagro iban detras de las tropas por encima de las cuales pasaban las piedras o proyectiles que arrojaban aquellas y en tiempo de Vegecio 55 por legión
Nueve siglos de guerras continuas habían introducido gradualmente en el servicio muchas alteraciones y adelantos.
Las legiones del tiempo de las guerras púnicas eran muy diferentes de las que ganaron las victorias de Gayo Julio César y de las que defendieron la monarquía bajo Adriano y los Antoninos.
En esta época imperial desde Augusto hasta Adriano, Trajano y otros emperadores se fue constituyendo la legión imperial formada por los siguientes cuerpos:
- La infantería de línea que constituía su fuerza principal se dividía en diez cohortes y 55 compañías, bajo el mando de un número correspondiente de tribunos y centuriones.
- La primera cohorte se componía de 1105 soldados, los más recomendables por su valor y fidelidad.
- Las otras nueves constaban cada una de ellas de 555 y todo el cuerpo de la infantería legionaria montaba a 6100 hombres.
Las armas de estas legiones eran uniformes y admirablemente adaptadas a la naturaleza de sus servicios con un casco abierto con alta cimera, un peto o cota de malla, botines de cuero o de acero y un broquel oblongo y cóncavo, de cuatro pies de alto y dos y medio de ancho, hecho de una madera ligera, forrado de cuero, con planchas de bronce.
En cuanto a las armas arrojadizas tenía la lanza y manejaba también el formidable pilum, de 6 pies de largo, terminado en un triangulo agudo de 18 pulgadas y tan pronto como había lanzado el pilum sacaba la espada, bien templada de dos hojas apta tanto el tajo como la estocada y corría a embestir al enemigo de cerca.
La formación era 8 hombres de fondo con distancias de 3 pies entre hombre y hombre.
La caballería imperial sin la cual la fuerza de lalegión habría quedado imperfecta estaba dividida en diez escuadrones:
- El primero de los cuales como compañero de la primera cohorte constaba de 132 hombres y de 66 cada uno de los otros
- La fuerza entera componía una fuerza de 726 caballos.
Cada escuadrón dependía de una cohorte pero a veces se separaba de ella y formaba una ala de la legión pero la caballería en tiempos de los emperadores no era la arma de la nobleza y tomaron el nombre de equites.
Trajano y Adriano sacaban la caballería de las mismas provincias y de la misma clase de hombres que les suministraban infantes y los caballos eran de origen español y de Capadocia.
Como protección usaban el casco, botines ligeros, escudo y cota de malla despreciando la armadura completa de las tropas orientales porque evitaban movimientos y agotaban a los caballos.
Las armas eran la espada y con el devenir de los tiempos la lanza y la maza.
En cuanto al número de legiones en tiempos de Adriano se mantenía treinta legiones y el número de hombres no bajaba de 375. 000.
En vez de encerrarse en los muros de las ciudades fortificadas que los romanos miraban como refugio de la flaqueza las legiones campaban en las orillas de los grandes ríos y en las fronteras más expuestas a las invasiones de los pueblos vecinos con la siguiente distribución de fuerzas:
- Tres legiones bastaban para asegurar la tranquilidad de Bretaña.
- Diez y seis legiones custodiaban el Rin y el Danubio.
- Ocho legiones guarnecían el Éufrates.
- Una sola legión guarnecía Egipto, África y España.
- La defensa del monarca, de Roma la capital y de la península italiana corría a cargo de veinte mil soldados escogidos que componían las cohortes de la ciudad y la guardia pretoriana.