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La Legión Romana (del latín legio, leva) era la unidad militar básica de la antigua Roma. Consistía en un cuerpo de infantes pesados de entre 5.000 y 6.000 (más tarde hasta 8.000) soldados de infantería y varios centenares de jinetes. Las legiones tenían asignado un nombre y un número; se identificaron cerca de 50, pero nunca llegaron a existir tantas en un mismo momento de la historia de Roma. Usualmente había 28 legiones con sus auxiliares, y se reclutaban más según las necesidades y la situación en cada momento.
[escribe] Historia
Originalmente, en la época de los Reyes, la legio englobaba al ejército romano en su totalidad, compuesta de ciudadanos romanos reclutados para las armas. En algún momento, posiblemente al comienzo de la República Romana, la legio estaba subdividida en dos legiones separadas, cada una bajo mando de uno de los dos cónsules. En los primeros años de la República, cuando las campañas militares romanas estaban centradas principalmente en rechazar multitud de invasiones, no se sabe a ciencia cierta si el poder militar de las legiones fue desplegado completamente en su conjunto. Las legiones se organizaron de un modo más formal en el siglo IV adC, cuando las guerras en las que Roma se veía involucrada se hicieron más frecuentes y estratégicamente mejor planificadas, y la armada consular se dividió en dos legiones. Los tribunos militares aparecieron después del año 331 adC. La organización interna de la legión fue más sofisticada, de la clásica falange se pasó al sistema de cohortes, manípulos y centurias. Más tarde, durante el Imperio, la legión era comúnmente reforzada por tropas aliadas, las allae. Estas tropas eran reclutadas entre mercenarios o entre pueblos cuya habilidad bélica era bien conocida en el mundo antiguo, como los jinetes númidas o los honderos baleares. Su función era generalmente la de actuar como auxiliares de las tropas romanas, principalmente legionarios.
Durante los períodos finales de la República Romana y la Roma Imperial, las legiones desempeñaron un rol político importante, al tiempo que se profesionalizaban completamente. Sus acciones podían asegurar el destino de un Emperador romano, o destruirlo. Un ejemplo es la caída de Vitelio en el Año de los cuatro emperadores, decidida en el momento que las legiones del Danubio eligieron apoyar a Vespasiano. Cerca del siglo I adC, la amenaza demagógica de las legiones quedó claramente identificada. Los gobernantes no podían alejarse de sus provincias con sus Legiones. Cuando Julio César cruzó el río Rubicón para dejar sus provincias y trabarse en armas en Italia, se precipitó una crisis constitucional.
[escribe] Supremacía
En la Batalla de Cynoscéfalos en el año 557 de la Fundación de Roma, (año 197 adC) se evidenció la primacia de la legión romana comandada por T.Q.Flaminio contra la falange griega o macedónica comandada por Filipo V de Macedonia.
La supremacia y excelencia de la legión romana se confirma en la Batalla de Pydna en el año 586 de la Fundación de Roma, (año 168 adC) al vencer las tropas romanas comandadas por P. Emilio a las griegas de Perseo, cayendo como prisionero el ilustre historiador Polibio.
Antes de estas dos batallas con la derrota de Pirro de Epiro en el 275 adC ante el ejercito romano de C. Dentato en Benevento, la exigente y refinada civilización griega cayó ante la naciente bravura del pueblo romano y Pirro dijo:
- Seria el dominador de la tierra con soldados como los romanos.
- Las cabezas cortadas de mis enemigos romanos renacen de su propia sangre.
El secreto de las victorias de los romanos no se encerraba tanto en la composición de un número elevado de guerreros en sus ejércitos como el arte que poseían y aplicaban y nada había mas ingenioso que esta disposición de la legión y todo en ella estaba calculado, todo previsto, así en el orden de defensa como de ataque y la diferencia entre los métodos de guerra entre la falange griega y la legión romana hay que buscarse en el carácter, aspiraciones y modo de existir de ambos pueblos.Grecia estaba dividida en estados y como la primera necesidad era la defensa de ahí el orden principalmente defensivo de la falange y también que tuvieron que combatir en las extensas llanuras de Asia contra las grandes masas que formaban los ejércitos de Oriente y por tanto tuvieron que dar a su infantería fuerza y solidez bastantes, para resistir el primer choque y asi formaron la célebre falange, con el elemento esencial en la batalla, su infantería pesada, formada en 16 filas.Los romanos eran un pueblo conquistador desde su infancia, ávido siempre de conquistas, buscando comunicación con otros pueblos y sometieron al mundo porque entre ellos todo se hallaba organizado para la guerra y porque sus guerras tenían siempre un objeto grande o útil y la política, religión, virtudes, pasiónes,..todo tenía aquella misma tendencia, todo el mismo objeto y he aquí la índole de su táctica, el orden alternado, soluble y eminentemente movible de la legión y durante muchos años tuvieron que combatir en paises montañosos y las masas profundas, como la falange griega, no hubieran podido conservar su formación en terrenos accidentados o de esta naturaleza y el amor a la patria era entre los romanos un sentimiento mas vivo, sagrado y sobre todo mas exclusivo que entre los griegos, ya que los griegos requerían sin remordimiento el socorro extranjero cuando se veían necesitados de ello y convencidos los romanos que el mundo era su dominio y presa legítima suya, no tenían por malo ningún medio para apoderarse de el y por tanto, para los romanos, conquistar el mundo no era a sus ojos, mas que ponerse en posesión de su bien, los dioses se lo habían dado y ellos solos tenían derecho a gobernarlo y la misma necesidad de Gloria, el mismo deseo de extender los límites de la República, de hacer al mundo tributario del Capitolio, era una idea fija que dominaba al orgulloso Claudio, como a los Graco, a Sila como a Mario, al severo Catón como al pródigo Lúculo.Esto se demuestra con la disposición táctica de las tropas en la legión romana, que pasó de una primera disposición táctica utilizada por todos los pueblos en el albor de la civilización, el grupo compacto, la falange rectangular u oblonga , para despues perfeccionar su distribución táctica en el orden manipular de forma altresbolillo o ajedrezado, en 2 o mas lineas en que los claros o vacios se correspondían con los llenos como los escaques o casillas del tablero de ajedrez( ordenando la infantería legionaria en 10 filas y no dieron mas que 12 a sus pelotones o manípulos) como elemento de formación de sus ejércitos y en su forma de combatir, que era la siguiente antes de las reformas de Mario (De los pelotones o manípulos de 120 a 180 hombres a la formación de un elemento mas fuerte, cohortes de 300 a 450 hombres):
- Los romanos resistían con ánimo sereno el empuje del enemigo
- Atacaban primero los vélites que hostigaban al enemigo con hondas y flechas y luego se retiraban en el momento solemne del ataque atrás o a los costados donde seguían tirando flechas mientras duraba el combate.
- Posteriormente atacaban los hastarios que iban al choque con el enemigo con la espada envainada y una lanza en cada mano y cuando llegaban a 12 o 15 pasos del enemigo le tiraban una de las lanzas y sacando al punto la espada combatían como los gladiadores con el pie derecho hacia adelante y el brazo izquierdo sostenía el escudo y sin desasirse de la segunda lanza que sin ella no podía resistir a la caballería enemiga si atacaba y por tanto recibían el choque con el enemigo con la punta de sus lanzas
- Si los hastarios no podían romper la linea enemiga o se veían rechazados, los príncipes les dejaban pasar por los espacios que había entre los manípulos y corrían a reoganizarse a retaguardia de los triarios y se batían los príncipes en su lugar recibiendo el choque del enemigo y los hastarios se rehacían por si los debían volver a acometer
- En tanto los bien acreditados triarios permanecían en sus puestos con una rodilla en tierra, cubiertos con sus escudos, con las picas apoyadas en el suelo y la punta en alto y si se declaraba también la suerte contra los príncipes, se retiraba estos poco a poco de la primera linea de los triarios y de aqui vinó para designar una situación crítica de la batalla:ya esta el negocio de los triarios y entonces se levantaban los triarios de repente, se rehacían a los hastarios y príncipes, los recibían en los claros de su formación y formaban asi una sola linea continua con la que se arrojaba al enemigo, lo cual era su última esperanza y nada mas terrible para el enemigo cuando ya solo creía tener vencido al enemigo se tropezaba con aquella nueva linea mas numerosa y terrible que nunca, que de repente aparecía ante el.
- Cuando el enemigo intentaba separar el centro de una ala, la caballería que cubría a esta, cargaba contra el con ímpetu, hasta rechazarlos.
- Rocquancourt dejó escrito sobre el mecanismo de combate en la legión romana lo siguiente:Nada mas ingenioso que esta disposición de la legión: todo está allí calculado, todo previsto.Primeramente los vélites preludían la acción dirigiéndose hacia adelante para retardar la marcha del adversario, descubrir sus intenciones, espiar sus movimientos, cubrir los del ejército y darle tiempo de tomar sus resoluciones.Los soldados nuevos, los hastarios, combaten en primera linea, a la vista de todo el ejército, pronto a aplaudirlos o motejarlos.Hay que cumlir su deber o morir: la huida es imposible a los que son accesibles al miedo.Vienen enseguida los príncipes, de mas edad y aguerridos que los precedentes, en un instante han podido reemplazar a estos o combatir con ellos, recibiéndoles en los umbrales de su linea o avanzando hasta llegar a su altura. En fin, aparece un tercero y único medio para encadenar la victoria: son los triarios, viejos guerreros que se distinguían de los primeros por sus honrosas cicatrices. ¡Cuan admirable es el reparto y colocación de estos distintos combatientes! ¡Que cosa mas imponente que estas tres lineas dispuestas a reunirse o sucederse!.
[escribe] Organización
En la República, la existencia de las legiones fue efímera. Con excepción de las Legiones I a IV, que formaban la armada consular (dos por cónsul), las otras unidades se reclutaban por campaña. El carácter permanente tuvo lugar fundamentalmente por cuestiones internas; en particular para garantizar su lealtad al Emperador, y no a sus generales. Durante el Imperio, la legión fue estandarizada, con símbolos y una historia individual en donde los hombres servían con orgullo. Las legiones eran comandadas por un legado o legatus. Rondando los treinta años de edad, usualmente serían senadores por tres años. Los subordinados inmediatos del legado, serían seis tribunos militares elegidos - cinco oficiales regulares y el sexto, un noble representando al Senado. Había un grupo de oficiales prestando servicios médicos, ingenieros, cronistas y el praefecti castrorum (prefecto o comandante de campo), que había servido como primipilum, o primer centurión, siendo éste un personaje muy respetado. Por debajo del primipilo se hallaban los centuriones, que tenían como subordinado a un optio. Por debajo se hallaba la masa de legionarios, entre otros especialistas como sacerdotes y músicos.
A mediados de la República, las legiones se componían de las siguientes unidades:
Caballería o equites. Esta era originalmente la unidad más prestigiosa, donde los romanos jóvenes y saludables comenzaban a destacarse antes de iniciar sus carreras políticas. El equipamiento necesario era pagado por cada jinete, y consistía en un escudo redondo, casco, armadura corporal, espada y una o más jabalinas. La caballería era excedida en número en la legión. En un total de cerca de 3000 hombres, habría apenas unos 300 jinetes, divididos en 10 unidades de 30 hombres. Al mando de cada unidad, había un decurión. Sumada a esta caballería pesada, habría una caballería liviana que reclutaba ciudadanos más pobres y jóvenes de buena salud, pero sin la edad suficiente para entrar en la hastati o en la equites.
Infantería liviana o velites. Los velites eran básicamente lanzadores de jabalina y hostigadores en general y no tenían una organización formal precisa o una función en el campo de batalla; eran utilizados según la necesidad. Provenían de los estratos económicamente más bajos de la sociedad.
Infantería pesada. Era la unidad principal de la legión. Se componía de ciudadanos legionarios que pudieran pagar el equipamiento compuesto de casco de bronce, escudo, armadura y lanza corta (pillum). El arma preferida era el gladius, un tipo de espada corta. La infantería pesada era subdividida de acuerdo a la experiencia de los legionarios en tres líneas separadas:
- Los hastati (sing. hastatus) eran los más jóvenes y formaban la línea delantera, iban armados con dos lanzas de distintos tamaño, para que una fuera lanzada y la otra fuera usada en el cuerpo a cuerpo.
- Los príncipes (sing. princeps), hombres con edades rondando los 30 años, componiendo la segunda línea de la legíon, al igual que los primeros iban armados con dos lanzas de distinto tamaño para que una fuera lanzada y la otra fuera usada en el cuerpo a cuerpo
- Los triarii (sing. triarius) eran los soldados veteranos y alineados atrás, sólo entrarían en combate en situaciones extremas, a diferencia de los otros iban armados con una sola lanza larga y un escudo
Los hastati, al igual que los princeps, llevaban una armadura completa, casco de bronce, escudo, espada y dos pilum o lanzas de diferente longitud. En cambio los triarii soportaban el mismo equipo, pero solo con una lanza como arma principal.
Cada una de estas líneas estaba subdividida en manípulos, la menor subunidad del ejército, compuestas de dos centurias comandadas por el centurión mayor. Las centurias eran nominalmente de 100 soldados (de allí el nombre), pero en la práctica podían llegar a ser solo 60, sobre todo en las manípulas triarii, menos numerosas. Cada centuria tenía su estandarte, y era compuesta de diez unidades llamadas contubernia. En un contubernio había 8 soldados compartiendo tienda de 4 plazas (los otros 4 estarían siempre de guardia) piedra de moler, una mula y un caldero (dependiendo de la duración de la travesía).
En batalla, las manípulas eran organizadas comúnmente en una formación de cuadrícula llamada quincux. Las manípulas de príncipes cubrían los espacios abiertos dejados por los hastati, siendo cubiertos los propios por las manípulas triarii.
Cuando se desplegaba una legión en el combate, cada centuria formaba normalmente un cuadrado de 10 hombres de frente por 8 de fondo. Así, una centuria se colocaba tras la otra y formaba un manípulo, formando un cuadrado de 10 hombres de frente por 16 de fondo. En las crónicas de Polibio y Vegecio se relata como que el espacio entre filas era de 3 pies, siendo entre columnas de 4 pies (tomando como referencia que un infante pertrechado ocupa un espacio de dos pies de ancho por uno de fondo -60 x 15 cm-, deducimos que cada centuria podía ocupar un cuadrado aproximado de unos 50 pies de frente por 40 de fondo, es decir, 15 metros por 12.
En las cohortes, los tres manípulos formaban juntos en línea, pero dejando una distancia entre sí suficiente como para que la segunda centuria de cada manípulo pudiese ocupar el espacio entre las centurias situadas al frente. Esta formación dispuesta con tres centurias de frente por dos de fondo ocuparía un espacio en el campo de batalla de aproximadamente unos 75 m de frente, pero teniendo que dejar un espacio de 15 m con referencia a la cohorte situada en su flanco izquierdo, de forma que su centuria situada en la segunda línea a la izquierda pudiera desplegarse en este espacio.
Las cohortes generalmente se disponían en tres líneas denominadas acies o al menos para César la formación en "triplex acies" es la habitual. En caso de que se contase con pocos efectivos también se podía formar en "acies dúplex", pensado para poder mantener un mismo frente de batalla ante un enemigo superior en número, evitando así el ser superado por las alas y, una vez envuelto, derrotado. Dado que una legión estaba formada por 10 cohortes, en la formación de triplex acies se obliga a que una línea tenga una cohorte más que las otras dos, siendo habitual el despliegue en el campo de batalla de cohortes de distintas legiones, eso sí, procurando que las cohortes de una misma legión estuvieran próximas unas a otras.
[escribe] Las reformas de Cayo Mario
La división de la infantería en secciones especializadas, hastati, príncipes y triarii, desaparecerá con la reforma de Cayo Mario, a finales del s. II adC. A partir de la reforma, la infantería legionaria constituye un cuerpo homogéneo de infantería pesada, sin distinciones por razón del armamento o la edad de los soldados. Del mismo modo, se eliminó de la legión el contingente de velites, que ya estaba totalmente en desuso: la infantería ligera de las legiones primitivas era muy poco efectiva, como se demostró una y otra vez durante las Guerras Púnicas y fue sustituida por cuerpos especializados de "auxiliares", que en época imperial, procedían de levas entre los indígenas de las diversas provincias, agrupándose según su origen étnico y conservando su estilo peculiar de combate.
Esta reforma se debió a la necesidad de crear un nuevo contingente militar para la defensa del territorio romano tras las gravísimas derrotas sostenidas por el ejército en las guerras contra Cimbrios y Teutones, dos tribus germánicas que habían atravesado las fronteras romanas en el transcurso de su migración hacia la Galia, entre los años 106 y 105 adC. Estas derrotas, de proporciones catastróficas, junto con el progresivo desinterés por la milicia por parte de las clases sociales superiores, implicaban que la cantidad de hombres disponibles para combatir era demasiado exigua, y supusieron el abandono del concepto "ejército de ciudadanos" por parte de Roma. Mario instituyó un ejército profesional de nueva planta, reclutado entre las clases sociales inferiores, los infraclassem, hasta entonces exentos del servicio militar. A partir de este momento el legionario es un soldado profesional, que recibe una paga por su servicio y la promesa de mejoras económicas una vez concluido.
Pero esto implicaba también un grave riesgo para la estabilidad de la República, ya que a partir de este momento los soldados empiezan a ser leales únicamente a quien les paga, a quien les dirige: al general. De ahora en adelante, el ejército se convierte en un factor decisivo en la vida política romana, ya que cualquier personaje que cuente con el apoyo de las legiones puede utilizarlas como herramienta para obtener el poder.
Desde este momento, las cohortes, de las que habrían seis a diez, sustituyen a los manipula como unidad táctica básica. Cada cohorte se compone de 6 a 8 centurias y es liderada por un centurión asistido por un optio, un soldado capaz de leer y escribir. El centurión mayor de la legión es llamado primus pilus, un soldado de carrera y asesor del legado.
Las diez cohortes que integran la legión van numeradas, obviamente, del I al X, pero están organizadas jerárquicamente: la I Cohorte tiene el doble de soldados que las demás, generalmente la componen los más veteranos, y se despliega en primera fila. Por el contrario, la cohorte X despliega en segunda fila, y está compuesta por los soldados más bisoños.
Por lo tanto, una legión se componía de alrededor de 4800 hombres de armas, y de un gran número de discípulos, sirvientes y esclavos. Las legiones podrían contener hasta 6000 hombres en batalla, aunque en ciertos momentos de la historia romana se redujeron a cerca de 1000 para refrenar comandantes rebeldes. Las legiones de Julio César tenían sólo 3500 hombres aproximadamente.
Por otra parte, desde la época de Julio César, las legiones incluían un tren de artillería bastante completo: cada centuria estaba equipada con una carroballista, una gran ballesta montada encima de un carro, y cada cohorte con una catapulta, lo que no sólo incrementaba la potencia de fuego de la legión en el combate a campo abierto, sino que servía también para la guerra de asedio.
Este pequeño ejército, capaz de batirse por sí solo en casi cualquier modalidad militar, arrastraba (especialmente en época imperial) una gran cantidad de personal civil no directamente relacionado con la legión: comerciantes, prostitutas, "esposas" de legionarios (que no podían contraer matrimonio), que al establecerse en torno a los campamentos permanentes o semipermanentes acababan dando lugar a auténticas ciudades.
En principio, era requisito imprescindible para ser legionario el poseer la ciudadanía romana.
Auxiliares. Surgen por pura necesidad táctica, ya que la infantería pesada legionaria precisaba el apoyo de otros cuerpos de caballería e infantería ligera. Tras la reforma de Mario aparecen ya cuerpos irregulares de caballería que reciben el nombre de auxilia, siendo disueltos al finalizar las campañas. Pero es tras la Guerra Social (91-89 a.C.) cuando los auxilia reciben el impulso definitivo al desaparecer las Alae Sociorum. Igualmente, cuerpos de arqueros, honderos y caballería son reclutados, muchas veces mediante levas forzosas, entre los diferentes pueblos del Mediterráneo. No obstante, fue César quien sentó las líneas básicas de lo que luego serán los auxiliares imperiales al reclutar entre galos y germanos unidades de caballería. Por otro lado, los cuerpos de infantería auxiliar parecen haber sido más bien una apuesta de Augusto. En cualquier caso son pequeños destacamentos que acostumbran a acompañar a una legión ejerciendo una función auxiliar —en todos los sentidos de la palabra—, pero que también pueden actuar independientemente. Su principal característica es que, con excepciones, están compuestas por individuos no ciudadanos, existiendo fundamentalmente dos tipos de unidades, tradicionalmente asociadas con caballería e infantería, que reciben el nombre de ala y cohors, respectivamente. Caso aparte serían las cohortes equitatae, compuestas por un núcleo fuerte de infantería y un pequeño destacamento de caballería. Todas ellas podían ser quinquinariae o miliariae, es decir, de quinientos o mil hombres. Sin embargo, los estudios más recientes confirman lo que ya Cheesman apuntaba a principios de la centuria pasada: esta estructura numeral es demasiado rígida como para ser cierta. Las excavaciones de los barracones de los soldados —así como las informaciones del Pseudo-Higinio— arrojan estos datos: semeja que las cohortes quinquinariae estarían formadas por seis centuriae de 80 hombres —al cargo de un centurión— y la miliariae por diez, lo que nos arroja unas cifras de 480 y 800 hombres respectivamente. En cuanto a las alae, las miliariae estarían formadas por veinticuatro turmae de 30 hombres —a los que hay que sumar un decurión y un portaestandarte, en total, 32— y las quinquinariae por dieciséis turmae, con cifras totales de 768 y 512 equites. Por lo que a las equitatae se refiere, la situación se complica, pero todo parece indicar que serían unidades de seis o diez centurias y cuatro u ocho turmae según la dualidad antes expuesta. Aún así, parece que la diferenciación entre unidades quinquinariae y miliariae es fruto de los turbulentos acontecimientos de los años 68-69 —aunque en el caso de las alae parece haber algunos escasos ejemplos anteriores— y que desde época Flavia habría una clara tendencia hacia el reclutamiento de unidades miliarias. Éstas —tanto alae como cohortes— estarían comandadas por tribunos, mientras que las otras lo estarían por prefectos —ambos de rango ecuestre— (Cheesman, sin embargo dice que las alae miliariae estarían comandadas por prefectos ). El primero de los centuriones o decuriones recibe el título de princeps y ocupa un escalafón inferior al subprefecto, asistente del oficial al mando de la unidad. Queda mencionar el hecho singular de las cohortes Civium Romanorum, igualmente auxiliares, pero compuestas bien por ciudadanos romanos —libertos que no podían enrolarse en las legiones y que se habrían reclutado en situaciones de emergencia—, bien por peregrini que recibirían el título como premio por un hecho de armas destacado. El título sería conservado en lo sucesivo por la unidad pese al licenciamiento de las tropas premiadas (los auxiliares se licenciaban con honores tras 25 años de servicio) y estaría bajo el mando de un tribuno.
Por lo que se refiere al numerus, en principio designa a cualquier unidad que no se atenga a la regularidad de las antes mencionadas, como puede ser el caso de las guardias de corps de oficiales o cargos administrativos, pero en la forma en que los numeri logran un mayor éxito es como unidades auxiliares, aunque se diferenciarían de las anteriores por su organización interna. Así pues, los numeri son lo que en origen eran los cuerpos auxiliares: unidades de nativos reclutados que mantienen su estructura jerárquica y organizativa propia. Son, por así decirlo, un cuerpo de irregulares. Parece que su desarrollo desde el siglo II vendría a paliar la carencia de armas y modos de combate tradicionales que se produciría con la paulatina romanización del modo de combate de los auxiliares. Esto anuncia y explica en parte el ulterior reclutamiento de grupos de germanos, sármatas, iranios o mauritanos —muchos de ellos derrotados en batallas por los romanos y desplazados a otro frente del Imperio— que se da durante el Tardoimperio e incluso en Bizancio en época Justinianea. Otros cuerpos, como la marina, en estos momentos centralizada en las flotas de Miseno y Ravenna para el Mediterráneo, así como en las periféricas de Britania, el Rhin o el Danubio, sobrepasan ya nuestro marco de estudio. En cuanto a las milicias urbanas, que existieron, nunca fueron usadas en los conflictos externos o como tropas de choque. Así a todo, para un Imperio tan extenso como el romano, los 240000 hombres en armas ofrecidos por Tácito o los 315000 que se estipulan para inicios de la década de 160, son escasos, y no digamos las cifras de entre 180000 y 220000 hombres para los siglos I-II d.C. que ofrece Cheesman.
El tardoimperio. Andando en el tiempo, conocemos mal lo que ocurrió con el ejército en el transcurrir de la llamada «Anarquía militar» pese al triste protagonismo del mismo en estos años. Sin lugar a dudas muchas de las tendencias anteriores se acentuaron, lo que, junto a notables permanencias conformó lo que será el ejército del Bajo Imperio. Cheesman señala que, desde el edicto de Caracalla, la diferenciación entre cuerpos auxiliares y legiones se hizo cada vez más accesoria, de modo que la única señal distintiva era su diferente entrenamiento. Desde luego, el auge de los numeri y el edicto se combinaron para hacer de los auxiliares una unidad sin razón de ser. Sin embargo, la legión conservó largo tiempo su carácter elitista su superior preparación como señales de distinción.
No obstante, si en algo se centra la discusión acerca de la organización militar del tardoimperio es en la cuestión acerca de los cuerpos de limitanei y comitatenses. La tradición ha querido ver en los primeros unas fuerzas fronterizas, como su propio nombre (ribereños) indica, y en los segundos un conjunto de fuerzas móviles con cierto carácter de elite. De todo esto se han derivado numerosos debates que, muy a menudo, han venido a caer en errores de apreciación y convencionalismos más o menos inventados tiempo atrás. Así, los limitanei son poco más que colonos armados, mientras que los comitatenses, son los verdaderos soldados profesionales. Por sentido común, cualquier clasificación estricta en historia supone otorgarle al pasado una simplicidad que únicamente esconde nuestro desconocimiento, las realidades siempre son más complejas. Por lo que revelan nuestras fuentes, los limitanei son el conjunto de tropas asignadas a una determinada región, encontrándose bajo dirección del dux de la misma. Por su parte, los comitatenses están ligados más directamente al emperador o a sus hombres más allegados. Esta clase de unidades se encuentran por lo general asentadas en las provincias interiores, actuando como garantes de ante una revuelta interna o el levantamiento de un usurpador. Además, se desplazan con mayor facilidad —que no rapidez-, al no estar asignadas a ningún territorio en el que tuviesen que ejercer labores civiles o administrativas de las que más adelante hablaremos. A mayores existían, dentro de esta gran división del ejército, unidades de naturaleza y tamaño diverso a las que no nos referiremos por falta de de espacio pero que verdaderamente merecen una mayor atención por parte de la literatura especializada, a menudo obcecada por los oropeles de época altoimperial.
[escribe] Símbolos
Desde la reforma de Mario —alrededor del año 104 adC—-, se ha venido priorizando en el seno de la legión una de las enseñas tradicionales que estos cuerpos solían llevar al campo de batalla. Se trata del águila, que se impone como símbolo legionario por antonomasia, desplazando al lobo, al toro, al jabalí y al caballo, muestras de animales totémicos pertenecientes a una sociedad campesina. Las águilas se realizan en metales nobles —plata primero, oro después— y se guardan celosamente en el "aedes signorum" o santuario del campamento. La pérdida de las águilas, como les sucedió a Craso o Marco Antonio en Oriente o a Varo entre los germanos es el mayor deshonor que puede sufrir un cuerpo legionario. El suboficial al cargo del águila era el "aquilifer". A mayores, existen otro tipo de estandartes, como los "signa", "imagines", "vexilla" o "dracones". El "signum" es el estandarte de cada centuria: rematado en forma de asta o mano —en recuerdo del antiguo manípulo— se decoraba con guirnaldas, cruces y discos. En los cuerpos auxiliares los "signa" incluyen imágenes de los emperadores, con lo que el segundo tipo de estandartes -las "imagines"- es privativo de las legiones. Por su parte, el "vexillum" es la bandera que marca la posición del general en el campo de batalla, pero también es la enseña de los destacamentos irregulares, por lo que éstas reciben el nombre de "vexillationes". Se cuelgan de una barra cruzada al mástil de la enseña. El "draco" es una cabeza de animal en bronce con las fauces abiertas a la que se añade un tubo de colores y que al agitarlo producía un ruido sordo. Los portadores de estas enseñas eran, respectivamente, los "signiferes", "imaginiferes", "vexillarii" y "draconarii". El culto a las enseñas se realizaba con carácter permanente mediante la deposición en el "aedes", sin embargo existen ocasiones especiales en las que se honran los "signa" y "vexilla" (Rosalia Signorum), las águilas legionarias (natalis aquilae, Honos Aquilae)...
[escribe] Categorías militares de los romanos
- Equivalentes aun ejército contemporáneo de mediados del siglo XIX de oficiales generales y Jefes de Estado Mayor
- Equivalentes a las clases propiamente llamadas Jefes
- Equivalentes a los capitánes mediados siglo XIX
- Centuriónes (Infantería)
- Decuriónes (Caballería)
- Equivalentes a Subalternos
- Equivalente al Sargento (Milicia) y Cabo (Milicia), mediados siglo XIX
- Equivalente a la Tropa de linea:
- Equivalente a la Tropa ligera, como los cazadores (Milicia) de mediados del siglo XIX:
- Equivalentes a las clases de oficiales Abanderados y Portaestandartes de mediados siglo XIX
[escribe] Los españoles y la milicia romana
Tropas españolas en la milicia romana en los primeros tiempos de la época Imperial Romana que empieza con Augusto eran las siguientes
- 1 legión hispana con 4.200 infantes y 500 caballos
- 1 legión galviana con 4.200 infantes y 500 caballos
- 4 cohortes de Asturias con 1.680 infantes
- 1 cohorte de Asturias y gall. con 420 infantes
- 3 cohortes de Lusitania con 1.260 hombres algunos númidas y otros Guardia Imperial
- 3 cohortes de gallegos con 1.260 infantes
- 2 cohortes de celtiberos con 840 infantes
- 3 cohortes de Cataluña con 1.260 infantes
- 1 cohorte de Tarraconenses con 420 infantes
- 1 cohorte de la ciudad de Vich con 420 infantes
- 1 cohorte de vascones con 420 infantes
- 1 cohorte de montañeses con 420 infantes
- 1 cohorte de Calahorra con 420 infantes
- 1 cohorte de eborenses con 420 infantes
- 1 cohorte de Sevilla "La Vieja" con 420 infantes
- 1 cohorte de Braga con 420 infantes
- 1 cohorte de españoles en general con 1.260 infantes
- 1 cuerpo de tropas auxiliares con 500 caballos
- 1 ala de asturianos con 500 caballos
- 1 ala de vetones con 500 caballos
- 1 ala hispánica con 1.000 caballos
Total: 24.840 infantes y 3.500 caballos
En el 4º y 5º siglo del Imperio Romano de Occidente la relación era la siguiente:
- 1 legión de Galicia con 4.200 infantes y 500 caballos
- 2 legiones de Sevilla "la Vieja" con 8.400 infantes y 1.000 caballos
- 3 legiones del Reino de León con 12.600 infantes y 1.500 caballos
- 1 legión de Bejar con 4.200 infantes y 500 caballos
- 1 legión de Osuna con 4.200 infantes y 500 caballos
- 1 legión de Virtus Julia con 4.200 infantes y 500 caballos
- 1 legión de honderos baleares con 4.200 infantes y 500 caballos
- 4 Cuerpos de tropas auxiliares de Cervera con 16.800 infantes y 2.000 caballos
- 1 Cuerpo de Braga con 12.000 infantes y 1.500 caballos
- 1 legión de Murviedro con 4.200 infantes y 500 caballos
- 1 Ala de Britonia con 4.200 infantes y 500 caballos
- 1 Ala de Orense con 4.200 infantes y 500 caballos
- 1 Ala de Braga con 4.200 infantes y 500 caballos
- 1 Ala de Córdoba con 4.200 infantes y 500 caballos
- 2 Alas de cuerpos españoles en general con 4.200 infantes y 1.000 caballos
Total: 75.600 infantes y 12.000 soldados a caballo
Ya, en los ultimos años del Imperio Romano dividido en Occidente y Oriente citar algunas de las fuerzas españolas de las 60.000 a 80.000 soldados que servían bajo el Imperio Romano eran las siguientes:
- Imperio Romano de Occidente:
- Branchati seniores-Auxiliar-Tertia Flavia Salutis
- Ascarii Juniores-Auxiliar-Equites Brachiati seniores.Vexilación
- Segucienses-Auxiliar-Equites Sagitarii Cordicenii.Vexilación
- Ursarienses-Legión-Ursarienses Juniores
- Prima Flavia Paci-Legión-Cohorte 2ª Hispanorum
- Secunda Flavia virintis-Legión-Cohorte celtibera
- Imperio Romano de Oriente:
- Victores-Auxiliar-Cohorte 2ª-Astarum
- Prima itálica-Legión-Ala 2ª-Hispanorum
- Cuarta Itálica-Legión-Ala 4ª-Hispanorum
- Taharsini-Legión-Ala 1ª-Victoriarum
- Riacenses-Legión
Estos soldados eran preferidos por los romanos por su valor, robustez, paciencia, ligereza y fidelidad y tal fueron el temor que inspiraron a Roma cuando eran sus adversarios, que cuando los sitios de Astapa y Numancia (En el cual Marco Lucano dijó que en la toma de Numancia los romanos no pudieron hacer ningún prisionero y añade que cada soldado romano temblaba a una simple ojeada de un numantino) y durante las memorables guerras de Viriato y Sertorio, casi nadie en Roma quería alistarse para guerrear en España y Paulo Osorio, Silvio Itálico y todos los escritores romanos los pintan a los españoles con una fiereza extraordinaria y los romanos elegían sobre todo a los astures, gallegos, lusitanos y cántabros.Se empezaron a formar cohortes y legiones enteras de españoles , tras sosegar Augusto las ultimas guerrillas cántabras y los servicios de estos españoles en la milicia romana fueron inmensos y Tito Livio, Estrabón, Nepote, Polibio, Justino y los ya citados y otros han hecho proverbial el valor de los primitivos españoles.
También decir que en la milicia romana destacaron muchos españoles como los archiconocidos y célebres capitanes como Trajano, Teodosio, Balbo..ect y una larga lista de otros no tan conocidos que se inmortalizaron en las tropas romanas como los siguientes:
- Quinto Cecilio Volusiano que obtuvo 12 premios militares
- Lucio Pompeyo Reburro que desde soldado raso en la cohorte 7ª pretoriana llegó a alcanzar cargos militares elevados y mereció el título de "evocato augustal"
- Gayo Antonio Flaminio que fue premiado en la guerra con un collar de oro
- Marco Valerio Propincuo hizo la guerra en Alemania, Mesi y Siria, mandandp la cohorte de asturianos, la caballería frigia y la 5ª legión macedónica.
- Aulo Mevio, natural de la población catalana de Vich (España) que hizo la guerra en Asia y a su regreso pagó todas las deudas de la ciudad y construyó una magnífica lonja
- Lucio Roscio Elianao que fue proconsul en Asia y siendo tribuno de la legión ganó varios premios militares y el Senado le erigió una estatua
La conclusión que se saca con estos ejemplos es lo mucho que influyeron los españoles en las glorias de los romanos por todo el ámbito del mundo conocido hasta entonces.
[escribe] Referencias
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Bibliografía
- Service in roman army, R. Davies, Edinburgh, 1989
- Roman Warfare, Adrian Goldsworthy
- El ejército romano, Adrian Goldsworthy, Akal, Madrid, 2005
- El ejército romano, Yann le Bohec, Ariel, Madrid, 2004
- Historia de la Guerra, John Keegan, Planeta, Barcelona, 1995
- Para el título de contenido: "Supremacia", "Los españoles y la milicia romana",y el de "Categorías militares de los romanos" Enciclopedia moderna:Diccionario universal de literatura, ciencias, artes, agricultura, industria y comercio,1851,Madrid, editado por F. de Paula Mellado por un colaborador de la EL.
Notas
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ligeramente modificado para el estilo de la EL
La Legión Romana (del latín legio, leva) era la unidad militar de infantería básica de la antigua Roma. Consistía en un cuerpo de infantes pesados de entre 5.000 y 6.000 (más tarde hasta 8.000) soldados de infantería y varios centenares de jinetes. Las legiones tenían asignado un nombre y un número; se identificaron cerca de 50, pero nunca llegaron a existir tantas en un mismo momento de la historia de Roma. Usualmente había 28 legiones con sus auxiliares, y se reclutaban más según las necesidades y la situación en cada momento.
[escribe] Historia
Originalmente, en la época de los Reyes, la legio englobaba al ejército romano en su totalidad, compuesta de ciudadanos romanos reclutados para las armas. En algún momento, posiblemente al comienzo de la República Romana, la legio estaba subdividida en dos legiones separadas, cada una bajo el mando de uno de los dos cónsules. En los primeros años de la República, cuando las campañas militares romanas estaban centradas principalmente en rechazar multitud de invasiones, no se sabe a ciencia cierta si el poder militar de las legiones fue desplegado completamente en su conjunto. Las legiones se organizaron de un modo más formal en el siglo IV adC, cuando las guerras en las que Roma se veía involucrada se hicieron más frecuentes y estratégicamente mejor planificadas, y el ejército consular se dividió en dos legiones. Los tribunos militares aparecieron después del año 331 adC. La organización interna de la legión fue más sofisticada, de la clásica falange se pasó al sistema de cohortes, manípulos y centurias. Más tarde, durante el Imperio, la legión era comúnmente reforzada por tropas aliadas, las allae. Estas tropas eran reclutadas entre mercenarios o entre pueblos cuya habilidad bélica era bien conocida en el mundo antiguo, como los jinetes númidas o los honderos baleares. Su función era generalmente la de actuar como auxiliares de las tropas romanas, principalmente legionarios.
Durante los períodos finales de la República de Roma y la Roma Imperial, las legiones desempeñaron un rol político importante, al tiempo que se profesionalizaban completamente. Sus acciones podían asegurar el destino de un Emperador romano, o destruirlo. Un ejemplo es la caída de Vitelio en el Año de los cuatro emperadores, decidida en el momento en que las legiones del Danubio eligieron apoyar a Vespasiano. Cerca del siglo I adC, la amenaza demagógica de las legiones quedó claramente identificada. Los gobernantes no podían alejarse de sus provincias con sus legiones. Cuando Julio César cruzó el río Rubicón para dejar sus provincias y trabarse en armas en Italia, se precipitó una crisis constitucional.
[escribe] Organización
En la República, la existencia de las legiones fue efímera. Con excepción de las Legiones I a IV, que formaban el ejército consular (dos por cónsul), las otras unidades se reclutaban por campaña. El carácter permanente tuvo lugar fundamentalmente por cuestiones internas: en particular para garantizar su lealtad al Emperador, y no a sus generales. Durante el Imperio, la legión fue estandarizada, con símbolos y una historia individual, en donde los hombres servían con orgullo. Las legiones eran comandadas por un legado o legatus. Rondando los treinta años de edad, usualmente serían senadores por tres años. Los subordinados inmediatos del legado, serían seis tribunos militares elegidos: cinco oficiales regulares y el sexto, un noble representando al Senado. Había un grupo de oficiales prestando servicios médicos, ingenieros, cronistas y el praefecti castrorum (prefecto o comandante de campo), que había servido como primipilum, o primer centurión, siendo éste un personaje muy respetado. Por debajo del primipilo se hallaban los centuriones, que tenían como subordinado a un optio. Por debajo se hallaba la masa de legionarios, entre otros especialistas como sacerdotes y músicos.
A mediados de la República, las legiones se componían de las siguientes unidades:
Caballería o equites. Esta era originalmente la unidad más prestigiosa, donde los romanos jóvenes y saludables comenzaban a destacarse antes de iniciar sus carreras políticas. El equipamiento necesario era pagado por cada jinete, y consistía en un escudo redondo, casco, armadura corporal, espada y una o más jabalinas. La caballería era excedida en número en la legión. En un total de cerca de 3000 hombres, habría apenas unos 300 jinetes, divididos en 10 unidades de 30 hombres. Al mando de cada unidad, había un decurión. A esta caballería pesada se sumaba una caballería ligera que reclutaba ciudadanos más pobres y jóvenes de buena salud, pero sin la edad suficiente para entrar en la hastati o en la equites.
Infantería ligera o velites. Los velites eran básicamente lanzadores de jabalina y hostigadores en general, y no tenían una organización formal precisa o una función en el campo de batalla. Eran utilizados según la necesidad y provenían de los estratos económicamente más bajos de la sociedad.
Infantería pesada. Era la unidad principal de la legión. Se componía de ciudadanos legionarios que pudieran pagar el equipo compuesto de casco de bronce, escudo, armadura y lanza corta (pillum). El arma preferida era el gladius, un tipo de espada corta. La infantería pesada estaba subdividida de acuerdo a la experiencia de los legionarios en tres líneas separadas:
- Los hastati (sing. hastatus) eran los más jóvenes y formaban la línea delantera. Iban armados con dos pila de distintos pesos, para que una tuviera más alcance y la otra perforase los escudos. En el cuerpo a cuerpo, usaban la espada. Como armadura era común el uso de placas de bronce sujetas con correas de cuero, que tapaban el corazón y parte del pecho. También utilizaban casco de bronce y el scutum (escudo largo romano).
- Los príncipes (sing. princeps), hombres con edades rondando los 30 años, componían la segunda línea de la legión e iban armados al igual que los primeros, pero en lugar de la placa del pecho, podian pagarse una coraza de cota de malla de anillos.
- Los triarii (sing. triarius) eran los soldados veteranos y alineados atrás, que sólo entraban en combate en situaciones extremas. A diferencia de los príncipes, en lugar de los pila manejaban una lanza larga, formando una sólida falange erizada de puntas de lanza que contuviera al enemigo.
Cada una de estas líneas estaba subdividida en manípulos, la menor subunidad del ejército, compuestas de dos centurias comandadas por el centurión mayor. Las centurias eran nominalmente de 100 soldados (de allí el nombre), pero en la práctica podían llegar a ser sólo 60, sobre todo en las manípulas triarii, menos numerosas. Cada centuria tenía su estandarte y estaba compuesta por diez unidades llamadas contubernia. En un contubernio había 8 soldados compartiendo tienda de 4 plazas (los otros 4 estarían siempre de guardia), piedra de moler, una mula y un caldero (dependiendo de la duración de la travesía).
En batalla, los manípulos estaban organizados comúnmente en una formación cuadriculada llamada quincux. Los manípulos de príncipes cubrían los espacios abiertos dejados por los hastati, siendo cubiertos los propios por los manípulos triarii.
Cuando se desplegaba una legión en el combate, cada centuria formaba normalmente un cuadrado de 10 hombres de frente por 8 de fondo. Así, una centuria se colocaba tras la otra y formaba un manípulo, constituyendo un cuadrado de 10 hombres de frente por 16 de fondo. En las crónicas de Polibio y Vegecio se relata que el espacio entre filas era de tres pies, siendo entre columnas de cuatro pies (tomando como referencia que un infante pertrechado ocupa un espacio de dos pies de ancho por uno de fondo -60 x 15 cm-, deducimos que cada centuria podía ocupar un cuadrado aproximado de unos 50 pies de frente por 40 de fondo, es decir, 15 metros por 12).
En las cohortes, los tres manípulos formaban juntos en línea, pero dejando una distancia entre sí suficiente como para que la segunda centuria de cada manípulo pudiese ocupar el espacio entre las centurias situadas al frente. Esta formación, dispuesta con tres centurias de frente por dos de fondo, ocuparía un espacio en el campo de batalla de aproximadamente unos 75 m de frente, pero teniendo que dejar un espacio de 15 m con referencia a la cohorte situada en su flanco izquierdo, de forma que su centuria situada en la segunda línea a la izquierda pudiera desplegarse en este espacio.
Las cohortes generalmente se disponían en tres líneas denominadas acies, o al menos para César la formación en "triplex acies" es la habitual. En caso de que se contase con pocos efectivos, también se podía formar en "acies duplex", pensada para poder mantener un mismo frente de batalla ante un enemigo superior en número, evitando así el ser superado por las alas y, una vez envuelto, derrotado. Dado que una legión estaba formada por 10 cohortes, en la formación de triplex acies se obliga a que una línea tenga una cohorte más que las otras dos, siendo habitual el despliegue en el campo de batalla de cohortes de distintas legiones, eso sí, procurando que las cohortes de una misma legión estuvieran próximas unas a otras.
[escribe] Las reformas de Mario
- Artículo desarrollado → Reformas de Mario.
La división de la infantería en secciones especializadas, hastati, príncipes y triarii, desaparecerá con la reforma de Cayo Mario, a finales del siglo II adC. A partir de la reforma, la infantería legionaria constituye un cuerpo homogéneo de infantería pesada, sin distinciones por razón del armamento o la edad de los soldados. Del mismo modo, se eliminó de la legión el contingente de velites, que ya estaba totalmente en desuso: la infantería ligera de las legiones primitivas era muy poco efectiva, como se demostró una y otra vez durante las Guerras Púnicas, y fue sustituida por cuerpos especializados de "auxiliares", que en la época imperial procedían de levas entre los indígenas de las diversas provincias, agrupándose según su origen étnico y conservando su estilo peculiar de combate.
Esta reforma se debió a la necesidad de crear un nuevo contingente militar para defender el territorio romano tras las gravísimas derrotas sufridas en las guerras contra cimbrios y teutones, dos tribus germánicas que habían atravesado las fronteras romanas en el transcurso de su migración hacia la Galia, entre los años 106 y 105 adC. Estas derrotas, de proporciones catastróficas, junto con el progresivo desinterés por la milicia por parte de las clases sociales superiores, implicaban que la cantidad de hombres disponibles para combatir era demasiado exigua, y supusieron el abandono del concepto "ejército de ciudadanos" por parte de Roma. Mario instituyó un ejército profesional de nueva planta, reclutado entre las clases sociales inferiores, los infraclassem, hasta entonces exentos del servicio militar. A partir de este momento, el legionario es un soldado profesional, que recibe una paga por su servicio y la promesa de mejoras económicas una vez concluido.
Pero esto implicaba también un grave riesgo para la estabilidad de la República, ya que a partir de este momento los soldados empiezan a ser leales únicamente a quien les paga, a quien les dirige: al general. De ahora en adelante, el ejército se convierte en un factor decisivo en la vida política romana, puesto que cualquier personaje que cuente con el apoyo de las legiones puede utilizarlas como herramienta para obtener el poder.
Desde entonces, las cohortes, de las que habrían seis a diez, sustituyen a los manípulos como unidad táctica básica. Cada cohorte se compone de 6 a 8 centurias y es liderada por un centurión asistido por un optio, un soldado capaz de leer y escribir. El centurión mayor de la legión es llamado primus pilus, un soldado de carrera y asesor del legado.
Las diez cohortes que integran la legión van numeradas, obviamente, del I al X, pero están organizadas jerárquicamente: la Cohorte I tiene el doble de soldados que las demás, generalmente la componen los más veteranos y se despliega en primera fila. Por el contrario, la cohorte X despliega en segunda fila y está compuesta por los soldados más bisoños.
Por lo tanto, una legión se componía de alrededor de 4.800 hombres de armas y de un gran número de discípulos, sirvientes y esclavos. Las legiones podrían contener hasta 6.000 hombres en batalla, aunque en ciertos momentos de la historia romana se redujeron a cerca de 1.000 para refrenar comandantes rebeldes. Las legiones de Julio César tenían sólo 3.500 hombres aproximadamente.
Por otra parte, desde la época de Julio César, las legiones incluían un tren de artillería bastante completo: cada centuria estaba equipada con una carroballista, una gran ballesta montada encima de un carro, y cada cohorte con una catapulta, lo que no sólo incrementaba la potencia de fuego de la legión en el combate a campo abierto, sino que servía también para la guerra de asedio.
Este pequeño ejército, capaz de batirse por sí solo en casi cualquier modalidad militar, arrastraba (especialmente en la época imperial una gran cantidad de personal civil no directamente relacionado con la legión: comerciantes, prostitutas, "esposas" de legionarios (que no podían contraer matrimonio), que al establecerse entorno a los campamentos permanentes o semipermanentes acababan dando lugar a auténticas ciudades.
En principio, era requisito imprescindible para ser legionario el poseer la ciudadanía romana.
[escribe] Auxiliares
Surgen por pura necesidad táctica, dado que la infantería pesada legionaria precisaba el apoyo de otros cuerpos de caballería e infantería ligera. Tras la reforma de Mario aparecen ya cuerpos irregulares de caballería, que reciben el nombre de auxilia, siendo disueltos al finalizar las campañas. Pero es tras la Guerra Social (91-89 adC) cuando los auxilia reciben el impulso definitivo al desaparecer las Alae Sociorum. Igualmente, cuerpos de arqueros, honderos y caballería son reclutados, muchas veces mediante levas forzosas, entre los diferentes pueblos del Mediterráneo.
No obstante, fue César quien sentó las líneas básicas de lo que luego serán los auxiliares imperiales al reclutar entre galos y germanos unidades de caballería. Por otro lado, los cuerpos de infantería auxiliar parecen haber sido más bien una apuesta de Augusto.
En cualquier caso, son pequeños destacamentos que acostumbran a acompañar a una legión ejerciendo una función auxiliar –en todos los sentidos de la palabra-, pero que también pueden actuar independientemente. Su principal característica es que –salvo excepciones- están compuestas por individuos que no son ciudadanos romanos, existiendo fundamentalmente dos tipos de unidades, tradicionalmente asociadas con caballería e infantería, que reciben el nombre de ala y cohors, respectivamente. Caso aparte serían las cohortes equitatae, constituidas por un núcleo fuerte de infantería y un pequeño destacamento de caballería.
Todas ellas podían ser quinquinariae o miliariae, es decir, de quinientos o mil hombres. Sin embargo, los estudios más recientes confirman lo que ya Cheesman apuntaba a principios de la centuria pasada: esta estructura numeral es demasiado rígida como para ser cierta.
Las excavaciones de los barracones de los soldados –así como las informaciones del Pseudo-Higinio - arrojan estos datos: semeja que las cohortes quinquinariae estarían formadas por seis centuriae de 80 hombres –al cargo de un centurión- y la miliariae por diez, lo que nos arroja unas cifras de 480 y 800 hombres, respectivamente. En cuanto a las alae, las miliariae estarían formadas por veinticuatro turmae de 30 hombres –a los que hay que sumar un decurión y un portaestandarte, en total, 32- y las quinquinariae por dieciséis turmae, con cifras totales de 768 y 512 equites.
Por lo que a las equitatae se refiere, la situación se complica, pero todo parece indicar que serían unidades de seis o diez centurias y cuatro u ocho turmae, según la dualidad antes expuesta.
Aun así, parece que la diferenciación entre unidades quinquinariae y miliariae es fruto de los turbulentos acontecimientos de los años 68-69 –aunque en el caso de las alae parece haber algunos escasos ejemplos anteriores- y que desde la época Flavia habría una clara tendencia hacia el reclutamiento de unidades miliarias. Éstas –tanto alae como cohortes- estarían comandadas por tribunos, mientras que las otras lo estarían por prefectos –ambos de rango ecuestre- (Cheesman, sin embargo, dice que las alae miliariae estarían mandadas por prefectos). El primero de los centuriones o decuriones recibe el título de prínceps y ocupa un escalafón inferior al subprefecto, asistente del oficial al mando de la unidad. Queda por mencionar el hecho singular de las cohortes Civium Romanorum, igualmente auxiliares, pero compuestas bien por ciudadanos romanos –libertos que no podían enrolarse en las legiones y que se habrían reclutado en situaciones de emergencia-, bien por peregrini que recibirían el título como premio por un hecho de armas destacado. El título sería conservado en lo sucesivo por la unidad, pese al licenciamiento de las tropas premiadas (los auxiliares se licenciaban con honores tras 25 años de servicio), y estaría bajo el mando de un tribuno.
Por lo que se refiere al numerus, en principio designa a cualquier unidad que no se atenga a la regularidad de las antes mencionadas, como puede ser el caso de las guardias de corps de oficiales o cargos administrativos, pero en la forma en que los numeri logran un mayor éxito es como unidades auxiliares, aunque se diferenciarían de las anteriores por su organización interna. Así pues, los numeri son lo que en origen eran los cuerpos auxiliares: unidades de nativos reclutados que mantienen su estructura jerárquica y organizativa propia. Son, por así decirlo, un cuerpo de irregulares. Parece que su desarrollo desde el siglo II vendría a paliar la carencia de armas y modos de combate tradicionales que se produjeron con la paulatina romanización del modo de combate de los auxiliares. Esto anuncia y explica en parte el ulterior reclutamiento de grupos de germanos, sármatas, iranios o mauritanos –muchos de ellos derrotados en batallas por los romanos y desplazados a otro frente del Imperio- que se da durante el Tardoimperio e incluso en Bizancio en época Justinianea.
Otros cuerpos, como la marina, en estos momentos centralizada en las flotas de Miseno y Rávena para el Mediterráneo, así como en las periféricas de Britania, el Rin o el Danubio, sobrepasan ya nuestro marco de estudio. En cuanto a las milicias urbanas que existieron, nunca fueron usadas en los conflictos externos o como tropas de choque. Así y todo, para un Imperio tan extenso como el romano, los 240.000 hombres en armas ofrecidos por Tácito o los 315.000 que se estipulan para inicios de la década de 160 son escasos, y no digamos las cifras entre 180.000 y 220.000 hombres para los siglos I-II dC que ofrece Cheesman.
El Tardoimperio. Andando el tiempo, conocemos mal lo que ocurrió con el ejército en el transcurrir de la llamada “Anarquía militar” pese al triste protagonismo del mismo en estos años. Sin lugar a dudas, muchas de las tendencias anteriores se acentuaron, lo que, junto a notables permanencias, conformó lo que será el ejército del Bajo Imperio. Cheesman señala que, desde el edicto de Caracalla, la diferenciación entre cuerpos auxiliares y legiones se hizo cada vez más accesoria, de modo que la única señal distintiva era su diferente entrenamiento. Desde luego, el auge de los numeri y el edicto se combinaron para hacer de los auxiliares una unidad sin razón de ser. Sin embargo, la legión conservó largo tiempo su carácter elitista y su superior preparación como señales distintiva.
No obstante, si en algo se centra la discusión acerca de la organización militar del Tardoimperio es en la cuestión acerca de los cuerpos de limitanei y comitatenses. La tradición ha querido ver en los primeros unas fuerzas fronterizas, como su propio nombre (ribereños) indica, y en los segundos un conjunto de fuerzas móviles con cierto carácter de élite. De todo esto se han derivado numerosos debates que, muy a menudo, han venido a caer en errores de apreciación y convencionalismos más o menos inventados tiempo atrás. Así, los limitanei son poco más que colonos armados, mientras que los comitatenses son los verdaderos soldados profesionales. Por sentido común, cualquier clasificación estricta en historia supone otorgarle al pasado una simplicidad que únicamente esconde nuestro desconocimiento. Las realidades siempre son más complejas. Por lo que revelan nuestras fuentes, los limitanei son el conjunto de tropas asignadas a una determinada región, encontrándose bajo la dirección del dux de la misma. Por su parte, los comitatenses están ligados más directamente al emperador o a sus hombres más allegados. Esta clase de unidades se encuentran por lo general asentadas en las provincias interiores, actuando como garantes ante una revuelta interna o el levantamiento de un usurpador. Además, se desplazan con mayor facilidad –que no rapidez-, al no estar asignadas a ningún territorio en el que tuviesen que ejercer labores civiles o administrativas, de las que más adelante hablaremos. A mayores existían, dentro de esta gran división del ejército, unidades de naturaleza y tamaño diverso a las que no nos referiremos por falta de de espacio, pero que verdaderamente merecen una mayor atención por parte de la literatura especializada, a menudo obcecada por los oropeles de la época altoimperial.
[escribe] Símbolos
Desde la reforma de Mario –alrededor del año 104 adC-, se ha venido priorizando en el seno de la legión una de las enseñas tradicionales que estos cuerpos solían llevar al campo de batalla. Se trata del águila, que se impone como símbolo legionario por antonomasia, desplazando al lobo, al toro, al jabalí y al caballo, muestras de animales totémicos pertenecientes a una sociedad campesina. Las águilas se realizan en metales nobles –plata primero, oro después- y se guardan celosamente en el "aedes signorum" o santuario del campamento. La pérdida de las águilas, como les sucedió a Craso o Marco Antonio en Oriente o a Varo entre los germanos, es el mayor deshonor que puede sufrir un cuerpo legionario. El suboficial al cargo del águila era el "aquilifer".
A mayores, existen otro tipo de estandartes, como los "signa", "imagines", "vexilla" o "dracones":
- El "signum" es el estandarte de cada centuria: rematado en forma de asta o mano –en recuerdo del antiguo manípulo-, se decoraba con guirnaldas, cruces y discos. En los cuerpos auxiliares, los "signa" incluyen imágenes de los emperadores, con lo que el segundo tipo de estandartes -las "imagines"- es privativo de las legiones.
- Por su parte, el "vexillum" es la bandera que marca la posición del general en el campo de batalla, pero también es la enseña de los destacamentos irregulares, por lo que éstas reciben el nombre de "vexillationes". Se cuelgan de una barra cruzada al mástil de la enseña.
- El "draco" es una cabeza de animal en bronce con las fauces abiertas, a la que se añade un tubo de colores y que al agitarlo producía un ruido sordo. Los portadores de estas enseñas eran, respectivamente, los "signiferes", "imaginiferes", "vexillarii" y "draconarii".
El culto a las enseñas se realizaba con carácter permanente mediante la deposición en el "aedes". Sin embargo, existen ocasiones especiales en las que se honran los "signa" y "vexilla" (Rosalia Signorum), las águilas legionarias (natalis aquilae, Honos Aquilae).
[escribe] Referencias y lectura complementaria
- Service in roman army, R. Davies, Edinburgh, 1989
- Roman Warfare, Adrian Goldsworthy
- El ejército romano, Adrian Goldsworthy, Akal, Madrid, 2005
- El ejército romano, Yann le Bohec, Ariel, Madrid, 2004
- Historia de la Guerra, John Keegan, Planeta, Barcelona, 1995
[escribe] Véase también
- Historia de la estructura del ejército romano
- República romana
- Imperio Romano
- Guerras Púnicas
- Falange
- Ejército de la antigua Roma
- Legión perdida
- Armada romana
- Anexo:Legiones romanas
[escribe] Enlaces externos
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ligeramente modificado para el estilo de la EL
[escribe] Legión Romana (traducción, desde el inglés).-
La legión romana (del Latín, legio, legionis, f., lego, legere, legi, lectus - "recoger"), son términos que pueden aplicarse ambos, como transliteración de legio ("conscripción"; ó "ejército"), para el ejército romano entero, y también, más cercanamente (y más comunmente), a la infantería pesada, que era la unidad militar básica, del antiguo ejército romano, en el período final república romana, y del imperio romano. En este último significado, consistió en varias cohortes, de la infantes pesados, conocidos como legionarios. Ésta fue casi siempre acompañada, por una ó más unidades agregadas de auxiliares, que proveían caballería, tropas adicionales entrenadas, y skirmishers para complementar a la infantería pesada de la legión. El tamaño de una legión típica, varió ampliamente a través de la historia, de la antigua Roma, con complementos adicionales, de entre 5.000 a 6.000 hombres, en el período republicano de Roma, a un número estándar más ajustado, de alrededor de 5.400, en el período imperial temprano y medio, y finalmente hacia un promedio, de entre 1.000 a 2.000 hombres, en la etapa final del período imperial. Como legiones, éstas no estuvieron como ejércitos en pie, hasta las reformas de Mario (107 AdC), y cuando en lugar de ser creadas, utilizadas, y disueltas otra vez, varios cientos de legiones fueron nombradas, y numeradas, a través de la historia romana. Hasta la fecha, alrededor de 50, han sido identificadas. En la época del imperio romano temprano, había usualmente alrededor de 28 legiones en pie, más sus auxiliares, con más levantadas según lo necesitado.
Debido a los enormes éxitos militares, de la república romana, y del imperio romano, la legión ha sido vista largamente, como el primer antiguo modelo, para eficacia y capacidad militar.
[escribe] Historia.-
[escribe] "Legiones" tempranas.-
En los tempranos años, del reino romano, y de la república romana, unas o más legiones fueron levantadas anualmente, según lo requerido por el estado. Aunque ellas comparten, el nombre legión, con las unidades más últimas del imperio, eran ellas, absolutamente diferentes. En el imperio romano, las legiones se volvieron sólo una parte, de el ejército (predominantemente, infantería pesada), con otros roles satisfechos por tropas aliadas. Pero en el reino romano, y la república romana, hasta incluso, el 2do siglo AdC., la legión incluyó a tropas ligeras, y caballería, cuyos roles, podrían más tarde ser tomados, por las tropas aliadas. "Legionario", ó "legión", son por lo tanto, términos no equivalentes, cuando se comparan, tropas tempranas, con tropas tardías, -un legionario de la república, podía más bien ser, un skirmisher, armado ligeramente.
[escribe] Historia temprana.-
Originalmente, en la época de los reyes, la legio ("conscripción"), era el ejército romano completo, compuesto de ciudadanos impuestos. El ejército romano temprano, sin embargo, fue diferente que el ejército imperial más tardío. Bajo los Reyes Etruscos, lo masivo de la falange griega, era el modo de batalla. Los soldados romanos pudieron tener así, que verse mucho, como los hoplitas griegos. Mucha de historia romana de esta era, es fundado en leyendas, pero es creído que durante el reinado de Servio Tulio, el censo (la cuenta de la gente) fue introducido. Con esto, todos los romanos sanos, y hombres libres, ciudadanos, fueron divididos en cinco clases, para servicio militar, basado en su riqueza, soldados que tenían que adquirir sus propias armas y equipamiento. Estas clases fueron organizadas más adelante (en el tiempo), en unidades de 100 llamadas Centurias.
Uniéndose al ejército eran ambos, un deber, y una marca que distinguía, a la ciudadanía romana: durante todo el período anterior, a las reformas de Mario, los más poderosos, dueños de tierras, realizaron la mayoría de los años de servicio militar, puesto que éstos habrían tenido mucho que perder, si el estado hubiera caído.
La primera clase fue armada, a la manera del hoplita, con una lanza, espada, casco, placa pectoral (armadura), y escudo redondo (un aspis, también llamado hoplón); la segunda, y tercera clase también actuaban como "spearmen" (ó portadores de lanza), pero con armadura reducida, y un escudo más alargado, ovalado, ó rectangular. La cuarta clase no podía portar armadura, aunque quizás un escudo pequeño, y era armada con lanza, y jabalina. La quinta y última clase, estaba compuesta sólo de honderos. Los oficiales de ejército, también como la caballería, fueron bosquejados para ser liderados por ciudadanos, que se enrolaban como "equestres" (equites).
Roma sostuvo un ejército, que consistía de algunas 18 centurias de equites, 82 centurias de la primera clase (de las cuáles, 2 centurias, eran de ingenieros), 20 centurias cada uno, en la segunda, tercera, y cuarta clases, y 32 centurias en la quinta clase (de las cuáles, eran 2 centurias de trompetistas). [1]
Las tácticas no eran muy diferentes, de las de los Griegos tempranos, y las batallas se desarrollaban, en terrenos planos. Los spearmen podrían entonces, desplegarse a sí mismos, en filas, apretadamente cerrada. Los miembros de cada fila cerrada, formaban un muro escudo, con sus lanzas apuntadas adelante, y cargando al enemigo, con soporte de sus lanzadores de jabalinas, y honderos: la caballería perseguía al enemigo, y a algunas veces regresaban, para dar soporte a la infantería, en situaciones catastróficas. Ésta era una unidad militar, incómoda para maniobrar, y fácilmente derrotada, por tribus de montaña, como eran los Volsci, ó los Samnitas, en terrenos ásperos.
Las Autoridades civiles tempranas, llamadas "pretores", se doblaban como líderes militares, durante las temporadas de guerra; que duraban de primavera a otoño. Una declaración de guerra formal, incluía una ceremonia religiosa que terminaba, en el lanzamiento de una jabalina ceremonial, dentro de territorio enemigo, para marcar el comienzo de las hostilidades.
En algún punto, posiblemente en el inicio de la República Romana, después de que los reyes, fueran derrocados, la legio fue subdividida en dos legiones separadas, cada una entregada a uno de los dos cónsules. En los primeros años de la república, cuando la guerra estaba mayormente concentrada en expediciones de ataque, era incierto si el poder humano completo de las legiones, fuera convocado en cualquier momento. Las legiones se volvieron, más formalmente organizadas, en el 4to siglo AdC, mientras la guerra romana, evolucionó hacia más frecuentes, y planeadas operaciones, y el ejército consular, fué aumentado a dos legiones.
En la República, las legiones tenían una existencia efímera. Excepto para las Legio I a IV, cuales eran los ejércitos consulares (dos por cónsul), otras unidades fueron impuestas por campaña. Aliados italianos de Roma, fueron requeridos, para proveer una legión, que diera soporte a cada legión romana.
[escribe] República Media.-
Los tribunos militares aparecieron después de 331 AdC (al principio éstos tribunos, tomaron giros como el oficial en comando de la legión). La organización interna de la legión, se volvió más sofisticada, desde la clásica falange, al sistema manipular, y permitió importantes innovaciones tácticas. Por primera vez, las clases de soldados, quienes formaron las legiones, fueron basadas en la experiencia, y el rango de edad, en lugar de riqueza, con armas estándar, y equipamiento entregados por el estado (La excepción fueron los Equites, que formaron los elementos de caballería, y todavía proveían sus propios caballos).
En la República Media, las legiones eran compuestas de las siguientes unidades:
- Equites (caballería): La caballería era originalmente la unidad más prestigiosa, donde los ricos jóvenes romanos que se iniciaban, desplegaron toda su habilidad y valor, donde ponían la fundación, para una eventual carrera política. El equipo de caballería, era comprado por cada uno, de los "hombres de caballería", y consistía de un escudo redondo, un casco (ó yelmo), armadura corporal, espada, y unas o más lanzas. La caballería fué excedida en número en la legión. En un total de cerca de 3000 hombres, la legión tenía sólo alrededor de 300 jinetes, divididos en 10 unidades de 30 hombres. Éstos hombres, eran comandados por Decuriones. Legiones aliadas fueron requeridas, para tener 600 jinetes. Además de la caballería pesada, habría una caballería ligera, conscripta, de ciudadanos pobres, y de ciudadanos jóvenes ricos, y no suficientemente viejos para estar en los hastati (ó hastarios), ó los equites. En batalla, éstos eran usados para desbandar, y para desbordar los flancos externos, de las formaciones de infantería enemiga, y para luchar fuera, con la caballería enemiga. En el último tipo de enfrentamiento (aunque no siempre), desmontaban algunos, ó todos los jinetes, para luchar una batalla estacionaria a pie, una táctica inusual para el tiempo, pero fué una que ofreció ventajas significativas, en estabilidad, y agilidad, en una época anterior a los estribos. [2]
- Velites (infantería ligera): Los velites eran principalmente ciudadanos pobres, que no podrían comprar por sí mismos, sus equipos en forma apropiada. Su función primaria era actuar como skirmishers - lanzadores de jabalinas, quienes se enfrentarían al enemigo, tempranamente en orden de acosarlos, ó de cubrirlos con movimiento de tropas detrás de ellas. Después de lanzar sus javalinas, éstos podrían retirarse, a través de los boquetes, entre los manípulos, cubiertos desde el ataque del enemigo, por las líneas de la infantería pesada. Con la escasez de caballería, en el ejército de la República temprana, y media, los velites fueron también utilizados como exploradores. Ellos, no tenían la precisión formal, en organización, ó formación.
- Infantería pesada: Ésta era la unidad principal de la legión. La infantería pesada, era compuesta de ciudadanos legionarios, que podrían comprar su equipo, compuesto de un casco (ó yelmo) de hierro, escudo, armadura, y pilum, una javalina pesada cuyo rango, era de cerca de 30 metros. El arma preferida era el gladius, una espada corta. Sus sandalias (caligae) eran también un arma eficaz contra un enemigo caído. Antes de las reformas de Mario (ver más abajo), la infantería pesada era subdividida, de acuerdo a la experiencia de los legionarios, en tres líneas separadas:
- Los hastati (sing. hastatus) eran las más jóvenes, y menos confiables tropas.
- Las príncipes (sing. princeps), hombres en sus edades primeras (fin de sus veintes, ó sus tempranos treintas).
- Los triarii (sing. triarius) eran los soldados veteranos; sólo en situaciones extremas, podrían ellos ser usados en batalla, y descansaban cuando no había enfrentamientos. Ellos eran equipados con lanzas, más bien que con el pilum, y el gladius, así ellos pelearon en una falange, y la vista de un muro avanzado de escudos, en frente de ellos, desalentó a enemigos exultantes, que perseguían a hastati y príncipes.
Cada una de estas tres líneas fue subdividida en manípulos, la más baja sub -unidad del ejército, cada una consistía de dos centurias comandados por el mayor de los dos centuriones. Centurias eran nominalmente 80 soldados cada una (no 100, como es creído popularmente), pero en la práctica pudieron haber sido, pocos como 60, especialmente en los menos numerosos, manípulos de triarii. Cada centuria tenía su estándar y fue hecho de diez unidades llamadas contubernia. En un contubernio, podrían haber ocho soldados, quienes compartían una tienda, una piedra de molino, una mula y una olla (dependiendo de la duración del viaje). Debido a que manípulos eran sus elementos tácticos principales, las legiones de la República temprana, eran referidas como las legiones Manipulares.
[escribe] Legiones Imperiales.-
Siguiendo a las reformas de Mario, del 2do siglo a.JC., las legiones tomaron en el segundo, un significado más cercano, que es familiar en la imaginación popular, como orden -cerrado de ciudadanos, de infantería pesada.
[escribe] Reformas de Mario.-
En el final del 2do siglo a.JC. Gaius Marius, reformó las previamente efímeras legiones, como una fuerza profesional que se dibujaba desde las clases más pobres, haciendo posible a Roma, tener ejércitos de campo más grandes, y proveyendo empleo, para los ciudadanos desempleados, de la ciudad de Roma. Sin embargo, esto puso la lealtad de los soldados, en las manos de su general, más que en Roma misma. En este período, todas las regiones italianas, obtuvieron la ciudadanía romana total, y proveyeron una base más amplia para el ejército, suplementada por romanos urbanos pobres.
Las legiones de la República tardía, y del Imperio temprano, eran a menudo llamadas, legiones de Mario. Siguiendo a la Batalla de Vercellae, en 101 a.JC., Mario concedió a todos los soldados de Italia, la ciudadanía romana. Él justificó esta acción en el Senado, diciendo que en la dinámica de la batalla, él no podría distinguir romanos de aliados. Esto eliminó efectivamente, la noción de legiones aliadas; en adelante todas las legiones italianas, podrían ser vistas como legiones romanas, y la total ciudadanía romana, fué abierta para todas las regiones de Italia. Así los tres diferentes tipos de infantería pesada, fueron reemplazadas por una única, de tipo standard, y basada en los Príncipes: armado con dos javelinas pesadas, llamadas "pila", la espada corta llamada "gladius", cota de malla (lorica hamata), ó armadura en segmentos (lorica segmentata), casco (ó yelmo), y escudo rectangular (scutum).
El rol de las legiones aliadas, podría eventualmente ser tomado, por contingentes de tropas aliadas auxiliares, llamados Auxilia. Cada legión tenía un auxilia, de tamaño similar, cuales contenían unidades de especialistas, ingenieros y pioneros, artilleros y artesanos, personal de servicio y soporte, y unidades irregulares hechas de non -ciudadanos, mercenarios y milicia local. Éstos fueron usualmente formados, en unidades completas, tales como caballería ligera, infantería ligera ó velites, y trabajadores. Había también un escuadrón de reconocimiento, de 10 ó más elementos de infantería ligera montada llamadas Speculatores quienes también podrían servir como mensajeros, ó incluso como una forma temprana, de servicio de inteligencia militar.
Como parte de las reformas de Mario, la organización interna de las legiones fue estandardizada. Cada legión fue dividida en cohortes. Anteriormente a esto, las cohortes habían sido unidades administrativas temporales, ó fuerzas tácticas de tarea, de varios manípulos, todavía más transitorias que la de las legiones de la república temprana en si mismos. Ahora las cohortes eran seis a diez unidades permanentes, compuestas de cinco a ocho centurias cada una, liderada por un centurion, y asistido por un optio, un soldado quién podría leer y escribir. Éstos vinieron a formar, la unidad táctica básica de las legiones. El centurion mayor de la legión, fué llamado el primus pilus, un soldado de carrera, y consejero del legado, que algunas veces fue promovido a un rango más alto.
Cada legión tenía un tren del bagaje de 500 a 550 mulas, ó de cerca de 1 mula por cada 10 legionarios. Para mantener estos trenes del bagaje, y evitar que se vuelvan demasiado grandes, y lentos, Mario hizo que cada soldado de infantería, cargara tanto de su propio equipo, como él pudiera, incluyendo su propia armadura, sus armas, y 15 días de raciones, para tener cerca de 50 -60 libras de carga total. Para hacer ésto más fácil, él entregó a cada legionario un palillo bifurcado (similar a grilla, en mochilas actuales), para cargar esos pesos en sus hombros. Los soldados, fueron apodados las mulas de Mario, debido al monto de equipos, que tuvieron que cargar ellos mismos. Este arreglo permitió, que el tren de suministro, vuelva a ser separado del cuerpo principal de la legión, así incrementando mayormente, la velocidad del ejército, mientras está en marcha.
Una legión típica de este período, tenía alrededor de 4.000 -5.000 legionarios, así como una gran cantidad de seguidores de campo, de criados y de esclavos. Las legiones podrían contener tanto como 6.000 hombres, que luchaban divididos entre varias cohortes, aunque mucho después, en la historia romana, el número fue reducido hasta 1.000, para permitir mayor movilidad. Números también variaban, dependiendo de las bajas sufridas durante una campaña; Las legiones de Julio César, durante su campaña en Galia, tenían a menudo solamente alrededor de 3.500 hombres.
Tácticas eran levemente diferentes, desde el pasado, pero largamente mejoradas, debido al entrenamiento profesional de los soldados.
[escribe] República tardía, e Imperio temprano.-
Después de que las reformas de Mario, y a través de la historia, del último período de la República de Roma, las legiones jugaron un importante papel político. Para el 1er siglo a.JC., la amenaza de las legiones bajo un demagogo, fue reconocida. Gobernadores no fueron autorizados a dejar sus provincias, con sus legiones. Cuando Julio César rompió esta regla, dejando su provincia de Galia, y cruzando el Rubicón hacia Italia, él precipitó una crisis constitucional. Esta crisis y las guerras civiles que siguieron, trajeron al final a la República, y condujeron a la fundación del Imperio bajo Augusto en 27 a.JC..
Por razones políticas y económicas, Augusto redujo el número de legiones, desde casi 50, al final de su guerra contra Marco Antonio, a sólo 25. Generales durante las recientes, guerras civiles republicanas, que habían formado sus propias legiones, y que las numeraban como ellos deseaban. Cuando estas guerras terminaron, Augusto quedó con alrededor cincuenta legiones, y con varias cuentas dobles (múltiple Legio X, por ejemplo). A fin de dinamizar más al ejército, y de regular el pago de los soldados, él corrigió éstas anomalías de numeración. Durante este tiempo, había una alta incidencia de legiones Gemina (gemelas), donde dos legiones fueron consolidadas en una única organización.
Al mismo tiempo, él incrementó mayormente, el número de auxiliares, hasta el punto donde estuvieron iguales en número, a los legionarios. Él también creó, la Guardia Pretoriana, junto a una armada permanente, donde servieron los liberti, ó esclavos liberados.
[escribe] Alto Imperio.-
Las políticas militares de Augusto, sonaron, y probaron ser efectivas en sus costos, y fueron generalmente seguidas, por sus sucesores. Estos emperadores podrían cuidadosamente, agregar nuevas legiones, pues las circunstancias requirieron o permitieron, hasta que la fortaleza del ejército en pie, estubo detenido en aproximadamente 30 legiones. Con cada legión teniendo 4.000 a 6.000 legionarios, usualmente eran soportados (ó apoyados), por un número igual de tropas auxiliares, la fuerza total disponible, para un comandante de legión, durante el Pax Romana, probablemente estubo en un rango entre 8.000 a 12.000, con las más prestigiosas legiones, y éstas estacionadas en fronteras hostiles, ó en provincias que resistían, tendían a ser mayores. Algunas legiones, pudieron incluso, haberse reforzado en ocaciones con unidades, haciendo una fuerza asociada cercana a 15-16.000, ó sobre el tamaño de una división moderna.
A través de la era imperial, las legiones jugaron un importante papel político. Sus acciones podían asegurarle el imperio a un usurpador, ó dejarlo fuera. Por ejemplo, la derrota de Vitellius en el año de los cuatro emperadores, fue decidida cuando las legiones del Danubio, escogieron dar soporte a Vespasiano.
En el imperio, la legión fue estandardizada, con símbolos y una historia individual, donde sus hombres estaban orgullosos de servir. La legión fue ordenada por un legate, ó un legatus. Con alrededor de treinta años, él podría ser usualmente, senador con una asignación de tres años. El inmediato subordinado del legate, podría ser uno, de los seis tribunos militares elegidos —cinco podrían ser oficiales de personal, y el restante podría ser un noble, elegido por el Senado (originalmente éste tribuno, comandó la legión). También podría haber un grupo de oficiales, para el personal médico, los ingenieros, los engargados de los registros, el praefectus castrorum (comandante de campo), y otros especialistas tales como sacerdotes, y músicos.
[escribe] Locaciones de las Legiones Romanas en año 80.-
Esta lista[3] muestra las locaciones de las legiones romanas, alrededor del año 80 d.JC.:
- Legio IX Hispana: York
- Legio XX Valeria Victrix y Legio II Adiutrix: Chester
- Legio II Augusta: Caerleon
- Legio XXII Primigenia y Legio X Gemina: Nijmegen
- Legio VI Victrix: Neuss
- Legio XXI Rapax: Bonn
- Legio XIV Gemina: Mainz
- Legio I Adiutrix: cercana a Mainz
- Legio VIII Augusta: Strasbourg
- Legio XI Claudia: Vindonissa
- Legio XV Apollinaris: Carnuntum
- Legio XIII Gemina: Poetovio
- Legio VII Claudia: Viminacium
- Legio V Macedonica: Oescus (actualmente Gigen)
- Legio I Italica: Novae (actualmente Svishtov)
- Legio V Alaudae: cercano al Danube
- Legio IV Flavia Felix: Burnum
- Legio XVI Flavia Firma: Satala
- Legio XII Fulminata: Melitene
- Legio VI Ferrata: Samosata
- Legio IV Scythica: Zeugma
- Legio III Gallica: cercano a Damasco
- Legio X Fretensis: Jerusalem
- Legio XXII Deiotariana: Nicopolis
- Legio III Cyrenaica: Coptos
- Legio III Augusta: Lambaesis
- Legio VII Gemina: Leon
[escribe] Imperio tardío
En el Imperio Romano tardío, el número de legiones fue incrementado, y el ejército romano expandido. No hay evidencia para sugerir, que éstas legiones cambiaron en forma antes de la Tetrarquía, aunque hay evidencia de que ellas eran más pequeñas, que las fuertes que el papel usualmente citaba. La forma final de la legión, originada con la élite de legiones palatinas, creadas por Diocleciano y los Tetrarcas. Éstos eran unidades de infantería, de alrededor de 1.000 hombres, más bien los 5.000, incluyendo caballería, de las viejas legiones. Las tempranas legiones palatinas, fueron la Lanciarii, Joviani, Herculiani, y Divitenses.
El 4to siglo vió un número muy amplio, de nuevas, pequeñas legiones creadas, un proceso que comenzó bajo Constantino II. En adición a la élite palatina, otras Legiones llamadas comitatenses, y pseudocomitatenses, junto con los auxilia palatina, proveyeron de infantería, al ejércitos romanos tardío. El Notitia Dignitatum, lista a 25 legiones palatinas, 70 legiones comitatenses, 47 legiones pseudocomitatenses, y 111 auxilia palatina (ó auxiliares palatinos), en los ejércitos de campo, y otras 47 legiones más, en los ejércitos de la frontera.[4] Nombres de legiones, tales como Honoriani, y Gracianenses, encontrados en el Notitia, sugieren que el proceso, de crear nuevas legiones, continuó a través del 4to siglo, más bien que ser un solo evento. Los nombres también sugieren, que muchas nuevas legiones, fueran formadas de vexillaciones, ó de viejas legiones.
De acuerdo al escritor, de la Roma tardía Vegetius, De Re Militari, cada centuria tenía una ballista, y cada cohorte tenía un onagro (ó chigre en latín), dando a la legión, un formidable tren de sitio, de 59 Ballistas, y a 10 Onagros cada uno, servido por 10 libritores (ó artilleros), y montados en vagones, tirados por bueyes ó mulas. En adición, al ataque de ciudades, y de fortificaciones, éstos podrían ser usados, para ayudar a defender fuertes romanos, y campos fortificados (castra), también. Ellos podrían incluso, ser empleados en ocasiones, especialmente en el Imperio tardío, como artillero de campo, durante batallas, ó en soporte de cruces de río.
[escribe] Oficiales Legionarios.-
Aparte de los grados, y las filas legionarias (quienes recibieron un salario base de 10 asses al día, ó 225 denarii al año), la lista siguiente describe el sistema (de cargos, y grados) de oficiales, que se desarrolló en las legiones, desde las reformas de Mario (104 a.JC.) hasta las reformas militares de Diocleciano (cerca de 290).
[escribe] Oficiales Superiores.-
- Dux: Un título del imperio tardío, ó dominador, refiriendo a un general a cargo de dos o más legiones. Mientras el título de dux, podría referir a un cónsul, ó a un Imperator, éste usualmente refiría, al gobernador romano de las provincias. Como el gobernador, el dux era ambos, el funcionario civil más alto, tan bien como el comandante en jefe, de las legiones guarnecidas en de la provincia.
- Legatus legionis: El comandante legionario superior. Éste puesto era generalmente nombrado por el Emperador, a un hombre que usualmente era un ex -tribuno laticlavius, y sostenía su comando por 3 ó 4 años, aunque él podría servir, por un período mucho más largo. En una provincia romana, con sólo una legión, el legatus era también el gobernador provincial, y en provincias con múltiples legiones, cada legión tenía un legatus, y el gobernador provincial tenía el comando superior, de todas ellas.
- Tribuno Laticlavio: Nombrado para el uso de la amplia toga rayada, por hombres de rango senatorial, este tribuno fue nombrado por el Emperador, ó el Senado. Aunque generalmente, absolutamente los jóvenes, y menos experimentados que el "tribuni angusticlavii", él sirvió como segundo en comando de la legión, detrás del legado. Debido a su edad e inexperiencia, él no era de hecho, el segundo en comando en batalla, pero si el legado muría, él podría tomar el comando de la legión.
- Praefectus Castrorum: El prefecto de campo. Generalmente él era el veterano, con más largo servicio, quién previamente había servido como primus pilus, y que terminaba sus 25 años con las legiones. Él era el comandante en batallas, y era de hecho, el segundo en comando de la legión, aunque él estaba en un status social más bajo que el tribunii.
- Tribuno Angusticlavio: Cada legión tenía cinco tribunos militares ecuestres (caballero), de la clase de ciudadanos. Ellos sirvieron, como oficiales de personal de la legión, pero también realizaron deberes tales como, comandante de separación de legión.
- Primus Pilus: El "primer Centurion" era el centurion, que comandaba la primera cohorte, y el centurion mayor de toda la legión. Éste era el más alto rango, que un oficial de carrera podría alcanzar, en los 25 años que él sirvía. Cuando el primus pilus era retirado, él ganaría muy probablemente la entrada en la clase ecuestre. Él era pagado, con 60 salarios base.
[escribe] Oficiales de nivel medio.-
Pilus anteriormente: Los diez centurions de los primeros siglos de cada uno de las diez cohortes fueron llamados Pilus anterior y eran el centurion más mayor dentro de su cohorte respectiva. Mientras que la legión estaba en la formación de batalla, el Pilus fue dado anteriormente el comando de la cohorte entera, con cada uno de los centurions como sus tenientes. El Primus Pilus era también un Pilus anteriormente, y más el mayor de todo el Centurions dentro de la legión. Estas posiciones fueron llevadas a cabo generalmente por los soldados experimentados del veterano que habían sido levantados dentro de las filas. Esta fila es subordinada al Primus Pilus.
- Pilus Prior: The ten centurions of the First Centuries of each of the ten Cohorts were called Pilus Prior and were the most senior centurion within their respective cohort. While the legion was in battle formation, the Pilus Prior was given command of the entire cohort, with each of the centurions as his lieutenants. The Primus Pilus was also a Pilus Prior, and the most senior of all the Centurions within the Legion. These positions were usually held by experienced veteran soldiers who had been moved up within the ranks. This rank is subordinate to the Primus Pilus.
- Primi Ordines: The five centurions of the First Cohort, and included the Primus Pilus. They, excluding the Primus Pilus, were paid 30 times the base wage. This rank is senior to all other centurions, save the Primus Pilus and Pilus Prior.
- Centurions: Each legion had 59 or 60 centurions, one to command each century of the 10 cohorts. They were the backbone of the professional army and were the career soldiers who ran the day to day life of the soldiers and issued commands in the field. They were generally moved up from the ranks, but in some cases could be direct appointments from the Emperor or other higher ranking officials. The cohorts were ranked from the First to the Tenth and the Century within each cohort ranked from 1 to 6, with only 5 Centuries in the First Cohort (for a total of 59 centurions and the Primus Pilus). The Century that each centurion commanded was a direct reflection of his rank: command of the First Century of the First Cohort was the highest, and the 6th Century of the 10th Cohort was the lowest. Comparing the centurion to modern military ranks is problematic, as the Century falls somewhere between modern platoon size (30-40 soldiers, depending on nationality), and modern company size (100-200 soldiers, depending on nationality). This would make a centurion the approximate equivalent of a British Army Second Lieutenant or Major, or in the United States Army a First or Second Lieutenant. Paid ten times the basic wage.
- Optio: One for each Centurion (59-60), they were appointed by the centurion from within the ranks to act as his second in command. Paid twice the basic wage.
[escribe] Low-level Officers
- Duplicarius: An officer paid double the basic pay.
- Tesserarius: (Guard Commander) Again there were 59 of these, or one for each Century. They acted seconds to the Optios. Paid one and a half times the basic wage.
- Decurion: Commanded a contubernium in the infantry; ten in each Century.
[escribe] Special duty posts
- Aquilifer: A single position within the Legion. The Aquilifer was the Legion's Standard or Aquila (Eagle) bearer and was an enormously important and prestigious position. Losing the aquila was considered a great dishonor. This post therefore had to be filled with steady veteran soldiers, with an excellent understanding of the tactics of the legion. He was paid twice the basic wage.
- Signifer: Each Century had a Signifer (59). He was responsible for the men's pay and savings, and the standard bearer for the Centurial Signum, a spear shaft decorated with medallions and often topped with an open hand to signify the oath of loyalty taken by the soldiers. It was this banner that the men from each individual Century would rally around. A soldier could also gain the position of Discentes signiferorum, or standard bearer in training. He was paid twice the basic wage.
- Cornicen (Horn blower): Worked hand in hand with the Signifer drawing the attention of the men to the Centurial Signum and issuing the audible commands of the officers.
- Imaginifer: Carried the Standard bearing the image of the Emperor as a constant reminder of the troops' loyalty to him.
[escribe] Pay
From the time of Gaius Marius onwards, Legionaries received 225 denarii a year; this basic rate remained unchanged until Domitian, who increased it to 300 denarii. In spite of the steady inflation during the 2nd century, there was no further rise until the time of Septimius Severus, who increased it to 500 denarii a year. This salary would be supplemented by the booty taken in a campaign.
All legionary soldiers would also receive a sizeable sum of money on the completion of their term of service: 3000 denarii from the time of Augustus and/or a plot of good farmland (good land was in much demand). Later, under Caracalla, the praemia increased to 5000 denarii.
[escribe] Symbols
From 104 BC onwards, each legion used an aquila (eagle) as its standard symbol. The symbol was carried by an officer known as aquilifer, and its loss was considered to be a very serious embarrassment, and often led to the disbanding of the legion itself.Plantilla:Fact
In Gallic War (Bk IV, Para. 25), Julius Caesar describes an incident at the start of his first invasion of Britain in 55BC that illustrated how fear for the safety of the eagle could drive Roman soldiers. When Caesar's troops hesitated to leave their ships for fear of the Britons, the aquilifer of the tenth legion threw himself overboard and, carrying the eagle, advanced alone against the enemy. His comrades, fearing disgrace, 'with one accord, leapt down from the ship' and were followed by troops from the other ships.
With the birth of the Roman Empire, the legions created a bond with their leader, the emperor himself. Each legion had another officer, called imaginifer, whose role was to carry a pike with the imago (image, sculpture) of the emperor as pontifex maximus.
Each legion, furthermore, had a vexillifer who carried a vexillum or signum, with the legion name and emblem depicted on it, unique to the legion. It was common for a legion, to detach some sub-units from the main camp, to strengthen other corps. In these cases, the detached subunits carried only the vexillum, and not the aquila, and were called, therefore, vexillationes. A miniature vexillum , mounted on a silver base, was sometimes awarded to officers as a recognition of their service upon retirement or reassignment.
Civilans could also be rewarded for their assistance to the Roman Legions. In return for outstanding service, a citizen was given an arrow without a head.
[escribe] Life in the Legions
[escribe] Discipline
The military discipline of the legions was quite harsh. Regulations were strictly enforced, and a broad array of punishments could be inflicted upon a legionary who broke them. Many legionaries became devotees in the cult of the minor goddess Disciplina, whose virtues of frugality, severity and loyalty were central to their code of conduct and way of life.
[escribe] Minor Punishments
- Castigatio - being hit by the centurion with his staff or animadversio fustium
- - Reduction of rations or to be forced to eat barley instead of the usual grain ration
- Pecunaria multa - Reduction in pay, fines or deductions from the pay allowance
- - Flogging in front of the century, cohort or legion
- - Whipping with the flagrum (flagellum, flagella), or "short whip" a much more brutal punishment than simple flogging. The "short whip" was used for slave volunteers, volones, who comprised the majority of the army in the later years of the Roman Empire.
- Gradus deiectio - Reduction in rank
- Missio ignominiosa - Dishonorable discharge
- - Loss of time in service advantages
- Militiae mutatio - Relegation to inferior service or duties.
- Munerum indictio - Additional duties
[escribe] Major Punishments
- Fustuarium a sentence for desertion or dereliction of duty. The legionary would be stoned, or beaten to death by cudgels, in front of the assembled troops, by his fellow soldiers, whose lives had been put in danger. Soldiers under sentence of fustuarium who escaped were not pursued, but lived under sentence of banishment from Rome.
- Decimation a sentence carried out against an entire unit which had mutinied, deserted, or shown dereliction of duty. One out of every ten men would be put to death, and the rest of the men would be forced to live outside the camp and in some instances obliged to renew the military oath, the sacramentum.
[escribe] Factors in the Legion's success
- As Montesquieu wrote, "[I]t should be noted that the main reason for the Romans becoming masters of the world was that, having fought successively against all peoples, they always gave up their own practices as soon as they found better ones."[5]
Examples of ideas that were copied and adapted include weapons like the gladius (Spanish Iberians) and warship design (Carthaginians), as well as military units such as heavy mounted cavalry and mounted archers (Persians).
- Roman organization was more flexible than those of many opponents. Over time, the legions effectively handled challenges ranging from cavalry, to guerrillas, to siege warfare.
- Roman discipline, organization and systemization sustained combat effectiveness over a longer period. These elements appear throughout the legion in training, logistics, field fortification etc.
- The Romans were more persistent and more willing to absorb and replace losses over time than their opponents. Wars with Carthage, the Parthians and barbarian forces illustrate this.
- Roman leadership was mixed, but over time it was often effective in securing Roman military success.
- The influence of Roman military and civic culture, as embodied particularly in the heavy infantry legion, gave the Roman military consistent motivation and cohesion.
- Strict, and more importantly, uniform discipline made commanding, maintaining, and replacing Roman legionaries a much more consistent exercise. Roman opponents tended to be tribal peoples without military science.
- Roman military equipment, particularly armor, was far more ubiquitous and heavy, especially in the late Republican / Early Imperial era, than that of most of their opponents. Soldiers equipped with shields, helmets and highly effective body armor had a major advantage over warriors protected, in many cases, with nothing other than their shields, particularly in a prolonged engagement or exchange of missiles.
- Roman Engineering skills were second to none in the ancient world, and their mastery of both offensive and defensive siege warfare, specifically the construction and investiture of fortifications, was another major advantage for the Roman Legions.
[escribe] See also
- For a more detailed analysis, as well as the Romans in battle, see the articles Roman infantry tactics and Roman military personal equipment.
- Castra
- Disciplina
- Donativum
- Legionary
- List of topics related to ancient Rome
- List of Roman legions
- Military history of ancient Rome
- Phalanx formation
- Punic wars
- Roman Empire
- Roman Republic
- Historia militar de la Roma Antigua.
- Historia de la Estructura militar romana.
- Condecoraciones y castigos militares romanos.
[escribe] Notes
- ↑ datos obtenidos desde... (en inglés)
- ↑ Mccall, Jeremiah B. The Cavalry of the Roman Republic: Cavalry Combat and Elite Reputations in the Middle and Late Republic. (New York, Routledge, 2002) pp. 53ff (en inglés).
- ↑ Lista obtenida, con modificaciones, desde: Simkins, Michael, The Roman Army from Caesar to Trajan [Rev ed.], Osprey Publishing, 1984. ISBN 0-85045-528-6 (en inglés)
- ↑ Totals from summary of Notitia Dignitatum in Richardot, Philippe, La fin de l'armée romaine 284-476 [3rd ed.] Economica, 2005. ISBN 2-7178-4861-4 (en inglés)
- ↑ Montesquieu C., Considerations on the Causes of the Greatness of the Romans and Their Decline, Hacket, 1999, p.24
[escribe] References
- History of the Art of War. Vol 1. Ancient Warfare, Hans Delbrück
- Roman Warfare, Adrian Goldsworthy
- History of Warfare, John Keegan
- Greece and Rome at War, Peter Connolly
- The Encyclopedia Of Military History: From 3500 B.C. To The Present. (2nd Revised Edition 1986), R. Ernest Dupuy, and Trevor N. Dupuy.
- War, Gwynne Dyer.
- The Evolution of Weapons and Warfare, Trevor N. Dupuy.
- Flavius Vegetius Renatus, De Re Militari (with English translation on-line)
- Gaius Julius Caesar, The Gallic War
- William Smith, D.C.L., LL.D.: A Dictionary of Greek and Roman Antiquities, John Murray, London, 1875.
- The Punic Wars, Adrian Goldsworthy.
- Carnage and Culture, Victor Davis Hanson
- The Fall of the Roman Empire: The Military Explanation, by Arther Ferrill, 1988
- The Complete Roman Army, by Adrian Goldsworthy
- The Military System Of The Romans, by Albert Harkness
- From the Rise of the Republic and the Might of the Empire to the Fall of the West, by Nigel Rodgers
[escribe] External links
- The Roman Military Museum with ancient military equipment
- The Roman Army Page, Gary Brueggeman (pop-up ads)
- UNRV's Roman Military
- Essays on life in the Late Roman Army, troop types etc by members of the Comitatus Reenactment and Living history group.
Este artículo ha sido traducido desde: Wikipedia en inglés. Licencia GFDL

