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Teocelo (Veracruz)

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Índice

[escribe] Historia

La existencia de Teocelo se remonta a la época precortesiana: los vestigios arqueológicos a base de cerámica (vasijas y entierros secundarios) y cantera tallada (monolitos, ídolos o utensilios de cocina) dispersos en el territorio municipal, y los topónimos de raíz nahua adulterada con fonética totonaca y otomí presentes en la ciudad cabecera y en todas sus congregaciones son testimonios elocuentes de la gran antigüedad de este sitio como núcleo habitacional.

A principios del siglo XVI, Theozelotl era un modesto caserío de labradores indígenas perteneciente al Señorío de Teoizhuacán (hoy Ixhuacán de los Reyes). Hacia 1540 comenzó a ser evangelizado por los frailes franciscanos del monasterio de Jalapa, que establecieron en Teoizhuacán una casa conventual. En 1575, su población fue aniquilada por la temible epidemia conocida como Matlazáhuatl. En 1580, el alcalde mayor de Xalapa, Constantino Bravo de Lagunas, enlista al pueblo de La Asunción Tecucingo (hoy Texín) como caserío perteneciente a su jurisdicción (Theozelo permanecía despoblado). En 1656, los habitantes de Theozelo elevan queja ante el Virrey, solicitando su separación política de Teoizhuacán (su cabecera de barrios), y permiso para elegir a sus propias autoridades civiles. En 1673, el virrey Antonio Sebastián de Toledo, Marqués de Mancera, expide una cédula concediendo a los habitantes de Theozelo derecho a elegir a sus propias autoridades indígenas, quedando emancipados de la jurisdicción política de Teoizhuacán y erigiéndose Theozelo como pueblo autónomo. En 1675, se erige el curato-beneficiado de Los Santos Reyes en Teoizhuacán, y el pueblo de Theozelo es asignado a esta demarcación religiosa. En 1683, don Manuel Fernández de Santa Cruz, obispo de Puebla de los Ángeles, concede a Theozelo la dignidad de Vicaría fija sufragánea de la parroquia de Ixhuacán de los Santos Reyes, con sacerdote residente.

En 1772, don Francisco Fabián y Fuero, obispo de Puebla, establece la parroquia de Santa María Magdalena Xicochimalco, separando a Teocelo de la parroquia de Ixhuacán y anexándolo al territorio de esta nueva demarcación eclesiástica.

El 13 de octubre de 1811, cuatro campesinos originarios del cercano rancho de Motuapam (poniente del municipio) irrumpen en la plaza mayor de Teocelo portando un estandarte de la Virgen de Guadalupe y pronunciando consignas en favor de la guerra de Independencia. Saquean las alcabalas (impuestos) reales, y huyen rumbo a Ixhuacán. El subteniente de Xicochimalco avisa de esta sublevación a las autoridades reales establecidas en Jalapa, quienes refuerzan inmediatamente sus ejércitos, iniciándose así el movimiento insurgente en el centro de la intendencia de Veracruz.

En 1824, Teocelo pasa a formar parte del territorio del estado de Veracruz con el carácter de Municipio libre.

En 1830, Teocelo queda comprendido dentro del territorio del Cantón de Jalapa.

En 1845, se establece el Cantón de Coatepec, y Teocelo pasa a formar parte de esta nueva demarcación política.

Hacia 1870 da inicio un impresionante auge constructivo en el pueblo de Teocelo gracias a las riquezas producidas por las actividades agropecuarias, primordialmente el cultivo del café, la naranja, el plátano y la ganadería mayor (vacunos y equinos). Se erigen grandes y suntuosas mansiones de mampostería, cantera tallada, herrería forjada, maderas recias, cornisas ornamentales de estilo neoclásico y extensos tejados. Todas las calles de la población se pavimentan con amplias calzadas, y las banquetas se cubren con grandes y estupendas losas de cantera gris finamente cincelada.

En 1872 llega a Teocelo con el carácter de vicario el sacerdote jalapeño Ambrosio Díaz González, quien convoca a los vecinos y les propone el proyecto de construir un templo de mayores dimensiones y mejor arquitectura, que pudiese ostentarse como sede parroquial.

El 12 de septiembre de 1874, don José María de la Mora y Daza, segundo obispo de Veracruz, eleva solemnemente al pueblo de Teocelo a la categoría de sede parroquial, separándolo de la parroquia de Xico.

En 1880 queda terminada la iglesia parroquial de La Asunción de Nuestra Señora. Portentosa basílica con portada neoclásica de dos cuerpos, tres calles, tres puertas y dos torres gemelas, e interior de tres naves, tres cúpulas y dos capillas anexas que pronto fue reconocida como uno de los mejores recintos católicos del estado de Veracruz.

El 17 de mayo de 1881, mediante decreto de la Legislatura estatal, el pueblo de Teocelo queda elevado a la categoría política de Villa.

El 14 de agosto de 1895, es inagurado el flamante servicio de agua potable, entubada desde los manantiales de Las Canoas hasta el centro de la próspera Villa de Teocelo mediante el esfuerzo monetario y laboral de todos los pobladores.

En 1897, la Villa de Teocelo queda completamente iluminada con las novedosas bombillas de arco voltaico alimentadas con energía eléctrica, producida en la cascada de Texolo, de creación norteamericana.

El 1 de mayo de 1898, el presidente de la República, General Porfirio Díaz, llega a Teocelo a bordo del ferrocarril de vapor Jalapa-Teocelo (de creación norteamericana) en recorrido inaugural.

El 14 de junio de 1898, por decreto del Gobernador de Veracruz, don Teodoro A. Dehesa, la Villa de Teocelo queda elevada a la categoría de Ciudad con el nombre Teocelo de Díaz.

Hacia 1905, comienza a transformarse la antigua plaza mayor en jardín público.

En 1907, el nuevo parque "Carmen Romero Rubio de Díaz" queda coronado con un simpático quiosco de mampostería, luciendo con un barandal de herrería estilo art nouveau importado de Bélgica.

En 1909, el alcalde Enrique L. Soto patrocina la creación de la Banda Municipal de Música, dirigida por el renombrado compositor teocelano don Fabián Anell Viccon, la cual llegó a ser una de las favoritas del Gobernador Dehesa.

El 10 de septiembre de 1910, el excelso poeta nicaragüense Rubén Darío, creador de la literatura modernista, visita Teocelo de Díaz, en el marco de las solemnes conmemoraciones del Centenario de la Independencia Nacional.

[escribe] Monumentos y lugares de interés

El 13 de agosto de 1997, por acuerdo de Cabildo, el Ayuntamiento local decretó como Zona de Monumentos Artísticos e Históricos a la ciudad de Teocelo. A partir de entonces, Teocelo cuenta con un pequeño pero valioso “Centro Histórico”. Sus monumentos más importantes son:

1. Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora. Portentosa basílica del siglo XIX, edificada a partir de 1874 por el insigne presbítero xalapeño Ambrosio Díaz y González, primer párroco de Teocelo. Fue concluida en 1880. Con su señorial portada neoclásica, su majestuosa columnata toscana-renacentista en el interior y sus airosas bóvedas románicas de arcos ojivales, está catalogada como una de las obras cumbres del arte religioso en todo el Estado de Veracruz.

2. Iglesia de San José (s. XIX). Ubicada en la congregación de Monte Blanco, a cuatro kilómetros de la cabecera, fue edificada por el padre Ambrosio Díaz. Su interior luce esbeltas pilastras toscanas y bóvedas románicas de arcos ojivales en cantera tallada.

3. Capilla de El Calvario (s. XIX), la mayor de la ciudad, conserva un Cristo crucificado de factura indígena.

4. Capilla de Fátima (s. XX), en el barrio de los Pajaritos, reproduce en menor escala el diseño de la capilla de El Calvario y guarda en su interior una antigua imagen de la Virgen María.

5. Capilla de Santa Cruz (s. XX), de líneas neoclásicas, resguarda la antigua cruz de madera que los franciscanos implantaron en Teocelo en la época colonial.

6. Capilla de San José (s. XIX), situada en la salida a Monte Blanco, es una simpática ermita magníficamente restaurada en 1998, y es hoy uno de los poquísimos espacios religiosos de México entero que conserva íntegra su estructura arquitectónica primitiva.

7. Casa de Ejercicios Espirituales Beato Rafael Guízar y Valencia (1960-1996), comenzada por Monseñor José Melgoza Osorio, cuenta con una pequeña y hermosa iglesia de arquitectura ecuménica y es hoy un concurrido centro de convivencia católica en la congregación de Monte Blanco.

8. Casa de la Iglesia La Unión (1995), dependiente del Arzobispado de Xalapa, es una magna casa de retiros que durante el año jubilar 2000 quedó concluida.

9. Monasterio benedictino Santa María y Todos los Santos. En los albores del tercer milenio se ha iniciado la edificación de un cenobio de usanzas medievales en las cercanías de la congregación de Texín (tomando la carretera a Cosautlán), el primero de la Orden de San Benito en el sureste de México. Aunque se hay duda de su ubicación por que según las cartas topográficas del INEGI esos terrenos pertenecen a la congregación de Cetlalpan del municipio de Ayahualulco.

10. Capilla de Texín (época virreinal), gracioso templito que nos lleva a pensar en las iglesitas coloniales centroamericanas.

11. Museo de la Antigua Estación Ferroviaria (s. XIX). Inaugurada el 1º de mayo de 1898 por el general Porfirio Díaz, la antigua estación del ferrocarril Xalapa-Teocelo fue restaurada en 1997 y alberga ahora al Museo Comunitario del pueblo teocelano. Contiene una exposición permanente de fotografías del añorado ferrocarril y de la evolución histórica de la localidad, así como objetos ferroviarios de épocas pasadas y piezas arqueológicas halladas en el territorio municipal. Abre durante los fines de semana.

12. Palacio del Ayuntamiento. Edificado en 1921 por el ingeniero xalapeño Juan Canedo para reemplazar la vetusta casona de portales que cuarteó el temblor de 1920, fue inaugurado el 17 de febrero de 1922 por el Presidente de la República, General Álvaro Obregón. Luce en su frente una elegante loggia o corredor, constituido por altas y esbeltas columnas de capitel corintio y balaustrada con jarrones. Su interior consta de cinco amplias salas iluminadas por molduradas ventanas verticales. Se trata del primer edificio construido a base de acero y cemento armado en el Estado de Veracruz, y al presente otorga belleza y elegancia a la Plaza Mayor, hoy Parque Revolución, en el corazón mismo de la ciudad.

13. Parque Revolución. Comenzó a trazarse en 1906 sobre el amplio llano que ocupaba la vieja Plaza Mayor de Teocelo, embanquetándose todo su perímetro con estupendas losas de piedra gris cincelada y proveyéndose dos hermosas fuentes de cantera en sus extremos norte y sur. En 1908 quedó concluido su simpático quiosco de mampostería, cuya herrería estilo art nouveau se importó directamente de Bélgica. Y en la década de los años sesenta del siglo XX, el célebre artista papanteco Teodoro Cano construyó el bellísimo mural que representa al Ocelote Divino, en la terraza noroeste de este espacio.

14. Casa de la familia Hernández Velandia (siglos XIX y XX). Opulenta mansión afrancesada de portada cubierta con relieve almohadillado, zaguán de acceso y ventanas enmarcados con cantera gris finamente cincelada. Cubo del zaguán ornamentado con pinturas murales que representan estampas de la región jalapeña, puerta cancel de madera y hierro con abanico cubierto de cristales coloreados. Amplísimo corredor engalanado con columnas toscanas de cantera gris tallada y arcos de medio punto, y pavimentado con mosaico español. Grato jardín trazado al estilo francés y sembrado de camelias y hierbas aromáticas. En esta preciosa casona se ofrecen exquisitos banquetes por encargo.

15. Casa de la familia Soto (siglo XIX). Fue construida al finalizar la primera mitad del siglo XIX por órdenes de don Lázaro Soto Altamirano. Sus espesos muros de piedra y el recio maderamen de sus extensos tejados le aportan un fuerte sabor castellano; sus amplios salones y legendarios corredores atesoran un artístico acervo de muebles antiguos a la par de innumerables historias tejidas por sus moradores, los inolvidables Antonia Mercado y sus hijas, entre ellas la filantrópica Bernardita Soto Mercado, además de los recordados Rafael Guízar y Valencia y Manuel Pío López y Estrada, venerables obispos diocesanos.

16. Zona arqueológica de Los Teteles. Situada al oriente de la población (salida a Monte Blanco), actualmente se encuentra en proceso de delimitación y estudio.

SITIOS NATURALES:

1. Puente antiguo de la barranca (s. XVIII). Fue utilizado hace doscientos años para salvar la corriente impetuosa del río Texolo, en el trayecto del Camino Real a Coatepec. Hoy permanece oculto en la barranca de Matlacóbatl, a la entrada del municipio.

2. Antiguo ingenio de Santa Rosa (s. XIX). Célebre hacienda azucarera y productora de naranja fundada por la familia Sánchez Rebolledo. Era la penúltima estación del ferrocarril antes de llegar a Teocelo. Su viejo chacuaco es testigo silente de grandezas pasadas. De aquí parte una vereda agreste que conduce al célebre Mirador de Santa Rosa, desde donde se obtienen las mejores vistas de las cascadas de Texolo.

3. Las Juntas. Fantástico escenario donde se unen los grandes afluentes que delimitan al municipio: Río Grande, Los Pescados, Comalapa y Texolo, formando el imponente río La Antigua. Se llega aquí por la carretera pavimentada que, proveniente de Teocelo, pasa por Monte Blanco y termina en Llano Grande, descendiendo después por un camino vecinal de terracería. Un extenso puente colgante llamado “la Hamaca” une ambas orillas, cubiertas de cálidas arenas que invitan a descansar y acampar, disfrutando un buen almuerzo a la luz de una fogata en este rincón paradisíaco de cálido clima tropical.

[escribe] Folclore y costumbres

[escribe] Hostelería

[escribe] Gastronomía

La gastronomía teocelense de nuestros días evidencia la arraigada presencia de las culturas nativas asentadas en estas fértiles tierras desde la época prehispánica.

Al igual que hace quinientos años, los teocelanos de hoy aún consumen la famosa "salsa de sicas", elaborada con hormigas gigantes que escapan de sus nidos en mayo y junio, tapizando calles y patios al amanecer. Estas singulares hormigas, llamadas "sicas" (o "chicantanas" en Coatepec y Huatusco) se descabezan y se les quitan las alas, se tuestan en comal al fuego, se muelen en molcajete de piedra con ajo, sal y un puñado de chiltepines o "chiles congos" verdes (extremadamente picantes) y se come con tortillas calientes recién hechas a mano.

En temporada, se cosechan los pétalos de iquimite o "gasparitos", que son unas vainas de un color rojo muy vistoso a las que se quitan los pistilos y se cuecen con agua; luego, se revuelven con huevo batido, trocitos de chile jalapeño verde y cebolla picada, y se fríen en aceite bien caliente, obteniéndose así las jugosas "tortas de gasparitos", que se comen con arroz y tortillas recién hechas. Los gasparitos cocidos también se usan para enriquecer los chilatoles rojos de res, cerdo o gallina.

En abril y mayo florecen los izotes, produciedo grandes y vistosos racimos de blancas flores de "palmitos", que, al igual que los gasparitos, se cuecen y se preparan con huevo revuelto, en tortitas fritas o en chilatoles variados.

Otra flor muy consumida son los amarillos pétalos de "quiebracha", árbol de sombra para los cafetos, cocidos con huevo o en tortitas fritas.

Té de cidra: el cidrero, otrora abundante en los campos de Teocelo y actualmente en peligro de extinción, produce un singular fruto cítrico llamado cidra, no comestible, cuya fragante cáscara y astringente jugo se cocían con agua y ramas de canela para obtener el preciadísimo té de cidra, verdadero tesoro de nuestras abuelas.

Refresco de zarzaparrilla: de tradición centenaria, la raíz de zarzaparrilla comenzó a producirse artesanalmente en gran escala a fines del siglo XIX por la familia Muñoz mediante una receta secreta que fue heredada a los descendientes de don Daniel Flores, y constituye hoy un apreciado tesoro gastronómico de los teocelanos.

Vino de naranja: es el producto emblemático por excelencia de Teocelo. Comenzó a ser producido comercialmente, mediante método artesanal, por la familia Muñoz a finales del siglo antepasado. Actualmente, las familias Flores Saavedra y Mora Segura continúan produciéndolo siguiendo la tradición del riguroso añejamiento en barricas de madera noble.

Vino de pomelo. Verdadera gloria de la gastronomía mexicana, el vino de pomelo es producido artesanalmente por la familia Flores Saavedra y constituye una auténtica carta de presentación del abolengo cultural del legendario Teocelo de Díaz.

[escribe] Heráldica


Ver también: Veracruz-Llave (Entidad Federativa de México).


Este esquema es orientativo, a fin de recopilar los datos esenciales de cada localidad, pudiéndose agregar las categorías necesarias, tales como información sobre demarcaciones territoriales (comarcas, concejos, etc.), información sobre la corporación municipal, servicios, accesos, arquitectura local, tradiciones, etc.


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