La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Ramón Llull

De la Enciclopedia Libre Universal en Español
Saltar a: navegación, buscar
Ramón Llull

(Autor de la cita o dedicatoria)

Ramon Llull


Palma de Mallorca, 1232?

Barco de regreso a Mallorca, 1316

Filósofo, poeta, teólogo y beato español


Biografía

Conocido como Raimundo Lulio en castellano, como Raimundus o Raymundus Lullus por autores extranjeros y como Raymond Lully por los anglosajones, fue un laico próximo a los franciscanos (pudo haber pertenecido a la Orden Tercera de los frailes Menores), filósofo, poeta, místico, teólogo y misionero mallorquín del siglo XIII. Fue declarado beato.

Además de ser el primer autor que utilizó una lengua neolatina para expresar conocimientos filosóficos, científicos y técnicos y de destacar por una aguda percepción que le permitió anticipar muchos conceptos y descubrimientos, fue el creador del catalán literario, (con un soberbio dominio de esta lengua), y su primer novelista.

Conocido en su tiempo por los apodos de Arabicus Christianus (árabe cristiano), Doctor Inspiratus (Doctor Inspirado) o Doctor Illuminatus (Doctor Iluminado), Llull es una de las figuras más fascinantes y avanzadas de los campos espiritual, teológico y literario de la Edad Media. En algunos de sus trabajos propuso métodos de elección, que fueron redescubiertos siglos más tarde por Condorcet (siglo XVIII).

Fue escritor, cabalista, divulgador científico, misionero, teólogo, monje franciscano, alquimista y mucho más, dejando una obra ingente, variada y de muy alta calidad escrita en catalán, árabe y latín. Lamentablemente, la mayor parte de ella aún espera ser traducida y puesta al alcance del público de habla castellana.

Su nacimiento e infancia

Nació en Palma de Mallorca, al poco tiempo de la conquista de Mallorca por el rey Jaime I de Aragón. No se conoce la fecha exacta de su nacimiento, pero debió ser entre fines de 1232 y comienzos de 1233. Ramon era hijo de una familia acomodada, siendo sus padres Ramon Amat Llull e Isabel d'Erill.

De acuerdo a Umberto Eco, el lugar de nacimiento fue determinante para Llull, pues Mallorca era una "encrucijada en la época de las tres culturas, cristiana, islámica y judía, hasta el punto de que la mayor parte de sus 280 obras reconocidas fueron escritas inicialmente en árabe y catalán"[1].

Poco más se sabe sobre su juventud, excepto que en 1257 casó con la joven Blanca Picany, quien le dio dos hijos: Domingo y Magdalena.

Llull en la corte de don Jaime

Antes de casarse, el jovencito ingresó en la corte del rey Jaime en calidad de paje. Pronto los nobles fueron conscientes de la brillante inteligencia de Ramon y lo convirtieron en preceptor del infante don Jaime, hijo de Jaime I.

Su ascenso en la corte de Aragón fue meteórico: fue sucesivamente senescal y mayordomo real del futuro Jaime II.

Durante sus años en la corte, Ramon se dedicó a llevar una vida mundana, licenciosa y alegre, disfrutando lujos con gran ostentación y teniendo amoríos con doncellas, incluso adulterios declarados. A menudo se ha exagerado esta faceta de Llull para, por comparación, exaltar su posterior conversión mística, pero lo cierto es que no era menos ni más recatado que el resto de los cortesanos de su tiempo.

Durante este período la obra de Llull se reduce a canciones de amor, picarescas y divertidas, aptas para ser cantadas por los trovadores.

Transformación

Hacia 1267 la vida de Ramon sufrió un vuelco trascendental: tuvo una serie de cinco visiones de Cristo crucificado. La profunda impresión que le causó esta visión extática lo llevó a vender sus propiedades y patrimonio para adelantar la herencia de su mujer e hijos, a los que abandonó por sentirse llamado por Dios para predicar en los caminos.

Su etapa de formación teológica y moral duró hasta 1275: en Palma de Mallorca conoció a un esclavo moro de quien se sirvió como maestro para aprender el árabe a la perfección.

Luego se retiró a una cueva en el Monte Randa (Mallorca) donde se entregó a la meditación y la contemplación, y por último entró (aún laico) al monasterio cisterciense de La Real donde los monjes le enseñaron latín, gramática y filosofía —tanto islámica como católica—.

Labor misionera

En 1274 el infante D. Jaime (que reinaría como Jaime II de Mallorca), antiguo alumno de Llull, lo llamó a su castillo de Montpellier, donde, bajo el mecenazgo del príncipe, el estudioso pudo escribir su Ars demostrativa ("El arte demostrativo"), obra que le valió ser recompensado con un dinero que él invirtió de inmediato en la construcción del monasterio de Miramar en su isla natal. El objetivo de este monasterio era adiestrar misioneros para cristianizar a los árabes, enseñándoles las técnicas misioneras, métodos para desautorizar la filosofía islámica, enseñanza del árabe, etc.

La combinación (exclusivamente luliana) de estudios lingüísticos y teológicos para que los misioneros pudiesen evangelizar a fieles de otras religiones e idiomas encantó al papa Petrus Hispanus (Juan XXI), quien felicitó públicamente a Ramon en 1276.

El Papa siguiente, Nicolás IV, escuchó las exigencias de Llull para la convocatoria a una nueva Cruzada sobre territorios dominados por los musulmanes, pero el pontífice se mostró remiso. El estudioso decidió, entonces, emprender su propia cruzada personal, que lo llevaría a Europa (Alemania, Francia e Italia), Tierra Santa, Asia Menor y el Magreb. Le interesaba sobremanera convertir a los musulmanes y judíos de esas regiones, por lo que no dudaba en predicar en las puertas de las mezquitas y sinagogas, lo que no siempre era recibido con agrado por los fieles de esos templos.

Durante esos viajes escribió gran cantidad de obras, destinadas principalmente a señalar los errores de los filósofos y teólogos de las otras religiones. Intentó fundar, asimismo, nuevos monasterios católicos en las zonas que visitaba.

En 1286 Ramon Llull recibió su título de profesor universitario (magister) por la Universidad de París. Un año después viaja a Roma para someter a pontífices y dignatarios sus proyectos de reforma de la Iglesia, pero, una vez más, nadie lo escucha, porque iba a solicitar financiación para la Cruzada que ambicionaba para poder convertir a todos los infieles de Tierra Santa.

Viendo que sus ruegos no obtenían el eco que él esperaba, Ramon ingresó en 1295 en la orden franciscana, acaso pensando que un monje verdadero podría convencer mejor a los prelados que un simple laico. Fue aceptado en la Orden Tercera Franciscana, una de las tres ramas fundadas originalmente por el Santo de Asís, llamada Hermanos y Hermanas de la Penitencia.

En 1299, su antiguo discípulo, el ahora rey de Mallorca Jaime II lo autoriza a predicar en las mezquitas y sinagogas de su reino. Será la primera vez en que Ramon podrá cruzar los umbrales de los templos para expresar sus ideas ante los no católicos.

Otros viajes y problemas

En 1307, Ramon viajó al norte de África a continuar predicando, pero, enfrentado con un grupo de musulmanes, estuvo a punto de ser lapidado. Deseoso de salir de allí, se dirigió a la ciudad italiana de Pisa. Pero el buque que lo transportaba se hundió, y el monje mendicante fue uno de los pocos sobrevivientes del naufragio, logrando alcanzar la costa italiana luego de una dura lucha contra la tempestad.

El Concilio de Vienne

El 14 de noviembre de 1305, luego de un año sin lograr elegir pontífice, el rey Felipe IV de Francia, llamado el Hermoso, haría coronar papa al obispo de Burdeos, el dominico Raimundo Bertrand de Got, bajo el nombre pontificio de Clemente V. Este papa vano, falto de decisión y poder, trasladaría la sede papal de Roma a Aviñón y se convertiría en un títere del despiadado y codicioso monarca francés.

Entre ambos habían decidido terminar con los Caballeros Templarios, a los que encarcelaron en 1307 y acusaron, en medio de espantosas torturas, de blasfemia y herejía bajo el látigo de la Inquisición conducida por los dominicos.

En 1308 Clemente V, prácticamente obligado por Felipe el Hermoso, convoca a través de la bula Faciens misericordiam cum servo suo un concilio, que tendría lugar en la ciudad de Vienne en 1311, para tratar variados temas que interesaban al soberano. Uno de ellos era hacer exhumar y quemar por herejía los huesos de su anterior enemigo, el papa Bonifacio VIII, que hacía siete años que había muerto. También se decidiría si correspondía hacer una nueva Cruzada, si procedía efectuar ciertas reformas de la Iglesia y, lo más terrible: se juzgaría si correspondía entregar a los templarios al brazo seglar para ser ejecutados en la hoguera.

Ramon Llull fue convocado y estuvo presente en las tres sesiones del Concilio, pero no han llegado hasta nosotros noticias acerca de cómo votó en cada uno de los graves asuntos que allí se ventilaron. Nos consta que la Cruzada y la reforma eclesiástica le interesaban particularmente, ya que habían sido el objeto de sus prédicas y ruegos durante décadas. Sin embargo, respecto del castigo a los templarios quedan numerosas dudas.

Los franciscanos solían ser designados en los tribunales inquisitoriales para moderar la tendencia a condenar de los dominicos, normalmente en proporción de uno por cada dos dominicos. En ese sentido, la lógica nos dice que Ramon debe haber defendido a los prisioneros. En segundo término, los partidarios de las Cruzadas como Llull conocían y amaban a los templarios por el valor, el coraje, el espíritu de sacrificio y la enorme piedad que habían demostrado en los 187 años de su existencia y su arrojo en la primera y segunda cruzadas. No tenemos, como se ha dicho, su voto escrito, pero es muy improbable que hubiese votado por la hoguera.

Si así fue, lamentablemente no fue escuchado por tercera vez, ya que los templarios fueron condenados y muchos de ellos murieron en la hoguera, encabezados por su último Gran Maestre Jacques Bourguignon de Molay en 1314. La Orden como institución fue también suprimida por Clemente V en el mismo acto.

Una de las propuestas presentadas por el franciscano, a saber, crear colegios para enseñar a los misioneros el idioma hebreo, el árabe y las lenguas orientales fue aceptada, mientras que la otra (marchar a una nueva cruzada) fue rechazada.

El último viaje

Terminado el Concilio, Ramon viajó a Túnez para continuar la labor de misionero. En este trayecto escribió Liber de Deo et de mundo ("Libro acerca de Dios y el mundo") y Liber de maiore fine intellectus amoris et honoris ("Libro acerca del fin mayor de la inteligencia: el amor y el honor"). Ambas están fechadas en diciembre de 1315 y serían sus últimas obras.

Ramon Llull murió en enero de 1316, cuando regresaba de su viaje a Túnez hacia Mallorca. Ciertos cronistas afirman que fue linchado por una turba de airados musulmanes.

Está enterrado en la iglesia de Sant Francesc de Palma de Mallorca.

El pensamiento luliano y su concepción artística

Seguidor, como buen franciscano, del pensamiento de Roger Bacon y San Buenaventura, Llull introdujo una gran innovación al incluir el pensamiento moral caballeresco dentro de la filosofía y la teología de su tiempo.

Es por ello que Llull se embarcó también en una cruzada en pro del pensamiento místico y caballeresco en contra del racionalismo a ultranza representado por el pensador cordobés Averroes.

Con todo y ser un misionero cristiano, Llull amaba y comprendía el pensamiento árabe y respetaba en gran medida sus avanzados sistemas. Así, en su primer libro, ya Ramon utiliza la lógica de los científicos árabes, su simbología, su álgebra y sus razonamientos.

Escribía y hablaba perfectamente en catalán, latín, castellano, caldeo, hebreo, árabe y francés, y utilizaba indistintamente estas lenguas para dirigirse a quien comprendiera mejor uno y el otro. Si el público de su nuevo libro era de baja condición, no vacilaba en expresar los más elevados conceptos filosóficos en alegres versos, y siempre preconizó la conversión de los infieles por la vía del cariño, del amor y sin ningún tipo de coerción ni de violencia.

Llull y el Ars Magna

La máquina

Uno de los propósitos principales de la actividad literaria de Llull fue señalar los errores de los racionalistas como Averroes y mostrar la verdad según la entendían los cristianos de una manera tan clara y meridiana que incluso los musulmanes más fanáticos consiguieran apreciarla sin posibilidad de error.

Así pues, Llull se dedicó a diseñar y construir una máquina lógica. De naturaleza mecánica, en ella las teorías, los sujetos y los predicados teológicos estaban organizados en figuras geométricas de las consideradas "perfectas" (por ejemplo círculos, cuadrados y triángulos). Al operar unos diales y palancas, girando manivelas y dando vueltas a un volante, las proposiciones y tesis se movían a lo largo de unas guías y se detenían frente a la postura positiva (certeza) o negativa (error) según correspondiese. Según Llull, la máquina podía probar por sí misma la verdad o mentira de un postulado.

El religioso bautizó a su instrumento con el nombre de Ars Generalis Ultima ("Última arte general") o Ars Magna ("Gran arte"), aunque hoy se la conoce a veces como Ars Magna et Ultima. El ingenio fue tan importante para él que dedicó la mayor parte de su ingente obra a describirlo y explicarlo. La realidad teórica subyacente en aquel artefacto era una fusión o identificación de la teología con la filosofía, orientada a explicar las verdades de ambas ciencias como si fueran una. Era, por lo tanto, el nacimiento de la teosofía.

El razonamiento

Los estudiosos cristianos del siglo XIII celebraron el hallazgo de Llull, a pesar de que pronto detectaron los problemas del razonamiento luliano. Si bien es cierto que normalmente ambas ciencias están de acuerdo —porque lo que es cierto en filosofía no puede ser falso para el teólogo— ambas llegan a la verdad por caminos diversos: la teología se apoya en la razón y la revelación divina, mientras que el filósofo está solo frente al problema, provisto únicamente de su propia razón. Los árabes fueron un paso más allá: criticaban a la Ars Magna expresando que, según ellos, lo que es falso en filosofía perfectamente puede ser verdadero en teología, porque nada es imposible para Dios y Él muy bien puede pasar por encima de las limitaciones de la ciencia. Este concepto se conoce como "Verdad de Doble Nivel".

En su afán de refutar a los musulmanes, Llull exageró el concepto en el sentido opuesto: opinó que la doble verdad era imposible puesto que la teología y la filosofía eran en verdad la misma cosa. Equiparaba de este modo e identificaba a la fe con la razón. El descreído no era capaz de razonar, y el hombre de fe aplicaba una razón perfecta. De este modo creyó haber resuelto, gracias a las pruebas de significados lógicos y por supuesto a su mecanismo, una de las más grandes controversias de la historia del conocimiento.

El problema de estos postulados era que arrasaban con la diferencia entre las verdades naturales y sobrenaturales. Como Llull era esencialmente un filósofo místico, para él la razón no puede vérselas con las verdades más altas; para ello, es preciso en toda circunstancia echar mano de la fe. De esta manera, afirmaba que la fe iluminaba a la razón, por ejemplo, para desentrañar el misterio de la Santísima Trinidad: hay un solo Dios verdadero representado en tres personas, que a pesar de todo no son ni pueden ser tres dioses. Creyó, mediante mecanismos similares, poder llegar a probar el motivo de todos los misterios y las razones de todos los artículos de fe.

Si la razón exige a la fe que la auxilie, también la segunda necesita de la primera, porque la fe por sí misma podía conducir a error. Llull creía que el hombre dotado de fe pero no de raciocinio era como un ciego: puede encontrar ciertas cosas al tacto, pero no todas ni todas las veces.

Las consecuencias

La técnica luliana fue difundida en España por sus seguidores —los lulistas—, que las enseñaron desde sus cátedras en diversas universidades como las de Barcelona y Valencia.

Pero la jerarquía católica no vio con buenos ojos la difusión de esta doctrina, porque al punto comprendió el peligro de disolver la diferencia entre una verdad natural y otra sobrenatural.

Dos papas condenaron formalmente al lulismo: Gregorio IX en 1736 y Pablo IV más tarde. Como consecuencia de ello, el beato nunca fue canonizado, aunque el proceso se ha reactivado recientemente.

Obras principales

No el estudio profundo, ya la mera enumeración de los trabajos de Ramon Llull excede las dimensiones y los límites de este artículo. Escribió 243 libros que incluían materias tan diversas como la filosofía (Ars magna), la ciencia (Arbre de sciència, Tractat d'astronomia), la educación (Blanquerna, que incluye el Llibre de Amic e Amat), la mística (Llibre de contemplació), la gramática (Retòrica nova), la caballería ("Libro del Orden de Caballería"), novelas (Llibre de meravelles, que incluye el Llibre de les bèsties), y muchos otros temas, que el mismo autor de inmediato traducía al árabe, al catalán y al latín.

Blanquerna

Blanquerna es una novela idealista, de enorme influencia en la narrativa de la Edad Media y particularmente en los escritores en catalán posteriores.

Se trata de una vívida pintura de la vida medieval: el protagonista, conduciendo su vida mediante su vocación religiosa, intenta alcanzar la perfección espiritual. Para ello, el autor lo hace emprender un viaje vital que lo llevará por todos los estadios del hombre en sociedad: desde el hombre casado que solía ser, ingresará en un monasterio, será prelado, llegará a papa y, finalmente, renunciará al solio pontificio para dedicarse a la contemplación y meditación en una ermita aislada.

La obra incluye también el Libre d'amic e amat, pieza de prosa poética que conjuga elementos provenientes de fuentes muy diversas: el Cantar de los Cantares, la poesía provenzal, la teología árabe y otras influencias que la enriquecen y matizan. Sus 365 versículos expresan el amor del alma humana por Dios y trazan una delicada filigrana de elevación y sentimiento espiritual.

Libro del ascenso y descenso del entendimiento

Escrito en Montpellier en 1304, el "Libro del ascenso y descenso del entendimiento" desarrolla el famoso método "escalar" del pensamiento luliano: hay "escalas místicas" que determinan "escalas del conocimiento" por las que se puede subir o bajar como si se tratase de amplias escalinatas.

Para subir, hay que pasar de lo sensible (lo que se percibe por medio de los sentidos, esto es, el conocimiento empírico) a la inteligible, y de lo inteligible a lo intelectual. Por medio de otro proceso paralelo y simultáneo al anterior, se asciende de lo particular a lo general y de lo general a lo universal.

Los modos escalares del entendimiento se organizan de la siguiente manera:

  • Modalidad lógica: contiene las escalas de la diferencia, la concordancia y la oposición.
  • Modalidad situacional: contiene las escalas del principio, el medio y el fin.
  • Modalidad cuantitativa: contiene las escalas de la mayoridad, la igualdad y la minoridad.

Como se ve, Llull establece entonces nueve modos escalares que, todos juntos, permiten desentrañar de un modo sucesivo, gradual y cada vez más específico la naturaleza íntima de los seres y los fenómenos naturales.

Vida coetánea

Se trata de la autobiografía de Ramon Llull, tomada al dictado por sus discípulos de la Cartuja de Vauvert en París, que data de 1311.

Es en esta obra en la que el autor relata los detalles de su conversión, las visiones de Cristo crucificado y el giro brutal que estas experiencias dieron a su vida (la necesidad de abandonar sus posesiones, dejar a su familia y renunciar al lujo y la riqueza para dedicarse a Dios en forma exclusiva).

La mayor parte de los datos que conocemos de la biografía de Ramon provienen de esta obra. Gracias a esta obra se conocen los detalles mas intimos de la vida de ramon llull hasta sus 30 años mas o menos.

Libro del Orden de Caballería

Esta pieza didáctica es de los primeros tiempos de su producción, en la cual el sabio estudia las características sociales de la clase de los caballeros, entendiéndose por ello a un ser, armado y valiente, cuyo objetivo último es sin embargo enterarse y encontrar la firma de Dios en cada hecho del mundo.

Describe acabadamente los derechos y obligaciones del caballero y le impone los objetivos de desplegar el honor cristiano y la nobleza de espíritu, de los que se sigue la observancia de una estricta piedad.

Es combativo y a veces agresivo, recomendando convertir a los infieles a palos y con la espada, al tiempo que se les predica la verdad de Cristo.

El Libro del Fin

Esta obra representa una de las más profundas representaciones del "arte" luliano (su sistema de pensamiento y su método dialéctico).

El Fin separa el arte en "general" y "especial". El primero de ellos incluye el análisis del lenguaje científico, sus proposiciones y su sintaxis.

El arte especial se dedica a describir 20 ciencias concretas según la alegoría del árbol, que el sabio utilizaría en muchas de sus obras. Las disciplinas estudiadas aquí son la ciencia en general, la demostración analógica, la filosofía general, la predicación lógica, la filosofía del amor, el ascenso y descenso del entendimiento, los gentiles, la medicina, la anatomía, el derecho, el intelecto, el consejo, la voluntad, la nueva retórica, la memoria, la nueva lógica, la luz, la predestinación, la esencia divina y los atributos divinos.

El Árbol de la Ciencia

Posiblemente la obra más importante de Llull en el sentido enciclopédico, ocupa numerosos volúmenes, lo que hace que en el 2007 no se la edite completa.

En esta pieza, el beato recurre a una analogía común en él: la comparación orgánica, en la que cada ciencia se representa como un árbol con raíces, tronco, ramas, hojas y frutos. Las raíces representan los principios básicos de cada ciencia; el tronco, la estructura; las ramas, los géneros; las hojas, las especies; y los frutos, los individuos, sus actos y sus finalidades.

Existen en la cosmovisión luliana catorce árboles principales y dos auxiliares:

  • Árboles principales
    • Elemental: estudia la física
    • Vegetal: la botánica
    • Sensual: biología
    • Imaginal: artes
    • Humanal: antropología
    • Moral: ética
    • Imperial: política
    • Apostoical: eclesiología
    • Celestial: astrología
    • Angelical: angelología
    • Eviternal: escatología
    • Maternal: mariología
    • Cristianal: cristología
    • Divinal: teología
  • Árboles auxiliares
    • Ejemplifical: guía ilustrativa de los anteriores, a los que explica echando mano de ejemplos, proverbios y refranes
    • Cuestional: refrenda en términos de la lógica las cuestiones relativas a los demás

Se trata de una discusión entre dos hermanas la ciencia y la fe.

Aunque el sistema pueda parecer esquemático, los árboles lulianos expresan una clara sistematización del conocimiento que organiza y simplifica el estudio de las diversas disciplinas tratadas.

Anticipaciones científicas

Sin duda puede considerarse a Llull un visionario de su época, y eso ha sido aprovechado por los buscadores de lo oculto para atribuirle las anticipaciones más fantasmagóricas[2].

No es difícil imaginar, desde ese punto de vista, que Llull hubiera sido capaz de adelantar muchos conceptos, ideas y descubrimientos que deberían esperar décadas o siglos para desarrollarse o que tal vez otros hombres hubieran tomado de Llull mucho tiempo más tarde. Entre ellos podemos mencionar:

La gravedad: "Es la piedra movible con movimiento violento o natural: violento cuando se arroja con impulso al aire, y natural cuando desciende, pues entonces se mueve conforme a la gravedad, cuyo movimiento es sensible por la vista, imaginable por la imaginación e inteligible por el entendimiento" ("Libro de ascenso y descenso de la inteligencia"; Distinción II: De la piedra; Cap. I: Del Acto de la piedra; nº 8). Con respecto a este párrafo, cabe aclarar que el libro fue escrito en 1304, mientras que sir Isaac Newton publicó en 1687 sus leyes del movimiento, culminación de la ley de gravitación universal que habría imaginado durante la peste de Londres de 1665. Si queremos creer, Llull ya habría anticipado este concepto 361 años antes que el sabio inglés. Visto con una perspectiva más propia de su época, la ciencia griega que sobrevive en la Edad Media le bastó a Llull para escribirlo: más allá aún irían los teóricos del ímpetus algún tiempo después.

La memoria: "Viendo el hombre que el león tiene industria en el cazar, conoce que el león tiene imaginación, sin la cual no podría tener industria, y esta imaginación o el imaginar está inserta en el sentir". (Íd., Dist. III; Pról.; nº 5). Se refiere el mallorquín a la memoria, explicando que el león conoce el sitio donde los venados van a beber y que este conocimiento le penetra a través de la vista y del olfato. Encontrándose él en otro sitio, recupera de su almacén de recuerdos los datos que necesita, y concurre a cazar venados a donde él sabe que podrá encontrarlos. Estos dos conceptos, memoria e imaginación, y que los animales fuesen capaz de ellos, podrían hacer sospechar que Llull anticipa el evolucionismo de Darwin o incluso la etología de Konrad Lorenz, con lo que otra vez Llull había anticipado conocimientos que tardarían siete siglos en popularizarse, aunque claramente sólo está participando del ambiente intelectual clásico, que el cristianismo se fuerza en compatibilizar: la inmortalidad y semejanza divina del alma humana tuvo desde la Antigüedad que hacerse compatible con las teorías hipocráticas y galénicas de las tres partes (soma, pneuma y psique; corpus, anima y spiritus; cuerpo, alma y espíritu), y ver por tanto en los animales cualidades anímicas.

Entre la ingente producción literaria de Llull hay cientos de casos similares que sería prolijo e interminable detallar aquí.

La relación de Llull con la alquimia y las misteriosas sectas cátaras y albigeneses es todavía más propicia al fantaseo. Realmente no es el único en su época, y la Corona de Aragón medieval (verdadera encrucijada entre Italia, el norte de Europa y sur hispánico y siciliano, dond los escritores musulmanes actuaron como portador de la herencia helenística e innovadores en terreno científico) fue un buen lugar para recibir toda clase de influencias, en particular el Periphyseon de Juan Escoto Erígena, la Clavis Physicae de Honorio de Autun (prohibido en 1225 porque los herejes lo utilizaban) o la doctrina, quizá derivada del Timeo de Platón, del Anima mundi (o alma cósmica, que atribuye al mundo las tres potencias anímicas: memoria, inteligencia y voluntad)[3].

No desmerece en nada la importancia de Llull si ignoramos las implicaciones ucrónicas de algunas lecturas sensacionalistas.

Homenajes modernos

Durante el siglo XVI se desarrolló un gran interés alrededor de la obra de Llull, impulsado por el interés reformista de Felipe II. En ese contexto se desarrolló un proceso de beatificación (que culminó con éxito en Toledo para su culto particular) y otro posterior de canonicación, que quedó truncado por las dudas sobre la ortodoxia de alguna de sus obras.

Posteriormente, durante el pontificado de Juan Pablo II, fueron reconocidos los títulos de beatos dados por tradición a varias personalidades, entre ellas el pintor Fra Angélico, el filósofo Duns Scoto, el misionero Junípero Serra y, también, Ramon Llull. En 2007 está muy avanzado un nuevo proceso de canonización, que se espera concluir con éxito.

Por otra parte, la ciencia y la filosofía se han preocupado de homenajearlo de diferentes maneras:

  • En Cataluña existen tres instituciones educativas que llevan su nombre: la Universitat Ramon Llull, la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica de Telecomunicación Ramon Llull y la Escuela Técnica Superior de Arquitectura Ramon Llull.
  • Bajo el patrocinio de la Generalitat de Cataluña y la colaboración inicial del gobierno de la Islas Baleares, se creó el Instituto Ramon Llull (2002), con el objetivo de promover la proyección exterior de la lengua y la cultura catalanas.
  • Por otra parte, el astrónomo Manuel Blasco del Observatori Astronòmic de Mallorca (OAM) descubrió el 13 de junio de 1997 un asteroide al que bautizó "9900 Ramon Llull". Posteriormente, el 11 de setiembre de 2000, al cumplirse 681 años de la muerte del beato y con motivo de la Diada de Mallorca, se realizó en el Saló de Plens del Palau del Consell de Mallorca el acto oficial de bautismo del citado asteroide, que recibió su nombre actual y oficial de "9900LLULL".

Como curiosidad, se destaca que su nombre aparece en la novela "Harry Potter y la piedra filosofal" (pag. 91, ed. Salamandra)en la que se le cataloga, junto a otras figuras del pasado como el rey Salomón o Circe, de ser un mago.

Obra

  • Compendium logicae Algazelis ("Compendio de la lógica de Al-Gazzali")
  • Llibre de contemplació de Déu ("Libro de la contemplación de Dios", 1276)
  • Ars demostrativa ("El arte demostrativo", Montpellier, 1274?)
  • Llibre de oracions e contemplació del entenimient' ("Libro de las oraciones y la contemplación de la inteligencia", 1275)
  • "Libro del Orden de Caballería" (Mallorca, 1281)
  • Art de contemplació ("El arte de la contemplación", 1287)
  • Les cents noms de Déu ("Los cien nombres de Dios", 1289)
  • "Libro de los mil proverbios"
  • "Félix" o "Libro de las maravillas" (que incluye el "Libro de las bestias")
  • "Árbol de la filosofía desiderativa" (1290)
  • "Blanquerna" (incluye el Libre d´amic e amat, "Libro del amigo y el amado")
  • Ars magna et ultima ("Arte magna y última")
  • Lo Desconhort ("El desconsuelo", poesía, Roma, 1295)
  • "El árbol de la ciencia" (Roma, 1296)
  • Arbre de filosofia d'amor ("Árbol de la filosofía del amor", 1298)
  • Cant de Ramon ("Canto de Ramon", poesía, París, 1299)
  • "Libro del acenso y descenso del entendimiento" (Montpellier, 1304)
  • Liber de fine ("El libro del fin", Montpellier, 1305)
  • Liber de reprobationis aliquorum errorum Averrois ("Libro de reprobación de algunos errores de Averroes", París, 1310)
  • Vida coetània ("Vida coetánea", autobiografía, París, 1311)
  • Liber de Deo et de mundo ("Libro acerca de Dios y del Mundo", Túnez, 1315)
  • Liber de maiore fine intellectus amoris et honoris ("Libro acerca del mayor logro de la inteligencia: el amor y el honor", Túnez, 1315)

A estas obras y el resto de las 243 que escribió Llull deben sumarse los 44 libros apócrifos que se le han atribuido, la mayoría de ellos escasamente ortodoxos o dedicados a la alquimia.

Ediciones modernas

  • Libro de las Bestias. Tecnos Editorial: Madrid, 2006. ISBN 843094432X
  • Libro de la Orden de Caballería (Col. El Libro de Bolsillo). Alianza: Madrid, 2005. ISBN 8420637939
  • Doctor Iluminado: Libro del Orden de Caballería, El Árbol de la Ciencia (fragmentos), Libro del Ascenso y Descenso del Entendimiento. Círculo Latino: Barcelona, 2005. ISBN 8496129632
  • Dos Santos, Marcelo. Jacques de Molay, el último Gran Maestre templario. Aguilar: Madrid, 2005. ISBN 8403096757
  • Vega, Amador. Ramon Llull y el secreto de la vida. Ediciones Siruela: Madrid, 2002. ISBN 8478446001
  • Libro de los Proverbios. Miraguano: Madrid, 1989. ISBN 8478130381
  • Obra escogida. Alfaguara: Madrid, 1981. ISBN 8420400076
  • Proverbis de Ramon (Biblioteca de la literatura y el pensamiento hispánicos Vol. 34). Editora Nacional: Madrid, 1978. ISBN 8427604416

Referencias

Artículos relacionados


Otras fuentes de información
El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Wikipedia, publicada con licencia CC-BY-SA 3.0.
Notas

  1. Umberto Eco, "La búsqueda de la lengua perfecta", cap. 4, p.55, Editorial Crítica, Barcelona, 1994.
  2. SÁNCHEZ DRAGÓ, Fernando (1978-2001) Gárgoris y Habidis Planeta, Barcelona. ISBN 9788408038177
  3. L. Badia, Pròleg, en: F. A. Yates, Assaigs sobre Ramon Llull, Barcelona, Empúries, 1985[[1]]