La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Principios de la legión romana

Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.

Saltar a navegación, buscar
¡Estamos trabajando en ello!
¡Estamos trabajando en ello! El iluso redactor actual de esta página cree que la acabará algún día. Por el momento se encuentra en plena redacción de los contenidos de este artículo.

La legión romana (del latín legio, derivado de legere, recoger, juntar, seleccionar) era la unidad militar de infantería básica de la antigua Roma. Consistía en un cuerpo de infantería pesada de unos 4.200 hombres, según el historiador antiguo Polibio,[1] que más tarde alcanzaría entre los 5.200 y 6.000 soldados de infantería, y 300 jinetes para completar un total de entre 6.000, y 6.300 efectivos, según nos cuenta Tito Livio.[2] Las legiones tenían asignado un nombre, y un número; se identificaron cerca de 50, pero nunca llegaron a existir tantas en un mismo momento de la historia de Roma. Usualmente había 28 legiones con sus auxiliares, y se reclutaban más según las necesidades, y la situación en cada momento.



rmn-military-header.png

Éste artículo, forma parte de la serie:
Legión romana
... a.JC. – 476 d.JC.

Legión romana (Institución)
Introducción, Historia, Orígenes,
Bases y fundamentos, Principios,
Capacidad de adaptación,
Evolución en el tiempo, Reformas,
Herencia, Legado
Legión romana
Legión romana terrestre
(Organización interna, Estructura,
Funciones, Comunicaciones, Logística)
Legión romana naval
(Organización interna, Estructura,
Funciones, Comunicaciones, Logística)
Reclutamiento
Reclutamiento: (Instituciones de reclutamiento,
Selección de legionarios, Entrenamiento,
Ejercicios de combate,
Derechos y deberes del legionario)
Reclutamiento: (Instituciones de reclutamiento,
Selección de legionarios, Entrenamiento,
Ejercicios de combate,
Derechos y deberes del legionario)
Aportes de la legión romana
Instalaciones militares, Instalaciones de salud,
Instalaciones de seguridad, Comercio,
Otros aportes económicos
Estrategias y Tácticas
Estrategias de guerra terrestre,
Estrategias de guerra naval
Estrategas
(Emperadores, Cónsules,
Generales, Almirantes)
Tácticas de Infantería
Tácticas de Caballería
Tácticas de Sitio
Tácticas de Ocupación
Tácticas Navales
Grados y funciones militares
Grados Oficiales (Alto Mando),
Grados Oficiales,
Grados Sub -Oficiales,
Grados de tropas
Funciones de Oficiales (Alto Mando),
Funciones de Oficiales,
Funciones de Sub -Oficiales,
Funciones de tropas
Vestuario
Vestuario terrestre
(Vestuario común, Calzado,
Vestuario de combate)
Vestuario naval
(Vestuario común, Calzado,
Vestuario de combate)
Armas
Armas de mano: (Armas arrojadizas,
Armas blancas, Armas contundentes,
Otras armas, Escudos)
Armas terrestres
(Armas de Sitio, Catapultas,
Ballestas de Sitio)
Armas navales
(Armas de Sitio, Catapultas,
Ballestas de Sitio)
Clases y tipos de legiones
Clases de legiones terrestres
(Legiones romanas, Legiones auxiliares,
Sub -unidad #01, Sub -unidad #02)
Clases de legiones navales
(Legiones romanas navales,
Legiones auxiliares navales,
Sub -unidad #01, Sub -unidad #02)
Campañas militares
Guerras, Batallas
Símbolos
Estandartes, Insignias, Águilas,
Otros símbolos
Personajes destacados
Emperadores, Generales, Héroes de guerra,
Santos y Mártires, Otros personajes
Documentos
Documentos oficiales, Partes de guerra,
Nombramientos de autoridades,
Otros documentos
Referencias
Fuentes bibliográficas, y otras, Referencias II,
Referencias III, Lista de artículos (completa)
Ensayos


Índice

[escribe] Principios militares, de la legión romana.

Artículo desarrollado → Principios militares.
Artículo desarrollado → Organización de la legión romana.
Artículo desarrollado → Disciplina en la legión romana.
Artículo desarrollado → Ejército consular romano.


En resumen de ésta introducción de la legión romana, se ha decir que se incubó en Roma, una predisposición a la guerra, de forma metódica, con una fe ciega en la fuerza propia, más una esperanza, de altos destinos

Se estableció como principio la guerra, como medio de ejecución de la milicia, con una organización rigurosamente militar, donde el Senado de Roma, que era un cuerpo deliberante, ponía en práctica, los principios que fundan los imperios, y de su seno salían los generales de las legiones, y los embajadores, y en el salían los planes de guerra y conquista.

A los enemigos se les subyugaba, amenazaba, y amoldaba, y si seguían resistiendo, se les borraba del mapa, ó se les exterminaba, e incluso los amables dioses griegos, perdieron su alegria cuando se les encerró en el Capitolio romano (los romanos, más que amar a sus dioses los temían).

Y desde la edad de 17 años, y hasta los 50 años, los ciudadanos romanos, pertenecían a las legiones, y el que no había servido, en 10 campañas, no podía aspirar a las altas dignidades, de modo que el romano, era un hombre político en la guerra, y un militar en el Senado, y los reyes se inclinaban al embajador, que podía disponer de un ejército, y decidir la suerte de un Reino, con su voto en el Senado, y con las tropas en el campo de batalla, y las principales centurias, se componían de hacendados, hombres experimentados en la guerra, y en los negocios extranjeros y domésticos, y los votos de la última, compuesta de proletarios, no tenían importancia en la plaza pública, y muchas veces no eran admitidos, y todas estas circunstancias, las conducía previsora, con pulso firme y templado, y de forma grandilocuente del Senado, dando a la Constitución de la República, un caracter de consistencia, y permanencia.

Roma se resistió a las viscicitudes, de muchos siglos, a las calamidades de las guerras, y aún a la degradación de las costumbres públicas, y a las innovaciones introducidas por los emperadores, y con una administración de justicia, no sólo severa, sino también absoluta, como lo indicaba su máxima favorita: Fiat justitia et ruat caelum, que era la primera consecuencia benéfica.

Los pueblos conquistados, derivaban del nuevo yugo que se les imponía, y también dando como frutos, también que muchas naciones, y pueblos extranjeros, se dejaban incluso someter, no sólo por la fuerza de las armas de las legiones, sino por el respeto que les inspiraban un gobierno, que parecía dirigido por un cónclave de dioses, y con la creencia de que Roma, había sido la elegida por el Destino, para civilizar y dominar el mundo.


[escribe] Principios Estratégicos.

Roma, tiene que crear desde su nacimiento (754, ó 753 a.JC.), su organización militar, y su táctica, y la carencia de marina, y de todo contacto con la civilización griega, que no conoció hasta mas tarde, le da un sello duro de vigor, y originalidad, y los oscuros y reiterados esfuerzos, de las primeras generaciones romanas, para ensanchar en el Lacio, el círculo de su dominación, la agitación interior, una fe en la propia fuerza, estimulada por la esperanza de grandes conquistas, contribuyeron que Roma fuera incubando, desde su primera infancia, una predisposición a la guerra metódica, estableciendo como principio la guerra, como medio de ejecución de la milicia, y la forma política, que mas podía adaptarse en el comienzo de Roma, a los instintos y aspiraciones de aquel pueblo, fue la monarquía.

Con el transcurrir del tiempo, no pudo ya acomodarse esta forma monárquica algo rígida, con la puntillosa dignidad del romano engrandecido, y el último rey, Tarquino "El soberbio", es precipitado del trono, por el pueblo en el año 245, de la fundación de Roma.

En los dos siglos y medio de monarquía, Roma adquiere toda la vitalidad necesaria, para continuar otros 5 siglos, bajo la forma republicana, su método sistemático de guerra, y dominio, y dos cónsules electivos, sustituyen al monarca, y en los grandes conflictos el dictador, asume en sí todos los elementos de gobierno. A los 7 años de derribado el trono, ya se hace preciso que el hacha del dictador, sustituya al cetro apenas roto del rey, en las repetidas conmociones, entre patricios y plebeyos, hacen estallar en la política, y en los continuos peligros militares, que les ofrecen los indómitos, y guerreros, pueblos vecinos.

La legión, cuerpo de tropa romana, compuesta de caballería e infantería, que varió según los tiempos, y circunstancias, en su composición, fue utilizada como unidad principal, en la organización militar de Roma, y se relaciona de tal manera, cuanto respecta a la fuerza, y grandeza de Roma, con una parte muy activa, e importante, en el proceso de desarrollo, y enaltecimiento del pueblo conquistador romano, que revela ya un orden de ideas, más elevado y complicado, que la otra gran unidad militar de la antigüedad, la falange griega, y se compenetraba la milicia romana, con el modo de ser, de todo el organismo social, y político, de la ciudad del Tíber.

Había debido Roma sus primeros progesos a la guerra, merced al esfuerzo, y valor individual de sus creadores, ensanchado mas tarde su modestísimo territorio, con el tomado por los pueblos vecinos, y civilizaba por medio de la conquista, esparciendo su territorio, convirtiendo el mundo conocido, en un todo homogeneo, y compacto, con sus legiones, que eran los realizadores de ese plan grandioso, y los que aumentaban la imagen de Roma, conquista tras conquista, en todos los territorios sometidos, a la sombra de sus águilas, y con las virtudes que la guerra engendraba, alcanzando prestigio, y fuerza, y solidez, y poder, en sus instituciones militares, que se concretaban en la solidez, y poder de la legión.

Todo municipio, toda colonia, era una Roma en pequeño, y los pueblos más tenaces, en su resistencia a Roma, acababan por impregnarse del espíritu, que residía en el Capitolio, y llegó a constituir en el discurso de los tiempos, una de las naciones mas grandes.

La hostilidad de algunos pueblos, contra la superioridad romana, se convertía en una adhesión ciega, en una fidelidad obstinada, cual se reflejó en las hogueras de Numancia, y Sagunto, y gobernando con arte, los pueblos conquistados, y con la legislación política, y civil, y en ciencia militar, en organización religiosa, y en todos los demás ramos, que modificaban la suerte, de las naciones, imprimiéndoles un carácter indeleble, romano, la superioridad de Roma, con respecto a otros pueblos, ó naciones, era tan indudable como también diríamos, excesiva con una piedra primigenia, de la organización romana, en torno de la cual, se fueron agrupando, todos los elementos de su grandeza, que fué la inmemorial división, de sus primitivos pobladores, en patronos, y clientes, como una disposición que fué absolutamente necesaria, para introducir algún orden, y alguna subordinación, en la masa heterogenea, que la casualidad, y el ansia de botín, congregaron fortuitamente, en las siete colinas, a las orillas del Tíber, encerrando dos fecundas ideas:

De los actos heroicos, y las grandiosas proezas, que trajo consigo la inflexible unidad de propósito, su perfección en las leyes, la incomparable disciplina militar, y otras cualidades morales, que forjaron ese carácter exclusivo de los romanos, y también donde había una institución, una superioridad era buscada, examinada, y puesta en práctica, y lo que se concebía estratégicamente, luego si se podía tácticamente, se proseguía y ejecutaba, y la batalla constituía el acto principal, de una operación militar con una Roma sabia, activa, vigorosa, como gran estratega que era, con sus instituciones militares, que eran el arquitecto del futuro imperio.

A destacar también, la política del Senado de Roma, fundamentalmente en la época republicana, que se caraterizó por lo siguiente:


[escribe] Principios Tácticos.

Y la táctica romana, que era el albañil, que fué edificando fundamentalmente con su Milicia, la legión romana, a lo largo de los siglos, con paciencia, y prudencia ese Imperio, y ningún pueblo, preparó la guerra con mayor prudencia, ni la hizo con mayor audacia, y fortuna que Roma, ya que muchas veces en la dirección de la batalla, se revelaba el genio militar, del general en jefe, con la inspiración del momento, y la serenidad del juicio, y decisión, ya que muchas veces no era del más valiente, ni del más inteligente, sino del más afortunado, la conclusión de la victoria, con un principio fundamental, en sus operaciones militares, que era la de intentar conducir, el núcleo principal de su milicia, a los puntos decisivos empeñando bien de sus soldados, poniéndolos en acción con unión, y energía, como la herramienta principal de sus triunfos, la legión romana.

En el largo sitio de Veyes, del 405 al 395 a.JC., significó el arranque histórico, formal, y verdaderamente militar de la organización legionaria (Orden legionario, manipular, y consular), con sueldo fijo, no suspendiendo la campaña en invierno, y una tenacidad que tenía un objetivo, no fugaz, ni pasajero, como una algara, o correría, sino el de extender la frontera romana, por la parte de Etruria, hasta la selva Ciminia, perdiendo el carácter denso, y falangista, de los primeros tiempos de Rómulo, y Servio Tulio, tomando el orden más abierto, y manipular, con sus tres líneas al tresbolillo de Hastarios, Príncipes, y Triarios (o Pilanos), e incluso de una cuarta, y quinta linea, con los rorarios, y accensos, disposición perfecta de combate, con la que llevaron a cabo, audaces y atrevidas empresas, y que recibieron su última perfección, en la 2ª Guerra Púnica, y Yugurta (Ya en tiempos de Adriano, emperador de Roma, a principios del siglo II de nuestra Era, se tiende otra vez al retroceso, al orden denso o muralla, a la falange primitiva, con un incremento de la codicia, la molicie, y la indisciplina, de las tropas romanas).


[escribe] Orden más usual de combate de la legión romana.

El Orden usual de la legiones, consistía en el hecho, de que se descomponía bajo el aspecto táctico, y orgánico, en pequeñas tropas, ó trozos, en tres lineas manipulares, ó subdivididas, ajedrezado al tresbolillo, después del 406 a.JC., dislocado, agresivo, móvil, flexible, adaptable a todos los terrenos, consistente, vigoroso, con esa maniobra legionaria, de tres tentativas de Fortuna, por su capacidad de reiteración, de restablecer tres veces el combate, con los Hastarios en la primera fila, los Príncipes en la segunda, y los sólo 600 Triarios en la tercera fila, para no prodigar, y desprestigiar las Tropas de Preferencia, confiándose más en las virtudes militares, que en factor número de combatientes, de esta tercera linea, organizándose, fragmentándose, y encajonándose en los 10 manípulos, y 20 centurias, empezando el combate los Hastarios, los cuales si no podían romper la linea enemiga, los Príncipes les hacían pasar a su retaguardia, por los claros de la línea, y luchaban en su lugar, colocándose entonces los Hastarios, detras de aquéllos, y extenso, y escalonado, cuando las tres filas de Hastarios, Príncipe (Milicia)s, y Triarios ó Pilanos, se juntaban con gran facilidad, para formar en momentos críticos, o batalla igualada, solo una linea llena, continua, conjunta, dura, firme, sólida, más numerosa y temible, durante todo el transcurso de la batalla, ante los ojos atónitos de sus enemigos, ya que los Triarios, como Tropa de Preferencia, ó de Reserva, de los soldados más avezados, y veteranos de la legión romana, entraban cuando la fortuna se declaraba también, contra los Príncipes, retirándose estos poco a poco, de la primera línea hasta llegar a los citados Triarios, en el momento supremo, de mas peligro en el combate, momento a veces rápido y fugaz, pero solemne y decisivo, y de un sólo envite, estaba a veces en juego, el honor, y la supervivencia del pueblo romano, aterrorizando, infundiendo miedo que contenía, y detenía la moral del enemigo, el cual veía como los Triarios, se levantaban de repente, uniéndose a los Hastarios, y Príncipes, que los recibían en los intérvalos, de sus filas, con esta nueva fila mas terrible, en todo el transcurso de la batalla, que se alzaba súbitamente delante del ejército enemigo.

Según Nicolás Maquiavelo, analizando este orden de batalla legionario flexible, suelto y adaptable a todos los terrenos, dejó escrito lo siguiente: Este método de reformar tres veces la línea de batalla, debe hacer a un ejército casi invencible, porque sería necesario que la Fortuna, le abandonase tres veces consecutivas, y que el enemigo tuviese gran superioridad, de fuerza y de valor, para mantener tantas veces su ventaja. La falange griega, no tenía este método de restablecer el combate, aunque contase con gran número de jefes, y de soldados: nunca formaban más que un solo cuerpo de batalla. Sus filas no se complementaban, como las líneas de los romanos, bien que el soldado se reemplazara individualmente. Los romanos comenzaron por imitar la falange, y formaron por de pronto, su legión tomando aquella por modelo, pero muy luego abandonaron este sistema, y dividieron su legión en cohortes, y manípulos, juzgando que un ejército tenía tanto mas vigor, cuanto mayor era el número de sus esfuerzos diversos, y mayor número de cuerpos diferentes, tenía con vida, e impulso particular. El historiador Rocquancourt, también alabó el mecanismo de combate, de la legión romana con estas palabras: ¡Cuan admirable es el reparto, y colocación de estos distintos combatientes. Que cosa mas imponente, que estas tres lineas dispuestas, a reunirse o sucederse!.


[escribe] Diferencias en orden de batalla, entre la falange griega, y la legión romana.

Este órden de batalla, si bien igual al de los griegos de la segunda época, por la distribución en centro y alas, era distinto enteramente, y original de los romanos, por lo siguiente;


[escribe] Principios Disciplinarios.

La palabra disciplina, abarcaba la organización, la composición, el reemplazo, los ascensos que era uno de los más poderosos, resortes de su disciplina, por el escaso numero de grados, fecundo estímulo para sus grandes empresas, la instrucción, la moral, la estrategia militar, la táctica, la logística, la castramentación, un tipo inmortal de férrea disciplina, que permitía al soldado romano, entereza ante el peligro, y en la adversidad, diligencia, y le hacía casi imperturbable en los choques, y oportuno en su ímpetu, y aumentaba su destreza corporal, y cogía firmeza, aplomo, constancia, entereza, perseverancia, que endurecía, y robustecía al legionario, y lo hacía denodado, intrépido, resuelto, atrevido, valeroso, que era el ánimo, y aliento, que despreciaba el miedo, y el temor, en las empresas, y resoluciones, con gran tenacidad, e inquebrantable en sus obligaciones, pues duros eran todos los trances de las guerras, que sostuvieron con otros pueblos, ó reinos.

Estas legiones, defendían, y protegían librando de todo daño, ó peligro a Roma, y aunque tuviese auxiliares, y aliados, sabía y podía el soldado romano, remover la tierra, alzar murallas, y llevar sus armas, y muchas veces para cubrirse, y ahorrar sangre, realizaban enormes obras de circunvalación, y contravalación, como la que hizo Julio César, en Alesia, y en que la idea, envolvía algo más que la ciencia, y la disposición, u ordenamiento táctico, que penetraba en la moral militar, y se rozaba con la parte penal, de la cual se ofrecía como manifestación clarisima, por virtud de esta disciplina, disciplina que creaba, educaba, conducía, y entrenaba, y aunque los generales, de las legiones romanas, cometiesen en ocasiones grandes faltas, por considerables que fuesen, los reveses producidos, jamás debería conceptuarse la situación desesperada, si la disciplina entendida, en la forma romana, se mantenía vigorosa como el poder que resucitó de Roma, aniquilada, y casi destruida por Aníbal, y los cartagineses, y Breno con los galos, y perfecta la romana observancia, de una severisima disciplina, "maravilla de disciplina", no siendo fácil hallar, en los fastos de la historia, nada comparable a aquella rigidez extremada, que distinguía a la milicia, del pueblo, que fue Señor, del mundo conocido.

También que se apoderaba de la moral del soldado, esta disciplina, para infundirle una confianza absoluta, atrevido en el combate, e inalterable al peligro, cumpliendo la voluntad de su centurión, que mandaba sujetarse a él, y ejecutar sus preceptos. y hacerle sensible a los efluvios, de los otros mandos de la legión romana, que veían, juzgaban, combinaban, y ejecutaban lo planeado (Como la famosa frase de Julio César, en una de sus campañas, en la que venció fácilmente, y dijo esa inmortal frase: Vine, ví y venci), y ejecutando la Victoria, concluyéndola, y aprovechándola, y se ocupaban de la conservación, y bienestar de sus soldados y añadir lo siguiente:


[escribe] Principios Instructivos.
Artículo desarrollado → Derechos y deberes en la legión romana.
Artículo desarrollado → Derechos y deberes del legionario romano.


Todo ello era un sistema calculado, sistemático, artificioso, manifiesto de la genial rusticidad romana, y los juegos gimnásticos en las márgenes del Tíber, eran un campo diario, y permanente de severa instrucción física, y psicológica para afrontar, con ciertas garantías de éxito, el combate contra los ejércitos enemigos, el taller de precisión, de donde salía de una pieza, fundido y troquelado, el adusto legionario, y todo en Roma era grande, compacto, cosmopolita, permanente, y progresivo.

Los alistados en la legión romana, hacían tres juramentos en diversas épocas, que eran los siguientes:


[escribe] Principios de alistamiento.

El alistamiento, antes de las reformas de Mario, se hacia del modo siguiente:


[escribe] Principios Tradicionales: Los Fasti, y Libri Annalis.

Los hechos, y hazañas más memorables, se redactaban en un calendario, llamado Fasti, y en los Libri Annalis, y todos los derechos, todos los deberes, y todos los vínculos sociales, tenían por sanción, y por apoyo la tradición venerable, de las generaciones pasadas, inseparable esta veneración de la antigüedad de las familias, del culto a la patria, y heroísmo, y el espíritu de libertad, e independencia, que predominaba en este conjunto de instituciones rutineras, fué también el origen, de las grandes acciones, de las portentosas hazañas, que ilustraban estos fastos de la República, y para honrar las proezas, ó actos heroícos, de un ciudadano romano, se utilizaban también inscripciones cívicas, que se fijaban en los Templos, ó Monumentos, como el de...


[escribe] Principios patrióticos: Devoción.

Realizaban los romanos, la devoveo, ó devoción, que era ofrecer con voto, una acción por la cual se consagraban, y sacrificaban por la patria, con la proeza, por ejemplo de Regulo, que prisionero en Cartago, se erige en portavoz de las condiciones de paz, volviendo a Roma, pero con el juramento hecho, de regresar a Cartago, con lo negociado, pero no admitiendo el Senado, las condiciones contrarias al poderío, y al honor de la patria romana, volviéndose a Cartago, que le espera una muerte segura, ó la política hábil, e inflexible de rehusar la paz, después de una derrota, ó entrar en conciertos con el enemigo, mientras pisase suelo patrio, como cuando el gran Pirro escribió al cónsul P.V. Levino, que se ofreció a ser árbitro, entre Roma, y Tarento, pero Levino respondió que Pirro, debía salir de Italia, y regresar inmediatamente a Epiro, que los romanos, arreglaban los asuntos ellos mismos, a pesar del mejor ejército de Pirro.


[escribe] Principios Jerárquicos.

La jerarquía en la legión, se imponía por si misma, y el cumplimiento del deber, se convertía en costumbre, y se elegía la muerte, antes que caer con deshonor, en el campo de batalla, y al soldado que abandonaba filas, ó el campo de batalla, sólo le esperaba el suplicio, y el deshonor, y a los que huían, se les aplicaba el ser diezmados, y tan fuertes, y duras eran las exigencias, de la disciplina romana, que la Historia, transmite hasta nuestros días.

Otros ejemplos terribles, de las sentencias ejecutadas, en sus propios hijos, por M. Torcuato, por Junio Bruto, por el dictador Postumo, que acreditaban hasta que punto, a los deberes con la patria, se posponían, y sacrificaban las más delicadas, y tiernos sentimientos del hombre, y la aplicación de las tremendas leyes, de aquella disciplina sin par, producía castigos tan horrendos, como los siguientes:


[escribe] Principios en la construcciones defensivas romanas, y campos atrincherados.

Las construcciones defensivas romanas, responden más al sistema, que los romanos aprendieron de los antiguos pobladores de Italia, y éstos de los pelasgos, o griegos primitivos.

Según Vitrubio, para hacer las murallas de una ciudad fundada, se realizaba lo siguiente:

Los campos atrincherados, establecidos para proteger, las fronteras del territorio romano, y utilizadas como plazas de armas, para las grandes concentraciones de tropas, tuvieron suma importancia, en el arte militar de los romanos, y eran a modo de castillos de planta cuadrada, cuyas murallas estaban hechas de piedras irregulares (Ejemplo el campo de Gamzigrad en Serbia, que sirvió para la defensa del Valle de Timok: forma un cuadrilátero irregular, de másde 400 metros de ancho, por mas de 500 metros de largo, flanqueada de torres redondas, de 54 metros de diametro y otras mas pequeñas ).

En los recintos fortificados, había puertas flanqueadas de torres, que difieren de las puertas griegas, en el empleo de la bóveda, y las puertas eran de tres tipos:

También decir que estas tropas, que estaban estacionadas en las fronteras, organizando estos campos atrincherados, semejantes a pueblos fortificados, se destinaron a ellos, máquinas destinadas a defender, estas nuevas fortalezas, que eran atacadas, con análogos métodos de combate, y cada centuria tenía su balista, para la defensa de campamentos. Según Vegecio, había 55 balistas por cada legión, más 10 onagros o grandes balistas, una por cada cohorte.


[escribe] Principios Imperiales.

Los territorios conquistados por las legiones, ya en época imperial, hacía que la autoridad de los emperadores, se infiltrara en toda la extensión de sus dominios, y se ejercía con la misma facilidad, en las orillas del Tajo, que en el Tíber, y las legiones imperiales, no servían más que combatir, al enemigo exterior, y raras veces sucedía que el magistrado civil, se viese en el caso, de requerir el auxilio de las armas, y en éste estado, de seguridad general, el príncipe, y el pueblo, consagraban su tiempo, y sus recursos, a la mejora y adorno, del Imperio, y las majestuosas ruinas esparcidas en Italia, y en las regiones de Occidente, y Oriente, denuncian el genio, el poder, la magnanimidad de una gran nación, y muchas tenían utilidad pública, y costeadas por patriotas particulares romanos.


[escribe] Vencer, batir, o derrotar al enemigo.

Otro, quizá, con gracia inimitable
la faz esculpirán en bronce o piedra
defenderán las causas más dudosas,
el mapa sideral dibujarán,
y del orto y ocaso de los astros
podrán determinar la hora puntual;
pero, oh romano, tú, cuán diferente
eres en tu misión, tú, vigilante
y atento estás mirando a las naciones
que esparcidas se ven hoy a lo lejos
y unidas han de ser bajo tu cetro
Sea tu genio, pues, el de imponerles
el gobierno de paz a los vencidos
demostrando piedad al alma humilde
y abatiendo a los hijos del orgullo


Virgilio

Aprendieron los romanos al poco tiempo de empezar a guerrear con vecinos belicosos e indomables, la milicia romana, que al enemigo en batalla (para los romanos, batuator significaba gladiador, de batuor, golper, en cambio batalla, era pugna, pars, pars est belli sicut praellium pars est pugna), sólo se le podía hacer tres cosas:

No obstante se prefería la derrota del enemigo, ya que así se destruía completamente, un ejército, ó la rendición incondicional de éste, ya que batido ó vencido, podía quedar en el estado de reponerse, y batido un ejército, podía emprender la lucha, con nuevas opciones, y vencido, iniciar el ataque proximo inmediato, y en ocasiones, hacer pasar por el yugo, al enemigo, que consistía este acto, en una horca material, ó figurada por 3 picas, la cual hacían los romanos, desfilar por ignominia a los vencidos, y desarmados, ó debelar al enemigo, vencerle, aniquinarle, reducirlo a la ruina, y desolación.


[escribe] Afirmación del derecho de guerra.

El derecho de guerra, se afirmaba cuando los feciales, arrojaban un dardo ensangrentado, sobre el territorio enemigo, con un absoluto mando superior, y absoluto de los jefes militares, y no sólo conquistaba, sino también utilizaba la intervención, que era el acto, de inmiscuirse en los asuntos, ó intereses de otros, que se hacia para hacer predominar, la voluntad de Roma, sobre otras naciones.

Intervenía pues en intereses, en pueblos ajenos, terminados por la conquista, de los países atacados, ó socorridos, y en ocasiones participaba, en guerras de devastación, vastatio, con la total destrucción, de todos los objetos materiales de un pueblo, ó reino, ó nación enemiga, de forma sistemática, y ordenada, guerras a sangre y fuego, y a veces devastar, era un principio táctico, con una voluntad de antemano, de un aplicar sistema cruel, y preconcebido a los enemigos, como con:


[escribe] La Paz.

Antiguamente el caduceador, era el rey de armas, heraldo, internuncio que publicaba la Paz, y llevaba en la mano una vara, que llamaba caduceo:Al modo que los romanos distinguían, con diferentes símbolos a sus feciales, y caduceadores (Solís:"Historia de N. Esp."). Tito Livio dejó escrito lo siguiente:Asdrubal...ingretores esset, caduceatorem missil.

Los griegos tenían el caduceo, que era una vara lisa y redonda, rodeada de dos culebras, que llevaban los embajadores de los griegos, como insignia de Paz, y también pintaban con ella al dios Mercurio.


[escribe] Principios en la constitución de ejércitos.

[escribe] Definición de ejército, según autores clásicos.


[escribe] Tipos de ejércitos romanos.

Desarrollaron los romanos, pequeños ejércitos, con estas características:

También los romanos,, tenían el arte de formar, los proyectos de guerra, y de hacerlos encuadrar, con los medios de que el Estado dispone, y de ponerlos en uso con inteligencia, y economía, para alcanzar el éxito, y de ejecutar los designios proyectados.

Toda guerra romana, es característica de invasión por iniciativa, actividad, agilidad, sorpresa, y tino, aunque también emplearon tácticas evasivas, y de aburrir, y molestar al enemigo, como las que utilizó Fabio, contra Aníbal, sabedor de la incapacidad de enfrentarse, contra su ejército a campo abierto, ó retardar calculadamente la victoria, como Julio César, en sus campañas en Las Galias, y todas las naciones vencidas, amalgamadas en una masa compacta, abandonaban las esperanzas, y aún el deseo, de recobrar su independencia, y apenas consideraban su propia existencia, como distinta de Roma.


[escribe] Principios en la composición de la legión romana.

[escribe] Anterior a las reformas de Mario.

Artículo desarrollado → Composición usual de la legión romana.


Sobre la composición de los ejércitos romanos señalar lo siguiente:


[escribe] Posterior a las reformas de Mario.

Artículo desarrollado → Orden de Mario.
Artículo desarrollado → Fuerzas del Ejercito romano a inicios del Imperio.
Artículo desarrollado → Decadencia de la milicia romana.


[escribe] Resumen.

Sirve lo dicho, para formar una clara idea, de la organización, composición, táctica, y buen orden de los ejércitos romanos, por lo siguiente:


[escribe] Referencias.

Artículos relacionados


Bibliografía

Otras fuentes de información

Notas

  1. Polibio, Historias, VI, 20,8.
  2. Tito Livio, Ab Urbe Condita, XLIII, 12,4-5.
Herramientas personales
Espacios de nombres
Variantes
Acciones
Navegación
Herramientas
Crear un libro