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Pedro I de Castilla

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Pedro I de Castilla¹


Rey de Castilla y León (1350-1369)Los reyes y los principes viven é regnan por la justicia, en la cual son tenudos de mantener é gobernar los sus pueblos, é la deben cumplir é guardar.


Burgos, 30 de agosto de 1334


Montiel, 23 de marzo de 1369




Estatua de alabastro del Rey Pedro I de Castilla en posición orante, en el desaparecido convento de Santo Domingo el Real, Madrid.



Índice

Cita

Don Pedro el Cruel (1350-1369), el cual pretendió dominar a la nobleza a fuerza de ejecuciones, se manchó con horribles asesinatos, como el de Doña Leonor de Guzmán, de su inocente esposa Doña Blanca de Navarra y tres de sus hermanos bastardos y acabó a manos de su hermano Enrique de Trastámara, auxiliado por las Compañias Blancas de Beltrán Du Guesclin. Enrique II de Trastámara (1369-1379), tuvo que sostener una guerra con Pòrtugal, que defendía los derechos de las hijas de Don Pedro el Cruel y con los ingleses, por haber casado los Duques de Lancaster y York con otras dos hijas bastardas del mismo D. Pedro y de Doña María de Padilla[1]. Hecha la paz, procuró ganarse a los nobles a fuerza de <<mercedes>>, que no poco debilitaron el Poder real (cita de Don Ramón Ruiz Amado, Compendio de historia universal, Barcelona: Librería Religiosa, 1917, 3 volumenes[2])

Biografía

Pedro I de Castilla, el Cruel o el Justiciero nació en Burgos, España el 30 de agosto de 1334 y falleció Montiel el 23 de marzo de 1369. Hijo de Alfonso XI de Castilla y María de Portugal, reinó sobre Castilla y León entre 1350 y 1369, año en que fue asesinado, posiblemente por su hermano bastardo Enrique de Trastámara, el futuro Enrique II de Castilla,[3] contra quien luchó durante todo su reinado.

Leonor de Guzmán

Su primer acto en el poder fue ceder a las instigaciones de su madre. Mandó a encarcelar a Leonor de Guzmán, a la que, sin otro delito que haber sido amante de Don Alonso, se la llevó a prisión y posteriormente fue decapitada en el Alcázar de Talavera.

Con este primer atentado, pues no de otro modo puede caracterizarse, Don Pedro captó la enemistad de los hijos de la infeliz señora, de los que el mayor, que era don Enrique, conde de Trastámara[4] se refugió en Asturias para huir del enojo del rey; aunque no dejó de relacionarse con sus hermanos don Fadrique, maestre de Santiago, y don Fernando y don Tello, señores de Ledesma y Aguilar, para vengar el asesinato de su madre. Posteriormente cuando el rey de Aragón convocó a Enrique, a sus hermanos y a nobles castellanos contrariados con don Pedro, para hacerles la guerra a éste y germinando la división, la contienda se convirtió en una despiadada guerra civil.[5]

Juan Alonso de Alburquerque

Tenía mucho, sino la mayor parte, en éste y en los sucesivos actos de inusitado rigor, a que se entregó en adelant el monarca, su privado, don Juan Alonso de Alburquerque.

Intento de sedición de la nobleza

Temiendo el citado Juan Alonso su caida, al ver concitada en su contra toda la nobleza y el intento de sedición de don Juan Nuñez de Lara atajada por su muerte, resolvió amenguar en lo posible los medios con aquella pudiera levantarse y con este fin aconsejó al rey que aboliese de una vez las behetrías, obteniendo mañosamente el beneplacito de las córtes que al intento se convocaron en Valladolid en el año 1351. Pero debatido largamente lo dicho, no se accedió a la abolición de las behetrías y sólo se acordó en ellas el casamiento de don Pedro y Blanca de Borbón[6]: Dieron ocasión a la rebeldía de los nobles, los desaciertos de los reyes, las <<minorías>> y las <<cuestiones dinásticas>> que se ofrecieron repetidamente.. (cita obra ya citada, de Ruiz Amado).

Blanca de Borbón

Pero esta boda que habría sido señal de ventura, atrayendo la confianza de Francia, ya que Blanca era hija de Pedro de Borbón de Francia e Isabel de Valois, fueron causa de mayores males, que los que intentaban atajarse en la liviandad del rey.

María de Padilla

Había marchado don Pedro acontener los sublevados de Asturias, donde hizo las paces con su hermano don Enrique, cuando el valido para lisongear sus gustos le presentó en Sahagun, entre el acompañamiento de su esposa, una dama de singular belleza, María de Padilla[7]hija de los señores de Villagera y fue tal la pasión que sólo su vista inspiró al monarca, que loco y desorientado no paró hasta conseguir una correspondencia amorosa con María que le hizo olvidar los compromisos ya contraídos con la citada doña Blanca, entregándose todo en brazos de su amada (fruto de esta relación fue una hija nacida en Torrijos atiempo que los embajadores mandados a Francia llegaban con doña Blanca a Valladolid).

Boda con Blanca de Borbón

En nada menos pensaba don Pedro que separarse de María de Padilla, pero su privado Juan Alonso de Alburquerque, que lejos de hallar en ella un instrumento dócil para sus planes, veía descollar un temible rival, consiguió convencer a don Pedro que fuese a casarse con Blanca de Borbón, celebrándose las bodas en Valladolid y ya creía Juan Alonso tener por suyo al rey, cuando al tercer día corrió a unirse con su amante en la Puebla de Montalbán.

Arresto de Blanca de Borbón

Cediendo a los consejos de su privado volvió don Pedro al lado de Blanca de Borbón, pero al poco tiempo la abandonó de nuevo para regresar al lado de María y mandó que se la arrestase a Blanca en Arévalo para no volverla a ver más (más tarde es llevada al Alcázar de Toledo, posteriormente al castillo de Sigüenza...hasta su fallecimiento en 1361 en Medina-Sidonia, municipio de Cádiz[8].

Los Padilla

Posteriormente, la caida del privado don Juan Alonso de Alburquerque y la elevación de todos los Padilla fueron consecuencia inmediata de lo citado anteriormente, si bien hijos ambos acontecimientos de la voluntad del rey, deseoso de probar su afecto a doña María y no de las intrigas y solicitud de ésta, que era querida cada día con más intensa pasión [9].

Juana de Castro

Retirada del mundo y entregada al recogimiento y a la virtud vivía Juana de Castro, viuda de don Diego de Haro, a la que por desgracia vió el rey, Pedro I y con su gran hermosura, desear amarla fue obra de un momento en aquel inconstante corazón. Pero hallando una resistencia que no esperaba se aumentó su ardorosa pasión y persuadido que nada lograría con medios ilícitos, hizo que los obispos de Ávila y Salamanca reunidos en Cuellar le declarasen libre del vínculo con doña Blanca de Navarra y procedió a casarse con doña Juana de Castro (pero satisfecho el anhelo amoroso, la abandonó[10].

Coalición contra los Padilla

Posteriormente cansados de sufrir desafueros se habían coaligado Alburquerque, don Enrqiue, don Fadrique, don Tello y otros poderosos caballeros, a los que se unieron luego don Fernando de Castro, los infantes don Juan y don Fernando y don Juan de la Cerda y el pretexto de esta Liga era el siguiente:

  • Reponer a la reina doña Blanca en el lugar que le correspondía junto a su esposo
  • Alejar del lado de Pedro a todos los Padilla, estando unidos en tanto para resistir las demasías del rey

Cuando don Pedro tuvo aviso de las intenciones de los caballeros citados, puso su primer cuidado de sacar a Blanca de Navarra de Areválo y mandarla al Alcázar de Toledo (pero los habitantes de esta ciudad , vivamente conmovidos por la desgracia de la jóven reina se declararon en su favor, siguiendo al poco tiempo su ejemplo los de Cuenca, Talavera, Úbeda (Jaén), Baéza, Córdoba y Jaén).

El rey se encierra en Tordesillas

Con tan poderosa coperación los nobles citados coligados reunieron hasta 6.000 caballos y el correspondiente número de peones que forzaron a que el rey se ecerrase en Tordesillas (Valladolid)[11]


Posteriormente la misma reina-madre les abrió a los coaligados las puertas de Toro, uniéndose a ellos y fue tal la preponderancian ue adquirieron, que don Pedro hubo de acceder a una transacción, presentandose en esta ciudad para tratar de ella.

Tal vez habría variado el aspecto de las cosas públicas y morigerádose el cáracter del rey, procurándose la tranquilidad, si los nobles coaligados hubieran obrado con cordura y desoido la voz del encono y la venganza. Pero pudiendo más ellos la pasión que la prudencia, hicieron lo siguiente:

  • Aislaron completamente a don Pedro
  • Desposeyeron de sus empleos a todos los Padilla, dándoselos a caballeros de los mas pronunciados en la facción opuesta
  • Los criados de la mayor confianza fueron presos a su misma presencia
  • Siempre rodeados de guardas de vista y de sus mas acérrimos enemigos, no era Pedro I dueño de su voluntad, ni podía hablar a nadie
  • La única libertad que se le permitía, era la de salir de caza y aun esta con tan minuciosas y depresivas condiciones, que en vez de placer y solaz, le proporcionaron únicamente disgustos y humillaciones
  • Obrasque hablende lo dicho[12]

Huida del rey a Segovia

Por todo lo dicho anteriormente mal podía avenirse su altanero carácter a opresión tan vergonzosa, que mal su grado sufría; pero llegando al colmo la indolencia de los coaligados y la irritación del monarca, se aprovechó de la espesa niebla que cubría la atmósfera en una de sus cazerías y escapó a una de caballo con algunos pocos que pudieron seguirle, dirigiéndose a Segovia[13] y fue señal de nuevas y prolongadas desgracias (temerosos de su venganza se unieron a él inmediatamente los infantes de Aragón y don Juan de la Cerda con varios coligados; don Fadrique se retiró a Talavera, don Tello a Vizcaya, don Fernando de Castro a Galicia y sólo quedaron en Toro don Enrique y la reina-madre).

Cortes en Burgos

En las Córtes de Burgos del año 1355, hizo presente lo siguiente:

  • El desacato que habían cometido los <<Grandes>> contra su persona
  • La necesidad de que recibieran su castigo <<a todo trance>>
  • Con este fin pidió auxilios para levantar un ejército
  • El Reino le concedió un servicio extraordinario de dinero para pagar la gente de guerra

Con tan poderosa ayuda y despues de haber despedido las Córtes marchó don Pedro sobre Toro, de donde fue rechazado con mucha pérdida, a tiempo que sabedor de la honda división que había entre los defensores de Toledo y creyendo más importante apoderarse de esta ciudad y de doña Blanca, volvió sus fuerzas contra ella.

Toledo

Pronta fue la resolución del rey para llevar a la práctica sus intenciones pero el de Trastámara logró atajarlas, acudiendo apresuradamente a socorrer a su hermano don Fadrique, que se hallaba en Talavera, y mientras don Pedro se detenía en Torrijos a tratar con los que querían entregarle a Toledo, se presentaron ante los muros toledanos, ambos hermanos con las fuerzas reunidas para poner la ciudad en estado de completa defensa, pero no pudieron llevar a la práctica lo planeado por la inesperada resistencia que opusieron a su entrada los habitantes toledanos, protestando estar pendientes de las negociaciones que estaban realizando con Pedro I.

Fue tal el enojo que causó esta conducta en el ánimo del conde, que dando rapidamente un rodeo a la ciudad tras los cerros que la circundan, entró violentamente por el puente de Alcántara y se lanzó con los suyos sobre los que se habían opuesto a su entrada, haciendo una horrible matanza en sus filas.

Poco, les duró, sin embargo, su efímero triunfo, porque presentándose al día siguiente el rey sobre la citada ciudad de Toledo y apoderándose de ella, a pesar de la tenaz resistencia de sus hermanos, tuvieron que escapar hacia Talavera, para eludir los terribles efectos de su venganza, que no tardaron en hacerse sentir.

Cuantos habían favorecido los intereses de la Liga de coaligados tuvieron que padecer en mayor o menor grado la severidad del rey, que impuso a muchos caballeros, y a 22 ciudadanos la últma pena.

Una vez tranquilizada Toledo, se condujo a la desdichada doña Blanca al castillo de Sigúenza y regresó don Pedro a sitiar Toro, a cuya ciudad consiguió entrar, teniendo que retirarse al alcázar la reina-madre con el conde y su hermano don Fadrique (pero exaustos ya de recursos y mantenimientos, apremiado el cerco de la fortaleza cada vez con más dureza y conocedores de que sus mismos soldados les vendían, hubo de escaparse don Enrique, huyendo a Galicia y don Fadrique se vió reducido a hacer causa común con los que secretamente trataban de franquear las puertas del alcázar a las tropas del rey).

Ejecuciones de Esteban Carpintero, Rui González de Castañeda y otros

Posteriormente, los excesos que con este motivo se perpretaron, asesinando en presencia de la misma reina-madre a Esteban Carpintero, Rui González de Castañeda y otros indiviudos principales, forzaron a esta señora a fugarse horrorizada al lado de su hermano el rey de Portugal y la turbación y pavor que hicieron cundir tales ejecuciones, sirvieron para que todos los asociados depusiesen las armas, acogiéndose a la clemencia del rey.

Puerto de Santa María

Un suceso súbito ocurrido en el Puerto de Santa María[14] donde se hallaba don Pedro, fue origen de que la tranquilidad volviera a alterarse y tomase auge una asoladora guerra que vinó por último a costar la vida y la corona al malhadado monarca.

Había don Pedro acudido a las almadrabas de Sanlúcar de Barrameda para procurarse alguna distracción, cuando diez galeras de Aragón, que bajo el gobierno de Francisco Perellós iban en auxilio de Francia contra Inglaterra, fonderaon el puerto donde había surtas dos naves de la República de Génova, abarrotadas de mercancias.

Tentado el almirante aragonés por la perspectiva de un copioso botín, y pretestando la enemistad que a la sazón se hallaban Aragón y Génova, se adueñó inesperadamente de ellas a vista del rey, conculcando los respetos debidos al monarca y al abrigo que le daba una nación amiga.

En vano fue que de don Pedro hiciese reclamar la devolución de la presa, amenazando tomar represalias, pues rechazando el almirante cuantas razones le hizo presentes Gutierrez de Toledo, mandado al efecto por el rey, se hizo a la vela, dando así motivo para que se llevase a efecto la amenaza de someter a presidio y embargar los bienes a cuantos catalanes había a la sazón en Sevilla.

Desafuero tan atrevido no podía menos de creerse hecho a propósito, y convencido de ello don Pedro, envió a Gil Velázquez de Segovia, uno de sus alcaldes, para que exigiese del rey de Aragón un resarcimiento cumplido y la devolución de las naves, entregándole además a Perellós, para castigarle.

Posteriormente sucedió lo siguiente:

  • Pedro IV el Ceremonioso[15] se negó a entregarle al almirante citado
  • Reclamó a su vez por el atropello efectuado contra sus súbditos, sin que pudiese a venir a términos de avenencia
  • Se exacerbaron las contestaciones y se declaró al fin la guerra por don Pedro
  • Obstinado el aragonés en contener la insurrección de Cerdeña, se hallaba en mucho más desventajosa posición que su contrario; pero supliendo la intriga a la fuerza llamó a su lado al conde don Enrique, a sus hermanos y a los demás descontentos de Castilla y se pasó de una pugna extraña a sanguinaria guerra civil

Armisticio propuesto por el legado del Papa

En los primeros meses de guerra, la suerte de los hecho de armas le fue adversa al rey de Aragón y aceptó de buen grado la intervención del legado del papa, Inocencio VI, [16] que intentó que los contendientes aceptasen un armisticio, al que accedió don Pedro a condición de que el monarca aragonés echase de sus estados al conde de Trastámara y sus partidarios.

Incitados por el de Aragón y llamados por él en su socorro, parecía natural que se hubiese opuesto a tan violento requerimiento del de Castilla; pero lo admitió y dejó desamparados a su destino a los proscritos castellanos.

Ventajosa era a la sazón la situación de don Pedro, que pudó muy bien haber sacado partido de ella; pero <<cercado>> por todas partes de enemigos ocultos, temiendo a cada paso una asechanza y en cada hombre una maquinación, enojado con las confidencias adquiridas de las confabulaciones de varios <<Grandes>> que trataban de abandonarle, no se ocupó más que de atajar la sedición que conminaba a su trono, inmolando a los principales jefes de ella para escarmiento de los demás[17]

Tan infausta suerte cupo entre otros en el año 1358 a don Fadrique Alfonso de Castilla[18] que fue muerto por varios ballesteros de maza en el patio del alcázar de Sevilla y al infante de Aragón don Juan, Señor de Elche y Vizcaya, que citado a Bilbao, fue asimismo asesinado por los heraldos del rey.

Don Enrique y don Fernando

Las dos personas citadas, Fadrique y don Juan, fueron víctimas del abandono de sus respectivos hermanos don Enrique y don Fernando, que habían hecho empeño común con el rey de Aragón y de los propósitos de revuelta y conjura que se decía iban a llevar a cabo; pero tan excesivo rigor, aplicado de un modo tan indebido y violento, sirvió sólo para encolerizar los ánimos mucho más de lo que a la sazón lo estaban, dando hasta una apariencia de legitimidad a la rebelión armada del de Trastámara y el otro infante de Aragón.

Sedientos ambos de venganza y aprovechándose del pretexto de tan sangrientas ejecuciones, acudieron con el doble ahinco a las armas, e incitaron al monarca aragonés para que quebrantara la tregua, invadiendo con su auxilio la Castilla, entrando a <<sangre y fuego>> don Enrique en las tierras de Almazan y Soria[19] al paso que don Fernando asolaba el reino de Murcia[20].

Otro legado del Papa

Destruída por entonces la flota castellana aprestada [21] contra la de Aragón por el ímpetu de una recia tempestad, mientras se pertrechaba otra, llegó un nuevo legado del Papa que a toda costa trataba en nombre de éste de avenir a los dos reyes cristianos y hubo proposiciones y exposición de agravios de una y otra parte, pero inútiles todos por las desmesuradas exigencias, prosiguió la contienda, a que dió nuevo pábulo o fundamento la declaración de rebeldes y condenación como tales que hizo publicar don Pedro contra sus hermanos don Enrique, don Tello, y don Sancho, el infante de Aragón y demas caballeros que con ellos estaban.

Lucha en los campos de Araviana

Furioso y excitado el de Trastámara, se encaminaba en busca de su hermano con 700 caballos, cuando en los campos de Araviana, de aciaga memoria por la muerte de los Siete infantes de Lara[22], halló las fuerzas que acaudillaban los capitanes de la frontera de Sevilla.

El choque entre las huestes fue terrible y empeñada la lucha que se trabó; pero rechazadas al fin las tropas reales, quedaron sobre el campo 300 cadáveres, entre ellos el de Juan Fernández de Hinestrosa, predilecto del rey.

Si duda hubiera costado este triunfo bien caro a los aliados, si las revueltas ocurridas a la sazón en el Reino de Granada[23] donde fue destronado Mahomad-Yago aliado y amigo de don Pedro, no hubiesen distraido la atención de éste.

Fallecimiento de doña María de Padilla

Firmemente decidido don Pedro a expulsar al usurpador Mahomet-Aben-Alamar por la alianza que había hecho con el de Aragón, y la invasión de Castilla que como consecuencia llevó a cabo, tenía que reunir sus fuerzas y para ello hubo de concertar la paz propuesta por el legado del papa, replegando todas sus tropas sobre Sevilla, para marchar contra Alamar, pero el fallecimiento de María de Padilla vinó a sumirle en desesperación tan profunda, que sólo se ocupó de su desconsuelo (la Córte vistió de luto de su órden y se celebraron sus exequías en toda la monarquía con la mayor pompa y megestad).

Muerte de Doña Blanca

Trs el rudo golpe sufrido por don Pedro con la muerte de María de Padilla, pareció que su carácter se hiciera más áspero e inclemente, y lejos de ceder al clamor general, que imploraba se uniese a su esposa doña Blanca, le cobró tal odio y aborrecimiento que para acabar con las reclamaciones y quitar todo pretexto para ella, se dice que mandó darle muerte en Medina-Sidonia por medio de un tósigo o ponzoña y a despecho del gobernador don Iñigo Ortiz de Zuñiga, que la custodiaba, el cual hizo renuncia de su cargo para no legitimar tal acto de crueldad.

Toma de Guadix

Estos sucesos citados pasaban en el año 1361 y sosegado ya su dolor por el óbito de María, a principios del año siguiente decidió la toma de Guadix (Granada), mandando contra élla al maestre de Calatrava.

Pero habiendo acudido fuerzas muy superiores de los moros se trabó combate, que tuvo un éxito fatídico para los castellanos, quedando casi todos muertos o prisioneros y entre éstos últimos el citado maestre.

Posteriormente deseoso Alamar de granjerase y ganarse el favor de don Pedro, concedió la libertad de Calatrava y le mandó embajadores para rogarle que permaneciese neutral, pasando más tarde él mismo a Sevilla con valiosos presentes ( pero don Pedro ordenó decapitarle, enviando su cuerpo a Mahomad-Yago con la órden de que regresase para tomar posesión del Reino de Granada, que le había arrebatado el usurpador).

Francia

La muerte de doña Blanca despertó el resentimiento y la animadversión de la Francia, que Enrique de Trastamara trató de utilizar en su favor y sabedor de ello don Pedro, y antes de que se declarase la guerra con esta potencia, creyó debía de aprovecharse del descuido en que se hallaba el monarca aragonés, dándole un golpe que le obligase a estar despues inactivo en la contienda que se preparaba.

Con el objetivo citado, el de Castilla irrumpió en los estados aragoneses y tomó varios pueblos, entre ellos Ariza, Alhamar y cercó a Calatayud (Zaragoza), que al fin cayó en su poder en el 29 de agosto, despues de haber batido las fuerzas que al mando del conde de Osuna venían a ampararla y a auxiliarla.

Cortes en Sevilla

Habiánse reunido en el mismo año Córtes en Sevilla y ante ellas declaró el rey la legitimidad de su matrimonio con doña María de Padilla, haciéndose se sancionase solemnemente por ellas, y que se reconociese a sus hijos don Alonso, doña Beatriz, doña Constanza y doña Isabel , por herederos del trono.

Pero estando en lo mejor de la contienda de Aragón, recibió la noticia del fallecimiento de su hijo, con lo que se malograron sus más lisonjeras esperanzas, y hubo de retornar a Sevilla para poner órden a su sucesión.

<<Compañías Blancas>> de Bertrand du Guesclin

Tras lo dicho anteriormente, surgió entonces de la mente de don Enrique una idea que no había llegado a concebir:

  • Juzgó que la iiritación de los ánimos y la precaria situación del rey podían servirle para apoderarse de la Corona, saciando asi a un tiempo su ambición y su venganza
  • Pero no era fácil llevar a efecto esos planes, sin foráneo auxilio
  • Aprovechándose afortunadamente de los apuros del de Aragón, que a toda prisa demandaba su ayuda, estipuló como precio de ella que debía favorecer sus ambiciones al solio castellano, dándole seguridad de que asi obraría y cuando la obtuvo, marchó con 1.500 caballos a unirse al monarca de Aragón

Las ventajas que en las primeras reyertas obtubo y la buena voluntad que le mostraba el rey de Francia, le inclinaron a venir a este Reino, donde tomó a sueldo las célebres <<Compañías Blancas>>, que entregadas al pillaje y saqueo vagaban por el país, despues de acabada la guerra al mando de Bertrand du Guesclin[24] y de Hugo de Careley, de imponente estatura.

Con ellos volvió a la península ibérica y emplazando a su lado a todos los descontentos que, acudieron en tropel, excepto Fernando de Castro, entró en Castilla por la villa de Alfaro y se apoderó de Calahorra (La Rioja), cuyas puertas le abrieron el obispo de élla y Fernan Sanchez de Tovar.


Ya había precedido a este paso una conferencia que hubo en Zaragoza entre don Enrique y el rey de Aragón, en lo que se había capitulado lo que de Castilla se había de dar a éste, asi que don Enrique se apoderase de élla, y que la infanta doña Leonor, hija del monarca, se casaría con don Juan, hijo del conde y con tales precedentes no dudaron los caudillos aragoneses aconsejar a éste se hiciese aclamar rey de Castilla, así que se apoderaron de Calahorra.


Burgos

Corría el año 1366 y don Pedro encerrado en Burgos[25] no se atrevió a intentar cosa alguna, porque recelando de cuantos le rodeaban, temía a cada paso por su vida y aumentaba el peligro de su situación, lo siguiente:

  • Una traición nueva
  • Multiples deserciones
  • Los triunfos de don Enrique que de continuo llegaban a sus oídos

Por lo citado, llegó a ser tan apurada e insegura la situación del rey castellano, que rechazando de propia voluntad las ofertas que le hicieron en la población para defender su persona y su causa a todo trance, salió de la ciudad burgalesa, absolviendo antes del juramento de fildelidad a las ciudadanos, que posteriormente abrieron enseguida las puertas al usurpador, don Enrique.

Coronación de don Enrique en el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas (Burgos)

Dueño ya de toda Castilla la Vieja[26] pensó don Enrique que era el momento oportuno de apropiarse de la dignidad real y de su coronación, que se verificó con el mayor enardecimiento y solemnidad, en el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas (Burgos)[27]

Con la ocupación de Toledo[28]que ejecutó sin resistencia alguna, quedó don Enrique en posesión de lo principal del Reino, y se vió don Pedro en el trance de abandonarlo y pasar a Portugal.

Luego, don Enrique, hizo lo siguiente:

  • Empezó a derramar <<a manos llenas>> todo tipo de indulgencias, gracias y recompensas
  • Todo lo dicho atrajó a su empresa a sus más enconados enemigos
  • Se afianzó su posición, hasta tal punto que asi que tomó Córdoba y entró en Sevilla, despidió a las <<compáñías blancas>>, que había traido de Francia, quedándose solo con 1.500 lanzas capitaneadas por Du Guesclin

Don Pedro a Galicia

Entretanto, el desdichado don Pedro, fue expulsado de Portugal, cuyo monarca se negó a proporcionarle apoyo y auxilio y se dirigió con su familia a Galicia[29]donde el tan generoso como ofendido don Fernando de Castro le recibió favorablemente, reuniendo una hueste de 2.000 infantes y 900 caballos, que puso a su disposición.

Bayona

Pero el destronado rey no quiso fiar su suerte a tan escasas fuerzas y partió a Bayona, con el fin de implorar la protección del rey de Inglaterra, estando en élla el caballero Eduardo de Woodstock, <<El Príncipe Negro>>[30] para quien todo lo noble y generoso tenía un aliciente irresistible, hallando muy propio de sus hidalgos sentimientos, ayudar a un rey desvalido contra sus rebeldes súbditos, hasta colocarle otra vez en su trono y ocurrió lo siguiente:

  • Le facilitó a don Pedro armas, dinero, tropas y mantenimiento
  • Unió sus esfuerzos a los de Castro y los pocos parciales de don Pedro
  • Presentaron casi instantaneamente un ejército que hizo vacilar en su mal trono a don Enrique
  • Pasada ya la frontera de Navarra, los pueblos de Castilla empezaron a pronunciarse en favor de don Pedro, temiendo los efectos de su severidad y su presencia vinó a animar a los mas pusilánimes o apocados, que abandonaran a don Enrique con la misma celeridad o rapidez que antes se habían declarado por él

Furiosa pelea en las inmediaciones de Nájera

Despues de varias marchas combinadas y cuando menos se esperaban, llegaron a avistarse los dos ejércitos, en las inmediaciones de Nájera, a las margenes del río Najerilla y abandonado don Enrique de parte de los suyos, y entre ellos de su mismo hermano don Tello, hubo de sucumbir al mayor número, a pesar del heróico valor de que hizo alarde, huyendo derrotado y casi solo acogerse a Francia, donde dió rienda suelta a su desesperación.

Victorioso don Pedro y recuperado el perdido poder, era de suponer que <<amaestrado por la desgracia>>, procurara captarse el amor de sus vasallos, por medio de la clemencia y un dadivoso perdón. Pero inexorable en su justicia y arrastrado por su impulsivo carácter, el castigo de los principales rebéldes siguió inmediatamente al triunfo qu acababa de obtener.

Nuevo ejército de don Enrique

En el vecino reino de Francia, no holgaba entretanto don Enrique y popular en él por haberse declarado vengador de la infortunada doña Blanca, y teniendo la peculiaridad de atraerse todas las voluntades por su cordial carácter, sus liberalidades y la generosidad con que premiaba a cuantos le servían, logró concitar en su favor al rey, al conde de Fox y al duque de Anjou y muy pronto se halló a la cabeza de un corto pero destacado ejército (fue aumentado en número con los descontentos que venían de Castilla y los que temían la dureza del justiciero o sañudo rey).

<<El Príncipe Negro>> se retira de la contienda

Posteriormente sucedió que don Pedro no cumplió la palabra empeñada al de Gales de otorgarle el Señorío de Vizcaya[31] y descontento además con el proceder del rey castellano, regresó a Inglaterra con sus tropas, aprovechándose oportunamente don Enrique de esta circunstancia que desgastaba en tanto grado el partido del don Pedro, pasando los Pirineos[32] y atravesando velozmente el valle de Andorra[33] y todo el Aragón, llegó a las riberas del Ebro[34]sin que nada se le opusiese y apeándose del caballo y sabedor que en el citado río empezaba la tierra de Castilla, hizo una cruz en la tierra, pronunciando las siguientes palabras: Juro que nunca en mi vida, por necesidad que me venga, saldré de Castilla, antes esperaré allí mi muerte o estaré a la ventura que me viniere.

Castillo de Montiel

Don Pedro mandó matar en Sevilla a Diego García de Padilla e inició la marcha y en el recorrido se encontró con su hermano, acompañado por Du Guesclin y trabaron lucha cerca del castillo de Montiel[35].

Tras el triunfo de don Enrique el 14 de marzo de 1379, puede decirse que se decidió la suerte de la contienda a favor de éste, a quien los pueblos todos de la monarquía se apresuraban a rendir homenaje como su rey y señor, mientras que don Pedro encerrado en los muros del castillo, en cuyo circuito había establecido don Enrique una vigilancia constante y suma, se veía en la mas triste situación, por lo siguiente:

  • Exhausto de toda clase de recursos
  • Desprovisto de los primeros artículos de mantenimiento
  • Un enemigo implacable, don Enrique
  • Temor y desconfianza hacia los suyos
  • Solo pensaba en salvar su vida, única ventaja a que podía aspirar

Rodríguez de Sanabria

El caballero Rodrígues de Sanabria, caballero muy leal de don Pedro, pidió al asociado de don Enrique, Du Guesclin, una conferencia en su tienda y otorgada, no dudó Sanabria en pedir al francés que si protegía la huida del castillo de don Pedro, se le entregaría los señoríos de Soria, Almanza, Atienza y otros, con 200.000 doblas de oro

Lucha de don Enrique y don Pedro

Du Gueclin dió parte del suceso a don Enrique y obtuvo de éste iguales beneficios y mercedes y aun otras mayores si conseguía atraer al destronado monarca a su tienda y con semejante fin aparentó el bretón acceder a los deseos de Sanabria, previniéndole que era menester que don Pedro se presentase en su tienda al caer la noche del 23 de marzo y que desde allí sería conducido con segura escolta a un lugar donde nada tendría que temer.

Muy ageno el infortunado rey a la felonía o canallada del caballero francés Du Guesclin, salió con hora prefijada con tan solo tres caballeros de su confianza, pasó a la tienda del villano extranjero que le vendió. Pero las reticiencias de Du Guesclin y su tardanza en conducirle, inspiraron sospechas en don Pedro, que decidió regresar a la fortaleza amurallada de Montiel, cuando avisado secretamente el de Trastámara, se presentó furioso en la tienda lanzando insultos contra el hermano, a quien ya ni siquiera conocía.

Posteriormente, tras decirle alguien a don Enrique, Ahí esta vuestro enemigo, contestando arrogamente don Pedro Yo soy, se empezó una lucha cruenta entre los dos hermanos, <<brazo a brazo>>, y con las dagas <<sedientas de sangre>>, Du Guesclin prestó su ayuda a aquel, en situación mas compometida que don Pedro, y éste murió en dicho enfrentamiento, quedando decidida en tan feroz lucha la suerte de Castilla y de la arena enrojecida se alzó fratricida y triunfante el que había de ser rey Enrique II, con el semblante cubierto de sangre y polvo[36].

<<Retrato>> de Pedro I

  • Era blanco, de buen rostro autorizado con cierta majestad
  • Cabellos rubios
  • Cuerpo descollado
  • Ceceaba un poco a la manera andaluza
  • Muestras de osadía y consejo
  • Su cuerpo no se rendía con el trabajo, ni su espíritu ante ninguna contrariedad
  • Muy aficionado a la cetrería[37]
  • Muy mesurado en el comer y en el beber
  • Dormía poco
  • Era muy laborioso en la guerra
  • Desmedida avaricia
  • Se dejó subyugar por la lujuria
  • Cruel (para otros justiciero)

Valoración de don Pedro

  • Los cronistas coetáneos a don Pedro le tildaron de <<Cruel>> y para algunos la prosperidad no ha hecho justicia a don Pedro ( en el siglo XVII y XVIII aparecen defensores e incluso apologístas de éste, que le apellidaron <<El Justiciero>>[38])
  • Violento de genio y acilarada su vida con las continuas defecciones de los <<Grandes>> y las pretensiones de los nobles, la traición velaba en su derredor y la desconfianza minaba su existencia y fue por tanto don Pedro, 'lo siguiente:
    • La encarnación en el trono del espíritu feroz y sanguinario de una época en que libraban guerra la aristocracia y la monarquía (el poder real iba cercenando los privilegios de la nobleza que pretendía resistir hasta el último extremo y aun como su fuerza era inmensa, para contrarrestarla los reyes , procuraban imponerse por el <<terror>>)
    • Por tanto, trató de humillar a sus contrarios y dejándose llevar por su carácter exaltado y vengativo, se mostró implacable con los nobles altaneros que desacatando su autoridad, contra él hacían armas o rastreramente fomentaban discordias y rebeliones y le <<cupo en suerte>>, como otros reyes contemporáneos suyos, llevar el dictado de <<Cruel>>
  • Debidas las noticias que tenemos de su reinado al cronista don Pedro López de Ayala, acérrimo partidario de don Enrique, no es extraño que mirase con pasión y escribiese con parcialidad los hechos de su monárca, cuya muerte era preciso legitimase en algún modo, pues que había sido dada por la persona misma á quien tenía que encomiar y esto no podía conseguirse sino concitando en su contra los corazones generosos a fuerza de hacerle odioso por su crueldad [39].
  • El rigor extremo de que usaba el rey en su justicia y sus desenfrenadas pasiones amorosas, daban por otra parte harto pábulo a cuantas atrocidades quisieran achacarle y Ayala supo aprovecharse oportunamente de éstas circunstancias [40]
  • Acátese como héroe por unos al que otros apellidan malvado:
    • La Tradición popular ha visto en este monarca el rey justo por excelencia, el enemigo de los grandes y defensores de los pequeños y apenas había aldea en España donde los ancianos al amor de la lumbre en las veladas de invierno, dejasen de referir algo de las muchas anécdotas que ha inventado la rica imaginación popular, para presentar como juez infalible y recto a don Pedro
    • El pueblo odiaba a la nobleza y las venganzas del monarca, de carácter fogoso e inclinado a la ira, recaían por general en personas de alta clase, le parecían justas cuando pesaban sobre aquellos poderosos magnátes, acostumbrados a ejercer tiránica dominación
    • Los asesinatos de don Pedro no llegaron a las últimas esferas sociales , con cuyos individuos se relacionaba amistosamente
    • La poesía que se alimenta de las tradiciones populares y del sentimiento nacional, representó bien pronto a don Pedro con el carácter de justiciero
    • Obra[41]
  • Por otra parte que razón ha de haber para prestar un ciego consentimiento al único contemporáneo de don Pedro, cuyo escritos han llegado hasta nuestras manos, añadiendo a la circunstancia de que es el único, su declarada enemistad contra el monárca, al paso de la necesidad en que se hallaba López de Ayala de adular al hombre de quien era partidario, don Enrique, y cuyo reinado empezó con la muerte de su hermano, se concebirá con cuanto más apoyo y fundamento debe dudar el escritor imparcial de esos inhumanos y casi increíbles hechos que se atribuyen al llamado por ellos Pedro el Cruel
  • Cuando llegue a descubrirse el paradero de la crónica de su reinado que se dice escribió Juan de Castro (no confundir con otro Juan de Castro, agustino y arzobispo del nuevo Reino de las Indias), obispo de Jaén, tambien contemporáneo suyo, y que no figuró entre los partidos de la época, podrá formarse un juicio exacto y fundado del verdadero carácter del desventurado don Pedro (pero según el Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, con información más actualizada, en la Biblioteca Real de España, se guardan 16 manuscritos que ilustran la vida de don Pedro y uno de ellos es la anhelada Crónica de D. Juan de Castro, obispo de Jaén?. Otros manuscritos: Razon de las muertes que hizo; Su historia verdadera; Testamento en Sevilla, año 1362, ect)
  • Hasta entonces y mientras no haya otros datos que los suministrados por su enemigo personal Ayala, lícito deber ser ya un asi lo exige la justicia, que no se sancione ese dictado tan odioso y harta desgracia tuvo don Pedro en verse cercado durante toda su vida de asechanzas, motines y traiciones, que al fin le condujeron a la muerte, sin que su memoria se infame en la historia, cuyas páginas hoy más que nunca deben ser dictadas por la más severa imparcialidad
  • Algunos autores que traten de lo dicho[42]

Labor legislativa bajo su Reinado

  • Sancionó un <<Ordenamiento de menestrales>>, curiosa ley que vió la luz en el año 1351, debida a las quejas de sus vasallos que estaban en el mayor descorazonamiento porque no se cultivaban las haciendas o heredares y los que las querían trabajar demandaban tan excesivos precios y jornales que no se podían pagar por los propietarios
  • Para subsanar éstos y otros males el <<Ordenamiento>> decía lo siguiente:
    • Se condenaba la ociosidad
    • Prohibía la mendicación
    • Determinaba los jornales y salarios
    • Mandaba las horas de trabajo en cada estación del año
    • Señalaba el valor de las mercaderías o productos
  • Ratificó a solicitud de las Córtes reunidas en Valladolid[43]Texto en cursiva D. Pedro lo establecido en la obra <<Las Siete Partidas>>[44] sobre la inviolabilidad de los Procuradores de las ciudades y villas, proscribiendo a los Tribunales de Justicia conocer de las querellas que ante ellos dieren de los Procuradores durante el tiempo de su procuración <<hasta que sean tornados a sus tierras>>[45]
  • En las mismas Córtes corroboró, enmendándolo el <<Ordenamiento de Alcalá>>[46], ley del tiempo de Alfonso XI de Castilla y León qu daba fuerza legal a las <<Partidas>>
  • Legitimó de nuevo el <<Fuero Viejo>> de Castilla[47] que publicó en el año 1356
  • Con la intervención del rey en las citadas Córtes:
    • Se aprobaron leyes contra los malhechores
    • Se organizó la administración de justicia
    • Se promulgaron disposiciones para el impulso de la agricultura, la ganadería y el comercio
    • Se atenuaron los encabezamientos de los pueblos por haber menguado el valor de las fincas
    • Se procuró aplacar la desmoralización pública
    • Se intentó refrenar la relajación de las costumbres de religiosos y laicos
    • Se trató de mitigar la suerte de los judíos, consintiéndoles que en las villas y ciudades, morar en barrios apartados y que designasen alcaldes que entendieran de sus litigios

Obras literarias sobre la vida de Pedro I

  • León Arsenal, Los Malos años: [la guerra entre Pedro el Cruel y la reina Blanca], Barcelona: Edhasa, 2007
  • Nora Elyda Andrade, Las mocedades del señor de Andrade, Valencia: C. de C. i E. de la G.;...., 2003
  • Romancero del rey don Pedro:.../ introducción bibliográfica de Antonio Pérez Gómez, Valencia: la fonte que mana y corre, 1954
  • Don Pedro el cruel, o, los hijos mandan:......... José Fernández del Villar, Madrid: La Farsa, 1932
  • L. Molina y E. Gallico, D. Pere "el Crüel":......., 1910, tragedia
  • Mariano José de Larra con su obra El Doncel de Don Enrique el Doliente:...., Madrid: Saturnino Calleja, 1909
  • J. Zamacois con su obra Don Pedro el Cruel: boceto histórico, Barcelona: Ramón Sopena, 191?
  • José Zorrilla, El zapatero del rey: drama en cuatro actos, Madrid: Policarpo López, 1876 (este drama ha sido aprobado para su representación por la Junta de Censura de los Teatros del Reino en 5 de abril de 1850)
  • Manuel Fernández y González, Doña María Coronel: (episodio del reinado de Don Pedro el Cruel), Madrid: Libr. de D. Salvador Sánchez Rubio, 1874 (Colección: <<Leyendas nacionales>>); La Cabeza del rey D. Pedro:....., Madrid: Murcia y Marti, 1862; Men Rodríguez de Sanabria, Madrid: Tebas, 1975
  • Pedro Marquina, El Arcediano de San Gil: episodio dramático histórico...., Madrid: J. Rodríguez, 1873 (Representado....en el Teatro Martín de esta Córte, el día 31 de enero de 1873)
  • Esteban Hernández y Fernández con su obra Don Pedro el Cruel: novela histórica original, Madrid, 1872, 2 volumenes
  • Manuel Torrijos, 'Los Justicias del Rey Don Pedro:....., Madrid: J.M. Ducazcal, 1858; El Puñal del Trastárama, Madrid: Beltran y Viñas, 1858
  • V.A. Bolangero con su obra Pedro I de Castilla, ó, el Grito de la venganza: novela histórica original...., Madrid: D.J. Riuz, imprenta de J. Repullés, 1852
  • Ramón López Soler, El Primogénito de Alburquerque, Madrid: Repullés, 1833-34, 4 volumenes
  • Antonio de Reparaz con su obra D. Pedro o Cruel: melodrama tragi-cómico, Porto, 1857
  • M. de Belloy con su obra Pierre le Cruel,..., Lyon, Chambet, 1808, tragedia
  • Voltaire con su obra Don Pedre, roi de Castille:.., Geneve, Cramer, 1775, tragedia
  • El rey Don Pedro en Madrid, o El infanzón de Illescas, obra atribuida a los siguientes autores:
    • Lope de Vega, en la obra: <<Teatro / Lope de Vega>>; selección y prólogo, Mercedes Santos Moray, La Habana: Arte y Literatura, 1977, v. 2.; The metamorphosis of Lope de Vega's King Pedro.../ Frances Exum, Madrid: Playor, 1974
    • Tirso de Molina, <<Obras dramáticas y completas de Tirso de Molina>>; edición crítica por Blanca delos Ríos, Madrid: Aguilar, 1946-58, v. 3.
    • Andrés de Claramonte y Corroy, "El Infanzón de Illescas" y las comedias de Claramonte, autor: Fernando Cantalapiedra, Granada: U. de G.;.., 1990; Deste agua no beberé / Andrés de Claramonte..., Kassel, 1984
    • Obra que hable de la autoría de los tres autores citados: Lope, Tirso y Claramonte: la autoría de las comedias más famosas del Siglo de Oro / Alfredo Rodríguez López Vázquez, Kassel: Reinchenberger, 1999
  • Francisco de Castilla, descendiente de don Pedro, escribió en 1517 un poema sobre éste, Theorica de virtudes en coplas..., Alcala: Francisco de Comellas y Pedro de Robles, 1564
  • Un poema de Sem Tob de Carrión, tambien Santob, de Carrión de los Condes, y Sem Tob ben Ishaq ibn Ardutiel, (1290-ca. 1369), obra: Proverbios morales, Cambridge, 1947; Proverbios morales /...edición de Paloma Díaz-Mas...., Madrid: Cátedra, 1998; . [48]

Litografía

  • Decuple dobla del Rey D. Pedro de Castilla.../ Teófilo Rufflé, dibujo y litografía, Madrid: Cromolit. de J. Donon, 1862, 1 lámina, 217 por 282 mm., publicada en la <<Historia de España>> de Antonio Cavanilles, Madrid: Imprenta de J. Martín Alegriá, 1860-63, 5 volumenes

Referencias

Artículos relacionados

Bibliografía

  • Diccionario universal de historia y geografía, Madrid: Francisco de Paula Mellado, 1849, Tomo Sexto, de las página 40 a la 45
  • Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, Barcelona: Montaner y Simón editores, 1894, Tomo Decimocuarto

Bibliografía complementaria

  • Carta de privilegio rodado de hidalguía otorgado por el rey don Pedro I de Castilla a don Juan Alfonso.., Manuscrito, siglo XVI
  • Castilla dividida en dominios según el libro de las Behetrías.../ Angel Ferrari Nuñez.., Madrid: imprenta Ograma, 1958 (discurso leído ante la Real Academia de la Historia)
  • Colección documental de Pedro I de Castilla/ Luis Vicente Díaz Martín, Salamanca: Junta de Castilla y León,.., 1997-99, 4 volumenes
  • Crónicas de Don Pedro I,.../ Fernao Lopes, ca. 1380, Porto: Campo de letras, 2007
  • Descendientes de Pedro I, el Cruel, rey de Castilla / Milagro Llorens Casani, Torresblascopedro, Jaén, 1999, 4 volumenes. Sobre los descendientes tambien la obra: Archivos de Andalucía / edic. de Enrique Piñal de Castilla, Sevilla, 1918 (Don Pedro I y su descendencia: I.-Los marqueses de la Granja.- Los marqueses de Campo-Ameno.- Los condes del Alamo......hasta la Familia Sánchez Arjona)
  • Dicursos leídos ante la Real Academia de Historía en la pública recepción de don Fancisco Javier de Salas:.../ Francisco Javier de Salas, Madrid: T. Fortanet, 1868
  • Documentos de Pedro I / Edición de Angel-Luis Molina Molina, Murcia: C.S. de I.C.,.., 1978
  • Documentos de Pedro I..../ César González Mínguez, San Sebastián: S. de E.V., 1994 (Archivo Municipal de Vitoria)
  • Documentos de Pedro I en la Catedral de Córdoba / Manuel Nieto Cumplido, <<Cuadernos de estudios medievales II-III>> (1974-1975)
  • El Concejo murciano en el reinado de Pedro I / Juan Torres Fonte, <<Cuadernos de historia de España>>, 25-26, (1957)
  • El Victorial / Gutierre Díez de Games; edición de Alberto Miranda, Madrid: Cátedra, 199
  • Histoire de Don Pedre 1 er,.../ Prosper Mérimée, París: Didier, 1961
  • Historia de España / fundada por Ramón Menéndez Pidal;.., Madrid: Espasa-Calpe, 1980-2000, 41 tomos (T. 13, 14 Y 15)
  • Historia general de España/ Antonio Cánovas del Castillo, Madrid: El Progreso Editorial, 1892-94, 18 volumenes (V. 5 y 6.-Pedro I, Enrique II,...)
  • History de Pierre-le-Cruel, roi de Castille et Léon,.../ Sir John Talbot Dillon, París, Briand, 1790, 2 volumenes
  • Itinerario de Pedro I de Castilla: estudio y regesta / Luis Vicente Díaz Martín, Valladolid: U. de V., 1975
  • Itinerarios de el-Rey Don Pedro I.(1357-1367).../ Prefacio,...J.T. Montalvao Machado, Lisboa, 1978
  • La Cronica del rey don Pedro primero..., Toledo: Remon de Petras, 1526
  • La Table d'or de Don Pèdre de Castille / F. de Mely, París: Picad, 1889
  • Pedro I / Luis Vicente Díaz Martín, Palencia: Diputacíon Provincial de Palencia: Editorial La Olmeda, 1995
  • Pedro the cruel of Castille.../ Clara Estow, Leiden, Brill, 1995
  • Peter the Cruel,...../ Edward Storer, London, John Lane, 1911
  • Pierre le cruel: le vrai et le faux / F. Pietri , París: Plon, 1961
  • Romancero de don Pedro I de Castilla:...../ Isabel Cheix Martínez, Sevilla: Rasco, 1898
  • Tres ensaios sobre figuras medievals / Fernando José de Oliveira, Lisboa, Academia Portugesa de Historia, 1970

Notas

  1. Obras: Política internacional de Enrique II / Luis Suárez Fernández, Madrid: 'Instituto Jerónimo Zurita, 1956; La Cancillería de Enrique II de Castilla / Lope Pascual Martínez, Murcia, 1973
  2. Otras obras de Ruiz Amado: La Verdad desnuda en materia de religión, Barcelona, 1932; Teoría de la enseñanza..., Barcelona, 1947; Epitome de historia universal, Barcelona, 1926; El fracaso de la educación jesuítica..., Barcelona: La E'ducación, 1933; Historia de la civilización, Barcelona, 1923; Historia d ela educación y pedagogía, Barcelona, 1920; Las Repúblicas Hispanoamericanas:...., Barcelona, 1933; La Leyenda del estado enseñante, Barcelona: Subirana, 1933; Nociones de ética.., Barcelona, 1916; Nociones de psicología, Barcelona, 1935
  3. Obras: Enrique II: 1369-1379 / Julio Valdeón Baruque, Palencia: La Olmeda, 1996; Documentos de Enrique II / Lope Pascual Martínez, Murcia, 1983
  4. Obras: Defensa y justificación de la dinastía de los Trastámara:...../ José Luis Martín, Madrid: UNED, 1990; La dinastía de los Trastámara / Julio Valdeón Baruque, Madrid: El Viso, 2006 ; Historia de España Salvat /...Ricardo Martín, Barcelona: Salvat, 1989 ( 7. La Crisis del siglo XIV, los Trastámara); Trastámaras en Castilla y Aragón:..../ Adro Xavier, Barcelona: Casals, 1992
  5. Obras: Pedro I el Cruel y Enrique de Trastámara: la primera guerra civil española? / Julio Valdeón Baruque, Madrid: Aguilar, 2002; Pedro I, el Cruel: (una guerra civil en Castilla) / Manuel de Soros Pineda, Madrid: Gráficas Espejo, 1980; España cristiana, crisis de la Reconquista, luchas civiles: Pedro I, Enrique II,..../ por Luis Suárez Fernández y Juan Reglá Campistol.., Madrid: Espasa-Calpe, 1966
  6. Obras que hablen de lo dicho: Pedro I el Cruel: la nobleza contra su rey/ Manuel Barrios, Madrid: Temas de Hoy, 2001; Becerro: libro famoso de las behetrías..mandado hacer por don Pedro I de Castilla, Santander: Libr. de Fabián Hernández, 1866, Burgos-Cartas, privilegios, inmunidades
  7. Obra: Discurso Académico de ingreso: ensayo histórico-biológico sobre D. Pedro I de Castilla y Dª María de Padilla:....../ César Fernández Ruiz, <<Publicaciones de la Institución Tello Télez de...>> No. 24 (1965); María Padilla / Gaetano Donizetti, ópera; María de Padilla / Casilda Ordoñez Ferrer, Inst. T. Tellez de Meneses No. 36 (1975); Doña María de Padilla: drama histórico en tres actos / Francisco Villaespesa, Barcelona, 1914
  8. Obras: Doña Blanca de Borbón: la prisionera del castillo de Sigüenza/ Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo, Guadalajara: Aache ediciones, 1998; Blanca de Borbón/ José de Espronceda, Barcelona: Linkgua, 2004; Blanca de Borbón: tragedia original en cinco actos/ Dionisio Solís, Chapel Hill: The Orange Print Shop, 1958; Perdón a Cuenca por haber seguido a Blanca de Borbón / Eusebio Ramírez, <<Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos>> T. 44 (1923). Sobre Sigüenza: El señorío espiscopal de Sigüenza:..../Adrián Blazquez, Guadalajara: Instituto Provincial de Cultura "Marqués de Santillana", 1988; Historia de la diócesis de Sigüenza.../ Toribio Minguella y Arnedo, Madrid, 1910-13, 3 volumenes
  9. Obra : Don Juan Alfonso de Alburquerque: canciller de D. Pedro el Cruel/ por Esteban Rodríguez Amaya, Badajoz: D.P. de B.; I. de S.C., 1949
  10. Obra: Las mujeres del rey Don Pedro I de Castilla/ Juan Bautista Sitges y Grifoll, Madrid: Est. Tip. "sucesores de Rivadeneyra", 1910; Xoana de Castro / Marta González Castro, Santiago de Compostela: Xunta de Galicia, 2005
  11. Obras: Tordesillas: su gente, su afán / Jesús López Garañeda, Valladolid, 1998; Colección diplomática de Tordesillas: 909-1474 / por Jonás Castro Toledo, Valladolid, 1981; Real Monasterio de Santa Clara de Tordesillas / Julio Valdeón Baruque, Madrid: M. de E., 2005
  12. Los Oficiales de Pedro I de Castilla / Luis Vicente Díaz Martín, Valladolid: U. de V, 1987; El rey Don Pedro el Cruel y su mundo / Paulino García Toraño, Madrid: Marcial Pons, 1996; Los Adelantados mayores de Pedro I de Castilla / Luis Vicente Díaz Martín, <<Miscellanea barcinonensia>> No. 35 (1973)
  13. Obras: Historia de la insigne ciudad de Segovia..../ Diego de Colmenares, Segovia: imprenta de "La Tierra de Segovia", 921-22, 2 volumenes; reediata en 1969-70, Segovia; Segovia: la ciudad y su tierra afines del medievo / María Asenjo González, Segovia, 1986
  14. Obras: Historia del puerto de Santa María:..../ Hipólito Sanchis de Sopranis, Cádiz: U. de C., 1997; Estudio histórico-artístico del Castillo de San Marcos de El Puerto de Santa María / Raúl Romero Medina, Puerto de Santa María, 2005
  15. Obras: Crónica del Rey d'Aragó en Pere IV el Ceremoniós,...., Barcelona: Reinaixensa, 1885, Arxiu Histórich; en español, Crónica del rey de Aragón D. Pedro IV el Ceremonioso../...anotada po Antonio de Bofarull, Barcelona: A. Frexas, 1850; Bernardo Dez-Coll es el autor de la Crónica catalana de Pedro IV el Ceremonioso de Aragón,..../ Gabriel Llabrés, Madrid, 1900 Don Pedro del Puñalet: drama original..../ Juan Palou i Coll, Palma de Mmalloca: Tipo-Lit. de Amengual y Muntaner, 1901; La Formación del Estdo Feudal: Aragón y Navarra en la época de Pedro I / Carlos Laliena Corbera, Huesca: I. de E.A., 1996
  16. Obras: Bulas y cartas secretas de Inocencio VI / José Zunzunegui Aramburu, Roma: I.E. de E.E., 1970; Historia de la Iglesia / A.-H de Bérault-Bercastel, Valencia: Montfort, 1830-39, 36 volumenes (V. 16)
  17. Obra: Pedro I (1334-1369): su entorno,..../ José Ramón García Garrido, <<Revista Arqueología Madrid>>: Ediciones 2000, 1980; AÑO XXV, Nº 281, Septiembre 2004; La Imagen del monarca en la Castilla del siglo XIV: Pedro el Cruel,.../ Joaquín Gimeno Casalduero, Revista de Occidente, 1972 Origen de las dignidades seglares de Castilla y León,..../ Pedro Salazar de Mendoza, Toledo: Diego Rodríguez de Valdivieso, 1618; reeditada por la Universidad de Granada en el año 1998
  18. Obra: Pedro de Castilla: la leyenda de Doña María Coronel y la muerte de Don Fadrique / F.M. Tubino, Madrid, 1887
  19. Obras: Fuentes documentales para la historia de Soria:.../ Carlos Alvarez García, Soria, 1985; El Fuero Real y el Fuero de Soria / Gonzalo Martínez Díez, Madrid: I.N. de E.J., 1969
  20. Obras: Geografía histórica del territorio de la actual povincia de Murcia..../ Abelardo Merino Álvarez, Madrid: I. del P. de H. de I. e I. M., 1915; Historia de la Región de Murcia / Miguel Rodríguez Llopis, Murcia, 1998; Documentos de Enrique II / edición de Lope Pascual Martínez, Murcia: Academia de Alfonso X el Sabio;.., 1983; La Corona de Aragón en la reconquista de Murcia / Luis Rubio García, Murcia, 1989
  21. Obra: Discursos leídos ante la Real Academia de la Historia en la pública recepción de Don Francisco Javier de Salas..., Madrid: T. Fortanet, 1868 ( tres apéndices. Apéndice segundo: Documentos varios = Relaciones de pertrechos, armas y útiles de las tres clases de galeras)
  22. Obras: La leyenda de los siete infantes de Lara en el teatro español / Manuel Cuenca Cabeza, Córdoba, 1990; La leyenda de los infantes de Lara / Ramón Menéndez Pidal, Madrid: J.M. Ducazcal, 1896; Literatura, historia y política / J.F. Pacheco, Madrid: A. San Martin, 1864, 2 volumenes
  23. Obras: El reino nazarí de Granada / María Jesús Viguera Molins, Madrid: Espasa-calpe, 2000, 2 volumenes; Descripción del Reino de Granada.../ Francisco Javier Simonet, Madrid: Impr. Nacional, 1860
  24. Obras: Du Guesclin: historia de las guerras, batallas y conquistas...., Madrid, 1883; Historia de monsenor Bertrand Du Guesclin / Juan de Estoutebille, Madrid: Librería militar, 1882; Beltran du Guesclin: el aventurero que cambió el rumbo de la historia / Luis Bonilla, Madrid: Sala, 1974; Historia del monseñor Beltran du Guesclin, Condestable de Francia, Duque de Molina, Conde de Longueville y de Búrgos:......./ Pedro A. Berenguer, Madrid, 1882
  25. Obras: Historia de la ciudad de Burgos / Anselmo Salvá, Burgos: El Monte Carmelo, 1914; La Ciudad y el castillo de Burgos / por Teófilo López Mata, Burgos, 1949; El feudalismo castellano y el Libro Becerro de las Behetrías: la Merindad de Burgos / Ignacio Alvarez Borge, León, 1987; Sociedad y poder en Castilla: Burgos en la Baja Edad Media / T.F. Ruiz, Barcelona: Eriel, 1981
  26. Obras: El Surgimiento de una nación: Castilla en su historia y en sus mitos / F.Javier Peña Pérez, Barcelona: Crítica, 2005; Cartulario del infantado de Covarrubias / Luciano Serrano, Valladolid: Cuesta, 1907; La Mesta / Pedro García Martín, Madrid: Historia16, 1990; Gracia y desgracias de Castilla la Vieja / Ramón Carnicer, Esplugas: Plaza & Janés, 1978
  27. Obras: El Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas...../ Alexandre Masoliver, Valladolid: monasterio cisterciense de Las Huelgas, 1988; El Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas / B.L.C., Barcelona: Bergnes, 1832; Estudio acerca de las enseñanzas musulmanas del Real Monasterio de las Huelgas:..../ por Don Rodrigo Amador de los Ríos, Madrid: Fortanet, 1893; Monasterio de las Huelgas y palacio de la Isla, de Búrgos....:..../ comentarios y notas José Luis y Monteverde..Tomás Borrás...Angel Oliveras Guart, Madrid: Patrimonio Nacional, 1971.
  28. Obras: Historia de la ciudad de Toledo:...../ Antonio Martín Gamero, Toledo: S. López Fando, 1862; Toledo pintoresco:..../ José Amador de los Rios, Barcelobna: El Albir, 1976
  29. Obras: Anales del reyno de Galicia.../ Doctor D. F.J. Manuel de la Huerta y Vega, en Santiago, en la imprenta de D. A. Frayz y de Ignacio Guerra, 1733-37, 2 volumenes; Historia de Galicia / Manuel Murga, Lugo: Soto Freire editor, 1866-91, 4 volumenes; Historia de Galicia / Ramón Villares, Santiago, 1991, 2 volumenes; Historia de Galicia / Benito Vicetto, Ferrol: Nicasio Taxonera, 1865-73, 7 volumenes
  30. Obras: El Príncipe negro: Eduardo, señor de Aquitania, Madrid: Espasa-Calpe, 1973; Edward, the black Prince..../ David Green, Harlow: Longman, 2006; El Príncipe negro en Alava / Jean Froissart (1338?-1410?), Vitoria, 1973
  31. Obras: Señores de Vizcaya, caballeros de Castilla / Antonio Villanueva Edo, Barcelona: Roca, 2008; Las Leyendas de los señores de Vizcaya.../ J. Ramón Pietro Lasa, Fundación Ramón Menéndez Pidal:.., 1995; Crónica del señorío de Vizcaya / Francisco Rodríguez García, Madrid: Aquiles Ronchi, 1866; Historia de Vizcaya / Fernando García de Cortazar, San Sebastián, 1980; Vizcaya en la Edad Media:..../ José Ángel García de Cortazar, San Sebastián: Araburu, 1985, 4 volumenes; Fuentes jurídicas medievales del Señorío de Vizcaya:.../ Javier Enríquez Fernández, San Sebastián, 1994
  32. Obras: Histoire des peuples et des états pyrénéens:..../ J.E.M. Cenac Moncaut, París, 1873, 4 volumenes; La Question des Pyrenées et la marche d'Espagne au moyen-age / J. Calmette, París: Janin, 1947
  33. Obras: Histoire de la Vallée d'Andorre.../ J. Sans, Toulouse: A.N. Dours, 1842; Histoire d'Ax et de la Vallée d'Andorre...../ H. Castillon d'Aspet, Toulose. Ansas, 1851; Historia de la República de Andorra / Luis de Dalmau de Baquer, Barcelona: Pablo Riera, 1849; Les 'Valls d'Andorre.../ B. Riberaygua i Argelich, Andorra la Vella, 1985; El Principado de Andorra.../ F. Pallerola y Gabriel, Lérida: Sol y Benet, 1912
  34. Obras: El Reino de taifas de Zaragoza: algunos aspectos de la cultura árabe en el valle del Ebro / Jacinto Bosch, Zaragoza: Institución de Fernando el Católico, 1960; Aragón I: de los Pirineos al Ebro, Madrid: El País, 2005; La Navegación en el río Ebro: notas históricas / Francisco Carreras Candi, Barcelona: La Hormiga de Oro, 1940
  35. Obras: El Castillo de Montiel / Ricord, siglo XIX, Madrid: A. Ronchi, 1874, 1 lámina, en <<Castillos y tradiciones feudales de la península ibérica / dirección José Bisso>>, A. Ronchi, 1874, 1 volumen, 648 páginas; El Fraticidio de Montiel / por Luciano García del Real, Barcelona: Luis Tasso, 1898
  36. Obra: La Imagen del monarca en la Castilla del siglo XIV: Pedro I, Enrique II y Juan I / Joaquín Gimeno, Revista de Occidente, 1972
  37. Obras: Pedro López de Ayala: libro de cetrería:..../ Madeleine Montadon-Hummel, Basel, 1986; Biblioteca cinegetica hispanica: bibliografía crítica de los libros de cetrería y montería hispano-portugueses anteriores a 1799 / José Manuel Fradejas Rueda, London: Grant & Cutler, 1991
  38. Obra: El rei D. Pedro defendido / Juan Antonio de Vera y Figueroa, conde de la Roca (1588-1658), Madrid, 1647
  39. Obras de Ayala: Coronica del serenissimo rey don Pedro,..., Pamplona: Pedro Porrails, 1591; Crónica de los reyes de Castilla..., Madrid: Antonio Sancha, en la Aduana Vieja, 1779-80, 2 volumenes con las enmiendas del secretario Gerónimo Zurita y notas añadidas del publicista de la obra editada en Madrid por Sancha, en el año 1782 Crónica de Don Pedro Niño,.../ Gutierre Díez de Games, ca. 1378-1446/53, Eugenio de Llaguno Amirola ; El libro de las aves de caça, Madrid: Sociedad de Bibliófilos Españoles, 1869; Crónicas, Barcelona: Planeta, 1991; Libro de la caza de las aves, Madrid: Castalia, 1993; Libro rimado de palacio, Madrid: Cátedra, 1993
  40. Obra: Don Pedro I de Castilla: el rey galán y justiciero/ Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña, Madrid: Biblioteca Nueva, 1943; Las Bodas del rey Don Pedro I de Castilla / Lucas de Torre y Franco-Romero, <<Revista de archivo, bibliotecas y museos>> T. 20 (1909)
  41. The language of evaluation: a sociolinguistic approach to the story of Pedro el Cruel in ballad and chronicle / Louise Mirrer-Singer, Amsterdam, 1986
  42. Jerónimo Zurita y de Castro, escribió la obra Enmiendas y advertencias a las Coronicas de los Reyes de Castilla..que escribió don Pedro López de Ayala.., Zaragoça: por los herederos de Diego Dormer, 1683; Lino Matías Picardo Franco escribió la obra: Vindicación del rey don Pedro de Castilla: en la que se manifiesta por las crónicas,..., que lejos de merecer el dictado de Cruel, es muy acreedor al de Benigno y Justiciero, Barcelona: Viuda de Agustín Roca, 1831; Gonzalo Moya dejó escrita la obra Don Pedro el Cruel: biología, política y tradición literaria de Pedro I de Castilla, Madrid: Júcar, 1975; P.J. dejó escrita la obra Historia del rey y el labriego: episodios de d. Pedro I de Castilla, Barcelona: Sucesores de Antonio Bosch, 1881; Apolinar de Rato y Rodríguez San Pedro dejó escrita la obra Tres reinados discutidos: Pedro I de Castilla,...., Madrid: E.P.E., 1973; Gonzalo Pintos Reino dejó escrita la obra El rey D. Pedro de Castilla: vindicación de su reinado, Santiago, 1929 y Don Pedro de Castilla: el rey cruel, Madrid: Afodisio Aguado, 1942; Antonio Ferrer del Río dejó escrita la obra Examen histórico-crítico del reinado de Don Pedro de Castilla, Madrid: Imprenta Nacional, 1851; Reeditada en en el año 2005, Valencia, Librería París-Valencia; D.J.M. dejó escrita la obra Historia del reinado de D. Pedro Primero de Castilla, llamado el Cruel, Sevilla, C. Santigosa, 1847; Ángel Sánchez dejó escrita la obra La imagen del rey don Pedro en la literatura del Renacimiento y del Barroco, Guadalajara: Aache, 1994; Tomás Alfaro Fournier dejó escrita la obra El rey Don Pedro I de Castilla y León: en homenaje al alavés Don Pedro López de Ayala, Vitoria, 1965; Joaquín Guichot con su obra Don Pedro primero de Castilla: ensayo de vindicación crítico-histórica de su reinado, Sevilla: Impr. de Gironés y Orduña, 1878; Prosper Mérimée con su obra Historia de Don Pedro de Castilla, Madrid: Biblioteca del Siglo, 1848, 3 volumenes; El cronista de Francia Jean Froissart (1333 0 1337-ca. 1400) dejó escrita la obra Don Pèdre de Castille: 1360-1369, Clermont-Ferrand: Paleo, 2004, 302 páginas
  43. Obras: Historia de Valladolid, Valladolid: Ateneo de Valladolid, 1977-80, 2 volumenes, Valladolid en la Edad Media / Adeline Rucquoi, Valladolid, 1997, 2 volumenes; Cronicón de Valladolid: ilustrado con notas / por Pedro Sainz de Baranda
  44. Ediciones: Las Siete Partidas / del sabio rey Alfonso el nono; glosadas por Gregorio Lopez, Madrid: Benito Cano, 1789, 2 volumenes; Las Siete Partidas /.....Gonzalo Martínez Díez;..., Valladolid: Lex Nova, 1988, 2 volumenes; Las Siete Partidas....../....Ignacio Sanponts y Barba,...., Barcelona: impr. de A. Bergnes, 1843-44, 4 volumenes
  45. Obra: Cuaderno otorgado a los procuradores en las Córtes de Valladolid en 1351....by Sarah Embry Coleman, tesis, Universidad de Chicago, 1939
  46. Obra: El Ordenamiento de leyes que D. Alfonso XI hizo en las Córtes de Alcala..../....Ignacio Jordan de Asso y del Río, Madrid: A. Calleja, 1847
  47. Obras: El Fuero Viejo de Castilla:....., Madrid: A. Calleja, 1847; reeditado en el año 1991, Vlaencia, librería "París-Valencia"
  48. Sobre este autor: Poetas castellanos anteriores al siglo XV,..../ 'Tomás Antonio Sánchez, Madrid, Hernando y compañía, 1898; Actualidad del pensamiento de Sem Tob..../ Ilia Galán, Madrid: E.E., 2003; Shem Tob, his world, his words / S. Shepard; Critical approaches to the Proverbios Morales:..../ John Zemke, Newark: Juan de la Cuesta, 1997 (Bibliografía); The text and language of Santob de Carrion's:....../ Ignacio González Llobera, Philadelphia: U. of P., separata de <<Hispanic...>>, Vol. III., 1940; Los Proverbios morales...../ Avelina M. Ibánez, Buenos Aires: Juan Roldan, 1933
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