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Patagonia
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
Extensa meseta de origen precámbrico, constantemente surcada por fuertes vientos en la dirección oeste-este, que se extiende por el sur de América del Sur, en territorio de Argentina y de Chile.
Distintos pueblos indígenas habitaron la Patagonia miles de años antes de que llegaran los españoles. Hoy sólo quedan leves vestigios de esas poblaciones (depósitos funerarios, cuevas, petroglifos, lugares de labores de piedras o conchillas).
Las mejores referencias de los antiguos pobladores se han obtenido en los yacimientos arqueológicos de El Juncal, lugar cercano a la ciudad de Viedma, en el este de la Provincia de Río Negro. Allí fueron hallados los «cráneos negros», así llamados por la impregnación de sales que recibieron en su largo entierro.
Antes de la Conquista del Desierto a fines del siglo XIX, la zona estaba por pueblos nómades: los tehuelches, divididos en varias parcialidades y diversos grupos de lengua mapuche, como los ranqueles, pampas y manzaneros, que en parte eran mapuches procedentes del actual territorio chileno en las décadas posteriores a la guerra de Independencia de Chile y en parte eran descendientes de la mezcla entre mapuches y tehuelches ocurrida por lo menos desde el siglo XVII.
Los tehuelches habitaron desde el río Colorado hasta el estrecho de Magallanes, divididos en varios grupos. Hablaban una o más lenguas del grupo chon, eran cazadores de guanacos y ñandúes. Poseían un físico desarrollado, lo que puede haber motivado la leyenda de los patagones.
Antonio Pigafetta, un integrante de la expedición de Hernando de Magallanes, describe así su encuentro con un tehuelche:
«Un día, un hombre de figura gigantesca se presentó ante nosotros. Era tan grande que nuestra cabeza llegaba apenas a su cintura. Su cara era ancha y teñida de rojo. Su manto estaba hecho de pieles, muy bien cosidas, de un animal que abunda en este país. Este animal tiene cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y cola de caballo... Llevaba este hombre también una especie de zapatos, hechos con la misma piel...»
Su vida estaba condicionada por un medio muy hostil: terribles vientos, inviernos muy fríos y escasez de agua.
Por contraste, los mapuches eran más bajos y robustos, de cabeza ancha y corta y cara redonda. En el siglo XVII y tal vez antes, empujados por los invasores españoles y por el interés en las manadas de caballos y vacunos asilvestrados de la Patagonia, comenzaron a cruzar los Andes por los pasos de los pehuenches. Lentamente y tanto de forma pacífica como agresiva, se asentaron en el norte de la Patagonia y el sur de la llanura pampeana y se mezclaron con quienes habían habitado antes, lo que en la mayoría de los casos significó la desaparición de las lenguas y creencias de esos pueblos, aunque los propios mapuches debieron abandonar la agricultura y adoptar costumbres como el continuo desplazamiento a caballo, la vestimenta y vivienda de cuero y la alimentación basada en la caza y recolección.
Algunas de las actuales agrupaciones son descendientes de núcleos originarios, con líderes o caciques, otras se construyeron sobre la base de familias dispersas y cruzamientos.
La zona actualmente ocupada por aborígenes corresponde en su mayor parte a las zonas áridas, con bajas precipitaciones, pastos escasos y duros. Son tierras pobres en materias orgánicas, donde no existen cursos de agua relevantes, ni superficiales ni subterráneos. El clima es frío y riguroso, con temperaturas extremas durante la mayor parte del año, con siete meses de sequía y vientos secos e intensos. Las especiales condiciones geográficas y climáticas no permiten el desarrollo de especies vegetales aptas para la alimentación del ganado vacuno y por ende de la población; sólo es posible la cría de ovinos y caprinos.
Tales características indujeron al hombre blanco a ir postergando la ocupación de dichas tierras, limitándose a la posesión de campos para la explotación extensiva de la ganadería ovina. Esta situación facilitó la permanencia, hasta el presente, y el arraigo de los citados aborígenes, los que constituyen uno de los más importantes grupos indígenas del país.
Se calcula que actualmente son 40000 los mapuches en la región, aunque los jóvenes emigran a las ciudades de la región en busca de bienestar económico.