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Odisea del "Buque 14" a lo largo de la costa francesa

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El artículo trata de la odisea del buque artillado alemán conocido oficialmente dentro de la Kriegsmarine como "Buque 14" y llamado primero "Togo" y luego "Coronel", durante la batalla del Atlántico durante la Segunda Guerra Mundial, al tratar de ganar el Atlántico para iniciar su viaje al Japón aliado de Alemania.

Índice

[escribe] Antecedentes

"Buque 14", nombre oficial del "Togo" denominado posteriormente como "Coronel" por su comandante, capitán de navío (Kapitän zur See KzS) Ernst Thienemann.

El capitán de navío Ernst Thienemann es jefe del negociado de nuevas construcciones en el Estado Mayor General de la Marina, en Berlín. Desde su despacho salen los proyectos de las travesías de las naves de guerra alemanas. El capitán de navío Rogge fue el primero en hacerse a la mar, a principios de 1940, y en el curso de sus 622 días, destruyó 140.000 toneladas de navíos adversarios, hasta noviembre de 1941, en que de regresó a Alemania, fue descubierto y hundido por el crucero pesado “Devonshire”. Rogge y varios marinos alemanes fueron recatados de las aguas y llegaron a Alemania, a bordo de submarinos. El “Pinguin”, mandado por el capitán de navío Krüder, fue destruido después del 8 de mayo de 1941, en combate con el crucero “Cornwall”, en el océano Índico. Pero antes de hundirse, había destruido 120.00 toneladas y enviado a Alemania 50.000 toneladas de cargamento. El “Kormoran”, mandado por el capitán de fragata Detmer, obtuvo una victoria brillante al atacar al crucero pesado australiano “Sydney”, que era superior, antes que los tripulantes lo hundieran por las averías recibidas.

Otros triunfos no menos importantes, de los navíos fantasmas fueron el del “Orion”, a las órdenes de Weyher, el “Thor” mandado por Kähler en la época del primer crucero y por Gumprich en el segundo crucero; el “Komet” de Eyssen, el “Widder” y el “Michel” bajo el mando de Ruckteschell y el “Stier” del capitán de navío Gerlach.

[escribe] Transformación del "Buque 14"

Una mañana de marzo de 1942, un oficial entró al despacho de Thienemann, anunciando ser su sucesor y anunciándole su cambio como comandante de un buque. Había sido nombrado comandante del “Togo” de 5.600 toneladas, de una hélice que lo impulsa a 17 nudos y que pertenece a las Deutsche Afrika Linien. Thienemann arma personalmente ese navío.

El “Buque 14” como es conocido oficialmente el “Togo”, posee ya seis cañones de 150 mm., y otros seis de 40mm. C.A. Además está provisto de varios montajes múltiples de 20 mm., y de ametralladoras antiaéreas, lo que representa un volumen de fuego apreciable. Hay que prever, a raíz del giro tomado por la guerra, un ataque aéreo al “Buque 14”. Además dispone de tres aparatos de reconocimiento, uno sobre el puente, listo para entrar en acción y otros dos, desarmados en la bodega. El almirante mayor Erich Raeder, le refresca la memoria en cuanto a la efectividad de los cruceros auxiliares. Su misión es alcanzar el Canal de la Mancha, franquear el paso de Calais. Cuando los navíos alemanes hacían la ruta en contrario y lograban pasar, se consideraba una hazaña. Su misión era pues, pasar el paso de Calais y ganar el Atlántico y poner rumbo al Japón.

[escribe] La odisea

El capitán de navío Thienemann al mando de 350 hombres, zarpan del puerto de Rugen el 31 de enero de 1943. Antes de zarpar Thienemann decide cambiar el nombre a su nave y el “Buque 14” antes denominado “Togo” pasa a llamarse “Coronel”.

El “Coronel” recala primero en el fiordo de Kristiansand, en Noruega, para completar su armamento y provisiones. En el fiordo de Kristiansand una orden proveniente de Kiel, retrasa su partida 24 horas debido al mal tiempo. Transcurrido ese tiempo zarpa con dirección norte, como si deseara alcanzar el océano Ártico y caída la noche vira 180º. En la bahía alemana el “Buque 14” se encuentra con una tempestad que impulsa una gran cantidad de minas a la deriva. El comandante se ve obligado a refugiarse en Sylt.

Tres días después el 7 de febrero de 1943, zarpa para hacer la tentativa, camuflado de un mercante neutral. Los 350 hombres han desaparecido. Un Sperrbrecher (Buque destinado a detectar minas acuáticas) precedía al “Coronel”. El canal no es profundo, lo que obliga a Thienemann a destinar un marinero que va cantando las cifras de la sonda eléctrica. El marinero en un momento alza la voz: “¡cinco metros cincuenta!”. El comandante Thienemann ordenar parar máquinas y dar marcha atrás, pero es demasiado tarde: el “Coronel” se encuentra varado sobre un arrecife. Permanece ahí por espacio de 45 minutos en que sube la marea y el buque flota nuevamente. Superado el trance sin mayores daños continúa hacia la barra de Dunkerque, punto no menos crítico. En Dunkerque, ocurre un incidente similar, pero es tan violento que no fue posible reaccionar y lo más grave, la marea desciende. Habrá que esperar ocho horas hasta que la marea comience a subir nuevamente. La varada ha sido observada desde tierra ya que el “Coronel” se encuentra a 300 metros de la costa y los alemanes instalan cuatro baterías pesadas de la D. C. A., que le dan relativa protección. El clima le da protección adicional, al empeorar las condiciones. Así transcurren las ocho horas y nuevamente el “Buque 14” sortea el incidente como anteriormente lo hizo en Kristiansand, Sylt y Helgoland. Como no puede franquear el paso de Calais antes del amanecer, se refugia en Dunkerque. Decisión torpe del comandante, ya en el puerto pululan agentes ingleses.

En dicho puerto embarcan un piloto local y un radiotelegrafista de la Luftwaffe. El “Buque 14” dentro de un grupo compacto de doce dragaminas vuelve a ponerse en movimiento y rebasa las Gravelinas, a la mitad del camino a Calais. Entran dentro del sistema de detección de los radares de Douvres. Un minuto más tarde se encienden unos relámpagos por la banda de estribor: son los cañones de 380 mm., de la costa inglesa. Ocho proyectiles levantan sendas columnas de agua entre el “Buque 14” y los navíos de escolta. El convoy marcha, sin embargo, a toda velocidad. Cuarenta minutos después el convoy está a merced de las baterías de Douvres, pero ningún proyectil impacta en buque alguno del convoy. Los ingleses ya estaban advertidos de lo que ha llegado a ser el buque africano “Togo” que ha permanecido largo tiempo en el puerto de Swinemünde. Por eso el Almirantazgo inglés establece una línea de puestos avanzados compuesta de destructores y torpederos, apoyados más atrás por los cruceros. Para los ingleses es absolutamente necesario que ese peligroso buque no llegue al Atlántico. Del lado alemán mediante los aparatos de detección radioeléctricos, descubren el emplazamiento de los puestos avanzados, lo que se comunica al Alto Mando Naval; no hay duda que todo ese despliegue, se orientan al “Buque 14”.

[escribe] Fin del "Buque 14"

El Alto Mando Naval comunica constantemente al comandante Thienemann cualquier movimiento observado en las naves inglesas, con anticipación. Suena de pronto la alarma aérea. La luna creciente desde hace cinco días, no se pone hasta las 22H00 e ilumina lo suficiente al gran buque como para ser localizado por los bombarderos. En el instante que comienza a disparar las baterías antiaérea, cae una bomba sobre la proa del corsario alemán. El “Coronel” se ve obligado a entrar en Boloña para desembarcar a sus heridos y regresar a Dunkerque para reparar los daños. Los ingleses programan ataques aéreos diarios crecientes en violencia, para destruir totalmente al navío. Al cabo de quince días alcanza al “Coronel” una bomba de grueso calibre que arrasa el puente de mando, pero, que no llega a explotar. Ello obliga a cancelar la operación. El “Coronel” zarpa, pero para regresar subrepticiamente a Alemania. Permanece durante largo tiempo en el arsenal, donde es transformado en buque guía para la caza nocturna, misión que utilizará para beneficio de los aviones de la Luftwaffe. Aunque se armó un nuevo crucero auxiliar, el “Buque 5”, provisto de armamento superior, fue el que dio por terminada la guerra de corzo de superficie de la Marina alemana. El comandante Thienemann marcha a Berlín para ponerse a órdenes de su nuevo jefe, el almirante mayor Karl Döenitz.

[escribe] Referencias

Bibliografía

Otras fuentes de información

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