La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Narcís Monturiol

Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.

Saltar a navegación, buscar
Narcís Monturiol.¹
Aquí yace don Narciso Monturiol, inventor del Ictíneo, primer buque submarino, en el cual navegó por el fondo del mar en aguas de Barcelona y Alicante en 1859, 1860, 1861 y 1862.
Epitafio en la tumba de Monturiol

Narciso o Narcís Monturiol i Estarriol


Figueras, 28 de septiembre de 1819

Sant Martí de Provençals[1], 6 de septiembre de 1885

Político, periodista e inventor español



1. Detalle de su monumento en la Rambla de Figueras.

Índice

[escribe] Biografía

Segundo de los cinco hijos de un tonelero, Monturiol ingresó a los doce años a la Universidad de Cervera, donde obtuvo su título de Bachiller. Cuatro años más tarde se trasladó a Barcelona para estudiar Derecho y fue influido por los líderes de los primeros alzamientos obreros que agitaban la ciudad, en especial por Abdó Terradas, y por la obra del francés Étienne Cabet. Su militancia política se manifestó en las siguientes revueltas de 1842-1843, donde alcanzó el grado de capitán de la milicia popular y en la publicación en 1844 de artículos en el periódico El Republicano y algunos panfletos. Al año siguiente terminó sus estudios en Madrid y en 1846, de regreso en Barcelona, se casó con Emilia Mata. Colaboró también con la revista La Madre de Familia y dirigió La Fraternidad. Desde este medio propició el establecimiento de dos compatriotas en Illinois, en una comuna utópica inspirada en las ideas de Cabet, que fracasaría notablemente. Cayó entonces La Fraternidad y Monturiol tuvo que refugiarse en el Rosellón francés en 1847, aunque pudo regresar a Barcelona tras el indulto del año siguiente. Hasta 1850 logró publicar 23 ediciones de El Padre de Familia, cerrada por el gobierno acusada de publicar material subversivo. Su siguiente intentó fue La Propaganda Democrática (1854-1856). Asimismo participó en el partido Demócrata Progresista. Tras el golpe de estado de O'Donnell debe huir nuevamente, primero a su pueblo natal y luego a Cadaqués. Allí tiene su momento de inspiración al contemplar la dura tarea de los pescadores de coral y se decide a construir un submarino; en sus palabras, un «barco-pez».

Réplica del Ictíneo II

Monturiol se convirtió en impulsor y propagandista de esta idea, constituyendo una sociedad que recaudó 2.000 duros para la construcción de un prototipo (1857). Monturiol destacó el uso bélico del ingenio (en contradicción con sus ideales anteriores) y su utilidad para la investigación científica y, también, para la identificación de nuevos bancos de corales.

Entre 1858 y 1859 Monturiol construye su primer submarino el Ictíneo I, de doble casco de madera y propulsión manual en la fábrica Nueva Vulcano de la Barceloneta. El director técnico del proyecto fue José Missé y Castells. En junio realizó la primera inmersión, contando como tripulantes al propio Monturiol, a Missé y a José Oliu, y el 23 de septiembre de 1859 la primera prueba pública. Monturiol buscaba el financiamiento público y prácticamente le exigió a la reina Isabel II la expropiación del submarino para la Armada, mientras que lo ofrecía en carácter gratuito para usos civiles.

El ingenio, de 7 m de eslora y 2,5 m de manga, realizó cincuenta y cuatro inmersiones hasta el año 1862, incluyendo una en Alicante (marzo de 1961) frente a los ministros de Marina y de Fomento, quienes solo ofrecieron un apoyo retórico. Para sumergirse se inundaban unos depósitos y se impulsaba el submarino con hélices horizontales.

En septiembre de 1862 abandonó las negociaciones con el gobierno y enfrentó la construcción de un segundo submarino mediante la suscripción popular. Monturiol era realmente popular en ese momento y pudo recaudar el doble que en la oportunidad anterior. La construcción finalizó en 1865.

Se contó con el arquitecto naval Juan Monjo como calculista, mientras que el ingeniero industrial José Pascual, yerno de Monturiol, diseñó la caldera y los motores de vapor.

El Ictíneo II tenía sección circular, 17 m de eslora y 3 de manga y era capaz de sumergirse a 30 m. Realizó 13 inmersiones, una de las cuales duró más de siete horas y se hizo un disparo submarino de un cañón, para mostrar su viabilidad bélica. Para la inmersión contaba con una «vejiga natatoria» que se llenaba de agua, la cual se expulsaba mediante aire comprimido para regresar a la superficie, como aplicación del principio de Arquímedes. La estabilidad estaba regulada por un cilindro de plomo que se desplazaba a lo largo del eje de la nave.

Monturiol calculó una provisión de oxígeno de 28 litros por hora que era reciclada mediante la descomposición del clorato potásico y la absorción del dióxido de carbono mediante una solución alcalina que lo convertía en carbonato cálcico. En el Ictíneo I no se contaba con la generación de oxígeno y la inmersión se vio limitada a no más de tres horas.

Como la propulsión humana hubiera requerido una tripulación demasiado numerosa, Pascual y Monturiol construyeron una máquina de vapor donde el calor empleado era el resultado de la reacción exotérmica del clorato potásico y cinc con dióxido de manganeso como catalizador. Desgraciadamente, la temperatura resultante volvía insoportable el ambiente en el interior. Las pruebas se abandonaron en 1867 sin lograr el apoyo militar buscado. La sociedad La Navegación Submarina que financiaba el proyecto quebró y el submarino fue enviado a desguace para pagar las deudas.

Entre los problemas técnicos de su segundo prototipo se han mencionado el control de la flotabilidad y de los niveles de inmersión, la baja velocidad de crucero, su estructura de madera, inadecuada para resistir presiones submarinas por debajo de los quince metros y el diseño de la hélice. Además, las modificaciones para introducir la propulsión a vapor no podían alterar el casco, ya construído, por lo que debían montarse en su interior.

En la Primera República Española, Monturiol fue elegido diputado a las Cortes constituyentes (1873). Ese año y el siguiente dirigió la Fábrica Nacional del Sello (actual Fábrica Nacional de Moneda y Timbre) para la que diseñó un sistema para cortar cartas. También inventó un mecanismo para mejorar el rendimiento de los generadores de vapor, una cortadora de piedras, un dispositivo para fabricar cigarrillos y un método para conservar alimentos.

Monturiol murió de un enfisema pulmonar en la casa de su hija Ana. En sus últimos años, deprimido por la falta de reconocimiento, había editado la revista financiera de un banco barcelonés. Tras su muerte, su nombre fue reivindicado (entre otros, por Isaac Peral) y su legado pertenece a la historia de la ingeniería catalana.

Monumento a Narciso Monturiol en la Rambla de Figueras

[escribe] Obra

[escribe] Premios y reconocimientos

[escribe] Referencias

Notas

  1. Antiguo suburbio de Barcelona, hoy integrado a la ciudad.
Artículos relacionados

Bibliografía

Otras fuentes de información

Herramientas personales
Espacios de nombres
Variantes
Acciones
Navegación
Herramientas
Crear un libro