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Mijaíl Botvínnik
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
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[escribe] Biografía
Mijaíl Botvínnik aprendió a jugar al ajedrez a los doce años y a los dieciséis obtuvo en título de Gran Maestro. Después de la Revolución comunista en la recién nacida URSS, el ya asentado gusto por el ajedrez ruso se institucionaliza. En las células donde se discutían problemas políticos se comenzaron a organizar actividades paralelas. El ajedrez fue una de las que más éxitos tuvo. No hay que olvidar que rusos eran Aliojin y Rúbinstein. Botvínnik creció en este ambiente. En todas las escuelas se celebraban torneos, y en muchas ocasione después de clase los alumnos se quedaban jugando; cuenta Botvínnik. Hoy en día nadie duda de que la extraordinaria pujanza del ajedrez soviético se debe a que en esta época el ajedrez se implantó, primero como ayuda al estudio y luego como asignatura en las escuelas. Todos los jóvenes soviéticos tienen la oportunidad de jugar al ajedrez y desarrollar un altísimo nivel sin necesidad de salir de su entorno. Con la apertura de la dictadura de la Unión Soviética, hubo una auténtica invasión de ajedrecistas en Europa y Estados Unidos, que nadie conocía y que ganaban todos los torneos a los que se presentaban; en de enero de 1991 por primera vez los diez primeros ajedrecistas de la lista Elo fueron soviéticos.
Botvínnik es considerado el gran patriarca de la escuela soviética de ajedrez. Hasta el final de sus días estuvo al frente de la escuela, y los equipos de entrenadores y analistas. De sus manos han salido los grandes campeones soviéticos hasta finales del siglo XX.
El primer gran éxito de importancia lo obtuvo al quedar quinto, con quince años, en el campeonato de la URSS de 1931, (poco antes se había licenciado en la escuela de Ingeniería) éxito que repitió en 1933. Este año empató un encuentro con Salo Flohr (5 a 5). En 1934 quedó primero en el torneo de Leningrado, por delante de Max Euwe. Su primer torneo fuera de la Unión Soviética fue el de Hastings de 1934, pero no quedó bien clasificado, pero se desquitó en Moscú 1935, al quedar primero por delante de Flohr, Lasker y Capablanca. En 1936 quedó primero en Nottingham empatado con Capablanca, y por delante de Euwe, Aliojin, Lasker, Fine, Reshevsky y Flohr. Estos éxitos hicieron de él un héroe nacional.
En 1938 quedó tercero en el torneo de la AVRO, por delante de Aliojin, Capablanca y Reshevsky, pero por detrás de Paul Keres y Fine, así que no pudo retar a Aliojin por en título mundial. En 1939 ganó el campeonato de la URSS. La segunda guerra mundial interrumpe la actividad ajedrecística y trabaja como ingeniero en una fábrica de los Urales. Tras la guerra gana dos torneos nacionales (1944 y 1945). En 1946 ganó el torneo de la Victoria, organizado por las potencias aliadas en Groninga.
Tras la muerte de Aliojin en posesión de la corona mundial la FIDE se hizo cargo de organizar un torneo por el título del mundo. El torneo se jugó en 1948 entre La Haya y Moscú (en el salón de columnas de la Casa del Sindicato obrero), a cinco vueltas y Botvínnik resultó claro vencedor. Él atribuyó su triunfo a que había cometido menos errores. Tras conseguir el título mundial Botvínnik no de prodigó en torneos. Casi lo único que jugaba era la defensa del título mundial y el torneo de la URSS.
Botvínnik defendió hasta en ocho ocasiones el título mundial, perdiéndolo y recuperándolo en tres ocasiones. Tras su derrota ante Tigran Petrosian, en 1963, comienza a pensar e retirarse, y cada vez espacia más sus apariciones. Durante la guerra fría, los planes quinquenales y el estajanovismo la figura de Botvínnik adquiere tintes míticos, poniéndole como modelo del hombre de acero, el hombre nuevo del socialismo.
Botvínnik reunió sus reflexiones y análisis en una magna obra titulada «Partidas Selectas» que se comenzó a publicar en 1949. Aquí se ve lo que hizo grande a Botvínnik: el énfasis en el análisis, el espíritu de superación, la disciplina rigurosa y un talento investigador de primer orden.
En 1963 Botvínnik pierde el título contra Tigran Petrosian. Se había suprimido el derecho de revancha automática, y Botvínnik renunció a intentar recuperar el título. Había sido campeón mundial durante casi 15 años. Posteriormente jugó algunos torneos, el más importante el de Wijk aan Zee (Holanda) de 1969. Su declive comenzó a ser patente en Berlín 1969, donde no pudo pasar de la séptima plaza.
En 1970 Botvínnik anuncia que abandona definitivamente el ajedrez para dedicarse a crear un programa electrónico capaz de ganar a los grandes maestros. Sin embargo, este programa nunca llegó a estar a punto, ya que nunca encontró el algoritmo que jugase como él lo hacía. Otros acabarían adelantándose.
Kótov decía de él que Botvínnik incorporó al juego lo que en la actualidad tiene de ciencia, y esto en todos los aspectos del juego: aperturas, medio juego, finales, preparación, análisis, etc. Y todo ello sin olvidar los aspectos artísticos.
El retiro de Botvínnik duró muchos años. Sólo tras la muerte de su esposa regresó para interesarse por los nuevos talentos y participar en la política del ajedrez mundial, y tomar partido en los duelos entre Kárpov y Kaspárov. Tras la caía de la Unión Soviética quedó atrapado en un sistema ya desaparecido, siendo fiel a sí mismo, aunque conservando sólo el respeto de quien lo fue todo en el mundo del ajedrez.
[escribe] Campeonatos del mundo
- Campeonato Mundial de Ajedrez 1948
- Campeonato Mundial de Ajedrez 1951
- Campeonato Mundial de Ajedrez 1954
- Campeonato Mundial de Ajedrez 1957
- Campeonato Mundial de Ajedrez 1958
- Campeonato Mundial de Ajedrez 1960
- Campeonato Mundial de Ajedrez 1961
- Campeonato Mundial de Ajedrez 1963
[escribe] Frases célebres que se le atribuyen
«El Ajedrez es el arte del análisis».
A Kaspárov cuando tenia 15 años «Tienes que pensar con tu propia cabeza, siempre hay que dudar, buscar la verdad».
«Realizar análisis permite aprender a pensar y a calcular».
«Es imposible comprender el Ajedrez sin mirarlo con los ojos de Capablanca».
«El ajedrez es arte y es cálculo».
«Un maestro de ajedrez tiene que dedicar atención a la solución de estudios. Esto proporciona un pensamiento objetivo y un cálculo exacto».
«El mayor placer es cuando uno siente que está pensando y esto con lo que mejor se logra es con el ajedrez».
«El mayor arte del jugador consiste en explorar las posibilidades de llevar la partida a una posición en que los normales valores relativos de las piezas dejen de regir».
[escribe] Referencias
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Bibliográficas:
- Véanse las referencias de Ajedrez
Otras fuentes de información:
- Véanse las referencias de Ajedrez
- Páginas didácticas sobre Ajedrez
