La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Mercado de trabajo

De la Enciclopedia Libre Universal en Español
Saltar a: navegación, buscar

La sociedad de consumo de masas es el motor del crecimiento económico. La oferta de trabajo siempre depende de la salud económica. El fenómeno del paro afecta a todas las épocas, son característicos los mendigos de siglo XVII que pueblan la novela picaresca. El siglo XVIII es una época de crisis económica en España. El número de puestos de trabajo es limitado y tiende a decrecer con la aplicación de la tecnología a las tareas productivas. Sin embargo, esto sólo es verdad cuando falta inversión.

En la sociedad de consumo de masas se da la paradoja de que el parado es un individuo útil a la sociedad, ya que consume y no produce. La sociedad de consumo de masas no podría subsistir si no hubiera un amplio sector de la población activa que no produjese artículos. De ahí el crecimiento desmesurado del porcentaje de población activa que se dedica a los servicios.

El mundo del trabajo está lleno de mitos que no se analizan en profundidad. El primero de ellos es el referido a la limitación de puestos de trabajo y la falta de inversión. Otro mito es la idea de que el trabajo es un medio para ganarse la vida, en realidad es un medio de conseguir dinero para consumir, nadie se hace rico trabajando, no es un medio de crear riqueza para uno mismo, sino de repartirla.

El número de empresas que contratan trabajadores crece con el aumento de las necesidades. Sin embargo, las empresas tienen una fuerte tendencia a conservar el statu quo y a evitar que aparezcan empresas competidoras; de ahí la rigidez en los cambios del mercado de trabajo.

El mercado de trabajo está compuesto por todas aquellas personas entre 16 y 65 años que quieren trabajar, y por aquellas empresas que necesitan contratar fuerza de trabajo para sus necesidades. La oferta depende del número de personas que están en disposición de trabajar. Esto depende tanto de la demografía como de cuestiones legales: en las que se determina a qué edades y quién puede trabajar. La demanda de trabajo depende de las posibilidades tecnológicas, el precio de la fuerza de trabajo, los costes de producción y los niveles de inversión.

Uno de los mitos del mercado de trabajo, más arraigados, es el demográfico. Siempre hay más oferta que demanda, es lo que el marxismo llama ejército social de reserva, que se mantiene así para conservar las condiciones de contratación bajas. De esta manera se puede dar cabida a las nuevas tecnologías y aumentar los beneficios, ya que en la sociedad de consumo de masas es necesario que existan más consumidores que productores. El aumento de población que supuso la transición demográfica trajo un agravamiento del problema, no su aparición.

Una parte importante del mercado de trabajo está desempleado. Se pueden distinguir cuatro tipos de desempleados en función de sus características: el desempleo estacional, en el que se encuentran aquellas personas que tienen trabajos temporales vinculados a actividades estacionales, como el turismo, los jornaleros o los dependientes de temporada; el cíclico, formado por aquellas personas que pierden el empleo durante las épocas de crisis y lo recuperan las épocas de bonanza; el estructural, formado por aquellas personas que no encuentran trabajo en condiciones normales; y el eventual, formado por aquellas personas que han dejado un trabajo para emplearse en otro, en un período corto de tiempo.

En las condiciones de contratación de la fuerza de trabajo han tenido gran importancia los sindicatos. Los obreros se han asociado para reivindicar mejores condiciones de trabajo, mejores sueldos, jornadas laborales cada vez más cortas, acceso al trabajo de la mujer, etc. La existencia de sindicatos garantiza que las conquistas conseguidas se mantengan y se reivindiquen otras nuevas: como la jornada laboral de 35 horas semanales o la garantía de que los sueldos aumentan al ritmo de la inflación. En 1919 se consiguió en España la jornada laboral de ocho horas, el descanso anual de ocho días, y el descanso de un día a la semana. Para contrarrestar la fuerza de los sindicatos, los empresarios también se asocian, en las patronales.

Referencias

Artículos relacionados

Fuentes empleadas y notas


Otras fuentes de información