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Los Yébenes (Toledo)
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
Localidad española de la provincia de Toledo perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha (España).
Ubicación: Está situada a 42 kilómetros al sur de la capital castellano-manchega (Toledo) por la carretera N-401 de la Red Nacional de Carreteras del Estado.
Vías de comunicación: La principal vía de comunicación es la N-401 que enlaza Madrid con Ciudad Real (190 Km)y que cuenta con un túnel (el túnel de Los Yébenes -900 m de longitud-) situado en la localidad del mismo nombre. Otras vías son:
- CM-4017 que enlaza Mora con Horcajo de Los Montes (88 Km de longitud)
- CM-4054 que enlaza Los Yébenes con Consuegra (25 km de longitud)
- TO-7133-V con sentido hacia Los Cortijos (25 km de longitud hasta el límite del término municipal), tiene el Puerto del Comendador (1049 m)
- TO-7130-V (enlaza la Estación de Urda con el límite del témino municipal)
- TO-7131-V que enlaza la N-401 (en el km 137) con El Emperador (11 Km de longitud)
Por su término municipal (a 5 km de la villa) pasa el tren de alta velocidad AVE.
Coordenadas geográficas: 39º 34' 53" latitud norte; 3º 51' 59" longitud Oeste.
Gentilicio: yebenoso-a
Altura sobre el nivel del mar: 808 metros
Ríos: Río Algodor Río Bracea
Extensión: 679,4 km2
Núcleos: Comprende varias entidades: Estación del Emperador, Estación de Los Yébenes, Estación de Urda, Montes de Mora y villa de Los Yébenes.
Población: 6.298 habitantes (INE 2005)
Economía: Agricola e industrial (Polígono industrial "La Cañada")
Fiestas locales:
- 3 de febrero: Día de San Blas, patrón de Los Yébenes.
- Del 11 al 14 de septiembre: ferias y fiestas en honor la patrona de Los Yébenes, La Virgen de Finibusterre.
Código Postal: 45470
Índice |
[escribe] Relieve
Presenta un relieve variado donde alternan montañas y llano, de naturaleza apalachiano que resulta de un complejo proceso tectónico y de la erosión diferencial bajo distintos sistema morfogenéticos. De norte a sur se suceden las alineaciones montañosas de Los Yébenes y la sierra de Manzaneque; las sierras de las Guadalerzas, el Rebollarejo, Fuenteblanca, el Comendador y la Alberquilla; y las sierras de Pocito y de la Calderina. Excepto esta última, ejemplo de inversión de relieve plegado, en un sinclinatorio, las demás corresponden a anticlinorios. Todas ellas están formadas por materiales duros y resistentes paleozoicos: cuarcitas, pizarras silíceas y calizas cristalinas. Entre medias se abren las depresiones del río Algodor, valle de las Navas y llanada de Urda, cuyas aguas vierten al Tajo y al Guadiana. Cubiertas de sedimentos pliocuaternarios de raña, dispuestos en dos sistema de glacis de acumulación, las dos primeras se asientan sobre sendos sinclinorios, y la tercera, sobre el núcleo del anticlinatorio y desventrado de las Guadalerzas.
[escribe] Flora y Fauna
El paisaje en Los Yébenes nos revela la esencia del bosque mediterráneo ibérico. Sus cotas de altitud sitúan esta villa en el intervalo biológico más rico, por la diversidad de especies que se encuentran en este ámbito. La extensión del término municipal -entre los vinticinco más grandes de España-, le faculta para acoger en su seno las posibles variaciones a este modelo descrito, siendo así que pocas pueden ser, si no ninguna, las especies mediterráneas que falten en el catálogo yebenoso. En el medio silvestre, la especie vegetal predominante es la encina, siendo el alcornoque más escaso; habiendo sauces, fresnos, áceres,... En la sierra existe un matorral denso de coscoja, enebro y quejigo, entre mares de retama, jara y romero, especialmente en aquellas áreas que se dedicaron al pastoreo. Las rañas son adehesdas y a veces se dedican a la ganadería brava. Respecto de la fauna, destacar aves esteparias, como el sisón y la avutarda; anátidas; aves montunas, como la perdiz; rapaces, nocturnas y diurnas. Mamiferos como la nutria, la comadreja y el erizo. O de interés cinegético (no hará falta recordar la fama que se le reconoce a esta villa), como el ciervo, corzo, jabalí y gamo. La enorme cantidad de caminos del término, y el hecho de que estén catalogados, invita a los amantes de la naturaleza a regocijarse en este pequeño universo privilegiado.
[escribe] Vegetación
La vegetación está compuesta por encinas, chaparros, jara y quejigo, manchas de rebollar y pinos de repoblación en las sierras, y encinas aclaradas con coscoja y quejigo, y cultivos de cereales (trigo, cebada, avena), olivar y viñedo en las depresiones.
[escribe] Propiedad
La propiedad se halla poco repartida donde se alterna la pequeña explotación con grandes fincas (latifundios), algunas expecializadas en la cría de ganado vacuno, incluso de reses bravas (toro de lidia), caballar y de interés cinegético (caza). La ganadería porcina y lanar, así como la apicultura tienen menos importancia. Sólo las industrias de la alimentación y del trabajo del mueble y de la madera, con varios pequeños talleres, tienen un significado mayor que el de simple atención a las necesidades de los vecinos del propio municipio. La actividad comercial tiene cierto interés por el carácter nodal de la villa, al pie del puerto de Los Yébenes en una encrucijada de caminos.
[escribe] Historia
[escribe] Monumentos y lugares de interés
Los Yébenes destaca por sus cuatro molinos de viento en la Sierra de Los Yébenes, dos de los cuales están totalmente restaurados.
También destacan las iglesias de San Juan (siglo XVIII) y la de Santa María (siglo XVIII), el palacio de la Encomienda (siglo XIX),la casa del Prior, las ermitas de San Blas (siglo XVI), Soledad, Cristo de la Veracruz y Concepción, y las pinturas rupestres en la Sierra de Los Yébenes.
Los Yébenes posee un gran tesoro paisajístico y cinegético. En los Yébenes se encuentra el Coto Nacional de los Quintos de Mora, lugar donde se realizan estudios cinegéticos.
A unos 20 km al sur de la localidad, yendo por la carretera nacional N-401 dirección Ciudad Real, se encuentra el Castillo de Guadalerza (siglo XII), dominando la Sierra de las Guadalerzas.
[escribe] Fiestas: entre lo sacro y lo profano
Los pueblos más sabios son aquellos que conocen del espíritu de renovación que la fiesta tiene y se entregan a ella con absoluta pasión y generosidad. La fiesta es en Los Yébenes, eso y mucho más. Es expiación de culpas; es tributo sincero a los patronos protectores, en forma de homenaje; es trasgresión de lo cotidiano... El calendario de fiestas se inicia bien pronto en esta villa, con San Antón. ¡Cómo no celebrar este santo, si Los Yébenes son la cuna de los más grandes ganaderos!. Con esta fiesta se da fin a la matanza y se queman las malas intenciones de otros años, en grandes hogueras que los jóvenes saltan. Es San Blas patrón cabal y cumplidor, por ello se le tiene en gran aprecio. Los yebenosos no reparan a la hora de dedicarle una popular romería en un paraje, muy elevado y dominante, alrededor de la ermita desde donde vela todo el año por el pueblo. Las de las ánimas es fiesta antigua y peculiar, fiesta con mucha raigambre. Coincidentes en el tiempo, aunque asaz más multitudinarios, son los Carnavales, que pasan por ser los más lúdicos y apasionados de la Mancha toledana. Y para terminar el invierno, San José, con puja popular y regalo de peladillas. Brillantes procesiones y sentido religioso profundo gobiernan la espléndida Semana Santa de Los Yébenes. Espectacular es la procesión del Santo Entierro, dominada por la fervorosa admiración que aquí sienten las gentes por la Virgen de la Soledad. En mayo, las flores son las protagonistas en San Isidro y, sobretodo, en el Corpus Christi, donde los tapices de pétalos compiten con la belleza de las celebradas alfombras de la villa, en altares callejeros de formidable factura. Comienza el verano con la fiesta de San Cristobal, una feria chica para los que veranean en julio. Y luego, durante todo el estío, una tras otra, las fiestas de los barrios: el Pensador, el Puerto,... Todas son empeños recientes, pero han adquirido enorme sentido lúdico. El día 12 de septiembre es el día grande de Los Yébenes y preside toda una semana de celebraciones y actos en honor de la Virgen de Finibusterre, reina del fervor mariano de la comarca y Señora pretendida por todas las villas vecinas, que hubieron de rendirse a la evidente predilección por este pueblo, de la Aparecida entre los olivos. Fiesta de la Caza en octubre, que pregona la temporada cinegética. Y, en otoño también, otra convocatoria que atrae a la España toda y a aficionados extranjeros a la cetrería: Accipiter. Esta fiesta nos muestra la belleza altanera de los halcones y la eficacia azorera. La Navidad destaca en Los Yébenes por sus ricas y originales representaciones y escenas. A reseñar, el muy poético Belen Viviente y enorme y original Nacimiento de Santa María, que se expone hasta San Antón. Con lo que ha hemos dado la vuelta.
[escribe] Hostelería
- Hostal El Artillero, 925 34 80 00
- Hostal Apelio, 925 32 00 05.
[escribe] Artesanía
- Hermanos Pedraza, 925 32 05 49; Germán Garoz, 925 32 04 20 (piel).
- Has. Garrido, 925 32 08 14 (alfombras).
- Juan Garoz, 925 32 05 80; Dionisio Tabasco, 925 32 10 52; José Antonio Pérez Garrido, 925 04 54 (taxidermia)
- Benigno Casero, 925 32 05 21 (esparto).
[escribe] Datos de interés
- Información turística: 925 348 537.
- Proder Montes de Toledo: 925 320 201.
- Ayuntamiento de Los Yébenes: 925 320 181.
- Centro de Salud: 925 320 356.
- Policía Local: 925 320 348.
- Guardia Civil: 925 320 120.
- Parroquia: 925 320 075.
- Casa de la Cultura: 925 348 537.
- Patronato Deportivo: 925 348 408.
[escribe] Gastronomía
Mitad manchega, mitad monteña, la cocina yebenosa se surte por igual de lo que da la sierra y de lo que da la raña. Igual se escabecha una perdiz, que se adoba un solomillo de corzo; igual se prensa la uva airén, que se endulza la leche de cabra con rica miel de romero. Valen tanto las trufas, como la pasta de almendra; tanto el pichón casero, como la dulce carne de jabalí. La base es manchega, pero la gracia la ponen los Montes; a veces, sólo el aceite cornicabra cambia el plato. Ajoarriero, sopa de gloria, gachas con picadillo de venao, gazpacho monteño, olla de pastor, bollos sopas, ciervo estofado, jabalí asado con bellotas, fritanga..., que más da, se llaman igual o parecido, pero, ¡saben tan distintos!. Los Yébenes, como villa fronteriza que es, se apropia de lo bueno que da cada tierra y lo aplica en los fogones. Ocurre en las casas, pero ocurre también en los establecimientos públicos. Éstos, a veces tan impersonales, tan desarraigados, no renuncian en Los Yébenes a sus raices culinarias, así que el plato que te sirven tiene la impronta referida al principio. En todos sitios, que aqui no hay huevo huero. Y lo que vale para las casas y para los restaurante y bares, vale para esta industria alimentaria que prospera envasando higiénicamente lo que es más nuestro, porque quizá no hay cosa que nos defina más, que lo que comemos. Sólo queda brindar con uno de nuestros vinos, ¡Manchegos o pitarra!
[escribe] Heráldica
Este esquema es orientativo, a fin de recopilar los datos esenciales de cada localidad. Se pueden agregar las categorías necesarias, tales como información sobre demarcaciones territoriales (comarcas, concejos, etc.), información sobre la corporación municipal, servicios, accesos, arquitectura local, tradiciones, etc.
