La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es
Juana Inés de la Cruz
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
|
Índice |
[escribe] Biografía
Su nombre era Juana Inés Ramírez de Asbaje. Fue dama de compañía en la corte del virrey de Nueva España e ingresó en el convento de San Jerónimo donde estudió teología, literatura e historia. En 1691, en respuesta a un superior, escribió una carta titulada Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, carta que es -según Octavio Paz- la historia de su vocación intelectual, la defensa de su amor al saber, la narración de sus trabajos y sus triunfos, la crítica de su poesía y de sus críticos. Todo lo quiere comprender. Allí donde un espíritu religioso hallaría pruebas de la existencia de Dios, ella encuentra ocasión de hipótesis y de preguntas.
Murió a consecuencia de la epidemia de peste que asoló Ciudad de Mexico en 1695
[escribe] Crítica
La obra poética de Sor Juana -siempre según Paz- es numerosa, variada y desigual. Su obra más ambiciosa es Primero sueño escrita a imitación de las Soledades de Góngora. En sus mejores momentos, su poesía es algo más que confesión sentimental o ejercicio afortunado de la retórica barroca. La sensualidad y el amor al cuerpo animan las alusiones eruditas y los juegos de palabras, que se convierten en un laberinto de cristal y fuego.
[escribe] Obra
[escribe] Poesía
- Inundación castálida (1689)
[escribe] Autos Sacramentales
- El cetro de José
- El mártir del sacramento
- El divino Narciso
[escribe] Comedias
- Los empeños de una casa
- Amor es más laberinto
[escribe] Recopilación póstuma
- Fama y obras póstumas (1700)
[escribe] Redondillas
- Hombres necios que acusáis
- a la mujer, sin razón,
- sin ver que sois la ocasión
- de lo mismo que culpáis;
- Si con ansia sin igual
- solicitáis su desdén,
- por qué queréis que obren bien
- si las incitáis al mal?
- Combatís su resistencia
- y luego, con gravedad,
- decís que fue liviandad
- lo que hizo la diligencia.
- Parecer quiere el denuedo
- de vuestro parecer loco,
- al niño que pone el coco
- y luego le tiene miedo.
- Queréis, con presunción necia,
- hallar a la que buscáis
- para pretendida, Thais,
- y en la posesión, Lucrecia.
- ¿Qué humor puede ser más raro
- que el que, falto de consejo,
- él mismo empaña el espejo
- y siente que no esté claro?
- Con el favor y el desdén
- tenéis condición igual,
- quejándoos, si os tratan mal,
- burlándoos, si os quieren bien.
- Opinión, ninguna gana,
- pues la que más se recata,
- si no os admite, es ingrata,
- y si os admite, es liviana.
- Siempre tan necios andáis
- que, con desigual nivel,
- a una culpáis por cruel
- y a otra por fácil culpáis.
- ¿Pues como ha de estar templada
- la que vuestro amor pretende?,
- ¿si la que es ingrata ofende,
- y la que es fácil enfada?
- Mas, entre el enfado y la pena
- que vuestro gusto refiere,
- bien haya la que no os quiere
- y quejaos en hora buena.
- Dan vuestras amantes penas
- a sus libertades alas,
- y después de hacerlas malas
- las queréis hallar muy buenas.
- ¿Cuál mayor culpa ha tenido
- en una pasión errada:
- la que cae de rogada,
- o el que ruega de caído?
- ¿O cuál es de más culpar,
- aunque cualquiera mal haga;
- la que peca por la paga
- o el que paga por pecar?
- ¿Pues, para qué os espantáis
- de la culpa que tenéis?
- Queredlas cual las hacéis
- o hacedlas cual las buscáis.
- Dejad de solicitar,
- y después, con más razón,
- acusaréis la afición
- de la que os fuere a rogar.
- Bien con muchas armas fundo
- que lidia vuestra arrogancia,
- pues en promesa e instancia
- juntáis diablo, carne y mundo.
Redondillas de Juana Inés de la Cruz.
[escribe] Referencias
Notas