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Juan de Villanueva
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[escribe] Biografía
Juan de Villanueva es sin duda el mejor arquitecto de la historia de la arquitectura neoclásica española. Vivió en Madrid durante los últimos años del reinado de Fernando VI, pero sería en los de Carlos III y CarlosIV cuando alcanzaría su mayor plenitud creadora.
Con quince años ya alcanzó su primer premio en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde tenía como tutor a su hermano Diego, responsable de la reforma del antiguo Palacio de Goyeneche para sede de esta Academia fundada por el rey Fernando. Durante su preparación allí, consiguiría todos los premios que anualmente se concedían entre los alumnos de arquitectura.
En 1758 consiguió la pensión para viaje de estudios a Roma, que sería decisivo para su formación y para las clásicas composiciones que diseñaría posteriormente. De vuelta a España se trasladó a Córdoba y Granada, junto a otros dos arquitectos, Hermosilla y Juan Pedro Arnal, para levantar los planos de los edificios árabes de estas ciudades, según idea del conde de Floridablanca, en una época en la que comenzaban a despertar gran interés estos temas artísticos y arqueológicos.
En 1768 fue encomendado a la comunidad de jerónimos de El Escorial para obras en el monasterio, lo que le sirvió de arranque de su gran carrera profesional, trabajando allí hasta 1785 en obras menores hasta llegar al proyecto de la Casita del Príncipe o de Abajo, y la Casita del Infante don Gabriel o de Arriba, dos pequeños palacetes con sus pabellones de entrada y parterres; el primero de ellos encargado por el rey Carlos III para su hijo y heredero, más monumental, con jardines, fuentes, y dependencias anexas.
En Burgo de Osma realiza la Sacristía de su catedral, y otras obras como la Capilla Palafox -luego acabada por Sabatini-.
La Casita de El Pardo, diferente a las de El Escorial, la construye combinando la piedra y el ladrillo, dos materiales constantes en las obras de Villanueva. Esta obra sería casi un boceto o campo de pruebas para lo que sería su obra cumbre, el Museo del Prado. Con cinco cuerpos, uno central coronado por cúpula, dos cuerpos extremos y dos galerías intermedias, presenta en pequeño una solución similar a la del gran museo.
Tras el conocido como Motín de Esquilache, los ministros Aranda y Floridablanca deciden crear un noble paseo público en Madrid llevado a cabo por artistas españoles. Así surge el Paseo del Prado, trazado principalmente por Ventura Rodríguez. Uno de sus principales edificios sería el gabinete de Historia Natural, futuro Museo del Prado, cuyo proyecto se otorga a Villanueva en unos terrenos anexos al monasterio de los Jerónimos. La construcción del Museo del Prado debió comenzarse hacia el año 1785; su documentación y planos se perdieron tras la destrucción de los archivos por las tropas francesas a su entrada en Madrid. Presidido por un magnífico pórtico dórico de seis columnas, el edificio es de los más logrados de nuestra arquitectura nacional.
Muy importante es también su Oratorio del Caballero de Gracia, única muestra importante de la arquitectura religiosa que nos ha quedado de Villanueva, cuyo plano está firmado en 1789; una pequeña obra maesrtra de la arquitetura religiosa, de imponentes columnas corintias a ambos lados, sobre las que apoya el entablamento que soporta la majestuosa bóveda de cañón de casetones. Su fachada única a la Caballero de Gracia fue ligeramente alterada luego por su discípulo Custodio Moreno.
La segunda gran obra de Villanueva sería el Observatorio Astronómico, construido a instancias de Carlos III, obra casi póstuma llevada a cabo en 1874 por Narciso Pascual y Colomer. Se trata de un edificio de planta cruciforme con una gran cúpula a modo de templete rotondo clásico, que preside un pórtico abierto por tres lados con un frente de seis columnas corintias que no rematan en frontón sino en una gran terraza horizontal.
Tras la muerte de Carlos III (1788), Sabatini y Ventura Rodríguez, Villanueva se convierte en Maestro Mayor de la Casa Real y de la Villa de Madrid, el puesto más alto que pudiera alcanzarse en aquella época.
En 1790, tras el incendio de parte de la Plaza Mayor de Madrid, creada por Juan de Mora en tiempos de Felipe III, Villanueva inicia su reconstrucción reformando también la plaza y alterando las fachadas; cerrando las calles que antes las cortaban impidiendo su continuidad, y bajando sus alturas para hacer resaltar las casas antiguas de la Panadería y de la Carnicería. Esta obra no la vería terminada Villanueva, siendo completada luego por sus discípulos.
En una línea similar, realizó la columnata de la Casa Consistorial que da a la Calle Mayor, abriendo una balconada que permitiera la visión de los cortejos reales a su paso obligado hacia el Palacio Real.
En 1792 fue nombrado director general de la Academia de San Fernando.
Murió en Madrid el 22 de agosto de 1811. Sus discípulos más importantes serían Isidro González Velázquez y Antonio López Aguado.
[escribe] Obra
- Casita del Príncipe o de Abajo, en El Escorial.
- Casita del Infante don Gabriel o de Arriba, en El Escorial.
- Sacristía de la Catedral de Burgo de Osma (Soria).
- Casita de El Pardo (Madrid).
- Museo del Prado, su obra emblemática.
- Oratorio del Caballero de Gracia, (Madrid).
- Observatorio Astronómico, en los Jardines del Buen Retiro (Madrid)
- Reforma de la Plaza Mayor de Madrid.
[escribe] Referencias
Notas
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Bibliografía
- Arquitectura barroca de los siglos XVII y XVIII, arquitectura de los Borbones y neoclásica, en: Historia de la Arquitectura española, Volumen 4. Editorial Planeta, año 1986.