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Industria en España en el siglo XX

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La industria desde 1940 hasta 1973

Al terminar la guerra civil el país se encuentra sin recursos, sin fuerza de trabajo y sin capitales. Además, las comunicaciones están destrozadas hasta en un 50%. Los precios industriales caen, así como la capacidad de consumo de la población. Durante los primeros años se tiende al autoabastecimiento, pero España carece de casi todo.

Para superar la situación, el Estado se hace cargo de los sectores que considera estratégicos. Se crea ENSIDESA en 1950, HUNOSA en 1954, SNIACE en 1939, el INI, RENFE, etc.

En 1951 llega la primera ayuda americana, con la que se sale del aislamiento. Se mejora la red de transportes, se devalúa la peseta hasta en un 33% y se impulsa el comercio exterior. En 1959 se crea Plan de Estabilización de la economía que logra sus objetivos por encima de lo previsto. Los precios industriales se incrementan y se liberalizan los mercados.

En 1964 se lanza el primer plan de desarrollo; habrá tres. La economía se planifica y se impulsan los polos de desarrollo, que concentran las inversiones industriales. Entre 1964 y 1972 se crearon once polos, durante el primer plan de desarrollo siete: Burgos, Huelva, La Coruña, Sevilla, Valladolid, Vigo y Zaragoza; y durante el segundo plan de desarrollo cinco: Córdoba, Granada, Logroño, Oviedo y Villa García de Arosa. La dependencia industrial española es mayor que nunca, sobre todo en cuanto a tecnología se refiere. Es la época del desarrollismo. Despega la construcción, sobre todo en zonas turísticas, despega la industria automovilística con el Seat 600 y la empresa camiones y tractores Ebro. España se convierte en uno de los 15 países más desarrollados del mundo.

En 1973 se produce la crisis del petróleo, que afecta a toda Europa, pero en España no se toman medidas anticrisis. Se hunden las rentas directas. Los más perjudicados son el campesinado y el proletariado. El precio de la gasolina está subvencionado por el Estado. El paro comienza a aumentar desmesuradamente.

La crisis de 1973: la reconversión industrial

La crisis económica dura hasta 1984. En es año se inicia un proceso de reconversión de la industria española que pretende modernizar las fábricas más antiguas. Al adoptar nuevas tecnologías las fábricas se hicieron más productivas, pero se crearon muchas tensiones a causa de los despidos. En las regiones más afectadas por la reconversión se aplicaron programas de inversiones en las zonas reindustrialización más urgente. Planes desarrollados por el Estado, y por la Unión Europea, cuando comenzaron a llegar las ayudas.

En la actualidad las autoridades tratan de atraer inversiones creando suelo industrial donde las empresas pueden encontrar ventajas al instalarse. Se crean parques tecnológicos para incentivar la industria de las altas tecnologías.

Hoy en día España es un país claramente industrial con buenas producciones siderúrgicas, navales, textiles, química, automovilística, y juguetes en Valencia. Mención a parte merece la industria agroalimentaria y química para los abonos. La producción agrícola actual no se puede vender a granel, sino que necesita de cierta elaboración. El trigo se convierte en pan, pastas y bollería; la leche en quesos y diversos tipos de leche; se enlatan y empaquetan los alimentos, se venden semielaborados, y un sin fin de transformaciones que generan importantes actividades industriales. La industria agroalimentaria está asentada en las principales regiones agrícolas, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y Andalucía.

La energía en España

España debe importar buena parte de la energía que consume. Sólo se abastece de energía eléctrica.

Nuestro país importa todo el petróleo que consume. Sólo hay yacimientos en el norte de Burgos y cerca de las costas catalanas. Los principales proveedores de España son Nigeria, Arabia Saudí, Irán, México, Venezuela y Argentina. En España se refina el petróleo crudo. Todas las refinerías se encuentran en la costa, excepto la de Puertollano.

El gas natural es una fuente de energía en auge. Se usa en hornos industriales y calefacciones domésticas. No es necesario tratarlo. En España existen yacimientos de gas natural en Huelva, el País Vasco y Huesca, aunque la mayor parte del gas consumido se importa de Argelia y Libia a través de grandes gasoductos.

En el caso de España las principales regiones productoras de energía eléctrica son Castilla y León, los Pirineos, Galicia y Castilla-La Mancha; sin embargo, las regiones más consumidoras son Madrid y el Levante. En general, en todos los países las regiones productoras son pobres y están despobladas; ya que la producción de energía es una de las actividades más contaminantes, con más impacto ambiental y que más rechazo producen entre la población. Por el contrario, las regiones consumidoras son las más ricas y pobladas. En todo caso, las zonas donde se produce la energía están alejada de los núcleos importantes de población, aisladas en regiones montañosas; pero las zonas de mayor consumo son las ciudades y su entorno industrial.

La energía hidroeléctrica se concentra en las cuencas Norte 30.785 megavatios, Ebro 3.566, Duero 3.456 y Tajo 2.657. La energía termoeléctrica se produce en centrales como las de Teruel, La Coruña, Barcelona, Asturias y León.
En España la energía nuclear se produce en las centrales nucleares de Vandellós y Ascó en Tarragona, Garoña en Burgos, Trillo y Zorita en Guadalajara, Cofrentes en Valencia y Almaraz en Cáceres.

En la actualidad en el paisaje español están apareciendo grandes hélices para la producción de energía eléctrica por medios eólicos. Se sitúan en los altos de las montañas, donde el viento es más fuerte, por lo que son muy visibles. Los encontramos en toda España pero las principales provincias productoras son Cádiz y Navarra.

Industrias recientes: Las nuevas tecnologías y la agroindustria

Las tecnologías son industrias de alto valor añadido que pueden instalarse en cualquier parte puesto que sus costes de producción son muy reducidos. De lo que realmente dependen es de la investigación científica y los recursos económicos, como créditos y subvenciones públicas, ya que necesitan nuevos procesos industriales, con máquinas nuevas, muy caros de adquirir. La existencia de universidades con facultades punteras en investigación son un atractor esencial para estas industrias, por eso se localizan mayoritariamente en Madrid, Cataluña y el País Vasco.

La agroindustria es una actividad relativamente nueva, ya que debido al aumento del nivel de vida los alimentos no nos llegan recién recogidos y a granel, sino que deben pasar un proceso, aunque sea mínimo, de limpiado, envasado y conservado. No obstante, las transformaciones cada vez son mayores, y llegan a la comida precocinada. Estas industrias se localizan en las regiones agrícolas y los puertos pesqueros, ya que es más barato transportar el producto elaborado que la materia prima. Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, Galicia, Asturias y Cantabria con las comunidades autónomas con mayor presencia de la agroindustria. Mención especial merece las industrias pesqueras. Debido a que los caladeros en los que pesca la flota española cada vez están más lejos, en ocasiones las capturas no llegan en el barco sino en aviones de gran carga. Así aeropuertos del interior, Madrid, Barcelona y Navarra, se convierten en la entrada de grandes cantidades de pescado. También el pescado importado, como el de Marruecos, llega a estos aeropuertos.

Referencias

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Otras fuentes de información

Notas