La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Iglesia del Salvador (Sevilla)

Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
Saltar a: navegación, buscar

La Iglesia del Salvador de Sevilla está situada en pleno centro de la ciudad y es, después de la Catedral, la iglesia más grande de la ciudad.

Índice

Historia

Fachada principal de la Iglesia del Salvador de Sevilla.

Aunque en su patio pueden apreciarse resquicios de la época romana y visigoda, fue levantada sobre los restos de la Ibn Adabbas, primera Mezquita Mayor de la Isbilya califal (siglo IX). Este centro religioso, así como su entorno, ostentaba gran importancia incluso en el desarrollo cotidiano de las gentes, por lo que cuando los cristianos conquistaron Sevilla, en 1248 por las tropas de Fernando III El Santo, a pesar de permitir en un principio su uso musulmán, en 1340 deciden convertirla en la Parroquia del Salvador. Además, se convino mantener el rango ostentado de segundo templo de la ciudad; y para ello le fue otorgado el carácter de colegiata.

Así este edificio sostendría un uso religioso hasta el año 1671, cuando el paso del tiempo consiguió escribir sobre ella tan fuerte deterioro que obligó a la demolición de la vieja mezquita junto con sus reformas y añadidos cristianos, para levantar en su lugar una nueva iglesia de acuerdo a las técnicas y a la estética del momento.

Su construcción, tal y como la vemos hoy, dio comienzo en 1674 bajo la dirección del maestro de obras Esteban García, finalizando en 1712 a manos del arquitecto Diego Antonio Díaz, tras la importante intervención en ella de Leonardo de Figueroa. Más tarde volvería a ser sometida a un profundo trabajo de restauración que no finaliza hasta el 2008.

Proceso constructivo

En el año 1671 se derriba por su estado ruinoso el primitivo edificio que había sido mezquita mayor de la ciudad hasta la construcción de la nueva Mezquita Mayor donde hoy se encuentra la actual catedral de Sevilla.

Tras consulta relizada a Eufrasio López de Rojas, el arquitecto mayor de la catedral de Jaén cuyo modelo se quería seguir, inicia las obras el entonces maestro mayor del arzobispado hispalense Esteban García en 1674, quien sería despedido sólo cuatro años después.

Se nombra sucesor a Pedro Romero, pero antes de un año, en 1679 toda la obra se desploma estrepitosamente, demandando por ello el Cabildo a su antecesor, Esteban García.

Se volvió a pedir informe a López de Rojas, cuyas trazas se aprobaron en 1680, siendo reformadas en 1682 por José Granados de la Barrera, por entonces maestro mayor de la catedral de Granada. Las obras las lleva a cabo el montañés Francisco Gómez Septién, con Antonio Escudero como aparejador; pero ante la denuncia en 1694 de que los muros eran delgados, se pidieron nuevos informes que fueron emitidos por Romero, Gómez, y Diego Moreno Meléndez, entonces maestro mayor de las iglesias de Jerez de la Frontera, entre otros; todos ellos favorables a la seguridad de la obra.

Al morir Francisco Gómez en 1696 le sucede en el cargo Leonardo de Figueroa, quien cubre el crucero y las naves y construye el cuerpo de campanas de la torre, antiguo alminar de la anterior mezquita. A él se debe la gran concepción espacial del templo y su elaborada decoración interior. En el año 1711 le sustituye Diego Antonio Díaz, que finalmente concluye la obra al año siguiente.

Características

Detalle ornamental de la portada principal.

Se trata de una gran iglesia de estilo barroco y planta rectangular, en la que sobresale levemente la cabecera; con tres naves de igual altura y pequeñas capillas rodeando la iglesia con corredores por encima. Los soportes son pilares cuadrangulares con medias columnas adosadas; la cruz latina se cubre con bóveda de cañón, los demás tramos con bóveda de arista, y el crucero con una gran cúpula con linterna sobre tambor poligonal. La decoración pone una nota de moderado barroquismo al templo, tanto en la movida hojarasca de los paños interiores como en la fachada monumental, acomodada a la estructura interior del templo, que presenta un pesado frente a la manera de las iglesias contrarreformistas, y sigue el esquema serliano de tres puertas, una por cada nave; con pilastras corintias hasta la cornisa,; ático con aletones y torrecillas en los extremos, siendo sustituido el clásico frontón barroco por una ligera espadaña flanqueada por dos pináculos.

Se grandiosa arquitectura es digna de la enorme riqueza que en ella se encierra, especialmente en cuanto a la imaginería religiosa, en la que destaca la portentosa imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, de Juan Martínez Montañés, y la del crucificado Cristo del Amor, obra de su discípulo Juan de Mesa; dos de los máximos exponentes de la imaginería andaluza, clásica y barroca, respectivamente.

Hermandades

Retablo cerámico del Cristo del Amor, en la fachada lateral.

Retablo cerámico del Cristo del Amor, en la fachada lateral.En esta iglesia se encuentran establecidas dos de las Hermandades de la Semana Santa sevillana: la de Pasión y la del Cristo del Amor.

La primera de ellas presenta sus imágenes en la Capilla Sacramental situada en la nave del Evangelio, al ser fusionada con la Sacramental en el año 1918. Se trata de una monumental capilla que cuenta con una fachada de ladrillo hacia el antiguo Patio de Abluciones de la anterior mezquita. Atribuida tradicionalmente a Leonardo de Figueroa, su autoría es de Diego Antonio Díaz, siendo inicidas sus obras a finales de la década de 1730 y concluidas en enero de 1756, excepto el gran retablo de la portada que es obra del portugués Cayetano de Acosta, de 1764. La configuración definitiva de esta Capilla se debe a Vicente Bengoechea, arquitecto de la Real Fábrica de Tabacos, que la acaba entre 1750 y 1756.

En la cabecera de la nave de la Epístola se encuentran las imágenes titulares de la Hermandad de la Sagrada Entrada en Jerusalén y del Cristo del Amor, que se fusionaron en el año 1618, pasando a este templo en 1922. Como curiosidad, se cita la existencia en el exterior de la iglesia, de uno de los mayores retablos cerámicos de la ciudad de Sevilla, que representa la imagen de este crucificado a tamaño natural, obra de Enrique Mármol Rodrigo de 1930.

Retablos

Retablo Mayor barroco de la Iglesia del Salvador.

En su interior podemos encontrar un total de hasta 14 retablos.

  • Retablo Mayor. Magnífica pieza del arte barroco, realizada por Cayetano de Acosta desde el año 1770 hasta 1778. Se situa al fondo del presbiterio (en la nave central), cubierta por una bóveda vaída decorada con pintura mural al temple realizada por Juan Espinal. A los lados y ante el presbiterio, dos valiosos púlpitos gemelos de mármol del siglo XVIII se encuentran adosados a los pilares que encuadran la Capilla Mayor.
  • Retablo de las Santas Justa y Rufina. Concluido en 1730 por Juan de Dios Moreno.
  • Retablo de la Milagrosa. Composición del siglo XX, constituyendo un templete que procede del trascoro construido en 1781.
  • Retablo de San Cristóbal. Entre los años 1732 y 1734, José Maestre realiza el ensambaje y talla de este retablo que, más tarde en 1757, sería dorado por Francisco Lagraña.
  • Retablo de San Fernando. Fue realizado entre 1760 y 1767 por el tallista José Díaz, aunque las imágenes de San Fernando, San Hermenegildo y San Luis de Francia, son anteriores siendo hechas por Antonio de Quirós y policromadas por Francisco Meneses Osorio en 1699. Las tallas de San Diego de Alcalá y San Juan Bautista, ya son del siglo XVIII.
  • Retablo de la Virgen de las Aguas. Es un suntuoso y monumental retablo configurado entre 1722 y 1756 por Eugenio Reciente y José Maestre.
  • Retablo de los Santos Crispín y Crispiniano. Fue ensamblado por José Fernando y Francisco José de Medinilla; el escultor fue Bartolomé García de Santiago, y se realizó entre los años 1730 y 1733.
  • Retablo del Cristo del Amor. Situado en el testero colateral de la nave derecha.
  • Retablo del Cristo de los Afligidos. Fue construido en dos fases, la primera por José Maestre se inicia en 1721 y dura 3 años, la segunda de Manuel Barrero y Carmona comienza en 1786 y finaliza al año siguiente, dando lugar a un retablo que combina lo neoclásico con lo tardobarroco.
  • Retablo portada de la Capilla Sacramental. Es de estilo rococó, realizado por Cayetano de Acosta entre 1756 y 1764.
  • Retablo de la Virgen del Rocío. Este retablo que contiene una imagen de la Inmaculada Concepción, es atribuido a José Maestrdata y data en 1731, siendo en 1718 cuando se comenzó su construcción.
  • Retablo de Santa Ana. Es de finales del siglo XVII de autor desconocido.
  • Retablo del Cristo de la Humildad y Paciencia. Retablo de estilo neoclásico perteneciente a la escuela sevillana. Es atribuido a Antonio Quirós y data de finales del siglo XVIII.
  • Retablo de la Virgen de la Antigua. De autor desconocido, realizado entre 1750 y 1800.

Catalogación

  • Bien de Interés Cultural, la iglesia del Salvador de Sevilla está catalogada como monumento desde 1985[1].

Referencias

Bibliografía

  • Arquitectura barroca de los siglos XVII y XVIII, arquitectura de los Borbones y neoclásica. Historia de la Arquitectura Española. Tomo 4. Editorial Planeta. 1986.
  • Una Arquitectura para el culto. Teodoro Falcón Márquez, en: Sevilla Penitente. Editorial Gever, S.A. Sevilla, 1995.

Otras fuentes de información

Notas

Herramientas personales
Espacios de nombres

Variantes
Acciones
Navegación
Herramientas