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Homosexualidad

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La homosexualidad es la orientación sexual (excitación erógena o atracción romántica) hacia individuos del mismo sexo. Las personas con esa orientación son denominadas «homosexuales».

A los homosexuales del sexo femenino se les llama lesbianas; y a los del sexo, masculino «gays» (es la forma más extendida, pero incorrecta; debería ser «gais», aquella es contraria a la ortografía española, es una copia literal del término inglés que se puede castellanizar fácilmente).

Definiciones

El sustantivo gay se refiere a personas homosexuales de ambos sexos, aunque generalmente se usa hablando del hombre homosexual. Conceptos relacionados a la homosexualidad que no deben confundirse son el transformismo, el travestismo o la transexualidad, ya que no es lo mismo una persona homosexual (atraída por su mismo sexo), que una persona que no se siente identificada con su sexo (transexual).

La homosexualidad femenina se llama también lesbianismo o lesbianidad (calidad de lesbiana). El adjetivo correpondiente es lésbico. Este término hace referencia a la isla de Lesbos en Grecia y a la poetisa Safo, por sus poemas apasionados (dedicados a sus amigas) y la vida rodeada de otras mujeres, lo cual le valió la reputación de homosexual.

La terminación "ismo" se ve a veces como peyorativa, tal como sucede con la palabra "homosexualismo". En este último estaba implícita (las palabras terminadas en - ismo indican "partidario de...") la idea de que la organización comunitaria de los homosexuales tendía a la promoción de sus conductas; al irse apartando la sociedad de la creencia de que la homosexualidad es voluntaria, se fue imponiendo homosexualidad. [1]

Varios estudios han demostrado que la homosexualidad ha existido desde el principio de la humanidad, en todas las razas, en ambos sexos, en cualquier nivel social. La homosexualidad se ha confirmado en muchas especies animales incluyendo los primates superiores.

Aunque hoy se emplea de forma generalizada, es oportuno reseñar que la existencia de la categoría homosexual en sí misma, aplicada a personas, es objeto de contestación desde diferentes puntos ideológicos. Las corrientes integristas niegan la existencia de personas homosexuales pero admiten la de prácticas homosexuales; otras niegan que la orientación sexual de una persona la defina en modo alguno.

La palabra "homosexualidad" fue creada en 1869 por Karl Maria Kertbeny en un panfleto anónimo apoyando la revocación de las leyes contra la "sodomía" en Prusia. Fue incluida en Psychopathia Sexualis (1886), un estudio de Richard von Krafft-Ebing acerca de lo que en esa época se consideraba como desviaciones sexuales.

Estudio académico de la homosexualidad

Teorías

No se conocen las causas de la orientación sexual de una persona. Aunque algunas teorías apuntan a que es innata, no se conoce con exactitud el papel que juegan la herencia genética (investigada por Simon Le Vay, entre otros), las experiencias durante el crecimiento, la relación con los padres, etc. .

Algunos estudios científicos, incluyendo Sexual Behavior in the Human Male (1948) y Sexual Behavior in the Human Female (1953) por el Dr. Alfred C. Kinsey, constataron que, analizados tanto comportamiento como identidad, la mayor parte de la población parece tener por lo menos alguna tendencia bisexual (atracción hacia personas tanto de uno como de otro sexo), aunque ordinariamente se prefiere un sexo u otro. Kinsey y sus estudiantes consideraron que sólo una minoría (del 5 al 10%) es completamente heterosexual o completamente homosexual. Y similarmente, sólo una minoría aun más pequeña puede considerarse completamente bisexual. Estudios ulteriores han querido demostrar que el informe de Kinsey había exagerado la prevalencia de la bisexualidad en la población; pero todavía su idea goza de una gran aceptación.

Algunos pensadores en los estudios de género, siendo el más famoso el filósofo francés Michel Foucault (aunque algunos hayan argumentado que sus ideas en este tema hayan sufrido distorsión) atacan la idea de que identidades sexuales como homosexualidad, heterosexual o bisexualidad tengan cualquier existencia objetiva. Dicen, en su lugar, que son construcciones sociales. Este punto de vista teórico se llama Teoría Queer. Un argumento frecuente es que la homosexualidad premoderna era diferente de la homosexualidad moderna, siendo estructurada por edad, sexo o clase en vez de igualitaria. Los críticos contestan que, aunque la homosexualidad de épocas distintas haya tenido rasgos distintos, el fenómeno básico ha existido siempre y no es una creación de la sociedad actual.

Una de las últimas teorías propuestas para la homosexualidad se basa en la llamada selección social. Propuesta por la profesora de biología de la Universidad de Stanford Joan Roughgarden en su libro Evolution’s Rainbow (‘El arcoiris de la evolución’), la teoría se enfrenta a la selección sexual de Darwin. Básicamente niega la reducción de la diversidad sexual a dos sexos, uno masculino y agresivo y otro femenino y cohibido. Con numerosos ejemplos del reino animal y de culturas distintas de la occidental, muestra que la naturaleza y las diferentes sociedades ofrecen soluciones sorprendentes a la sexualidad: peces con varios tipos diferentes de machos o cuyos componentes cambian de sexo en caso de necesidad; mamíferos que tienen a la vez órganos reproductores masculinos y femeninos, etc. En el caso de la biología humana, afirma que la existencia de homosexuales, transexuales y hermafroditas no es más una variación natural que se integra perfectamente en la diversidad mostrada por los demás animales. La expresión social de esta diversidad se encontraría en sociedades como la de los indios norteamericanos, con sus dos espíritus, los mahu polinésicos, los hirja indios o los eunucos, que identifica con personas transgénero.

Homosexualidad en la población

Las personas que generalmente tienen una orientación heterosexual pueden sentir deseos leves u ocasionales hacia personas del mismo sexo. Del mismo modo, que aquellos que generalmente tienen una orientación homosexual, pueden sentir deseos leves u ocasionales hacia personas del sexo opuesto.

Hay personas con orientación homosexual, que en condiciones de intolerancia y violencia o de difícil acceso a otras personas del mismo sexo, mantienen relaciones heterosexuales. La represión, la homofobia y las opiniones de muchas religiones, entre ellas la católica, obliga a los homosexuales a esconder su orientación fingiendo ante la sociedad tener una orientación heterosexual, lo que en inglés se llama estar “in the closet” (‘en el armario’). En la actualidad, hay personas con orientación homosexual que están 'saliendo del armario' o 'han salido del armario', lo que se aplicaría a las personas que dejan de fingir o reprimir su orientación sexual.

La actividad sexual con una persona del mismo sexo no se considera necesariamente homosexualidad como orientación sexual, sino comportamiento homosexual. No todos los que desean a personas del mismo sexo se identifican como homosexuales o bisexuales. Algunos tienen relaciones sexuales a menudo con personas del mismo sexo pero son y se definen como heterosexuales. Es entonces importante distinguir entre comportamiento, deseo e identidad homosexual, los cuales no siempre coinciden. Por ejemplo, en algunos sitios segregados por sexo, puede aparecer relaciones homosexuales "situacionales", aunque el comportamiento sea heterosexual fuera de allí. Lo mismo puede ocurrir por razones económicas o ajenas a la voluntad.

El informe Kinsey reportó que el 37% de los varones estadounidenses admitían que habían experimentado un orgasmo por contacto con otro varón. La mayor parte de los estudios al azar efectuados en Estados Unidos y en Europa Occidental estiman que alrededor del 8% de los hombres y las mujeres admiten haber tenido alguna experiencia homosexual, y que alrededor del 2% admiten su preferencia por experiencias exclusivamente homosexuales. El National Opinion Research Center ha reportado que aproximadamente el 0,7% de los hombres estadounidenses se consideran homosexuales.

La OMS y la homosexualidad

El 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó la homosexualidad del Código Internacional de Enfermedades.

Actitudes sociales hacia la homosexualidad

Muchos moralistas y diferentes grupos religiosos consideran que esta orientación es una desviación sexual y un pecado. La homosexualidad ha sido prohibida en muchos países y culturas, castigando la tendencia sexual en sí o algunas prácticas asociadas (como la penetración anal, bucal o la masturbación) aunque no sean exclusivas de los homosexuales. En muchas culturas la relación homosexual —aunque fuera consensual— llegó a considerarse un crimen.

Existen numerosas asociaciones homosexuales que manifiestan su pertenencia a una religión y a menudo ayudan a otros creyentes a vivir su propia homosexualidad enseñándole que no es incompatible con su creencia.

Entre las varias asociaciones y organizaciones existentes en la actualidad que sirven como referente para las personas creyentes, están, por ejemplo, Dignidad (que atiende preferentemente a las personas de fe católica), Conexión (dirigida a personas de fe adventista) y Afirmación y Reconciliación (estas dos últimas dirigidas a mormones).

  • Afirmación (Mormones Gays y Mormonas Lesbianas) es una asociación que ayuda a sus miembros a reconciliar su espiritualidad (religiosidad y fe basada en el mormonismo) con su naturaleza (sexualidad) mediante una serie de actividades que se van desarrollando de acuerdo a las necesidades de los afiliados.

En Chile, Afirmación Chile, cuyas actividades han sido destacadas ya por la prensa, desarrolla actividades que contemplan aspectos espirituales, sociales y recreacionales, equilibrando esos rasgos como una manera de propender a una ayuda más eficaz, pero también ha desarrollado instancias para generar una discusión más general y abierta acerca de las declaraciones bíblicas sobre el tema, como en Exegética Homosexualitarum, sitio donde se propone una exégesis de los textos bíblicos con la intención no de establecer una definición dogmática sino de proponer una discusión que lleve a una ponencia más realista que la actualmente existente en los medios fundamentalistas de las iglesias cristianas en general.

Roles

Existe un falso mito popular que dice que en las parejas homosexuales uno de los hombres adopta el rol de varón y el otro el rol de mujer. De esta manera el hombre más varonil sería activo (el que penetra analmente al otro y nunca es penetrado) mientras que el afeminado sería pasivo (que desea ser penetrado analmente de manera exclusiva). En realidad el coito anal es una práctica poco frecuente en las relaciones esporádicas, y la mayoría de las parejas homosexuales estables que practican sexo anal son "versátiles" o activos-pasivos (en el transcurso de una relación sexual pueden ser penetrados por el otro o penetrarlo).

Este mismo mito erróneo también se aplica a las mujeres: una de ellas tendría facciones, musculatura, actitud y ropas más masculinas, mientras que la otra sería más "femenina" (pasiva).

Manifestaciones históricas

Ya en la más temprana antigüedad se encuentran casos de homosexualidad bastante bien documentados.

En Grecia y Roma

El lugar del homosexual en la sociedad y la percepción de la homosexualidad cambia muchísimo entre las sociedades y las épocas. En la Grecia antigua, por ejemplo, fue considerado normal que un muchacho (entre la pubertad y el crecimiento de la barba) fuera el amante de un hombre mayor, el cual se ocupaba de la educación política, social, científica y moral del amado. Pero se consideraba más extraño que dos hombres adultos mantuviesen una relación amorosa (aunque se ve que era normal en la relación entre Aquiles y Patroclo, o en las parejas de soldados tebanos y hasta en la relación entre Alejandro Magno y Hefestión). La situación de la mujer, al contrario de lo que podría pensarse, era muy diferente y la homosexualidad femenina no estaba bien vista.

La máxima griega era, a este respecto, que la mujer era para la reproducción, pero el hombre para el placer. Se reconocía que era necesario preservar la estirpe, la especie, pero que solamente se podía encontrar placer en la relación íntima con otro hombre.

En la antigua Roma, que tenía un sistema similar, era normal que un hombre penetrara a un esclavo o a un joven, mientras que lo contrario era considerado una desgracia. De Julio César, el gran genio militar, creador del Imperio, se decía que era vir omnia mulieris et mulier omnia virorum, esto es, ‘el hombre de todas las mujeres y la mujer de todos los hombres’. Y aunque se decía que había perdido la virginidad con un rey (aludiendo a su estadía en Asia Menor como huésped de un rey), eso no fue motivo de menoscabo efectivo para él. Marco Antonio y Octavio (después conocido como Augusto César), tenían amantes masculinos.

Irrupción del cristianismo

La percepción de censura se hace homogénea cuando el cristianismo en el siglo IV cesa de ser perseguido y contrae una suerte de alianza política con el Estado romano (del que Constantino I el Grande era el póntifex máximus; "sumo pontífice"), procediendo a regular la moral de forma más estricta hasta llegar a imponer la muerte incluso a quienes osaron desafiar sus ponencias.

En esta faceta, también, el cristianismo (dividido en muchas sectas) se transformó de perseguido en perseguidor y de víctima en victimario de sus oponentes. Y no sólo los otros "cristianos" fueron perseguidos, sino también quienes conservaron su fe pagana y, por supuesto, los homosexuales.

La Santa Inquisición

La persecución de la homosexualidad por la Iglesia Católica fue constante a lo largo de la Edad Media, si bien la sodomía (concepto normalmente utilizado) era una acusación útil que a veces se unía, y no siempre se distinguía, de la de herejía, lo que hace francamente difícil cualquier análisis. Los procesos más sonados, como el ataque contra los templarios, acusados de entregarse a prácticas homosexuales y heréticas, son todos sospechosos y promovidos por razones políticas. En circunstancias normales, los nobles y privilegiados eran raramente acusados de esta clase de delitos, que recaían casi enteramente sobre personas poco importantes y de las que tenemos pocos datos.

Durante los siglos del V al XVIII, la tortura y la pena capital, generalmente en la hoguera, eran los suplicios a los que se condenaba en la mayor parte de Europa a los homosexuales. La Santa Inquisición de la Iglesia Católica no se diferencia mucho en su persecución de la homosexualidad de lo que era corriente en casi todas partes, y es culpable de la tortura y muerte de innumerables personas acusadas del denominado pecado nefando.

Aún se conservan expresiones en el lenguaje que hacen referencia a la quema en la hoguera de los homosexuales:

  • finocchio ('finoquio'), que en italiano significa 'maricón' y también 'hinojo' (porque se envolvía a la persona en hojas de hinojo para retardar su agonía entre las llamas); aunque existe una opinión errónea (teñida de homofobia) de que la acepción insultante es moderna y proviene del término "caer de hinojos" o 'arrodillarse' (para realizar sexo oral). Pero en italiano "rodilla" es ginocchio y no finocchio;
  • faggot, que en inglés actual significa 'maricón' pero en el pasado quería decir 'haz de leña' y se relaciona con la leña con que los homosexuales eran quemados vivos hasta morir por su pecado contra natura.

En la Biblia

En el caso de Sodoma y Gomorra no hay homosexualidad consensuada, sino un intento de violación de hombres con fines de sometimiento y humillación (de hecho en toda la Biblia jamás se relaciona a esas ciudades con la homosexualidad, y Jesucristo y el profeta Ezequiel las relacionan con la falta de amor al prójimo y con la autosuficiencia).

Pero sí existe un caso que podría interpretarse al menos como de bisexualidad en el caso de David y Jonatán. Cuando Jonatán muere en batalla contra los filisteos en la famosa y desastrosa batalla del monte Guilboa, David compone un canto fúnebre, en parte del cual expresa. “Más maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres” (2 Samuel 1:26.). El término hebreo es muy claro en su acepción a primera vista: dos hombres que se aman, si bien podría ser una hipérbole de tipo poética.

El punto de vista de los cristianos que aceptan la homosexualidad mantiene que la Biblia no condenó la homosexualidad en sí misma, y esto a pesar de que a los miembros de la tribu de Leví, a saber, los sacerdotes, se les prohibió el "yacer con un hombre como con una mujer" como abominación, recordando el asco que producía a la religiosidad hebrea la existencia de los qodeshím, los prostitutos sagrados o prostitutos de templo, los que sí estaban prohibidos por razones religiosas, ya que practicaban la prostitución para beneficio de los templos de los dioses y diosas cananeos. El texto es Levítico 20,13-14, y dice: "Y cuando un hombre se acuesta con un varon igual a como uno se acuesta con una mujer, ambos han hecho una cosa detestable. Deben ser muertos sin falta. Su propia sangre está sobre ellos." Esta última frase relativa a "su propia sangre" significa que debían ser sus familiares los encargados de ajusticiarlos.

En el nuevo testamento, Jesucristo no menciona nunca la homosexualidad. En cambio su seguidor Pablo de Tarso es muy explícito en Corintios 6, 9-11:

"¿O es que no sabéis que los malvados no tendrán parte en el reino de dios? No os engañéis: ni los lujuriosos, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores tendrán parte en el reino de Dios".

Sin embargo, el significado exacto de la traducción de los términos griegos malakoì y arsenokôitai está disputado:

Cita: Es interesante advertir que la versión castellana de la Biblia de Jerusalén utiliza la expresión "los homosexuales", en tanto que la versión francesa de ésta misma habla de "depravados" y "gentes de costumbres infames", respectivamente. Como ha señalado un destacado investigador: "Las diferencias culturales ejercen, al parecer, considerable influencia en la traducción de los pasajes bíblicos que tratan de la moral sexual." (Doctor John Boswell, de la Universidad de Yale, citado por el sacerdote jesuita John J. McNeill, en su obra La Iglesia ante la Homosexualidad, Ediciones Grijalbo, 1979, página 82.).Comentarios Sobre los Textos Referidos a la Homosexualidad en las Cartas Paulinas

Hay autores como el fallecido John Boswell, Profesor de Historia en la Universidad de Yale, L. William Countryman, Profesor de Nuevo Testamento en la Universidad de Berkeley y Robin Scroggs, del Union Theological Seminary, que dicen que la Biblia no condena la homosexualidad, basándose en estudios recientes que ponen de relieve las traducciones erróneas (a continuación ver esta Página web - Lo que la Biblia realmente dice sobre la homosexualidad)

En la época precolombina

Antes de la llegada de los europeos al continente americano, los nativos o indígenas de estas tierras y la mayor parte de sus civilizaciones tenían más respeto y tolerancia por las personas de esta orientación sexual, así como por la mujer. En Centroamérica, islas del Caribe y Norteamérica, los homosexuales eran considerados frecuentemente como seres especiales, mágicos, dotados de poderes sobrenaturales cuya cercanía era augurio de buena suerte. El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo relata que había indígenas que acostumbraban para buscar protección y ayuda divina traer por joyel un hombre sobre otro en aquel acto de Sodoma, hecho de oro de relieve. La institución del "berdache" u hombre-mujer, mago y chamán, en muchas tribus de norteamérica, así como los ejemplos escultóricos que han quedado de las culturas mesoamericanas indican una tolerancia o aprecio de las prácticas homosexuales similar a las del mundo mediterráneo precristiano o las de la India clásica.

En los pueblos precolombinos cada grupo indígena concibió a la sexualidad de acuerdo con su cultura, en el Reino de Nueva Granada los caudillos desnudos promovían las relaciones homosexuales entre sus seguidores, lo que escandalizó al cronista fray Pedro Simón quien indignado sentenció a todas estas naciones por haber "caído en el pecado nefando".

Según estudios antropológicos, en Ecuador los nativos distinguían divinidades masculinas y femeninas, Dios Sol, Dios Luna, Madre Tierra, Madre Naturaleza, Padre Volcán y respetaban la bisexualidad. Según las leyes y creencias de estos aborígenes para ser Chaman de una tribu, era necesario ser homosexual, lo cual implicaba sabiduría, la representación de lo masculino y femenino en un solo ser (Véase esta página web).

En México según un investigador norteamericano hay momentos en la historía del país en los que la homosexualidad y el travestismo formarón parte normal de la sociedad y, exactamente igual que en los ejemplos antes mecionados, había hombres que se vestián y realizaban actividades laborales como las mujeres, y que eran aceptados y no rechazados por sus comunidades. Según el investigador muestra en un ejemplo de la tribu de los Mojaves, los jóvenes tenian libertad para elegir su propia identidad sexual, mediante un rito sagrado en el que los infantes tomaban algún objeto femenino y masculino como obsequio.

En el imperio Azteca algunas tribus del estado de Sonora permitián que ciertos hombres asumieran el papel de mujer sin necesidad de tener un esposo, ni tener que avergonzarse de ello en absoluto. (Véase esta página web).

En el imperio incaico también parece que la homosexualidad fue tolerada, menos entre los aymaras, si bien se sabe muy poco con datos ciertos de este tema en la historia antigua del del Perú (Véase esta página web). A un hombre homosexual o gay se le llamaba hualmishcu, y a la lesbiana holjoshta. En la religión incaica hay algunos episodios que están relacionados con estas prácticas sexuales. En la sierra sureña la homosexualidad no tenía aceptación alguna, en cambio en la costa central y costa norte era lo habitual. Incluso se dice que había prostíbulos de homosexuales donde se iban a pasar las horas de solaz los curacas.

La homosexualidad femenina parece haber sido más conocida: según la crónica de Felipe Guzmán Poma de Ayala, Kapak Yupanqui tenía "un cariño muy especial por ellas" (las mujeres homosexuales). Lo que no sorprende, dado que los Incas tuvieron mucha consideración por las mujeres, que tenían gran desenvoltura y mucha libertad en el trato social, gozaban de muchos privilegios e incluso podían participar en combates en tiempos de guerra. Igualmente, parece que podían ser bastante promiscuas sexualmente y participar en la toma de decisiones.

En la cultura aymara, a diferencia de las demás antiguas civilizaciones precolombinas que convivían bajo la dominación de los incas, la homosexualidad se conocía, pero como puede apreciarse en ciertas comunidades que todavía conservan sus costumbres, era y aún es hoy castigada de forma muy severa, ya que en esta cultura supone una ruptura de la confianza debida, equivalente a la infidelidad, lo que causa una impureza que obliga a que la persona sea excluida de los rituales y pierda los privilegios comunitarios. De todos modos, lo que se sabe de esto es poco, porque sigue siendo un tema tabú del que no se habla tampoco ahora.

La llegada de los colonizadores españoles y demás europeos: (portugueses, franceses, británicos y holandeses), supuso la imposición de un nuevo sistema político, social, cultural y religioso, con la conversión forzada al cristianismo y la eliminación o desprecio de las anteriores creencias y prácticas, estableciéndose la homofobia habitual en Europa, además de la discriminación, el racismo y el clasismo típicos de las sociedades coloniales, con lo que los homosexuales pasaron a ser universalmente despreciados y se fue formando la cultura fuertemente machista que aún predomina en la mayor parte de las Américas y especialmente en América Latina. La Iglesia Católica condenó cualquier práctica de las diversas civilizaciones indígenas que se opusiera a su dogmatismo, considerándolas pecado mortal y demoniaco, y las persiguió mediante la Santa Inquisición que se impuso también en los territorios americanos.

En el antiguo Lejano Oriente

En el antiguo Lejano Oriente, la homosexualidad se practicaba con una tolerancia similar a la de los griegos o la de las civilizaciones precolombinas.

En la China antigua existió una tradición de amor entre hombres conocido como amor masculino y denominado con otros nombres poéticos o alusivos como: "placeres del melocotón mordido", nombre derivado de la leyenda de la dinastía Zhou, hacia el año 500, según la cual ofrecieron al Duque Ling de Wei un melocotón que su favorito, Mizi Xia, había mordido y él inmediatamente sintió el gusto de su amante. También se habla de "La manga cortada", según la tradición de que un emperador de la gran dinastía Han se cortó la manga de seda de su traje, sobre la que dormía su amante, para no tener que despertarlo. Existen numerosos relatos de este género amoroso en la literatura clásica y en las grandes novelas, especialmente en "El sueño del pabellón rojo" (también llamada "Historia de la piedra") en las que la homosexualidad aparece con toda naturalidad. El confucianismo oficial excluía, sin embargo, cualquier manifestación sexual que supusiera "desorden" o amenaza a una institución familiar muy rígida y estructurada según las relaciones de la Piedad Filial, por lo que la obligación de casarse y tener hijos era general y es aún hoy en China un deber social del que es difícil escapar. Al mismo tiempo, la antigua sociedad china era muy permisiva con las costumbres sexuales masculinas y permitía una alta licencia extramarital. Los burdeles masculinos eran abundantes y escandalizaron terriblemente a los jesuitas que residían en Pekín durante los siglos XVII y XVIII (Véaseesta página web).

Otra civilización con cierta tolerancia y respeto hacia esta orientación sexual fue la del Japón, hasta el siglo XIX. Según la tradición, Kobo Daichi (774-835), fundador de la secta budista Shingon y a quien la leyenda popular atribuye la creación del silabario japonés, fue el "creador" de la homosexualidad. Creencia que seguramente deriva de lo habitual de las prácticas entre los monjes. Hay muchos poemas amorosos, relatos e historias que cuentan historias de amor entre monjes y muchachos, que llegan en algunos casos a relatos sublimes de suicidio por amor e incluso de iluminación budista.

El Japón fue también hasta 1868 una sociedad muy feudal en la que los guerreros profesionales de la casta de los samurais vivían al servicio de su señor apartados de la familia y en grupos muy cerrados y ultraviriles. La homosexualidad parece haber sido una práctica corriente entre ellos, aunque no exclusiva para la mayor parte y limitada a la relación entre un samurai mayor y experimentado y uno más joven, si bien también había otros casos.

Durante los siglos XVI y XVII, los europeos, principalmente los misioneros jesuitas portugueses quedarón sorprendidos y escandalizados por estas costumbres, y muy hipócritamente por el hecho de que los sacerdotes budistas tuvieran prohibido tener tratos con mujeres, aunque ningún tipo de prohibición pasaba sobre las restantes formas de sexualidad. (Véase esta página web)

La homosexualidad también fue conocida, practicada y a veces divinizada en la India antigua, sin que los indios, hindúes o musulmanes, tuvieran gran preocupación por ella hasta la penetración de la colonización británica en los siglos XVIII y XIX. La influencia occidental llevó a muchos indios a avergonzarse de una práctica que los colonizadores vilificaban y encontraban repugnante y, como ha sucedido en otros muchos lugares, los movimientos anticoloniales y el exceso de celo de muchos nacionalistas, que llegaron a interiorizar totalmente los valores de los dominadores, empezando por el mismo Mahatma Gandhi (que desconfiaba profundamente de toda sexualidad), dieron a la homosexualidad la calificación de "vicio occidental", lo que ha llevado a una destrucción sistemática de los muchísimos ejemplos de prácticas homosexuales esculpidos en los templos o a la "heterosexualización" de algunas figuras, lo que da a los mismos indios una visión bastante sesgada de su pasado.

Persecución nazi de los gays

Durante la época nazi, se consideró a la homosexualidad una inferioridad y un defecto genético, por lo que se aplicó un artículo de una ley del código penal alemán de 1871. Se trataba del párrafo 175 que decía "Un acto sexual antinatural cometido entre personas de sexo masculino o de humanos con animales es punible con prisión. También se puede disponer la pérdida de sus derechos civiles".

Durante la República de Weimar -entre el final de la primera guerra mundial y el ascenso de Hitler- esta ley raramente fue puesta en práctica por lo que el Berlín de la década del 1920 era considerado un lugar de gran vida homosexual. Con la llegada del nazismo, los alemanes considerados homosexuales fueron apresados o internados en campos de concentración, donde muchos fueron asesinados. De acuerdo al historiador alemán Klaus Müller se calcula que aproximadamente 100.000 hombres fueron arrestados bajo el mencionado artículo penal entre 1933 y 1945. Aproximadamente la mitad fueron sentenciados a prisión; de ellos entre 15.000 y 10.000 fueron enviados a campos de concentración de los cuales sobrevivieron unos 4.000 al finalizar la guerra.

Los prisioneros considerados homosexuales dentro de los campos de concentración eran identificados con un triángulo invertido de color rosa. Aquellos homosexuales que además eran judíos eran obligados a usar una estrella de David cuyo triángulo invertido era rosa.

Este símbolo, en memoria del exterminio en los campos de concentración, es usado en la actualidad por asociaciones que luchan contra la discriminación por motivos de orientación sexual. Después de la guerra, el citado párrafo siguió siendo ley en ambas Alemanias hasta finales de la década de 1960. De ese modo algunos homosexuales que habían sobrevivido a los campos de concentración nazis fueron arrestados nuevamente bajo esa ley.

El parlamento alemán aprobó en 1998 una ley para anular sentencias injustas impuestas durante la administración de la justicia penal nazi. Dos grupos fueron excluidos de la anulación integral de las sentencias nazis injustas: los desertores del ejército y las personas homosexuales. De ese modo se les impedía a los sobrevivientes homosexuales los procedimientos destinados a limpiar su estigma legal y a percibir las compensaciones por las injusticias sufridas como sí ocurre con otras víctimas. En el año 2002 dicha ley fue modificada, incluyendo a lo homosexuales.

Los homosexuales se encontraban entre los grupos que fueron exterminados en el Holocausto nazi, aunque no hubo ningún esfuerzo sistemático de eliminar a todos los homosexuales (como sí se hizo en cambio con los judíos o los gitanos). A los homosexuales que fueron enviados a menudo a morir en los campos de concentración se les seleccionó a menudo para acoso, tortura y asesinato especial, tanto por los otros encarcelados como por los guardias.

Situación legal en el mundo

Legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo

Situación legal de los homosexuales en el mundo.

Muchos países occidentales han legalizado o al menos descriminalizado la homosexualidad, siguiendo recomendaciones del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa. Varios países europeos (los Países Bajos, Alemania, Bélgica, Eslovenia, Suiza, Reino Unido, Dinamarca, Austria, Portugal, Suecia, Noruega, Finlandia, Islandia, Hungría, España, Croacia, República Checa y algunas regiones de Italia) han cambiado sus leyes para que las parejas homosexuales tengan el derecho de casarse o de gozar de una protección equivalente. Varios estados permiten a los homosexuales adoptar hijos.

En España, la homosexualidad no fue técnicamente ilegal durante el régimen de Francisco Franco (1936-1975), pero estaba incluida dentro de la llamada "peligrosidad social", es decir como una tendencia que impulsaba a delinquir y que era susceptible de "reeducación". Muchos homosexuales fueron arbitrariamente perseguidos y enviados a teóricas instituciones de "reeducación" que no eran más que prisiones corrientes, con la agravante de que en realidad no se les había acusado de ningún delito. En otros casos se utilizaba contra ellos el "escándalo público" o cualquier otra figura legal ambigua. Las persecuciones no fueron sistemáticas ni constantes y afectaron fundamentalmente a personas de bajo nivel social, más desprotegidas en un régimen semejante, pero el acoso y la homofobia fueron permanentes. La democracia, establecida en 1977 derogó la Ley de peligrosidad social y la situación se normalizó poco a poco, si bien la homofobia social no desapareció de la noche a la mañana. En la década de los 90 comenzaron a establecerse a nivel local o regional leyes para reconocer las relaciones de parejas homosexuales y heterosexuales no casadas o "relaciones de hecho", a las que se fue dotando de algunos derechos propios del matrimonio. El parlamento español aprobó el 30 de junio de 2005 una reforma del código civil que permite a las parejas homosexuales casarse con plena igualdad de derechos (incluyendo el de adopción) según la normativa general del código civil. Esta norma ha superado cualquier otra existente a nivel local o regional y hace en parte innecesaria la llamada unión civil, aunque también debería legislarse ésta para ciertas situaciones.

Dos jueces, que rechazaron registrar matrimonios homosexuales, presentaron una cuestión de inconstitucionalidad posteriormente desautorizada por el alto tribunal. Éste dictaminó la obligatoriedad de jueces de celebrar estos matrimonios. El Partido Popular presentó un recurso de inconstitucionalidad contra los matrimonios entre personas del mismo sexo que está pendiente de ser resuelta. La tesis de este partido afirma que en la jurisprudencia constitucional el término "matrimonio" es exclusivo de parejas heterosexuales, aunque afirma ser partidario de este tipo de uniones pero con otro nombre.

La homosexualidad en Europa

La homosexualidad no está penada en ningún país europeo, aunque dependiendo de las situaciones del desarrollo social, económico, político etc., en algunas regiones del continente existe mayor aceptación o discriminación.

A continuación veremos las diferencias entre la Europa Occidental y Oriental:

La homosexualidad en Europa Occidental

En los últimos años, la homosexualidad en esta región tiene un alto grado de aceptación, aunque puede darse alguna discriminación aislada por parte de una minoría de conservadores, especialmente de grupos religiosos. El Parlamento Europeo y el Consejo de Europa han recomendado a todos los estados miembros la inclusión en su legislación de medidas antidiscriminatorias y de igualdad para todas las minorías, incluyendo las sexuales, medidas que ya están vigentes en la gran mayoría de Europa Occidental. Muchos países reconocen la unión civil como Alemania, los países escandinavos, Francia, Dinamarca, Luxemburgo, Suiza y el Reino Unido, algunas regiones de Italia y Portugal tienen "registros de parejas", un grado de reconocimiento menor y Bélgica, España y los Países Bajos han equiparado a todos sus ciudadanos al admitir el matrimonio entre personas del mismo sexo con plena igualdad legal. En todos estos países se penaliza la la discriminación y el maltrato a las personas por tener una orientación sexual concreta.

En Austria, Irlanda y pequeños estados como Andorra, Liechtenstein, Malta, Mónaco y San Marino la homosexualidad es legal, pero aún no existen leyes específicas. En Austria, la ministra de justicia Karin Gastinger ha demostrado estar a favor de la legalización de la unión civil, pero esta idea ha sido aplazada por el resto del gabinete demócrata cristiano, liderado por el canciller Wolfgang Schüssel. Es muy posible que Austria sea el próximo país europeo que conceda una amplia unión civil al modo de Alemania. En Irlanda se discute sobre ello, sin que haya de momento ningún proyecto concreto.

La homosexualidad en la Europa Oriental

En Europa Oriental, a diferencia de la mayoría de los países de la Unión Europea, la homofobia y la discriminación persisten, tanto en los Balcanes, incluyendo Grecia, como en los países bálticos; Estonia, Letonia y Lituania (miembros de la Unión Europea) y otros estados desgajados de la antigua Unión Soviética, en la que durante el régimen comunista la homosexualidad fue condenada y perseguida. Desde 1933 hasta después de la desaparición de la Unión Soviética los homosexuales fueron considerados criminales o enfermos. Aunque la homosexualidad ha sido despenalizada en Rusia y otros países, la situación está muy lejos de ser normal. En Rusia se ha propuesto claramente volver a la penalización de la homosexualidad, aunque esto no es probable por la pertenencia de Rusia al Consejo de Europa, pero la no penalización no impide la homofobia y la discriminación, muy evidentes en este país. (Véase esta página web).

En cambio en Croacia, Eslovenia, Hungría y la República Checa, la homofobia ha disminuido, debido a la pertenencia o la cercanía a la Unión Europea. En Croacia y Hungría se permite la unión civil y se sanciona la discriminación por orientación sexual. En la República Checa y Eslovenia la unión civil ya es legal.

Un caso especial es Rumania: a pesar de ser el único país europeo oriental que derribó con violencia un régimen comunista que penalizó durante muchos años la homosexualidad, su despenalización a regañadientes no evita la homofobia, que es fuerte y persistente, aunque también se atisba una lejana posibilidad de que se pueda reformar el código legal, para extender algunos derechos a las parejas del mismo sexo. Algo similar sucede en su vecina Bulgaria.

La homosexualidad y el Vaticano

El Estado de la Ciudad del Vaticano, centro de la Iglesia Católica, mantiene su oposición a la homosexualidad con la doctrina imperante desde la época medieval. Si bien la única sanción que normalmente han aplicado los papas, y los cardenales es la excomunión de los sacerdotes homosexuales. Sin embargo la iglesia aprobó la quema de "sodomitas" durante siglos. En la Nueva España (México), las últimas penas de hoguera para hombres culpados de sodomía sucedieron a fines del siglo XVIII.

En Noviembre de 2005, el Papa Benedicto XVI, aprobó una Instrucción por la que se recomienda la exclusión del sacerdocio y de la preparación para el mismo de todos los varones con tendencias homosexuales.

Al analizar la posición de la Iglesia Católica, , en cuanto a la "homosexualidad" y a la "castidad", encontramos que en el libro denominado "Catecismo de la Iglesia Católica" en el número 2359 dice lo siguiente: " Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana". Sin embrago, el mismo Catecismo dice claramente en el número 2337: "La virtud de la castidad, por tanto, entraña la integridad de la persona y la totalidad del don". La Iglesia Católica, enseña a sus seguidores que la castidad es un DON, un regalo que Dios hace a algunas personas, -esto cuando se refiere a los heterosexuales-; sim embargo, cuando se trata de las personas homosexuales, asegura que "están llamadas a la castidad". La gran pregunta es: ¿Todas las personas homosexuales, por el simple hecho se serlo, han recibido de Dios el don -regalo- de la castidad? y ¿Porqué no todas las personas heterosexuales, están llamadas a la castidad?

Técnicamente, la homosexualidad es algo anormal, es un factor raro que se presenta en muchos individuos de nuestra sociedad, pero aun asi, podemos notar que tambien hay asecinos, prostitucion, drogas y demás. Los homosexuales estan llamados a la castidad, asi como también los avaros a la caridad, los adictivos a la abstencion, y por eso también es necesario diferenciar lo bueno y lo malo.

La homosexualidad en países no europeos

La tendencia a la tolerancia o la plena aceptación de los países occidentales no ha sido seguida en otros países del mundo, donde la homosexualidad sigue considerándose un crimen serio y es llamada peyorativamente sodomía, desviación, inversión, etc.

En los extremos, la homosexualidad expone a la pena capital en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Irán, Mauritania, Nigeria, Pakistán, Sudán y Yemen. Menores penas de encarcelación se imponen en Bangladesh, Bután, Guyana, India, las Maldivas, Nepal, Singapur y Uganda.

La homosexualidad en el continente americano

En el continente americano hay diferentes leyes vigentes que van desde la legalidad hasta la penalización, según la situación política, social y económica de cada país.

A continuación, revisaremos la situación de cada nación, con respesto a la homosexualidad y las leyes.

La homosexualidad en Estados Unidos

Antes de 2003, había trece estados que tenían leyes "contra la sodomía," pero ese año el Corte Suprema de los Estados Unidos, en el caso de Lawrence and Garner v. Texas, las derogó. En 2004, el estado de Massachussets aprobó los primeros matrimonios entre personas del mismo sexo en los Estados Unidos. Los estados de Vermont (2000) y Connecticut (2005) permiten uniones civiles, y los estados de Hawai (1997), California (1999), Maine (2004), y Nueva Jersey (2004) permiten uniones civiles usando el nombre "compañero(a) doméstico(a)."

Algunos movimientos religiosos en Estados Unidos predican que pueden cambiar la orientación homosexual por medio de una "terapia reparativa". Esto ha sido denunciado por organizaciones estadounidenses de profesionales de medicina física y mental como ineficaz, innecesario y potencialmente peligroso.

En 1973 la Asociación Psiquiátrica Estadounidense decidió eliminar la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales.

La homosexualidad en Canadá

Las leyes de sodomía fueron abolidas a finales de los 60 por el entonces Ministro de Justicia Pierre Elliott Trudeau. Al defender la posición del gobierno, Trudeau abogaba que "el estado no tiene intereses en los dormitorios de la nación. Canadá fue el tercer país donde se aprobaron los matrimonios del mismo sexo, coincidiendo con la anulación de la ley que penaba la sodomía en los Estados Unidos.

Canadá es visto como uno de los países más inclusivos del mundo, donde varias personalidades publicas afirman su orientación sexual sin preocupación.

La homosexualidad en América Latina

En ningún país latinoamericano excepto en Nicaragua, la homosexualidad está penalizada. Sin embargo en la región persiste la homofobia, estimulada por la influencia de instituciones religiosas, el machismo y los problemas socio-económicos.

Algunos países latinoamericanos tienen leyes que prohíben la discriminación por motivo de orientación sexual a la hora de ingresar en el ejército, realizar el servicio militar, ejercer cargos superiores en un trabajo o formar parte de un partido político.

En Buenos Aires (Argentina) se aprobó en 2003 la Unión Civil para las parejas del mismo sexo, convirtiéndose así en la primera en América Latina en oficializar dichas uniones. Actualmente Buenos Aires se ha vuelto el más importante atractivo turístico homosexual de la región. Asimismo, en 2005 la provincia de Río Negro (Argentina) y el estado de Río Grande do Sul (Brasil) también aprobaron dichas uniones. En otras provincias argentinas como en Córdoba, Chaco, La Pampa, Mendoza y Neuquén, se encuentra en proyecto la legalización de la unión civil así cómo el matrimonio entre personas del mismo sexo. En otros estados de Brasil, se busca aprobar la ley de unión civil, como en (Bahía, Minas Gerais, Paraíba, Paraná, Pernambuco, Río de Janeiro y São Paulo).

En Puerto Rico la homosexualidad consentida también estuvo penalizada, aunque sólo en teoría. En 2003 se aprobó el nuevo Código Penal, que legalizó este tipo de relación sexual. La disposición entró en vigor en mayo de 2005. Previamente el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, cuyas decisiones también aplican en el territorio, había declarado incostitucionales las leyes estatales que penalizaban la sodomía, en el famoso caso Lawrence v. Texas. En términos generales la mayoría de los puertorriqueños, si bien no aceptan las relaciones homosexuales, las toleran. El país ya cuenta con una ley que tipifica las agresiones motivadas por la homofobia caracterizada como uno de los crímenes de odio. Actualmente la Asamblea Legislativa considera dentro del estudio de reforma del Código Civil el reconocimiento de la unión civil de parejas del mismo sexo, lo que les concedería la mayoría de los derechos matrimoniales. Sin embargo coaliciones de grupos fundamentalistas y la Iglesia Católica han anunciado una intensa campaña en contra de la medida. En las ciudades de San Juan y Cabo Rojo se celebran anualmente 'desfiles de orgullo gay', durante el mes de junio.

En México, a partir de la reforma del artículo primero de la Constitución en el 2001, que prohíbe la discriminación, el gobierno mexicano -la Administración Fox- inició políticas públicas a favor de la población homosexual. La más destacada es la campaña de sensibilización contra la homofobia, coordinada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Censida. Además el gobierno de México votó en la sesión de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra a favor de una propuesta de Brasil que buscaba afirmar que los gays y las lesbianas también tienen derechos humanos. Sin embargo en Mayo de 2006 el conservador ministro del interior, Carlos Abascal, censuró el Programa Nacional contra la Discriminación del Conapred, suprimiendo la propuesta de reconocer el derecho a la seguridad social de parejas del mismo sexo. A partir del 2000 además se viene debatiendo en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (la Ciudad de México es la más diversa y liberal del país) el derecho de las parejas del mismo sexo a poder unirse legalmente. La diputada Enoé Uranga propuso una forma legal parecida al matrimonio civil, aunque con menos derechos, llamada Sociedad de Convivencia. Sin embargo el gobierno de la ciudad, entonces encabezado por la izquierda de Andrés Manuel López Obrador (PRD), no quiso realizar la reforma. La comunidad LGBT ha criticado duramente al PRD por pedir su voto pero no cumplir. En la campaña presidencial del año 2006, el único partido que ha apoyado el matrimonio civil para parejas del mismo sexo es Alternativa Social Demócrata, y su candidata, Patricia Mercado, ha sido la única de los cinco candidatos que habló del tema en el debate presidencial televisivo.

En Colombia está planteado un proyecto de ley sobre el reconocimiento de los derechos patrimoniales a las parejas del mismo sexo. Este proyecto fue votado favorablemente en la plenaria del senado el 11 de octubre del 2006 tras una reñida votación que causaría controversia después de que senadores cristianos intentaran sabotear la votación, por lo que pasó a la cámara de representantes para ser aprobado definitivamente. (Véase esta página web).

En Uruguay se busca regularizar jurídicamente la unión civil de las parejas del mismo sexo. En este país, se habla incluso de legalizar que las parejas homosexuales puedan tener derecho a adoptar hijos. En el año 2005, jóvenes uruguayos pidieron que se aprobara en vez de la unión civil, directamente el matrimonio entre personas del mismo sexo a nivel nacional. Según una encuesta que se realizó en el país, el 62% de las personas encuestadas menores de 40 años aprobaban el matrimonio homosexual, en cambio el 80% de los encuestados mayores de 50 años reprobaba todas las uniones. Por ello el Poder Legislativo contempla el desarrollo de una ley de convivencia que reconozca los mismos derechos a las parejas sin importar su orientación sexual (Véase esta página web).

En Perú, existe una ley para sancionar y eliminar la discriminación por orientación sexual. En el 2003, en Perú se rechazó un proyecto de ley en favor de las uniones homosexuales. También existen asociaciones de gays y de lesbianas que promueven la defensa de los derechos de las personas homosexuales.

En Venezuela desde los inicios del gobierno del actual presidente Hugo Chávez, en 1999 se han propuesto nuevos artículos de ley para elevar la no discriminación por orientación sexual a rango constitucional, al mismo nivel que los problemas de raza, religión u otra característica. En el año 2002 se crea el Movimiento Gay Revolucionario de Venezuela en la fluida coyuntura política que atravesaba el país en aquellos momentos, en los que oposición y gobierno decidieron crear una Mesa de Discusión y Acuerdos a fin de tratar la crisis de ingobernabilidad (Véase esta página web). Para un futuro se está planteando el reconocimiento legal de las uniones homosexuales por medio de una ley de unión civil. Esto podría hacerse a nivel nacional o sólo en determinadas regiones.

En Chile, durante el régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990), surgieron los primeros centros de diversión gay, como Fausto y Quazar. En 1987 se crea la Corporación Chilena de Prevención del SIDA, y en 1991 surge el MOVILH (Movimiento de Liberación Homosexual),la primera organización homosexual de carácter político. En 1998 se modificó el artículo 365 del Código Penal que castigaba la sodomía, con lo que la homosexualidad quedaba legalizada. En los últimos años ha habido una apertura hacia los temas gay-lésbicos-trans. Sin embargo ninguna medida legal favorable a los homosexuales ha prosperado en el Congreso, a pesar de que se han presentado varios proyectos, entre ellos uno de Unión Civil y otro que Establece Medidas Contra la Discriminación. El programa de Gobierno de Michelle Bachelet es el primero en la historia de Chile que aborda las demandas de la población homosexual.

En Ecuador la homosexualidad anteriormente estuvo penalizada, aunque la constitución política de estado ha terminado por despenalizarlo. Actualmente existe una nueva ley para sancionar y eliminar la discriminación por orientación sexual.

En Costa Rica, la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo podría avanzar después de que la Sala Constitucional acogiera de forma parcial un recurso presentado por un abogado homosexual, líder de una asociación homosexual.

Nicaragua y Honduras, los países con menor nivel de desarrollo económico de América, son los que mantienen mayores niveles de homofobia en sus sociedades.

En el Caribe la homosexualidad no está penalizada, aunque en países como Cuba, Haití y la República Dominicana aún persiste la homofobia. Un caso extremo es Jamaica, dónde han sido asesinados varios líderes de la comunidad gay como Brian Williamson, y donde algunos cantantes de reggae incitan a la violencia contra los homosexuales en sus canciones.

En la República Dominicana, hay leyes que prohíben difundir videos musicales en cualquier canal de televisión local que estén relacionados con la homosexualidad y la bisexualidad.

En Cuba, desde el principio del gobierno de Fidel Castro la homosexualidad fue condenada y los homosexuales arbitrariamente perseguidos, encarcelados y condenados a "reeducación" en instalaciones similares a campos de concentración, con un sistematismo y una crueldad desconocidos antes y después en América Latina. La película Fresa y chocolate, que generó tanto rechazo como curiosidad en el público cubano, impulsó el debate público sobre la homosexualidad y ayudó a cambiar algo las actitudes, en una época en la que el régimen se volvió algo ménos represivo. La película, mostraba la realidad de la homofobia en ese país. En la actualidad no hay leyes que penalicen directamente la homosexualidad y se ha instaurado una cierta tolerancia de hecho, pero los homosexuales siguen sujetos a la arbitrariedad y el acoso con un sinfín de pretextos. En Cuba en algún momento hasta se tuvo la idea excluyente de que estas personas, por su orientación sexual, no eran ciudadanos cubanos.

Persiste también la homofobia en algunos países como Bolivia, Guatemala, El Salvador, Panamá y Paraguay. En el caso de Bolivia la homofobia, todavía fuerte, es más notoria en cuarteles militares y regimientos policiales, debido a que el personal de estas instituciones está muy influenciado con doctrinas machistas, aunque la tolerancia va avanzando progresivamente y con dificultad. Incluso se han creado instituciones de gays y lesbianas para luchar contra homofobia y transfobia. La asamblea constituyente que promueve el gobierno actual del presidente Evo Morales, ha presentado artículos para sancionar y eliminar la discriminación en la nueva constitución (Véase esta página web (1)), que incluye a la homosexualidad junto a la raza, cultura, religión, sexo o género etc. (Véase esta página web (2)), con el fin de favorecer el respeto a la diversidad de identidades, aunque todavía estos proyectos están en discusión y no se han aprobado.

En Panamá la homofobia persiste. Para luchar contra la discriminación, se está promoviendo a través de la educación la aceptación de esta orientación sexual. En el año 2003 una integración llamada Asociación Hombres y Mujeres Nuevas de Panamá (AHMNP), elaboró un proyecto de ley para que puedan ser reconocidas las uniones entre personas del mismo sexo. Ya que el matrimonio no parece posible, se podrían extender ciertos derechos a las parejas homosexuales a través de la unión civil que propone este proyecto.

La homosexualidad en otros países americanos

En otros países incluyendo las colonias europeas, cada uno tienen sus leyes sobre la homosexualidad.

La homosexualidad es legal en Belice, como también en Surinam, Bahamas, algunas de las pequeñas Antillas (Barbados, Santa Lucia, San Cristóbal y Nevis, Granada, Dominica etc.). La homofobia es también persistente, por formar estos países también parte de América Latina, y debida a la influencia de problemas socio-económicos, políticos, religiosos conservadores etc., así también por el machismo.

En países como Jamaica, Trinidad y Tobago y Guyana la homosexualidad es ilegal y penada. En Jamaica y Trinidad y Tobago se castiga con penas mayores de cárcel, y en Guyana con cadena perpetua.

En las colonias europeas, principalmente las pertenecientes a Francia (sus territorios o departamentos de ultramar), como la Guayana Francesa, Guadalupe, Martinica y San Pedro y Miquelón de acuerdo a la legislación del país es legal la unión civil donde se respetan y se protegen todos los derechos de las personas con esta orientación sexual. Como en Francia es posible legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo, esto también se aplica en sus territorios del continente.

En el caso de los territorios pertenecientes al Reino Unido como las Islas Malvinas, Bermudas, Caimanes, Monserrat etc., cada uno tiene sus propias leyes, aunque la homosexualidad es legal y no está penalizada. Como son colonias, casi no comparten leyes con la metrópoli, no aplican leyes como la unión civil y ahora los matrimonios del mismo sexo, debido en algunos casos por sus situaciones sociales.

En las Antillas Holandesas, que son colonia de los Países Bajos, el caso es similar al del Reino Unido, ya que en estas islas la homosexualidad es legal y sin penalización, pero no comparten las leyes de la metrópoli que las administra (en los Países Bajos es legal el matrimonio del mismo sexo, en cambio en esta región no) debido a su situación social.

En Groenlandia con Dinamarca, la situación es similar a la de Francia con sus territorios de ultramar, ambos comparten las mismas leyes. En la isla y en su metrópoli es legal la union civil, respetando y protegiendo los derechos de las personas homosexuales.

La homosexualidad en Asia

En el continente asiático las leyes son muy diversas con respecto a la homosexualidad. En la mayoría de los países de Oriente Medio es ilegal, aplicándose penas tan severas como la cadena perpetua y hasta la de muerte. En Israel la homosexualidad es legal e incluso se permite la unión civil, pero la gran influencia religiosa del judaísmo, y también del islam y el cristianismo, hace que persista la homofobia, aunque se castigan los maltratos o agresiones a personas de esta identidad sexual. La homosexualidad ya no es delito en Turquía, que hace cada vez más esfuerzos por aproximar su legislación a la de Europa, si bien la homofobia es considerable, especialmente fuera de la cosmopolita Estambul. Tampoco es delito en Irak y Jordania, pese a que son países mayoritariamente islámicos donde las libertades individuales no se respetan. En Chipre es legal, aunque la homofobia es también persistente. Incluso existe una iniciativa similar a la que se pretende llevar adelante en Rusia, ya que la homosexualidad constituye delito y la delegación de ese país ha indicado que las disposiciones en las que se penaliza siguen en vigor. Para otros no son aplicables ni favorables dichas disposiciones, ya que el Comité ha considerado ante al Parlamento chipriota que deben ser eliminadas de inmediato, por lo que la discriminación por razón de orientación sexual han pasado a ser ilegal.

La homosexualidad es legal en la mayoría de los países del Lejano Oriente: República popular de China, Corea del Norte, Corea del Sur, Japón, Mongolia, Tailandia, otros países de la península de Indochina y Taiwán etc. Corea del Sur, Japón y Tailandia se encuentran en una situación similar a algunos países europeos y latinoamericanos y es posible que pronto pueda legalizarse la unión civil, si bien no hay muchas posibilidades a corto plazo de que se pueda llegar a los matrimonios del mismo sexo como en algunos países europeos. Aunque en Taiwán ya hay una propuesta de ley para conceder el reconocimiento legal a las parejas homosexuales.

En China y Corea del Norte, muy influidas por el Budismo antes de la difusión del comunismo, la homosexualidad no tenía una consideración especial, si bien las doctrinas predominantes y los prejuicios sociales la desaconsejaban. La instauración de regímenes políticos llamados comunistas, con sus ambiciones de ingeniería social, la hicieron ilegal y gays y lesbianas fueron perseguidos como "asociales". Actualmente la legislación china ya no considera la homosexualidad ni delito ni enfermedad, pero sigue identificándola como una especie de "vandalismo" y no como una preferencia u orientación sexual. Tanto la legislación como la percepción pública están, sin embargo, cambiando rápidamente en este enorme país, en el que el número de homosexuales puede calcularse en un mínimo de 48 millones con estimaciones muy conservadoras. En los últimos años, China hace también un esfuerzo para combatir la homofobia y hay debates sobre este tema que para el país es todavía delicado.

En Asia del sureste la homosexualidad es ilegal en Malaysia y Brunei y legal en Indonesia, si bien aquí la influencia del Islam mayoritario mantiene una fuerte homofobia. Es ilegal también en Singapur, donde se condena con la pena de cadena perpetua. Es legal en Filipinas, aunque la homofobia es también patente, por la influencia de la iglesia católica, algunos grupos religiosos minoritarios como el islam y el machismo. En los últimos años se ve una evolución más positiva en el archipiélago filipino con un crecimiento de la tolerancia, al modo de algunos países latinoamericanos como Colombia, Costa Rica, México, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela principalmente. Es legal también en Timor Oriental.

En Asia del sur la homosexualidad es generalmente ilegal por la influencia del Islam, las estructuras sociales tradicionales y la persistencia de leyes coloniales británicas contra la sodomía. Pakistán es el caso más extremo, con penas que pueden llegar a la de muerte. La India, Nepal, Bután, Sri Lanka y Bangladesh tienen en sus códigos duras penas de más de 10 años de cárcel, mientras que Myanmar y Uzbekistán decretan penas menores. En la India, en la que raramente se aplican las leyes contra la sodomía, se ha iniciado recientemente un movimiento promovido por artistas, intelectuales y políticos tendente a la abolición de las leyes represoras y a la normalización de la condición homosexual, si bien es previsible una considerable resistencia social.

La homosexualidad en África

En África hay gran variedad con respecto a las leyes que tratan de la homosexualidad, según las diferentes constituciones y criterios sociales, si bien la situación real es bastante desfavorable para los homosexuales en la mayor parte del continente

La homosexualidad está penalizada con severidad en la mayoría de los países islámicos de África del norte: Libia, Túnez, Argelia, Marruecos, Sáhara Occidental, Eritrea, Yibuti, Somalia y en la cristiana Etiopía. En Mauritania y Sudán se castiga con la pena de muerte. Egipto es un caso aparte, ya que la homosexualidad es legal en teoría, si bien está muy reprimida en la práctica y los homosexuales son perseguidos con otras acusaciones como "desprecio al islam", por ejemplo. La homosexaulidad es legal en Malí, Níger y Chad. Los únicos territorios en que los homosexuales tienen todos los derechos son los enclaves pertenecientes a España: las Islas Canarias y las plazas de soberanía de Ceuta y Melilla, enclavadas al norte de Marruecos, en los que incluso es posible el matrimonio de personas del mismo sexo, según la ley aprobada el año 2005. Las islas Azores y Madeira, territorios pertenecientes a Portugal, tienen ley de unión civil.

En los países al sur del Sáhara las doctrinas religiosas conservadoras y el fuerte machismo impiden cualquier consideración medianamente favorable de la homosexualidad, por lo que ésta es ilegal y está severamente penalizada en Senegal, Gambia, Sierra Leona, Ghana, Burkina Faso, Costa de Marfil, Togo, Benín, Nigeria y Cabo Verde. Penas menores se aplican en Liberia. En el lado Oriental es ilegal en Uganda, Kenia, Tanzania, Burundi y Ruanda. En cambio es legal en los dos estados que llevan el nombre de Congo y en Gabón, Guinea-Bissau, República Centroafricana, y en Santo Tomé y Príncipe. En Guinea Ecuatorial no esta penalizada, simplemente no se menciona en los textos legales.

También es ilegal y castigada con severas penas en Angola, Namibia, Mozambique, Zambia, Zimbabue, Malawi, Seychelles y Mauricio. En cambio es legal en Madagascar, Lesotho, Suazilandia y Sudáfrica, así como en los pequeños territorios dependientes de Francia y el Reino Unido, en los que se aplican las leyes de cada uno.

Sudáfrica es el único estado africano que posee leyes antidiscriminación y en el que la Corte Suprema de Justicia ha recomendado la adopción de una ley de matrimonio del mismo sexo. Ningún otro estado del continente posee o reconoce legislación relativa a las uniones civiles.

La homosexualidad en Oceanía

Es legal en Australia, Nueva Zelanda. En cambio en otras islas como Papúa Nueva Guinea, la homosexualidad es ilegal; en algunos de estos países incluso se castiga con pena mayor de cárcel.

Referencias

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Fuentes empleadas y notas

Bibliografía

  • El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Wikipedia, publicada con licencia CC-BY-SA 3.0.

Otras fuentes de información