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Historia de la legión romana

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La legión romana (del latín legio, "leva militar", "conscripción", derivado de legere, "recoger, juntar, seleccionar") es un término que puede aplicarse tanto como una traducción de legio ("conscripción", o "ejército"), a todo el ejército romano, y también, más estrechamente (y más comúnmente), a la infantería pesada, que era la unidad militar básica, del antiguo ejército romano, en el período de la República Romana tardía, y el Imperio Romano. En este último sentido, se componía de varias cohortes, de infantería pesada, conocidos como legionarios. Casi siempre fueron acompañadas por una, o más unidades adjuntas de auxiliares, quienes no eran ciudadanos romanos, y proveían de caballería, tropas rankeadas, y hostigadores, para complementar, la infantería pesada de la legión.

El tamaño de una legión típica, varió a lo largo de la historia, de la antigua Roma, con complementos de 4.200 legionarios, y 300 equites, en el período de la República de Roma (la infantería fue dividida en 30 manípulos, de 120 legionarios cada una), -según el historiador antiguo Polibio,[1]-, a 5.200 hombres, más auxiliares, en el período imperial (divididos en 10 cohortes, 9 de 480 hombres cada uno, más la primera cohorte, sosteniendo a 800 hombres), -según nos cuenta Tito Livio.[2]-.

Así las legiones no fueron ejércitos permanentes, hasta las reformas de Mario (hacia 107 a.JC.), y por tanto fueron creadas, usadas, y desbandadas otra vez; varios cientos de legiones fueron nombradas, y numeradas, a lo largo de la historia romana. Hasta la fecha, alrededor de 50 han sido identificadas. En los tiempos del Imperio romano temprano, habían usualmente cerca de 25-35 legiones en pie, más sus Auxiliares, con más reunidas asi haya sido necesario[3].

Por los enormes éxitos militares, de la República Romana, y el Imperio Romano, la legión ha sido durante mucho tiempo considerada, como el primer modelo antiguo, para eficiencia, y habilidad militar.



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Éste artículo, forma parte de la serie:
Legión romana
... a.JC. – 476 d.JC.

Legión romana (Institución)
Introducción, Historia, Orígenes,
Bases y fundamentos, Principios,
Capacidad de adaptación,
Evolución en el tiempo, Reformas,
Herencia, Legado
Legión romana
Legión romana terrestre
(Organización interna, Estructura,
Funciones, Comunicaciones, Logística)
Legión romana naval
(Organización interna, Estructura,
Funciones, Comunicaciones, Logística)
Reclutamiento
Reclutamiento: (Instituciones de reclutamiento,
Selección de legionarios, Entrenamiento,
Ejercicios de combate,
Derechos y deberes del legionario)
Reclutamiento: (Instituciones de reclutamiento,
Selección de legionarios, Entrenamiento,
Ejercicios de combate,
Derechos y deberes del legionario)
Aportes de la legión romana
Instalaciones militares, Instalaciones de salud,
Instalaciones de seguridad, Comercio,
Otros aportes económicos
Estrategias y Tácticas
Estrategias de guerra terrestre,
Estrategias de guerra naval
Estrategas
(Emperadores, Cónsules,
Generales, Almirantes)
Tácticas de Infantería
Tácticas de Caballería
Tácticas de Sitio
Tácticas de Ocupación
Tácticas Navales
Grados y funciones militares
Grados Oficiales (Alto Mando),
Grados Oficiales,
Grados Sub -Oficiales,
Grados de tropas
Funciones de Oficiales (Alto Mando),
Funciones de Oficiales,
Funciones de Sub -Oficiales,
Funciones de tropas
Vestuario
Vestuario terrestre
(Vestuario común, Calzado,
Vestuario de combate)
Vestuario naval
(Vestuario común, Calzado,
Vestuario de combate)
Armas
Armas de mano: (Armas arrojadizas,
Armas blancas, Armas contundentes,
Otras armas, Escudos)
Armas terrestres
(Armas de Sitio, Catapultas,
Ballestas de Sitio)
Armas navales
(Armas de Sitio, Catapultas,
Ballestas de Sitio)
Clases y tipos de legiones
Clases de legiones terrestres
(Legiones romanas, Legiones auxiliares,
Sub -unidad #01, Sub -unidad #02)
Clases de legiones navales
(Legiones romanas navales,
Legiones auxiliares navales,
Sub -unidad #01, Sub -unidad #02)
Campañas militares
Guerras, Batallas
Símbolos
Estandartes, Insignias, Águilas,
Otros símbolos
Personajes destacados
Emperadores, Generales, Héroes de guerra,
Santos y Mártires, Otros personajes
Documentos
Documentos oficiales, Partes de guerra,
Nombramientos de autoridades,
Otros documentos
Referencias
Fuentes bibliográficas, y otras, Referencias II,
Referencias III, Lista de artículos (completa)
Ensayos


Historia de la legión romana.

Artículo desarrollado → Evolución de la legión romana.
Artículo desarrollado → Reformas a la legión romana.
Artículo desarrollado → Campañas militares romanas.


Originalmente, en la época de los reyes, la legio englobaba al ejército romano en su totalidad, compuesta de ciudadanos romanos reclutados para las armas. En el campo de batalla formaba al estilo de la falange macedonia, una formación muy cerrada y consistente pero de escasa movilidad en la que los soldados oponían un frente de picas al enemigo. Nada cambió con el advenimiento de la República Romana, en la que la legio se subdividió en dos legiones separadas, cada una bajo el mando de uno de los dos cónsules. Los primeros años de la República se caracterizaron por las continuas invasiones del territorio romano que realizaban los vecinos de la Urbs. La formación de falange estaba totalmente adaptada para combatir en terreno llano, por lo que mientras que Roma no salió del Lacio no se cambiaron las disposiciones tácticas de la Legión. Fue durante las Guerras Samnitas (guerras intermitentes entre el 343, y el 290 a.JC.) cuando las legiones se organizaron de un modo más formal, ya que se vieron obligadas a luchar en un terreno montañoso, no apto para la falange. Fue también por entonces cuando las campañas, empezaron a estar estratégicamente mejor planificadas y el ejército consular se dividió en dos legiones. Debido a esto se pasó del sistema de falange al sistema de manípulos, y centurias, más flexible y apto para el terreno montañoso. Más tarde, tras la reforma de Cayo Mario, se adoptó el sistema de cohortes, formadas por unos 480 hombres divididos en 3 manípulos de 160 soldados, pues cada manípulo estaba compuesto por 2 centurias de 80 hombres. Durante el Imperio (al menos desde el año 30 a.JC., hasta el año 284 d.JC.), la legión era comúnmente reforzada por tropas aliadas, los auxilia, compuestas por soldados que no eran ciudadanos romanos, y cuyo propósito principal era apoyar a las legiones romanas en combate, compuestas en exclusiva por ciudadanos romanos. Estas tropas auxiliares eran reclutadas entre mercenarios, o entre pueblos cuya habilidad bélica, era bien conocida en el mundo antiguo, como los jinetes númidas, o los honderos baleares. Su función era generalmente la de actuar, como auxiliares de las tropas romanas, principalmente legionarios.[4]

Durante los períodos finales de la República de Roma, y la Roma Imperial, las legiones desempeñaron un rol político importante, al tiempo que se profesionalizaban completamente. Sus acciones podían asegurar el destino de un Emperador romano, o destruirlo. Un ejemplo es la caída de Vitelio en el Año de los cuatro emperadores, decidida en el momento en que las legiones del Danubio eligieron apoyar a Vespasiano. Cerca del siglo I d.JC., la amenaza demagógica de las legiones quedó claramente identificada. Los gobernantes no podían alejarse de sus provincias, con sus legiones. Cuando Julio César cruzó el río Rubicón, para dejar sus provincias, y trabarse en armas en Italia, se precipitó una crisis constitucional.[4]


durante la Monarquía Romana[5].

Artículo desarrollado → Historia de la legión romana durante la Monarquía romana (Antigüedad).


En el período anterior al auge de la legio, en los primeros años de la monarquía romana, y de la República, las fuerzas eran descritas como organizadas en centurias de cien hombres. Estas centurias fueron agrupadas según era necesario, y respondía al líder que los había contratado, o las levantó. Dicha organización independiente, persistió hasta el siglo II antes de Cristo, entre la infantería ligera, y la caballería, pero fue descartada completamante, en los períodos posteriores, con el rol de soporte, tomadas en su lugar por las tropas aliadas. Las primeras centurias romanas, típicamente tenían un líder (más tarde formalizado como centurión), un segundo en comando, y un abanderado.

Mucha historia romana de esa época, está envuelta en la leyenda, pero se cree que durante el reino de Servio Tulio, el census (desde el latín: censeō - contabilidad de la gente) fue introducido. Con esto, todos los ciudadanos romanos sin discapacidad, dueños de propiedad, fueron divididos en cinco clases, para servicio militar basados en su riqueza, y entonces organiza las centurias, como sub-unidades del ejército romano mayor, o legio (multitud). Uniéndose al ejército, que era a la vez un deber, y una marca distintiva, de ciudadanía romana; y durante todo el período pre-mariano, los más poderosos dueños de tierras, llevaron a cabo la mayoría de los años de servicio militar. Estos individuos pudieron haber tenido la mayor de las pérdidas, si el Estado hubiera caído.

La primera y más poderosa clase común, fue armada según el modelo de los hoplitas con lanza, espada, casco, armadura pectoral, y escudo redondo (llamado clipeus en latín, similar al griego aspis, también llamado hoplón); hubo 82 de estas centurias, de las cuales dos, fueron trompetas. Soldados romanos tenían que comprar su propio equipo. La segunda y tercera clase, también actuó como lanceros, pero fueron menos pesadamente armados, y llevaban un escudo óvalado más grande, o rectangular. La cuarta clase no podía pagar armadura, tal vez portaban un escudo pequeño, y armados con lanza, y jabalina. Las tres últimas clases hacían cerca de 26 centurias. La quinta, y última clase, fue sólo compuesta de honderos. Hubo 32 centurias levantadas desde esta clase, dos de las cuales fueron designados por los ingenieros. Los oficiales del ejército, así como la caballería, fueron extraídos desde los principales ciudadanos, quienes se enrolaron como jinetes (equites). Los equites fueron más tarde colocados en grupos más pequeños de 30, que fueron comandados por decuriones (que extrañamente significa comandante de diez). Hubo 18 centurias de equites.

Hasta el siglo cuarto a.JC., la masiva falange griega, fue el modo de batalla. Los soldados romanos podrían por tanto haber lucido mucho, como los hoplitas griegos. Tácticas no fueron diferentes desde las de los antiguos griegos, y batallas fueron libradas en un terreno plano. Lanceros pudieron desplegarse en muy apretadas filas, para formar un muro de escudos, con sus lanzas apuntando hacia delante. Ellos cargaron al enemigo, con el soporte de lanzadores de jabalina, y honderos; la caballería perseguía al enemigo, a veces desmontando para dar soporte a la infantería en situaciones extremas. La falange fue una unidad militar, incómoda de maniobrar, y fue fácilmente vencida por tribus de montaña, como los Volscos, ó Samnitas en terreno agreste.

Las primeras autoridades civiles llamadas pretores hacían las veces de líderes militares, durante la temporada de guerra de verano. Una declaración de guerra incluía una ceremonia religiosa, que terminaba con el lanzamiento de una jabalina ceremonial, dentro de territorio enemigo, para marcar el inicio de las hostilidades.


durante la República Romana[5].

Artículo desarrollado → Historia de la legión romana durante la República romana (Antigüedad).


En algún punto, posiblemente en el inicio de la República romana, después que los reyes fueran derrocados, la legio, estaba subdividida en dos legiones separadas, cada una adscrita a uno, de los dos cónsules. En los primeros años de la República, cuando guerras fueron mayormente concentradas en asaltos, es incierto saber, si el poder total de las legiones, fuera convocado en algún momento. Legiones se volvieron más formalmente organizadas, en el siglo cuarto antes de Cristo, así la guerra romana, evolucionó en más frecuentes, y planificadas operaciones, y el ejército consular se elevó a dos legiones.

En la República, las legiones tuvieron una existencia efímera. Excepto para las Legio I a IV, quienes fueran los ejércitos consulares (dos por cónsul), otras unidades fueron levadas (creadas), por la campaña. Aliados italianos de Roma, fueron requeridos a ofrecer una legión, para dar soporte a cada legión romana.

Hacia mediados de la República, legiones fueron compuestas de las siguientes unidades:

  • Equites (caballería): La caballería fue originalmente la más prestigiosa unidad, donde los poderosos jóvenes romanos, mostraron su habilidad y destreza, sentando las bases para una eventual carrera política. Equipo de Caballería era adquirido por cada uno de los hombres de caballería, y consistía de un escudo redondo, casco, armadura corporal, espada, una o más y lanzas. La caballería era superada en número en la legión. En un total de cerca de 3000 hombres (más los velites que normalmente ampliaban el número a alrededor de 4200), la legión tenía sólo alrededor de 300 jinetes, divididos en 10 unidades (turmae), de 30 hombres. Estos hombres fueron comandados por el decurión. En adición a la caballería pesada, pudo haberse levado una caballería ligera, desde los ciudadanos pobres, y poderosos ciudadanos jóvenes, que no tenían la edad suficiente, para estar en los hastati, o los equites. En batalla, ellos eran usados para desorganizar y poner fuera de flanco, formaciones de infantería enemiga, y rechazar la caballería enemiga (en batalla). En este último tipo de compromiso, ellos podrían a menudo (aunque no siempre), desmontar algunos, o todos los jinetes, que librar una batalla estacionaria a pie, una táctica inusual para ese tiempo, pero que ofrecía significativas ventajas, en estabilidad, y agilidad, en un tiempo anterior a los estribos.[6]
  • Velites (infantería ligera): Los velites fueron mayormente los más pobres ciudadanos, quienes no podían pagar, para equiparse apropiadamente. Su función primaria era la de actuar como hostigadores - lanzadores de jabalina quienes podrían enfrentarse al enemigo, tempranamente, en orden tanto de acosarlos, como de cubrir el movimiento de tropas detrás de ellos. Después de haber lanzado sus javalinas, ellos pudieron haberse retirado, a través de los huecos entre los manípulos, seleccionados a partir del ataque del enemigo por las líneas de infantería pesada. Con la escasez de caballería en el ejército de la República temprana, los velites, fueron también usados como exploradores. Ellos no tenían una organización formal, o formación.
  • Infantería pesada: Esta fue la principal unidad de la legión. La infantería pesada fue compuesta por legionarios ciudadanos, que podían pagar el equipo compuesto por un casco de hierro, escudo, armadura, y pilum, una jabalina pesada cuyo alcance era de unos 30 metros. Después de 387 a.JC., el arma preferida por los hastati, y los principes fue el gladius, una espada corta. Sus sandalias claveteadas (Caligae), fueron también un arma eficaz, contra un enemigo caído. Antes de las reformas de Mario (véase más abajo), la infantería pesada fue subdividida, de acuerdo a la experiencia, en tres líneas separadas de tropas:
    • Los hastati (sing. hastatus) consistía de soldados novatos, o sin experiencia, considerados menos fiables, que los legionarios con varios años de servicio.
    • Los principes (sing. princeps), fueron hombres en su mejor momento (terminando sus 20, ó iniciando sus treinta años).
    • Los triarii (sing. triarius), fueron los soldados veteranos, que fueron usados en batalla, sólo en situaciones extremas; ellos arrodillaban una rodilla (descanso), cuando no estaban en combate. Los triarii, sirvieron primariamente como reservas, o tropas de barrera, diseñado para prestar apoyo a los hastati, y principes, y estaban equipados con largas hastae (lanzas), en lugar del pilum, y gladius (los hastati, y príncipes, dejaron de usar lanzas, en el 387 a.JC.). Así armados, pelearon en una formación falange. La vista de una formación de legionarios triarii avanzando, frecuentemente desalentaba a los exultantes enemigos, en persecución de tropas hastati, y principes, en retirada. Para caer sobre los triarii fue en idioma romano - significando "para utilizar un último recurso".

Cada una de estas tres líneas fueron subdivididas en manípulos, cada uno consistiendo por dos centurias, de 60 hombres, comandados por el mayor de los dos centuriones. Centurias fueron normalmente de 60 soldados cada una, en aquel momento, en los hastati y los principes (de no más de 100 hombres). Había por lo general 10 manípulos de hastati, 10 manípulos de principes, y 10 de triarii, quienes tenían la fortaleza de dos medias centurias, de 30 hombres, además de cerca de 1200 velites, y 300 jinetes de caballería que integraban 10 unidades - de 30 hombres de fortaleza. Esto dió a la legión, de mediados de la República, una fortaleza nominal de unos 7200 hombres. Más tarde, cuando las legiones fueron tomadas, en la reformas de Mario, y fueron hechas de fuertes centurias, de 80 hombres, cada centuria tuvo su estándar, y se compuso de diez unidades, llamadas contubernia. En un contubernium, pudo haber ocho soldados, quienes compartían una tienda (de campaña), una piedra de molino, una mula, y una olla (según la duración de la campaña). Porque manípulos fueron sus principales elementos tácticos, las legiones de la República temprana, son a veces referidas, como legiones manipulares.


durante la República tardía (107 a 30 a.JC.)[3].

Artículo desarrollado → Reformas de Cayo Mario.


Siguiendo las reformas de Mario, del segundo siglo antes de Cristo, las legiones tomaron el segundo y más estrecho significado, que es familiar en la imaginación popular, como un orden-cerrado de ciudadanos de infantería pesada.

Al final del segundo siglo, antes de Cristo, Cayo Mario, reformó las previamente efímeras legiones, como una fuerza profesional, dibujando de las clases más pobres, permitiendo a Roma, ampliar sus ejércitos de campo, y proveyendo empleo a los ciudadanos sin trabajo, de la ciudad de Roma.

Sin embargo, ésto puso la lealtad de los soldados, en las manos de su general, más que en la propia Roma. En éste período todas las legiones italianas, obtuvieron la total ciudadanía romana, y proveyeron una base más amplia para el ejército, suplementado por pobres ciudadanos urbanos romanos.

Las legiones de la República tardío, y el Imperio temprano, son a menudo llamadas, legiones Marianas. Siguiendo la Batalla de Vercellae en el 101 a.JC., Mario concede a todos los soldados italianos, la ciudadanía romana. Él justificó esta acción en el Senado, diciendo que en el fragor de la batalla, él no podía distinguir romanos, de aliados. Esto efectivamente eliminó la noción de legiones aliadas; a partir de ahora todas las legiones italianas, serían consideradas como legiones romanas, y la total ciudadanía romana, fué abierta a todas las regiones de Italia. Al mismo tiempo, los tres diferentes tipos, de infantería pesada, fueron reemplazados por una única, de tipo standard, basada en los Principes: armado con dos jabalinas pesadas llamadas pila (singular pilum), la espada corta llamada gladius, cota de malla (lorica hamata), casco, y escudo rectangular (scutum).

El rol de las legiones aliadas podría ser eventualmente tomado por los contingentes de tropas aliadas auxiliares, llamados Auxilia. Cada legión tenía una auxilia de tamaño similar, que contenían unidades especializadas, ingenieros, y pioneros, artilleros, y artesanos, personal de servicio, y de soporte, y unidades irregulares formadas por no-ciudadanos, mercenarios, y milicia local. Éstos eran usualmente formados, en unidades completas, como la caballería ligera, la infantería ligera, o velites, y jornaleros. También hubo un escuadrón de reconocimiento de 10 o más, infantería liviana montada, llamada speculatores, quienes podían también servir como mensajeros, o incluso como una forma temprana, de servicio de inteligencia militar.

Como parte de las reformas marianas, la organización interna de las legiones, fue estandarizada. Cada legión fue dividida en cohortes. Antes de esto, las cohortes había sido unidades administrativas temporales, o de fuerzas tácticas de tarea, de varios manípulos, incluso más transitorias que las propias legiones. Ahora las cohortes, fueron diez las unidades permanentes, compuestas por 6, y en el caso de la primera cohorte 8 centurias, cada uno dirigida por un centurión, asistido por un optio, su asistente. Estos llegaron a formar la unidad básica táctica de las legiones. El centurión mayor de la legión, fue llamado el primus pilus, un soldado de carrera, y asesor del legado, quién a veces fue ascendido al rango superior.

Cada legión tenía un tren de equipaje de 640 mulas, o alrededor de 1 mula, por cada 8 legionarios. Para mantener estos trenes de equipaje, no se vuelvan demasiado grandes, y lentos, Mario hacía que cada soldado de infantería, cargara tanto equipo como pudiera llevar, incluyendo su propia armadura, armas, y raciones para 15 días, para hacer unos 25-30 kg (50-60 libras), de carga total. Para hacer ésto más fácil, él entregó a cada legionario unas horquillas que les permitían llevar sus cargas, sobre sus hombros. Los soldados fueron apodados mulas de Mario, debido a la cantidad de equipos, que tenían que cargar ellos mismos. Este arreglo permitió al tren de suministros, volverse separado del cuerpo principal de la legión, aumentando así grandemente la velocidad del ejército, mientras estaba en marcha.

Una legión típica de este período, tenía 5.120 legionarios, así como un gran número de seguidores del campamento, sirvientes, y esclavos. Legiones podría contener hasta 6.000 combatientes, cuando incluían los auxiliares, aunque mucho más tarde, en la historia de Roma, el número se redujo a 1.040, para permitir una mayor movilidad. Los números también pudieron variar, dependiendo de las bajas sufridas durante una campaña; las legiones de Julio César, durante su campaña en Galia, a menudo contaba sólo con alrededor de unos 3.500 hombres.

Tácticas fueron ligeramente diferentes a las del pasado, pero ampliamente mejoradas, por el entrenamiento profesional de los soldados.

Después de las reformas Marianas, y a lo largo de la historia, de la República romana tardía, las legiones jugaron un importante rol político. En el siglo 1 a.JC., la amenaza de las legiones, bajo un demagogo fue reconocido. A los Gobernadores, no les era permitido salir de sus provincias, con sus legiones. Cuando Julio César rompió esta regla, dejando su provincia de la Galia, y cruzando el Rubicón, hacia Italia, precipitó una crisis constitucional. Esta crisis, y las guerras civiles, que siguieron, pusieron fin a la República, y dieron lugar a la fundación del Imperio, bajo Augusto, en el 27 a.JC..


durante el Imperio Romano[5].

Artículo desarrollado → Historia de la legión romana durante el Imperio romano.


durante el Imperio temprano (30 a.JC.-284 d.JC.)[5].

Por razones políticas y económicas, Augusto redujo el número de legiones, desde casi 50, al final de su guerra contra Marco Antonio, a sólo 28, que fueron descompuestas a 25 después de la batalla del Bosque de Teutoburgo, en la cual, tres legiones fueron masacradas. Generales durante las recientes guerras civiles republicanas, habían formado su propia legiones, y las numeraron como ellos desearon. Cuando éstas guerras terminaron, Augusto se quedó con alrededor de cincuenta legiones, con varias legiones dobles, contadas (múltiples Legio X, por ejemplo). Además de la racionalización del ejército, Augusto también reguló el pago a los soldados. Durante este tiempo, donde hubo una alta incidencia de Gemina (gemela) legiones, donde dos legiones fueron consolidadas, en una sola organización (y más tarde hecha oficial, y puestas bajo un dux, y seis duces).

Al mismo tiempo, él incrementó enormemente el número de auxiliares, hasta el punto en que fueron iguales en número, a los legionarios. También creó la Guardia Pretoriana, junto con una permanente Armada, donde sirvieron los liberti, ó esclavos liberados.

Las políticas militares de Augusto, sonaron, demostraron, y rentaron, y fueron generalmente seguidos por sus sucesores. Estos emperadores podrían cuidadosamente agregar nuevas legiones, así las circunstancias lo requirieran, o permitieran, hasta que la fortaleza del ejército permanente, se situó en alrededor de 30 legiones. Con cada legión teniendo 5.120 legionarios, usualmente soportados por un número igual de tropas auxiliares, la fuerza total disponible, para un comandante de la Legión, durante la Pax Romana, probablemente iban desde 153.600 hacia abajo, con las más prestigiosas legiones, estacionadas en las fronteras hostiles, o en provincias conflictivas tendiendo a tener más auxiliares. Algunas legiones pudieron incluso, haber sido reforzadas a veces con unidades, haciendo la fuerza asociada, cercana a los 15,000-16,000, o más ó menos del tamaño de una División moderna.

A lo largo de la era imperial, las legiones jugaron un importante rol político. Sus acciones podían asegurar el imperio para un usurpador, o llevarlo a la ruina. Por ejemplo, la derrota de Vitelio, en el año de los cuatro emperadores, fue decidida cuando las legiones del Danubio, eligieron dar soporte a Vespasiano.

En el Imperio, la legión fue estandarizada, con símbolos, y una historia individual, donde los hombres se sentían orgullosos de servir. La legión era comandada por un legatus o legado. Con edad de alrededor de treinta, por lo general sería un senador, con un nombramiento de tres años. Inmediatamente subordinados al legado, podrían haber, seis tribunos militares elegidos, -cinco serían oficiales de Estado Mayor, y el restante podría ser un noble, nombrado por el Senado (originalmente éste tribuno, comandaba la legión). Podría también haber, un grupo de oficiales, para el personal médico, los ingenieros, los encargados de los registros, el praefectus castrorum (prefecto del castro, ó comandante del campo), y otros especialistas, tales como sacerdotes, y músicos.


durante el imperio tardío (desde 284)[4][5].

Andando el tiempo, conocemos mal lo que ocurrió con el ejército en el transcurrir de la llamada “Anarquía militar” pese al triste protagonismo del mismo en estos años. Sin lugar a dudas, muchas de las tendencias anteriores se acentuaron, lo que, junto a notables permanencias, conformó lo que será el ejército del Bajo Imperio. Cheesman señala que, desde el edicto de Caracalla, la diferenciación entre cuerpos auxiliares y legiones se hizo cada vez más accesoria, de modo que la única señal distintiva era su diferente entrenamiento. Desde luego, el auge de los numeri y el edicto se combinaron para hacer de los auxiliares una unidad sin razón de ser. Sin embargo, la legión conservó largo tiempo su carácter elitista y su superior preparación como señales distintiva.[4]

No obstante, si en algo se centra la discusión acerca de la organización militar del Tardoimperio es en la cuestión acerca de los cuerpos de limitanei y comitatenses. La tradición ha querido ver en los primeros unas fuerzas fronterizas, como su propio nombre (ribereños) indica, y en los segundos un conjunto de fuerzas móviles con cierto carácter de élite. De todo esto se han derivado numerosos debates que, muy a menudo, han venido a caer en errores de apreciación y convencionalismos más o menos inventados tiempo atrás. Así, los limitanei son poco más que colonos armados, mientras que los comitatenses son los verdaderos soldados profesionales. Por sentido común, cualquier clasificación estricta en historia supone otorgarle al pasado una simplicidad que únicamente esconde nuestro desconocimiento. Las realidades siempre son más complejas. Por lo que revelan nuestras fuentes, los limitanei son el conjunto de tropas asignadas a una determinada región, encontrándose bajo la dirección del dux de la misma. Por su parte, los comitatenses están ligados más directamente al emperador o a sus hombres más allegados. Esta clase de unidades se encuentran por lo general asentadas en las provincias interiores, actuando como garantes ante una revuelta interna o el levantamiento de un usurpador. Además, se desplazan con mayor facilidad –que no rapidez-, al no estar asignadas a ningún territorio en el que tuviesen que ejercer labores civiles o administrativas, de las que más adelante hablaremos. A mayores existían, dentro de esta gran división del ejército, unidades de naturaleza y tamaño diverso a las que no nos referiremos por falta de de espacio, pero que verdaderamente merecen una mayor atención por parte de la literatura especializada, a menudo obcecada por los oropeles de la época altoimperial.[4]

En el Imperio Romano tardío, el número de legiones fue incrementado, y el ejército romano expandido. No hay evidencia que sugiera, que las legiones cambiaran en forma, antes de la tetrarquía, aunque hay pruebas de que eran más pequeñas, que las que en papel usualmente citaba (en fortaleza). La forma final de la legión, originada con la élite, legiones palatinaelegiones palatinas), creadas por Diocleciano, y los tetrarcas. Estas fueron unidades de infantería, de unos 1.000 hombres, en vez de los 5.000, incluidos los de caballería, de las viejas legiones. Las primeras legiones palatinae, fueron los Lanciarii, Joviani, Herculiani, y Divitenses.[5]

El siglo cuarto vio a un gran número de nuevas, pequeñas legiones creadas, un proceso que comenzó con Constantino II. En adición a la élite palatina, otras legiones llamadas comitatenses, y pseudocomitatenses, junto con el auxilia palatina, proveyeron la infantería de los ejércitos romanos tardíos. La Notitia Dignitatum lista 25 legiones palatinas, 70 legiones comitatenses, 47 legiones pseudocomitatenses, y 111 auxilia palatina, en los ejércitos de campo, y otras 47 legiones, en los ejércitos fronterizos[7]. Nombres de legiones, tales como Honoriani, y Gracianienses, encontradas en la Notitia, sugieren que el proceso de crear nuevas legiones, continuó a través del siglo cuarto, en lugar de ser un evento único. Los nombres también sugieren, que muchas nuevas legiones, fueron formados de vexillationes, o desde viejas legiones.[5]

De acuerdo con el escritor romano tardío Vegecio, De Re Militari , cada centuria tenía una ballesta, y cada cohorte, tenía un onagro, dando a la legión, un formidable tren de sitio, de 59 ballestas, y 10 onagros, cada uno manejado por 10 libritors (artilleros), y montada en vagones, tirados por bueyes o mulas. Además de atacar las ciudades, y fortificaciones, estos se utilizarían para ayudar a defender, fortalezas romanas, y campamentos fortificados (castra), también. Incluso podría ser empleado en algunas ocasiones, especialmente en el Imperio tardío, como artillería de campo, durante las batallas, o en soporte a los cruces de ríos.[5]

A pesar del número de reformas, el sistema Legión sobrevivió a la caída del Imperio Romano de Occidente, y fue continuada en el Imperio Romano de Oriente hasta alrededor del siglo VII, cuando las reformas iniciadas por el emperador Heraclio, para contrarrestar la creciente necesidad de soldados, en todo el Imperio, resultando en el sistema Tema. A pesar de esto, el romano oriental; con ejércitos bizantinos, continuó siendo influenciado por la proyección de las anteriores legiones romanas, y fueron mantenidas con similar nivel de disciplina, valor estratégico, y organización.[5]


Referencias

Artículos relacionados

Bibliografía

  • Fuentes bibliográficas, y otras
  • Service in roman army, R. Davies, Edinburgh, 1989
  • Roman Warfare, Adrian Goldsworthy
  • El ejército romano, Adrian Goldsworthy, Akal, Madrid, 2005
  • El ejército romano, Yann le Bohec, Ariel, Madrid, 2004
  • Historia de la Guerra, John Keegan, Planeta, Barcelona, 1995
  • Para el título de contenido: "Los españoles y la milicia romana",y el de "Categorías militares de los romanos" Enciclopedia moderna:Diccionario universal de literatura, ciencias, artes, agricultura, industria y comercio,1851,Madrid, editado por F. de Paula Mellado por un colaborador de la EL.

Otras fuentes de información

Notas

  1. Polibio, Historias, VI, 20,8.
  2. Tito Livio, Ab Urbe Condita, XLIII, 12,4-5.
  3. a b Véase Legión romana: evolución en el tiempo, para un catálogo de (legiones) conocidas en la República tardía, Imperio temprano, e Imperio tardío, con fechas de existencia, emblema, y locación (ubicaciones) de despliegue
  4. a b c d e El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Wikipedia, publicada con licencia CC-BY-SA 3.0.
  5. a b c d e f g h i El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Wikipedia, publicada con licencia CC-BY-SA 3.0.
  6. Mccall, Jeremiah B., La Caballería de la República Romana: Combate de caballería, y reputación de élite hacia mediados, y finales de la República ("The Cavalry of the Roman Republic: Cavalry Combat and Elite Reputations in the Middle and Late Republic") (New York, Routledge, 2002) pp. 53ff
  7. Totales desde resumen, del Notitia Dignitatum, en Richardot, Philippe, La fin de l'armée romaine 284-476 (El final del ejército romano 284-476), [3 ª ed.] Economica, 2005. ISBN 2-7178-4861-4.