La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Historia de campañas militares romanas

Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.

Saltar a navegación, buscar

La historia de la Antigua Roma, —originalmente una ciudad-estado de Italia, y después un imperio que cubría gran parte de Eurasia, y el norte de África—, desde el siglo IX a.JC. hasta el siglo V d.JC., está muy ligada a su historia militar. El núcleo de la historia de las campañas militares romanas, es el relato de las batallas terrestres del ejército romano, desde su defensa inicial, y posterior conquista de las ciudades, de las colinas vecinas de la Península Itálica, hasta la lucha final del Imperio Romano de Occidente, por su propia existencia contra los invasores hunos, vándalos, y germánicos, tras la división del imperio en los imperios de Oriente, y Occidente. A pesar de que el bajo imperio, se extendía por las tierras de la periferia del Mediterráneo, en la historia militar de Roma, las batallas navales fueron, por lo general, menos significativas que las batallas terrestres, debido a su dominio casi incuestionable del mar, tras las feroces luchas navales, de la Primera Guerra Púnica.

En primer lugar, el ejército romano luchó, contra sus vecinos tribales, y los pueblos etruscos de Italia, y posteriormente llegó a dominar gran parte del Mediterráneo, y más allá, incluyendo las provincias de Britania, y Asia Menor, en el apogeo del Imperio. Al igual que sucedió con la mayoría de las civilizaciones antiguas, el ejército de Roma sirvió para el triple propósito, de asegurar sus fronteras, explotar las zonas periféricas, mediante medidas tales como imponer tributos, sobre los pueblos conquistados, y mantener el orden interno.[1] Desde el principio, el ejército romano tipificó esta pauta y la mayoría de las campañas de Roma estuvieron caracterizadas por uno de estos tipos: el primero es la campaña territorial expansionista, que normalmente empezaba en forma de contraofensiva,[2] en la que cada victoria, conllevaba la subyugación de grandes extensiones de territorio, y que permitió a Roma, pasar de ser un pequeño pueblo, al tercer imperio más grande del mundo antiguo, abarcando casi la cuarta parte de la población mundial;[3] el segundo son las guerras civiles, que azotaron a Roma con frecuencia, desde su misma fundación, hasta su desaparición final.

Los ejércitos romanos no eran invencibles, a pesar de su formidable reputación y el gran número de sus victorias:[4] durante siglos, los romanos «produjeron su propia ración de incompetentes»[5] que condujeron a los ejércitos romanos a derrotas catastróficas. No obstante, el destino de los mayores enemigos de Roma, como Pirro y Aníbal,[6] solía ser el de ganar la batalla, pero perder la guerra. La historia de las campañas romanas es, ante todo, la historia de una persistencia obstinada que supera terribles derrotas.[7][8]


[escribe] Evolución histórica.

Artículo desarrollado → Historia de campañas militares durante la Monarquía Romana (antigüedad).
Artículo desarrollado → Historia de campañas militares durante la República Romana (antigüedad).
Artículo desarrollado → Historia de campañas militares durante el Imperio Romano.


[escribe] Valoraciones.

Hay pocos ejércitos, antiguos o modernos, que hayan combatido tan extensamente, y durante tan largo tiempo, como el ejército romano. A pesar de la famosa afirmación de Napoleón, de que «Los galos no fueron conquistados por los [ejércitos] romanos, sino por César»,[9] no es menos cierto, que los romanos estaban dispuestos a soportar, tremendas pérdidas humanas, en el ejercicio de sus campañas.[8] Aunque los generales romanos, solían compartir el destino de sus soldados, fue de los millones de soldados del ejército romano, de donde surgió el mayor sacrificio, y durante gran parte de la historia de Roma, sus soldados lucharon leal, y desinteresadamente por el estado, y sus hogares.

Sin embargo, en el Bajo Imperio, los soldados seguían a sus comandantes, poco más que por la promesa de oro:[10] aun así, y a pesar de que Roma, debía hacer frente a grandes amenazas externas, hubieran sido capaces de resistirlas, si no se hubieran visto obligados a combatir entre ellos mismos tan a menudo, y si sus generales no hubieran conspirado, para usurpar el trono, en lugar de apoyarlo.[11]

Aunque la opinión tradicional, ha sido que la expansión romana, fue una empresa noble, justificada, porque «portaba la antorcha de la civilización hacia la oscuridad bárbara»,[12] recientemente ha surgido una opinión alternativa, que sostiene que el florecimiento de Roma, que siguió a su expansión militar, tuvo lugar sólo a expensas, de la extinción de otras culturas emergentes, y vigorosas, como los celtas, y los dacios.[12] Quizás el mismo hecho, de que gran parte del legado, leyes, instituciones, y conceptos de la vida occidental, estén influidos por una Roma, de la que hemos heredado tanto[13][14][15] engendre la idea de que Roma, era la única cultura, que tenía algo que ofrecer, —que no se perdió mucho con esas culturas, que extinguieron los ejércitos romanos—, y esconda el hecho de que gran parte de Europa, se desarrolló a partir un monocultivo romano.


El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Wikipedia, publicada con licencia CC-BY-SA 3.0.


[escribe] Referencias.

Artículos relacionados


Otras fuentes de información

Notas

  1. Trigger, Understanding Early Civilisations, p. 240
  2. Luttwak, The Grand Strategy of the Roman Empire, p. 38
  3. Goldsmith, An Estimate of the Size and Structure of the National Product of the Early Roman Empire, p. 263
  4. Johnson, The Dream of Rome, p. 8
  5. Goldsworthy, In the Name of Rome, p. 15
  6. Lane Fox, The Classical World, p. 312
  7. Goldsworthy, In the Name of Rome, p. 31
  8. a b Goldsworthy, The Punic Wars, p. 96
  9. Goldsworthy, In the Name of Rome, p. 377
  10. Grant, The History of Rome, p. 280
  11. Grant, The History of Rome, p. 332
  12. a b Matyszak, The Enemies of Rome, p. 9
  13. Grant, The History of Rome, p. 1
  14. Saggs, Civilization Before Greece and Rome, p. 1
  15. Wood, In Search of the First Civilizations, p. 176
Herramientas personales
Espacios de nombres
Variantes
Acciones
Navegación
Herramientas
Crear un libro