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Hipótesis del simio acuático

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La hipótesis del simio acuático (AAH, siglas en inglés), ó teoría del simio acuático, mantiene que los antecesores inmediatos de los humanos y otros homínidos vivieron por un tiempo significativo en un ambiente semi-acuático sobre la costa africana, obteniendo la mayoría de sus alimentos de la zona costera y lagunas poco profundas tierra adentro, antes de que sus descendientes homínidos regresaran a una existencia más puramente terrestre.

Es una posición minoritaria, no ampliamente sostenida en biología. El punto de vista convencional de la evolución humana es que los primeros homínidos evolucionaron en las sabanas africanas.

La hipótesis fue originalmente sugerida, en 1960, por el biólogo marino Sir Alister Hardy (1896-1985). Posteriormente, la escritora feminista Elaine Morgan desarrolló y promocionó la hipótesis, publicando su primer libro sobre el tema, The Descent of Woman(La Descendencia de la Mujer), en 1972. Sus posteriores libros sobre el tema son: The Aquatic Ape (El Simio Acuático) en 1982, The Scars of Evolution (Las Cicatrices de la Evolución) en 1990, y The Aquatic Ape Hypothesis (La Hipótesis del Simio Acuático) en 1997.

Descripción

La hipótesis del simio acuático propone los siguientes argumentos principales:

Ya que la evolución trabaja sólo a pasos pequeños, es difícil imaginar como el bipedismo pudo haber evolucionado en la sabana: la masa del torso hace que este modo de locomoción sea inherentemente inestable. El agua, en cambio, sostiene al cuerpo en posición.
  • Respiración: con la excepción de los humanos, los mamíferos terrestres carecen de control conciente y voluntario sobre la respiración. El control de los humanos sobre su aparato respiratorio es similar al de los mamíferos acuáticos que inhalan tanto aire como necesitan para zambullirse, para luego retornar a la superficie por más.
  • Grasa: el humano tiene diez veces más grasa corporal que la que es normal para un animal terrestre de ese tamaño. Es, por mucho, los más obesos de los primates. Mientras que los mamíferos terrestres que hibernan poseen una capa de grasa estacional, el humano, como los mamíferos acuáticos, retiene grasa durante todo el año.
  • Las lágrimas y la sudoración excesiva son consideradas como ulterior evidencia en favor de la hipótesis. Los proponentes de la hipótesis también mencionan la porción de piel entre el dedo pulgar y el índice humanos, la cual parece no tener valor aparente en tierra.

Una dificultad al evaluar esta hipótesis es que los lugares que sugiere como posibles fuentes de fósiles relevantes se encuentran en su mayoría bajo el nivel del mar en la época presente.

Comparación con la hipótesis terrestre

  • Desnudez: la explicación terrestre usual (conocida como la "hipótesis termoregulatoria" es que esto sucedió para perder calor - los humanos sudan más por unidad de área que cualquier otro mamífero, y los proponentes de esta idea dicen que ésto hace particularmente efectivo al intentar permanecer activos durante el calor del día africano. Una capa de pelo reduciría la efectividad de esto (el sudar humano puede ser visto como un análogo de los comportamientos acuáfilos de los animales mencionados anteriormente).
  • Los problemas con esta explicación son: que el pelo corporal es necesario para protegerse de la radiación solar directa y el calor extremo, además del frío; que la sudoración humana es altamente desperdiciadora de agua y sales, lo cual es una clara desventaja en la sabana; y que el hecho de que la piel esté expuesta no es, después de todo, esencial para que la sudoración sea efectiva.
Adicionalmente, cualquier hipótesis de esta naturaleza tiene que explicar el patrón de pelo corporal que tenemos, además del porqué las mujeres y niños tienen menos pelo corporal que los hombres. Respecto al primer punto, ¿por qué habríamos de haber retenido el pelo de la cabeza si el supuesto propósito de una piel desnuda es el mantenerse fresco? En favor de la AAH, se puede notar que la parte superior y posterior de la cabeza son las áreas menos en contacto con el agua según el patrón humano de natación, y además son también las únicas áreas cubiertas con un pelaje denso tanto en los individuos maduros como en los infantes.
Sobre el segundo punto, es posible sugerir un escenario AAH en el cual los machos maduros hayan pasado más tiempo cerca de la costa, mientras que las madres con sus bebés permanecían en aguas más profundas fuera del alcance de los predadores; es difícil para la hipótesis de la regulación térmica el acomodar un caso en el que las hembras y los infantes fueran más activos que los machos y, por lo tanto, en mayor necesidad de enfriamento por sudoración, bajo el calor del día.
  • Bipedismo: hay varias sugerencias terrestres sobre el porqué los primeros homínidos se tornaron bípedos: comportamientos relacionados con el acarreo, elaboración de herramientas, y comportamientos de vigilancia, por ejemplo.
  • El problema con todos estos es que (a diferencia del supuesto simio acuático, que bien podría haber sido un vadeador de tiempo completo) ninguno de ellos aplica para más de una pequeña fracción del tiempo; cuando no se encontraban involucrados en estos comportamientos, los proto-homínidos hubiesen simplemente revertido a la locomoción cuadrúpeda.
  • Grasa: ésta es muy importante para el desarrollo y mantenimiento del cerebro, el cual es un órgano muy costoso en términos de requerimientos de energía.
  • Sin embargo, esta sugerencia no responde por el hecho de que las mujeres y los niños poseen una mucho mayor proporción de grasa corporal que los hombres; mientras que, dentro del escenario AAH, esto sugiere, justo como con el contraste en pelo corporal, que las hembras y sus crías habrían pasado más tiempo en el agua que los machos adultos.
  • El tamaño del cerebro: el hecho de ser un simio, es una criatura inteligente, si este cerebro en particular recibe el fósforo que se encuentra en la zoología marina (peces y crustaceos) se tendría un crecimiento mayor, en la siguientes generaciones. El delfín es la criatura más inteligente después del Homo sapiens.

Objeciones a la AAH

  • Desnudez: el pelo humano es drásticamente diferente del de todas las especies acuáticas antes mencionadas. La comparación con mamíferos totalmente acuáticos (como los cetáceos, sirenios, etc.) es sospechosa, pues estos animales han evolucionado tales características a lo largo de un período de tiempo mucho más extenso que los humanos.
  • Bipedismo: ningún mamífero acuático es bípedo. Los animales que son temporalmente bípedos (como los canguros y algunos primates) utilizan su posición vertical para la locomoción, alimentación y vigilancia, todos los cuales son comportamientos útiles para la vida terrestre. Más aún, para erigirse en aguas poco profundas, es útil el poseer la mitad inferior de las piernas sustancialmente más larga que la parte superior, como sucede comúnmente en las aves vadeadoras. Las piernas humanas no concuerdan con este patrón.
  • Respiración: la habilidad para moderar la respiración, aunque a un menor grado de control, está presente en muchos otros animales, incluyendo otros simios y los perros. El reflejo de zambullida está presente en otros mamíferos también.

La AAH provoca feroces, y frecuentemente agrias, discusiones. Los escépticos critican la falta de evidencia fósil directa; la manera amateur en que es propuesta la AAH en ciertos casos; y el ocasional sobre-énfasis en tenuos argumentos. Los proponentes se quejan de una actitud de superioridad y desprecio; de ataques sobre formas y personas en vez de sobre la sustancia fundamental; y el la incapacidad de proveer una hipótesis terrestre alternativa que sobreviva a las críticas que precisamente abate la AAH.

Referencias

Bibliografía

  • Hardy, A. C., "Was man more aquatic in the past?", New Scientist, 7,642-645 (1960).
  • Morgan, Elaine, The Aquatic Ape, 1982, Stein & Day Pub, ISBN 0-285-62509-8
  • -- The Scars of Evolution, 1990, Souvenir Press, ISBN 0-285-62996-4
  • -- The Aquatic Ape Hypothesis, 1997, Souvenir Press, ISBN 0-285-63377-5

Otras fuentes de información

Notas

El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Wikipedia, publicada con licencia CC-BY-SA 3.0.