La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Globo aerostático

De la Enciclopedia Libre Universal en Español
Saltar a: navegación, buscar
Resumen:
Dibujo sobre el «principio del globo de aire caliente» publicado en Scientific American Supplement de 1885.

Conocido popularmente como «globo», es un Aeróstato no propulsado compuesto por una bolsa que encierra una masa de gas, aire caliente o hidrógeno, y en su parte inferior puede ir una estructura sólida denominada barquilla. Normalmente se dejan llevar por las corrientes de aire aunque permiten controlar su elevación, en lo que se denomina «vuelo libre», en el caso de que el globo permanece anclado durante la elevación, por ejemplo una cuerda, se habla de vuelo «cautivo».


Historia

Por 1783, dos inventores franceses, los hermanos Montgolfier, Joseph Montgolfier y Jacques Montgolfier, construyeron un vehículo volador se conoció con el nombre de Mongolfiera, consistía en un globo muy grande hecho de lino y forrado de papel, con 11 metros de diámetro y un peso de 226 Kg aprox., basado en el Principio de Arquímedes, se situaba sobre un fuego que calentaba el aire, podía elevarse como consecuencia de la fuerza ejercida por el propio aire de abajo hacia arriba. Su demostración pública sin pasajeros sucedió el 4 de junio de ese año, el vuelo duró 15 minutos, recorrió 2 km y alcanzó una altura de 1830 metros;[1] tres meses después, lanzan un segundo globo en Versalles en presencia del rey Luis XVI de Francia y la reina, esta vez conduciendo tres pasajeros, un carnero, un pato y un gallo, que realizaron un vuelo libre de unos tres kilómetros.

Los primeras cinco ascensos de globos aerostáticos en Francia.

El 21 de noviembre, Pilátre de Rozier y el marqués D'Arlandes efectuarán el primer ascenso tripulado en el parque de La Muette en las cercanías de París, con un globo de aire caliente y hecho de papel barnizado construido también por los hermanos Montgolfier, la duración del vuelo entre 20 minutos en los que recorren 12 km, alcanzando una altura de 1000 m [1]y se convierten en los primeros aeronautas de la historia,[2] tal proeza fue presenciada por los reyes de Francia y cerca de 400.000 parisinos.

El primero en utilizar el hidrógeno, en lugar de aire caliente, fue Jacques Charles que efectuó un vuelo no tripulado el 27 de agosto con un globo compuesto de tela y seda engomada con el que recorre 24 km en 45 minutos, alcanzando una altura de 1000 m, [1]unos meses más tarde, el 1 de diciembre, junto a Noël Robert y gracias a unas mejoras realizadas en su globo, una red que recubre el globo y sostiene una canastilla de mimbre para los pasajeros, una válvula para permitir la liberación de gas y asi regular el descenso, un barómetro para medir la presión del aire y poder determinar la altura, les permitieron realizar un extenso vuelo de 54 kilómetros de distancia en 2 horas a una altura de 3000 m. [1]

Fue en 1785, cuando el aeronauta francés Jean Pierre Blanchard y el médico estadounidense John Jeffries consiguieron cruzar por primera vez el Canal de la Mancha.

El 22 de octubre de 1797 el intrépido André Jacques Garnerin saltó con un paracaídas desde un globo que volaba a gran altura sobre el cielo de París.

Mal de altura.

El creciente interés de la ciencia en este invento, llevaría a realizar una de las las primeras observaciones científicas a bordo de un globo, el 5 de septiembre de 1862, la ascensión de James Glaisher y Henry Coxwell en un globo cargados con instrumentos científicos, sin embargo les permitiría alcanzar una altitud de casi 10.000 m, marca que no llegaría a superarse en más de un siglo. El vuelo se realizó en una cabina abierta y se considera una de las mayores proezas de la aeronáutica, no disponían de una reserva de oxígeno, sin ropa de protección y sin apenas conocimiento de las capas superiores de la atmósfera.

El 21 de marzo de 1999, el suizo Bertrand Piccard y el británico Brian Jones (1947) culminaron la vuelta al mundo en globo aerostático sin realizar escalas, tras recorrer 46.759 kilómetros abordo del Breitling Orbiter III en 19 días, 21 horas y 55 minutos.[3]

Ascensión de Lunardi ante la familia real, realizada el 8 de enero de 1793.

En España

La primera ascensión no tripulada la llevó a cabo Agustín de Betancourt, fundador de la Escuela de Ingenieros Caminos Canales y Puertos, ante la Corte de Carlos III de España el 28 de noviembre de 1783.

La primera ascensión de una persona la intenta en Aranjuez el francés Charles Bouche el 6 de junio[4] de 1784, pero resultó herido al desplomarse el globo cuando iniciaba el ascenso. Sin embargo fue el italiano Vicente Lunardi quien consigue ser el primero en ascender el 12 de agosto de 1792, el hecho se realizó en los jardines del parque del Buen Retiro de Madrid, volando durante una hora hasta la Villa de Daganzo, cerca de Alcalá de Henares (Madrid). [5] El mismo Lunardi repite ascensión el 8 de enero de 1793, pero esta vez en la localidad madrileña de Aranjuez.

El 15 de diciembre de 1884 se crea el Servicio Militar de Aerostación, a partir de la 4ª Compañía del Batallón de Telégrafos, para el empleo de globos aerostáticos y dirigibles, dedicada al estudio y tareas de observación. En 1896 se creó como unidad independiente la Compañía de Aerostación.

La reina regente, María Cristina de Habsburgo-Lorena, en una visita a las maniobras que dicha Compañía efectuaba en la Casa de Campo de Madrid, hizo una ascensión en un globo cautivo el 27 de junio de 1889.

Durante la Exposición Universal de Barcelona de 1888 obtuvo un éxito de concurrencia el globo cautivo situado en el pabellón del Círculo del Liceo, a pesar de que el globo colocado inicialmente fue destruido por un rayo y tuvo que ser sustituido.[6]

El 22 de enero de 1906, Fernández Duro, por aquel entonces presidente del Aéreo Club de España cruzó por primera vez los Pirineos en su globo Cierzo.[7]

En el intento de batir el récord mundial de altura en globo libre a bordo del Hispania, muere trágicamente el comandante de artillería y aeronauta Benito Molas el 18 de septiembre de 1928, cuando su barquilla fue localizada con su cuerpo, muerto por una congestión pulmonar, el barómetro indicaba que alcanzó los 11.000 m de altitud. [8]

En Iberoamérica

Aunque el primer vuelo en globo en Mexico se hizo el 12 de febrero de 1835 por el aeronauta francés Eugene Robertson,[9] fue José María Alfaro el mexicano que consiguió elevarse en un globo aerostático de aire caliente y de cubierta impermeable el 18 de mayo de 1784.[10] y un ancho más tarde, el 6 de febrero haría lo propio el militar Antonio María Fernández, en las proximidades de ciudad de Tlaxcala de Xicohténcatl (Tlaxcala).

Se tiene constancia de que, en 1872, un globo fabricado en Bolivia con materiales autóctonos realizó un vuelo de 25 minutos de duración y alcanzando una altura de 500 m, su piloto era el peruano Apolinar Zeballos. En 1901, el aeronauta francés Edouard Lesaille realizó varias exhibiciones en las ciudades de La Paz y Oruro, la ascensión se mantenía durante unos 15 minutos a una altura de unos 800 m. [11]

La primera constancia del vuelo de un globo aerostático en Venezuela, fue cuando González Torres de Navarra era gobernador y capitán general de la provincia de Venezuela en la época colonial, el 20 de enero de 1785 se realizó una exhibición para festejar el cumpleaños del monarca, las dimensiones del globo era de 12 varas de diámetro (aproximadamente 10 m) y la composición del gas se utilizó aceite y papel. [12]

Parece ser que el primer de que aeronauta de Cuba fue el francés Eugenio Roberston, quien el 19 de marzo de 1828 se elevó en un globo aerostático desde la Plaza de Armas de La Habana [13] y Adolfo Theodore realizó tres ascensiones en 1830, no obstante, el primer lugareño que consiguió un vuelo de estas características fue José Domingo Blineau que realizó una primera ascensión el 3 de mayo de 1831 y una segunda en 1833. [14]

El primer vuelo en globo en Perú se realizó en la Plaza de Acho de Lima el 24 de setiembre de 1840 a cargo de José María Flores.[15]

A lo largo de todo el siglo XIX se utilizó también con fines bélicos, durante la Guerra de la Triple Alianza un globo aerostático cautivo del ejército brasileño permitió observar a la artillería paraguaya, esta observación se realizó el 6 de julio de 1866 en la que el ingeniero militar argentino de origen polaco Roberto A. Chodasiewicz se convirtió en el primer militar latinoamericano en elevarse en globo.[16]

Los argentinos Aarón de Anchorena y Jorge Newbery realizaron el 25 de diciembre de 1907 con el legendario globo «Pampero»[17] que el primero había traído desde Francia, el primer vuelo en cruzar el Río de la Plata. El 17 de octubre del año siguiente, el «Pampero» desaparecia en pleno vuelo, posiblemente adentrandose en el mar, sus tripulantes eran Eduardo Newbery, hermano de Jorge, y el sargento Romero.[18] También fue Newbery quien en 1909 pilotó por primera vez el globo aerostático «Huracán», desde Belgrano al Brasil.

Quemador de un globo aerostático de aire caliente.

Los capitanes argentinos Eduardo Bradley y Ángel Zuloaga, cuando asistían a la Primera Conferencia Panamericana de Aeronáutica celebrada Santiago de Chile el 9 de marzo de 1916, deciden poner en práctica la idea de Jorge Newbery, que en 1910 propuso cruzar los Andes en globo aerostático. A las 08:30 horas del 24 de junio despegan desde Santiago abordo del globo Eduardo Newbery, de 2.200 metros cúbicos de hidrógeno. Después de alcanzar los 8.100 metros de altura y superar temperaturas de más de 30° bajo cero, llegado el mediodía descienden en Uspallata. Fue la primera vez que la aerostación lograba unir Chile y Argentina, el hecho produjo una buena impresión en los dos países y el gobierno chileno condecoró y premió a los trasandinos. [19]

Aplicaciones militares

En 1853, el célebre fotógrafo francés Gaspar F. Tournachon, más conocido como Nadar, realizó las primeras fotografías de París a bordo de un globo aerostático, dando origen a la fotografía aérea. Para fines militares, se empezaron a utilizar globos cautivos como plataforma de observación en la guerra franco prusiana de 1870.

Globo aerostático de principios de siglo equipado para realizar observaciones meteorológicas.

Aplicaciones científicas

Ya desde sus albores, las aplicaciones científicas de los globos aerostáticos adquirió mucha importancia, desde las incipientes observaciones realizadas, en 1783, por el físico Jacques Charles, que permitió el desarrollo de la conocida Ley de Charles y Gay-Lussac.

Sin embargo, la primera ascensión en globo por motivos estrictamente científicos se llevó a cabo el 20 de agosto de 1804, cuando Joseph-Louis Gay-Lussac y Jean Biot a bordo de un globo de hidrógeno realizaron investigaciones sobre el magnetismo terrestre.

En el año 1904, el príncipe Alberto I de Mónaco, célebre oceanógrafo de la época, y el meteorólogo Hugo Hergesell realizan a bordo del yate Princesse Alice, los primeros sondeos con globos aerostáticos piloto para estudiar el régimen de los vientos alisios en relación con la media y alta troposfera en Tenerife. [20]

Época moderna

El globo aerostático de aire caliente está compuesto de tres elementos principales, la envoltura, el sistema de combustible (que a su vez se divide en quemador y bombonas) y la barquilla.

Interior de la envoltura visto desde la barquilla mirando hacia arriba, en el centro se puede ver la válvula paracaídas, un dispositivo que permite el desinflado del globo.

La envoltura, también llamada vela, generalmente de forma esférica y de un material sintético (normalmente poliamida o poliéster) sumamente resistente e impermeable[21] llamado ripstop, en su interior retiene el aire calentado con los quemadores. En la corona superior de la envoltura se encuentra situada una válvula paracaídas que permite su desinflado. En globos pequeños (para unas 3 personas) normalmente se utiliza una media de 1000 m² de tela que pueden pesar unos 70 kilos y cuando esté inflado alcanza una altura de unos 20 m.; de su extremo inferior [22] parten de entre 12 y 28 cables de acero de unos 3-4 mm que, mediante mosquetones, transmiten la carga al cuadro de soporte del quemador, del que a su vez descienden de 4 a 8 cables de 5 a 8 mm de diámetro, que se entrelazan bajo la base de la barquilla de forma redundante.

El quemador permite una combustión masiva y controlada generalmente del propano comercial que se almacena en los depósitos o bombonas llevados a bordo. Por regla general todos los quemadores disponen de 6 partes: manómetro para conocer la presión del combustible, llama piloto, piezoeléctrico para el encendido de la llama piloto, válvula principal, serpentín de calentamiento y chiclés de salida. Muchos modelos modernos también incorporan otra válvula que permite una combustión menos eficiente pero mas silenciosa, además de añadir redundancia y seguridad al equipo. En función de la carga a levantar (eso es, el volumen de aire a calentar) varios quemadores pueden unirse en tándem de dos o más unidades (generalmente hasta cuatro). Por su parte, las bombonas o depósitos suelen tener una capacidad de entre 20 y 40 kg de gas licuado, y normalmente están fabricados en acero inoxidable, aluminio o titanio. Su conexión con el quemador se realiza mediante mangueras flexibles con mallado de seguridad.

Finalmente la barquilla o canasta, que es la parte que alberga la tripulación y el combustible, está confeccionada comúnmente con mimbre, madera y piel. En función de su capacidad, sus dimensiones varían desde los 80 x 80 cm hasta los 500 x 170 cm, es decir, permiten albergar de una a más de veinte personas. También existen estructuras tipo silla colgante que permiten albergar una o dos personas sentadas como en un paramotor, prescindiendo en ese caso de barquilla. [23]

El aspecto lúdico

En el mundo del globo al aerostático cautivo existen multitud de festivales y competiciones deportivas repartidas por diversos países.

En México tenemos un Festival Internacional del Globo en las ciudades de León (Guanajuato) y Torreón (Coahuila de Zaragoza).

En la histórica ciudad de Aranjuez (Madrid) se disputa un clásico Open de Aerostación en un homenaje a la demostración que en 1793 realizó en la villa el aeronauta Vicente Lunardi.

El Newcastle Balloon Festival

Ferrara Balloons Festival que se celebra en la ciudad italiana de Ferrara y es uno de los más importantes de Europa.

Referencias

Artículos relacionados

Bibliografía

  • La invención del globo aerostático y el nacimiento de la química por Scott, Arthur F., Revista Investigación y Ciencia, nº 91 abril de 1984.
  • Ganot, A. [1862]. "Capítulo III: Presiones que sufren los cuerpos sumergidos en el aire, globos aerostáticos", Carlos Bailly-Bailliere: Tratado elemental de física experimental y aplicada y de meteorología con numerosa colección de problemas ... -, (Web), traducido al castellano por José Molau, corregido por J.M. Pérez, 3ª ed. española rev. y aum. según la última ed. francesa por José Canalejas y Casas, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Madrid, 2002. 
  • Fernández Arenas, José. Anthropos Editorial: Arte efímero y espacio estético, 1988, 560 páginas. ISBN 8476580789. 
  • Bacon, J. M.. Proyecto Gutemberg: The Dominion of the Air (inglés). Consultado en 27 de julio de 2008. 
  • Lockwood Marsh, William ; Charles Vivian,Evelyn [1920]. Proyecto Gutemberg: A History of Aeronautics, (varios formatos) (inglés). Consultado en 29 de julio del 2008. 
  • Claxton, William J. [1920]. Proyecto Gutemberg: The Mastery of the Air (inglés). Consultado en 29 de julio de 2008. 
  • Marion, F. [1870]. Proyecto Gutemberg: Wonderful Balloon Ascents: or, the Conquest of the Skies, (texto plano) (inglés). Consultado en 29 de julio de 2008. 
  • Sykes, Frederick Hugh [1922]. Proyecto Gutemberg: Aviation in Peace and War (inglés). Consultado en 29 de julio de 2008. 
  • Whale, George. Proyecto Gutemberg: British Airships, Past, Present, and Future (inglés). Consultado en 29 de julio de 2008. 

Otras fuentes de información

  • Who's Who of Ballooning, una recopilación de datos históricamente significativos sobre pioneros aeronautas, enlace revisado por última vez el 17 de febrero de 2008.

Notas

  1. a b c d Bowen, Ezra. Folio: Grandes épocas de la aviación, Barcelona, 1994. ISBN 8475839452. Guillemin, Amédée (1826-1893) [1882-1885]. Montaner y Simon: El mundo físico, 4ª edición, Barcelona. 
  2. AIH. Actas VIII (1983). Antonio Ponz y la "Mongolfiére" por Hans-Joachim Lope.
  3. Breitling Orbiter 3 First Round the World, página personal de Brian Jones, enlace revisado por última vez el 17 de noviembre de 2007.
  4. Algunas fuentes indican que tuvo lugar el día 5.
  5. Historia del sector aeronáutico (1) por José Antonio Barragán (Eads-Casa), ESTRATEGIAS, Año IV Nº 16 Mayo-Junio 2005.
  6. La ilustración hispanoamericana del 25 de noviembre de 1888.
  7. Revista Nuevo Mundo (Madrid) del 15 de febrero de 1906.
  8. Nuevo Mundo (Madrid) del 21 de septiembre de 1928.
  9. Villela Gómez, José. Breve Historia de la Aviación Mexicana, México D.F., 1974. 
  10. La Gazeta de México, p. 82, miércoles 19 de mayo de 1784,
  11. AviaciónBoliviana.Net, investigación personal sobre la aviación boliviana (pr), enlace revisado por última vez el 10 de mayo de 2008.
  12. Carlos E., GARCIA T Tres momentos en la Historia de la Ciencia y la Técnica en Venezuela. TF, julio 2004, vol.22, no.87, p.341-352. ISSN 0798-2968.
  13. Voló como Matías Pérez por Rolando Aniceto.
  14. El primer globonauta cubano por Lucas Garve, Prensa Independiente de Cuba.
  15. Museo Aeronáutico del Perú - FAP.
  16. Fuerza Aérea Argentina, el 19 de diciembre de 2007.
  17. De 1200 m³ de gas, en esta ocasión de alumbrado.
  18. Dr. Eduardo Newbery, vuelo a la gloria, por Ricardo J. Leggieri, Revista del Museo, año 21 Nº 38, diciembre de 2006, pags. 8-10.
  19. Siminic, Iván. "Aviadores Chilenos y Argentinos Tras el Cruce de los Andes", Fuerza Aérea de los Estados Unidos: Air & Space Power Journal, Volumen XVIII, Nº.3, tercer trimestre de 2006 (español), 21 de septiembre de 2006. 
  20. Científicos en Teide, artículo en versión Pdf sobre el Parque Nacional del Teide como recurso científico, enlace revisado por última vez el 18 de febrero de 2008.
  21. Carece de poros.
  22. También llamado «boca».
  23. Globos aerostáticos: el mundo desde arriba por Nick Brau