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Geografía humana de Cataluña
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[escribe] Estructura administrativa
Cataluña es una comunidad autónoma con fuerte personalidad histórica. Fue una de las regiones más romanizadas. Durante la Edad Media se estableció en las estribaciones de los Pirineos la Marca Hispánica. En el siglo XIX se convierte en una potente región industrial moderna, y en una de las regiones más activas de España. Desde entonces está a la cabeza del motor económica de España.
Comprende cuatro provincias: Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona. Se convirtió en comunidad autónoma el 18 de diciembre de 1979. La capital de la comunidad autónoma es Barcelona. Tiene dos idiomas oficiales el español y el catalán, por lo que muchas poblaciones tienen doble denominación, una en catalán y otra en español. Tiene una superficie de 32.114 km2, y sus costas tienen una longitud total de 699 kilómetros. En el censo del 2001 tiene 6.343.110 habitantes, lo que da una densidad media de 198 h/km2, muy por encima de la media de España (81 h/km2). El límite entre las provincias se fijó, con las del resto de España, en 1833. En la actualidad existen 946 municipios.
- Barcelona tienen una superficie de 7.728 km2, una población de 4.805.927 habitantes y 311 municipios.
- Gerona (Girona) tienen una superficie de 5.910 km2, una población de 565.304 habitantes y 221 municipios.
- Lérida (Lleida) tienen una superficie de 12.173 km2, una población de 362.206 habitantes y 231 municipios.
- Tarragona tienen una superficie de 6.303 km2, una población de 609.673 habitantes y 183 municipios.
Cataluña es la única comunidad autónoma de España que ha elaborado un sistema comarcal con implicaciones administrativas y políticas. Se establecen en la ley 6/1987 de 4 de abril sobre «organización comarcal de Cataluña», aunque esa división a sufrido enmiendas posteriores, una en 1988 para añadir Plana del Lago, Plana de Urgel y Alta Ribagorza, otra en 1990 para modificar algún límite territorial. En total son 41 comarcas. División comarcal:
[escribe] Comarcas de Lérida
- Alta Ribagorza (Alta Ribagorça): capital Pont de Suert (Lérida), tiene 3.477 habitantes y una superficie de 426,8 km2
- Alto Urgel (Alt Urgell): capital Seo de Urgel (Seu d'Urgell), tiene 19.105 habitantes y una superficie de 1.446,9 km2
- Las Garrigas (Garrigues): capital Borjas Blancas (Lérida) (Les Borges Bianques), tiene 18.999 habitantes y una superficie de 799,7 km2
- Noguera: capital Balaguer (Lérida), tiene 34.744 habitantes y una superficie de 1.733,0 km2
- Pallars Jussá: o de abajo, capital Tremp (Lérida), tiene 12.057 habitantes y una superficie de 1.290,0 km2
- Pallars de Subirá: o de arriba, capital Sort (Lérida), tiene 6.174 habitantes y una superficie de 1.355,2 km2
- Plana de Urgel (Pla d'Urgell): capital Mollerusa (Lérida) (Mollerussa), tiene 29.723 habitantes y una superficie de 304,5 km2
- Segarra: capital Cervera (Lérida), tiene 18.497 habitantes y una superficie de 721,2 km2
- Segriá (Segrià): capital Lérida (Lleida), tiene 166.090 habitantes y una superficie de 1.393,7 km2
- Solsona (Solsonès): capital Solsona (Lérida), tiene 11.466 habitantes y una superficie de 998,6 km2
- Urgel (Urgell): capital Tárrega (Lérida), tiene 31.026 habitantes y una superficie de 586,2 km2
- Valle de Arán (Val d'Aran): capital Viella (Lérida) (Vielha), tiene 7.691 habitantes y una superficie de 620,5 km2
[escribe] Comarcas de Gerona
- Alto Ampurdán (Alt Empordà): capital Figueras (Gerona) (Figueres), tiene 99.321 habitantes y una superficie de 1.342,4 km2
- Bajo Ampurdán (Baix Empordà): capital La Bisbal del Ampurdán (Gerona) (La Bisbal d'Empordà), tiene 102.566 habitantes y una superficie de 700,5 km2
- Cerdaña (Cerdanya): capital Puigcerdá (Gerona), tiene 14.158 habitantes y una superficie de 546,4 km2
- La Garrotxa: capital Olot (Gerona), tiene 47.747 habitantes y una superficie de 592,4 km2
- El Gerundés (Gironès): capital Gerona (Girona), tiene 136.543 habitantes y una superficie de 575,5 km2
- Plana del Lago (Pla de l'Estany): capital Bañolas (Gerona) (Banyoles), tiene 24.347 habitantes y una superficie de 262,7 km2
- Ripollés (Ripollès): capital Ripoll (Gerona), tiene 25.744 habitantes y una superficie de 958,7 km2
- La Selva: capital Santa Coloma de Farnés (Gerona) (Santa Coloma de Farners), tiene 117.393 habitantes y una superficie de 995,5 km2
[escribe] Comarcas de Barcelona
- Alto Panadés (Alt Penedès): capital Villafranca del Panadés (Barcelona) (Vilafranca del Penedès), tiene 80.976 habitantes y una superficie de 592,4 km2
- Noya (Anoia): capital Igualada (Barcelona), tiene 93.529 habitantes y una superficie de 866,6 km2
- El Bages: Capital Manresa (Barcelona), tiene 155.112 habitantes y una superficie de 1.295,2 km2
- Bajo Llobregat (Baix Llobregat): capital San Feliú de Llobregat (Barcelona) (Sant Feliu de Llobregat), tiene 692.892 habitantes y una superficie de 486,5 km2
- El Barcelonés: capital Barcelona, tiene 2.093.670 habitantes y una superficie de 143,1 km2
- Bergadá (Berguedà): capital Berga (Barcelona), tiene 37.995 habitantes y una superficie de 1.182,5 km2
- El Garraf: capital Villanueva y La Geltrú (Barcelona) (Vilanova i La Geltrú), tiene 108.194 habitantes y una superficie de 592,4 km2
- El Maresme: capital Mataró (Barcelona), tiene 356.545 habitantes y una superficie de 396,9 km2
- Osona: capital Vich (Barccelona), tiene 129.543 habitantes y una superficie de 1.263,8 km2
- Vallés Occidental: capital Tarrasa (Barcelona) (Terrassa) y Sabadell, tiene 736.682 habitantes y una superficie de 580,7 km2
- Vallés Oriental: capital Granollers (Barcelona), tiene 321.431 habitantes y una superficie de 851,9 km2
[escribe] Comarcas de Tarragona
- Bajo Ebro (Baix Ebre): capital Tortosa (Tarragona), tiene 66.369 habitantes y una superficie de 987,9 km2
- Bajo Panadés (Baix Penedès): capital El Vendrell (Tarragona), tiene 61.256 habitantes y una superficie de 295,5 km2
- Campo Alto (Alt Camp): capital Valls (Tarragona), tiene 33.635 habitantes y una superficie de 544,7 km2
- Campo Bajo (Baix Camp): capital Reus (Tarragona), tiene 145.675 habitantes y una superficie de 695,3 km2
- La Cuenca de Barberá (Conca de Barberà): capital Montblanch (Tarragona) (Montblanc), tiene 18.766 habitantes y una superficie de 648,9 km2
- Montsiá: capital Amposta (Tarragona), tiene 57.550 habitantes y una superficie de 708,7 km2
- El Priorato (Priorat): capital Falset (Tarragona), tiene 9.196 habitantes y una superficie de 496,2 km2
- Ribera del Ebro (Ribera d'Ebre): capital Mora de Ebro (Tarragona) (Móra d'Ebre), tiene 21.656 habitantes y una superficie de 825,3 km2
- El Tarragonés: capital Tarragona, tiene 181.374 habitantes y una superficie de 317,1 km2
- La Tierra Alta (Terra Alta): capital Gandesa (Tarragona), tiene 12.196 habitantes y una superficie de 740,0 km2
[escribe] Población
Cataluña tiene, en el censo del 2001, 6.343.110 habitantes, lo que da una densidad media de 198 h/km2, muy por encima de la media de España (81 h/km2). Es la segunda comunidad autónoma más poblada de España, tras Andalucía. Gana 253.070 habitantes con respecto al censo de 1991, gracias a una tasa inmigración creciente, que tira de la tasa de natalidad. Todas las provincias ganan población. La provincia que más población gana es Barcelona (177.650 h). Tarragona gana 34.997 habitantes, Gerona gana 34.673 habitantes y Lérida gana 5.750 habitantes.
La población está muy mal repartida, aunque hay que tener en cuenta que Cataluña es una región poco dependiente de su campo, y que es una región pequeña y bien comunicada, por lo que el viaje de fin de semana dentro de la región desde las zonas más pobladas a la menos es muy habitual. Más del 55% de la población vive en una de las veintinueve ciudades con más de 50.000 habitantes; y más del 43% en ciudades de más de 100.000 habitantes. Barcelona, con 1.503.884 habitantes es la ciudad más poblada. Hay otras ocho ciudades de más de 100.000 habitantes: Hospitalet de Llobregat (Barcelona), Badalona (Barcelona), Sabadell (Barcelona), Tarrasa (Barcelona), Tarragona, Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), Lérida y Mataró (Barcelona). De ellas sólo Tarragona y Lérida no están en el entorno de Barcelona. La conurbación Tarragona-Reus es el segundo foco de población de Cataluña.
Con más de 50.000 habitantes hay otras doce ciudades: Reus (Tarragona), Cornellá de Llobregat (Barcelona), San Baudilio de Llobregat (Barcelona), Gerona, Manresa (Barcelona), El Prat de Llobregat (Barcelona), Rubí (Barcelona), San Cugat del Vallés (Barcelona), Viladecans (Barcelona), Villanueva y La Geltrú (Barcelona), Cerdañola del Vallés (Barcelona) y Granollers (Barcelona). De los cuales todas las poblaciones del Llobregat y del Vallés se encuentran en el entorno de Barcelona. En el entorno de Barcelona, formando con ella casi un continuo urbano viven más de 3.500.000 de personas, superando los 2.000, y hasta los 20.000 h/km2. El entorno de Tarragona es la otra gran área de concentración de población. Supera los 1.000 h/km2.
Hay 520 municipios que tienen menos de 1.000 habitantes, de los cuales 399 tienen menos de 500 habitantes, sólo 30 menos de 100. Llegan a 804 los municipios que tienen menos de 5.000 habitantes Así, frente a las grandes aglomeraciones hay auténticos despoblados con menos de 25 h/km2. Esto es el norte de Lérida; comarcas de: Valle de Arán, Alto Ribagorza, Pallars Jussá, Pallars Subirá, Alto Urgel y Solsona; y también el interior de Tarragona; comarcas de: Tierra Alta, Ribera del Ebro y Priorato. Densidades de población poco más altas las tienen el resto de las comarcas pirenaicas y el interior catalán, aunque en el eje Lérida-Barcelona encontramos densidades similares a las de la costa.
Cataluña siempre ha sido una región muy poblada. Históricamente, desde que existen las series estadísticas de población, Cataluña ha ido al compás de las tasas del resto de España, lo que no quita para que encontremos diferencias entre las zonas más industriales y las agrarias, que llegan a la transición demográfica a distinto tiempo. Desde mediados del siglo XIX el área de Barcelona recibe inmigrantes de las zonas agrarias, que traen sus comportamientos demográficos, y donde la pobreza hace retrasar el descenso de las tasas de mortalidad. Así, paradójicamente, no es en las zonas más industrializadas donde antes entra la transición demográfica, sino en las de industrialización media.
La población catalana tiene fama de maltusiana. La tasa de fecundidad siempre ha estado por debajo de la media española. Esto oculta diferencias regionales. La Cataluña interior y norteña, más tradicional y católica, tenía unas tasas similares a las del resto de España, y la Cataluña litoral e industrial, con más población, sí ha tenido tasas más bajas. A partir de 1975, coincidiendo con el descenso de la fecundidad en toda España, en Cataluña estas tasas alcanzan mínimos preocupantes. Esto ha provocado un envejecimiento de la población catalana más acusado que en el resto de España. Desde estas fechas las comarcas menos natalistas son las menos pobladas; las del interior y el norte; y las más pobladas las más natalistas. En el aumento de esta tasa influye y mucho la inmigración de mujeres jóvenes. La tasa de masculinidad en las comarcas del interior es muy alta. Esto es debido a que no hay inmigración y a que las bajas tasas de fecundidad no garantizan la renovación de la población femenina, es decir, implican un bajo índice de reproducción.
Los bajos índices de natalidad no irán acompañados de bajos índices de mortalidad, aunque sean un poco inferiores a los del resto de España. El descenso de la mortalidad se hará efectiva cuando lleguen los avances médicos efectivos, y estos llegan al mismo tiempo que al resto de España, aunque debido a la concentración de la mayor parte de la población en unas pocas comarcas se generaliza antes.
La inmigración es una de las características de la población catalana. Desde comienzos del siglo XX, y gracias al impulso industrializador, la llegada de inmigrantes, tanto regionales como extrarregionales ha sido una constante. En los años 1920 fue una inmigración masiva. Esta inmigración corrigió una tasa de natalidad anormalmente baja. El proceso de inmigración y las tasas de fecundidad, cayeron por primera vez durante la crisis de 1929 y definitivamente durante la guerra civil española. Tras el plan de estabilización y el comienzo del desarrollismo la corriente inmigratoria desde el resto de España alcanza cotas récord. En esta época llegan millones de personas procedentes de Andalucía, Aragón, Murcia, Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Valencia, etc. En una época en la que España se convierte en un país de emigrantes Cataluña recibe millones de inmigrantes, gracias a sus altos grados de industrialización. La importancia de la inmigración extrarregional ha ocultado la migración regional. Cataluña ha sufrido un éxodo rural tan importante como el castellano, lo que ha desequilibrado la distribución de la población catalana. No obstante, también los catalanes emigran a Europa en busca de mejores puestos de trabajo. A finales de los años 1980 el saldo migratorio era cero, incluso llegó a ser negativo, pero desde los años 1990 ha vuelto a subir. Este ascenso ha sido posible gracias a la inmigración extranjera.
[escribe] Estructura urbana y poblamiento
En Cataluña la estructura urbana está desequilibrada y tiene un claro carácter polarizado: Barcelona se sitúa en el nivel más alto (sexto). Ejerce su influencia en toda la comunidad y sobre centros extrarregionales; incluso internacionales. Es la ciudad que más servicios concentra y en ella debemos incluir toda la comarca ya que el continuo urbano es mayor que el municipio de barcelonés. Algunos de estos municipios limítrofes están entre los más poblados de España, pero su dotación de servicios depende totalmente del continuo barcelonés. Cataluña sufre, por el conjunto de la comarca del Barcelonés, de una clara macrocefalia, ya que el nivel seis tiene más de 15 veces más población que cualquiera de los núcleos del nivel cinco, cuando lo normal es tener el doble.
En el quinto nivel se encuentran las capitales de provincia: Lérida, Gerona y Tarragona, que junto con Reus (Tarragona) es más grande en población pero no más importante en servicios. Ofrecen servicios a su provincia aunque no llegan a alcanzar a todo el territorio, o bien se disputan las áreas con Barcelona.
En el cuarto nivel se encuentran capitales cabeceras de comarcas: Tarrasa (Barcelona), Mataró (Barcelona), Reus (Tarragona), Manresa (Barcelona), Villanueva y La Geltrú (Barcelona), Granollers (Barcelona), San Feliú de Llobregat (Barcelona), Figueras (Gerona), Igualada (Barcelona), Vich (Barcelona), Villafranca del Panadés (Barcelona), Tortosa (Tarragona), Olot (Gerona), El Vendrell (Tarragona), Valls (Tarragona), Amposta (Tarragona), Berga (Barcelona), Bañolas (Gerona), Balaguer (Lérida), Tárrega (Lérida), La Seo de Urgell (Lérida), Ripoll (Gerona), Mollerusa (Lérida), Santa Coloma de Farnés (Gerona), La Bisbal del Ampurdán (Gerona), Cervera (Lérida), Solsona (Lérida), Puigcerdá (Gerona), Montblanch (Tarragona), Tremp (Lérida), Borjas Blancas (Lérida), Mora de Ebro (Tarragona), Viella (Lérida), Gandesa (Tarragona), Falset (Tarragona), Pont de Suert (Lérida) y Sort (Lérida). Tiene servidos, sobre todo administrativos, que abarcan a toda su comarca. Debido a que son muy recientes están bastante bien equilibradas.
En un tercer nivel estarían las cabeceras de los ayuntamientos, con los servicios propios de su rango, y muy diferentes en función de su población.
El poblamiento rural catalán presenta dos ámbitos bien diferenciados: Cataluña la Vieja, en la que predomina el poblamiento disperso y Cataluña la Nueva el concentrado. No en vano esta es la zona de repoblación catalana. El tipo de poblamiento disperso forma es el manso, y forma el primer nivel del poblamiento catalán. El segundo nivel serán los pequeños pueblos que funcionaron en su día como mercado para los mansos, y en los que se encuadran los pueblos de repoblación de Cataluña la Nueva. El manso tiene su origen en la Edad Media y aquí se sitúa la masía. Eran lotes de tierra que cada campesino recibía de su señor. Podían ser ingenuos, para los hombres libres, o serviles para los esclavos o siervos de la gleba. Esto determinó que la célula básica de la economía feudal fuera el gran dominio, donde se producía todo lo necesario, y donde se consumían todos los productos. Será una economía autárquica, a pesar de las ferias locales y los mercados.
[escribe] Estructura de las comunicaciones
Cataluña es una región relativamente grande (32.114 km2) y muy bien comunicada. Aquí encontramos grandes poblaciones, un potente sector turístico y una industria cada día más dinámica. Además, es paso obligado entre Europa y buena parte de España. No obstante, toda la red está volcada sobre Barcelona, y las comunicaciones internas son mucho más difíciles. En buena medida no son más que la adecuación y asfaltado de los antiguos caminos de herradura y las veredas.
Cataluña tiene una buena dotación de autopistas. Dos son los ejes fundamentales, el litoral que une Barcelona con La Junquera (Gerona) y Europa por el norte por Gerona, y con Valencia, Almería y Málaga por el sur, pasando por Tarragona. El otro gran autopista es el que comunica Aragón y Madrid con Cataluña. Entra en Cataluña por Soses (Lérida), pasa por las inmediaciones de Lérida, y se une al eje litoral pasada La Bisbal del Panadés (Gerona). Además de estas autopistas hay otras de carácter regional que comunican el entorno de Barcelona. Llegan hasta Villafranca del Panadés (Barcelona), Iguala (Barcelona), Manresa (Barcelona) por Tarrasa (Barcelona) y Sabadel (Barcelona)l, y Vich (Barcelona) por Granollers (Barcelona). También existe una autopista entre Lérida y Cervera (Lérida), que habrá de conectar con Manresa.
En un segundo nivel están las carreteras nacionales que se convierte en decisivas para las comunicaciones internas de la región, pero que, además, doblan el trazado de las autopistas. Lérida es el centro más significativo de estas carreteras. De ella salen tres grandes ejes. El primero une Lérida con Huesca; el segundo termina por recorrer el cauce del río Noguera Ribagorzana y llega al valle de Arán y la frontera con Francia. El tercero sigue el curso del río Noguera Pallaresa hasta Sor (Lérida), desde donde se divide en dos, uno que va hacia el valle de Arán y otro hasta la Seo de Urgel, y desde aquí se llega a Andorra por un lado y hasta la Frontera con Francia por Puigcerdá, pero también une el norte de Gerona por Ripoll, Olot y Figueras, y con ejes hasta Vich (y de aquí a Barcelona y Lérida), Solsona y Gerona. Doblando autopistas salen de Lérida carreteras hasta Barcelona, por Manresa, Tarragona y Zaragoza. Otra importante carretera nacional es la que une Tarragona y Reus con Zaragoza por Alcañiz (Teruel).
Existen multitud de carreteras comarcales y autonómicas que ponen en comunicación todos los núcleos de población. Además existen numerosas carreteras locales que comunican todos los núcleos de población existentes. Llegan a ser muy densas en el litoral.
La red de carreteras es inferior a las necesidades de la región. Son carreteras congestionadas por los vehículos que hace de ellas un uso cotidiano, principalmente las del litoral; sin olvidar que tiene mucho tráfico internacional. Excepto los ejes principales, las carreteras catalanas no son de buena calidad. Además, buena parte de las carreteras rápidas del entorno de Barcelona son de pago, lo que encarece mucho el transporte. Es debido a este carácter de pago por lo que las autopistas están dobladas por carreteras nacionales, que son de libre circulación, aunque la calidad de estas está muy por debajo de lo deseable para la circulación que deben de soportar.
La red de ferrocarril es muy compleja. Aquí se construyó el primer tramo de ferrocarril en la península, en 1848 entre Barcelona y Mataró. Antes de 1925 estaba construida la casi totalidad de la red. Es, pues, una infraestructura muy antigua. Aunque hay prevista que la red de alta velocidad llegue hasta Barcelona, en la actualidad sólo llega hasta Lérida. Esta red responde, en primer lugar, a las necesidades de comunicación de Barcelona, y en segundo término a la comunicación entre capitales, y con el exterior. La red de Renfe llega a Cataluña procedente de Zaragoza por dos puntos. La red básica entra siguiendo el cauce del Ebro por Ribarroja, Reus, Tarragona y Barcelona, que se prolonga hasta Gerona, Figueras y la frontera en Portbou (Gerona). La red complementaria entra por Almacellas (Lérida), Lérida, Manresa, Tarrasa y Barcelona. Además, procedente de Valencia entre un ramal costero por Ulldecona (Tarragona), Tortosa, Tarragona y Barcelona, pero en San Vicente de Calders (Tarragona), se divide en dos, uno que sigue la costa hasta Barcelona y otro que se adentra hasta Martorell (Barcelona). Desde Lérida salen otros dos ramales, uno que va a Tarragona y Barcelona, dividiéndose en Picamoixons (Tarragona) y otro hacia el norte: Balaguer, Tremp, La Pobla de Segur. La red secundaria tiene varias líneas. Desde Barcelona salen más ejes. Uno por el sur de la ciudad llega a Igualada, y otro hasta Sabadell. Las más importantes ciudades del entorno barcelonés están comunicadas directamente. La red dibuja un ocho, el ocho catalán, con Barcelona en el centro. Hay un eje que desde Barcelona pasa por Granollers, Vich, Ripoll y Puigcerdá antes de entrar en Francia, aunque está clausurado. En Cataluña son muchas las líneas clausuradas, lo que implica un empeoramiento notable del servicio, salvo el entorno de Barcelona.
A parte de la red de Renfe está la red de vía estrecha que gestiona los Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña, la FEVE del resto de España. Hay dos líneas una de Barcelona a Tarrasa, por Sabadell, y otra de Barcelona a Manresa, por Igualada y Martorell.
En Cataluña se encuentran algunos de los puertos más importantes de España. En trafico de mercancías destacan, por este orden el de Tarragona y el de Barcelona. El de Tarragona es el segundo puerto de España, tras el del Bilbao, y el de Barcelona el cuarto. Además está el puerto de San Carlos de la Rápita (Tarragona), que el pasado fue un importante puerto militar y hoy es, también, un importante puerto mercantil. Este puerto junto con los de Alcanar (Tarragona), Badalona (Barcelona), Palamós (Gerona), Villanueva y La Geltrú (Barcelona), Vallcarca (Barcelona) y San Feliú de Guixols (Gerona), son los puertos mercantiles de Cataluña.
En tráfico de pasajeros, por el contrario el puerto de Barcelona es el cuarto de España mientras que el de Tarragona no embarca pasajeros. A parte de estos dos puertos destacan los de Salou (Tarragona), Tamarit de Mar (Tarragona), Palamós, Sitges (Barcelona), Tosa de Mar (Gerona), Rosas (Gerona) y Cadaqués (Gerona). Hoy en día son puertos deportivos, muy importantes desde el punto de vista turístico. Además todos los pueblos de la costa tienen pequeños puertos pesqueros para la flota de bajura y que se usan como puertos deportivos en las épocas estivales.
Cataluña es una comunidad con gran cantidad de aeropuertos. Son internacionales los de Barcelona (El Prat), Gerona y Reus; y nacional el de Sabadell. El de Gerona es el principal aeropuerto turístico de Cataluña. Por otro lado están los aeródromos de Alfes (Lérida), Ampuria-Brava (Gerona), Alp (Gerona), Susquets (Lérida), Ódena (Barcelona), San Pedro de Salavinera (Barcelona), Seo de Urgel y Manresa (Barcelona). El más importante es el de Barcelona, sobre todo tras la apertura del puente aéreo con Madrid en 1974. Hoy en día es el tercero en tráfico de pasajeros, tras Madrid y Palma de Mallorca, y uno de los más importantes en tráfico de mercancías. Los demás aeropuertos están teniendo un tráfico creciente, ya que los costes de operar en ellos son mucho menores y permiten realizar vuelos baratos.
[escribe] Economía
[escribe] Agricultura y silvicultura
En Cataluña la agricultura tiene poco peso en el PIB, poca tierra cultivada y pocos puestos de trabajo, y sin embargo es una de las regiones productoras más importantes de España. Esto es gracias a una importantísima productividad, muy por encima de la media nacional. La moderna agricultura catalana nace a raíz del plan de estabilización de 1959 y la concentración parcelaria. En ese momento comienzan a desaparecer los cultivos tradicionales mediterráneos (trigo, vid y olivo) que estaban en decadencia y son sustituidos por frutas, hortalizas, forrajes y cultivos de regadío. Las zonas protagonistas de este cambio son la depresión central catalana, que convierten durante los años 1960 al 1990 a Lérida en la huerta de España, y el Bajo Llobregat, Maresme, Bajo Campo, Bajo Ebro y delta del Ebro. El regadío se convierte en dominante, y desaparecen las explotaciones extensivas y el barbecho. El tamaño de las explotaciones ha sido, desde entonces, suficientemente grande como para que sea rentable usar maquinaria de manera masiva, lo que permitió a la agricultura catalana mecanizarse rápidamente. Las mejoras de la comunicación hacen desaparecer el policultivo, para que aparezcan las ventajas comparativas de la especialización. Además tiene un gran mercado, como el de Barcelona, muy próximo. En los últimos tiempos el cultivo bajo plástico es cada vez más frecuente, sobre todo en la zona litoral, donde el suelo es más caro.
Los productos más importantes en Cataluña son:
Los forrajes son los cultivos que más superficie ocupan, y están asociados a la ganadería bovina. Se encuentra en el Pirineo y las comarcas nororientales. Los forrajes más importantes son la alfalfa y el maíz.
Los cereales, aunque se mantiene en cifras similares a las de los años 1930; los cultivos forrajeros, para una ganadería creciente. Se localiza mayoritariamente en Lérida. El cereal principal es la cebada, seguida del trigo. Se continúa practicando un barbecho corto, pero cuando es posible se rotan con leguminosas o girasol.
El olivar, el viñedo y los frutos secos se encuentran en el sur de la región. El viñedo de calidad se da en el Panadés y el Priorato. El olivar se extiende por Las Garrigas, Ribera del Ebro y Bajo Ebro. El Campo de Tarragona está especializado en la avellana.
Las frutas, las hortalizas, las patatas, los cultivos industriales y las legumbres y en general los cultivos de regadío se encuentran a lo largo de la costa, desde el Ampurdán hasta el delta del Ebro. Lérida es una gran productora de frutas de árbol.
En Cataluña la mayor parte de las explotaciones son de propiedad privada y gestión directa. Sólo algunas superficies de monte, forestales y pastoriles son de propiedad comunal. Casi todas ellas se localizan en las comarcas montañosas. La gestión indirecta tiene una importancia creciente, debido a que muchas tierras que se abandonan son puestas en explotación por otros agricultores. El contrato más frecuente es el de arrendamiento, y aunque la aparcería, contrato tradicional en Cataluña, está en recesión persiste. En las comarcas de Osona y La Garrotxa la explotación indirecta llega al 50%, pero es una excepción. Gracias a esto el tamaño de las explotaciones catalanas es adecuado a las necesidades. Esto no quiere decir que sean muy grandes, ya que el alto grado de tecnificación permiten conseguir grandes rendimientos en explotaciones de tamaño medio. El cultivo bajo plástico ha sido el gran factor que ha impulsado la producción agrícola.
La explotación forestal tiene poca importancia económica, aunque se dedica a ella cerca de un 33% de la superficie de la región, localizada, mayoritariamente, en las comarcas montañosas. No se cubren las necesidades de la región. El bosque autóctono ha sufrido importantes ataques antrópicos, por lo que las principales especies forestales son los pinos de repoblación y los chopos en las riveras de los ríos. La encina, el roble, el alcornoque y el haya, con aprovechamiento forestal, son escasos aunque sí se explota aunque a mucha distancia. Los bosques catalanes también son muy apreciados para su uso recreativo.
[escribe] Ganadería
La ganadería es en Cataluña más importante que la agricultura. Los cambios que se produjeron aquí son mucho más decisivos. Cubre la demanda de carne y leche de una población industrial y de servicios creciente. En unos pocos años Cataluña se convierte en la primera productora y exportadora de cerdo y aves de España. Las explotaciones extensivas sólo se conservan, y en grado reducido, en los Pirineos. Se ha pasado a una ganadería intensiva y estabulada, próxima a los grandes mercados. El cambio de la agricultura en la depresión central y el eje del Ebro y Llobregat tuvo como consecuencia un cambio en el modelo ganadero, ya que estos eran los pastos de invierno de la cabaña, y al desaparecer el barbecho se termino la trashumancia, y con ella el modelo extensivo.
La principal cabaña es la porcina junto con la avícola, seguida de la de ovino, bovino (leche y carne), caprino y equino.
La distribución de la ganadería es muy irregular, con fuertes densidades en algunas regiones y muy bajas en otras. El ganado bovino predomina en las comarcas de montaña, asociada a los prados más húmedos. En Lérida predomina el porcino, asociado a los rastrojos el cereal. Las granjas de aves se encuentran en Tarragona y el sector meridional. El resto tiene una distribución difusa, sobre todo cuando están estabuladas, pero predominan en comarcas de montaña como Osona, pero también en Segriá y Urgel.
[escribe] Pesca
La pesca en Cataluña se ha practicado siempre, aunque ha sido una actividad secundaria. Las capturas se comercializan íntegramente en la región y en fresco, pero no alcanzan y se ha de recurrir a la importación. Sólo se cubre un 20% de la demanda. Aunque Gerona es la provincia más pesquera, el litoral levantino sus capturas son muy reducidas, y es que estamos ante una pesca de bajura y artesanal. Por otra parte el litoral catalán es pobre en recursos pesqueros, cosa que, además, se agrava con la contaminación y la sobre explotación.
Las artes más utilizadas son el arrastre y el cerco, pero la flota está compuesta por barcos pequeños y de carácter familiar. Los puertos pesqueros son pequeños. En Barcelona entra más pesca por el aeropuerto del Prat que por el puerto.
Las especies principales son: la sardina y el boquerón. En zonas más profundas se capturan cigalas, merluzas, salmonetes, gambas, etc. Se captura muy poco marisco, aunque por sus altos precios suponen un 10% del valor de la pesca.
Si la pesca es poco importante la acuicultura es una de las más importantes de Europa. Se localiza mayoritariamente en el delta del Ebro. Los golfos de El Fangar y Los Alfaques protegidos de los embates del mar por sendas barras litorales que completan la forma de punta de flecha del delta, y en aguas poco profundas son ideales para el desarrollo de la acuicultura. Las especies fundamentales son el mejillón y los langostinos, pero se están ampliando a todo tipo de especies. Las investigaciones es este sector son punteras, y se están consiguiendo, cada día, criar un mayor número de especies, y con gran calidad.
[escribe] Minería y energía
La riqueza minera de Cataluña es media, pero está muy dispersa y es de muy difícil explotación, por lo que nunca ha sido una región minera. Existe plomo, cinc, cobre y volframio, pero de las mimas que existieron o no están hoy en explotación, o están semiabandonadas.
Los recursos mineros no metálicos son más escasos. La poca hulla que apenas se explota. De lignito hay dos minas, una en Saldes (Barcelona) y otra en Calaf (Barcelona). También hay cuatro minas de potasa, estas más importantes: Balsareny (Barcelona), Sallent (Barcelona), Cardona (Barcelona) y Suria (Barcelona). Enfrente del delta del Ebro se encuentra el único yacimiento de petróleo de España medianamente rentable, pero su producción es muy baja. El gas natural, asociado al petróleo, no tiene rentabilidad comercial. Para el tratamiento del petróleo existen dos refinerías, y las dos en el complejo químico de Tarragona.
También existe un buen número de canteras, especialmente de caliza, muy importantes, para las cementeras.
La producción de energía eléctrica es muy importante, como corresponde a una región industrial. La mayor parte de la electricidad se obtiene por medios termoeléctricos, pero la energía hidroeléctrica tiene una presencia notable, gracias a las centrales del Pirineo y el Ebro. Para ello ha sido necesario construir gran cantidad de pantanos en las cabeceras de los ríos y a lo largo de su curso cuando atraviesan las sierras. La energía eólica, aunque en aumento, está modestamente representada, y aún muy por debajo de sus posibilidades. Sólo tiene un carácter local.
Todas las centrales termoeléctricas catalanas se encuentran en Barcelona: Badalona II (Badalona); Besós (San Adrián del Besós); Foix (Cubellas); San Adrián (San Adrián) y Serchs (Serchs). Además, se construyeron en Tarragona cuatro centrales nucleares, dos en Vandellós (Tarragona) y otras dos en Ascó (Tarragona). Vandellós I se cerró en 1990. Gracias a ellas Cataluña es excedente en producción de energía eléctrica.
[escribe] Industria
Cataluña es una de las regiones más industrializadas de España, y aun de Europa. Apostó por la industria en los albores del siglo XIX, aunque habrá que esperar hasta la década de 1840 para que el proceso sea decisivo. La actual industria catalana arranca en los años 1960, en la época del desarrollismo. El centro de inversión fundamental ha sido el entorno de Barcelona y en segundo lugar el de Tarragona.
La industria siderúrgica y metalúrgica catalana fue una de las importantes en la época preindustrial, pero en la época industrial ha perdido vigor, ya que no existía hierro ni carbón suficiente para montar una industria notable. Sólo en el área de Barcelona hay empresas siderúrgicas, pero en decadencia. Mayor importancia, sin embargo, tiene la metalurgia de transformación, que usa como materia prima aceros semielaborados. Destaca MACOSA dedicada a la fabricación de ferrocarriles y diversas piezas metálicas, y las empresas dedicadas a la construcción naval. También hay varias empresas dedicadas a la construcción de maquinaria para la industria textil. La industria automovilística, tras un intenta de hacer una industria nacional, está en manos del capital y la tecnología extranjera (Volkswagen, Nissan). Son varias las empresas automovilísticas que tienen plantas en Cataluña, pero están afectadas por fenómenos de deslocalización, sobre todo tras la incorporación de los países del este de Europa a la UE. Mayor tradición ha tenido la fabricación de motos, con marcas históricas como Bultaco, Ossa, Montesa o Sanglas, pero hoy en día también dependen del capital y la tecnología extranjera; japonesa mayoritariamente. Por último hay que señalar la fabricación de electrodomésticos, como los de Siemens, Philips y Grundig, de capital foráneo, y Unidad Hermética y Taunus de capital catalán y que escapan a la localización barcelonesa. También Olivetti, con su maquinaria de oficina, tiene una planta en Barcelona.
La industria química se ha desarrollado a remolque del sector textil y la agricultura. Hoy es la más importante de España. Destaca la empresa Ercros. Produce química básica (ácido sulfúrico, nítrico y clorhídrico), fertilizantes, insecticidas y anticriptogámicos. También están presentes las empresas de capital foráneo, como Solvay. Es muy importante la fabricación de pinturas, lacas y barnices. Aquí se encuentran empresas como Titán, Nerca, Bruguer y Valentine. Hay que mencionar cierta especialización petroquímica, con empresas como Catisa, que produce anhídrido carbónico, Aiscondel y Sardanyola en Tarragona. También tenemos una industria fotográfica, con empresas como Foret y Negra Industrial, y fibras sintéticas, con La Seda de Barcelona, dependiente de la Dupont. Se fabrican jabones y detergentes, de la empresa alemana Henkel y que ha absorbido otras marcas, como Mistol. También se produce perfumería y cosméticos, donde destacan Henry Colomer, Revlon, Myrurgia, Haugron, Camp y Puig. También existe una industria farmacéutica. Hubo empresas catalanas, como la famosa del Doctor Andreu o los laboratorios Uriach, pero hoy están en manos de grandes multinacionales como la Bayer, Ciba-Geigy, Hubber, Sandoz o Boehringer. Algo más alejadas de Barcelona se encuentra la química más pesada, como la fabricación de sosa, cloro y policloruros de vinilo, por empresas asociadas a Solvay. Se fabrican neumáticos de la empresa Pirelli. Pero el gran centro químico de Cataluña es Tarragona, donde está la industria petroquímica: ERT, Shell y Hoechst. También están las refinerías de CEPSA, Repsol y CAMPSA dedicadas a las gasolinas y el gasóleo. Aquí se produce etileno, por la Dow, poliestireno por la BASF, etc. Las grandes empresas que están presentes en Barcelona también se encuentran aquí.
La fabricación de cemento es una de las principales actividades industriales. Creció al calor de la construcción que promovió el modelo turístico de la costa y la construcción de pantanos. La primera cementera se instaló en Campíns (Barcelona) en 1885, desde entonces muchas son las cementeras que han aparecido en los Pirineos, cercanas a las canteras de caliza. Conectada con las cementeras apareció Uralita, dedicada a la fabricación de fibrocemento, con tanto éxito que en España a fibrocemento se le llama uralita. Tiene su fábrica principal el Cerdañola. También aparecieron empresas dedicadas a la fabricación de materiales sanitarios y de calefacción, como las empresas Roca.
La industria de la madera y el papel tradicional se sitúa cerca de los Pirineos, aunque el centro principal es Tortosa. Aquí se instala la principal industria del mueble. En la zona del prepirineo encontramos la producción de corcho para tapones, desarrollada al calor de la producción vitivinícola; aunque esta producción e insuficiente y se debe de importan corcho de Extramadura y Portugal. La primera industria papelera moderna se instaló en el Prat de Llobregat con capital vasco: La Papelera Española. Otras papeleras importantes son las empresas son las del Grupo Torras. Algunos centros tradicionales se han especializado en papeles especiales, como el papel del barba, al agua o de fumar.
La industria textil y del cuero en Cataluña es muy importante. Históricamente ha sido una de las principales actividades industriales, pero en la actualidad ha perdido importancia a favor de otras regiones. Barcelona sigue ostentando la primacía textil en Cataluña. Las empresas locales han desaparecido y hoy en día la industria textil está en manos del capital foráneo.
La industria agroalimentaria tiene una importancia modesta debido a las dimensiones de su agricultura, pero con mucho valor añadido. Destaca la producción de vinos y cavas.
Particular importancia tiene en Cataluña, centrada en Barcelona, la industria editorial, que se ha convertido en el primer centro editorial de España y de todo el mundo hispano.
No faltan las nuevas tecnologías, que se concentran en torno a las grandes universidades. Especialmente en Barcelona la industria de las nuevas tecnologías y la innovación tiene una presencia de primer orden mundial.
[escribe] Terciario
Desde hace años la economía catalana ha tenido un proceso de terciarización producto de su nivel de desarrollo socioeconómico, por un lado e inducido por la especialización turística española por otro. La diversidad e importancia del terciario catalán es de primer orden. Es un sector muy bien estructurado, con empresas en todos los niveles, desde la toma de decisiones hasta las empresas subsidiarias más pequeñas. Destaca sobre todos el subsector financiero y de dirección y gestión. Este subsector se localiza mayoritariamente en Barcelona, ciudad que concentra, además, las decisiones políticas. Recordemos que es el centro urbano de mayor jerarquía. El distrito central de negocios (DCB) barcelonés se localiza en las calles de Paseo de Gracia y Diagonal con ramificaciones hacia el casco antiguo y la vía Layetana.
Las entidades financieras tienen una larga tradición en Cataluña. Se remontan a la Edad Media. En 1401 se crea la Taula de Canvi, considerado el primer banco de la historia. Los bancos actuales, por el contrario, se remontan al siglo XIX, con la creación en 1844 del Banco de Barcelona y la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Barcelona. Actualmente las cajas de ahorros tienen mayor dinamismo que la banca privada. La Caixa de Cataluña está desplegada por toda España. Barcelona tiene, también, su bolsa de valores. Se creó en 1860 y está integrada en el sistema de mercado continuo español. Mueve alrededor del 14% de las transacciones totales.
La Administración catalana está muy jerarquizada y eso significa la dotación de una serie de servicios que refleja la jerarquía urbana: municipios, cabeceras comarcales, capitales de provincia y capital autonómica. Barcelona centraliza buena parte de las decisiones políticas de toda Cataluña.
El comercio es el sector más dinámico, el que más empleo genera y el que más valor obtiene. El comercio local ha sufrido una transformación decisiva en los últimos años. La tienda tradicional minorista, de barrio, y regentada por una familia aunque con menor presencia que antaño, continúa existiendo. Se decidan al sector de la alimentación, tabaco, bebidas, o se ha especializado en productos de lujo (joyas, moda, etc.). El servicio minorista en los barrios lo dan, cada día más a menudo, grandes cadenas que tienen sus sucursales diseminadas por todo el entorno. Este tipo de establecimientos se remonta, ya a los años 1960. La localización de estos centros minoristas se hace en función del lugar de habitación de la población, aunque también de su lugar de trabajo. El otro modelo de consumo minorista son los grandes centros comerciales que se localizan en el entorno de las grandes ciudades. Ya aparecieron en los años 1980, y son de mucho éxito en Cataluña. El primero fue Barcientro, en Barberá del Vallés, a 25 km de Barcelona.
El comercio mayorista también tiene una presencia muy importante, en consonancia con el comercio minorista. La Zona Franca de Barcelona fue el catalizador de gran parte de las empresas mayoristas. MERCABARNA es la principal empresa mayorista de productos perecederos. También es muy importante MERCOLÉRIDA, que fija precios entre productores agrícolas y mayoristas. En determinados casos tienen vigencia en toda España. En la lonja agropecuaria de Bellpuig y de Reus también se establecen algunos de estos precios.
Existe un importante mercado de bienes de equipo, que alimenta la industria, la agricultura y los propios servicios. En este sector destacan las ferias de muestras, que se remontan a 1929, y que han dado origen a ferias sectoriales. Es de destacar la Feria Agrícola y Nacional Frutera de San Miguel que se celebra en Lérida desde 1954. En Cataluña se celebran más de cien ferias de carácter nacional o internacional. También son innumerables los congresos empresariales y científicos que se celebran en la región.
El comercio fuera de Cataluña ha sido decisivo para la región. El comercio con el resto de España ha tenido siempre un balance positivo, en cambio el comercio internacional ha sido negativo. En el cómputo global Cataluña importa por más valor de lo que exporta. El principal producto elaborado de exportación son los automóviles, que triplica en valor al segundo producto: los polímeros. Sin embargo, son las materias primas y semielaboradas lo que más exporta Cataluña. El destino prioritario de los productos catalanes es Europa, y más concretamente la Unión Europea. Este mercado consume más del 70% de las exportaciones, seguida de América 12%, Asia 9%, África 5% y Oceanía 1%. Francia ha sido, tradicionalmente, el principal mercado de Cataluña en el exterior. La mayor parte de las exportaciones salen de Cataluña por vía marítima (65%), seguida de la carretera (30%), y el resto se lo reparten en ferrocarril y el transporte aéreo.
Las materias primas y semielaboradas son, también, lo que más importa Cataluña. Le siguen los bienes de equipo, manufacturas y alimentos. El patrón de suministradores de Cataluña es muy similar al de mercados: el resto de España, Europa, América, Asia, África y Oceanía, y con porcentajes muy similares. La mayor parte de las mercancías llega a Cataluña por vía marítima (90%), un 9% llega por carretera y el resto se reparte entre el ferrocarril y el transporte aéreo.
Cataluña es la principal región turística de la costa levantina en términos absolutos, aunque está por detrás de Baleares y Murcia en términos relativos. Supone más de un 13% del PIB catalán. Está presente desde los años 60 y es un turismo de sol y playa que ofrece plazas tanto de baja calidad como de muy alta, con numeroso campos de golf y sectores reservado a las rentas más altas. De los 699 km de costa catalana 270 son de playas. También la naturaleza de los Pirineos y sus estaciones de esquí atrae turismo, en este caso invernal. Además, Cataluña se aprovecha con éxito de su situación de tránsito entre Europa y el resto de España. La mayoría de los turistas llegan por carretera. El tráfico aéreo es, comparativamente, mucho menos importante que en otras regiones.
Lo principal del turismo es foráneo, pero la subida de las rentas catalanas a favorecido un turismo interno de primer orden. La oferta de alojamiento es muy alta, lo que favorece la competencia y baja los precios. Tanto la costa Brava como la costa Dorada son los destinos principales de los turistas, pero también la ciudad de Barcelona, la segunda ciudad más visitada de España tras Madrid, y por encima de Sevilla o Granada. El turismo extranjero se concentra en los meses de julio y agosto, aunque cada vez más la temporada se extiende por junio y septiembre. Es en estos meses, y en épocas como Semana Santa, Navidad y los diferentes puentes cuando el turismo nacional llega a Cataluña. El turismo interno ya ha llegado a presentarse en todo el año, durante los fines de semana.
Las principales procedencias del turismo extranjero en Cataluña son Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos e Italia. Hay que destacar la creciente llegada de japoneses y chinos.
Los principales destinos catalanes son: Lloret de Mar, Rosas, Barcelona, Calella, Figueras, La Escala, Salou, Playa de Aro y Estartit; todas ellas costeras. En las zonas pirenaicas hay una creciente demanda de turismo rural, aún poco explotado, aunque con gran tradición en el valle de Arán y Cerdaña. En estas localidades la construcción de edificios en altura siguió el modelo que se aplicó en España en los años del Desarrollismo. No obstante, en la costa Brava y el interior se optó por construcciones bajas diseminadas por el monte. Hoy en día el monte casi a desaparecido bajo la presión de la construcción de chalés, siendo sustituido por una sucesión de jardines arbolados. De esta manera, en todo el eje litoral se ha transformado radicalmente el paisaje, destruyendo los valores paisajísticos que atrajeron a los primeros turistas, pero permitiendo los servicios para turistas poco exigentes.
[escribe] Referencias
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Bibliografía
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- Terán, Manuel; Solé Sabarís, L.; y otros: «Geografía regional de España». Edt. Ariel. Barcelona 1987
- Nomenclátor comercial; Pueblos de España: Pueblos, Municipios, provincias Edición: 8ª ed. Publicación: Madrid: Nomenclátor Comercial "Pueblos de España", D.L. 1979. ISBN 84-400-8165-5
- «Gran Atlas de Carreteras de España y Portugal». Edt: Planeta, ABC, RACE Barcelona 1992 ISBN 84-08-00129-9
- «Guía Campsa España 1998». Edt. Plaza & Janes S.A. Edición especial para Salvat editores. ISBN 84-345-9689-X
Otras fuentes de información
Notas