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Geografía humana de Castilla y León
Índice |
Estructura administrativa
Castilla y León es una comunidad autónoma con gran personalidad histórica. Constituye en núcleo territorial de la Corona de Castilla, que llegó a abarcar todo el oeste peninsular, y se expandió más allá de sus fronteras hasta alcanzar América.
Comprende nueve provincias: Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Se convirtió en comunidad autónoma el 25 de febrero de 1983. La capital de la comunidad autónoma es Valladolid. Tiene una superficie de 94.223 km2, lo que la convierte en la región más grande de Europa. En el censo del 2001 tiene 2.456.474 habitantes, lo que da una densidad media de 26 h/km2, muy por debajo de la media de España (81 h/km2). El límite entre las provincias se fijó, con las del resto de España, en 1833. En la actualidad existen 2.248 municipios.
- Ávila tienen una superficie de 8.050 km2, una población de 163.442 habitantes y 248 municipios.
- Burgos tienen una superficie de 14.292 km2, una población de 348.934 habitantes y 371 municipios.
- León tienen una superficie de 15.581 km2, una población de 488.751 habitantes y 211 municipios.
- Palencia tienen una superficie de 8.052 km2, una población de 174.143 habitantes y 191 municipios.
- Salamanca tienen una superficie de 12.350 km2, una población de 345.609 habitantes y 362 municipios.
- Segovia tienen una superficie de 6.921 km2, una población de 147.694 habitantes y 209 municipios.
- Soria tienen una superficie de 10.306 km2, una población de 90.717 habitantes y 183 municipios.
- Valladolid tienen una superficie de 8.110 km2, una población de 498.094 habitantes y 225 municipios.
- Zamora tienen una superficie de 10.561 km2, una población de 199.090 habitantes y 248 municipios.
En Castilla y León sólo hay una comarca con transcendencia administrativa: El Bierzo (León). Además, hay divisiones comarcales con gran tradición histórica que frecuentemente rebasan los límites provinciales.
Comarcas de León:
- El Bierzo (León), con las comarcas de Ancares, Fornela y Boeza.
- La Montaña de Luna, con las comarcas de Laciana y Babia.
- La Montaña de Riaño, con las comarcas de Valdeón y Boñar.
- Las Omañas
- Ribera del Órbigo
- La Maragatería (León), en torno a Astorga.
- Tierra de León
- La Cabrera (León)
- Comarca de La Bañeza
- El Páramo Leonés
- Comarca del Esla
- Comarca de Sahagún
- Tierra de Campos, que se extiende por Palencia, Valladolid y Zamora.
Comarcas de Zamora:
- Comarca de Sanabria
- Comarca de Aliste
- Comarca de Sayago
- Comarca de Benavente-Los Valles
- Tierra del Pan
- Tierra del Vino
- Tierra de Campos, que se extiende por Palencia, Valladolid y León.
Comarcas de Salamanca:
- Comarca de Vitigudino
- Comarca de Los Arribes del Duero
- Comarca de El Abadengo
- Comarca de Ciudad Rodrigo
- Comarca de Ledesma
- Comarca de Fuente de San Esteban
- Comarca de Sierra de Béjar
- Las Batuecas (Salamanca)
- Comarca del Campo de Salamanca
- Comarca de La Armuña
- Comarca de Alba de Tormes
- Comarca de Peñaranda
Comarcas de Ávila:
- Comarca de Ávila
- La Moraña (Ávila)
- Parameras de Ávila
- Valle de Amblés
- Comarca del Barco de Ávila
- Comarca de Sierra de Gredos
- Valle del Tiétar, compartido con Toledo.
- Valle del Alberche
- Tierra de Arévalo
Comarcas de Segovia:
- Tierra de Pinares (Cuéllar) que se extiende por el sur de Valladolid.
- Comarca de Segovia
- Comarca de Sepúlveda
- Tierra de Ayllón
Comarcas de Valladolid:
- Tierra de Campos, que se extiende por Palencia, Zamora y León.
- Comarca de Valladolid, con la comarca de Montes de Torozos.
- Tierra de Medina, Medina del Campo.
- Tierra de Pinares (Olmedo-Íscar) que se extiende por el norte de Segovia.
- Ribera del Duero, que se extiende por Burgos.
Comarcas de Palencia:
- Montaña de Palencia, con las comarcas de Guardo, Cervera y Aguilar.
- Comarca de Saldaña
- Valle del Boedo
- Tierra de Campos, que se extiende por Valladolid, Zamora y León.
- El Cerrato (Palencia)
Comarcas de Burgos:
- Montañas de Burgos con las comarcas de La Lora, Valdelucio y el Valle del Sedano.
- Las Merindades (Burgos) con las comarcas de La Losa, el Valle del Mena y el Valle de Manzanedo.
- La Bureba (Burgos)
- Comarca del Pisuerga
- Comarca de Arlanzón
- Comarca de Arlanza
- Ribera del Duero, que se extiende por Valladolid.
- Comarca de la Sierra de la Demanda
- Condado de Treviño
Comarcas de Soria:
- Tierras Altas (Soria), con las comarcas de La Sierra y Tierra de Ágreda.
- Comarca de Pinares
- Comarca de Soria
- Comarca del Burgo de Osma
- Marquesado de Berlanga
- Tierra de Almazán
- Campos de Gómara
- Tierra de Medinaceli
Población
Castilla y León tienen, en el censo del 2001, 2.456.474 habitantes y una densidad demográfica de 26 h/km2, muy inferior a la media de España. Pierde 52.012 habitantes con respecto al censo de 1991. Todas las provincias pierden población, excepto Valladolid que gana 7.889 habitantes. La que más población pierde es León (28.440 h), que es la provincia de España con mayores pérdidas. Zamora pierde 8.385 habitantes, Salamanca pierde 7.411 habitantes, Palencia pierde 6.428 habitantes, Ávila pierde 5.900 habitantes, Soria pierde 2.131 habitantes, Burgos pierde 1.140 habitantes y Segovia pierde 76 habitantes.
La población está muy irregularmente repartida. El 42% de la población vive en las ocho ciudades con más de 50.000 habitantes. Valladolid, es la ciudad más poblada. Sólo cuatro ciudades tienen más de 100.000 habitantes, Valladolid, Burgos, Salamanca y León. Las otras ciudades de más de 50.000 habitantes son Palencia, Zamora, Ponferrada (León) y Segovia. Hay dos capitales de provincia que no alcanzan esta cifra: Ávila y Soria, y entre ambas se encuentra Miranda de Ebro (Burgos). Ciudades de más de 10.000 habitantes hay tan sólo 23 que además de las dichas son: Aranda de Duero (Burgos), San Andrés del Rabanedo (León), Medina del Campo (Valladolid), Laguna de Duero (Valladolid), Benavente (Zamora), Béjar (Salamanca), Ciudad Rodrigo (Salamanca), Villablino (León), Astorga (León), Santa Marta de Tormes (Salamanca), La Bañeza (León) y Bembibre (León). Todas ellas acumulan el 55% de la población. Hay, pues, cuatro núcleos que concentran población por encima de la media, sin continuidad directa entre ellas: Valladolid, Salamanca, Burgos y León. No obstante, desde Palencia y Valladolid hacia el sur y entre Salamanca y Zamora encontramos más población que en las montañas, Burgos y Soria. El medio rural castellano y leonés, sobre todo en el Páramo, Tierra de Campos y la rivera del Duero, tiene densidades de población mayores que en el resto del medio rural de España.
La población castellana y leonesa es mayoritariamente urbana, pero la mayor parte del territorio de la región tiene un fuerte carácter rural. Los 2.225 municipios de menos de 10.000 habitantes tienen, además, varios núcleos de población, lo que da al poblamiento un carácter rural muy marcado. De ellos 1.974 tienen menos de 1.000 habitantes, de los cuales 1681 tiene menos de 500 y 464 menos de 100. En estos municipios hay numerosos núcleos de población abandonados.
A lo largo del siglo XX Castilla y León ha ido aumentando su población a un ritmo muy inferior que el conjunto de España, por lo que su peso relativo ha ido descendiendo continuamente. Las tasas de natalidad han sido inferiores a la media española y las de mortalidad un poco superior debido al envejecimiento de la población. A este proceso hay que añadir la existencia de movimientos migratorios.
La emigración ha sido una constante a lo largo de la historia, pero a partir de 1950 las cifras se disparan. La región en su conjunto es una emisora de emigrantes. A lo largo del siglo XX participó de las principales corrientes migratorias: a América antes de la guerra civil española, y Europa en los años 60 y 70. También se ha dado el éxodo rural del campo a la ciudad, más intensamente desde las montañas y la penillanura, aunque con la excepción de las comarcas mineras de León y Palencia, que han llegado a ser receptoras de emigrantes. Así, las capitales de provincia y alguna cabecera comarcal, como Ponferrada, Miranda de Ebro, Aranda de Duero, Medina del Campo, Laguna de Duero, Benavente, Béjar, Ciudad Rodrigo, Villablino, Astorga, etc., sirvieron de estadio intermedio en la emigración exterior. Sólo Valladolid y Burgos han atraído población, ya que aquí se establecieron entre los años 1964 y 1972 sendos polos de desarrollo.
Los principales destinos nacionales han sido el País Vasco, Cataluña y Madrid. En los años 60 y 70 el País Vasco era el principal destino pero en la actualidad lo es Madrid, ya que la región continúa siendo emisora de emigrantes. Castilla y León participa muy poco del ciclo inmigración general que ha comenzado en España. En realidad se trata de un proceso de sustitución. El saldo migratorio es negativo, aunque cada día viven en la región un porcentaje mayor de personas nacidas fuera de España.
Las bajas tasas de natalidad y mortalidad y la emigración, ha provocado un rápido envejecimiento de la población, lo que ha hecho subir un poco la tasa de mortalidad. En las comarcas más despobladas el índice de masculinidad es elevadísimo por lo que sus habitantes tienen grandes dificultades para contraer matrimonio.
Estructura urbana y poblamiento
En Castilla y León la estructura urbana está bien jerarquizada con ciudades intermedias y una gran cantidad de municipios que permiten una red de poblamientos muy densa, y sin embargo parte de las montañas de la región no está cubierta por ningún centro urbano. Valladolid es el centro urbano de mayor nivel (sexto), situado en el centro de la región, y sin embargo su área de influencia no alcanza a toda la región, salvo para algunos servicios, que llega a tener alcance nacional. Su área de influencia no llega a León, Burgos, Salamanca y Soria, ni, en general, a la Cordillera Cantábrica. Debido a esta estructura podemos hablar de una región multipolar con centros en Valladolid, Burgos, Salamanca y León.
El quinto nivel está formado por las capitales de provincia de más de 100.000 habitantes, cuya influencia se extiende por buena parte de su provincia sin llegar a abarcarla entera. Burgos de cuya influencia se escapa Aranda de Duero y Miranda de Ebro, Salamanca de cuya influencia se escapa Ciudad Rodrigo y Béjar; y León de cuya influencia se escapa Ponferrada. Tienen una gran cantidad de servicios centralizados pero estos dos niveles son insuficientes para la región. El norte de Burgos entra en el área de influencia del País Vasco, el oeste de Soria de Aragón, el sur de Ávila de Castilla-La Mancha o Extremadura.
En el cuarto nivel se encuentran poblaciones de más de 30.000 habitantes: Palencia, Zamora, Segovia, Ávila, Soria, Ponferrada (León) y Miranda de Ebro (Burgos).
En un tercer nivel estarían los núcleos de población que han conseguido atraer servicios centrales. Se trata de ciudades de gran tradición histórica y que no están absorbidas por núcleos de nivel superior: Aranda de Duero (Burgos), Medina del Campo (Valladolid), Benavente (Zamora), Béjar (Salamanca), Ciudad Rodrigo (Salamanca), Astorga (León), La Bañeza (León) y Toro (Zamora).
En un segundo nivel están los núcleos de población que han conseguido atraer servicios centrales y que dan servicio a varios municipios adyacentes. Algunos de ellos tienen bastante población pero otros están muy poco poblados: Laguna de Duero (Valladolid), Villablino (León), Santa Marta de Tormes (Salamanca), Bembibre (León), Villaquilambre (León), Cuéllar (Segovia), Guardo (Palencia), Tordesillas (Valladolid), Arévalo (Ávila), Aguilar de Campoo (Palencia), Tudela de Duero (Valladolid), Arenas de San Pedro (Ávila), El Espinar (Segovia), Íscar (Valladolid), Briviesca (Burgos), Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), Venta de Baños (Palencia), Fabero (León), Almazán (Soria), Peñafiel (Valladolid), Guijuelo (Salamanca), San Ildefonso (Segovia), Candeleda (Ávila), Medina de Rioseco (Valladolid), Cacabelos (León), Burgo de Osma (Soria), Medina de Pomar (Burgos), Alba de Tormes (Salamanca), La Robla (León), Valverde de la Virgen (León), Las Navas del Marqués (Ávila), La Cistérniga (Valladolid), Valencia de Don Juan (León), Toreno (León), Cistierna (León), Simancas (Valladolid), Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja (Burgos), Villafranca del Bierzo (León), El Tiemblo (Ávila), Sotillo de la Adrada (Ávila), Cantalejo (Segovia), Olmedo (Valladolid), Ágreda (Soria), Ólvega (Soria), Valle de Mena (Burgos), Saldaña (Palencia), Santa María del Páramo (León), Cigales (Valladolid), Vitigudino (Salamanca), Benavides de Órbigo (León), Sahagún (León), Dueñas (Palencia), Vega de Espinareda (León), Torre del Bierzo (León), Carrizo de la Ribera (León), Nava de la Asunción (Segovia), Lerma (Burgos), Cervera de Pisuerga (Palencia), El Barco de Ávila (Ávila), Herrera de Pisuerga (Palencia), Boñar (León), Carrión de los Condes (Palencia), Paredes de Nava (Palencia), Roa (Burgos), Espinosa de los Monteros (Burgos), Salas de los Infantes (Burgos), Valderas (León), Villalón de Campos (Valladolid), Ledesma (Salamanca), Coca (Segovia), Mayorga (Valladolid), Sabero (León), Villalpando (Zamora), Villamañán (León), entre otros. Como podemos ver por este quinto nivel los lugares centrales que prestan servicios están muy bien distribuidos y cubren eficazmente toda la región.
El poblamiento rural castellano y leonés presenta una tendencia muy fuerte al núcleo concentrado. Aún así debemos distinguir entre los núcleos del valle del Duero más grandes y que dominan una gran llanura y los núcleos de la montaña, más pequeños y cuya concentración responde a las dificultades de establecerse en un medio montañoso.
Estructura de las comunicaciones
Castilla y León es la región más grande de Europa (94.223 km2) con cuatro cabeceras urbanas de importancia. Existen tres grandes ejes que organizan la región pero que no cubren amplísimas zonas. Tienen una marcada tendencia a la disposición radioconcéntrica, con centro en Tordesillas, y faltan, en buena medida, ejes transversales que comuniquen directamente el exterior de la región, entre Burgos y León y entre León Zamora y Salamanca. Otros ejes secundarios dan acceso a las montañas. El caso más llamativo es el de Soria que queda al margen de los grandes ejes de comunicaciones, estando en el centro de ellos. También falta un buen eje entre Valladolid y Salamanca, sobre todo teniendo en cuenta que es la ruta hacia Portugal.
En Castilla y León sólo existen cinco ejes de autopistas, la que va de Madrid a La Coruña y pasa por Arévalo (Ávila), Tordesillas (Valladolid), Benavente (Zamora), Astorga (León) y Ponferrada (León); la que pasa por Aranda de Duero (Burgos), Burgos y Miranda de Ebro (Burgos); la que comunica Tordesillas (Valladolid) con Burgos por Valladolid y Venta de Baños (Palencia), muy cerda de Palencia; la comunica León con Oviedo y que lleva a Benavente; y la que une Benavente con Vigo (Pontevedra), por Orense. Además pasa tangencialmente por el sur de Soria la autopista entre Madrid y Zaragoza.
En un segundo nivel están las carreteras nacionales que se convierte en decisivas para comunicar transversalmente la región. Las más importantes son: la que comunica León, Benavente, Zamora y Salamanca. Desde León continúa a Asturias y desde Salamanca a Extremadura y Andalucía. La que viene de Logroño y une Burgos, Sahagún, León, Astorga, Ponferrada y Galicia. La que une Burgos, Valladolid, Salamanca, Ciudad Rodrigo (Salamanca) y Portugal. Las que une Valladolid y el autopista a Madrid en Adanero (Ávila). Desde aquí la que lleva a Ávila. La que llega de Extremadura y une Ávila, Segovia y San Esteban de Gormaz (Soria). Entre Segovia y Valladolid hay una carretera autonómica. Por último la que une Valladolid con Soria y esta con Zaragoza. Soria se une con Burgos a través de una carretera nacinal que viene de Aragón. Y además la que atraviesa Soria y se une al autopista en Medinaceli (Soria) para continuar hasta Pamplona, por Logroño. La calidad de estas carreteras no es uniforme, así los ejes transversales Brugos-León, y Ávila-Segovia están mejorándose notablemente, mientras que otros, como el de Zamora-Salamanca o las carreteras sorianas están menos desarrollados. León y Soria son las provincias españolas con las carreteras en peor estado.
Existen multitud de carreteras comarcales que ponen en comunicación todos los núcleos de población, mucho más densos en la meseta que en las montañas. Además, existen numerosas carreteras locales que comunican la gran cantidad de núcleos de población existentes.
La red de carreteras es muy superior a las necesidades de la región. Esto se debe al carácter central de la región que la convierte en zona de paso obligado entre el centro y el norte de España, y entre Francia y Portugal. Son carreteras pensadas para absorber los grandes tráficos de paso, más que para las necesidades de la comunidad. No obstante, en el eje Valladolid-Palencia y en torno a las capitales de provincia se sufren problemas de congestión del tráfico, y la circulación es lenta.
La red de ferrocarril es muy compleja, ya que de aquí parten varios ejes de la estructura arborescente nacional. La red básica une Madrid con Venta de Baños (Palencia) pasando por Ávila, Medina del Campo (Valladolid) y Valladolid. Desde aquí parten tres ejes, uno al País Vasco, que pasa por Burgos y Miranda de Ebro, otro a Santander que pasa por Palencia, y otro a León que también pasa por Palencia.
La red complementaria sale de la básica. Hay un eje entre Ávila y Salamanca, que continúa hasta Ciudad Rodrigo y Portugal. Otro eje parte de Medina del Campo y tiene dos direcciones uno a Salamanca y otro a Zamora que continua hasta Orense. De Medina del Campo parte un eje hacia Segovia, que continúa hasta Collado Villalba (Madrid). Desde León parten dos ejes uno hacia Asturias y otro hacia Galicia pasando por Ponferrada. Por último de Burgos parte un eje que le une con Madrid por Aranda de Duero.
Existen muchos ejes de la red secundaria. Son netamente transversales aunque algunos de ellos hoy en día están fuera de uso. Uno de ellos parte de Astorga y une Benavente, Zamora, Salamanca, Béjar, Plasencia (Cáceres). Otro parte de Cascajares de la Sierra (Burgos), pasa por Burgos y recorre las montañas de Burgos hasta Valmaseda (Vizcaya). La única línea que transporta viajeros es la que une Valladolid con Soria siguiendo el eje del Duero hasta Coscurita (Soria). Allí se une a la línea de la red complementaria que une Torralba del Moral (enlace con la red básica y Madrid) y Castejón (Navarra) (enlace a Pamplona, Logroño y Zaragoza) por Soria y Ágreda (Soria).
La red de vía estrecha, FEVE, también tiene representación en la comunidad. Comunica el sur de la Cordillera Cantábrica desde La Robla (León) y León hasta Bilbao, por Matallana de Torío (León), Guardo (Palencia) y Mataporquera (Burgos). Se trata de las comarcas mineras leonesas y palentinas. Otro eje, también en las comarcas mineras une Villablino (León) con Ponferrada.
En Castilla y León hay tres aeropuertos de nivel nacional, el de Villanubla en Valladolid, el de La Virgen del Camino en León y el de Matacán en Salamanca, pero ninguno de ellos recibe vuelos internacionales y los deportivos de Tardesillas (Soria), Villafría de Burgos (Burgos) y Zamora.
Economía
Agricultura y silvicultura
En Castilla y León el peso de la agricultura es muy importante, debido a que la mayor parte de la región es netamente rural. La mayoría está censada como superficie agrícola, pero parte de esa superficie está sin explotar por culpa del intenso éxodo rural. El campo castellano y leonés ha cambiado radicalmente desde los años 60, gracias a la concentración parcelaria y la irrupción de las técnicas de la revolución verde es una de las comunidades más productivas de España. En ese lapso se ha pasado de una agricultura mayoritariamente extensiva y de secano a una agricultura mayoritariamente en medianas superficies y de regadío, aunque siguen presentes explotaciones de secano. El ingreso en la UE y la política agraria comunitaria a permitido a los agricultores renovar sus explotaciones. Frecuentemente lo que se cultiva en la región depende de tipo de ayudas a la agricultura del PAC.
El tipo de propiedad de la tierra más común es propiedad privada de mediano y tamaño (sobre las 30 hectáreas) y explotadas de manera directa, aunque tras la jubilación de los empresarios agrícolas, en los últimos tiempos está subiendo el arrendamiento de tierras. Las explotaciones más dinámicas de hoy en día son de tamaño mediano y dominio directo, que son las que más se ajustan a un modelo de explotación intensiva o semiextensiva rentable. En las comarcas de montaña las explotaciones están divididas en varias parcelas diferentes. La montaña, las zonas arboladas y los viñedos son muy difíciles de concentrar, sin embargo las comarcas del valle del Duero, de secano y cerealísticas, principalmente de Tierra de Campos y el Páramo Leonés, sí se han favorecido de los proyectos de concentración parcelaria. Frecuentemente el regadío ha llegado tras la concentración parcelaria. El barbecho se mantiene en ciertas explotaciones, de secano y arrendadas, aunque lo normal es la rotación de cultivos. El mayor problema para el desarrollo agrícola es que casi toda la región tiene tres meses de heladas seguras, y otros dos de heladas probables.
Los cereales dominan amplias extensiones, ya que se cultivan en régimen de secano en grandes explotaciones de llano. Predomina el trigo, pero hoy en día un porcentaje importante se dedica al maíz y la cebada. Suelen aparecer asociadas a leguminosas de grano, como las lentejas, las algarrobas, los garbanzos y las habas.
El viñedo es un cultivo tradicional desde el tiempo de los romanos. Castilla y León es una región de vinos de gran calidad, y tiene varias denominaciones de origen: Ribera de Duero, Toro, Bierzo; pero hay otras que se van incorporando en cuanto los vinos tienen una alta calidad: Arribes del Duero, Tierras de León, etc.
Las montañas tienen una producción frutal notable y muy diversificada: manzana, ciruela, cereza, etc. En la parte más baja de los Arribes del Duero, que está libre de heladas, se da el almendro y el olivo. Las frutas y hortalizas tienen cada día más presencia, debido a su alto valor añadido. Aún son pocas las explotaciones de cultivos bajo plástico, y es que los dos meses de heladas seguras dificultan la producción de invernadero tradicional.
Otros cultivos importantes son el forraje, en las comarcas ganaderas, y los cultivos industriales la remolacha azucarera y el girasol y la soja para aceite.
La explotación forestal tiene menor importancia económica, pero en ciertas comarcas es muy importante. El árbol más productivo es el pino, normalmente de repoblación. La explotación de las choperas de ribera tiene gran importancia, y aparecen choperas de cultivo en todas las riberas de los ríos. En general todas las montañas tienen una importante producción silvícola, pero hay que señalar la comarca de Tierra de Pinares: en Segovia, Valladolid y hasta Ávila; y la comarca de Pinares soriana, una de las comarcas forestales más importantes. Las maderas de árboles frondosos se extraen de los montes galaico-leoneses.
Ganadería
La ganadería es una actividad tradicional en Castilla y León. Hasta el siglo XVIII tenía un claro carácter extensivo. La comunidad fue destino de verano de la Mesta, sin embargo este sistema extensivo ha desaparecido para pasar a un régimen de estabulación. Por esto, las comarcas ganaderas por excelencia son las del valle del Duero.
La cabaña de bovino es la más importante de la región, concentrado que se extiende por toda la región, tanto en la montaña como en el llano. Se trata de vacas de leche y de carne, generalmente de razas foráneas. En Zamora y Salamanca existen dehesas dedicadas a la ganadería, entre la que destacan los toros de lidia. El ovino le sigue en importancia. También parece en toda la región aunque está más presente en el llano y Soria. El porcino se concentra sobre todo en el centro de la región. Las comarcas de Cuéllar (Segovia) y Arlanza son las que más producen. La cabaña avícola es la que más ha crecido y se concentra en torno a las ciudades: Valladolid, Palencia, Burgos, Salamanca, León, etc. Junto a estas explotaciones se encuentran otras dedicadas a la cría del conejo. La cabaña de caprino está en franco retroceso y hoy en día es casi marginal. Sólo en las comarcas del sur de la región tiene cierta importancia. Se trata de explotaciones intensivas y semiextensivas muy modernas. Por último es de destacar la apicultura, que da mieles de gran calidad.
Minería y energía
La producción minera en Castilla y León es muy importante. Predomina el carbón, que se extrae en las comarcas leonesas de El Bierzo, Laciana pero se extiende por toda la cordillera cantábrica hasta la comarca palentina de Guardo. Se trata de carbón de alta calidad: antracita y hulla.
En la sierra de la Demanda, en Cerezo de Río Tirón (Burgos), se explota gas natural, y en Saelices el Chico (Salamanca) uranio. También existe mineral de hierro, aunque sólo se explota en Borobia (Soria), volframio, en San Pedro de Rozadas (Salamanca), y estaño, en Golpejas y Carrascal de Barregas (Salamanca).
También existen numerosas canteras en las que se extrae principalmente caliza y pizarra.
La producción de energía eléctrica es una de las más importantes de España. Las grandes centrales hidroeléctricas se encuentran en todas las cabeceras de montaña, el Sil y los Arribes del Duero; en los embalses que jalonan los ríos, aunque la central más grande se encuentra en el embalse de la Almendra, en el Duero. Sin embargo, la producción hidroeléctrica está saturada y es muy difícil que aumente más. Por el contrario la producción termoeléctrica es mucho mayor y sigue aumentando. Las grandes centrales termoeléctricas se encuentran en León y Palencia, al pie de la comarca de las Cuencas Mineras, ya que usan, mayoritariamente su carbón. La más grande es la de Compostilla, en Cubillos del Sil (León) con 1.312.000 kW/h de potencia, seguidas de las de Anllares en Páramo de Sil (León), Guardo (Palencia), en Velilla Río Carrión (Palencia) y La Robla (León). En Burgos se encuentra la central nuclear de Santa María de Garoña.
En la actualidad se están potenciando las centrales eólicas que se sitúan en los ventosos oteros del valle del Duero y las cumbres del sistema central.
La provincia más productora de energía eléctrica es León, a mucha diferencia de las demás (más de 14.000.000 de kW/h) seguida de Salamanca, Palencia, Burgos y Zamora, pero su producción se consume en Valladolid, Madrid y Asturias.
Industria
La producción industrial castellana y leonesa está muy polarizada en torno al eje Valladolid-Palencia, y en un segundo lugar en Burgos y León. Valladolid y Burgos tienen indudables ventajas de posición, al encontrarse en el centro de la región, la una, y en el eje de la ruta Madrid-País Vasco, la otra. Se trata de una industria poco diversificada y estructurada, y que tiene poco que ver con las actividades industriales tradicionales. Esto provoca una notable dependencia del exterior, tanto para las materias primas como para los mercados: País Vasco, Cataluña, Madrid, Asturias, Galicia. Curiosamente con Portugal hay pocas relaciones de intercambio.
La industria agroalimentaria tiene gran tradición, y es la más vinculada a los productos de país. Es la actividad industrial más importante y se distribuye por toda la región. Se trata de un sector dominado por las pequeñas y medianas empresas, aunque también las hay grandes. Están dedicadas a la transformación del trigo para harinas, galletas y bollería Aguilar de Campoo (Palencia), azúcar, y vino de calidad. Y por supuesto las industrias de conservas de frutas y verduras, y las lecheras y de embutidos. Algunas de las empresas más importantes que se encuentran aquí son Campofrío, Revilla, ACOR, Pascual, Fontaneda, UFAC, Azucarera Española y Siro.
La metalurgia de transformación es una de las actividades industriales más importantes, que se encuentra en Valladolid y Palencia (FASA-Renault). Los principales sectores son los del automóvil y las industrias asociadas a su producción: neumáticos, vidrios, etc.
La industria del textil, el cuero y el calzado fueron en tiempos más importantes de lo que hoy son. Es una actividad demasiado apegada a las técnicas tradicionales, y no ha resistido la competencia de los productos foráneos. Está dominado por empresas pequeñas muy poco rentables.
La industria de la madera y el papel tiene gran importancia. Existen muchos aserraderos y fábricas de muebles, que ofrecen mucho valor añadido. La industria del papel es importante, en la que sobresale Cellophane Española.
La industria química está muy diversificada. Los principales productos son los abonos para la agricultura y la química ligera, para el consumo final. Pasa por la producción de vidrio, cerámicas, cementos, etc. Existe una importante industria farmacéutica: Antibióticos (León).
Terciario
Los altos índices de industrialización y agropecuarios permiten el desarrollo de un potente sector servicios centrado en las empresas y en el comercio. Hoy en día en todas las provincias el sector servicios es el más desarrollado de todos. Valladolid y Burgos son los que tiene un sector terciario más equilibrado, ya que supone el 50% del total. Valladolid es la ciudad que concentra más servicios centrales, pero debido a la gran extensión de la región también se encuentran en Burgos, Salamanca, León y Soria. También las capitales de comarca tienen un nivel terciarización mayor de lo que cabría esperar para poblaciones tan pequeñas. Sin embargo, este alto nivel de terciarización se basa en un incremento del funcionariado y en la proliferación de pequeñas empresas de servicios que en un desarrollo del terciario equilibrado. Un sector en auge es el sanitario, debido al alto índice de envejecimiento de la región.
El comercio es el sector más dinámico, el que más empleo genera y el que más valor obtiene. Se trata de pequeños comercios de carácter familiar. Las grandes superficies son de capital foráneo. Unido al comercio se desarrolla el sector del transporte y las comunicaciones. Es un sector con mucha proyección en el que existen algunas grandes empresas, dedicadas al transporte de mercancías o de viajeros.
El turismo es una actividad en auge. Se trata de un turismo cultural y naturalista que busca la rica cultura castellana y leonesa y las áreas de montaña. Se trata de un turismo rural de calidad cada día más explotado, pero aún con gran potencial de crecimiento. El turismo estival se reduce a las áreas de montañas y se alimenta de personas de las provincias limítrofes: Madrid, Asturias y País Vasco principalmente, pero son muy pocas las personas que deciden pasar su mes de vacaciones en la región. Mucho más importante es el turismo itinerante, que viaja por toda la región durante varios días, máximo una semana, visitando los principales monumentos y tradiciones, como la Semana Santa. Cabe destacar el enorme auge que en los últimos tiempos ha tenido el Camino de Santiago, que canaliza gran cantidad de peregrinos desde la primavera hasta el otoño.
Referencias
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Bibliografía
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Otras fuentes de información
Notas