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Geografía humana de Castilla-La Mancha
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[escribe] Estructura administrativa
Castilla-La Mancha es una comunidad autónoma con gran personalidad histórica y geográfica. Constituye en núcleo territorial de Castilla la Nueva, y está dominada por la gran comarca de La Mancha.
Comprende cinco provincias: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo. Se convirtió en comunidad autónoma el 10 de agosto de 1982. La capital de la comunidad autónoma es Toledo. Tiene una superficie de 79.463 km2, lo que la convierte en una de las regiones más grandes de España. En el censo del 2001 tiene 1.760.516 habitantes, lo que da una densidad media de 22 h/km2, muy por debajo de la media de España (81 h/km2). El límite entre las provincias se fijó, con las del resto de España, en 1833. En la actualidad existen 919 municipios.
- Albacete tienen una superficie de 14.926 km2, una población de 364.835 habitantes y 87 municipios.
- Ciudad Real tienen una superficie de 19.813 km2, una población de 478.957 habitantes y 102 municipios.
- Cuenca tienen una superficie de 17.140 km2, una población de 200.346 habitantes y 238 municipios.
- Guadalajara tienen una superficie de 12.214 km2, una población de 174.999 habitantes y 288 municipios.
- Toledo tienen una superficie de 15.370 km2, una población de 541.379 habitantes y 204 municipios.
En Castilla-La Mancha no hay divisiones comarcales con transcendencia administrativas, sin embargo existen comarcas con gran tradición histórica que frecuentemente rebasan los límites provinciales.
Comarcas de Guadalajara:
- La Sierra (Guadalajara)
- La Alcarria
- La Campiña (Guadalajara), compartida con Madrid
Comarcas de Cuenca:
- Serranía de Cuenca
- La Manchuela
- La Mancha compartida con Ciudad Real y Albacete.
Comarcas de Toledo:
- Mesa de Ocaña
- La Sagra
- La Jara, compartida con Cáceres.
- Montes de Toledo (comarca)
- Valle del Tiétar, compartido con Ávila.
- Valle del Alberche, compartido con Madrid.
Comarcas de Ciudad Real:
- Campo de Calatrava
- Rincón de Anchuras, enclavado en Toledo.
- Valle de Alcudia
- Campo de San Juan
- Campo de Montiel, compartido con Albacete.
- La Mancha compartida con Albacete y Cuenca.
- La Mancha, lo más de la comarca, compartida con Ciudad Real y Cuenca.
- Campo de Montiel, compartido con Ciudad Real.
[escribe] Población
Castilla-La Mancha tienen, en el censo del 2001, 1.760.516 habitantes, lo que da una densidad media de 22 h/km2, muy por debajo de la media de España. Gana 47.987 habitantes con respecto al censo de 1991. Todas las provincias ganan población, excepto Cuenca que pierde 1.366 habitantes. La provincia que más población gana es Toledo (25.499 h). Guadalajara gana 17.744 habitantes, Albacete gana 5.825 habitantes y Ciudad Real gana 285 habitantes. La influencia de Madrid sobre estas ganancias es notable.
La población está bien repartida. El 50% de la población vive en una de las veintiocho ciudades con más de 10.000 habitantes, y la otra mitad en poblaciones menores. Albacete, es la ciudad más poblada. Es la única ciudad con más de 100.000 habitantes. Con más de 50.000 habitantes hay otras cuatro ciudades: Talavera de la Reina (Toledo), Toledo, Guadalajara, Ciudad Real. Con más de 20.000 habitantes hay: Puertollano (Ciudad Real), Cuenca, Tomelloso (Ciudad Real), Hellín (Albacete), Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Valdepeñas (Ciudad Real), Almansa (Albacete), Villarrobledo (Albacete), Azuqueca de Henares (Guadalajara). A pesar la influencia en las poblaciones cercanas a Madrid por toda la región hay pueblos más o menos grandes. El medio rural castellanomanchego tiene densidades de población mayores que en el resto del medio rural de España.
La población castellanomanchega es al 50% rural y urbana, pero la mayor parte del territorio de la región tiene un fuerte carácter rural. Los 919 municipios tienen varios núcleos de población, lo que da al poblamiento un carácter rural notablemente marcado. Hay 630 municipios que tienen menos de 1.000 habitantes, de los cuales 505 tienen menos de 500 habitantes y 194 menos de 100.
Históricamente Castilla-La Mancha ha sido una región poco poblada. A lo largo del siglo XX ha ido aumentando su población a un ritmo muy inferior que el conjunto de España, por lo que su peso relativo ha ido descendiendo continuamente. Las tasas de natalidad han sido inferiores a la media española y las de mortalidad un poco superior debido al envejecimiento de la población. A este proceso hay que añadir la existencia de movimientos migratorios. El peso demográfico y económico de Madrid ha sido un fuerte atractor de población para los habitantes de toda la región. No obstante, la superpoblación de Madrid y la mejora de las comunicaciones ha hecho ganar población a la región, especialmente a Toledo.
La emigración ha sido una constante a lo largo de la historia, pero a partir de 1950 las cifras se disparan. La región en su conjunto es una emisora de emigrantes. A lo largo del siglo XX participó de las principales corrientes migratorias: a América antes de la guerra civil española, y Europa en los años 60 y 70. También se ha dado el éxodo rural del campo a la ciudad, sobre todo a Madrid. Así, las capitales de provincia y alguna cabecera comarcal, como Talavera de la Reina, Puertollano, Tomelloso, Hellín, Alcázar de San Juan, Valdepeñas, Almansa, Villarrobledo, etc., sirvieron de estadio intermedio en la emigración exterior.
Los principales destinos nacionales han sido Comunidad de Madrid, Valencia, Cataluña y Sevilla. En la actualidad la región es receptora de inmigrantes, tanto extranjeros como españoles que llegan desde un Madrid congestionado.
Las bajas tasas de natalidad y mortalidad y la emigración, ha provocado un rápido envejecimiento de la población, lo que ha hecho subir un poco la tasa de mortalidad. En las comarcas más despobladas el índice de masculinidad es elevadísimo por lo que sus habitantes tienen grandes dificultades para contraer matrimonio.
[escribe] Estructura urbana y poblamiento
En Castilla-La Mancha la estructura urbana está desequilibrada dominada bien por Madrid bien por centros extrarregionales como Valencia, Murcia o Córdoba. El auténtico centro de nivel mayor (séptimo) de la región es Madrid. Albacete es el centro urbano más poblado, y da servicio al sureste de la región. Toledo es la capital de la comunidad, y por lo tanto tiene todos los servicios. Guadalajara da servicio al noreste de la región aunque está muy volcada sobre Madrid, igual que Toledo. Formarían un sexto nivel multipolar.
El quinto nivel está formado por las ciudades más pobladas de la región: Talavera de la Reina (Toledo), Ciudad Real, Puertollano (Ciudad Real) y Cuenca.
En el cuarto nivel se encuentran poblaciones cabeceras de comarcas de más de 20.000 habitantes, que dan servicios a su comarca: Tomelloso (Ciudad Real), Hellín (Albacete), Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Valdepeñas (Ciudad Real), Almansa (Albacete), Villarrobledo (Albacete) y Azuqueca de Henares (Guadalajara).
En un tercer nivel estarían los núcleos de población que han conseguido atraer servicios centrales gracias a su población o a su tradición histórica: Manzanares (Ciudad Real), Daimiel (Ciudad Real), La Roda (Albacete), Campo de Criptana (Ciudad Real), Illescas (Toledo), Tarancón (Cuenca), Socuéllamos (Ciudad Real), Bolaños de Calatrava (Ciudad Real), Madridejos (Toledo), Torrijos (Toledo), Consuegra (Toledo) y Sonseca (Toledo).
En un segundo nivel están los núcleos de población que han conseguido atraer servicios centrales y que dan servicio a varios municipios adyacentes: Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real), Mora (Toledo), Caudete (Albacete), Almagro (Ciudad Real), Almadén (Ciudad Real), Ocaña (Toledo), San Clemente (Cuenca), Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), Motilla del Palancar (Cuenca), Sigüenza (Guadalajara), Molina de Aragón (Guadalajara), Orgaz (Toledo) y Alcázar del Rey (Cuenca). Como podemos ver por este quinto nivel los lugares centrales que prestan servicios están no está bien distribuido y no cubren eficazmente toda la región.
El poblamiento rural castellanomanchego presenta una tendencia muy fuerte al núcleo concentrado. Aún así debemos distinguir entre los núcleos del norte, Guadalajara, Cuenca y Toledo, muy numerosos y más pequeños y los núcleos del sur, más grandes y menos numerosos. Además en los pueblos de montaña la concentración responde a las dificultades de establecerse en un medio montañoso.
[escribe] Estructura de las comunicaciones
Castilla-La Mancha es una región muy grande (79.463 km2) y es paso obligado entre Andalucía, Madrid y el norte. Con seis cabeceras urbanas de importancia: Guadalajara, Toledo, Talavera de la Reina, Ciudad Real, Puertollano y Albacete. La estructura de las comunicaciones no responde a las necesidades de la región sino a las necesidades de paso entre Andalucía, Murcia y Valencia con Madrid, por lo que faltan, en buena medida, ejes transversales que comuniquen directamente las principales poblaciones de la región. Otros ejes secundarios dan acceso a la multitud de pueblos que existen.
Por Castilla-La Mancha pasan cuatro de las seis carreteras nacionales radiales, que en todo su recorrido se han convertido en autovías. La que va de Madrid a La Junquera (Gerona) y pasa por Guadalajara y atraviesa la Alcarria antes de internarse en Soria camino de Zaragoza. La que va de Madrid a Valencia pasa por Tarancón (Cuenca), y en Honrubia (Cuenca) se divide en dos ramales uno va directamente ha Valencia por Utiel (Valencia), y el otro, la que pasa por Albacete y Almansa (Albacete), donde un poco más adelante —en El Ventorrillo (Albacete)— se vuelve a dividir en dos ramales, uno que va a Valencia y otro que va a Alicante. La que va de Madrid a Sevilla; que pasa por Ocaña (Toledo), Manzanares (Ciudad Real), Valdepeñas (Ciudad Real) y el puerto de Despeñaperros. La va de Madrid a Badajoz, y que pasa por Talavera de la Reina (Toledo). Es la misma que tras pasar Madrid sigue el trazado hasta La Junquera. Además hay otra autopista que une Madrid con Toledo.
En un segundo nivel están las carreteras nacionales que se convierte en decisivas para comunicar transversalmente la región. Las más importantes son: la que comunica Guadalajara, Cuenca y Albacete. La que comunica Toledo con Cuenca. La que viene de Andalucía y une Puertollano, Ciudad Real, Alcázar de San Juan, Cuenca y continúa hasta Teruel. La que une Ocaña, Albacete, Hellín y desde aquí hasta Cartagena. La que de Toledo lleva a Ávila. La que llega de Extremadura y une Ciudad Real y Albacete, donde se convierte en la autopista que va a Valencia. La que vienen de Ávila y une Talavera de la Reina con Córdoba por Almadén. La que viene de Requena (Valencia), pasa por Albacete y continúa hasta Jaén. Y la que si entre Madrid y Toledo es autopista luego continúa por Ciudad Real y Puertollano.
Existen multitud de carreteras comarcales y autonómicas que ponen en comunicación todos los núcleos de población. Además existen numerosas carreteras locales que comunican la gran cantidad de núcleos de población existentes.
La red de carreteras es muy superior a las necesidades de la región. Esto se debe al carácter central de la región que la convierte en zona de paso obligado entre el sur de España y el centro. Son carreteras pensadas para absorber los grandes tráficos de paso, más que para las necesidades de la comunidad.
La red de ferrocarril es muy compleja, por el carácter de paso de la región y a que de aquí parten varios ejes de la estructura arborescente nacional. Pero lo más importante es el tramo de la red de alta velocidad que une Madrid con Sevilla y pasa por Ciudad Real y Puertollano. También pasa, tangencialmente, la línea de alta velocidad que unirá Madrid con Barcelona, a través de Zaragoza y Lérida. Esta línea tiene una estación en Guadalajara. Tiene dos ramales de la red básica. La más importante une Madrid con Alcázar de San Juan (Ciudad Real) pasando por Aranjuez (Madrid). Desde Alcázar de San Juan parten dos ejes, uno a Valencia, que pasa por Albacete y en la Estación de Chinchilla de Monte-Aragón (Albacete) se divide en dos ramales uno a Valencia por Almansa (Albacete) y otro a Murcia por Hellín (Albacete). El otro ramal se dirige desde Alcázar de San Juan a Sevilla y pasa por Manzanares (Ciudad Real), y Despeñaperros. El otro ramal de la red básica es el tramo que une Madrid con Zaragoza y que pasa por Guadalajara y Sigüenza (Guadalajara).
La red complementaria sale de la básica. Hay un eje que parte de Aranjuez y pasa por Cuenca antes de dirigirse a Valencia. Otro eje parte de Manzanares hasta Ciudad Real. Desde Madrid parte un eje hasta Toledo pero que continúa hasta Ciudad Real y Puertollano (Ciudad Real), de donde salen dos ejes uno hacia Andalucía y otro hacia Extremadura. Por último de Madrid parte un eje hacia Talavera de la Reina, que continúa hasta Cáceres.
En Castilla-La Mancha sólo hay un aeropuerto de nivel nacional, el de Los Llanos en Albacete. El resto de la región depende de los aeropuertos madrileños. También hay un aeropuerto deportivo en Ocaña, donde hay una escuela de vuelo sin motor.
[escribe] Economía
[escribe] Agricultura y silvicultura
En Castilla-La Mancha el peso de la agricultura es muy importante, debido a que la mayor parte de la región es netamente rural. La mayoría está censada como superficie agrícola, pero parte de esa superficie está sin explotar por culpa del intenso éxodo rural y la gran propiedad. Las explotaciones más productivas, las que sostienen realmente la producción agrícola, son de tamaño medio o grande, muy adecuadas para rentabilizar la actividad son inversiones en maquinaria que se puede recuperar en, relativamente, poco tiempo. No obstante, en Albacete y Ciudad Real, y parte de Toledo domina la gran propiedad privada, muy poco productiva. En esta zona aparece también un minifundio en torno a los pueblos que complementa las rentas de los jornaleros.
Las explotaciones se decidan en su gran mayoría a cultivos de secano, pero cada día es mayor la dedicación al regadío. No obstante, la sobre explotación de los acuíferos, y la escasez del caudal de los ríos pone en peligro estas explotaciones a medio plazo. En estos casos la concentración parcelaria ha mejorado las condiciones de la explotación. La montaña, las zonas arboladas, como los olivares y los viñedos, sin embargo, son muy difíciles de concentrar. Los titulares de las explotaciones son de edades cercanas a la jubilación, y las generaciones jóvenes no se incorporan a este sector lo que pone en peligro la continuidad de las explotaciones. No obstante, las muevas explotaciones, las más dinámicas están vinculadas a la existencia del regadío los cultivos bajo plástico y las técnicas más avanzadas de la revolución verde. El barbecho, aunque se practica, está en franco retroceso.
Los cereales dominan amplias extensiones, ya que se cultivan en régimen de secano en grandes explotaciones de llano. Predomina la cebada, y en un segundo lugar el maíz, la avena y el trigo.
El viñedo es un cultivo tradicional desde la Edad Media. Castilla-La Mancha es la región con más viñedos de España. Históricamente ha producido vinos de poca calidad, pero en la actualidad ha mejorado mucho, lo que le ha permitido tener varias denominaciones de origen: Almansa, Jumilla, La Macha, Méntrida, Valdepeñas y Vinos de Castilla. Sus uvas complementan la cosecha de los vinos de la mayor aparte de las regiones vitivinícolas de España.
El olivar es un cultivo que hoy en día se ha reducido mucho. La mayor parte del olivar se encuentra en Albacete y Ciudad Real. Su producción se dedica tanto a aceite como a la aceituna de mesa.
Las frutas y hortalizas tienen cada día más presencia, debido a su alto valor añadido. Necesitan de grandes cantidades de agua de regadío. Aún son pocas las explotaciones de cultivos bajo plástico, y es que los dos meses de heladas seguras dificultan la producción de invernadero tradicional.
Dos productos destacan por su alta productividad: el azafrán y los champiñones. El azafrán es un producto de secano, y normalmente se encuentra asociado a otros cultivos: viñedos y olivos. El champiñón, por el contrario se cultiva en naves cerradas. En La Manchuela se recoge la mitad de la producción nacional.
Los cultivos industriales son, también, muy importantes: girasol, remolacha y tabaco, sobre todo.
La explotación forestal tiene menor importancia económica. El árbol más productivo es el pino, normalmente de repoblación. La explotación de las choperas de ribera es marginal. En Toledo, Ciudad Real y Albacete la caza tiene gran importancia económica.
[escribe] Ganadería
La ganadería, principalmente la ovina, es una actividad tradicional pero de poca repercusión económica. La cabaña de ovino es la más importante de la región. La de caprino está en franco retroceso y hoy en día es casi marginal.
La cabaña bovina siempre fue marginal, y tiene muy poca presencia. La cabaña de porcino ha sufrido una transformación radical. Se ha pasado de la producción doméstica a las grandes explotaciones semiextensivas en las que se cría cerdo ibérico.
La cabaña avícola se concentra en torno a Madrid y Albacete. Se trata de explotaciones intensivas muy modernas. Junto a estas explotaciones se encuentran otras dedicadas a la cría del conejo. Por último es de destacar en Guadalajara la apicultura, que da mieles de gran calidad.
[escribe] Minería y energía
La producción minera en Castilla-La Mancha es escasa, aunque históricamente hay importantes yacimientos. Almadén (Ciudad Real) continúa siendo el principal productor de mercurio de España; llegó a ser el principal productor de mercurio del mundo, hasta el punto de que más de un tercio del mercurio existente en el mundo procede de aquí. En la serranía de Cuenca se explota hierro, plomo y cinc; en Villarrubia de Santiago (Toledo) sulfato de sodio; en la misma provincia bentonita y sepiolita (mineral de arcilla). Además hay canteras de caolín. La provincia con más recursos mineros es Ciudad Real, seguida de Guadalajara y Toledo.
La producción de energía eléctrica es importante, y excede las necesidades de la región por lo que buena parte de ella se exporta a Madrid, Valencia y Andalucía. Destaca el complejo petroquímico de Puertollano (Ciudad Real), el único de España que no se encuentra en la costa. La mayor parte de la producción eléctrica es de origen térmico. En Puertollano hay dos grupos, GICC Elcogás y Puertollano; y en Toledo Aceca. Existen dos centrales nucleares: la de Trillo (Guadalajara), y la de Zorita de los Canes (Guadalajara).
[escribe] Industria
Castilla-La Mancha presenta una economía muy desequilibrada, y volcada sobre Madrid. La región en sí centra su economía en torno a la agricultura. Los planes de estabilización de los años 60 no tuvieron en la comunidad el impacto de que en otras regiones. No obstante, modernamente, tras el ingreso de España en la UE, la industria ha despegado y se han alcanzado altos índices de terciarización.
La producción industrial castellanomanchega está diseminada por toda la región, aunque tiene poca importancia en el conjunto nacional. Toledo y Ciudad Real (gracias a Puertollano) son las provincias más industriales. No obstante, también en Albacete, Cuenca y Guadalajara encontramos áreas industriales.
La metalurgia de transformación es una actividad industrial importante. Su origen está en los procesos de descongestión de Madrid y se concentra en Toledo y Guadalajara.
La industria agroalimentaria tiene gran importancia, y es la más vinculada a los productos de país. Se trata de un sector dominado por las pequeñas y medianas empresas dedicadas a la transformación de los productos agrícolas, aceite, tanto de oliva como de girasol, vino, corcho, etc. Y por supuesto las industrias de conservas de frutas y verduras. Son reseñables la zona de Alcázar de San Juan-Daimiel-Valdepeñas, y Talavera de la Reina.
La industria del textil, el cuero y el calzado fueron en tiempos más importantes de lo que hoy son. Es una actividad demasiado apegada a las técnicas tradicionales, y no ha resistido la competencia de los productos foráneos. Está dominado por empresas pequeñas muy poco rentables.
La industria de la madera y el papel tiene una importancia notable, sobre todo en la producción de corcho, y muebles, que ofrecen más valor añadido.
La industria química está muy diversificada. Los principales productos son los abonos para la agricultura y la química ligera, para el consumo final. Pasa por la producción de vidrio, cerámicas, cementos, etc.
[escribe] Terciario
Los altos índices de industrialización y agropecuarios permiten el desarrollo de un potente sector servicios centrado en las empresas y en el comercio. Las capitales de provincia tienen servicios muy buenos, aunque, evidentemente, son Madrid y Toledo las que concentra los servicios centrales. También las capitales de comarca tienen un nivel terciarización mayor de lo que cabría esperar para poblaciones tan pequeñas. Sin embargo, este alto nivel de terciarización se basa en un incremento del funcionariado y en la proliferación de pequeñas empresas de servicios que en un desarrollo del terciario equilibrado.
El comercio es el sector más dinámico, el que más empleo genera y el que más valor obtiene. Se trata de pequeños comercios de carácter familiar. Las grandes superficies son de capital foráneo. Unido al comercio se desarrolla el sector del transporte y las comunicaciones. Es un sector con mucha proyección en el que existen algunas grandes empresas, dedicadas al transporte de mercancías o de viajeros.
El turismo es una actividad en auge. Se trata de un turismo cultural y naturalista que busca en los pueblos tranquilidad y los valores naturales de las Tablas de Daimiel, Cabañeros, las Lagunas de Ruidera, la serranía de Cuenca, etc. Se trata de un turismo rural de calidad aún poco explotado. Cuenca y Toledo concentran la mayor parte del turismo. Toledo es Patrimonio de la Humanidad pero por su cercanía a Madrid el turismo es sólo de visitas diarias, por lo que su equipamiento hostelero es escaso. Algunos pueblos de la región tiene valores turísticos por su peso histórico y su belleza, como Sigüenza, Pastrana (Guadalajara), Ocaña, Tembleque (Toledo), Talavera de la Reina, Valdepeñas, Orgaz, Alcázar de San Juan, y Almagro, que tiene el atractivo de una interesantísima temporada de teatro clásico.
[escribe] Referencias
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Bibliografía
- Bosque Maurel, Joaquín; y Vilá Valentí, Joan: «Geografía de España». Edt. Planeta. Barcelona 1990-1992
- Terán, Manuel; Solé Sabarís, L.; y otros: «Geografía regional de España». Edt. Ariel. Barcelona 1987
- Nomenclátor comercial; Pueblos de España: Pueblos, Municipios, provincias Edición: 8ª ed. Publicación: Madrid: Nomenclátor Comercial "Pueblos de España", D.L. 1979. ISBN 84-400-8165-5
- «Gran Atlas de Carreteras de España y Portugal». Edt: Planeta, ABC, RACE Barcelona 1992 ISBN 84-08-00129-9
- «Guía Campsa España 1998». Edt. Plaza & Janes S.A. Edición especial para Salvat editores. ISBN 84-345-9689-X
Otras fuentes de información
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