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Geografía humana de Cantabria

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Estructura administrativa

Cantabria es una comunidad autónoma uniprovincial, por lo que es innecesaria la existencia de una diputación provincial. Es una comunidad con gran personalidad geográfica. Pertenece al reino histórico de Castilla la Vieja, del cual era su salida al mar. Se convirtió en comunidad autónoma el 30 de diciembre de 1981 y su capital es Santander. Tiene una superficie de 5.321 km2 y una población de 535.131 habitantes en el censo del 2001. El límite de la provincia se fijó, con las del resto de España, en 1833. En la actualidad en Cantabria existen 102 municipios, que abarcan muchos núcleos de población.

En Cantabria las comarcas no tienen carácter administrativo, y ni siquiera están bien definidas. Sólo dos comarcas están perfectamente definidas La Liébana, en los Picos de Europa y Campoo el valle del Ebro. Otras comarcas tuvieron vigencia en el Antiguo Régimen pero hoy en día difícilmente podrían reconocerse: Asturias de Santillana, la Trasmiera, y incluso el valle del Pas o La Marina que abarcaría toda la costa litoral. En la actualidad la fuerza urbana de Santander tampoco ha favorecido la diferenciación comarcal. Sin embargo esas diferencias funcionales sí que existen, y pueden considerarse comarcas.

Comarca de Santander: formada por Santander, su bahía, y una franja que va desde el río Pas hasta la Trasmiera y el cabo Ajo, y por el sur hasta el valle del Cayón y la sierra de la Matanza. Se trata de una comarca urbana e industrial.
Comarca de Torrelavega o del Besaya, que se extiende a lo largo del río Besaya con capital en Torrelavega. Torrelavega tiene carácter urbano y una dotación de servicios notable que la independiza de Santander, y es capaz de atraer a la población próxima. El eje del Besaya es la comunicación histórica entre Santander, Torrelavega, Reinosa y Castilla. La parte de La Marina tiene un carácter mucho más urbano mientras que las montañas tienen una inequívoca orientación rural.
Comarca de la Costa y Valles Occidentales, que se extiende desde el límite con Asturias hasta la comarca de Torrelavega, y por el sur hasta las montañas de Peña Sagra y la Cordillera Cantábrica. Tiene dos centros de servicios, San Vicente de la Barquera y Cabezón de la Sal, mucho más reciente. La parte de La Marina tiene un carácter mucho más urbano mientras que las montañas tienen una inequívoca orientación rural.
Comarca de la Costa Oriental o Trasmiera, que abarca desde el cabo Ajo, hasta el límite con el País Vasco. Hoy en día esta comarca comienza algo más al oeste del río Miera. Por el sur las cierra las primeras montañas prelitorales. Posee tres núcleos con carácter urbano, Castro Urdiales, Laredo y Santoña, todos ellos en La Marina.
Comarca de los Valles Orientales que reúne el curso medio y alto de los principales ríos orientales. Son los valles de Toranzo, Carriedo, Cayón, Ruesga, Guriezo, Lucena, Pas y Soba. El valle del Pas es el de más personalidad histórica. Son valles plenamente rurales, sin ningún centro plenamente urbano. Dependiendo de la orientación de los valles su población recurre para sus necesidades a Torrelavega, Santander o Laredo.
Comarca de La Liébana y Picos de Europa, que está perfectamente definida entre los montes de Peña Sagra y Picos de Europa, y la depresión intermedia. Es la comarca de más personalidad de Cantabria. Se trata de una comarca rural. Su centro de población más importante es Potes, aunque tiene muy pocos servicios. Sus comunicaciones con el resto de Cantabria son muy difíciles, así que el centro de servicios más próximo es Panes, en Asturias.
Comarca de Reinosa o de Campoo y Valderredible, que abarca toda la cabecera del valle del Ebro. Reinosa es el centro urbano organizador de toda la comarca. Campoo quedaría al oeste y Valderredible al sureste. Históricamente también se ha conocido como montañas de Reinosa. Es la comarca cántabra que pone en comunicación la costa con el Ebro y con el Duero, a través del puerto de Mataporquera.

Población

Cantabria posee, en el censo del 2001, 535.131 habitantes, y una densidad demográfica de 101 h/km2. Su población está marcada por dos fenómenos, la emigración y el envejecimiento. Cantabria ha ganado 7.694 habitantes con respecto al censo de 1991, pocos, pero toda una excepción, ya que es la única provincia de la cornisa cantábrica que gana población.

La población cántabra está muy irregularmente repartida. Más del 66% de la población vive en uno de los diez municipios de más de 10.000 habitantes de Cantabria. De esos diez municipios tres se encuentran en torno a Santander. En Santander y su entorno vive el 50% de la población cántabra. En Cantabria hay 33 municipios que tienen menos de 1.000 habitantes. Así pues, el índice de urbanización de Cantabria es relativamente bajo. Casi el 25% de la población vive en núcleos de menos de 5.000 habitantes.

Cantabria ha sido una región que siempre ha crecido a un ritmo un poco superior al del resto de España. Las tasas de natalidad y mortalidad siempre han estado un poco por encima de la media española. Sin embargo, en general ha seguido los ciclos de la transición demográfica que ha habido en toda España. Con el inicio de la industrialización en Santander, Torrelavega y Reinosa, comienza un proceso de emigración y despoblamiento de las montañas, y de concentración en torno a los centros urbanos. Hasta mediados del siglo XIX las montañas eran las comarcas más pobladas ya que eran las que ofrecían una mayor variedad de productos, los mercados estaban suficientemente cerca.

El despoblamiento de las montañas y la emigración ha provocado un proceso muy rápido de envejecimiento, que está alimentado por la baja natalidad de la población urbana. El envejecimiento de las montañas va acompañado de un incremento notable de la tasa de masculinidad, que hace muy difícil a los jóvenes varones contraer matrimonio y seguir trabajando en el campo.

A lo largo del siglo XX la población cántabra deja de ser campesina y jornalera para dedicarse a la industria y a los servicios, con comportamientos demográficos modernos, aunque la mortalidad general es algo superior a la del resto de España por culpa del envejecimiento. La mortalidad infantil está en los niveles del resto de España.

En el último cuarto del siglo XX Cantabria se ha convertido en tierra de inmigración. La más importante se concentra en torno a Castro Urdiales y Laredo, son vascos que viven en Cantabria pero trabajan en Bilbao. Las buenas comunicaciones con esta región, y la congestión del Gran Bilbao permite este movimiento de población.

Estructura urbana y poblamiento

La estructura urbana y de poblamiento cántabra se caracteriza por dos acusados constantes, la concentración urbana del entorno de Santander y la ruralización del resto de la región. Además, tanto en el medio urbano como en el rural existe una notable dispersión de los asentamientos, aunque de carácter distinto. La dispersión del medio urbano se debe a fenómenos de rururbanización, de invasión del campo por la ciudad con segunda residencia y la ubicación de la industria en el medio rural, mientras que la dispersión rural responde a un tipo de aprovechamiento del medio disperso que alcanza su máxima expresión en el valle de Pas: el solar.

Esta dispersión se puede remontar a la Edad Media, y la tendencia a la división de la propiedad y la explotación agrícola indirecta a lo largo de la historia. No obstante, la tremenda emigración del campo ha dejado a muchas comarcas casi despobladas, y con núcleos de población muy pequeños.

El solar montañés es una explotación autosuficiente, aislada, en el que se incluyen los cultivos, los productos ganaderos, los pastos, los árboles frutales y hasta los aperos de labranza y la maquinaria, hoy en día sólo siguen vivos como segunda residencia o agricultura a tiempo parcial.

La estructura urbana de Cantabria está muy centralizada, posee ciudades intermedias pero no están bien repartidas, por lo que no toda la región está atendida por un núcleo urbano con servicios. En el sexto nivel está Santander, que es la ciudad que concentra la mayor parte de los servicios. En su entorno se encuentran Camargo, El Astillero y Piélagos, que todos suman 232.603 habitantes.

En el quinto nivel está Torrelavega, con menos de la mitad de la población, una ciudad industrial.

En el cuarto nivel está Castro Urdiales, ya con menos y menos servicios, pero con una dotación turística muy potente, hasta el punto de conpetir con Santander en número de habitantes durante la época estival.

En el tercer nivel se sitúan las ciudades de más de 10.000 habitantes que actúan como centro comarcal: Laredo, la cercana Santoña, Los Corrales de Buelna cerca de Torrelavega y de carácter industrial y Reinosa también con una buena dotación industrial; y otras dos con menos de 10.000 habitantes: Cabezón de la Sal y San Vicente de la Barquera, que a pesar de su escasa población acumulan suficientes servicios. Las localidades costeras aumentan su población en verano de forma desmesurada.

En un segundo nivel están los pueblos de entre 2.000 y 10.000 habitantes, más Potes, con cierto nivel de servicios.

Por último encontramos pueblos que no llegan a los 1.000 habitantes plenamente rurales o con muy pocos servicios.

Se trata pues de una estructura urbana muy desarticulada, las comarcas más alejadas del centro, La Liébana y los Valles Orientales, tienen muy difícil la satisfacción de sus servicios.

Estructura de las comunicaciones

La red de comunicaciones en Cantabria está tan desestructurada como su red urbana. Casi toda ella converge sobre Santander, excepto la de La Liébana. Por el contrario, las comunicaciones internas, entre las comarcas del interior son muy difíciles. La topografía y la estructura del relieve, no permite su modernización por lo que la mayoría de las carreteras son lentas, sinuosas y técnicamente antiguas.

La red de autopistas es deficiente. Hay un eje de autopistas que une la costa desde Bilbao, pasando por Castro-Urdiales, Colindres (Laredo-Santoña) Santander, Torrelavega, Cabezón de la Sal, San Vicente de la Barquera y Asturias. Esta autopista es paralela a una nacional. Las demás carreteras importantes son nacionales. Destacan por su importancia la que comunica Santander con Palencia y la meseta por Torrelavega, Los Corrales de Buelna y Reinosa; la que une Santander con Burgos, atravesando los valles orientales; la que una Laredo con Burgos; y la que une La Liébana con Panes (Asturias). La comunicación interna de La Liébana con el resto de a región se hace a través de una comarcal, la que lleva a Cabezón de la Sal.

Las demás carreteras son regionales, comarcales y locales. La red es más densa en el entorno de Santander, y muy laxa en las montañas. Se trata de una red permanentemente congestionada, ya que es insuficiente para las necesidades de la región.

La red de ferrocarril es doble, la de Renfe y la de FEVE. La red complementaria de Renfe entra, procedente de Palencia, por Mataporquera, pasa por Reinosa, Los Corrales de Buelna y Santander. La red de FEVE es más compleja. Comunica Cantabria por la costa y con Asturias y el País Vasco. Entra por Unquera procedente de Asturias y pasa por San Vicente de la Barquera, Cabezón de la Sal, Torrelavega y Santander. Desde Santander continúa la costa hasta el río Asón, luego sigue por el río Carranza y entra en el País Vasco para llegar al Bilbao.

Cantabria sólo tiene un aeropuerto el de Parayas, cerca de Santander, que tiene vuelos internacionales aunque la mayoría son vuelos nacionales.

Existen dos puertos importantes el de Santander y el de Santoña. El de Santander es el puerto industrial de Cantabria, aunque está muy lejos del resto de los puertos cantábricos. Los demás puertos tienen un carácter pesquero, pesca de bajura, y deportivo.

Economía

Agricultura y silvicultura

La agricultura cántabra tiene aún gran cantidad de explotaciones que no han sido renovadas y se sitúan en el ámbito del minifundio. La mayoría de estas explotaciones son regentadas por empresarios que tienen edades avanzadas y en general el reemplazo generacional no está asegurado, por lo que cabe esperar que en un futuro más o menos próximo tiendan a desaparecer.

En Cantabria también encontramos explotaciones modernas cuya producción está íntegramente dirigida al mercado y vendida a la industria agroalimentaria. Estas explotaciones están regidas por familias cuyos ingresos principales se obtienen de la actividad agropecuaria. Predominan las explotaciones de tamaño medio y la especialización.

A pesar de su carácter rural y montañoso Cantabria no es una región con grandes explotaciones silvícolas. La mayor parte de la superficie de la región está dedicada a praderas y pasto, y en todo caso a matorral. Son notables las manchas de frondosas, aunque su explotación es muy difícil, debido a su carácter montañoso. Los recursos forestales que se explotan son cultivos de pino y eucalipto, destinados a la industria papelera y, en menor medida, a la madera.

Ganadería

En Cantabria predominan las explotaciones de tamaño medio y la especialización hacia el ganado de leche, con vacas de raza frisona.

Cantabria tienen una especialización productiva muy acusada, la del ganado vacuno de leche, que supone más de 75% de la producción agraria. También encontramos productos hortícolas cultivados en invernadero o en explotaciones a tiempo parcial, pero su producción en muy marginal. La ganadería de carne es minoritaria, aunque debe tenerse en consideración. Aquí predomina la raza tudanca, que es autóctona.

Las comarcas occidentales son mucho más productivas que las orientales, debido a que sus explotaciones lecheras son más modernas, aunque la presencia de la ganadería es mayor en las comarcas orientales.

Pesca

Cantabria es una de las regiones pesqueras con más tradición, pero con pocos recursos, aunque ya queda lejos su especialización ballenera. Su plataforma continental es muy pequeña. Sus caladeros están claramente sobreexplotados. La flota cántabra se especializa en las artes de palangre, arrastre y volanta, de bajura. El puerto pesquero más importante, junto con el de Santander, es el de Santoña.

La flota cántabra está anticuada. Apenas tienen barcos de gran altura: congeladores y bacaladeros. Muy pocos barcos pescan en altura, en aguas comunitarias. La mayoría, más del 80%, son pequeños barcos de bajura que a pesar de su apariencia son suficientemente eficaces para una economía familiar. Se trata de una de las flotas de España que más se ha reducido en los últimos tiempos. Hoy en día los antiguos puertos pesqueros tienen un carácter más deportivo y de recreo.

Las principales especies pescadas son merluza, congrio, besugo, boquerón sardina, jurel, etc. Son especies que se suelen consumir en fresco por lo que la industria conservera no está muy desarrollada. Además, las capturas se consumen mayoritariamente en la propia región. El boquerón, y la anchoa, son las capturas más rentables.

La alternativa a la pesca es la acuicultura. Las rías están comenzando a acoger explotaciones de acuicultura, pero aún no tienen un desarrollo suficiente.

Minería y energía

Cantabria tiene buenos recursos mineros sin embargo su explotación es muy difícil.

Encontramos hierro en la bahía de Santander, en Castro Urdiales y en los Picos de Europa, y plomo y cinc en toda la costa y los Picos de Europa. En torno a Torrelavega existe potasa y sal común, y flúor, y en La Liébana carbón, muy difícil de explotar. De todo esto solo en Puente de San Miguel hay unas explotaciones mineras de importancia. Son explotaciones a cielo abierto, de gran impacto ecológico, como las de Torrelavega.

También existen importantes canteras de caolín y de caliza, que se usa para la fabricación de cemento.

Casi toda la energía eléctrica que produce Cantabria es hidroeléctrica y eólica, gracias a las numerosas pequeñas centrales y a las de los pantanos; y a las buenas condiciones de viento, pero es insuficiente para las necesidades de la región y ha de importarla de otras comunidades.

Industria

A pesar de las apariencias Cantabria es una región esencialmente industrial. La mayoría de los capitales (mayoritariamente cántabros), empleos y mercancías tiene que ver directa o indirectamente con la industria. Es una industria de tradición histórica pero que ha despegado definitivamente en la segunda mitad del siglo XX. Se trata de una industria dominada por grandes grupos empresariales que han fomentado la aparición de pequeñas y medianas empresas subsidiarias. En la actualidad destacan tres tipos de industria, la siderurgia, la química y la agroalimentaria. La industria se concentra en un eje que va desde Santander a Torrelavega, Los Corrales de Buelna y Reinosa.

La actividad industrial más destacada es la siderurgia, tanto la básica como la de transformación, y esto a pesar de la reconversión industrial que tanto afectó a la región. Se encuentra en Los Corrales de Buelna y Santander, y está dominada por la empresa Nueva Montaña Quijano S.A. Junto con sus empresas asociadas fabrican gran variedad de productos que van desde los latos hornos hasta la calderería, pasando por los astilleros, el automóvil y los electrodomésticos. Sorprende la localización de la Sociedad Española de Construcción Naval en Reinosa, que se explica porqué se estableció aquí durante la segunda guerra mundial, y hoy en día se dedica a hacer motores, hélices, cañones y demás componentes para barcos.

La industria química está dominada por la empresa Solvay, situada en Torrelavega. Fabrica muchos productos pero el más representativo es el plástico. Alimenta una serie de empresas que fabrican productos necesarios para la producción de plásticos, como el oxígeno y la actividad minera. La factoría más importante es la de SNIACE (Sociedad Nacional Industrial de Aplicaciones de la Celulosa) dedicada a la fabricación de fibras sintéticas. Otro sector importante es de los fertilizantes, dominado por la empresa Cros, S.A. También se producen derivados del caucho, como neumáticos para automóviles, (Firestone), y pinturas y barnices, además de productos de limpieza. Por último también existe una importante industria del vidrio (Cristalería Española).

La industria agroalimentaria se ha especializado, como la agricultura, en los productos lácteos: leche y sus derivados; y las conservas pesqueras, sobre todo anchoa, donde predominan las pequeñas y medianas empresas.

La industria lechera es muy importante. Sobre sale la empresa suiza Nestlé, y la cántabra SAM, dedicada a la leche para el consumo y productos directos: yogures, mantequillas, quesos, etc. Otras empresas dedicadas a la alimentación son Bimbo, Cuétara y Simsa.

También existe industria textil, del cuero, madera, cemento, etc. con menos peso en la economía regional.

Terciario

El sector terciario es, como en todas las economías desarrolladas, el que más contribuye al PIB y el que más empleos produce. El carácter fuertemente urbano hace que la mayoría del sector se encuentre en Santander. Destaca el comercio, de gran tradición en Cantabria, y esencial para poner en el marcado los productos de la industria cántabra. Pero destaca sobre todo el sector financiero, dominado por el Banco de Santander (BSCH) propiedad de una de las familias más ricas del país: los Botín.

El carácter de comunidad autónoma uniprovincial ha disparado los servicios de Administración en toda la región, pero sobre todo en Santander.

El turismo es un de los sectores más dinámicos de Cantabria, y de más tradición. El turismo cántabro despega a partir de los años 60 y se concentra en la costa: Santander, Noja, Laredo, Castro Urdiales, Suances, Comillas, etc., y en menor medida en la montaña de Picos de Europa: Potes. Es un turismo que no sólo busca sol y playa, sino también cultura, naturaleza y balnearios: Altamira, Santillana del Mar, Santander, Solares, etc. Es un sector muy bien estructurado con todo tipo de alojamientos: hoteles, cámpin, casas de huéspedes y casas rurales, que en los últimos tiempos están proliferando tanto por el interior como por la costa. El cántabro es principalmente un turismo nacional.

Referencias

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Fuentes empleadas y notas

Bibliografía

  • Bosque Maurel, Joaquín; y Vilá Valentí, Joan: «Geografía de España». Edt. Planeta. Barcelona 1990-1992
  • Terán, Manuel; Solé Sabarís, L.; y otros: «Geografía regional de España». Edt. Ariel. Barcelona 1987
  • Nomenclátor comercial; Pueblos de España: Pueblos, Municipios, provincias Edición: 8ª ed. Publicación: Madrid: Nomenclátor Comercial "Pueblos de España", D.L. 1979. ISBN 84-400-8165-5
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Otras fuentes de información