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Geografía humana de Aragón
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[escribe] Estructura administrativa
Aragón es una comunidad autónoma con gran personalidad histórica. El valle del Ebro fue intensamente romanizado, y en la Edad Media islamizado. Constituye en núcleo territorial de la Corona de Aragón, que llegó a abarcar todo el este peninsular, y se expandió por el Mediterráneo y el norte de los Pirineos.
Aragón comprende tres provincias: Huesca, Teruel y Zaragoza. Se convirtió en comunidad autónoma el 10 de agosto de 1982. La capital de la comunidad autónoma es Zaragoza. Tiene una superficie de 47.720 km2, y una población de 1.204.215 habitantes en el censo del 2001. El límite entre las provincias se fijó, con las del resto de España, en 1833. En la actualidad existen 730 municipios.
- Huesca tienen una superficie de 15.636 km2, una población de 206.502 habitantes y 202 municipios.
- Teruel tienen una superficie de 14.810 km2, una población de 135.858 habitantes y 236 municipios.
- Zaragoza tienen una superficie de 17.274 km2, una población de 861.855 habitantes y 292 municipios.
En Aragón divisiones comarcales administrativas se establecen en la ley 8/1996, de delimitación comarcal de Aragón. Las comarcas están integradas por los municipios existentes. Alguna de ellas tiene gran tradición histórica. Estas comarcas sirven como base territorial para los servicios periféricos.
Aragón se divide en 33 comarcas, que se reparten entre el Alto Aragón (Pirineos y Somontano), el valle del Ebro, el Bajo Aragón (curso más bajo del Ebro en Aragón), y el sistema Ibérico.
- Jacetania 20 municipios.
- Alto Gallego 8 municipios.
- Sobrarbe 19 municipios.
- Ribagorza 34 municipios.
- Cinco Villas 28 municipios. Incluye las Bárdenas de Sádaba.
- Hoya de Huesca 42 municipios.
- Somontano de Barbastro 29 municipios.
- Cinca Medio 9 municipios.
- La Litera 14 municipios.
- Monegros 27 municipios.
- Bajo Cinca 11 municipios.
- Somontano del Moncayo 16 municipios.
- Campo de Borja 18 municipios.
- Aranda 13 municipios.
- Ribera Alta del Ebro 17 municipios.
- Valdejalón 17 municipios.
- Zaragoza 23 municipios.
- Ribera Baja del Ebro 10 municipios.
- Caspe 7 municipios.
- Calatayud 67 municipios.
- Campo de Cariñena 14 municipios.
- Campo de Belchite 15 municipios.
- Bajo Martín 9 municipios.
- Campo de Daroca 35 municipios.
- Calamocha 40 municipios.
- Cuencas Mineras 33 municipios.
- Andorra 6 municipios.
- Bajo Aragón 27 municipios.
- Teruel 48 municipios.
- Maestrazgo 12 municipios.
- Albarracín 23 municipios.
- Gúdar-Javalambre 24 municipios.
- Matarraña 14 municipios.
[escribe] Población
Aragón tienen, en el censo del 2001, 1.204.215 habitantes y una densidad demográfica de 25 h/km2, muy inferior a la media de España. Gana 16.669 habitantes con respecto al censo de 1991, pero Huesca pierde 414 habitantes, Teruel 2.353 habitantes y es Zaragoza la que gana 19.436 habitantes. La población está muy irregularmente repartida. Zaragoza acumula 614.905 habitantes, lo que supone el 51% de la población total. Es la quinta ciudad más poblada de España tras Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. Sólo doce poblaciones tienen más de 10.000 habitantes: Zaragoza, Huesca, Teruel, Calatayud, Ejea de los Caballeros, Barbastro, Monzón, Alcañiz, Fraga, Utebo, Jaca y Tarazona y entre todas ellas acumulan el 68% de la población. De los 730 municipios 618 no llegan a los 1.000 habitantes. Hay 148 municipios que ni siquiera tienen 100 habitantes. La población aragonesa es mayoritariamente urbana, las tres capitales de provincia concentran el 57% de la población. Zaragoza tiene una densidad demográfica de 50 h/km2, mientras que Huesca solo tiene 13 h/km2, y Teruel 9 h/km2. Así pues, la mayor parte del territorio de la región tiene un fuerte carácter rural.
A lo largo del siglo XX Aragón ha ido aumentando su población a un ritmo muy inferior que el conjunto de España, por lo que su peso relativo ha ido descendiendo continuamente. En realidad, desde la Alta Edad Media Aragón siempre ha tenido pocos habitantes. Sin embargo en este panorama Zaragoza constituyen una excepción que evoluciona al revés que el resto de la región. Las poblaciones de valle del Ebro, y sobre todo Zaragoza, han ido aumentando su población hasta alcanzar densidades demográficas superiores a la media española (entre 100 y 150 h/km2). Por el contrario las montañas han ido perdiendo población hasta convertirse en despoblados, con densidades demográficas inferiores a 5 h/km2 en los Pirineos y en las sierras del sistema Ibérico. Zaragoza ha ganado población desde los años 60 del siglo XX, sobre todo la capital, mientras que el resto de la región la ha perdido. Son las ganancias de Zaragoza lo que equilibra la balanza. Las tasas de natalidad han sido inferiores a la media española y las de mortalidad un poco superior debido al envejecimiento de la población. A este proceso hay que añadir la existencia de movimientos migratorios.
La emigración ha sido una constante a lo largo de la historia, pero a partir de 1950 las cifras se disparan. Mientras que la región en su conjunto es una emisora de emigrantes, Zaragoza se convierte en un foco de recepción de población, y crece extraordinariamente. La emigración tenido tres destinos básicos, uno hacia las capitales de provincia y algunas cabeceras comarcales (Calatayud, Ejea de los Caballeros, Barbastro, Monzón, Alcañiz, Fraga, Utebo, Jaca, Tarazona, Sabiñánigo), otro hacia Zaragoza (tras la instalación del polo de desarrollo) y otro extrarregional, hacia otras partes de España y el extranjero. En los años 50 y 60 los destinos preferidos son Cataluña (60%), Valencia y Madrid en España y Francia y Alemania en Europa. Estas salidas se ven, en buena medida, compensadas con inmigrantes procedentes de Castilla y León, Andalucía, Castilla-La Mancha y Cataluña. A pesar de que en los años 70 la emigración se detiene en toda España, Aragón continua perdiendo población hasta 1991. En la actualidad Aragón, gracias a Zaragoza, crece un 1% frente al 3% español. Este incremento se debe a un débil crecimiento vegetativo, más que a ser un receptor de inmigrantes.
Las tasas de natalidad y mortalidad han seguido el ciclo general de la transición demográfica del conjunto de España. No obstante, la natalidad, desde los años 60, se sitúa un poco por debajo de la media española, debido, hasta los años 80, a la emigración, que afectaba a la población en edad reproductora. A partir de entonces al envejecimiento ha hecho subir un poco la tasa de mortalidad. En las comarcas más despobladas el índice de masculinidad es elevadísimo por lo que sus habitantes tienen grandes dificultades para contraer matrimonio.
[escribe] Estructura urbana y poblamiento
En Aragón la estructura urbana está muy jerarquizada pero muy desequilibrada a pesar de la gran cantidad de municipios que permiten una red de poblamientos muy densa, y sin embargo parte de la región no está cubierta por ningún centro urbano. Zaragoza es el único centro urbano (quinto nivel) de importancia de la región, y sin embargo su área de influencia no alcanza a toda la región, salvo para algunos servicios, que llega a tener alcance nacional. Su área de influencia abarca todo el valle del Ebro, excepto el Bajo Aragón, y la comarca de las Cinco Villas, pero atrae áreas de Soria y La Rioja.
El cuarto nivel está formado por las capitales de provincia Huesca y Teruel, y algunas capitales comarcales: Jaca, Calatayud y Barbastro. Tienen una gran cantidad de servicios centralizados pero estos dos niveles son insuficientes para la región. El oeste de la región al norte del Ebro depende de Lérida, incluso de algún otro centro menor, como Mora de Ebro, y el Bajo Aragón depende de Tortosa. Áreas del sur de Teruel dependen de Valencia o Castellón y parte de la comarca de las Cinco Villas depende de Sangüesa (Navarra). Calatayud atrae áreas de Soria y Guadalajara, y Teruel atrae los servicios del Rincón de Ademuz.
En el tercer nivel se encuentran poblaciones, que ellas algunas no llegan a los 1.000 habitantes y otras superan los 10.000, y han atraído algunos servicios, y están muy irregularmente repartidas: Aínsa-Sobrarbe (Huesca), Albarracín (Teruel), Alcañiz (Teruel), Alcorisa (Teruel), La Almunia de Doña Godina (Zaragoza), Andorra (Teruel), Ateca (Zaragoza), Belchite (Zaragoza), Biescas (Huesca), Binéfar (Huesca), Boltaña (Huesca), Borja (Zaragoza), Calamocha (Teruel), Calanda (Teruel), Cariñena (Zaragoza), Caspe (Zaragoza), Daroca (Zaragoza), Ejea de los Caballeros (Zaragoza), Épila (Zaragoza), Fraga (Huesca), Gallur (Zaragoza), Graus (Huesca), Híjar (Teruel), Maella (Zaragoza), Monreal del Campo (Teruel), Monzón (Huesca), Mora de Rubielos (Teruel), Morata de Jalón (Zaragoza), Montalbán (Teruel), La Puebla de Híjar (Teruel), Sabiñánigo (Huesca), Sariñena (Huesca), Tamarite de Litera (Huesca) y Valderrobres (Teruel).
En un segundo nivel estarían los núcleos de población con una población de más de 1.000 habitantes que no han conseguido atraer servicios centrales, algunos se encuentran en las cercanías de los núcleos de población mayores, pero otros se encuentran aislados. Por debajo están los núcleos rurales.
Como podemos ver en Aragón los lugares centrales que prestan servicios están muy mal distribuidos y no cubren eficazmente toda la región. A medida que mejoran las comunicaciones estas diferencias tienen menor importancia pero grandes áreas de la región están muy mal comunicadas.
El poblamiento rural aragonés presenta una tendencia muy fuerte al núcleo concentrado. Aún así debemos distinguir entre los núcleos del valle del Ebro más grandes y que dominan una gran llanura y los núcleos de la montaña, más pequeños y cuya concentración responde a las dificultades de establecerse en un medio montañoso.
[escribe] Estructura de las comunicaciones
Aragón es una región grande (47.720 km2) con una cabecera urbana principal. Existen dos ejes de comunicaciones, uno este-oeste y otro norte-sur, que organizan la región pero que no cubren amplísimas zonas. Otros ejes secundarios dan acceso a las montañas, pero no son suficientes para la potenciar el desarrollo económico de la estas comarcas. El caso más llamativo es el de Teruel, por el que pasa un importante eje de comunicaciones, con mucho tráfico, que enlaza Zaragoza con Valencia, y que sin embargo no tiene carácter de autovía. Localmente tiene un diseño radial muy acusado, ya que todas las carreteras importantes pasan por Zaragoza.
En Aragón sólo existen tres ejes de autopistas, la paralela al Ebro (Miranda de Ebro-Zaragoza) que comunica la región con Navarra, La Rioja, el País Vasco y Castilla y León; la que comunica Zaragoza con Madrid por Calatayud y Guadalajara; y con Francia por Lérida y Gerona; y la que une Zaragoza con Huesca, pero se trunca aquí y no sigue su trazado hasta Francia, debido a la dificultad de atravesar los Pirineos. También tienen carácter de autovía las carreteras que se encuentran en torno a Zaragoza.
En un segundo nivel están las carreteras nacionales que se convierte en decisivas para gran parte de Aragón. Las más importantes son: la que comunica Zaragoza con Daroca, esta es la que llega a Huesca y la frontera francesa por Somport. La que une Calatayud por Daroca con Teruel, procede de Soria y continua hasta Sagunto. La que une Zaragoza con Vinaroz por Alcañiz. La que une Teruel con Montalbán (y de aquí a Alcañiz) y a través del Rincón de Ademuz se llega a Valencia y a Madrid, por Cuenca. Desde Huesca parte la que llega a Lérida por Barbastro y Monzón. Por último la que une Jaca y la Canal de Berdún con Pamplona.
Existen carreteras comarcales que ponen en comunicación las cabeceras comarcales con las montañas, y las comarcas montañosas entre sí, incluido el eje que une los valle pirenaicos desde Jaca hasta La Seo de Urgel, pero son carreteras de muy difícil trazado y muy lentas, usadas solo para viajes de corto recorrido. Además existen numerosas carreteras locales que comunican la gran cantidad de núcleos de población existentes.
La red de carreteras es claramente insuficiente para las necesidades de la región. Ni cubren adecuadamente toda la región ni son suficientes para las necesidades de tráfico de Zaragoza, donde suele estar congestionado, y la circulación es lenta.
La red de ferrocarril es radial, con un solo eje transversal. Desde el cierre del paso de Canfranc ha quedado rota de su conexión con Europa. No responde a las necesidades de la región sino a las necesidades de paso entre Madrid y Cataluña por un lado y el eje del Ebro por el otro. La red básica une Madrid con Zaragoza. Es paralela a la carretera nacional, es decir, al río Jalón. En Casetas se une con el principal eje de la red complementaria, el que une Zaragoza con Miranda de Ebro por Tudela y Logroño, y Zaragoza con Tarragona siguiendo el curso del Ebro. La red complementaria se completa con el eje Zaragoza-Canfranc, de donde parte el túnel que salva el puerto de Somport para atravesar al Francia (hoy en día cerrado). Existen algunos ejes de la red secundaria. Uno de ellos parre de Tardienta (Huesca) y enlaza con Lérida por Monzón y el otro une Zaragoza con Teruel por Cariñena y Calamocha. Desde Teruel continúa hasta Sagunto. Además desde Ariza parte un eje llega hasta Valladolid siguiendo el valle del Duero. La red de ferrocarril, a pesar de sus limitaciones tiene gran importancia en el transporte de mercancías, tanto del polo de desarrollo de Zaragoza, como de las cuencas mineras turolenses. En octubre del 2003 se inauguró una línea de alta velocidad que se detiene en Calatayud y Zaragoza y empalma con Madrid y Lérida.
En Aragón hay dos aeropuertos de nivel nacional, el de Zaragoza, que también recibe algunos vuelos internacionales y el de Huesca, deportivo, donde hay una escuela de pilotos de vuelo sin motor.
[escribe] Economía
[escribe] Agricultura y silvicultura
En Aragón el peso de la agricultura es muy importante, debido a que la mayor parte de la región es netamente rural. La mayoría está censada como superficie agrícola, pero parte de esa superficie está sin explotar por culpa del intenso éxodo rural. Existen tres tipos de propiedad, la gran propiedad comunal o eclesiástica, la gran propiedad privada y la pequeña y mediana propiedad particular. Las explotaciones más dinámicas de hoy en día son de tamaño mediano y dominio directo], que son las que más se ajustan a un modelo de explotación intensiva o semiextensiva rentable. En las comarcas de montaña, sobre todo en las oscenses, las explotaciones están divididas en varias parcelas diferentes. La montaña, las zonas arboladas y los viñedos son muy difíciles de concentrar, sin embargo las comarcas del valle del Ebro, de secano y cerealísticas, principalmente de Zaragoza, sí se han favorecido de los proyectos de concentración parcelaria. No obstante, al ser parte de la superficie agrícola de regadío, la concentración no ha sido tan profunda como debería haber sido. Los titulares de las explotaciones son de edades cercanas a la jubilación, y las generaciones jóvenes no se incorporan a este sector, lo que pone en peligro la continuidad de las explotaciones. No obstante, las muevas explotaciones, las más dinámicas están vinculadas a la existencia del regadío los cultivos bajo plástico y las técnicas más avanzadas de la revolución verde.
Los cereales dominan amplias extensiones, ya que se cultivan en régimen de secano en grandes explotaciones de llano. Predomina el trigo, pero hoy en día un porcentaje importante se dedica al maíz y la cebada.
El viñedo es un cultivo tradicional desde la Edad Media. Aragón es una región de vinos de calidad, y tiene tres denominaciones de origen: Cariñena, Campo de Borja y Somontano de Barbastro; pero hay otras, como el valle del Jalón, el Bajo Jiloca, Belchite y el Bajo Aragón.
El olivar en Aragón es cultivo de regadío. Hoy en día se ha reducido mucho. La mayor parte del olivar se encuentra en Teruel, y su producción se dedica tanto a aceite como a la aceituna de mesa.
Las frutas y hortalizas tienen cada día más presencia, debido a su alto valor añadido. Se concentran en torno al valle del Ebro ya que necesitan de grandes cantidades de agua de regadío. Aún son pocas las explotaciones de cultivos bajo plástico, y es que los dos meses de heladas seguras dificultan la producción de invernadero tradicional. Los principales productos son la manzana, la pera, el melocotón, la cereza, la almendra y el albaricoque.
Otros cultivos importantes son el forraje, en las comarcas ganaderas, la remolacha azucarera y el girasol y la soja para aceite.
La explotación forestal tiene menor importancia económica. El árbol más productivo es el pino, normalmente de repoblación. La explotación de las choperas de ribera es marginal. Las comarcas más productivas son las montañas de Teruel, muy por delante del Pirineo oscense.
[escribe] Ganadería
La ganadería, principalmente la ovina, es una actividad tradicional en Aragón. Hasta el siglo XVIII existieron movimientos trashumantes entre el valle del Ebro y las montañas pirenaicas, sin embargo este sistema extensivo ha desaparecido para pasar a un régimen de estabulación. Por esto, las comarcas ganaderas por excelencia son las del valle del Ebro.
La cabaña de ovino es la más importante de la región, concentrado en torno a Zaragoza, la de caprino está en franco retroceso y hoy en día es casi marginal. La cabaña bovina siempre fue marginal. Tiene cierta importancia en el Pirineo, donde existen explotaciones de carne, las explotaciones de leche se encuentran, también, en el valle del Ebro. La cabaña de porcino ha sufrido una transformación radical. Se ha pasado de la producción doméstica a las grandes explotaciones. La mayor parte de la cabaña se concentra en Teruel, donde los derivados del cerdo son de gran calidad. La cabaña avícola se concentra en torno a Zaragoza y en Teruel. Se trata de explotaciones intensivas muy modernas. Junto a estas explotaciones se encuentran otras dedicadas a la cría del conejo. Por último es de destacar en Teruel la apicultura, que da mieles de gran calidad.
[escribe] Minería y energía
La producción minera en Aragón es escasa, aunque los yacimientos turolenses de carbón dan personalidad a la comarca de las Cuencas Mineras. Se trata de Lignito negro, que no es un carbón de buena calidad. Se encuentra en las sierras de San Just y alto de Majalino, en torno a Montalbán.
En la comarca del Alto Gállego se explota, en Campo Serrablo, gas natural, en una bolsa bastante importante.
La producción de energía eléctrica es una de las más importantes de España. Las grandes centrales hidroeléctricas se encuentran en el Pirineo, en los embalses que jalonan los ríos, aunque la central más grande se encuentra en el embalse de Mequinenza, en el Ebro. Sin embargo, la producción hidroeléctrica está saturada y es muy difícil que aumente más. Por el contrario la producción termoeléctrica es mucho mayor y sigue aumentando. Las grandes centrales termoeléctricas se encuentran en Teruel, al pie de la comarca de la Cuencas Mineras, ya que usan, mayoritariamente su carbón. La más grande es la de Andorra con 1.050.000 kW de potencia, seguidas de las de Escucha y Aliaga en Teruel y Escatrón en Zaragoza. En la actualidad se están potenciando las centrales eólicas que se sitúan en los ventosos oteros del valle del Ebro.
[escribe] Industria
Aragón presenta una economía muy desequilibrada. Ha sido tras los planes de estabilización de los años 60 cuando se desarrolla la región, primero industrializándose y modernamente con altos índices de terciarización. La mayor parte de los empleos y el PIB los proporciona Zaragoza, y sobre todo el eje del valle del Ebro.
La producción industrial aragonesa está muy polarizada en torno a Zaragoza, y en un segundo lugar en Huesca: Huesca, Sabiñánigo y Barbastro. Zaragoza tiene indudables ventajas de posición, al encontrarse en el eje del Ebro, y ser la ciudad más poblada de la región y una de las más pobladas de España. Se trata de una industria bien diversificada y estructurada, pero que tiene poco que ver con las actividades industriales tradicionales. Esto provoca una notable dependencia del exterior, tanto para las materias primas como para los mercados: País Vasco, Cataluña, Madrid, Valencia.
La metalurgia de transformación es la actividad industrial más importante. Los principales sectores son el del automóvil, con la General Motors que recoge el testigo de la Ebro, y los electrodomésticos: Giesa, Balay, Pikolín.
La industria agroalimentaria tiene gran tradición, y es la más vinculada a los productos de país. Se trata de un sector dominado por las pequeñas y medianas empresas dedicadas a la transformación del trigo para harinas, aceite, tanto de oliva como de girasol y soja, y vino de calidad. Y por supuesto las industrias de conservas de frutas y verduras y las lecheras.
La industria del textil, el cuero y el calzado fueron en tiempos más importantes de lo que hoy son. Es una actividad demasiado apegada a las técnicas tradicionales, y no ha resistido la competencia de los productos foráneos. Está dominado por empresas pequeñas muy poco rentables.
La industria de la madera y el papel tiene una importancia menor de la que debería. Existen muchos aserraderos, pero muy pocas fábricas de muebles, que ofrecen más valor añadido. La industria del papel es más importante, pero está muy diseminada en empresas de pequeño tamaño.
La industria química está muy diversificada. Los principales productos son los abonos para la agricultura y la química ligera, para el consumo final. Pasa por la producción de vidrio, cerámicas, cementos, etc.
[escribe] Terciario
Los altos índices de industrialización y agropecuarios permiten el desarrollo de un potente sector servicios centrado en las empresas y en el comercio. Las tres capitales de provincia tienen servicios muy buenos, aunque, evidentemente, es Zaragoza la que concentra los servicios centrales. También las capitales de comarca tienen un nivel terciarización mayor de lo que cabría esperar para poblaciones tan pequeñas. Sin embargo, este alto nivel de terciarización se basa en un incremento del funcionariado y en la proliferación de pequeñas empresas de servicios que en un desarrollo del terciario equilibrado.
El comercio es el sector más dinámico, el que más empleo genera y el que más valor obtiene. Se trata de pequeños comercios de carácter familiar. Las grandes superficies son de capital foráneo. Unido al comercio se desarrolla el sector del transporte y las comunicaciones. Es un sector con mucha proyección en el que existen algunas grandes empresas, dedicadas al transporte de mercancías o de viajeros. En el transporte de viajeros existen algunas pequeñas empresas radicadas en las cabeceras comarcales que las ponen en contacto con Zaragoza. El sector financiero, tanto de bancos como de seguros es muy importante, aunque insuficiente para las necesidades de la región.
El turismo es una actividad en auge. Se trata de un turismo cultural y naturalista que busca en el norte el Pirineo y en el sur los pueblos turolenses. Se trata de un turismo rural de calidad aún poco explotado.
[escribe] Referencias
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Bibliografía
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- Terán, Manuel; Solé Sabarís, L.; y otros: «Geografía regional de España». Edt. Ariel. Barcelona 1987
- Nomenclátor comercial; Pueblos de España: Pueblos, Municipios, provincias Edición: 8ª ed. Publicación: Madrid: Nomenclátor Comercial "Pueblos de España", D.L. 1979. ISBN 84-400-8165-5
- «Gran Atlas de Carreteras de España y Portugal». Edt: Planeta, ABC, RACE Barcelona 1992 ISBN 84-08-00129-9
- «Guía Campsa España 1998». Edt. Plaza & Janes S.A. Edición especial para Salvat editores. ISBN 84-345-9689-X
Otras fuentes de información
Notas