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Geografía física del Principado de Asturias

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Introducción

El Principado de Asturias se encuentra en el sector central de la costa cantábrica. Limita al norte con el mar Cantábrico y al oeste con Lugo (Galicia), al este con Cantabria y al sur con León (Castilla y León). Tiene una superficie de 10.604 km2 y sus costas tienen una longitud total de 401 kilómetros. Su cabo más sobresaliente es el cabo Peñas (43º 39' 4'' N—5º 50' 8'' O). En el censo del 2001 Asturias tiene 1.062.998 habitantes, lo que da una densidad media de unos 100 h/km2.

El Principado de Asturias comprenden una sola provincia: Oviedo. Se convirtió en comunidad autónoma el 30 de diciembre de 1981. Existen tres ciudades principales Oviedo (Asturias), Gijón (Asturias) y Avilés (Asturias). La capital de la comunidad autónoma es Oviedo.

Se trata de una comunidad autónoma de mucha tradición histórica. Sus límites actuales son los que se establecieron es la división provincial de Javier de Burgos en 1833, pero constituye el núcleo central del antiguo reino de Asturias, que sería el primero en consolidarse tras la invasión musulmana de la península, y el primero en iniciar la Reconquista. En su expansión daría los reinos de León y de Castilla. Debido a esta circunstancia el heredero al trono de España lleva el título de Príncipe de Asturias, por lo que la región adoptó como nombre oficial Principado de Asturias. Tiene como idioma oficial el español, aunque se habla, popularmente, el bable, y en el extremo occidental el gallego.

En Asturias, de manera general, encontramos tres ámbitos geográficos bien diferenciados, el occidente, el oriente y la cuenca central; tomando como eje el meridiano de Oviedo. Además, podemos distinguir entre el norte costero y el sur montañoso.

Relieve

El conjunto asturiano se desarrolla en el borde del macizo hespérico. El Occidente de Asturias se levanta sobre el reborde fracturado y elevado por la orogenia alpina; la cuenca central presenta una compleja red de mantos de corrimiento que recubren parte de zócalo, y en el Oriente encontramos mantos de corrimiento plegados durante la orogenia alpina. El relieve se dispone en forma de rodilla doblada (la rodilla asturiana) que nos indican la dirección del empuje alpino.

En el Occidente las sierras y los valles de disponen de norte a sur y a medida que miramos hacia el este la dirección es mucho más pronunciada, de tal manera que al norte adopta una dirección NE-SO y al sur NO-SE. Se trata de una serie de plataformas y sierras prelitorales fracturadas, de tipo apalachense, mejor conservado cuanto más al este, y con ríos profundamente encajados. Son sierras como La Bobia, Tieno, Rañadoiro, Ablaniego...

En el Oriente la dirección ya es claramente O-E, lo que nos permite distinguir cuatro unidades: las montañas del sur, el surco prelitoral, las sierras prelitorales y la costa. Entre las sierras prelitorales destacan las del Cuera, el Fito y el Sueve. El surco prelitoral es una zona deprimida que se extiende desde Oviedo hasta Arriondas (Asturias).

La cuenca central, al sur de Oviedo y hasta León, es una zona muy compleja, intensamente fracturada, de materiales pizarrosos, pero cuya característica más notable, en la actualidad, es que se trata de la cuenca minera.

Esta disposición del relieve tiene carácter extrarregional, extendiéndose por los relieves montañosos de Lugo (Galicia), Cantabria y León. Por otro lado la plataforma continental es muy estrecha, ya que se desciende rápidamente debido a la existencia de un bloque hundido simétrico a la cordillera Cantábrica.

En la costa la rasa litoral da continuidad a todo el conjunto. Se trata de una planicie más o menos ancha que se extiende desde el borde del mar, o acantilado, hasta las primeras laderas de las montañas. Su génesis es la de una antigua costa marina, batida por las olas que hoy en día ha quedado emergida a varios metros sobre el nivel del mar; incluso más de 100 metros. La costa oriental es una macizo cárstico masivo, por lo que aquí encontramos formaciones cársticas de costas muy vigorosas.

La divisoria montañosa del sur se extiende desde la sierra de los Ancares al oeste hasta los Picos de Europa al este. Los Picos de Europa son una unidad con personalidad propia, ya que se trata de un macizo de calizas masivas, fracturado y elevado. Aquí se encuentran las mayores alturas de Asturias: Torre Cerredo (2.648 m), Pico Tesorero (2.570 m) y Naranco de Bulnes o Pico Urriello (2.519 m).

Ríos, lagos y embalses

Los ríos asturianos son cortos y rápidos, con gran poder erosivo, y aunque en casi su totalidad discurren en los límites de la región algunos nacen fuera. En general se adaptan a las grandes líneas del relieve, sin cortar transversalmente las estructuras.

El más occidental es el río Eo, que hace frontera con Lugo. Nace en la sierra de Meira (Lugo) y desemboca en un estrecho estuario que se extiende desde Vegadeo (Asturias) hasta Ribadeo (Lugo). Sus afluentes son pequeños ríos que descienden desde las montañas próximas.

En la sierra de la Bobia nace el río Porcía, uno de los muchos pequeños ríos con cuenca propia que desembocan a lo largo de toda la costa asturiana.

El río Navia nace en el Cebreiro (Lugo). Entra en Asturias dos veces, debido a los caprichos de las fronteras administrativas. En Asturias el primer gran afluente es el río Ibias, que recibe por la derecha procedente del puerto de Cerredo y ha recogido las aguas de la sierra de Rañadoiro. Por la izquierda recibe al río Agüeira que drena la comarca de Los Oscos. El resto de sus afluentes son pequeños ríos que nacen en las montañas próximas. Al fin desemboca en Navia (Asturias).

En las sierras prelitorales nace el río Esva, que es el río más importante antes del Nalón.

El río Nalón posee la cuenca más grande de Asturias. Nace en el puerto de Tarna. Corre paralelo a la costa, pasa por Sotrondio (Asturias) y La Felguera (Asturias), hasta que entre Mieres (Asturias) y Oviedo toma rumbo norte para desembocar en el mar en San Esteban (Asturias). Los afluentes del Nalón son algunos de los ríos más importantes de Asturias. Por la izquierda le llegan los ríos de la cordillera Cantábrica. Los más importantes son: el río Caudal, que tiene como tributarios al río Aller, río Pajares y río Huerna; esta es la cuenca minera y la principal comunicación con la meseta; el río Trubia y el río Narcea. Por la derecha el afluente más importante es el río Ñora.

La del río Narcea es la otra gran cuenca hidrográfica de Asturias. Nace en la sierra del Rañadoiro, disputándose la cabecera con el río Navia, al oeste con el cueto de Arbás. Su afluente más importante es el río Pigüeña, que le llega por la derecha procedente de Somiedo (Asturias).

A continuación encontramos decenas de ríos procedentes de las sierras prelitorales entre los que destacan el río Miyares, que forma la ría de Villaviciosa; y el río Sella, que nace en el corazón de los Picos de Europa y desemboca en Ribadesella (Asturias) y que tiene dos afluentes importantes, el río Ponga y el río Piloña por la izquierda. El Piloña y el Nalón drenan juntos el surco prelitoral.

Por último encontramos el río Deva, que nace en peña Remoña (Santander), en el corazón de los Picos de Europa. Su afluente más importante es el río Cares, por la izquierda, que nace en los Picos de Europa de León. Desemboca en el Val de San Vicente (Cantabria), haciendo de frontera entre Asturias y Cantabria.

En Asturias hay multitud de pequeños lagos, la mayoría de ellos de origen glaciar. Apenas hay embalses dedicados al regadío, ya que la humedad del clima lo hace innecesario, pero sí hay muchos pequeños embalses para producir energía eléctrica y el consumo humano. Casi todos los ríos están regulados en la cabecera.

Los ríos asturianos son de alimentación nivopluvial, con un máximo en primavera y un mínimo en verano. Sólo los ríos que nacen cerca de la costa son de alimentación pluvionival, con un máximo en otoño y un máximo secundario en primavera. El mínimo continúa dándose en verano.

Clima

El conjunto del Principado posee un clima marítimo de la costa oeste, lluvioso, ya que todo él recibe la influencia de los vientos dominantes del oeste que traen masas de aire húmedas, ya sean estas polares o tropicales. Pero además, el efecto barrera que ofrece la cordillera Cantábrica da a los valores del clima un fuerte gradiente entre el norte y el sur. Los centros de acción que definen el clima asturiano son el frente polar y el anticiclón de las Azores.

Asturias tiene un clima de temperaturas suaves, la media del mes más cálido no supera los 20 ºC, con una amplitud térmica reducida (entre 8 y 15 ºC). En verano no existen meses de aridez. Las medias de las temperaturas mínimas se dan en invierno. Existe un fuerte gradiente de norte a sur. Las temperaturas más cálidas se dan en la costa entre, Gijón y Villaviciosa (Asturias), unos 19 ºC. El resto de litoral tiene unas temperaturas medias anuales en torno a los 13 ºC. A partir de aquí el descenso de la temperatura a causa de la altitud es rapidísima. En las cumbres más altas de Somiedo y Picos de Europa las temperaturas medias anuales están en torno a los 2 ºC, e incluso menos. Con estas características se establece una diferencia muy importante entre el litoral, donde no hay ningún mes de heladas seguras, aunque sí hay dos meses de heladas probables, y las montañas, en las que hay dos, tres, y hasta cuatro meses de heladas seguras. Esto implica que en las cumbres, buena parte de las precipitaciones sean en forma de nieve.

Las precipitaciones son abundantes, siempre por encima de los 800 mm. El máximo se alcanza en invierno y el mínimo en verano, aunque en la costa hay un máximo secundario en primavera. La zona menos lluviosa es la costa, desde Villaviciosa hasta Vegadeo (Asturias); y se extiende hasta Oviedo. Aquí caen menos de 1.000 mm. A medida que ascendemos en las montañas el efecto barrera hace que las precipitaciones aumenten rápidamente hasta alcanzar más de 1.600 mm anuales en todo el sector montañosos del sur.

Las zonas costeras están sometidas a vientos constantes, que frecuentemente llegan a ser fuertes. Cuando los vientos soplan de la meseta, del sur, el efecto foehn despliega todas su potencia. Son vientos ya de por sí secos, pero que se resecan aún más al dejar la humedad en la vertiente sur. Tras pasar por las cumbres de la cordillera a más de 1.800 metros de altitud comienza a descender rápidamente y a recalentarse hasta llegar al nivel del mar. Son vientos muy fuertes e inesperados. Este meteoro puede cambiar el tipo de tiempo en cuestión de horas, y pasar de un tiempo nublado y fresco (8 ºC) a otro soleado, ventoso y caluroso (30 ºC). Es una situación que se repite varias veces durante el invierno.

En toda la región son frecuentes las nieblas matinales en primavera, sobre todo en el fondo de los valles y la costa. En verano es normal que amanezca nublado pero que se vaya despejando a medida que se calienta el día.

Vegetación y espacios naturales

La vegetación en Asturias depende de tres factores fundamentales, el suelo, el clima lluvioso y la acción antrópica.

El suelo depende decisivamente de una topografía en cuesta casi constante, lo que empobrece mucho los suelos. A pesar de esta circunstancia en Asturias no son frecuentes las laderas abancaladas.

El clima asturiano, lluvioso y templado, es muy bueno para el desarrollo de las especies típicas del bosque caducifolio. No obstante, la vegetación está intensamente transformada por la acción antrópica, una transformación que se remonta a la Prehistoria pero que ha sido más intensa en el siglo XX. Las montañas presentan un bosque claro, que ha tenido mucho aprovechamiento para pasto. La costa ha sufrido el impacto de las especies de repoblación de crecimiento rápido y aprovechamiento económico: el pino y el eucalipto. Estas especies introducidas ocupan las laderas de las montañas más próximas a la costa. En realidad, prácticamente la totalidad de la zona litoral está transformada y el bosque autóctono se reduce a las más altas montañas.

La especie dominante del bosque asturiano es el roble, roble carvallo, aunque en las zonas calizas, tanto las costeras como las montañosas, aparece la encina gracias a la sequedad relativa del ambiente. Forman el bosque del piso basal especies como el roble carvallo, la encina, el castaño y el fresno. Por encima, en el piso montano, aparece el haya, aunque en amplias zonas está mezclada con el roble rebollo, y en las zonas calizas aparece el abedul. En el piso subalpino aparece el abedul, pero predomina el matorral: el tejo, que puede formar amplios bosques, el brezo en las zonas más secas, los piornos y las escobas, las jaras y los enebros en las zonas más elevadas. En el piso alpino aparece la pradera.

Espacios naturales protegidos

En Asturias hay muchos espacios naturales de interés, pero sólo algunos están protegidos por la legislación, con gran cantidad de figuras legales. Los más importantes son:

Montaña Centro Oriental:

Montaña Centro Occidental:

Costa Centro Occidental:

Costa Centro Oriental:

Referencias

Artículos relacionados

Bibliografía

  • Bosque Maurel, Joaquín; y Vilá Valentí, Joan: «Geografía de España». Edt. Planeta. Barcelona 1990-1992
  • Terán, Manuel; Solé Sabarís, L.; y otros: «Geografía regional de España». Edt. Ariel. Barcelona 1987
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  • Sáenz Ridruejo, Clemente; Arenillas Parra, Miguel: «Guía física de España: Los ríos». Alianza. Madrid 1996 (Dirigida por Eduardo Martínez de Pisón).

Otras fuentes de información

Notas