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Francmasonería

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El tratamiento del tema "Francmasonería"

La Francmasonería Universal puede ser considerada más como un ideal que como una realidad unitaria, ya que a través de la historia han existido, y actualmente existen, diversidad de organizaciones masónicas y de tendencias doctrinarias, todas las cuales tienen puntos en común pero también notables diferencias.

Por consiguiente, realizar generalizaciones sobre la materia no solo puede generar confusión para quienes no sean especialistas, sino que incluso puede llevar a enconadas discusiones. Frente a esto, resulta necesario especificar que una concepción o una exposición sobre el tema responde a una determinada corriente doctrinaria de la masonería o a una organización masónica en particular.

Algunos temas relevantes sobre los cuales existen distintos puntos de vista son: qué es y qué no es la francmasonería, los contenidos de la filosofía o doctrina masónica, e historia de la masoneria. Temas de gran divergencia de criterios entre los masones son: mujer y masoneria, política y masonería, religión y masonería, y "regularidad" masónica.

Sobre estos temas es difícil ser neutrales, porque los masones generalmente son formados dentro de una organización ("Obediencia") y una corriente doctrinaria específica ("Rito") que con la mayor buena fe asumen que su versión sobre la doctrina, la historia y otros aspectos, es auténtica, plenamente apegada a la verdad. Fruto de esta formación realizan afirmaciones categóricas en las que se refieren a la masonería en términos genéricos, pero la concepción que exponen es válida solamente para la corriente doctrinaria u organización de la que forman parte, existiendo otras corrientes u organizaciones que sostienen puntos de vista contrarios. Internet ha facilitado el conocimiento de la diversidad masónica, y esta enciclopedia puede hacer un aporte fundamental al respecto.

Para los no masones el tema también resulta difícil de ser abordado neutralmente, puesto que la información tradicional disponible ha estado cargada no solo de inexactitudes, sino que ha respondido en mucho a prejuicios, sobre todo en los países hispanoparlantes.

Por lo señalado, esta Enciclopedia Libre es un reto para la tolerancia y la búsqueda de la objetividad de masones y no masones.


El término "francmasón"

El término francmasón es de origen francés, con equivalentes similares en otros idiomas, Está compuesto de los vocablos: "franc", que significa libre (como en puerto franco), y "maçon", albañil, constructor en un sentido más abstracto. Por consiguiente, una traducción literal del mismo sería "constructor libre".

A su vez, la palabra constructor, en el contexto masónico operativo, se refería desde los albañiles hasta los arquitectos, e incluía también a los artistas que intervenían en las construcciones.

Históricamente, francmasones fueron denominados los constructores, especialmente de catedrales góticas, durante la Edad Media. Si bien existe una hipótesis que sostiene que el término "franc" se refiere a una piedra de especial calidad, parece ser que este término hace relación a que no se trataba de cualquier tipo de constructores, sino de constructores "libres", es decir que gozaban de fueros o libertades especiales.

En efecto, estos constructores no solo gozaban de unas libertades que les permitían desplazarse entre distintas ciudades, y sobre todo de la libertad de asociación y de reunión en reserva, todo esto en el contexto de la Europa medieval; sino que, además, se considera que el nivel de conocimientos científicos que requerían las construcciones y la libertad de reunión en reserva, les permitieron el ejercicio de las libertades de pensamiento y de expresión, bases para el desarrollo de unas concepciones que no necesariamente coincidían con las oficiales de la sociedad en que se hallaban inmersos, pero que las guardaban, por seguridad, en el mayor secreto.

Es por esto que, en la actualidad, algunos masones prefieren usar el término francmasón, para hacer alusión a su condición de personas libres o librepensadoras; liberadas, o en proceso de liberación, de dogmas y prejuicios.

Por otra parte, cabe aclarar que, dadas las características del idioma castellano, en el que el uso del género gramatical masculino sirve como genérico para lo masculino y lo femenino, el término francmasón que aquí se ha mencionado, no ha pretendido tener la carga de "sexismo" en el lenguaje, sino reproducir el nombre histórico utilizado, pero se aclara abarca tanto a los francmasones como a las francmasonas.

La calidad de "francmasona", cuestionada por aquellos masones que consideran que francmasones solo pueden ser hombres, describe una realidad actual: en el mundo existen muchas mujeres masonas, pertenecientes a logias femeninas o mixtas. Además, hace relación a los descubrimientos históricos que muestran que, desde la época de la masonería operativa del medioevo, también hubieron masonas.

¿Qué es la francmasonería?

La francmasonería es el término genérico que se utiliza para englobar a un conjunto de escuelas de formación permanente de adultos, tendientes al perfeccionamiento individual de sus miembros y al perfeccionamiento de la humanidad.

La unidad básica de estas escuelas es la logia, las cuales se agrupan en grandes logias o grandes orientes, también denominados genéricamente "obediencias", las que constituyen una federación de logias. A su vez, estas obediencias son independientes en su gobierno, pero suelen reconocerse entre sí o formar asociaciones internacionales, según la afinidad doctrinaria que tengan.

Las grandes logias o grandes orientes suelen practicar un rito, es decir que tienen una línea doctrinaria específica, que se manifiesta principalmente en su forma de trabajar según unos rituales determinados. Sin embargo, también existen grandes logias o grandes orientes "multirito" en las cuales unas logias trabajan en un rito y otras en otro u otros ritos.

El rito es el que determina la corriente doctrinaria en que se inscriben las logias y obediencias masónicas, existiendo ritos caracterizados por su religiosidad, otros que tienen especial preocupación por los estudios esotéricos, otros de carácter filosófico y otros con marcada preocupación por lo social e incluso lo político. Algunas logias, obediencias y ritos participan de más de una de las características señaladas.

Como las logias son escuelas formativas, el accionar de sus miembros está influenciado por los contenidos y tendencias de la formación recibida, que dependen fundamentalmente del rito al que pertenezcan. Por consiguiente, un rito cargado de religiosidad propiciará que sus miembros den gran importancia a una vivencia influenciada por esa religiosidad y su moralidad; mientras los ritos que hacen incapié en lo filosófico propician vivencias concordantes con los contenidos humanistas de su doctrina masónica, la especulación filosófica y la ética.

Algo que caracteriza a la francmasonería, como escuela formativa, es que no se preocupa exclusivamente del conocimiento de la teoría, sino que busca la aplicación de la misma en la vida real, es decir la "praxis" de esa teoría, con el fin de que esta lleve, a su vez, a una "trascendencia", que implique una influencia social que aporte al perfeccionamiento de la humanidad.

Este cometido suele ser concebido generalmente como una tarea individual de los miembros formados en la francmasonería, pero también, dependiendo de los ritos y de las circunstancias históricas, se han dado, y se dan, acciones corporativas.

Por último, cabe señalar que la francmasonería, a más de una escuela formativa, constituye una fraternidad, lo que supone que, no solo a lo interno de una logia, sino con respecto de todos los integrantes de esta fraternidad universal, cada miembro considera a los demás como sus hermanos y trata de comportarse como tal. Obviamente que se dan excepciones de comportamientos no fraternales, pero el propósito general existe y muestras del mismo abundan.

Eso sí, esto no supone que deba haber preferencia o favoritismo en favor de otros francmasones o francmasonas en perjuicio de quienes no lo sean, pues esto constituiría una violación a la ética o la moralidad masónicas. De hecho, acciones de favoritismo, supuestamente fraternal, en perjuicio de otras personas, suelen ser duramente condenadas y consideradas como actitudes antimásónicas propias de oportunistas infiltrados.

Historia y tradición masónicas

La historia de la francmasoneria no solo abarca su historia como organización, sino también la historia de sus obras y de sus ideas, e incluso la biografía de un buen número de sus miembros. Sin embargo, estos elementos no aparecen necesariamente en forma coetánea, por lo que podemos encontrarnos con obras o con ideas que se pueden identificar claramente como masónicas, pero no encontar los datos correspondientes que hagan relación a la organización detrás de ellas.

A esto se suma el hecho de que, en determinados momentos y lugares, la francmasonería ha sido perseguida, por lo que en distintas ocasiones debió adoptar características de sociedad secreta, no dejando, o destruyendo, documentación u otros instrumentos que sirvan para la reconstrucción histórica.

Por tanto, cobran gran importancia las tradiciones orales dentro de los ritos o de las obediencias, pese a que éstas puedan arrastrar imprecisiones y no aportar con elementos probatorios.

Por otra parte, pueden confundirse los gremios de francmasones con otros gremios de constructores locales e incluso con confradías formadas por constructores o con otro tipo de organizaciones.

A su vez, lo que a los ojos de los no masones puede pasar desapercibido, para los ojos de los francmasones puede resultar evidente. Sin embargo, las diferentes concepciones de lo que es la francmasoneria entre los distintos ritos y obediencias, e incluso los prejuicios que de estas concepciones se derivan, puede hacer que se consideren como no masónicas a organizaciones que no coincidan con la doctrina o juridicidad de un rito determinado, pese a que si coincidan con las de otro.

Todos estos y otros problemas deben considerarse en los estudios históricos sobre la masonería.

A continuación vamos a referirnos a las tipologías de la fraccmasonería, que se han expresado históricamente en forma secuencial, pero cuyos límites temporales no están claramente determinados, pues difieren de conformidad con los países en que se produjeron y con los ritos.

A) Pre-masonería.

La historia de la humanidad está vinculada íntimamente a la historia de las construcciones y éstas a quienes ejecutaron las mismas. Los constructores primitivos y los colectivos de contructores de la antiguedad, constituyen la base de la cual, en algún momento, surgieron interpretaciones éticas a partir de los utensilios de la construcción, el desarrollo de conocimientos científico-tecnológicos considerados reservados para la generalidad, una organización gradual con propósitos formativos, y todos los demás elementos que devinieron en lo que, con el tiempo, llegó a denominarse francmasonería.

Elementos encontrados en las ruinas de Pompeya pueden ser identificados con la simbología masónica. Leyendas de la masonería mencionan la existencia de gremios de constructores durante la Roma republicana e imperial, en la construcción del Templo de Salomón en Jerusalén y en el Antiguo Egipto.

Por otra parte, elementos doctrinarios que se encuentran en la masonería tienen una gran correspondencia con los de las culturas griega y judía antiguas.

Sin embargo, es dificil afirmar categóricamente que en todos estos países y éstas épocas existió ya la francmasonería. Pero tampoco podemos desconocer que las pistas y elementos que se acumulan podrían dar cuenta de la gestación de la misma, es decir, de una pre-masonería.

B) Masonería Operativa.

De lo que ya no hay duda es que las catedrales góticas construidas en Europa durante la Edad Media fueron obra de masones agrupados gremialmente en logias, lo que se ha denominado Masoneria Operativa.

Estos masones (y algunas masonas), a más de utilizar los instrumentos de construcción para el uso normal a que estaban destinados, les daban una interpretación simbólica de carácter ético; tenían una organización gradual; manejaban conocimientos científicos y tecnológicos avanzados, que los guardaban en el mayor secreto; tenían medios de reconocimiento igualmente secretos; practicaban la fraternidad; y tenían al interior del recinto en que se reunían, debidamente protegido y llamado "logia", reuniones en las que ejercían la libertad de pensamiento y expresión.

No todos los gremios de masones operativos eran iguales, ya que el país en que vivían influenciaba fuertemente para darles caracteristicas particulares y diferenciadoras. Esto hizo que, desde la propia Edad Media se fuese gestando un desarrollo diferente de lo que posteriormente serian distintos ritos masónicos de la llamada masonería especulativa.

Pervivencia de la Masoneria Operativa.

Con la evolución de la sociedad, algunas logias y gremios de la masonería operativa, dejaron poco a poco de ejecutar obras materiales, pero subsistieron como organizaciones fraternales, mientras otros continuaron como organizaciones de trabajadores, conservando sus usos y constumbres tradicionales, entre los que destacan sus reuniones rituales que permitían la libre especulación y la interpretación ética o moral de los utensilios de la construcción.

Estas logias de masonería operativa, más que incorporar miembros aceptados, susbsistieron gracias a la transmisión del oficio, generalmente de padres a hijos, o capacitando aprendices.

En Inglaterra, en 1716, Sir Christopher Wren era el Gran Maestro de la Muy Antigua y Honorable Fraternidad de Masones Libres y Aceptados; y, en 1717, la inmemorial Logia de York se constituyó en Gran Logia de toda Inglaterra.

En la misma Inglaterra, hasta mediados del siglo XX se tienen datos de la existencia de la "Venerable Sociedad de Francmasones, Albañiles de Obra Maestra, Edificadores de Muros, Pizarreros, Pavimentadores, Yeseros y Ladrilleros", conocidos comunmente como "The Operatives".

Por su parte, en la actualidad, en Francia, tiene plena vigencia la "Union Compagnonnique des Compagnons du Tour de France des Devoirs Unis".

C) Masonería Especulativa.

Se ha denominado masonería especulativa a aquella masonería que ya no tiene como objetivo la construcción de templos materiales, sino más bien templos ideales, es decir, el perfeccionamiento individual y de la humanidad; para lo cual ya no son necesarios como miembros, exclusivamente obreros especializados en el arte de la construcción, sino que puede serlo cualquier persona en capacidad de utilizar su intelecto para tales propósitos.

El proceso de transformación de masonería operativa en masonería especulativa, y su correspondiente desarrollo, se produce de al menos tres formas o líneas de filiación diferentes, y en países y épocas distintas:

1. En Escocia, a partir de 1314, y luego de disuelta la Orden del Temple, se produce el ingreso de templarios en los gremios masónicos, como medio de protección frente a persecuciones. Esto hace que la masonería operativa escocesa asuma características especiales, influenciada por las concepciones caballerescas templarias, y paulatinamente, a lo largo de siglos, vaya dejando su carácter operativo y asumiendo cada vez más un carácter especulativo; hasta que, en 1737, William Sinclair de Rosslyn, descendiente de caballeros templarios, renunció al privilegio tradicional hereditario de su familia, de dirigir la masonería escocesa, para que se produzca la elección del primer Gran Maestro de la nueva Gran Logia de Escocia, de carácter enteramente especulativo, dignidad que recayó en el propio Sinclair.

Pero durante el último siglo anterior a la creación de la Gran Logia de Escocia, y concretamente durante el exilio en Francia de Carlos II Estuardo, de 1649 a 1660, se gestó la que posteriormente sería conocida como "masonería jacobita", originada en la masonería operativo-especulativa escocesa de influencia templaria, la cual actuaba como un partido político en apoyo de la Casa de los Estuardos y de su pretensión de restauración en los tronos de Inglaterra y Escocia.

A partir de 1688 es llamada masonería jacobita, caracterizándose por ser eminentemente aristocrática y mayoritariamente católica. Pervivió debidamente estructurada hasta 1746 y apoyó la oposición a la Gran Logia de Londres en 1752. Además, dio origen a los altos grados escoceses y caballerescos, desde el discurso de Ramsay en 1736.

A partir de una serie de altos grados surgidos por influencia de la masonería jacobita, se van configurando los ritos llamados escoceses y, principalmente por la vía del Capítulo de Clermont de 1754, el Consejo de Emperadores de Oriente y Occidente de 1758, las actuaciones de Etiene Morin desde 1761, el Consejo del Rito de Perfección de Charleston de 1797 y su trasformación, en 1801, en Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales, grado 33º, de los EE. UU. de América, se conforma del Rito Escocés Antiguo y Aceptado moderno, manteniendo, aunque sea en forma opacada, la tradición y doctrina de la masonería escocesa. Su posición actual es deista, con preocupación por asuntos esotéricos y filosóficos.

Dentro de esta línea de filiación surgen también otros ritos.

2. En Italia, a fines del siglo XV, el Gremio de Constructores y Artistas Florentinos, de la masonería operativa, propició la conformación de una organización paralela, estructurada secretamente siguiendo el esquema de la masonería operativa, que tuviese como objetivo la capacitación en distintos ramos del saber para impulsar postulados laicos y republicanos.

Esta incipiente masonería, de corte especulativo, se estructuró debidamente en Francia, llevada por Leonardo Da Vinci, tomando el nombre de "Logia Francmasónica" en 1517. La Asamblea General de los francmasones franceses, reunida en París en el año de 1523, cuatro años después de la muerte de Leonardo, dictó una constitución francmasónica en la que que se establecieron sus principios y organización básica. Estos antecedentes hicieron se le haya denominado Rito Francés Antiguo.

Luego, se extendió a otros países de Europa, y, en Inglaterra, en el siglo XVII, liderada por Oliverio Cromwell, constituyó brazo político e ideológico de la revolución y régimen republicanos. Posteriormente, en Francia, en el siglo XVIII, estuvo muy vinculada a los movimientos de la Ilustración y de la Enciclopedia.

Su influencia en América, en el siglo XIX, estuvo relacionada con las figuras de Jefferson, en Norteamérica; y de Miranda, en la América Meridional,constituyendo el "rito" de las logias lautarinas.

Actualmente pervive, con carácter laico, republicano, progresista, mixto y con mucha reserva, bajo los nombres de Francmasoneria Progresista Universal o Rito Primitivo. Además, ha tenido influencia, al menos parcial, en el Rito Nacional Mexicano.

3. En Inglaterra, en 1714, un ex funcionario de una logia de la masoneria operativa, que había desempeñado el empleo de capellán, el Dr. James Anderson, pastor presbiteriano, empezó a capacitar en las ideas y prácticas masónicas a una serie de burgueses y aristócratas vinculados a la recientemente instaurada casa reinante de Hannover.

En 1715, Anderson, junto con estas personas, funda la Logia Antiquity, de carácter totalmente especulativo, y en 1717, los miembros de esta logia forman cuatro logias, con las cuales fundan la Gran Logia de Londres, eligiendo como Gran Maestro a Anthony Sayer. Anderson y otro de los primeros iniciados, Desaguliers, elaboran una Constitución, que es aprobada en 1723. Este documento, de carácter deista, es conocido como "Las Constituciones de Anderson", el que en su edición de 1738 denota cierta influencia judaica.

Pese a que la creación de la Gran Logia de Londres generó reacciones contrarias de los masones "antiguos", ella tiene un enorme crecimiento, por la vinculación de sus dirigentes con la corona y su incorporación de elementos de la aristrocracia. Sin embargo, en 1751 se formó la Gran Logia de Masones Aceptados y Libres, que decían seguir las "antiguas instituciones", a los que se les denominó los "Antiguos", para contraponerla a la Gran Logia de Londres, conocida como la de los "Modernos".

En 1813 sale una nueva edición de "Las Constituciones", adoptando un carácter teísta; y en 1815 se unifican los antiguos y los modernos, bajo el nombre de Gran Logia Unida de Inglaterra, continuando con su extensión por todo el mundo.

En 1823 la Gran Logia Unida de Inglaterra constituye la "Emulation Lodge of Improvement", que unifica los rituales transmitidos oralmente y se imprime el "Ritual dd Emulación", por lo que al rito practicado por la Gran Logia Unida de Inglaterra y otras obediencias y logias que lo siguen, se le suele llamar "Rito Emulación", aunque también suele denominárselo, principalmente en América, como "Rito de York".

En 1877 el Gran Oriente de Francia decide retirar de su Constitución las menciones de carácter religioso considerando que estas corresponden al fuero interno de sus miembros. Esto generó que las grandes logias del mundo, surgidas a partir de la creación de la Gran Logia de Londres, se dividan entre las que siguen la línea de la Gran Logia Unida de Inglaterra, y las que adoptaron la línea del Gran Oriente de Francia.

Al rito de carácter laico que practica el Gran Oriente de Francia y otras obediencias y logias, se lo conoce con el nombre de Rito Francés Moderno, caracterizado por su defensa de la libertad de conciencia y preocupación por asuntos sociales.

En 1929 la Gran Logia Unida de Inglaterra emite unas normas de reconocimiento por las cuales solo reconoce como masónicas a las grandes logias que cumplan con su concepción de lo que es la masonería, caracterizada por la exclusión a las mujeres, su apolitismo y la exigencia de la creencia en Dios y en la inmortalidad del alma.

Dentro de esta línea de filiación surgen también otros ritos.


Simbología masónica

La simbología (del griego symbolon = símbolo, y logos = tratado), es la rama del conocimiento que realiza el estudio del conjunto o sistema de símbolos.

Parte específica de la simbología general es la simbología francmasónica, la cual centra sus estudios en un conjunto de símbolos basados, fundamentalmente, en los instrumentos de la albañilería tradicional.

La importancia de la simbología francmasónica estriba en que ella constituye elemento esencial de la francmasonería, ya que otorga a ésta tanto su lenguaje, como su metodología docente, e incluso es vehículo de sus doctrinas.

Así, los simbolos otorgan a los miembros de la francmasonería un lenguaje particular, que tiene expresiones que solo los francmasones pueden comprenderlas a plenitud. Por otra parte, los símbolos constituyen mecanismos educativos que permiten el conocimiento de las doctrinas masónicas, por lo que suele decirse que éstas no están escritas sino contenidas en los símbolos, lo que les confiere la posibilidad de su permanencia y actualidad.

Resulta especialmente relevante el que los símbolos tienen, al interior de los distintos ritos francmasónicos, un doble sistema de decodificación: el uno, basado en la tradición, ha dado a cada uno de los símbolos y al conjunto de los mismos, determinados significados que constituyen una suma de mensajes-enseñanza tradicionales; el otro es la libre especulación filosófica, basada en los símbolos y en el ejercicio de la racionalidad y la libertad humanas para su interpretación.

En ambos casos, los símbolos cumplen una función comunicadora de ideas por medio de mensajes visuales. El receptor del mensaje simbólico debe decodificarlo, es decir reconstruir su sentido, o darle uno, lo que supone el conocimiento del código o hermenéutica utilizados, es decir del sistema de convenciones socializadas que sirve para interpretar un sistema de símbolos, lo que suele implicar un acuerdo social respecto de la asignación, más o menos detallada, de un significado a un significante, lo que constituye un proceso en constante evolución.

Considerando ésto, muchas tradiciones masónicas constituyen códigos de interpretación rígidos y detallados, generalmente cargados de elementos morales, esotéricos y religiosos; mientras la filosofía es una hermenéutica, o código más débil y menos detallado, que permite la libre interpretación simbólica, desde una perspectiva ética y humanista, considerando factores socio-económicos, culturales y personales, que influencian en dicha interpretación.

Además, cabe destacar que la simbología francmasónica ha sido, desde tiempos inmemoriales, una simbología aplicada, que con métodos tradicionales ha producido similares efectos, especialmente sicológicos y conductuales, a los que actualmente obtiene la comunicación televisiva y publicitaria: la influencia en las actuaciones de los seres humanos. Sus diferencias básicas estriban en la tecnología utilizada y, fundamentalmente, en sus objetivos, ya que la programación televisiva y la publicidad están supeditadas a fines de orden comercial, crematísticos, propios de la sociedad de consumo, mientras la francmasonería pretende el mejoramiento ético-moral del ser humano, considerado individualmente, y de la humanidad en su conjunto, desde una perspectiva idealista, en el sentido que Ingenieros dio a éste término.

Vistas las cosas, ya no desde la mira científica de la semiología, sino desde la mira vivencial de la francmasonería, la simbología masónica se ha centrado en el cumplimiento de su función semántica, facilitando a los francmasones el simbolismo o significado de los símbolos masónicos, ya desde la visión de la tradición masónica, ya desde la visión de la especulación filosófica, en la que que aún tiene gran influencia el pensamiento dieciochesco y decimonónico.

Puede decirse que la parte más estudiada de la simbología masónica es la semántica masónica, o significado de los símbolos de la construcción, llamado simbolismo masónico, el cual está basado en la idea de la construcción de un templo simbólico, con variaciones interpretarivas de conformidad con los ritos y del grado masónico de que se trate.

Por último, puede afirmarse que, como los elementos visuales y aún rituales, presentes en la masonería, se refieren a símbolos, practicamente todo lo que sucede en ella tiene carácter simbólico, con un propósito docente.

Algunos masones célebres


Referencias

Bibliografía

  • Los apartados Nos. 1, 2, 3, 4 y 5, han sido sido desarrollados por Guillermo Fuchslocher

Notas