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Esclavitud en la Edad Media

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Tras la caída del Imperio Romano de Occidente (véase Historia de Roma) y por tanto el comienzo de la Edad Media, los bárbaros que de él se apoderaron, aunque convertidos muchos al cristianismo, conservaron sus esclavos y con ellos traficaron.

Por otra parte, el cristianismo, que al comenzar el siglo V había salido de la esfera de la simple creencia religiosa, se erigió en sociedad sólidamente constituida y en bien organizada Iglesia, hizo lo siguiente:

  • Salvó la civilización europea amenazada de muerte por los citados bárbaros.
  • Fue la Iglesia quien templó el furor de tan feroces enemigos.
  • Los convirtió al cristianismo y apaciguó sus costumbres.
  • Los subyugó moralmente y si transigió con la institución de la esclavitud de esas naciones o pueblos bárbaros que tenía tantos siglos de arraigo, en su espíritu fue la nueva religión cristiana contraria a ella.

La Iglesia no pudo abolir la esclavitud porque no habían desaparecido las causas económicas-sociales que fueron su origen y la hicieron necesaria, ya que la en Edad Media no se crearon las desigualdades de clases, se las encontraron ya creadas, remontándose su aparición al origen de las sociedades humanas, esforzándose, eso sí, para hacer más fácil y menos cruel la condición del esclavo, como lo prueban irrefutablemente las epístolas de Pablo de Tarso o San Pablo.

Por tanto, la Edad Media no creó la desigualdad de clases, la encontró ya creada, remontándose al origen de las civilizaciones humanas y así como la esclavitud y el colonato caracterizan a la Edad Antigua, así la servidumbre y la villanía distinguen la Edad Media y hubo tantos grados de servidumbre como condiciones diversas en la manera de poseer.

Jesucristo

Que el espíritu de la religión cristiana es contraria a la esclavitud, resulta evidente con sólo recordar las palabras de su fundador, al empezar su predicación después de haber recibido el bautismo: El espíritu del Señor....me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres, para anunciar a los cautivos su libertad, para publicar el año favorable al Señor.

San Pablo

De la solicitud del cristianismo por el buen tratamiento de los esclavos son una irrefutable prueba las epístolas de San Pablo y si recomendó al esclavo la obediencia a su amo, también impuso a este la obligación de tratarlo bien, queriendo de este modo establecer entre el amo y el esclavo reciprocidad de deberes: Y vosotros amos, sed afectuosos con vuestros esclavos, no tratándoles ni con dureza ni con amenaza, sabiendo que uno y otro tenéis en el Cielo un amo común, ante el cual no hay diferencia entre las personas.

La epístola deuteropaulina a los colosenses hace igual recomendación: Amos, dad a los esclavos lo que es justo y equitativo, sabiendo que también tenéis un amo en el Cielo.

Principio fundamental del Cristianismo

La doctrina del cristianismo es contraria a la esclavitud ya que su principio fundamental, contrario a la esclavitud, es la igualdad ante Dios, que obliga a los hombres amarse unos a los otros y no concilia este hermoso precepto con la esclavitud, que es la más monstruosa desigualdad.

Historia

Existió desde el s.V hasta el s.XIII, en la Europa Occidental, al principio seguían teniendo las mismas condiciones los esclavos medievales o siervos, que los esclavos antiguos, pero con el fortalecimiento y expansión del cristianismo, se fue mejorando su condición, hasta una de semi-libre, haya por el s.IX, hasta su completa libertad, en el s.XIII.

Clases sociales que a la propiedad se refieren

Las tres clases sociales que a la propiedad se refieren y que reconoció el derecho consuetudinario de la Edad Media eran las siguientes:

  • "Gentiles" o hombres libres y nobles, no sujetos a tributos, no contribuyentes.
    • Entre los "gentiles" estaban los señores feudales (véase Feudalismo) que antes habían sido propietarios de alodios o poseedores de algún beneficio.
    • La nobleza feudal reconocía dos orígenes que eran los siguientes:
      • El romano que nació de los privilegios y las exenciones que la ley o determinados emperadores concedían a ciertas familias.
      • Ser propietario de un alodio o de la profesión militar, siendo sinónimo entonces ser noble y guerrero.
  • "Villanos" o hombres libres pero no nobles, con el carácter de tributarios.
  • Los citados "Siervos" o hombres no libres o "gentils homes-francs" o "homs de preste y sers", que no tenían la capacidad de apropiarse de cosa alguna según el derecho.
  • Otras clases aparecen en la sociedad de la Edad Media, que pasaron de la antigua, y que los pueblos del Norte se encontraron al establecerse en medio de los pueblos latinos, como fueron los colonos y los esclavos. Como que hasta el siglo XIX apenas mereció ocupar un lugar en la historia las clases trabajadoras, no solo de la Edad Media sino también de la Edad Antigua, por cuidarse muchos los historiadores de siglos anteriores al XIX de los que moraban en las poblaciones y poco o nada de los que vivían en el campo y más señaladamente por depender la situación del bracero, no de disposiciones generales de la ley, sino de la voluntad y del capricho de los poderosos, se hace muy difícil, las distintas clases que existieron en la Edad Media desde el esclavo hasta el siervo y dar noticias de sus diferentes estados y condiciones.
  • Las diferencias entre el villano y el siervo eran las siguientes:
    • El siervo era objeto de propiedad y el villano era sujeto en ella.
    • El villano solo pagaba un tributo cierto, mientras que el siervo estaba sometido a todas las exigencias del señor, puesto que persona y cosa eran de su propiedad.

Prestaciones que se imponían al siervo

Las prestaciones que se imponían al los hombres libres sin nobleza ( todas las que se van a citar también se imponían a los siervos), eran las siguientes:

  • Pagaban derechos al señor, por lo siguiente:
  • Estaban obligados a servicios corporales:
    • Unos militares, como la guardia y la ronda en el castillo.
    • Otros agrícolas, como el carretear para el señor ciertos días de la semana, la mano de obra, las corveas y el trabajo en el monte.

Todas estas prestaciones, como ya se ha dicho, se imponían tanto a los villanos como a los siervos, existiendo la siguiente diferencia:

  • Las de los siervos eran arbitrarias y más humillantes y opuestas a la dignidad humana.
  • Las de los villanos eran más tolerables y fijas, por contratos que comúnmente se cumplían, más no pocas veces se quebrantaban.

En cuanto a lo que se asemejaba a los libres o no libres o siervos, era lo siguiente:

  • Ni los unos ni los otros tenían la libre propiedad de la tierra
  • No gozaban de ninguna clase de libertad política.

Correspondía la propiedad de la tierra y la libertad política:

  • A los propietarios de alodios.
  • A los propietarios de grandes beneficios.
  • Estos propietarios pertenecían por derecho propio a la asamblea del cantón.

Del esclavo al siervo

Según algunos, media un posición radical entre el principio de apropiación del hombre, que creó al esclavo latino, en la Edad Antigua, al de una dependencia personal o real del siervo en la Edad Media, caprichosa y arbitraria, pero que excluyen hasta cierto punto, toda semejanza de origen y procedencia entre los dos.

Relaciones entre siervo y señor

No obstante esta ventaja de la servidumbre sobre la esclavitud, menester es considerar lo siguiente:

  • Apenas había otra relación entre señores y siervos que las de completa y omnímoda dependencia.
  • Relaciones tiránicas, según el momento histórico que se considere, como cuando los señores decían: "mi hombre es mío, puedo cocerlo y asarlo", o cuando sucedía como los de Aragón respecto de los colonos de "signo-servicio", hasta matarlos de hambre, sed y de frío (según un autor de aquel tiempo citado en una obra de F.Laurent (autor de entre otras cosas de "Principii di diritto civile", Milán, 1910-1922, 41 volúmenes o "Estudios sobre la historia de la humanidad", Madrid, 1875-80, 18 volúmenes), no tenían fin las lagrimas de los siervos.
  • Entre señores y siervos nada había obligatorio en derecho, nada de común propiamente hablando ( aun los villanos, los cuales mediante una renta cultivaban de padres a hijos las tierras de un señor, no eran amparados por el derecho, sino por la costumbre, sujeta en todo tiempo a la voluntad del propietario).
  • Los que se hallaban alrededor de su señor y pertenecían a su dominio, no formaban tribu con él como en el patriarcado, ni eran sus parientes ni afines como entre los clanes de Escocia e Irlanda, no les ligaban, por tanto, con el morador del castillo, ni las tradiciones ni la sangre, sino la tierra, que con sudor regaban y carece de significación por lo mismo, es impropia, anacrónica, la palabra "pueblo", aplicada a esta época y a esas personas, hombres y mujeres, que limitados a una existencia puramente local y material, nada representaban, con nadie estaban unidos ni por los intereses de clase ni de nacionalidad, ni con nada más que directamente con el terruño y muy indirectamente con el señor y poco más con el sacerdote de su Iglesia.

Cliente y Siervo

También, existiendo cierta analogía entre el siervo de la Edad Media y el cliente de la Edad Antigua, el principio que los condenaba a la servidumbre era distinto:

En todo lo demás era bastante parecido, incluso que el patrono no era solo amo sino juez del cliente, al que podía condenar a la última pena, a la manera que el señor feudal al siervo y hasta en el odio que en ambos se engendró, el uno contra el patrón y el otro contra el señor, pero constituyendo la servidumbre un estado personal nuevo, que corresponden a un orden político y a derechos civiles tan enteramente distintos a los de la Antigüedad, que fuera desconocer la Historia, suponer identidad entre esas dos condiciones sociales.

Grados de la servidumbre

No siendo absoluta la condición de los siervos, sino relativa y subordinada a las cargas de la propiedad, hubo tantos grados de servidumbre como maneras de poseer, naciendo de aquí mil nombres diferentes para designarlos según las diferencias del país y del tiempo, siendo por tanto muy grande la dificultad de semejante estudio.

Sin embargo, si se atiende a los esencial y característico de las cosas, pueden comprenderse en dos divisiones o épocas principales los grados de servidumbre:

  • La primera se caracteriza por la privación de la capacidad jurídica del siervo.
  • Sobre lo propio y constitutivo del primer grado de servidumbre se establecieron otros que fueron poco a poco mejorando la condición social del siervo, por lo siguiente:
    • El pago de rentas y tablas y los servicios de "corvea", pudieron hacer suyos los siervos algunos frutos.
    • Pudieron adquirir un peculio.
    • Casarse y casar a sus hijos.
    • Mudar de señor mediante indemnización.
    • Ser testigos en juicio.
    • Testar cuando tuviesen hijos

Servidumbre comunitaria

Correlativa a la mencionada servidumbre, hubo en algunos puntos de Europa una comunitaria, que consistía en lo siguiente:

  • Se asociaban muchos siervos.
  • Esta asociación tenía como fín cultivar en común las tierras de un señor.
  • Se constituían por tanto en comunidad con un jefe elegido por ellos.
  • Formaban todos al modo de una familia.

En esta forma de cultivo el siervo tenía lo siguiente:

  • Más seguro su mantenimiento.
  • Alguna mayor independencia.
  • El señor aseguraba de una manera más ventajosa el cultivo de sus heredares.
  • Duró semejante comunismo en el centro de Europa hasta que la manumisión de los siervos hizo que, adquiriendo cada cual la libertad de su persona y bienes, prefiriese el trabajo individual al colectivo.

Siervos de peor condición

El esclavo de peor condición tanto en la Edad Antigua como en la Edad Media era el esclavo agrario (mayormente conocido como rústico) o siervo de la gleba, que jurídicamente era una cosa, era tratado igual quel ganado, ya que este también estaba escrito al señorío.

Tablas y corveas

Durante el Imperio Romano los servicios públicos, ni se hacían por cuenta de la Administración ni por subasta, sino que pesaban sobre los municipios, cuyos vecinos estaban obligados a lo siguiente:

  • Pago de sus tributos.
  • Sufragar los gastos públicos como construcción de puentes, reparación de caminos y de edificios públicos.

Tal costumbre pasó a la Edad Media y tomó el nombre de "tablas y corveas", servicios e impuestos de los más penosos y arbitrarios a que estaban sujeto los colonos, villanos y los siervos que gravitaban unos sobre las personas y otros sobre la propiedad.

Movimiento emancipador

Las causas que contribuyeron al movimiento emancipador de los siervos fueron los siguientes:

  • Los siervos trataron de asegurar su derecho en la tierra.
  • Hacer suyo el suelo que cultivaban.
  • Los siervos de la Iglesia y los del fisco adquirieron por regla general más derechos que los de los particulares.
  • Con el paso del tiempo, como estaban hasta cierto punto confundidos en una sola clase villanos y siervos, si por virtud de esto perdieron de condición los primeros, ganaron los segundos.
  • El espíritu cristiano y el hecho de las cruzadas, hicieron que los señores, unas veces por motivos interesados y otros desinteresados, emanciparan parte de sus siervos, convirtiéndoles en censatarios.
  • La revolución comunal.
  • El ejemplo de las ciudades, que lucharon para obtener la libertad política para gobernarse por sí mismos y elegir sus magistrados (gozando desde hacía tiempo de la libertad civil), que influyó a los siervos que cultivaban la tierra a reflexionar lo siguiente: "Todos somos hombres" y alcanzar la libertad civil, dentro de unos límites más o menos extensos.
  • Esto llevó a la desaparición por completo de la esclavitud personal que era la más dura, salvo aquella que era consecuencia de las guerras y que la servidumbre de la gleba comenzó a decaer en Italia en los siglos XI y XII, convirtiéndoses en libres casi todos los campesinos (aunque en otros aun subsistía a finales del siglo XIX) y dejando de existir en el siglo XV y que por virtud de este movimiento de emancipación, se fueron diferenciando diversas clases o condiciones dentro de este mismo estado de servidumbre y muchos siervos se hicieron libres, convirtiéndose en villanos o pecheros y ya después con la garantía de la ley llegó a ser propietario, que ya por algo en el año de 1020 en el Fuero de León llamaba a los bienes del siervo "haereditatem servi".
  • En Francia, el 4 de agosto de 1789 se decretó la abolición de la calidad de siervo de "manos muertas" bajo cualquiera denominación que existiera y por decreto de 17 de julio de 1793, los poseedores de títulos feudales los entregasen para ser quemados.
  • En Holanda, en 1782, se logró extirpar los últimos restos de la servidumbre de la gleba.
  • En Alemania, a mediados del siglo XVIII, aún había siervos en el Norte y centro. Pero, a mediados del siglo XIX desapareció los últimos restos de servidumbre, en Prusia y Austria (1848).
  • En Hungría y el Gran Ducado de Varsovia, desapareció la servidumbre social con la aplicación que hizo Napoleón Bonaparte de los principios del Código Civil.
  • En Italia, en el siglo XVII, prácticamente la servidumbre había dejado de existir.
  • En Inglaterra, desapareció antes que en otros países por la aplicación del espíritu de la Carta Magna otorgada a principios del siglo XIII y la organización feudal, que no arraigó tanto como en Francia y otras naciones.
  • En Rusia, por un manifiesto imperial de 1861, quebrantándose las cadenas de 20.000.0000 millones de siervos de la Corona, 3.000.000 millones pertenecientes a los heredamientos y 22.000.000 millones de personas propiedad de particulares.

Referencias

Bibliografía

  • Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, 1887-1910, Barcelona, Montaner i Simón editores.

Notas