La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es
Conjuración de Catilina (63 adC.-61 adC.)
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
Lucio Sergio Catilina, célebre conspirador romano, nacido en el año 109 adC. y muerto en el año 61 adC., completa el cuadro exacto de las luchas intestinas a que se entregó Roma antes de la monarquía de los Césares.
Índice |
[escribe] Versión de Salustio y de M.T.Cicerón ("Catilinarias")
Este romano, hijo de ilustre y antigua familia (su padre era un acaudalado caballero y rico propietario), se dió a conocer desde su juventud por sus crímenes y corrupción y figurando en el partido de Sila, se enriqueció por las proscripciones dictadas por este, si bien disipó muy pronto en vicios la fortuna adquirida.
Siendo en aquella época Roma centro de todos los viciosos arruinados, de todos los jóvenes patricios acosados por las deudas y deseosos de rehacer su fortuna por medio de las luchas civiles, Catilina formó con aquellos elementos un partido, una especie de ejército de los crímenes, dispuesto a cometer toda clase de violencias y atentados.
No obstante, se había distinguido Catilina en la guerra de Macedonia, donde demostró poseer las cualidades que en primer término preferían sus conciudadanos romanos: el valor, la fuerza corporal y la audacia, pero enviado al África como gobernador, realizó enormes depredaciones y a su vuelta fue acusado de concusionario, pero como tantos otros obtuvo la absolución merced a la venalidad de los jueces.
Luego aspiró al consulado y viendo fallidas sus esperanzas, tramó una primera conjuración de Catilina, para eliminar a los cónsules y a una parte de los senadores, pero esta tentativa fue abortada.
Posteriormente se dedicó Catilina con infatigable perseverancia a reunir elementos y organizar fuerzas con quien pudiera llegar al logro de sus deseos ambiciosos y rodeado de un número inmenso de cómplices, dió cuerpo a su empresa y trazó un plan.
El plan era presentarse otra vez a solicitar el consulado para tener un punto de apoyo, un mando en el Estado y en el ejército, pero de nuevo se vió desechado por la oligarquía senatorial, que penetrando en sus proyectos, se dispuso a la guerra oponiéndole un plebeyo: Marco Tulio Cicerón.
Catilina, sobreexcitado por sus derrotas prosiguió su conjuración con doble actividad y energía y realizó lo siguiente:
- Pidió prestado por todas partes
- Almacenó armas clandestinamente
- Reunió a los antiguos veteranos de Sila, dispersos por Italia
- Entró en relaciones con todos los hombres depravados de Roma y criminales
- También aparecen en las lista de los conjurados, nobles, magistrados y senadores
- Personas que habían ejercido el cargo de cónsules, la mayoria deshonrados por sus crímenes, rapiñas y vicios
Cicerón, se dió cuenta que todo lo que ocurría podía desembocar en una lucha terrible y de consecuencias impredecibles, y actuó de la siguiente forma:
- Trató de reconciliar el orden de los caballeros con el Senado de Roma
- Descubrir todas las tramas de los conjurados
- Utilizó espias
- Tuvo alerta a senadores y magistardos y prepararlos a la resistencia de un ataque que podía ser inevitable
En el momento que Catilina se disponía a dar el golpe, Cicerón le denunció ante el Senado y fulminó contra él la célebre oración que comienza así: Quousque tandem abutere..... y armado de un poder extraordinario hirió a los enemigos a los que la influencia, la nobleza y la falta de pruebas aseguraban la impunidad y Catilina salió de Roma, amenazando a sus enemigos y marchó a ponerse al frente de las tropas, que había reunido secretamente en la Etruria.
Los cómplices de Catilina, Léntulo, Cétego y otros, fueron acusados de querer incendiar Roma y asesinar a los senadores, fueron arrestados de improviso y condenados a muerte por el Senado de Roma e inmediatamente ejecutados para no darles tiempo de obrar y Catilina, cuando supo el triunfo del partido senatorial en Roma, avanzó sobre el territorio de Pistoya, con intención de apoderarse de la Galia Cisalpina.
Posteriormente, Catilina y su ejército, cercados por todas partes, combatió con desesperación y murió con las armas en la mano y todos sus soldados, antes que rendirse prefirieron morir en el campo de batalla en el año 61 adC.
[escribe] Críticas a esta versión
La versión de Salustio es tanto menos digna de crédito, cuanto que, habiendo sido él mismo uno de los conjurados, trató de alejar toda sospecha o ganar la simpatía de los que conocieran su complicidad, trazando con negras tintas el cuadro sombrío de la conspiración.
Por lo que a Cicerón se refiere, veía en Catilina al adversario político, al rival temible y esto influiría no poco en el tono de sus acusaciones.
[escribe] Opinión de Napoleón Bonaparte
Ya Napoleón no podía comprender la historia del complot tal como lo refieren los antiguos y de aqui que la crítica histórica haya tratado de averiguar, cual fue la vida y el carácter de Catilina y que significó su conjuración.
[escribe] Cosas que se cuestionan de la versión de los antiguos
- Aquella conspiración, tenía, sin dudas, un fin que se desconoce
- El incendio de Roma y la matanza de los senadores, admitiendo que formaran parte del proyecto de los conjurados, no podían ser más que los medios
- Salustio no reconoce otro fin que acabar con la República, en provecho de ambiciones particulares, pero reconociendo él y Cicerón, que Catilina era una persona de temple superior (aunque corrompido)
- Catilina, en el Senado, dijo que era una calumnia lo del incendio, pero como los senadores ahogaban su voz dijo: Ya que me veo rodeado de tantos enemigos que procuran mi perdición apagaré mi fuego con las ruinas
- Cuenta Salustio que Cicerón tuvo conocimiento de lo que Catilina tramaba por Fulvia, mujer noble, que mantenía relaciones amorosas con Quinto Curio, uno de los conjurados, pero no se necesita esta explicación para comprender que una conjura en que entraba un gran número de personas nada virtuosas, no podía permanecer oculta por completo
- Por otra parte, los vicios y crimenes de que fue acusado Catilina, son los mismos que mancharon la vida de los más ilustres personajes de su época, lo que no impide que ocupen un lugar distinguido en la historia
- También dado el carácter y educación de Catilina, es inadmisible que se propusiera lo que dice Salustio, solo un demente querría incendiar Roma y asesinar por el solo gusto de hacerlo
- Por otra parte, si Cicerón para muchos autores luchó brillantemente contra la conspiración de Catilina, se da la fatal circunstancia de que la extensa correspondencia de aquel, haya permitido observar casi fotograficamente sus vacilaciones y cambios de ánimo y voluntad que le ha perjudicado mucho entre los estudios de los investigadores modernos
- Todo lo que se puede sospechar en contra de Catilina, es que entraría en sus planes el deseo de tomar venganza terrible contra determinadas clases y para ello necesitó admitir a su lado a los que solo podían perder la vida y consta que el famoso conspirador gastó su fortuna, en vicios pero también en adquirir partidarios y su frase: Roma es un cuerpo sin cabeza, yo seré en adelante esa cabeza, induce a sospechar que a caso su pensamiento fue el de fundar un poder personal, no en beneficio del patriciado, sino en interés de la plebe, como lo realizó más tarde el Imperio
[escribe] Crítica Histórica
A los ojos de varios autores de crítica histórica de la conjuración de Catilina, aparece este, como el representante de la democracia y de las ideas que más tarde simbolizó César y que llevaron a Roma a la adopción de la forma de gobierno imperial.
Es, por tanto, también Catilina el representante de la monarquía, como César y Pompeyo, pero con la siguiente diferencia entre ellos:
- César por el ascendiente de su genio quería llegar a la monarquía
- Pompeyo quería llegar a la realización de la monarquía por las leyes
- Catilina por las conspiraciones de las soldadescas
[escribe] Doctor en historia G.F.Hertzberg
Este doctor de historia aleman (autor de entre otras obras de "Gerchichte von Hellas und Roma", Berlín, 1879, 2 volumenes, "Historia de Grecia y Roma", Barcelona, 1890, "Historia de la Grece: sous la domination des romains", Paris, 1886-90, 3 volumenes), dejó escrito, que la conspiración de Catilina, en medio de una serie de luchas que ocurrían en Roma, fue una especie de agitación, que utilizando la terminología moderna sería calificada de socialista-democrática, que apareció tan peligrosa para todos, con lo siguiente:
- Se presentó Catlina como caudillo de los oprimidos y necesitados
- Sus aliados eran las masas de los que de antiguo eran proletarios
- Los ques se habían visto reducidos a la miseria por las luchas del tiempo de Sila
- Especialmente los "perdidos" por culpas propias, que ambicionaban solamente la satisfación plenamente material
- Todos los que esperaban algo de un cambio social
- Todos los que se veían agobiados por deudas
- Todos los que codiciaban nueva distribución de tierras
- Esperaban ansiosamente, una vez nombrado cónsul Catilina, que les concediera todas las ventajas sociales que les había prometido (63 adC.) y en los territorios septentrionales de la Etruria, constantemente agitados, comenzaron a moverse los veteranos de Mario y los marinos desterrados de Sila, que se hallaban dispuestos a ayudar a Catilina para una lucha armada
Pero el plan de Sila, ser nombrado cónsul fracasó, ya que causo tal sobresalto su programa como peligroso agitador, que fueron nombrados cónsules, L.L.Murena y D.S.Silano y esta derrota que quitaba a Catilina toda esperanza de poder elevarse y sus partidarios rehacerse, como cónsul y procónsul su fortuna , fue causa de que la agitación se convirtiera en conjuración y estallara despues en forma de verdadera revolución.
Entonces ocurrió que los "catilinarios" trabajaron en Italia con inusitada energía y Catlina en Roma, para ponerse en condiciones de poder intentar una sublevación armada.
Pero estos "trabajos de zapa" encontraron un temible adversario en Cicerón y que con activa energía supo descubrir por medio de sus diestros agentes de ambos sexos, todos los pasos del agitador de la ciudad, encontrándose el 21 de octubre en condiciones de poder probar plenamente al Senado de Roma, la existencia de la terrible conjuración de Catilina, cuyo peligroso plan amenazaba la vida y seguridad de los ciudadanos más acomodados.
Por otra parte el levantamiento en comarcas etrurias, fue debilitado por las medidas previsoras que tomó el gobierno de Roma y al envio de excelentes oficiales a distintos puntos para vigilar o reclutar tropas y la organización de un fuerte ejército,con el nombramiento de cónsul, no muy halagueño para los partidarios de Catilina, y mando superior de las tropas, a Antonio.
Ya las cosas estaban en una situación, que era evidente la existencia de esta conjuración de Catilina y se encendió una cólera en todas las clases de Roma hacia los "catilinarios", hasta llegar a su colmo y el temor de que las personas partidarias de Catilina que se habían cogido prisioneras por intentar el día 7 hacer una matanza general e incendiar la ciudad, intentaran a viva fuerza reconquistar su libertad y fueron entregados al verdugo el día 5-12-63 adC. por mandato del Senado (con la opoción de Cayo Julio César ya que el Senado no tenía atribuciones para semejante mandato y sus fatales consecuencias).
Por otra parte Catilina que había salido de Roma para reunirse con 2 legiones partidarias de su causa en Etruria (autonombrado cónsul "por sí y para sí"), fue acorralado por el cónsul Marco Antonio y las tropas del pretor O.M.Celes y posteriormente fue vencido por las legiones de Antonio y M.Petreyo, tras obstinada resistencia de su ejército, en Pistoya, pereciendo Catlilina en el combate y 3.000 de sus soldados.
[escribe] Consecuencias de la derrota de Catilina
Esta victoria de Cicerón y el Senado de Roma y por tanto derrota de Catilina y los insurrectos produjo las siguientes consecuencias:
- Rudo golpe al partido demócrata
- El partido demócrata cayó en completo descrédito
- Los "optimates" (aristócratas de finales del siglo I adC.) adquirieron nuevas fuerzas y les indujo a oponerse de un modo moralemnte agresivo y políticamente descabellado a los planes de Pompeyo, cuando este de su regreso no aspiró a la posesión de la corona
[escribe] Referencias
Bibliografía
- Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano, 1887-1910, Barcelona, Montaner i Simon editores, 29 tomos
- Historia Universal, 1890-94, Barcelona, Montaner i Simon editores, 16 tomos (reeditada en el año 1939 en 46 volumnes)
Bibliografía complementaria
- Cicerón, M.T..-Discursos contra Catilina: III y IV, Barcelona, Bosch, 1981; Catilinarias:, Madrid, Alianza, 2005; Discursos contra Catilina:.., Barcelona, Bosch, 1958-59, 2 volumenes
- Fini, M..-Catilina: retrato di un uomo in rivolta, Milano, 1996
- Huot, P..-Catilina et la Comunne (Rome, 63 av. J.C. Paris, 1871 ap. J.C.), Paris, 1872
- Ibsen, H..-Catilina, (Traducción castellana de este drama en tres actos por Pedro Pellicena)
- Meriméer, P..-Études sur l'histoire romaine, Paris, 1869
- Negri, G..-The case of Cataline, Roma, 1978
- Palacio, E..-Catilina: una revolución contra la plutocracia de Roma, Huemul, 1965
- Pascual, A.M..-Catilina: una ficha política, Barcelona, Simio, 1989
- Roberts, M..-La Conspiración de Catilina, Barcelona, Plaza & Janés, 2000
- Salustio, C.G..-Conjuración de Catilina, Madrid, CSIC, 1991; Conjuración de Catilina, Buenos Aires, Losada, 2007
- Saylor, S..-El enigma de Catilina, Barcelona, 1994
- Thiacourt, C..-Étude sur la Conjuration de Catilina Sallustre, París, 1887
Notas