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Catedral de San Antolín de Palencia
Orígenes del edificio
El vestigio más antiguo es el fondo de la cripta de San Antolín, que es el resto de un edificio visigodo de mitad del siglo VII.
En tiempos de Sancho III el Mayor se restauró la diócesis palentina en su antigua sede de la ciudad de Palencia.[1] El rey encargó su organización al obispo Ponce (o Poncio) que gobernó desde 1035 a 1037. La diócesis necesitó por tanto una sede, eligiéndose su ubicación en el mismo lugar que ocupaban las ruinas visigóticas, que fueron ampliadas y restauradas a tal efecto. En 1035 y ante la presencia de Sancho el Mayor, de la corte y de varios obispos se consagró el nuevo edificio con lo que quedó configurada la cripta de San Antolín tal y como puede verse en la actualidad. La cripta tenía otras dependencias adosadas, para servicios y otros usos, según se ha podido constatar al levantar el pavimento con el objeto de hacer unas reformas en la catedral y ver parte de sus cimientos.
Años después de esta restauración y probablemente en tiempos del obispo Raimundo (1148-1184) se edificó un nuevo templo en estilo románico que fue consagrado en 1219 en tiempos del obispo Tello Téllez de Meneses (1208-1247). En documentos oficiales se denomina a este templo honestissima lapidum domus. Constaba de tres naves, varias capillas, una portada al oeste y una torre. Su cubierta era de madera. Tenía también un claustro y sala capitular. Los restos arquitectónicos que se conservan sirven para determinar su situación y sus dimensiones aproximadas. En la actual capilla mayor se mantienen columnas y capiteles que hacen pensar que aquella zona correspondería al ábside. También se guardan procedentes de aquella catedral románica muchos objetos litúrgicos y algunas esculturas en piedra policromada, la talla de la Virgen románica con el Niño, el valioso sepulcro de doña Urraca (hija de Alfonso VII) y la mesa de altar de piedra que se apoya sobre columnas con capiteles. La reja que sirve de puerta a la capilla del Sagrario es también románica y de la misma época.
La catedral gótica (1321-1516)
La catedral románica tuvo un siglo de existencia. Al cabo de esos cien años el obispo don Gómez, de acuerdo con el Cabildo propuso levantar en el mismo lugar una nueva, al estilo del momento, es decir, el gótico. Se supone que se tomó esta decisión por el mal estado en que se encontraría el edificio románico y por las necesidades de que Palencia tuviera una sede digna del prestigio que había tomado la diócesis palentina.
El 1 de junio de 1321 se colocó la primera piedra ante la presencia del legado pontificio, cardenal Guillermo (obispo de Santa Sabina, Italia) y de varios obispos españoles. Ese año regentaba la catedral Juan II (1321-1325). Se desconoce el nombre del autor de las trazas, aunque por su obra se supone que era una maestro-arquitecto español que se inspiró en las catedrales de Burgos y León. Está documentado el primer canónigo obrero o fabriquero, Juan Pérez de Acebes, que era prior de la abadía de Husillos (Palencia).Desde 1321 a 1516 se distinguen tres etapas constructivas:
- La primera se extiende desde 1321 a 1426. La construcción se comenzó por la cabecera que se fue completando con siete capillas absidales y la girola. Las obras continuaron lentas a lo largo del siglo XIV.
- La segunda comprende desde 1426 a 1486 en que se construyen tres tramos de las naves más la nueva capilla mayor y parte de la torre. Quedaron cerradas las bóvedas de la girola y se construyeron los dobles arbotantes y el triforio. A finales de este siglo se cambiaron los planes que se tenían desde el principio con respecto a la longitud del templo, haciendo el proyecto de ampliar en un tramo más. Estos cambios se efectuarán en el siglo siguiente.
- La tercera etapa va desde 1486 a 1516, bajo el mandato de los obispos fray Alonso de Burgos, fray Diego de Deza y Juan Rodríguez de Fonseca, con los arquitectos Bartolomé y Martín Solórzano, Juan de Ruesga, Juan Gil de Hontañón y Pascual de Jaén que puso la última piedra cerrando las bóvedas de los pies. Se realizaron los cinco restantes tramos de las naves más el crucero más el claustro y la sala capitular.[2]
Maestros constructores y obispos
Entre 1397 y 1415 las obras de la catedral recibieron un gran impulso bajo el obispado de Sancho de Rojas. Es cuando se termina la capilla mayor cerrando sus bóvedas y se procede a su decoración que es sufragada por este obispo a quien sucedió Gutierre Álvarez Gómez de Toledo, desde 1426 a 1439 y después Pedro de Castilla Eril desde 1440 a 1461. Durante el mandato de estos dos obispos tiene lugar la segunda etapa de construcción de que se ha tratado en la sección anterior. Con Gutierre Álvarez dirige las obras como maestro mayor Isambart (o Ysambert). (De este arquitecto se tiene poca noticia. Se sabe que estuvo relacionado con maese Carlín, arquitecto gótico que trabajó en Cataluña y en Sevilla.) Este obispo se ocupó de que las obras no decayeran y a tal efecto aprobó la creación de la Cofradía de San Antolín en 1432 de la que se recibirían donaciones importantes.
Su sucesor, Pedro de Castilla consiguió que se acelerase el ritmo de las obras. Bajo la dirección del maestro mayor Gómez Díaz se construyó la parte que comprendía desde la capilla mayor ya terminada hasta el crucero. Con esta ampliación se hizo realidad el proyecto de agrandar los planos cuyas proporciones iban a ser menores en un principio. De esta manera quedó la catedral diseñada con dos cruceros, el auténtico y más ancho que se sitúa entre la actual capilla mayor y el coro, y el falso crucero, más estrecho, que se extiende a continuación de lo que fue capilla mayor (hoy capilla del Sagrario).
Entre 1461 y 1469 tiene lugar el obispado de Gutierre IV de la Cueva. El maestro de obras sigue siendo Gómez Díaz que reedifica y termina la torre. A su muerte es contratado Bartolomé Solórzano que será maestro mayor hasta comienzos del siglo XVI (1504) haciendo los planos y dirigiendo numerosas obras de ampliación durante los obispados de Diego Hurtado de Mendoza (1473-1485), fray Alonso de Burgos (1486-1499) y fray Diego de Deza Tavera (1500-1505). Estos dos últimos obispos dominicos son grandes impulsores y entusiastas que consiguen un gran avance en la edificación de la catedral. Con fray Alonso comienza la tercera y última etapa del gótico. Es un hombre inquieto, con grandes recursos para aportar soluciones y buscar medios para conseguir la culminación de las obras. Su mejor gestión fue conseguir del Papa el permiso para que el Cabildo de la catedral de Palencia pudiera destinar durante 35 años unas determinadas rentas con destino a las obras de esta fábrica. Además legó millones de maravedíes para la catedral en general y para el comienzo de la construcción del claustro. Bajo su mandato se terminó el crucero (1497) y se dio un gran avance en el siguiente tramo, avance que llegó casi hasta los pies del templo.
El otro gran obispo dominico, Diego de Deza, contrató al maestro Martín Ruiz de Solórzano para la culminación del edificio; pero en 1505 el obispo es trasladado a Sevilla y el maestro Martín muere.
Otro gran adelanto tuvo lugar gracias Inés de Osorio, gran dama palentina que murió viuda y sin descendencia y dejó en su testamento una generosa donación con la que se pudo dar fin a las bóvedas del crucero y avanzar en otros espacios. Esta señora está enterrada en el lateral de la actual capilla del Sagrario, en un sepulcro artístico y notable.
El siguiente obispo fue Juan Rodríguez de Fonseca cuyo mandato duró casi 10 años, de 1505 a 1514. Fue un gran mecenas. Contrató al maestro constructor Juan Ruesga que se ocupó de las obras pendientes todavía y al maestro Juan Gil de Hontañón para la culminación del claustro. Antes de que los trabajos se terminaran este obispo fue trasladado a Burgos así que el final de la gestación de la catedral de Palencia tuvo lugar bajo el mandato de Juan Fernández de Velasco, obispo desde 1514 a 1520, con el cierre de las bóvedas del claustro, sala capitular y otras del templo que aun quedaban, cuya última piedra fue colocada en 1516 por el maestro Juan de Jaén. Con esto se da por terminada la catedral gótica.
Obras menores hasta el siglo XX
Durante los siglos siguientes tuvieron lugar una serie de obras llamadas menores en comparación con la arquitectura. En el renacimiento los hermanos Corral de Villalpando decoraron algunas capillas y bóvedas. El claustro bajo se reformó en el siglo XIX durante el mandato del obispo Mollinedo y de 1884 a 1901 se hicieron restauraciones en varias capillas. Los arquitectos Ángel Cadano, M. González Rojas y Juan Agapito y Revilla restauraron los arbotantes de la cabecera. En el siglo XX tienen lugar obras en las cubiertas y crestería siendo su arquitecto Jerónimo Arroyo. Fernando Chueca Goitia construyó la fachada oeste y en la última década, Carlos Clemente rehizo las cubiertas.Exterior de la catedral
La catedral por fuera es bastante sobria y poco atractiva. Salvo la decoración de alguna de sus puertas y una cierta armonía que ofrece el ábside, el resto de las fachadas es liso y con una cierta pesadez. Las cinco puertas se distribuyen en sus tres fachadas rectas (la cuarta fachada es la que corresponde al ábside) y en el lado sur se alza la torre tosca y de aspecto militar, entre dos de estas puertas. Desde la puerta del crucero hasta los pies del edificio, lo que podría ser fachada de la iglesia queda totalmente anulado por la presencia del claustro que ofrece al exterior una pared lisa con un solo vano como puerta al exterior.
Fachada occidental
Está orientada hacia la orilla del río Carrión en la plaza de San Antolín. Está inconclusa y tiene anexionada la capilla del Monumento (siglo XVIII) que sobresale notablemente. Más abajo se ven dos gruesos contrafuertes entre los que se abre una vidriera de arco apuntado realizada en el año 2005 para sustiruir la antigua que estaba muy deteriorada.En la parte más baja, una puerta sencilla y neoclásica firmada por el arquitecto Fernando Chueca Goitia permite el acceso al templo. Al lado izquierdo de esta pared existe una pequeña cúpula hexagonal con tejado de pizarra y dos pequeñas vidrieras que era la antigua capilla del monumento. Actualmente es una capilla que raramente se abre al público.
Por último en el lado derecho se encuentra la antesala y sala capitular que guardan el tesoro del museo catedralicio y están adornadas con vidrieras y contrafuertes que terminan en pináculos; otro espacio casi en la esquina corresponde al recinto de la biblioteca de la catedral.
Fachada septentrional
Está orientada hacia la plaza de Cervantes. Es una fachada lisa, interrumpida tan solo por dos puertas. A lo largo de este muro se encuentran trasdosadas las sacristías que corresponden a las sucesivas capillas de la nave del Evangelio, sin adorno o interrupción alguna.En esta fachada se abren dos puertas: la puerta de los canónigos o del Hospital. Hubo un tiempo en que se la llamó puerta Nueva por ser la última en construirse, sin contar con la del siglo XX de San Antolín. En las actas capitulares se dice que fue construida en 1762. Es una puerta de arco rebajado y sin ornamentación, entrada norte al falso crucero. Frente a esta puerta se halla el Hospital de San Antolín y San Bernabé cuya administración depende del Cabildo desde el siglo XII.
La segunda puerta es la de los Reyes o de San Juan: una hermosa puerta muy decorada en gótico flamígero; encima de esta gran portada se divisan tres imágenes de santos (en el centro el patrón de Palencia, San Antolín). En el mainel y sobre una pilastra está la estatua de San Juan, que da el segundo nombre a la puerta. A continuación, el muro que da soporte a las sacristías de las capillas de la nave norte, cuyos pequeños ventanales y grandes arbotantes son su única decoración.
Fachada oriental
Comprende la parte externa de la cabecera construida en estilo gótico. Se pueden apreciar las vidrieras más grandes y mejores del edificio asentadas entre contrafuertes que terminan en pináculos. Es la vista externa más bonita de toda la catedral.
Fachada meridional
Está orientada a la extensa plaza de la Inmaculada y configurada por dos puertas, la torre y el muro correspondiente al claustro, (que no tiene más abertura que una pequeña puerta).En esta fachada y a ambos lados de la torre se hallan dos puertas:
- La del Salvador o los Novios (siglo XV) se abre junto a la cabecera, dando paso al falso crucero. Fue decorada en tiempos de los obispos Hurtado de Mendoza y Burgos, cuyos escudos pueden verse en el friso que está bajo la cornisa. El escudo del medio pertenece al Cabildo. La puerta se compone de tres arquivoltas apuntadas, adornadas con elementos vegetales.
- La segunda puerta de esta fachada da acceso al crucero propiamente dicho. Es la más importante, más grande y más decorada, llamada del Obispo o de Santa María (siglo XV-XVI). Se comenzó en tiempos del obispo Hurtado de Mendoza; su decoración data de años más tarde, en tiempos del obispo fray Antonio de Burgos y se terminó con Rodríguez de Fonseca. La portada consta de cinco arquivoltas góticas más el guardapolvo; las arquivoltas están decoradas con motivos vegetales e historiados. Descansan sobre cinco columnas que soportan otras tantas figuras de los apóstoles esculpidas en los primeros años del siglo XVII. En el arco conopial del centro se encuentra la estatua de San Antolín. En las enjutas con decoración plateresca pueden verse los escudos de los obispos mecenas Diego Hurtado de Mendoza, Alonso de Burgos y J. Rodríguez de Fonseca. Se conserva todavía algún vestigio de su antigua policromía. Justo encima de la puerta encontramos una imagen de la Virgen María rodeada por dos vidrieras en forma de flor.
Entre las dos puertas se levanta la torre, construcción militar prismática, muy sobria cuya única decoración es el reloj del centro y el gran ventanal del campanario. La parte alta está rodeada con grandes pináculos.
Interior de la catedral
La planta está dividida en tres naves de nueve tramos, sin contar con el que corresponde al falso crucero, que es más estrecho y que une el resto de los tramos con la girola. Las naves están separadas por pilares compuestos sobre los que descansan los arcos apuntados y las bóvedas de crucería, características del gótico. La estructura de estas bóvedas se va complicando desde la cabecera a los pies, empezando por ser bóvedas sencillas, bóvedas de crucería sexpartita y combadas a partir del crucero. El crucero está situado en el sexto tramo, entre el coro y la capilla mayor (que se encuentra en la nave central ocupando los tramos siete y ocho).Esta catedral dispone de un auténtico triforio, estructura propia de las iglesias románicas y góticas. Se encuentra en la nave central a una cierta altura. Son ventanas abiertas en los muros, con mainel que da lugar a las triforas, de ahí su nombre. Dichas ventanas dan a un pasadizo estrecho que recorre a su vez todo el muro. En las iglesias de peregrinaje el pasadizo servía a veces para alojar a los peregrinos durante la noche. En este caso el triforio es practicable aunque ciego al exterior. Recorre la nave central, el crucero y la cabecera.
Capillas, generalidades
Las capillas de esta catedral se hallan ubicadas en la girola y en la nave norte. La nave sur carece de ellas porque da cobijo al espacio del claustro, al que se accede por dos puertas. En el centro y frontera al coro está la capilla mayor. La mayoría de las capillas guardan en su interior obras de arte de gran importancia y algunas están cerradas por rejas de gran calidad artística. La arquitectura de todas ellas es gótica ofreciendo unas bóvedas muy bellas.
Una vez terminadas las grandes y necesarias obras el Cabildo ideó un plan de mantenimiento que resultó bastante provechoso. En cada capilla fundó un Patronato cuyos miembros estaban obligados a unas ciertos y variados cumplimientos a cambio de determinados derechos.[3]
Las capillas tuvieron muchos capellanes a su servicio. Algunas eran privilegiadas al ser propietarias de fincas rústicas y urbanas que les permitían mantenerse enriquecidas y lujosas.
Se conserva documentación de muchos de estos espacios pero no hay constancia de la mayoría de los artistas que trabajaron en su ornamentación porque la elección de los mismos estaba a cargo de los patronos o mecenas y el Cabildo sólo apuntaba en sus legajos lo concerniente a la parte económica y a las obras a realizar.
Capilla del Sagrario
La capilla del Sagrario (nº 8 en el plano), está en el centro de la girola, tal y como correspondería a una capilla mayor. Esto se debe a que en origen este espacio estuvo ocupado por la primitiva capilla mayor de la catedral. Toma también los nombres de capilla de los Curas y capilla de la Parroquia. Como tal capilla del Sagrario se hacen las obras de remodelación entre 1415 y 1430.
- Artículo desarrollado → Capilla del Sagrario de la catedral de Palencia.
Capilla mayor
La capilla mayor ocupa los tramos siete y ocho de la nave central, donde en origen, estaba situado el coro conventual. (Ver plano nº 12). La edificación de este tramo se llevó a cabo durante la segunda etapa (1426-1486) de las tres constructivas señaladas en una sección más arriba. En 1519 se trasladó la primitiva capilla mayor (que estaba en lo que ahora es capilla del Sagrario) a este lugar. Los dos tramos fueron rematados y cubiertos a finales del siglo XV. Unos años después, en 1526 y 1527, los hermanos Corral, artistas yeseros muy apreciados, decoraron los nervios de la bóveda, llevando la dirección de la obra el maestro yesero Jerónimo del Corral. Quedaron las claves ricamente decoradas; en las dos centrales se muestran los escudos de los obispos Pedro Gómez Sarmiento (1525-1534) y Pedro de Castilla Eril (1440-1461). El triforio está realizado por Martín de Solórzano a finales del siglo XV.[4]
Se accede a la capilla a través de dos rejas de hierro forjado realizadas por Cristóbal de Andino, considerado en su época como el más ilustre de los rejeros españoles que tenía su taller de trabajo en Burgos. La más grande de las dos da al crucero; fue hecha en 1520 bajo el patronazgo del obispo Antonio de Rojas y del deán Zapata. Consta de dos cuerpos más crestería y un crucifijo en lo alto. Tiene como ornamentación flores y escudos de los mecenas. La segunda reja es más pequeña y da a la nave sur, frente a la puerta de la sacristía. Está colocada en una puerta en esviaje (o sesgada). Fue dorada por los hermanos Andrés y Alonso de Espinosa y colocada en 1531. Consta de dos cuerpos más crestería y está ricamente adornada con los bustos de San Antolín, San Pedro y San Pablo.En la capilla se encuentran dos púlpitos que anteriormente estaban colocados en el zócalo de la reja del coro[5] y que se trasladaron a este nuevo emplazamiento en 1607. Son de hierro forjado, realizados por Gaspar Rodríguez en 1563. Las esculturas de los tornavoces son de Gregorio Fernández y representan a las Virtudes. En las paredes laterales están colgados unos magníficos tapices, cuatro en cada lado. Son de los talleres de Bruselas, de principios del siglo XVI y fue una donación del obispo Juan Rodríguez de Fonseca. La obra maestra de esta capilla es el retablo cuyas trazas son de Pedro Guadalupe de 1504.
Retablo mayor
- Artículo desarrollado → Retablo de la catedral de Palencia.
Capillas radiales de la Girola
Este espacio se divide en 5 tramos con 4 capilla hexagonales y una, la central, en octógono irregular. Se proyectaron además dos tramos irregulares a derecha e izquierda, que unen la girola con el falso crucero.[6] De izquierda a derecha se encuentran situadas:
Capilla de San Miguel
(Se señala con el nº 6 en el plano). Llamada también de San Isidro o San Jerónimo. Perteneció al patronato y mecenazgo de Sancho Díez de Mata que fue abad de Santiago de Peñalba, racionero de Salamanca y canónigo de Palencia. Es hexagonal y tiene dos ventanales con vidrieras que se hicieron en 1542, de las que apenas quedan restos de las pinturas originales.
En esta capilla se encuentran dos interesantes retablos. Uno es el llamado retablo de San Miguel, del siglo XVI, comienzos del XVII, en cuya hornacina central hubo un San Miguel que fue sustituido por la imagen de San Jerónimo penitente. Está compuesto por banco, un cuerpo y ático y dividido en tres calles. Las columnas que dividen las calles son de fuste estriado y capiteles compuestos. En el banco se ven los temas bíblicos de los Evangelios y Antiguo Testamento en pinturas enmarcadas en medallones. El medallón del centro muestra a la Virgen en posición de rezar y al fondo el resucitado sacando las almas del Purgatorio. En la calle central del único cuerpo del retablo se ve la imagen de San Jerónimo que sustituyó a la original de San Miguel. En las calles laterales hay unos relieves de buena talla representando a San Antolín y Santa Catalina. El ático está compuesto por una pintura que representa la Asunción de la Virgen.
El otro retablo se encuentra en la pared del lateral izquierdo. Es plateresco, del primer tercio del siglo XVI, con columnas abalaustradas y repleto de una gran decoración de grutescos propios del plateresco o primer Renacimiento.
Está dedicado a San Roque representado por una escultura de bastante valor artístico y de autoría dudosa. El santo va vestido de peregrino y enseña –según costumbre- la llaga de su pierna izquierda a un ángel.[7]
Capilla de Nuestra Señora la Blanca
(Se señala con el nº 5 en el plano). Tiene planta hexagonal. Fue la primera capilla en construirse en estilo gótico, fundada por el mecenas Alonso Rodríguez de Girón (Arcediano de Carrión) que tiene su enterramiento en esta misma capilla en un sepulcro gótico del siglo XIV.
En el centro se encuentra un retablo neoclásico del siglo XVIII. En la parte central se ve una imagen de la Virgen Blanca o de las Nieves, de pie y con el Niño en brazos, hecha en alabastro. Es notable la reja que cierra la capilla, obra del rejero Juan Relojero, de 1512, contratada por el canónigo Bartolomé de Palencia.
Capilla del Monumento
(Se señala con el nº 4 en el plano). Está situada en el centro de la girola; es de planta octogonal y tiene tres ventanales de tracería gótica. Esta capilla ha tenido distintos nombres: del Corpus Christi, de San Nicolás, del Baptisterio y de Santa Teresa.
En su origen fue la sede de las reuniones del Concejo; hubo un tiempo en que también lo fue de los estudiantes palentinos.
Guarda en su interior el altar de plata que antes estaba en la sala Capitular y que sirve como altar del monumento en los oficios de Semana Santa, de ahí el nuevo nombre de la capilla. Se trata de un altar bastante grande realizado en plata repujada con aplicaciones de bronce vaciado y sobredorado, obra del platero vallisoletano Espetillo. Tiene la fecha de 1755 en el borde superior del frontal. Se compone de tres partes:
- Frontal donde se ve en el centro el escudo del Cabildo y a los lados dos jarrones de azucenas.
- Segundo cuerpo en cuyo centro está el Sagrario mientras que los lados van decreciendo en gradas hacia arriba.
- Otra gradería también decreciente en cuyo centro está el expositor rematado por una azucena.
Capilla de San José
Se señala con el nº 4 en el plano. Se llamó capilla de las Once mil Vírgenes hasta que cambió de nombre en el siglo XVIII. De esa época de 1794, data también el retablo barroco hecho en jaspe que sirve de marco a la pintura de San José, obra del pintor Jacinto Gómez (pintor de Cámara del Rey) que fue discípulo de Francisco Bayeu. La capilla se cierra con una buena reja del siglo XVII.
Capilla de los Reyes o de San Pedro
La capilla de San Pedro (nº 2 en el plano) es conocida familiarmente como capilla de los Reyes, por los tres relieves en yeso que la adornan con el tema de los Reyes Magos. Fue construida en el siglo XIV por artistas anónimos y reformada en el XVI principalmente por los hermanos Juan y Jerónimo Corral de Villalpando. Se encuentra situada en la girola, ocupando el primer lugar después del edículo, en el lado de la Epístola. Es de planta hexagonal y se cubre con bóveda estrellada.
En el año 1548, Gaspar Fuentes de la Torre,[8] contrató la obra de reforma renacentista decorativa de la capilla con Juan del Corral, por un valor de 1.600 ducados. Don Gaspar murió en 1550, antes de que el Cabildo hubiera dado el permiso de patronazgo y el permiso de obras. Sus testamentarios, Gabriel de Salcedo (arcediano de Carrión de los Condes (Palencia) y Francisco Carbajal (abad de Husillos también de Palencia) consiguieron dichos permisos el 3 de diciembre de 1550. En la yesería y en la tribuna de esta capilla constan las fechas de 1551 y 1552. Años más tarde se hizo cargo del patronazgo Jerónimo de Fuentes, terminándose la obra en 1569. En la cesión del patronazgo de 1550 el Cabildo hace una serie de advertencias entre las que destaca la obligación de mantener la advocación de San Pedro en la capilla, presidiendo el retablo.
Retablo de la capilla de los Reyes o de San Pedro
Ocupa una superficie de 5 m por 3,70 m. Está documentado el encargo de un retablo que en 1557 hizo el patrono de la capilla Jerónimo de Fuentes, al pintor Juan de Villoldo, quien a su vez hizo un subcontrato con escultores palentinos menos cualificados. Por las fechas y por la descripción, los críticos suponen que se trata del retablo de esta capilla. Toda la estructura está dorada y las tallas policromadas.
Se divide en banco, dos cuerpos y ático, rematando un Calvario dentro de un gran círculo. Verticalmente se divide en tres calles separadas por pares de columnas con adornos renacentistas en la parte inferior. El primer cuerpo tiene en las calles laterales las imágenes de San Andrés y San Jerónimo, acompañando a San Pedro en cátedra que está en el centro. En el segundo cuerpo destaca la imagen de la Virgen con el Niño que se cree sea obra aprovechada y anterior a la ejecución del retablo. Se atribuye a Juan de Balmaseda. A los dos lados están San Gregorio y San Damián.
Reja de la capilla de los Reyes o de San Pedro
Está toda ella dorada y policromada. Es obra del rejero vallisoletano Francisco Martínez que trabaja en este caso con una nueva técnica: el empleo de la chapa. Consta de dos cuerpos separados por un friso adornado con mascarones. La crestería está muy elaborada, con adornos renacentistas y cuatro medallones con la efigie de cuatro reyes. Una cartela presenta la fecha de 1557.
Tribuna de la capilla de los Reyes o de San Pedro
En la pared de la derecha se abre una tribuna con un antepecho muy trabajado con buenas filigranas de influencia italianizante. El arco que cierra la tribuna tiene la particularidad de ser en esviaje[9] y su extradós está adornado con casetones
Yeserías de la capilla de los Reyes o de San Pedro
La principal ornamentación de la capilla es el trabajo de yesería policromada de los hermanos de Corral de Villalpando que cubre tanto la bóveda como las paredes, sin dejar un espacio libre (horror vacui). En la cúpula y dentro de medallones renacentistas pueden verse a los profetas Isaías, Balaan y David, acompañados de angelotes, escudos y grutescos renacentistas. Los tres Reyes Magos ocupan un lugar en las paredes, dentro de unos marcos individuales limitados por columnas y en actitud de marcha. Los colores predominantes en estas yeserías son los azules, blancos y ocres. Toda la parte baja donde terminan las yeserías está recorrida por un zócalo de azulejos de Talavera, detalle que se encuentra en otras capillas de la catedral.
Edículos
Capilla del Baptisterio
Arco de San Martín
Cripta de San Antolín
- Artículo desarrollado → Cripta de San Antolín.
Tapices
- Artículo desarrollado → Tapicería de la catedral de Palencia.
La catedral alberga varias series de tapices del siglo XVI de gran calidad e importancia histórica. Algunos se hallan colocados en los muros de la capilla mayor. La mayoría fue donación del obispo Juan Rodríguez de Fonseca, con temas sobre el Antiguo y Nuevo Testamento y la Salve Regina. Otros pertenecieron al Dr. Arroyo, canónigo de Palencia y magistral de Valladolid. Proceden de los talleres de Bruselas y de los de Marche-Crétif, que era el tapicero de Francisco I de Francia.
Servicios de la catedral
La catedral es una entidad viva que mantiene una serie de actividades vinculadas a su razón de ser. Los servicios que siguen en activo son:
- Actos de difusión cultural: con publicaciones, exposiciones y conciertos.
- Amigos de la catedral, asociación particular que aporta y elabora sus propios programas.
- Archivo particular, a cargo de la catedral y a disposición de los interesados y estudiosos.
- Museo Catedralicio, con su exposición permanente.
- Formación de un coro infantil.
- Coral o Capilla de cantores.
- Escuela-Taller cuyo cometido es la reparación y conservación del patrimonio artístico.
- Obrador litúrgico que tiene a su cargo la conservación y reparación de ropas litúrgicas y otros componentes.
- Asociaciones varias, entre la que se encuentra la Escuela de Acólitos.
- Servicios varios a cargo de profesionales dedicados a mantener viva la catedral bajo la dirección de los capitulares responsables. Son los guías, cuidadores, conserjes, organista y campanero.
Catalogación
La Catedral de San Antolín de Palencia es Bien de Interés Cultural y está catalogada como Monumento, según publicación oficial de 1929.
Referencias
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La Enciclopedia en imágenes alberga archivos sobre Catedral de Palencia
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Bibliografía
- Catálogo monumental de Castilla y León. Bienes inmuebles declarados. Vol I. Junta de Castilla y León, 1995. ISBN 84-7846-433-6
- MARTÍNEZ GONZÁLEZ, Rafael A. Catedrales de Castilla y León. Catedral de Palencia. Editorial Edilesa, 2002. ISBN 84-8012-387-7
- NAVASCUÉS, Pedro y SARTHOU, Carlos. Catedrales de España. Espasa Calpe 1996. ISBN 84-239-7645-9
- SANCHO CAMPO, Ángel. La Catedral de Palencia: un lecho de catedrales. León: Edilesa, 1996. ISBN 84-8012-139-4
Notas
- ↑ Es en este momento cuando la tradición sitúa la leyenda del rey Sancho y su hallazgo del cuerpo de San Antolín.
- ↑ Para la evolución cronológica y obras de la catedral consultar La arquitectura gótica en la ciudad de Palencia (1165-1516), Palencia 1989 y La catedral de Palencia, Palencia 1988 de Rafael Martínez.
- ↑ Casi siempre estos derechos consistían en poder enterrarse en la capilla y poder dejar constancia para la posteridad con escudos familiares y otros símbolos.
- ↑ Este maestro realizó en la misma época la bóveda del crucero.
- ↑ Allí han quedado como recuerdo las puertecillas laterales por las que se subía a la plataforma.
- ↑ Torres Balbás, arquitecto y arqueólogo español, opina que se trata de una obra poco hábil que rompe la armonía arquitectónica. Por su parte el historiador y arqueólogo español Díaz Pinés considera que se trata de un modelo medieval bastante difundido y que debió en este caso pertenecer a la traza palentina original
- ↑ SANCHO CAMPO, ÁNGEL La catedral de Palencia. Editorial Edilesa, 1996. ISBN 84-8012-139-4 p. 29-30
- ↑ Arcediano de Campos y abad perpetuo de Lebanza
- ↑ Arco en esviaje es el que se desvía de manera oblicua respecto a su eje central. A veces es un mero capricho constructivo