La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Blasco de Garay

Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.

Saltar a navegación, buscar
Blasco de Garay.
(Cita atribuida o dedicatoria a su persona, si conoces alguna)
(Autor cita o dedicatoria)

Blasco de Garay


1500

c. 1552

Marino e inventor español


[escribe] Biografía

Blasco de Garay (1500 - c. 1552) Marino e inventor español del siglo XVI, capitán de la Armada de Carlos V.

[escribe] Obra

«Y no faltaban ingenios españoles que se ocuparan en discurrir é inventar medios y trazas con que simplificar, enriquecer ó perfeccionar las artes conocidas y las profesiones que estaban más en boga. Entre los perfeccionadores del arte de la navegación se cita uno, cuya fama se extiende hoy por todo el orbe, y cuyo nombre constituye una de las glorias de nuestra patria, porque la fama pública le supone autor de uno de los inventos más útiles y que han hecho una verdadera revolución en la marina, en la guerra, en el comercio y en las relaciones de los pueblos, á saber, los barcos de vapor. El lector habrá comprendido ya que hablamos del español Blasco de Garay.

Desde que comenzamos á escribir esta historia, hemos estado temblando de llegar á la época en que tuviéramos necesidad de pronunciar ó estampar este nombre. No cediendo á nadie en amor á las glorias patrias, hemos tenido fuertes luchas dentro de nosotros mismos, entre este amor santo á las glorias nacionales, y el amor no menos santo, y más sagrado todavía para nosotros, á la verdad histórica; entre la pena de alzar el velo á una ilusión lisonjera, casi sancionada por la persuasión general, y la precisión severa y dolorosa de decir la verdad de lo que sabemos, ó por lo menos de no ocultar el fruto de nuestras investigaciones. Tentados hemos estado muchas veces á callar. Al fin nos hemos hecho cargo de que este país de glorias no necesita, para contarlas en abundancia, de una más que equivocadamente se le haya atribuido, y nos hemos resuelto á decir: Creemos que Blasco de Garay no inventó el [barco a] vapor.

La creencia, hoy difundida por el mundo, y acaso ya por nadie, ó casi por nadie combatida, de que el español Blasco de Garay inventó y ensayó el vapor con aplicación á los buques aun no mediado el siglo XVI, tuvo su origen en un artículo que el ilustrado y erudito académico de la Historia don Martín Fernández de Navarrete publicó como ilustración á su famosa obra titulada: Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XVI.. «Entre las varias invenciones útiles que se deben á los españoles, dice este escritor, citaremos algunas por vía de ejemplo. Sea la primera la de los barcos de vapor, tan en moda en nuestros días, sobre la cual nos ha comunicado desde Simancas el señor don Tomás González la noticia siguiente.—Blasco de Garay, capitán de mar, propuso en el año 1513 al emperador y rey Carlos V un ingenio para hacer andar las naves y embarcaciones mayores, aun en tiempo de calma, sin necesidad de remos ni velamen. A pesar de los obstáculos y contradicciones que experimentó este proyecto, el emperador convino en que se ensayara, como en efecto se verificó en el puerto de Barcelona el día 17 de junio del expresado año 1543. Nunca quiso Garay manifestar el ingenio descubiertamente, pero se vio al tiempo del ensayo que consistía en una gran caldera de agua hirviendo, y en unas ruedas de movimiento complicadas á una y otra banda de la embarcación. La experiencia so hizo en una nao de 200 toneles, etc.» Y prosigue dando algunas noticias, aunque sucintas y breves, de los ensayos.

En nuestras visitas á aquel archivo, de donde partió la noticia, comunicada por el archivero que era entonces don Tomás González al señor Navarrete, llevados del noble afán de adquirir pormenores acerca de un descubrimiento que mirábamos como tan glorioso á nuestra patria, procuramos investigar y examinar todo lo que sobre el mencionado invento arrojaran los documentos existentes en aquel archivo. Confesamos que después de la más esmerada diligencia y del más escrupuloso y exquisito examen, se cayó de nuestros ojos la venda de la ilusión que en este trabajo nos guiaba. Porque no solamente no hemos hallado en los documentos que se refieren al invento de Blasco de Garay nada que tenga relación con el vapor, ni se habla en ellos nunca de caldera ni de agua hirviendo, sino que creemos haber averiguado con toda certeza que el aparato, ó ingenio que entonces se decía, de Blasco de Garay, y la fuerza motriz que él ensayó con aplicación á los barcos no tuvo analogía alguna. con el vapor. Celebraríamos mucho que otro más afortunado que nosotros encontrara datos que nos convencieran de que somos nosotros los que hemos padecido error. Entretanto, para que nuestros lectores puedan formar juicio sobre este importante asunto, vamos á informarles en compendio del fruto y resultado de nuestras investigaciones sobre el particular Hallándose el emperador Carlos V en Toledo á principios de 1539, le dirigió Blasco de Caray un memorial, en que exponía ser un pobre hidalgo, que habiéndose dedicado al estudio de las ciencias entonces conocidas, y deseando servirle como lo habían hecho otros, y particularmente un hermano suyo muerto en Italia, le ofrecía: 1° Construir un ingenio para mover los barcos en tiempo de calma sin el auxilio de remos. 2° Otro para sacar efectos y barcos idos á pique con ayuda de sólo dos hombres. 3° Otro para permanecer dentro del agua como encima. 4° Otro para mantener luz dentro del agua. 5° Otro para ver los objetos á poca profundidad, cuando el agua estuviera turbia. 6° Otro para hacer potable el agua del mar. 7° Otro para hacer agua sin agua. 8° Otro para hacer un molino á bordo, con otros muchos de esta especie servidos por un solo hombre..

Este memorial pasó al Consejo, y oído su parecer, el emperador, en cedula de 22 de marzo del mismo año 1539, le prometió un premio proporcionado á su servicio si realizaba lo ofrecido en el memorial, y al propio tiempo dio orden á Francisco Verdugo y Diego de Cazalla, proveedor el uno y pagador el otro de las armadas de España en Málaga, para que le facilitasen oficiales de carpintero y herrero, con los materiales correspondientes para que ensayara el proyecto número 1. En su virtud pasó Garay á Málaga con el escaso socorro de cuarenta ducados, y desde allí escribió á los secretarios Juan Vázquez de Molina y Francisco Eraso, participándoles tener adelantado el ingenio, y haber tenido que empeñar su espada y su capa para poder subsistir, por lo cual suplicaba le enviasen socorros y le diesen un barco donde colocar su ingenio. A consecuencia de esto se expidió una cédula (10 de agosto) mandando se le facilitase un galeón de 200 toneles y dos cubiertas, y se le diese otros 40 ducados para su entretenimiento.

Y esto no se facilitó, ó no debió servirle, puesto que en 1.° de enero de 1540 escribió quejándose de la paralización en que estaba, y sin duda de resultas de esta queja se hizo la primera prueba de julio de aquel año en un barco grande con el auxilio de seis ruedas, las cuales se tropezaron y estorbaron, al extremo de verse obligado Garay á reducirlas á dos; y por consejo de Verdugo se colocó el ingenio en otro barco de 100 toneles, donde se hizo el segundo ensayo, que produjo el efecto que el autor deseaba, andando cerca de legua por hora, y haciendo ciaboga con facilidad y prontitud. De estas dos pruebas dio cuenta Garay al emperador en Madrid (10 de setiembre), y en su vista le mandó S. M. volver á Málaga para que lo ensayase en otro buque de 311 á 351 toneles, abonándole 111 ducados, y por una cédula imperial (16 de noviembre) se prohibía copiar ni sacar modelos de la máquina bajo la pena de sesenta mil maravedís. Pero en todo esto se conoce que se procedía con lentitud, no por parte de Blasco, que mientras le facilitaban recursos se ocupaba en Málaga en construir un molino de mano, hasta que se expidieron órdenes mandando darle el barco, alojamiento y operarios, con más 211 ducados, haciéndose cargo de guardar la máquina el mayordomo de la artillería, Y sin embargo, todavía en 25 de setiembre (1541) escribía Garay al emperador y al secretario Francisco de Ledesma manifestando estar parado y no tener buque, y pues había marchado la expedición de Argel y los operarios de la maestranza se hallaban desocupados, parecíale ser la ocasión á propósito para ejecutar la obra.» [1]

[escribe] Referencias


Notas

  1. Tomado de: Lafuente, Modesto y Valera, Juan “Historia general de España, desde los tiempos primitivos hasta la muerte de Fernando VII” Tomo 10, Barcelona España, 1888, pp. 357 – 362.
Herramientas personales
Espacios de nombres
Variantes
Acciones
Navegación
Herramientas
Crear un libro