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Ascidiacea
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
Clase Ascidiacea o Ascidiaceos.
La primera descripción de una ascidia (de nombre Tethyum) se debe a Aristóteles (384 adC-322 adC). Las larvas son de vida planctónica, pero los adultos son animales sésiles de vida independiente, colonial o compuesta (varios individuos rodeados de una túnica), y que se encuentran en el medio marino; habitan en la plataforma continental, hasta unos 5 km de profundidad.
La morfología de estos seres vivos es sencilla, son estructuras cilíndricas o globosas, que se adhieren a un sustrato mediante una base o pedúnculo. Una de las especies mas común es Ascidia mentula que recibe el nombre vulgar de ascidia, puede alcanzar los 10 cm de longitud, y presenta un orificio en su extremo y otro hacia la mitad del cuerpo; su color es pardo y se puede encontrar sobre las rocas y grandes conchas de moluscos. Botrillus schlosseri que posee una gran variabilidad en su coloración (va desde el amarillo al rojo, presentando en algunas costas un aspecto verdoso), es una especie colonial que suele encontrarse bajo las piedras o en lugares sombríos. Otras especies presentes en el litoral son: Ciona intestinalis que crece en algunos casos en los cascos de los barcos; Clavelina lepadiformis asidua en las zonas portuarias; Phallusia mammilata y Diazona violacea frecuentes en la plataforma continental.
Las ascidias son animales que suelen pasar desapercibidos, pero que abundan cerca de la costa. Por ejemplo, en Andalucía son especialmente abundantes cerca del Estrecho de Gibraltar y en el Cabo de Gata.
Los animales están cubiertos por una túnica elástica secretada por la epidermis, constituida por tunicina: hidrato de carbono de características similares a la celulosa. Externamente presentan dos aberturas: un sifón inhalante o bucal (abertura branquial), en posición superior, por el que penetra el agua y los alimentos, desembocando en una amplia cámara faríngea; y un sifón exhalante o cloacal (abertura atrial), en posición lateral, por el que sale el agua, los productos de desecho y los gametos.
En un corte longitudinal, bajo la túnica se observa el manto, constituido por una epidermis y un mesénquima formado por fibras musculares y células indiferenciadas. El manto envuelve todo el animal, y lo divide en dos cavidades: la atrial y la visceral; en la cavidad general del cuerpo o cavidad atrial, hay un gran saco branquial (faringe) que posee numerosas hendiduras branquiales (estigmas) bordeadas por cilios (que contribuyen al desplazamiento del agua hacia el sifón exhalante), y que es empleado para realizar el intercambio gaseoso y capturar partículas alimenticias.
El aparato digestivo comienza en la boca, situada en la base del sifón inhalante y rodeada de tentáculos sensoriales, que da entrada al saco branquial o faringe. A lo largo de la pared ventral media del saco branquial, se encuentra el endostilo (se considera precursor de la glándula tiroidea debido a la alta concentración de yodo), constituido por un surco vertical tapizado de células mucosas y ciliadas, en donde se retienen e impulsan hacia abajo las partículas alimenticias que contiene el agua entrante. Desde la base del saco branquial, un corto esófago ciliado, conduce el alimento hacia un dilatado estómago, que se encuentra fuera de la cavidad atrial (en la cavidad visceral) y que se continúa con un intestino. El intestino sale de la cavidad visceral y finaliza en un ano, situado en la base del sifón exhalante.
El estómago cuenta con paredes glandulares gruesas que segregan enzimas digestivas. Además cuentan con una glándula digestiva o pilórica, que consiste en un sistema de túbulos que se ramifican por la pared intestinal, y que desembocan en el estómago; se desconoce la función de esta glándula, aunque probablemente sean de tipo digestivo o excretor.
El sistema circulatorio y el respiratorio se encuentran muy relacionados; el circulatorio es abierto, e incluye un corazón tubular con forma de U situado en la cavidad visceral (celoma), cerca del estómago. De cada extremo del corazón parte un gran vaso o aorta; uno de ellos irriga el estómago, la pared de la túnica y un lado del saco branquial; el otro irriga el lado contrario del saco branquial. El plasma sanguíneo es incoloro y contiene células fagocitarias y otras provistas de pigmentos (anaranjados, verdes o azules).
En las paredes del saco branquial, hay una serie de pequeños vasos que se comunican entre sí y con el resto de conductos del sistema circulatorio; éstos rodean las hendiduras branquiales, y constituyen el aparato respiratorio. Los vasos anteriormente citados son simples espacios existentes entre los tejidos y carecen de revestimiento endotelial.
Una característica única de los tunicados es que la corriente sanguínea cambia de sentido a cortos intervalos (2 ó 3 minutos), y que el corazón y los vasos carecen de válvulas. La inversión del flujo sanguíneo se debe a la existencia de dos nódulos sinoauriculares situados en los extremos del corazón y capaces de iniciar contracciones rítmicas.
Los tunicados carecen de órganos excretores. La función excretora puede ser realizada de varias formas: bien mediante difusión del amoniaco por la superficie faríngea, o mediante la acción de la glándula digestiva o pilórica ya descrita, o por los riñones de acumulación, constituidos por un conjunto de células (nefrocitos) que circulan por el cuerpo del animal, y que por último quedan fijas constituyendo vesículas (riñones de acumulación) adosadas a las paredes epiteliales. En las células de los riñones de acumulación se concentran productos de desecho, principalmente de tipo nitrogenado (ej. ácido úrico).
Se cree que al no tener resuelto satisfactoriamente el problema de la excreción, las ascidias son animales de vida corta (no más de un año), y mueren debido a intoxicaciones de naturaleza nitrogenada.
El sistema nervioso está constituido por: un ganglio cerebroideo situado en el manto, entre los dos sifones; un plexo localizado en el lado dorsal de la faringe, y una glándula subneural de función desconocida (probablemente endocrina). El ganglio cerebroideo emite nervios hacia los sifones, branquias, visceras y el plexo. El sistema nervioso controla la apertura y cierre de los sifones, así como los tentáculos orales que rodean la boca.
Son hermafroditas y autoestériles (no se pueden autofecundar). El ovario está constituido por una vesícula, cuya pared es un epitelio germinativo que se localiza en la cavidad visceral, cerca del intestino. Un oviducto sale del ovario y paralelo al intestino alcanza la cavidad atrial, abriéndose cerca del ano.
Los testículos se encuentran constituidos por numerosos conductos ramificados, situados en la superficie del ovario y del intestino, descargando en un conducto eferente, que es paralelo al oviducto. En los Ascidiaceos la fecundación suele ser externa, aunque en varias especies se realiza en la cavidad atrial; si la fecundación se realiza dentro del animal, los embriones pueden ser liberados rápidamente al medio marino, o bien conservados dentro de la cavidad atrial durante un cierto período de tiempo.
Cuando finaliza el período de incubación de los huevos y el desarrollo embrionario, aparecen unas larvas nadadoras de 1 a 5 mm de tamaño, provistas de una cola que contiene una notocorda como sistema de soporte; poseen un cordón nervioso dorsal tubular, y series laterales de músculos segmentarios. El sistema digestivo es completo, con boca y hendiduras branquiales; existe un aparato circulatorio con vasos, y un sistema nervioso con estructuras sensoriales (un ojo, un otolito, etc.).
Al final de su vida planctónica (suele durar unos 4 días y no se alimenta, sino que solamente busca un lugar apropiado para fijarse), la larva se fija a un substrato iniciando un proceso de metamorfosis, en el que la notocorda y el tubo neural son reabsorbidos, la faringe se transforma en una amplia cámara o saco branquial destinada a la recolección de alimento, y se recubren exteriormente de una túnica, constituida principalmente de tunicina.
Las especies coloniales pueden reproducirse asexualmente mediante un proceso de gemación. Esta forma de reproducción permite una proliferación rápida cuando las condiciones ambientales son favorables.
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Otras fuentes de información
Notas