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Arcos de la Sierra (Cuenca)
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[escribe] Geografía
Ubicación:
Esta localidad está en la sierra de la provincia de Cuenca (España) en la comarca llamada El Campichuelo.
Superficie: 40 km²
Vías de acceso:
Carretera CM 2104 Hasta Villalba de la Sierra. Y desde allí la local CU-V-9114.
'Clima:
Clima mediterráneo con altos grados de continentalidad. Frío en invierno y templado en verano.
Ríos:
El río Trabaque pasa por su término municipal.
[escribe] Población
105 habitantes (INE 2006)
Gentilicio: Serranos o Arqueros ( no usado apenas).
[escribe] Gobierno y administración
[escribe] Economía
Pueblo fundamentalemente agrícola y ganadero. La caza y la madera de los pinos tiene también inmportancia econónica.
[escribe] Medios de comunicación
Información local y turística de Arcos de la sierra
[escribe] Historia
La existencia de múltiples ciudades y pueblos, que llevan esta misma denominación, incluso haciéndola constar en su escudo de armas, como Arcos de la Frontera, aunque el arco representado no sea árabe, nos llevaría al origen del nombre del pueblo. "Colonia Arcensis" ya que la palabra latina "ARX, ARCIS" significa principalmente; Ciudadela, fortaleza, baluarte, defensa. Aunque también puede significar altura, cima, cumbre (septem arces, las siete colinas), y que castellanizó su nombre árabe : "Medina Arkosch," por el de: "Arcos". De esta manera, podemos llegar a una conjetura sobre el posible origen del nombre de Arcos, que de cualquier manera, siempre estaría relacionado con la existencia de una fortaleza.
Las pocas publicaciones que se refieren a Arcos de la Sierra, dan por bueno, el origen que le buscó Heliodoro Cordente en su libro Toponimia Conquense, y que transcribo en su totalidad:
«ARCOS DE LA SIERRA
Alcor: Arco
Arcos: Elevaciones (Alcores)
De la Sierra: Por estar enclavado en las estribaciones de la Serranía conquense.
Del mismo modo que su homónimo, Arcos de la Cantera, el significado toponímico de Arcos de la Sierra, hace alusión a tres agudas y cercanas elevaciones o alcores que se alzan en las proximidades de la población, en una de las cuales, se perciben vestigios de antigua atalaya de vigilancia que sin duda alguna, servía para alertar de las incursiones de ambos bandos en territorio fronterizo cristiano-musulmán.
Su segundo apelativo, se le añadió para diferenciarlo de las poblaciones llamadas con el mismo nombre y por encontrase ubicada, esta población, en las estribaciones de la Serranía conquense.
Su repoblación debió llevarse a cabo durante el avance cristiano procedentes del señorío de Molina, hacia el sector oriental de La Alcarria conquense, antes de ser conquistada la ciudad de Cuenca.
Siglos después, la aldea de Arcos, pasó a ser propiedad del marqués de Ariza quien vendió a sus vecinos por 72 fanegas de trigo y 72 de centeno».
El Diccionario de la Real Academia define alcor: Colina, collado; y lo hace provenir del árabe al-qur; y arco como proveniente del latín Arcus; y además de arma hecha con una varilla etc., como principal acepción de la palabra, coloca su significado arquitectónico, o sea: «Fábrica en forma de Arco, que cubre un vano entre dos puntos».
Tampoco el Diccionario de sinónimos explicados da relación de semejanza entre Arcos y Alcor. Sin embargo, quizás por el prestigio de Heliodoro Cordente, o por no profundizar más en el tema, todos lo dan por válido, como Jesús Arribas y Miguel Romero en su libro "Pueblos y Arte. El Campichuelo": «Su nombre alude con claridad a su situación. Enclavado entre varias elevaciones del paisaje que la ciencia llama alcores... A los pies de un torreón musulmán de vigilancia, asentaron hogar».
Tampoco he encontrado las "tres agudas" elevaciones, pues en caso de ser las que presumo, son bastante romas. Aunque se trate de: El Calahorrano, Fuentespuyas y Cabeza Pedrascos.
La situación de este último, el haber mantenido una cierta continuidad de uso, se ha estado labrando hasta fechas recientes, el sugerente nombre, que parece indicar gran cantidad de piedras con la posibilidad que estas fueran restos de alguna antigua fortificación, me llevó a estudiar la cumbre, sin que pueda afirmarse de modo concluyente el que allí hubiera habido fortificación alguna. Sin embargo, su carácter estratégico, ya que se domina todo el entorno, la circunstancia que se haya estado labrando hasta fechas recientes con la total desaparición de restos y algunas piedras que sugieren una utilización constructiva, pueden arrojar algunas dudas, por lo que si no es allí podría situarse algún tipo de fortificación mas cerca del lugar donde se encuentra el pueblo en el cerrillo de la Cruz, donde sí hay vestigios de haber habido algún tipo de fortificación. Por lo que puede darse por válida la existencia de una Atalaya musulmana mas difícil es saber dónde se encontraba, aunque tampoco sería extraña la existencia de varias, una con un carácter de vigía y otras, cercanas o en el mismo núcleo poblado, de defensa.
De lo que sí parece quedar constancia, es de la existencia, antes de la llegada de Alfonso VIII, de ciertas edificaciones defensivas, que harían presumir, como mínimo un cierto poblado a su amparo o un lugar, en el que vivirían las familias de los defensores.
Otra de las imprecisiones, del relato de Heliodoro Cordente, es la frase: "vendió a sus vecinos por 72 fanegas de trigo y 72 de centeno". Como si con este importe, se hubiera dado por acabada la relación con el Marqués de Ariza y con posterioridad, con su heredero. Ya que lo único que se estableció, fue un pago anual enfitéutico.
Si miramos el origen toponímico de los pueblos que nos rodean, su nombre proviene, más de cosas de gran entidad que de objetos.
Veamos por ejemplo lo que afirma D. José Godoy Alcántara en su libro: "Ensayo sobre apellidos castellanos": «Los accidentes, calidad, disposición y destino de los terrenos, las construcciones que en ellos se levantaban, clases e importancia de los grupos de población, las formas divisorias de la propiedad rural, las aguas corrientes o detenidas, su curso tortuoso y sus confluencias, la configuración de las costas, la habitación del colono, el albergue de los ganados y la guarida de las fieras, "Arkosch", también habría suministraron denominaciones á lugares y hombres: (Y cita gran cantidad de ellos): Aguazal, agüera... arroyo... castillo... Etc.
»Es evidente que en esta lista bien podía incluirse: "Arcos", o Castillejo. Como hace en el siguiente apartado, en el que sí incluye "Fresneda".
»Asimismo prestaron denominación los sitios poblados de ciertas plantas ó árboles, ó en que abundan determinados productos u objetos: Alameda... Cañizares... Fresneda... Olivares».
De todo esto, se puede sacar una conclusión. Es posible y más que probable, que en Arcos de la Sierra, antes de la llegada de Alfonso VIII, ya existiera una población y que en esta población, hubiera algún tipo de edificación defensiva.
Que el nombre provenga, de los «arcos» de dicha edificación o de la misma fortificación, es hasta cierto punto indiferente, aunque, si conservó el nombre árabe: que sospechar de la existencia antes de la llegada de los árabes, de una fortificación, que cogería el nombre latino, ARX, derivado del genitivo ARCIS, para definir a toda la población: «ciudad de la fortaleza», como parece ocurrió en otras poblaciones. Pero yendo todavía más lejos, nos llevaría a pensar en la existencia continuada, desde los tiempos en los que el latín era la lengua común, de cierta población o de una Atalaya defensiva, en el mismo lugar, que hoy día ocupa Arcos de la Sierra.
Esta posibilidad, de estar poblada, anteriormente a la llegada de los ejércitos cristianos, puede quedar respaldada por un segundo aspecto, que aportan los datos de Dña. Mª Emma Espoille: Lo define como «lugar».
¿Qué quiere decir esto? Veamos una vez más la definición que de esta palabra hace el Diccionario de la Real Academia: «Lugar: Población pequeña, menor que villa y mayor que aldea». Si a esto añadimos que en el mismo cuadro sinóptico aparece en el siglo XVI, como aldea de realengo, podremos encontrar algunas pistas que nos dan pautas para opinar sobre la situación en sus orígenes. Porque si de nuevo acudimos al diccionario de la R.A.E., para que nos explique: ¿Qué era un realengo? Nos lo define así: «Realengo: Aplícase a los pueblos que no eran de señorío ni de las órdenes». Con lo que se desdicen las palabras, de uno de nuestros mejores estudiosos y enamorados de las tierras de Cuenca, José Luis Muñoz, cuando se ocupa de Arcos en su libro: "La fuerza Interior. El Campichuelo y su comarca", y dice: «A diferencia de casi todos los pueblos vecinos, que de antiguo tuvieron carta de vínculo con la monarquía, a través de la ciudad de Cuenca, Arcos de la Sierra estuvo sujeto al señorío que ejerció el marqués de Ariza, dueño de vidas y haciendas».
Pienso que en este punto, ha dado más margen a las suposiciones y a la imaginación, que a un estudio detallado y serio, que por otra parte también nos llevará a ciertas contradicciones. Que con posterioridad abordaremos.
«Con los datos que nos aporta Dña. Emma, y lo anteriormente expuesto, podemos llegar a conjeturar la posible importancia estratégica de esta población reconquistada, cuando el Rey la reclama para sí, en lugar de dársela a otros caballeros, como pago de su apoyo, como hace con otros pueblos cercanos y parece hizo con posterioridad otro rey, posiblemente Felipe V.
Los cristianos, no sólo solían conservar las fortificaciones, sino que con frecuencia las mejoraban. Las fronteras no estaban en absoluto consolidadas y era importante afianzar las conquistas. La denominación del pueblo cercano a Arcos llamado: "La Frontera", no se debe en absoluto a un capricho, sino a que durante cierto tiempo, constituyó una frontera real. Todos los pueblos cercanos guardan en sus nombres el origen guerrero. "Castillejo", o castillo de pequeño tamaño, "Ribatajada", cuyo origen es"Ribat" .
"Conventos que se erigían en zonas fronterizas y que temporalmente aceptaron combatientes voluntarios de la fe (guerra sana). Estos ribat fueron a menudo lugar de albergue para caravanas, así como puestos de vigilancia y refugio para las poblaciones amenazadas".
El nombre de Arcos, no se escapa tampoco, a esta circunstancia bélica. La población de Priego, cercana a Arcos permaneció en poder de los moros hasta 1328, en el que fue el rey a los: «Castiellos de Cañete et de Priego, et los moros que ya estaban entregaronselos». Mientras que hacía tiempo, Cuenca y su comarca estaban en manos cristianas.
En 1177, Alfonso VIII, apoyado por el rey de Aragón y los maestres de las Órdenes Militares y gran número de infanzones, cuyo nombre consigna el canciller y cronista del rey, Giraldo, conquista definitivamente Cuenca.
Ya anteriormente, la ciudad había sido ocupada, en 1094, por aragoneses, volviéndola a reconquistar los almorávides en 1103-1115 .
La situación de los reyes leoneses, deseosos de adquirir la ciudad de Mérida y de esta manera conseguir la titularidad de uno de los grandes arzobispados, transferido momentáneamente a Santiago, para poder competir con la Diócesis de Toledo y evitar el total control del clero, por el monarca castellano, les lleva a aliarse con el tercer califa Abú Yusuf Yaqub al-Mansur. Este sintiéndose fuerte, ataca a Alfonso VIII, que es vencido en Alarcos, en Ciudad Real, cerca de Calatrava, el 18 de julio de 1195, avanzando hacia Guadalajara. Posiblemente volverían a quedarse nuevamente con la ciudad de Priego. Pero los castellanos, lograron conservar Toledo y Cuenca, plazas situadas en lugares estratégicos y sin duda, también quedarían en sus manos los territorios de la Serranía. ¿Porqué? No solamente por su situación, más difícil de conquistar, sino también por su carácter estratégico.
La revancha de esta derrota vendrá el 16 de julio de 1212. Muhamad al Nasir, cuarto califa almohade, concentró sus tropas en el extremo norte de Andalucía. El arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, supo limar las diferencias entre los reyes cristianos y consiguió que se unieran para luchar juntos.
Las fuerzas aliadas de Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho el Fuerte de Navarra, apoyadas por portugueses, leoneses y franceses, partieron de Toledo, derrotando a los moros en la batalla de las Navas de Tolosa.
Tras esta batalla, el poderío árabe en España se hundió y Al-Andalus, se dividió en pequeños principados.
A medida que la frontera avanzaba hacia el sur, la importancia de la ganadería aumentaba. El incremento de la población, a pesar de la llegada de inmigrantes francos, navarros, aragoneses y catalanes, era insuficiente para poner en cultivo, las tierras incorporadas durante los siglo XI y XIII, y la situación militar, hizo difícil el asentamiento de campesinos, por lo que la economía, se orientó hacia la ganadería, que por su movilidad era más fácilmente salvable, en caso de ataque y que además requería una mano de obra reducida. Esta misma movilidad, dio origen a la trashumancia y esta situación, originó a la larga los abusos de los ganaderos, que dejaron inutilizadas para la agricultura, amplias zonas.
Cuenta la leyenda, cómo los ejércitos de Alfonso VIII, penetraron en la ciudad de Cuenca, ocultos bajo las pieles de los corderos que entraban, provenientes de la Sierra, algo difícilmente creíble, si se le aplica al relato la fría lógica, pero en todo caso demuestra, que ya la Serranía se encontraba en poder del rey cristiano, cuando sitió la ciudad de Cuenca, o al menos, en ese momento. Porque empezó el asedio el 6 de Enero de 1177, motivo por el cual, al ser la festividad de los Reyes Magos, luce en el escudo de la ciudad de Cuenca una estrella, la que los guió en su viaje hacia Belén.
Era el 21 de septiembre, día de san Mateo, que se sigue celebrando en Cuenca, con la fiesta de las vaquillas. El rey tenía en ese momento 22 años.
Así se narró su entrada:
«Tras muchos trabajos, atormentado por numerosas dificultades y afligido por los enemigos de dentro, transcurridos nueve meses, hizo su entrada en la ciudad de Cuenca, prefiriéndola a las demás, ya que eligió a Cuenca como Alphonsinópolis, la prefirió como residencia suya y adoptó a sus ciudadanos como su pueblo predilecto, para consolidar hacia la prosperidad, libre y distinguida de las demás, a la que había librado de la cautividad de Babilonia y del yugo del Faraón con las armas de su poder regio, una vez suprimida la inmundicia de la idolatría». Dice el prólogo del Fuero de Cuenca.
¿Porqué traigo esto aquí a colación? Porque sin duda fue "El Fuero de Cuenca", la norma legal, que sirvió, tras la Reconquista, a los cristianos que se asentaron en el "lugar" de Arcos, para organizar su convivencia.
"Por tanto para que sea conocida la prerrogativa de tamaña dignidad, concedió de buen grado a los habitantes y pobladores de Cuenca, tanto presentes como venideros, este Código de libertad, a cuyo tenor se traten los asuntos de la vida pública y se examinen en justicia, las sentencias con meditada decisión y concedido por real acuerdo, lo confirmó para siempre con el sello de la efigie real".
Los fueros, eran leyes, a veces privilegiadas, para que los territorios a poblar, la mayoría de las veces fronterizos y por lo tanto, siempre expuestos a ser objeto de nuevos intentos de conquista o de correrías, por parte de partidas árabes, que saquearan el territorio, fueran atractivos y atrajeran a gente que se asentara en ellos.
Regula también, por lo tanto, la instalación de nuevos pobladores, a los que el Concejo, ha de dar gratis un lugar dónde edificar:
"Dónde deben edificar los nuevos pobladores:
- Los pobladores que vengan a Cuenca o a sus aldeas, edifiquen donde le Concejo del lugar les permita. Si por casualidad el Concejo de una aldea no quiere hacerlo, el juez de la ciudad y los alcaldes denles un solar para edificar en él, que está cerca de las demás casas y en la zona más conveniente. Sin embargo, si alguien vende después su casa y quiere construir otra de nuevo, no lo haga, si no es en solar comprado de su dinero."
El de Cuenca, es posiblemente uno de los Fueros más importantes, que se dieron en todo el período de repoblación, llegando a regular no sólo las cosas más fundamentales, situando ante la ley, en pie de igualdad a todos los ciudadanos: "Que no haya en Cuenca mas un solo señor bajo el rey"; sino también las más nimias. Sirva como ejemplo el capítulo XXXVIII, apartado dos, que habla de: "La fidelidad de todos los asalariados". El que cometa adulterio con la mujer de su señor: Si el criado a sueldo, sea pastor, el porquerizo o el hortelano comete adulterio con la mujer de su señor, éste mátelo junto con su mujer, como prescribe el Fuero, o mátelo públicamente, si puede probarlo con testigos". O en el capítulo VII, que habla de: "Los poyos en las calles. Cualquiera que haga un poyo en la calle, sea suyo o del Concejo, esté al servicio de ambos y nunca se alquile a nadie". De esta manera, nos podemos hacer una idea, de cómo transcurría el siglo XII, fecha que coincide con la de la conquista de Cuenca (1177), por lo que hemos de suponer, que si no estaba Arcos ocupado anteriormente, que parece ser que sí, fue repoblado en ese momento.
Podemos conjeturar, por lo tanto, con estos datos, de dónde proviene el nombre del pueblo. Saber cual era la ocupación habitual de sus habitantes y finalmente, saber cual era la norma legal que servía de base para la convivencia.
Pero también podemos pensar, que la historia de Arcos, que siempre ha estado unida a la de la ciudad de Cuenca, no empezaría su existencia con la llegada de las huestes de Alfonso VIII, sino que antes de su llegada, ya debía de estar poblado. Basta recordar la historia de Alfonso VI y la princesa mora Zaida.
Dice la leyenda, que el rey se enamoró perdidamente de ella en una visita que hizo a Sevilla. Hija del rey moro Abenabeth, se la concedió, ante su insistencia, en matrimonio y tras el bautismo, cambió su nombre recibiendo el de Mª Isabel. A este matrimonio aportó como dote Cuenca, Uclés y Huete. Era el año 1091.
La verdad, fue algo distinta. Si se apura, hasta más romántica. Aunque el resultado, finalmente, el mismo. Al-Mutamid, rey de Sevilla y amigo personal de Alfonso VI, con quien había vivido en Toledo, le pidió ayuda para defenderse de los almorávides. El rey se la prestó y recibió como rehén a Zaida, a la que acompañaban como dote, diversas ciudades, entre ellas, las ya citadas. Pero Alfonso, estaba ya casado con Constanza, aunque murió en 1092. Esta circunstancia podía ser una buena oportunidad para poder casarse con ella. Pero no se casó con Zaida, sino con Alberta. Esta situación, no constituyó impedimento alguno para que Alfonso VI, tuviera un hijo con ella, Sancho, que hubiera sido rey de Castilla, de no haber muerto en Uclés, en la batalla de los Siete Condes.
De todas las maneras, la pertenencia de estos territorios, unidos a la corona de Castilla, fue prácticamente nominal, ya que no se produjo ninguna repoblación, por lo que la Ciudad de Cuenca, y con ella Arcos y el resto de los territorios incluidos en la dote, continuaron siendo musulmanes.
Existe en la Peña del Castellar, que si hemos de hacer caso a la toponimia, significa: "Campo donde hay o hubo un castillo", una especie de aljibe, cavado sobre la roca, de grandes dimensiones. A su alrededor hay restos de construcciones, tejas, piedras etc. y en todas las torrenteras de su falda, se pueden encontrar cerámicas diversas, algunas fácilmente reconocibles, como de fechas cercanas, pero otras de una factura, que hace sospechar, una más amplia antigüedad. ¿Hubo como parece indicar su nombre, en este estratégico lugar un castillo o atalaya, de origen árabe y este aljibe les sirvió de reserva de agua? Es posible, aunque por las características visuales, yo más bien me inclino, a más que un aljibe se trata de una "Nevera".
¿Que es una "nevera"? En el pueblo existe una calle con este nombre, aunque nadie me ha dado razón, de la existencia en dicha calle de ninguna "nevera", aunque bien pudo haberla, ya fuera para uso propio o bien comunitario.
"A partir del siglo XVI comienza a extenderse el consumo de nieve a la mayor parte de la sociedad. (Antes se empleaba sólo para refrigerar bebidas, conservar alimentos y con fines terapéuticos)... Dado que la producción de hielo artificial, no se introduce hasta mediados del siglo XIX la única forma de disponer de refrigerante durante el resto del año era acumular en pozos la nieve recogida en invierno.
La situación de Sierra y su lugar estratégico, que pudo ser el origen de su existencia, hace que durante toda la historia sea un lugar en la que en us montes se refugien guerrilleros o facciones, como los Carlistas o Maquis en la guerra civil española.
Su importancia creciente se vio frenada por la aparición, sin que esté clara su legitimidad, del censo enfitéutico reclamado por el Marqués de Ariza posiblemente por el 1770, y que frenó su crecimiento y provocó su prostración, y del que se liberó previo pago en 1902. Vicente Romero Girón y López Pelegrin, como presidente del Consejo de la Sociedad Anónima, domiciliada en Madrid, denominada "Compañía Ibérica de Resinas". Este ultimo con la representación que ostentaba, redimió el censo que consta en las escrituras anteriores, y cancelándolo por la escritura mencionada y por el precio de dieciocho mil trescientas noventa pesetas con noventa y tres céntimos; que dice la renuncia expresa y terminantemente a favor de los vecinos propietarios de Arcos de la Sierra, todos los derechos de propiedad.
Heráldica: El diseño realizado en un primer momento por Carmelo Arribas Pérez, fue aprobado finalmente el 25 de febrero del 2005. El escudo de armas del municipio se aprueba en el Diario oficial de Castilla la Mancha.Fecha DOCM 25-02-2005. No de Diario 41. Fecha de disposición 15-02-2005.Pagina Real 3734.Página del Diario 1(120509). Rango: ORDEN Sección: CONSEJERIA DE ADMINISTRACIONES PUBLICAS Organo emisor:CONSEJERIA DE ADMINISTRACIONES PUBLICAS Organo o Autoridad: CONSEJERO EXTRACTO:POR LA QUE SE APRUEBA EL ESCUDO DE ARMAS DEL MUNICIPIO DE ARCOS DE LA SIERRA DE LA PROVINCIA DE CUENCA DESCRIPTORES:REGIMEN LOCAL INF.SUPLEMENTARIA.ESCUDO: DE ORO, UNA TORRE DE DOS CUERPOS DE GULES SOBRE UN MONTE VERDE: SE TIMBRA CON LA CORONA REAL DE ESPAÑA. Por la misma fecha de resolución del D.O.de Castilla la Mancha No de Diario 41. Fecha de disposicicón 15-02-2005. Página real 3734 y Página de Diario 1(120508). Con RANGO:ORDEN SECCION CONSEJERIA DE ADMINISTRACIONES PUBLICAS ORGANO EMISOR: CONSEJERIA DE ADMINISTRACIONES PUBLICAS ORGANO O AUTORIDAD: CONSEJERO EXTRACTO: POR LA QUE SE OTORGA LA BANDERA DEL MUNICIPIO DE ARCOS DE LA SIERRA DE LA PROVINCIA DE CUENCA DESCRIPTORES:REGIMEN LOCAL INF.SUPLEMENTARIA:IGUALES, DE COLOR VERDE LAS EXTREMAS Y AMARILLO DEL CENTRO, QUE LLEVA UNA TORRE ROJA SOBRE MONTE VERDE.
Lugareños ilustres:
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[escribe] Cultura
Tradiciones: Son tradicionales las rondas a los recién casados en la que si la novia es del pueblo y el novio de fuera, se le paga una cantidad a los mozos para que se tomen algo. Los mayos, canciones que suelen cantarse en las ronas con las que se celebra la llegada de mayo:"Ha venido mayo, bienvenido sea..."
Gastronomía:
Además del morteruelo, especie de paté realizado con diversos condimentos, antiguamente de caza, perdiz, liebre,etc. y hoy de aves, gallina, perdiz si la hay conejo de campo,higado de cerdo, pan rallado,jamón serrano, panceta, aceite de oliva y diversos condimentos al gusto, sal, pimentón etc.son característicos los potajes de semana santa, y los productos derivados de la matanza del cerdo,( lomo de orza, chorizos, morcillas,y los jamones serranos secados al aire de la sierra y también al calor de las chimeneas,dándoles un sabor peculiar).
Es excelente el aguardiente blanco, y el de hierbas.
Entre las infusiones,son habituales, el té de roca, el té de rollo, y la tila cogido de los tilos de la sierra.
La caldereta de los corderos del lugar, preparada al gusto local, es el final habitual de las fiestas de San Bartolomé, que realiza todo el pueblo en las afueras del pueblo y en el que se va de una a otra sartén libremente probando las que han realizado los demás.
Fiestas locales:
- 13 de junio, San Antonio
Es una fiesta con gran tradicción que no ha dejado de celebrarse ni en los momentos más difíciles. Llamado también día de :La Caridad de San Antonio, ese día una comisión reparte entre los vecinos y visitantes, rollos "de San Antonio", hechos de harina, aceite y anís, de los que mucha gente se guarda uno para colocarlo en un lugar importante de la casa durante todo el año, solicitando los favores del santo, pero que se suelen comer ese día, sólos o "mojaos", en el vino con azúcar y frutas que se sirve en la celebración, que se realiza en la plaza.
- 24 de agosto, San Bartolomé
Patrón del pueblo. Auténticas fiestas populares, que reunen a los originarios del pueblo familiares e hijos, celebrándose bailes en la plaza, comidas y juegos populares y la procesión del santo.
[escribe] Turismo
Monumentos y lugares de interés: Los principales lugares de interés, se centran en las diversas rutas de la Sierra, pero dentro de esta, lo mas llamativo es el paraje del: "Estrecho", garganta de piedra excavada por el rio Trabaque, y cuyos entornos son de una gran belleza paisajística, en los que abunda el ciervo, el jabalí, el zorro, el águila, y otros animales de caza menor, pero no son menos importantes los bosques de sabinas, los enebros, los avellanos silvestres, los tilos, los acebos y una gran variedad de plantas, todas formando parte de un bosque de pinos. En esta garganta, abundan las pozas, que constituyen piscinas naturales, muy utilizadas para el baño en verano. Había en este río gran cantidad de fauna acuática, de la que era especialmente estimado gastronómicamente el cangrejo ibérico, mermado, hasta casi la extinción en la actualidad, por diversas enfermedades. De entre este entorno destaca con personalidad propia: "El Picayo", formación rocosa convertida en simbolo del paisajística del pueblo. En la cima de la Peña del Castellar, junto al río Trabaque, se encuentra una construcción que bien pudo ser una "Nevera", en la que se acumulaba en los siglos pasados, la nieve en invierno para utilizarla con fines medicinales y de conservación de alimentos en verano. Además de la Iglesia dedicada a Nuestra Sra. de la Asunción, de estilo románico popular, e interior barroco, que tiene una pila bautismal románica y reja en el exterior renacentista, existen a las afueras del pueblo las llamadas "Sepulturas del Moro", tumbas excavadas en la roca, de origen incierto, pudiendo ser de origen celta o íbero, o bien árabe por su orientación. En la zona de las Huertas, hay junto al camino, un antiguo horno tejar,de fecha no datada, pero posiblemente con varios siglos de antigüedad, con una entrada oculta y difícil de franquear, pero cuyas bóvedas interiores se encuentran en buen estado. Se está creando un Museo de antropología Rural con los objetos, ya en desuso, donados por los vecinos que se empleaban antiguamente. En el Ayuntamiento se encuentra una colección de fotografías antiguas muy interesante. También se encuentra una gran cucaña famosa en este municipio.
Hostelería:
Está en construcción una casa Rural situada en el antiguo Horno de Poya, en el que hasta hace unos años, cada vecino se hacía su propio pan.
Hay también un par de bares.
Código postal: 16141
Direcciones de Internet: Página oficial de Arcos de la sierra Mancomunidad Campisierra Apellidos
Este esquema es orientativo, a fin de recopilar los datos esenciales de cada localidad. Se pueden agregar las categorías necesarias, tales como información sobre demarcaciones territoriales (comarcas, concejos, etc.), información sobre la corporación municipal, servicios, accesos, arquitectura local, tradiciones, etc.