La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Antiguo Monasterio de La Cartuja (Sevilla)

De la Enciclopedia Libre Universal en Español
Saltar a: navegación, buscar
Antiguo Monasterio de La Cartuja de Sevilla. Vista general desde el exterior.

El antiguo Monasterio de Santa María de las Cuevas de Sevilla, más conocido como Monasterio de La cartuja, está situado en la margen del Río Guadalquivir a su paso por la ciudad.

Antes de ser terreno monástico, los almohades en el siglo XII le dieron uso al lugar creando hornos alfareros de cocción aprovechando su situación junto al río y dada la abundancia de arcillas que extraían labrando cuevas; y existe una leyenda de hacia 1248 que dice que se halló una imagen de la Virgen María en una cueva (se supone que escondida durante la época musulmana), a partir de la cual se construye la Ermita de Santa María de las Cuevas, a finales del siglo XIV, dirigida por la Orden Franciscana. Con el tiempo aumenta la devoción a la Virgen hasta llegado el año 1400 cuando cambia a Monasterio, fundado por el entonces Arzobispo de Sevilla, don Gonzalo de Mena ayudado por el noble Ruy González de Medina, que al ser miembro de familia de renombre dejó huella en el monumento plasmando el escudo heráldico familiar en las entradas y principales estancias.

La muerte del Arzobispo deja el recinto en difícil situación pues los fondos donados por Gonzalo de Mena son usados por el regente don Fernando de Antequera para sufragar sus campañas militares.

Sepulcro de los Ribera. Detalle.

Años más tarde, otro miembro de la aristocracia local, el Adelantado Mayor don Perafán de Ribera, subvenciona la construcción de la iglesia y se hace cargo del mantenimiento del monasterio a cambio de tener derecho a ser enterrado en él y que sus armas heráldicas ocuparan el lugar de las del Arzobispo.

A finales del siglo XV se establece en el monasterio la Orden de San Bruno y hasta comienzos del siglo XIX, la Cartuja es un monasterio más donde se practica la oración, el ayuno y el silencio (reflejado en los cuadros de Zurbarán –Museo de Bellas Artes–); y aunque austero, tenía una valiosa decoración donada por sus benefactores desde los principios de su existencia, que acaba con la invasión de las tropas francesas, pues en 1810 el recinto es saqueado, haciendo desaparecer todo rastro decorativo; siendo utilizado por el ejército extranjero como cuartel general y la iglesia convirtida en cuadra.

Los cartujos son expulsados durante la invasión, huyendo a Portugal para regresar en 1812, una vez pasados los hechos revolucionarios. Y entre 1835 y 1836 se produce la expulsión de los monjes de forma permanente, finalizando con cuatro siglos de vida en comunidad. Es el período de la Desamortización de Mendizábal, cuando se decreta la extinción de las órdenes religiosas.

Fábrica de loza

En 1838 el comerciante Carlos Pickman, procedente de Liverpool y afincado en Sevilla para seguir el negocio familiar, alquila primero el monasterio, abandonado y maltrecho; comprándolo en 1840 para transformarlo en 1841 en lo que daría fama al lugar, una fábrica de loza y porcelana china decorada a la manera inglesa, que sería pronto la preferida por la clase acomodada. Al principio de su funcionamiento la fábrica se adaptó al edificio siendo respetuoso con el mismo, pero la demanda de producción de loza acabó por utilizar toda la zona edificada sin miramientos. En esta fecha es cuando se levantan los diez hornos de botella que dan originalidad al conjunto monumental, de los que sólo quedan en pie cinco y unas cuantas chimeneas. La fabricación de loza y porcelana estuvo funcionando en el monasterio hasta 1982, fecha en que es desalojado.

Aspecto artístico

En el espacio de cuatro siglos el Monasterio se erige en un centro de gran riqueza y patrimonio cultural por contener el legado de Gonzalo de Mena, los Ribera y diversas donaciones de nobles, al tiempo que estaba exento de tributos y tenía privilegios reales. Sus paredes y estancias sirvieron para alojar importantes colecciones artísticas de autores como Alejo Fernández, Durero, Pace Gazini y Aprile de Carona; Martínez Montañés y Juan de Mesa; Murillo, Alonso Cano y Zurbarán; Pedro Roldán, Duque Cornejo, etc.

El monasterio

Claustrillo Mudéjar.

La distribución de la cartuja constaba de celda del prior, iglesia y estancias de uso común (celdas, refectorio y sala capitular), además de huertos y jardines.

Desde el principio el recinto ha sufrido varias reconstrucciones, en parte debido a la proximidad del río, pues sus regulares subidas inundaron y dañaron el monasterio en muchas ocasiones. Así se pueden apreciar las distintas tendencias artísticas que lo componen, como los restos mudéjares existentes en El Claustrillo, los góticos de la Iglesia y la Sala Capitular, los renacentistas en la zona de la celda del prior y algunas obras de escultura y restos barrocos por todo el recinto, sin menospreciar la colección de cerámicas que produjo en su época de “fábrica”.

Interior de la iglesia gótica del monasterio.

La obra de la iglesia está fechada en la misma época que la catedral de Sevilla; tiene fachada de esquema abocinado gótico de arquivoltas con decoración mudéjar y plateresca rematada con pretil de bellos azulejos. Su interior consta de una sola nave cubierta con bóvedas de crucería enlazadas mediante espinazo central, destacando la zona del presbiterio con bóveda de abanico. La decoración interior que se conserva proviene de una reforma cometida en 1614.

Desde la nave de la epístola se accede al Claustrillo que permite el acceso al Refectorio, con magnífico techo mudéjar de lacería y piñas y púlpito gótico desde donde los monjes continuaban sus enseñanzas durante las comidas. Opuesto al claustro está la Capilla de la Magdalena, primer templo del monasterio que aún conserva restos de frescos y azulejos de época renacentista. A continuación está la Sala Capitular con su bóveda con decoraciones góticas y los bellos sepulcros de la principal familia benefactora, los Ribera.

Mediado el siglo XVIII y tras los efectos del Terremoto de Lisboa se realizan importantes reformas a cargo del Maestro Mayor de la Cartuja, Ambrosio de Figueroa, entre ellas el muro defensivo circundante del recinto, la gran Portada de ingreso y la Capilla Pública o De Afuera que conserva parte de la Sillería del Coro.

La portada que da al río es obra de Diego Antonio Díaz y presenta en el remate pináculos vidriados y decorados con azulejos que datan del siglo XVII, más otros más actuales que detallan la fecha de su efímera restauración, el año 1759.

La Cartuja y la Expo’92

Desde 1986 el gobierno autónomo de Andalucía se propone rehabilitar el conjunto y recuperarlo para uso y disfrute del público mostrando el esplendor que tuvo su pasado monástico y fabril. Para ello se crea en 1989 el Conjunto Monumental de la Cartuja de Sevilla, cuya misión es proteger el monumento, convirtiéndolo en centro de investigación y difusión cultural al tiempo que lo acondiciona con instalaciones expositivas para que forme parte de la Exposición Universal de 1992.

Con la Exposición Universal se recupera en todo lo posible el monumento para la ciudad: elementos arquitectónicos, huertos y jardines; y aunque parte de su patrimonio estaba perdido el recinto cobra parte de su belleza. Durante la Expo’92 se convierte en el emblema de la muestra y sede del Pabellón Real, lugar de recepción de gobernantes y monarcas de todo el mundo; aunque esto no es un hecho nuevo ya que durante siglos anteriores también fueron recibidos aquí numerosos visitantes ilustres, pues los Cartujos fueron una orden siempre cercana a la corona, y por ello, con bastante poder.

Entre los visitantes destacados sobresale Cristóbal Colón, gran amigo de Fray Gaspar Gomicio, albacea testamentario y consejero espiritual de sus hijos, y del que recibió apoyo para su ambicioso proyecto, preparando aquí su segundo viaje al Nuevo Mundo y haciendo uso de las estancias del edificio mientras estaba en la ciudad. En 1519 sirvió como segundo lugar de enterramiento provisional del Almirante, que reposaron en la capilla de Santa Ana por expreso deseo del mismo. (en 1542 los restos fueron exhumados para llevarlos rumbo a Santo Domingo, volviendo después a su ubicación definitiva en la Catedral de Sevilla). En realidad aún esta vigente una polémica acerca de dónde están los restos del almirante, y la investigación obstruida por intereses turísticos.

También sirvió como retiro espiritual de Felipe II, del resto de reyes españoles que estuvieron de paso por Sevilla, y personas de renombre como Arias Montano y Santa Teresa de Jesús.

A partir de 1997 comienza a funcionar como Museo al ser la Sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, asumiendo las colecciones que han sobrevivido del Conjunto Monumental de la Cartuja, así como del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla.

Catalogación

  • Bien de Interés Cultural, el conjunto del monasterio fue declarado Monumento Nacional en 1964,

Referencias


Otras fuentes de información

Notas