La Enciclopedia Libre Universal en Español dispone de una lista de distribución pública, enciclo@listas.us.es

Altar de Zeus (Pérgamo)

De la Enciclopedia Libre Universal en Español
Saltar a: navegación, buscar

El altar de Zeus en la ciudad de Pérgamo (Asia Menor) fue un edificio grandioso mandado construir por Eumenes II Sóter en el siglo II adC entre los años 164 adC y 156 adC. Fue descubierto por el ingeniero alemán Carl Humann en 1871.

El Altar de Pérgamo

En la época clásica se levantaban templos dedicados a los grandes dioses o a los dioses locales de cada ciudad y delante de ellos se colocaban los altares para los sacrificios; los altares eran construcciones de poca importancia.

Maqueta del altar de Zeus en Pérgamo (Museo de Berlín)

Sin embargo, el dedicado a Zeus en Pérgamo era el edificio más grande e impresionante de la ciudad durante el periodo helenístico. La información más antigua acerca de este edificio procede del "Libro de los hechos memorables" de Lucio Ampelli, un ciudadano romano que describió el altar 400 años después de su construcción.

Es una construcción colosal alzada sobre una escalinata; estaba construida hacia el sur de la acrópolis de la ciudad. El gran friso de las esculturas no formaba parte del entablamento sino del podium del templo. Arriba se encontraba una columnata de orden jónico dividida en tres cuerpos, uno central al fondo y dos laterales. La columnata central daba su espalda a un patio cuadrangular que era el espacio del altar para ofrendas donde se quemaba incienso y se hacían libaciones en honor de los dioses. Los animales eran sacrificados delante de la escalera y los pedazos reservados a los dioses se quemaban después en el altar.

Sobre el entablamento de las columnas se colocaron una serie de acróteras que representaban dioses, centauros, grifos y caballos.

Podium del Altar de Zeus en el sitio arquelógico de Pérgamo en Turquía (2008)

En el podium o basamento se encontraba la decoración escultórica hecha en medios relieves con 2,30 m de altura (aproximadamente) y 120 m de longitud. Estaba rematado por una cornisa muy sobresaliente, con dentículo (adorno de paralelepípedo que se colocaba en la parte superior de un friso de orden jónico.

Las representaciones

Fragmento del friso del altar de Zeus en Pérgamo

El gran friso que rodea el podium describe la mítica batalla de la Gigantomaquia. Las figuras y las escenas están tratadas con gran realismo y elegancia. Los pliegues de los mantos, los cabellos, los dibujos del calzado, las expresiones de los dioses y los gigantes, todo ello demuestra la sabiduría de un gran escultor cuyo nombre se desconoce pero que sigue las tendencias del mundo helenístico heredado de los artistas clásicos griegos.

En esta narración se ve representado el triunfo de Zeus y de Atenea frente a sus enemigos los gigantes.

En la parte oriental puede verse a Artemisa, la diosa de la caza pisando el cuerpo de un gigante muerto al mismo tiempo que su perro muerde mortalmente en la nuca a otro gigante que se resiste y lucha contra el canino vaciándole con su garra un ojo. Otra escena representa a Zeus acompañado por un águila, luchando contra tres gigantes.

En el friso norte hay una diosa no identificada que llama la atención por la vasija que lleva en su mano izquierda a modo de arma arrojadiza y que está decorada con serpientes.

En la cara norte de la escalinata los dioses empujan a los gigantes escaleras arriba hasta arrinconarlos. Aparecen las divinidades del mar, como Océano y Anfitrite con su hijo Tritón. Las figuras presentan sus atuendos mojados que se pegan a los cuerpos; incluso puede verse a Nereo con escamas en la cabeza y con aletas.

El altar en el museo de Berlín

Altar de Zeus en Berlín. Museo de Pérgamo

Los restos fueron hallados en época moderna por el ingeniero alemán Carl Humann en 1871. Las excavaciones alemanas comenzaron en 1878 y duraron hasta 1886. La primera fase duró unos veinticinco días y en la misma trabajaron veinte obreros, destinándose un presupuesto de tres mil marcos. El acuerdo con el estado otomano establecía que una tercera parte de las obras de arte halladas serían para sus descubridores y el resto para la corte del Sultán. Pero debido a la relación de dependencia con el Imperio alemán, el Consejo del gran visir de Constantinopla asignó al gobierno alemán las dos terceras partes y, finalmente, renunció incluso al tercio restante a cambio del pago de veinte mil marcos y de una cantidad igual para las familias necesitadas de la región. Al término de las excavaciones más de mil cajas fueron trasladadas hasta Berlín, habiéndose gastado trescientos mil marcos procedentes del Ministerio de Cultura germano.[1]

En total, la expedición de Humann sacó a la luz una colección de 132 paneles, 300 fragmentos, estatuas, inscripciones, bustos y otros materiales arquitectónicos.[2]

En 1930 se desmontó y se llevó al Museo de Pérgamo de Berlín, en el centro de la ciudad, un lugar que se ha dado en llamar de Isla de los Museos. Allí ha permanecido siempre, a excepción del periodo comprendido entre 1945 y 1959, cuando las tropas soviéticas lo desmantelaron y se lo llevaron como botín de guerra al Museo del Hermitage de Leningrado (hoy San Petersburgo).

Los grandes altares

En la época de la cultura helenística (periodo helenístico), se pusieron de moda los grandes altares monumentales, dedicados a una gran deidad, por lo común a Zeus. Fue tanto una moda como una necesidad, a raíz de las nuevas tendencias filosóficas que seguían las enseñanzas de los estoicos. Había un gran interés por las ideas de Heráclito, por su idea de que el fuego es el elemento principal que combina y estructuriza los demás elementos. El Dios supremo se encuentra en todo, pero como fuego etéreo y creador que tiene la facultad de dar vida a todas las cosas. Entre los dioses griegos el que se acercaba casi con exactitud a este dios creador, era el ser supremo Zeus, dios del rayo y del fuego. Por tanto había que erigir a ese dios no ya un templo, sino un gran y colosal altar de sacrificios.

Referencias

Bibliografía

  • Fatih Cimok, Pérgamo. Turizm Yayınları, Estambul, 2007
  • Peter Weiss, La estética de la resistencia. Hiru Argitaletxe, Hondarribia (Gipuzkoa), 1999

Notas

  1. Peter Weiss, La estética de la resistencia. Hiru Argitaletxe, Hondarribia (Gipuzkoa), 1999
  2. Fatih Cimok, Pérgamo. Turizm Yayınları, Estambul, 2007