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Alimento transgénico

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¿Qué son los transgénicos?

"Todos los organismos vivos están constituidos por conjuntos de genes. Las diferentes composiciones de estos conjuntos determinan las características de cada organismo. Por la alteración de esta composición los científicos pueden cambiar las características de una planta o de un animal. El proceso consiste en la transferencia de un gen responsable de determinada característica en un organismo, hacia otro organismo al cual se pretende incorporar esta característica. En este tipo de tecnología es posible transferir genes de plantas o bacterias, o virus, hacia otras plantas, y además combinar genes de plantas con plantas , de plantas con animales, o de animales entre sí, superando por completo las barreras naturales que separan las especies"

¿Los organismos transgénicos son inofensivos?

Una muestra de la controversia suscitada es que los gobiernos de la Unión Europea han decidido aplicar una "moratoria de facto" en la reunión de Ministros de Medio Ambiente del pasado junio, hasta que se haya revisado y modificado la actual legislación sobre liberación al medio ambiente de organismos transgénicos. Paralelamente, en EE.UU. están surgiendo nuevas preocupaciones, no sólo por parte de organizaciones sociales, agrarias y ecologistas, sino también por los exportadores de maíz, y soja, ante el rechazo por parte del consumidor europeo.

Su inocuidad no ha sido probada. Según algunos estudios éstos causan daño a la salud y al medio ambiente. En la salud producen alergias, y resistencia a los antibióticos, como la penicilina. En el medio ambiente causan contaminación genética irreversible, eliminan variedades endémicas o silvestres. En lo cultural, atentan contra formas de cultivo milenarias. En lo comercial, generan dependencia de los agricultores de nuestros países hacia las transnacionales.

Principales cultivos genéticamente modificados (1999)

Soja

21.6 millones de hectáreas (54% del total)

Maíz

11.1 millones de hectáreas (28%)

Algodón

3.7 millones de hectáreas (9%)

Colza

3.4 millones de hectáreas (9%)

Patata

menos de 100.000 hectáreas

Calabaza

menos de 100.000 hectáreas

Papaya

menos de 100.000 hectáreas

¿Se pueden comercializar libremente?

Hay países como Japón, Austria, Brasil (Rio Grande do Sul), o algunos de la Unión Europea, que no permiten la importación / cultivo / uso / comercialización de productos o cultivos transgénicos. En la mayoría de países no existe una legislación adecuada para regular el cultivo, el uso, y la comercialización de estos organismos.

¿Cuales son los posibles problemas que puede ocasionar el uso de transgénicos?

No existe consenso en los estudios científicos de los impactos de usos transgénicos en el medio ambiente y la salud.

· Los transgénicos podrían provocar el surgimiento de super plagas.

· Los transgénicos pueden representar un aumento de riesgos para la salud de los consumidores. Los alimentos transgénicos que contienen genes que confieren resistencia a antibióticos pueden provocar la transferencia de esta característica hacia bacterias existentes en el organismo humano, causando una amenaza a la salud pública.

· Alergias alimenticias pueden aparecer como consecuencia de la introducción de gen extraño en los alimentos a los que se les ha transferido nuevas proteínas, mientras que sustancias tóxicas existentes en cantidades inofensivas en los alimentos, pueden potenciar sus efectos. Otras sustancias benéficas, inclusive que protegen contra el cáncer, pueden ser disminuidas.

· Los transgénicos tienden a provocar la pérdida de diversidad genética en la agricultura. Las empresas multinacionales productoras de transgénicos necesitan de mercados inmensos, en escala global, para recuperar la inversión en la producción de cada variedad. Esto hace que unas pocas variedades transgénicas tiendan a substituir tanto las variedades mejoradas por procesos convencionales, como las variedades seleccionadas por los propios agricultores, llamadas locales o tradicionales.

· Los transgénicos pueden provocar contaminación genética. Está demostrada la posibilidad de transferencia espontánea a plantas silvestres de la misma familia, los genes introducidos en una variedad cultivada. Los genes con resistencia a herbicida, por ejemplo, pueden ser transferidos espontáneamente a plantas silvestres, con el riesgo de hacerlas super malezas dañinas de difícil control. Los "transgenes" también se transfieren a variedades tradicionales o convencionales de la misma especie en campos vecinos.

· Los impactos de los transgénicos en la naturaleza son irreversibles. Algunos de los efectos negativos y de los riesgos citados, ya ocurrían con la agricultura convencional, pero, a diferencia de esta última, no es posible restablecer los equilibrios ambientales en el caso de los transgénicos. Puede dejar de usarse un agro-tóxico, por ejemplo, y restablecer un equilibrio entre insectos y plaga y sus predadores después de cierto tiempo. En el caso de los transgénicos, una vez liberados en la naturaleza no es posible deshacer los impactos en los ecosistemas o controlar los procesos de transgénesis espontánea que pueden ocurrir, porque es imposible retirar de la naturaleza los genes que fueron artificialmente introducidos en una planta.

Nadie quiere asumir la responsabilidad por los riesgos de los transgénicps. Las multinacionales afirman que no hay riesgos, pero se resisten a asumir la responsabilidad por los eventuales efectos negativos.

Ya las compañías estadounidenses de seguros no ofrecen cobertura de responsabilidades por daños ambientales catastróficos en el medio y largo plazo.

Por Carolina Bousac

Reproducción autorizada solo mencionando como fuente EcoPortal.net y con enlace en caso de ser publicado en Internet:

EcoPortal.net

No es verdad que...

  1. No pueda producirse contaminación genética entre especies...
  2. No haya peligro para la salud...
  3. Sean iguales que los alimentos tradicionales...
  4. Sólo se afecten las plagas y no los insectos benignos...
  5. No se pueda producir la liberación no deseada de un producto no autorizado...
  6. Sean más seguros y previsibles que los alimentos naturales...


Alimentos transgénicos. Estado actual

Algunos enzimas y aditivos utilizados en el procesado de los alimentos se obtienen desde hace años mediante técnicas de ADN recombinante. La quimosina, por ejemplo, enzima empleada en la fabricación del queso y obtenida originalmente del estómago de terneros, se produce ahora utilizando microrganismos en los que se ha introducido el gen correspondiente.

Sin embargo, la era de los denominados “alimentos transgénicos" para el consumo humano directo se abrió el 18 de mayo de 1994, cuando la Food and Drug Administration de Estados Unidos autorizó la comercialización del primer alimento con un gen "extraño", el tomate "Flavr-Savr", obtenido por la empresa Calgene. A partir de este momento, se han obtenido cerca del centenar de vegetales con genes ajenos insertados, que se encuentran en distintas etapas de su comercialización, desde los que representan ya un porcentaje importante de la producción total en algunos países hasta los que están pendientes de autorización.

Existen diferentes posibilidades de mejora vegetal mediante la utilización de la ingeniería genética. En el caso de los vegetales con genes antisentido, el gen insertado produce un mARN que es complementario del mRNA del enzima cuya síntesis se quiere inhibir. Al hibridarse ambos, mRNA del enzima no produce su síntesis. En el caso de los tomates "Flavr -Savr" en enzima cuya síntesis se inhibe es la poligalacturonasa, responsable del ablandamiento y senescencia del fruto maduro. Al no ser activo, este proceso es muy lento, y los tomates pueden recogerse ya maduros y comercializarse directamente. Los tomates normales se recogen verdes y se maduran artificialmente antes de su venta con etileno, por lo que su aroma y sabor son inferiores a los madurados de forma natural. En este caso, el alimento no contiene ninguna proteína nueva. La misma técnica se ha utilizado para conseguir una soja con un aceite con alto contenido en ácido oleico (80 % o más, frente al 24% de la soja normal), inhibiendo la síntesis del enzima oleato desaturasa.

La inclusión de genes vegetales, animales o bacterianos da lugar a la síntesis de proteínas específicas. La soja resistente al herbicida glifosato, conocida con el nombre de "Roundup Ready" y producida por la empresa Monsanto contiene un gen bacteriano que codifica el enzima 5-enolpiruvil-shikimato-3-fosfato sintetasa. Este enzima participa en la síntesis de los aminoácidos aromáticos, y el propio del vegetal es inhibido por el glifosato; de ahí su acción herbicida. El bacteriano no es inhibido.

El maíz resistente al ataque de insectos contienen un gen que codifica una proteína del Bacillus thuringiensis, que tiene acción insecticida al ser capaz de unirse a receptores específicos en el tubo digestivo de determinados insectos, interfiriendo con su proceso de alimentación y causando su muerte. La toxina no tienen ningún efecto sobre las personas ni sobre otros animales. La utilización de plantas con genes de resistencia a insectos y herbicidas permite reducir la utilización de plaguicidas y conseguir un mayor rendimiento. También se ha obtenido una colza con un aceite de elevado contenido en ácido laúrico, mediante la inserción del gen que codifica una tioesterasa de cierta especie de laurel. Los vegetales resistentes a virus se consiguen haciendo que síntetizen una proteína vírica que interfiere con la propagación normal del agente infecioso. Estos vegetales contienen proteína vírica, pero menos de la que contienen los normales cuando están severamente infectados.

Los vegetales transgénicos más importantes para la industria alimentaria son, por el momento, la soja resistente al herbicida glifosato y el maíz resistente al taladro, un insecto. Aunque se utilice en algunos casos la harina], la utilización fundamental del maíz en relación con la alimentación humana es la obtención del almidón, y a partir de este de glucosa y de fructosa. La soja está destinada a la producción de aceite, lecitina y proteína.

Puesto que la harina de maíz, la proteína de soja y los productos elaborados con ellas contienen DNA y proteínas diferentes a la de las otras variedades de maíz, en la Unión Europea (no en los Estados Unidos) existe la obligación de mencionar su presencia en el etiquetado de los alimentos. Aunque no se ha detectado ningún caso, sería concebible la existencia de personas alérgicas a las nuevas proteínas. No obstante, en el caso de la proteína de B. thuringiensis, su amplio uso como plaguicida en agricultura ecológica permite asegurar su falta de alergenicidad.

El aceite de soja transgénica y la glucosa y la fructosa obtenidas del almidón de maíz transgénico no contienen ningún material distintinto a los que contienen cuando se obtienen a partir de los vegetales convencionales. En la mayoría de los casos, ni siquiera las técnicas de PCR, que como se sabe tienen una sensibilidad extrema, son capaces de detectar material genético extraño, por lo que no existe ninguna obligación de etiquetado diferencial.

En el caso de los alimentos completos, o de partes que incluyan la proteína extraña, como podría ser la proteína de soja o la harina de maíz, hay que considerar el riesgo de la aparición de alergias a la nueva proteína. Este es el caso de la soja a la que se le había introducido el gen de una proteína de la nuez del brasil para aumentar el contenido de aminoácidos azufrados de sus proteínas y por ende su valor nutricional. La nueva proteína resulto ser alergénica, y esta soja no ha llegado a salir al mercado (47). Sin embargo, esto es absotutamente excepcional, y no existe ninguna evidencia de que las proteínas introducidas por medio de la ingeniería genética sean más alergénicas que las naturales.

En el caso de la utilización de materiales procesados exentos de proteínas, como el aceite de soja o la glucosa obtenida a partir del almidón del maíz, no existe ningún material que no se encuentre en el producto convencional, y consecuentemente no existe ningún riesgo, ni siquiera hipotético, atribuible a la manipulación genética. Incluso en los casos en que existe alergia a una proteína de la semilla oleaginosa (convencional o transgénica), un aceite procesado no produce respuesta.

¿Son nuevos los vegetales modificados genéticamente?

El hombre lleva varios miles de años modificando los vegetales que utiliza como alimento. Por ejemplo, las coles de bruselas, la coliflor, el broculi y el colinabo son variedades artificiales de la misma planta (aunque no lo parezcan). Lo mismo se puede decir de las decenas de variedades de manzanas, maíz, patatas, trigo, etc. Los antecedentes salvajes de muchas de estas plantas, cuando existen, son tan poco parecidas que no serían reconocidos como tales por alguien que no fuera experto.

En cuanto a la "mezcla de especies", el triticale, un híbrido de trigo y centeno, lleva décadas prosperando en terrenos de mala calidad (útiles para centeno, pero no para trigo), pero con algunas buenas propiedades del trigo, lo que lo hace mucho más valioso para alimentación humana.

Sin embargo, la ingeniería genética permite ahora llevar a cabo, en pocos años y de forma controlada, lo que antes podía costar décadas o siglos, o conseguir efectos que sólo estaban en los sueños de los agricultores, pero que eran imposibles con las viejas técnicas de cruce y selección.

La ingeniería genética se utilizó inicialmente (por su alto coste) para producir sustancias de usos farmacéutico, como la insulina, modificando genéticamente microrganismos. Con los posteriores desarrollos, se obtuvieron también enzimas para uso industrial, como la quimosina recombinante, utilizada, al igual que la obtenida de estómagos de terneros jóvenes (su fuente original, el "cuajo"), para elaborar el queso.

Posteriormente se han obtenido vegetales (y animales) modificados genéticamente para mejorar sus propiedades.

¿Para que se obtienen vegetales transgénicos?

Actualmente existen, comercializados o en proceso avanzado de desarrollo, vegetales modificados para:

  1. Que tengan una vida comercial más larga.
  2. Resistan condiciones ambientales agresivas, como heladas, sequías y suelos salinos.
  3. Resistan herbicidas.
  4. Resistan plagas de insectos.
  5. Resistan enfermedades
  6. Tengan mejores cualidades nutritivas

La modificación más interesante en animales sería conseguir vacas que incluyeran en la leche proteínas de la leche humana con efecto protector, como la lactoferrina.

¿Cuántos alimentos transgénicos existen?

Depende de a lo que se llame "alimentos transgénicos". Podemos considerar los siguientes grupos:

  1. Sustancias empleadas en tratamientos de animales para mejorar la producción. Científicamente hablando, no deberían incluirse aquí, aunque sus detractores lo hacen. El mejor ejemplo es la hormona de crecimiento bovina recombinante utilizada para aumentar la producción de leche. Se utiliza en Estados Unidos, pero no en la Unión Europea.
  2. Sustancias empleadas en la industria alimentaria, obtenidas en microrganismos por tecnicas de DNA recombinante. Por ejemplo, la quimosina (cuajo) recombinante. Usada ya en la UE para fabricar queso. Tiene problemas burocráticos (denominaciones de origen) pero no es una fuente de problemas ecologicos, ni tiene riesgos para el consumidor.
  3. Animales transgénicos que segreguen en su leche una proteina humana, o que tengan un contenido menor de lactosa, etc. No existen todavía nivel comercial.

Debe hacerse notar que en estos tres casos no se liberan organismos al medio ambiente. Una vaca no es un organismo que pueda "polinizar" sin control a nadie, y en los otros casos solamente se comercializan las sustancias puras obtenidas. No hay que considerar pues aspectos realacionados con la ecología, como transferencias de genes de resistencia, etc. Unicamente son importantes los aspectos relacionados con la seguridad de los consumidores, fáciles de examinar además en estos casos.

En este momento solamente se utilizan unos cuantos vegetales modificados genéticamente, que serían los autenticos "alimentos transgénicos" .

  1. El primer alimento disponible para el consumo producido por ingenieria genetica fue el tomate "Flavr Svr". Este tomate había sido modificado para que resistiera más tiempo después de madurar, evitando que produjera un enzima esencial en el proceso de senescencia ("apochamiento").
  2. Otro producto importante es la soja transgénica. En este caso, lo que se ha hecho es introducir un gen que la hace resistente a un herbicida, el glifosato, conocido por su nombre comercial de Roundup (Monsanto).
  3. El maíz transgénico se ha obtenido para que sea resistente a un insecto, el taladro del maíz, y a un herbicida, el glufosinato. Por lo que respecta al herbicida, vale lo dicho para la soja. En cuanto a la resistencia contra el insecto, se obtiene insertando en el maíz el gen de una proteina insecticida de una bacteria. Esta proteina insecticida es perfectamente inocua, y su utilización está autorizada incluso en la llamada "agricultura ecológica".Las perspectivas de esta tecnología son muy amplias. ya existen varias docenas de plantas más a punto de comercializarse, y en los póximos años su numero ascendera a centenares.
  4. Aunque todavía no existen, estan ya en desarrollo los vegetales con un gen extraño para consumo alimentario directo. Serán patatas, frutas, etc, con genes que les conferirán resistencia a insectos, heladas, salinidad, etc. Estos productos exigirian un examen minucioso en cuanto a seguridad (toxicidad a corto y largo plazo, alergias) antes de su comercializacion.

También se pueden desarrollar bacterias, levaduras, etc, utilizables en la fabricación de alimentos (pan, cerveza, yogur etc.), modificando el genoma de las convencionales, introduciendo el gen de un enzima de otro microrganismo o induciendo la sobreexpresión de un gen propio. Es un campo muy prometedor, donde estan empezando a obtenerse resultados. También es uno de los campos en los que hay mayor porcentaje de investigacion publica.

¿De dónde se obtienen los genes que se introducen en los vegetales transgénicos?

En el caso de querer conseguir una vida comercial más larga, por ejemplo, en el tomate "Flavr Svr", no se introduce un gen de otro ser vivo, sino un gen "antisentido", artificial, que evita que se sintetice una proteina responsable de la senescencia (digamos, del "apochamiento") del tomate.

En los demás casos, se introducen genes que codifican la síntesis de proteinas especiales. El gen que hace a la soja resistente al glifosato (un enzima que no es afectado por este herbicida) procede de una bacteria común del suelo. El que codifica la resistencia a insectos se obtiene de una bacteria patógena para los insectos, pero totalmente inocua para los animales superiores.

¿Pueden producir alergias los productos transgénicos?

La alergia es la reacción exagerada del organismo contra una sustancia (normalmente una proteina) extraña a él. La soja (o cualquier vegetal) tiene miles de proteinas extrañas para el hombre, por lo que existen bastantes personas alérgicas a la soja, al cacahuete, a las fresas, etc. La soja transgénica tiene una proteina más entre esos miles, por lo que el aumento del riesgo es minúsculo. Y naturalmente, el riesgo desaparece por completo cuando la soja se procesa para obtener aceite, lecitina, etc.

¿Son los productos transgénicos peligrosos para el medio ambiente?

Efectos sobre el medio ambiente.

  • Efectos potenciales de la resistencia a herbicidas.

Inconvenientes potenciales: Uso exagerado de herbicidas por parte de los agricultores, afectando al medio ambiente. Contaminación de acuíferos y riesgos para la salud de los habitantes. Aparición de plantas resistentes a los herbicidas con el consiguiente uso de pesticidas más potentes.

Ventajas potenciales: El glifosato es un herbicida relativamente poco tóxico y biodegradable, (aunque se está empezando a relacionar con casos de hidrocefalia en niños) pero no es selectivo, por lo que no puede utilizarse con cultivos de soja normal. Evita la utilización de herbicidas más agresivos para el medio ambiente, pero más selectivos, en los cultivos de soja.

  • Efectos de la resistencia a insectos.

Inconvenientes potenciales: Reducción de la población de insectos, afectando a animales insectívoros (aves, murciélagos) al privarles de sus presas. Empiezan a aparecer insectos resistentes a estos cultivos, con lo que los agricultores se ven obligados a usar insecticidas químicos.

Ventajas teóricas: Reduce el uso de insecticidas. Solamente afecta a los insectos perjudiciales para la planta concreta. No obstante se han estudiado casos de otras especies como la mariposa monarca (en peligro de extinción), que no alimentándose de los cultivos, mueren cerca de ellos por ingerir el polen que ha caído sobre las plantas de las que sí se alimentan.

¿Cuándo consumimos alimentos transgénicos?

La utilización de la soja como alimento, como tal soja, es puramente anecdótica. La soja se utiliza como materia prima para obtener aceite, que luego es procesado quimicamente por hidrogenación, y lecitina. Ninguno de estos dos productos contienen la proteina que ha sido introducida para inducir la resistencia. Son por tanto identicos en todas sus propiedades físicas, químicas, biológicas, nutricionales y toxicológicas , procedan de soja "normal" o de soja "transgénica".

Casi lo mismo puede decirse del maíz. Sus aplicaciones fundamentales son la obtención de almidón y de glucosa a partir de ese almidón. Ninguno de estos dos productos contiene ADN ni proteinas, ni "normales" ni "transgénicas".

¿Por qué los fabricantes se oponen al etiquetado de los productos transgénicos?

En el caso de productos como el tomate, es posible el etiquetado diferencial. De hecho, los tomates Flavr Svr suelen etiquetarse uno por uno. La compañía ganó en Estados Unidos el juicio contra los que querían obligarle al etiquetado individual. Pero después de esto, decidió libremente etiquetarlos, ya que consideraba (con razón) que su superior calidad debía quedar evidente para los consumidores.

En el caso de la soja, el etiquetado es casi imposible. La soja se manipula a granel, en cantidades enormes, y ya muchas granjas mezclan las distintas variedades nada más cosecharlas. En los silos y barcos de transporte se mezcla todavía más. Además, en el caso de la soja que no se come como tal (casi, casi, casi toda) esto no tiene la menor importancia, ya que como se ha dicho, el aceite que se obtiene no contienen material genetico.

En el caso del maíz transgénico, si se utiliza directamente su harina en la fabricación de alimentos, el etiquetado es obligatorio, ya que es, en cierta forma, diferente del habitual, al contener la proteina de Bt. Si el maíz se utiliza para obtener almidón, con el que luego se fabrica glucosa o fructosa, pretender el etiquetado de estos productos finales es absurdo, ya que son ABSOLUTAMENTE IGUALES, e indistinguibles por cualquier sistema, de los obtenidos del maíz "no transgénico".

¿Pueden los alimentos transgénicos hacer que las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos?

Para modificar el genoma de la planta se utiliza el gen que se quiere insertar y otros genes auxiliares. Algunos de estos genes auxiliares confieren resistencia frente a determinados antibióticos, para poder seleccionar las células modificadas. Así, el maíz modificado geneticamente tiene también el gen de la beta-lactamasa, que confiere resistencia al antibiótico ampicilina.

Para que una bacteria patógena se volviera resistente a este antibiótico sería necesario:

  1. Que el gen de resistencia al antibiótico se mantuviera intacto. El procesado de los alimentos destruye el DNA. Consecuentemente sería necesario comer el maíz crudo. Esto descarta el problema en el caso humano, y lo reduce a los animales cuando se utiliza este maíz como pienso
  2. Que el gen pudiera transferirse a una bacteria. Aunque originalmente el gen de resistencia al antibiótico procede de bacterias, su situación actual dentro del genoma vegetal hace esto extremadamente improbable. Sería muchísimo más probable que adquiriera ese gen de otra bacteria de las muchas presentes en el tubo digestivo.
  3. Que existiera una presión selectiva a favor de la bacteria que ha adquirido el gen de resistencia, es decir, que el animal estuviera siendo tratado en ese momento con el antibiótico.

Como precaución adicional, no se utilizan generalmente genes de resistencia a antibióticos importantes en clínica humana o frente a antibióticos nuevos que pudieran tenerla en el futuro. En todo caso, puesto que el gen de resistencia al antibiótico no desempeña ya ningún papel en la planta transgénica, si se considerara un riesgo, podría eliminarse. Puesto que "más vale prevenir que lamentar", la petición de esta eliminación es bastante razonable.

Derivados de la soja: el "to fu", la leche de soja, y otros alimentos propiamente orientales que ya incurren en nuestra cultura gastronómica sí contienen proteínas de soja. En tal caso, estos alimentos sí contienen material genético, y si proceden de soja transgénica habrá una diferencia entre éstos y los procedentes de soja no transgénica.

Referencias

Bibliografía
El conjunto de informaciones que aparecen en este servidor han sido recopiladas por un grupo de profesores del Area de Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Zaragoza. Cualquier sugerencia o comentario es bienvenido.

Area de Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Zaragoza

Notas