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Alfred Nobel
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Alfred Nobel, industrial sueco del siglo XIX y creador de los premios Nobel, fue el inventor de la dinamita (patentada en 1867).
Biografía
Nacido en Estocolmo en 1833, Alfred Nobel se trasladó con su familia a San Petersburgo, por aquel entonces capital de Rusia, teniendo en aquellos tiempos la edad de nueve años. Posteriormente vivió en muchos países y, al final, él se consideraba a sí mismo como un ciudadano del mundo. A pesar de ello, nunca renunció a su ciudadanía sueca. Gracias a la educación que recibió en muchos países, Nobel leía, hablaba y escribía en cinco idiomas europeos con fluidez: sueco, ruso, inglés, francés y alemán. Sus cartas manuscritas muestran su notable suficiencia en todos ellos. Perfeccionó su francés cuando, en su adolescencia, fue enviado por su padre a París a fin de estudiar química. Sus cartas en francés son particularmente elegantes. En las redactadas en inglés algunas veces aparecen trazos del estilo de principios del siglo XIX, generalmente asociado con Byron y Shelley (sus dos poetas favoritos), y están exentas en forma notable de errores gramaticales o idiomáticos.
Siempre le escribió a su madre en sueco, que es también la lengua del testamento que compuso en París. Los campos que abarcan los premios Nobel reflejan sus intereses personales. Si bien no proveyó ningún premio para arquitectos, artistas, compositores o científicos sociales, estableció, sin embargo, generosos premios en física, química, fisiología y medicina; es decir, aquello que él mismo mejor conocía y de lo que él esperaba los mayores avances.
Durante toda su vida sufrió de mala salud y, frecuentemente, tomó curas en balnearios, "menos para beber las aguas que para descansar". Pero él confiaba y tenía la esperanza en grandes avances en medicina, y la profesión médica, desde aquellos tiempos, se ha logrado muchos de ellos. Una vez empleó a un joven fisiólogo sueco en París a fin de probar sus propias teorías sobre transfusión de sangre. A pesar de que sus esfuerzos no se vieron coronados por el éxito, problemas relacionados con las transfusiones fueron resueltos más tarde por un austríaco, Karl Landsteiner, quien en el año 1930 recibió el premio Nobel de Fisiología o Medicina.
El premio literario también refleja las predilecciones personales del donante. Desde su temprana juventud había sido escritor así como también ávido lector, si bien, posteriormente, destruyó muchos de los poemas de su adolescencia, escritos por él en sueco. Salvó de la destrucción un largo poema autobiográfico, en inglés, y ocasionalmente entregó copias del mismo a íntimos amigos. Nobel fue un lector de toda clase de libros en todas las lenguas que conocía. Lo que él entendía en su testamento por una "tendencia idealista" queda mostrado por los libros y autores que más le gustaban. Justo al tiempo en que otorgó su testamento final, en 1895, escribió cartas entusiastas sobre autores, entre ellos la sueca Selma Lagerlöf, que fue la primera mujer en recibir, en 1909, el premio Nobel de Literatura.
Los premios Nobel a los promotores de la paz tuvieron, asimismo, una justificación personal. Su recomendación especial a favor de los "organizadores y promotores de congresos por la paz" muestra que él tenía en el pensamiento a su amiga, la baronesa Bertha von Suttner, de Austria, cuyos Congresos por la Paz en Roma y Berna él había contribuido a sostener financieramente. Como quiera que él había estado implicado en los problemas de la paz mucho antes de encontrarse con ella, indudablemente esto estimuló aún más su interés por esos problemas. En 1905 la baronesa von Suttner recibió el premio Nobel de la Paz.
Muchas veces se ha planteado la cuestión de "¿por qué fue designada Noruega para la selección de los premios de la Paz?" El propio Nobel no dio explicación alguna de ello. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que, durante toda la vida de Nobel, Suecia y Noruega estuvieron federadas en una unión, que fue pacíficamente disuelta en 1905. Cuando Nobel compuso su testamento, le tuvo que parecer natural el dividir la responsabilidad de otorgar los premios entre las dos partes de su patria. Una razón que, quizás, haya también contribuido a ello pudo ser su admiración por el gran patriota y escritor noruego Bjørnstierne Bjørnson (laureado en literatura en 1903).
La proclamación de candidatos para el premio de la Paz fue encomendada a un Comité, elegido por el Storting, o sea el Parlamento noruego. Como miembro de la Real Academia Sueca de Ciencias en Estocolmo, Nobel pensó que ésta era el órgano apropiado para la selección de los laureados en Física y Química. La selección de los premios en Medicina o Fisiología fue delegada a Karolinska Institutet de Estocolmo, del cual él había tenido muy buenas referencias. La Academia Sueca, que fue encargada por Nobel de los premios de Literatura, no le era muy familiar, pero por supuesto Nobel presumió que, en su calidad del equivalente sueco a la Academia Francesa, aquella era la organización mejor cualificada para la difícil tarea de seleccionar a los laureados en ese campo.
La fortuna de Nobel
La gran riqueza de Alfred Nobel puede atribuirse a su capacidad para combinar las cualidades de científico e inventor inteligente con las de industrial dinámico y clarividente. Su fortuna se basó en sus inventos: a su muerte tenía 355 patentes, sobre las que había creado empresas en unos 90 lugares de 20 países. Gran parte del capital de Nobel procedía de sus actividades industriales en Gran Bretaña, Francia, Alemania, Suecia y Rusia.
En su testamento, Nobel estipuló que, con la mayor parte de sus bienes, se creara una fundación, invirtiéndolos en «valores seguros». De acuerdo con ello, se usaron 31,5 millones de coronas suecas para crear la Fundación Nobel. El valor del capital original de Nobel ha aumentado en términos reales, siendo su valor comercial en 1995 de unos 2.300 millones de coronas. La Fundación no está relacionada con las empresas que aún hoy siguen llevando el nombre de Nobel en el mundo entero.
Referencias
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Otras fuentes de información
- Instituto Sueco
- Alfred Nobel - Man behind the Prizes, en inglés -- 06 de febrero de 2004
Notas